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DEFINICIÓN
El screening auditivo es la detección precoz de la hipoacusia en recién nacidos. Es decir, consiste en la
detección de la pérdida parcial o total de la capacidad auditiva de una persona.
Técnicas de
exploración
Pabellón auricular
Inspeccione cada pabellón y los tejidos vecinos por si hay deformidades, bultos o lesiones cutáneas.
Si hay dolor, secreción o inflamación, suba y baje el pabellón auricular, presione el trago y apriete
con firmeza detrás del pabellón auricular.
Conducto auditivo
y tímpano
Utilizar un otoscopio con el espéculo más grande que pueda acomodar el conducto. Coloque la cabeza
del paciente para que se pueda ver mejor a través del instrumento. Para enderezar el
conducto auditivo, tire del pabellón auricular con firmeza, pero con suavidad, hacia arriba, atrás y
ligeramente afuera.
Sujetando el mango del otoscopio entre el pulgar y los otros dedos, apoye la mano sobre la cara del
paciente. Así, su mano y el instrumento pueden seguir los movimientos inesperados del paciente. (Si
no se siente cómodo al cambiar de manos en el oído izquierdo, como se ilustra a continuación, puede
explorarlo tirando del pabellón auricular hacia atrás y arriba con la mano izquierda y apoyando la
mano derecha, con la que sujetará el otoscopio, en la cabeza detrás de la oreja.)
Inserte el espéculo con suavidad dentro del conducto auditivo, dirigiéndolo hacia abajo y adelante, a
través de los pelos, si es que los hay
Inspeccione el conducto auditivo, observando si hay secreción, cuerpos extraños, enrojecimiento de la
piel o tumefacción. El cerumen, que varía de color y consistencia desde amarillo escamoso hasta
marrón y pegajoso, o incluso más oscuro y duro, puede impedir la visión de manera parcial o total.
Inspeccione el tímpano, observando su color y contorno. El cono luminoso, que suele ser fácil de ver,
le ayudará a orientarse.
Identifique el manubrio del martillo y observe su posición; inspeccione también la apófisis corta del
martillo.
Mueva con suavidad el espéculo hasta que pueda ver la mayor parte posible del tímpano, incluida la
porción flácida superior y los bordes de la porción tensa. Busque si hay perforaciones. Los bordes
anterior e inferior del tímpano pueden quedar ocultos por las paredes curvas del conducto auditivo.
La movilidad del tímpano puede evaluarse con un otoscopio neumático.
Prueba de agudeza
auditiva
Prueba del susurro
Para empezar las pruebas de detección sistemática, pregunte al paciente «¿tiene la sensación de haber
perdido oído o de tener dificultades para oír?». Si la respuesta es afirmativa, realice la prueba del susurro.
Es una prueba de detección fiable de hipoacusia si el explorador usa un método estandarizado y
expulsa todo el aire antes de susurrar.
PASOS
Póngase de pie detrás del paciente sentado, a una distancia de unos 60 cm, de manera que el paciente
no pueda leerle los labios.
Tape el oído que no se explora con un dedo y frote suavemente el trago con un movimiento circular
para evitar la transferencia de sonido al oído que no explora.
Expulse todo el aire antes de susurrar para garantizar una voz muy baja.
Susurre una combinación de tres números y letras, por ejemplo 3-U-1. Inicie una combinación de
números y letras distinta para el otro oído.
Interpretación
Normal: el paciente repite la secuencia correctamente.
Normal: el paciente responde incorrectamente, por lo que hay
que repetir la prueba con una combinación distinta de letras y
números; el paciente repite correctamente por lo menos tres de
los seis números o letras posibles.
Anormal: cuatro de los seis posibles números y
letras son incorrectos. Realice otra prueba
mediante audiometría. (Las pruebas de Weber y
Rinne son menos precisas y exactas)
Prueba de hipoacusia de conducción frente a
neurosensorial
Pruebas del diapasón
En los pacientes que no superan la prueba del susurro, un diapasón puede ayudar a determinar si la
hipoacusia es de conducción o neurosensorial.
