"La moral es un conjunto de normas, aceptadas
libre y conscientemente, que regulan la conducta
individual y social de los hombres."
Se habla por un lado
de normas y por otro
de conducta
a) El Normativo
Constituido por las normas o
reglas de acción e imperativos
que enuncian algo que debe ser
Pertenecen las reglas que postulan
determinado tipo de
comportamiento:
"Ama a tu prójimo
como a ti mismo"
"Respeta a tus
padres"
"No
mientas"
"No te hagas cómplice
de una injusticia"
Postula un tipo de
conducta
Se exige que formen parte del mundo de los hechos
morales, es decir, del comportamiento efectivo real
de los hombres,
Son actos morales positivos, o moralmente valiosos.
Consideremos otro tipo de actos:
El incumplimiento de una promesa dada,
la falta de solidaridad con un compañero
Los actos irrespetuosos hacia los
padres
La complicidad con la injusticia
No pueden ser considerados moralmente positivos en cuanto
que implican la violación de normas morales o una forma de
conducta indebida
Pero no por ello dejan de
pertenecer a la esfera de la moral
Son actos moralmente
negativos
Tienen un significado moral
Lo normativo existe para ser
realizado lo cual no quiere decir que
se realice necesariamente
Postula una conducta que se considera debida, es
decir, que debe realizarse, aunque en la realidad
efectiva no se cumpla la norma.
Lo normativo y lo fáctico no
coinciden; sin embargo, se
encuentran en una relación mutua
Lo normativo exige ser realizado, y apunta por ello a lo fáctico, lo
realizado (lo fáctico) sólo cobra un significado moral en cuanto
que puede ser referido (positiva o negativamente) a una norma
b) El Fáctico
Plano de los hechos morales, constituido por
ciertos actos humanos que se dan efectivamente,
es decir, que son, independientemente de como
estimemos que debieron ser
Al plano de lo fáctico corresponden
siempre acciones concretas
El acto por el que X se
muestra solidario de Y
Actos de respeto a los padres
La denuncia de una
injusticia
2. MORAL Y MORALIDAD
La moral efectiva comprende, por
tanto, no sólo normas o reglas de
acción, sino también:
Conducta debida
Necesidad de mantener presente esta distinción
entre el plano puramente normativo, o ideal, y el
fáctico, real o práctico
Ha llevado a algunos autores a proponer dos
términos para designar un plano y otro:
Moral
La «moral» designaría el conjunto de
principios, normas, imperativos o ideas
morales de una época o una sociedad
dadas
Pero bien entendido que con él se designan los
dos planos de que se habla en nuestra
definición:
El normativo o prescriptivo
Surge también de la vida real, y vuelve a ella para regular
acciones y relaciones humanas concretas
El práctico o efectivo
El segundo surge precisamente en la vida real misma en relación
con principios o normas, aceptados como válidos por el individuo y
por la comunidad, y establecidos y sancionados por ésta, por la
costumbre o la tradición.
Moralidad
La «moralidad» haría referencia al conjunto de
relaciones efectivas o actos concretos que cobran un
significado moral con respecto a la «moral» dada.
La «moralidad» sería un ingrediente efectivo de las
relaciones humanas concretas (entre los individuos, o entre
el individuo y la comunidad).
La moral tiende a convertirse en moralidad en virtud de
la exigencia de realización que está en la entraña misma
de lo normativo;
La moralidad es la moral en acción, la
moral práctica o practicada.
3. CARÁCTER SOCIAL DE LA MORAL
La moral tiene esencialmente una cualidad social
Respondiendo a sus necesidades y cumpliendo
una determinada función en ella.
Pero al hablar de sociedad debemos cuidarnos mucho
de no hipostasiarla:
Considerar la sociedad como algo que existe en sí y por sí,
con una realidad sustantiva que se sostenga al margen de
los hombres concretos que la forman
no existe con independecia
de los individuos reales
no existen tampoco al margen
de la sociedad
Hay una serie de cauces que, en cada
sociedad, modelan el comportamiento
individual:
su modo de trabajar, de sentir, de amar,
etcétera.
La moral, como forma de comportamiento
humano, tiene también un carácter social
Aspectos fundamentales de la cualidad social
de la moral:
A) Cada individuo, al comportarse moralmente, se sujeta a determinados
principios, valores o normas morales. Pero los individuos forman parte de
una época dada y de determinada comunidad humana
Dentro de esa comunidad rigen, se admiten o se tienen
por válidos determinados principios, normas o valores
Se encuentra con lo normativo como algo ya establecido y aceptado por determinado
medio social, sin que tenga posibilidad de crear nuevas normas a las que pudiera sujetar
su conducta -al margen de las ya establecidas- ni tampoco de modificar las existentes.
B) El comportamiento moral es tanto comportamiento de individuos como de
grupos sociales humanos, cuyas acciones tienen un carácter colectivo, pero
concertado, libre y consciente.
Se trata de una conducta que tiene consecuencias en
un sentido u otro para los demás, y que, por esta
razón, es objeto de su aprobación o reprobación.
Los actos individuales que no tienen consecuencia
alguna para los demás no pueden ser objeto de una
calificación moral;
por ejemplo, el permanecer sentado
durante algún tiempo en una plaza pública.
Ahora bien, si cerca de mí resbala una persona y cae al suelo sin que yo me
levante para ayudarle, el acto de seguir sentado puede ser objeto de una
calificación moral (negativa, en este caso)
porque afecta a otro, o más
exactamente, a mi relación con
otro individuo.
C) Las ideas, normas y relaciones morales surgen y se desarrollan respondiendo a
una necesidad social. Su necesidad y la función social correspondiente explican que
ninguna de las sociedades humanas conocidas, hasta ahora, desde las más
primitivas, haya podido prescindir de esta forma de conducta humana.
La función social de la moral estriba en regular las relaciones
entre los hombres para contribuir así a mantener y asegurar
determinado orden social.
la vía del derecho
cuyas normas cuentan para asegurar su cumplimiento con el mecanismo coercitivo estatal, se logra
que los individuos acepten -voluntaria o involuntariamente- el orden social que se expresa
jurídicamente,
la moral cumple una función social muy precisa:
contribuir a que los actos de los individuos, o de un grupo social,
se desarrollen en forma favorable para toda la sociedad o para un
sector de ella.
4. LO INDIVIDUAL Y LO COLECTIVO EN LA MORAL
El carácter social de la moral entraña una peculiar
relación entre el individuo y la comunidad
Se encuentra sujeto, a una influencia social que le llega por
diversos conductos y a la que no puede escapar:
de los padres
del medio escolar
de los amigos
de las costumbres
del ámbito profesional
de los medios masivos de difusión
Bajo esta variada influencia se van forjando sus ideas
morales y sus modelos de conducta moral.
Una parte de la conducta moral -justamente la más estable- se
manifiesta en forma de hábitos y costumbres.
La costumbre representa en ellas lo que debe
ser. Es decir, se opera aquí una fusión de lo
normativo y lo fáctico
no desaparece por completo la costumbre como
forma de regulación moral.
Las normas que rigen así en la sociedad tienen, a veces, larga vida;
sobreviven a cambios sociales importantes y se hallan respaldadas
por el peso de la tradición.
Las normas morales que ya forman parte de los hábitos y
costumbres llegan a tener tal fuerza que sobreviven incluso cuando,
después de surgir una nueva estructura social, domina otra moral:
la que responde más adecuadamente a
las nuevas condiciones y necesidades.
Toda nueva moral tiene que romper con la vieja
moral que trata de sobrevivirse como costumbre;
La conciencia individual
es la esfera en que se operan las decisiones de carácter moral, pero por
hallarse condicionada socialmente no puede dejar de reflejar una
situación social concreta
5. ESTRUCTURA DEL ACTO MORAL
La esencia de la moral tiene que buscarse, por ende, tanto en un plano
como en el otro, y de ahí la necesidad de analizar el comportamiento
moral de los individuos reales a través de los actos concretos en que se
manifiesta.
Un acto moral
acudir en ayuda de alguien que sin poder
defenderse es atacado impunemente en
la calle
cumplir la promesa de devolver algo
prestado
es siempre un acto sujeto a la sanción de los demás; es
decir, susceptible de aprobación o condena, de acuerdo con
normas comúnmente aceptadas.
Si se trata de un acto cuya realización no pudo ser evitada, o cuyas
consecuencias no podían ser previstas:
no puede ser calificado -en un sentido u otro- desde el
punto de vista moral, y, por tanto, no es propiamente
moral.
denunciar la injustica cometida con un
compañero o amigo
la estructura del acto
propiamente moral
el motivo del acto moral
aquello que impulsa a actuar o
a perseguir determinado fin.
Un mismo acto puede realizarse por diferentes motivos, y, a su vez, el
mismo motivo puede impulsar a realizar actos distintos con
diferentes fines.
Los motivos inconscientes
de la conducta humana
deben ser tenidos en cuenta, pero no para determinar el carácter moral de un acto, sino para
comprender que justamente porque dicho acto obedece a motivos inconscientes, irracionales,
escapa de la esfera moral y no puede ser objeto, por tanto, de aprobación o desaprobación.
la conciencia del fin
que se persigue.
Toda acción específicamente humana exige cierta conciencia de un
fin, o anticipación ideal del resultado que se pretende alcanzar.
La pluralidad de fines en el
acto moral exige:
a) elección de un fin entre otros
b) decisión de realizar el
fin escogido.
6. SINGULARIDAD DEL ACTO MORAL
El acto moral tiene un carácter normativo
es decir, cobra un significado moral con
respecto a una norma.
Con ayuda de la norma, el acto moral se presenta como
solución a un caso dado, singular.
como los casos son múltiples y diversos,
aunque se recurra a la misma norma
moral:
las soluciones a los casos reales
han de ser también diversas.
no se puede determinar de antemano con toda
seguridad lo que se debe hacer en cada caso
Casuismo
aspira a tener en la mano la solución de todos los
casos posibles, y, por ende, saber de antemano lo
que se debe hacer en cada caso.
pretende asimismo trazar de antemano reglas de realización del acto moral, de plasmación de
nuestros fines o intenciones, pasando por alto las peculiaridades y vicisitudes que cada situación real
impone al acto moral.
En suma, la casuística, como método para determinar de antemano el modo de realizar el acto
moral (lo que el sujeto debe hacer en cada caso concreto), entraña un empobrecimiento de la vida
moral.