Para realizar estas pruebas, asegúrese de que en la sala hay silencio y escoja un diapasón de 256 Hz, o
posiblemente de 512 Hz.
Estas frecuencias se encuentran en el intervalo del habla de una conversación, es decir, entre 500 Hz y
3 000 Hz y entre 45 y 60 decibelios.
Haga que el diapasón tenga una ligera vibración tras golpearlo enérgicamente entre el pulgar y el
dedo índice , o contra los nudillos.
Prueba de lateralización
(prueba de Weber).
Coloque la base del diapasón, vibrando ligeramente, sobre el vértice de la cabeza del paciente o en el
centro de la frente
Pregunte al paciente dónde percibe el sonido, si en uno o en ambos lados. Normalmente la vibración
se escucha en la línea media o por igual en los dos oídos
Si no oye nada inténtelo de nuevo, aplicando el diapasón con más firmeza sobre la cabeza.
Limite esta prueba a los pacientes con hipoacusia unilateral, ya que los que tienen una audición
normal pueden lateralizar y aquellos con déficits bilaterales de conducción o neurosensoriales no
lateralizarán.
Compare la conducción aérea (CA) con la
conducción ósea (CO) (prueba de Rinne)
Coloque la base del diapasón, vibrando ligeramente, sobre el hueso mastoides, detrás de la oreja, a la
altura del conducto auditivo.
Cuando el paciente deje de oír el sonido, desplace inmediatamente el diapasón cerca del conducto
auditivo y compruebe si sigue oyendo el sonido.
En este caso, la U del diapasón debe dirigirse hacia delante, para maximizar el sonido. Normalmente
el sonido se oye más tiempo por la vía aérea que a través del hueso (CA > CO).
Audiometría
Mide sensibilidad auditiva (tonos y frecuencias) ▹ Determina grado de pérdida del oído
▹ Ayuda a calcular sitio de lesión y causa del problema
Puede ser realizada desde los 4 años de edad.
AUDIOGRAMA
Es un gráfico que describe los umbrales auditivos en función de la frecuencia del tono
El umbral es definido como el sonido menos intenso de un tono puro
que puede ser detectado el 50% de las veces.
La intensidad se mide en decibeles (dB) mientras que la frecuencia en Hertz (Hz)
Audiometría tonal liminar
Audiometría verbal
Durante esta prueba se presentan listados de palabras, equilibradas fonéticamente y a diferentes
intensidades.
El paciente deberá repetirlas y mientras se va trazando una curva de inteligibilidad representada en una gráfica
con el porcentaje de palabras o fonemas comprendidos y la intensidad a la que se han presentado.
Se puede hacer a viva voz o con medios electrónicos.
En el primero de los casos de irán diciendo
listas de palabras a diferentes distancias o
con la incorporación de un sonómetro.
En el segundo, el paciente será introducido en una cabina
insonorizada y, a través de unos auriculares, se le presentarán
listas de palabras que el sujeto deberá repetir aunque no
comprenda su significado.
FASES
Umbral de detectabilidad: oye pero no alcanza a reconocerlo
Umbral de audibilidad: oye el sonido, pero no capta el significado
Umbral de inteligibilidad: es el que interesa medir, oye y comprende
15 y 20 minutos
Para llevarla a cabo el paciente debe entrar en una cabina insonorizada en la que la vía aérea se
explorará mediante la colocación de unos auriculares.
En primer lugar se medirá el umbral de audición del oído más sano.
La primera frecuencia estudiada debe ser 1.000 Hz, para proseguir hacia las más agudas y
posteriormente hacia las más graves.
Primero se estimula el oído con intensidades débiles que se van incrementando en intervalos de 5 dB
con un máximo de 120 dB, hasta que la persona responda.
La audiometría tonal supraliminar utiliza estímulos sonoros de mayor intensidad que el umbral
auditivo del paciente calculado previamente. Con ellas se valoran las distorsiones sonoras y se
determina la zona lesionada en los trastornos auditivos neurosensoriales.