EL JUEGO INFANTIL
Slides do conjunto (10)
-
Realidad y juego, D.W. Winnicott
-
Objetos y fenómenos transicionales
- Según Winnicott, los niños usan sus partes corporales para estimular la zona erógena oral, más tarde se apegan a juguetes u objetos especiales. Estos dos fenómenos están relacionados, se estudia el paso de lo primero a lo segundo.
- Primera posesión:
- Objeto transicional y fenómeno transicional: zona intermedia de experiencia
- Pulgar > Osito.
- Erotismo oral > Verdadera relación de objeto.
- Actividad creadora primaria > Proyección de lo introyectado.
- El bebé hace cosas y usa objetos que no son parte de su cuerpo, y que aún no reconoce como pertenecientes al mundo exterior.
- Existe una realidad interna (dentro de la piel) y externa (fuera de la piel). Winnicott reconoce además, una tercera parte de la vida: la zona intermedia, que mantiene separadas ya la vez interrelacionadas a las otras dos.
- En su inicio el bebé no puede reconocer y aceptar la realidad. Va desarrollando esa capacidad. En el intermedio está la ilusión.
-
Desarrollo de una pauta personal
- Fenómenos transicionales
- Parte del desarrollo es la progresiva manipulación de objetos “no-yo” (chupar el dedo, succionar objetos blandos, hacer sonidos) que se vuelven importantes para el niño y lo calman (lo defienden de la ansiedad) antes de dormir. Aparecen desde los cuatro meses hasta los doce. Esta pauta puede persistir en la niñez o reaparecer en casos de amenaza.
- Objeto transicional (OT):
- Poco a poco el niño adquiere juguetes, ositos, muñecas. El bebé empieza a usar sonidos, y nombra al objeto. Puede no haber OT aparte de la madre misma.
- El bebé acuna al objeto, lo ama, también lo destruye. El objeto tiene una característica distintiva, y es que para el bebé representa el afuera y es real, por tanto los padres no deben reemplazarlo por otro objeto.
- El OT simboliza un objeto parcial (el pecho o el objeto de la primera relación). El niño lo usa para aprender a aceptar diferencias y semejanzas. Es anterior a la prueba de realidad establecida. Inicialmente el bebé establece dominio omnipotente (mágico) con el OT, luego dominio por manipulación.
- Con el tiempo, el OT queda relegado y pierde significado el objeto en sí; los fenómenos transicionales se extienden a todo el territorio intermedio entre lo interno y lo exterior: el campo cultural (juego, creación, arte, religión, sueño, fetichismo, drogas, rituales).
-
- El niño pasa del principio de placer al de realidad gracias a la existencia de una madre suficientemente buena (MSB): la persona se adapta activamente a las necesidades del bebé, y luego disminuye su atención según aumenta la capacidad del niño para tolerar la frustración. MSB puede ser la propia madre u otra persona que puede ser devota y tranquila.
- El bebé enfrenta el retiro materno con estos recursos:
- Experiencia repetida, al inicio la frustración debe ser breve.
- Percepción eficiente del proceso
- Inicio de la actividad mental
- Autoerotismo
- Recuerdo y fantasía para la integración pasado-presente-futuro
- La adaptación inicial de la madre total o casi total ofrece la ilusión de que el pecho es parte del bebé. Cree dominarlo. El OT es para el bebé una zona neutral de experiencia que no será atacada, y no se cuestiona si es propia o ajena. La tarea de la madre es desilusionarlo gradualmente (destete).
- La zona intermedia es necesaria establecer la relación entre el niño y el mundo. Para que se establezca gracias a la continuidad del ambiente emocional y de elementos físicos. Lo transicional no es el objeto. Este representa la transición del bebé de un estado fusionado a la madre hacia uno de relación con ella como algo exterior y separado.
- La ausencia de la madre, mientras el bebé todavía no tiene lenguaje, la experimenta como una pérdida total, como la muerte.
- Winnicott presenta el caso de un niño que juega con cuerdas reaccionando a la angustia depresiva de su madre.
-
- Winnicott considera que hay que estudiar el juego como un tema en sí mismo, no vinculado a la masturbación como lo hacen los estudios psicoanalíticos, que se han ocupado en observar el contenido del juego y no han observado al niño que juega ni han escrito sobre el juego en sí mismo; por ello el autor distingue el juego (sustantivo) y el jugar (verbo sustantivado).
- El juego lleva a «dominar lo que está «afuera», haciendo cosas. Jugar es hacer.
- El lugar del juego es el espacio potencial entre el bebé y la madre. El juego es universal y se presenta en la salud, facilita el crecimiento, conduce a relaciones de grupo, puede ser una forma de comunicación en psicoterapia, y sirve a la comunicación intra e interpersonal.
- Secuencia de relaciones vinculadas con el proceso de desarrollo:
- Niño y objeto fusionados. El niño una visión subjetiva del objeto y la madre se dispone a hacer real lo que el niño necesita.
- El objeto es repudiado, reaceptado y percibido en forma objetiva. Se requiere una madre dispuesta a participar y devolver lo que se ofrece. Es un ir y venir. La confianza en la madre le permite al niño la experiencia de control mágico omnipotente y poco a poco gana un dominio de lo real.
- «Se trata de la precariedad de la magia misma, que surge en la intimidad, en una relación que se percibe como digna de confianza».
- Niño jugando solo en presencia de alguien, lo hace porque confía en que su ser amado está cerca.
- Se pueden superponer dos zonas de juego y disfrutar: jugar juntos en una relación.
-
- «La psicoterapia se da en la superposición de dos zonas de juego: la del paciente y la del terapeuta. Está relacionada con dos personas que juegan juntas. Cuando el juego no es posible, la labor del terapeuta se orienta a llevar al paciente, de un estado en que no puede jugar a uno en que le es posible hacerlo».
- El juego en sí mismo es una terapia. El juego puede ser aterrador y se requiere aprender a jugar.
- El juego es una experiencia creadora en el continuo espacio-tiempo. Se da en el límite entre lo subjetivo y lo objetivo.
- Se puede hacer psicoterapia profunda sin necesidad de interpretación. Si ofrecemos una interpretación fuera de la zona de superposición, es decir, mientras no hay juego, la interpretación es inútil o produce confusión.
- El juego tiene que ser espontáneo, no de acatamiento o aquiescencia.
-
- Lo importante del juego no es el contenido sino el estado que produce (alejamiento - concentración)
- La zona de juego no es una realidad psíquica interna. Se encuentra fuera del individuo, pero no es el mundo exterior.
- En la zona de juego, el niño reúne objetos o fenómenos de la realidad exterior y los usa al servicio de una muestra derivada de la realidad interna o personal. Sin necesidad de alucinaciones, emite una muestra de capacidad potencial para soñar y vive con ella en un marco elegido de fragmentos de la realidad exterior.
- Al jugar, manipula fenómenos exteriores al servicio de los sueños, e inviste a algunos de ellos de significación y sentimientos oníricos.
- Hay un desarrollo que va de los fenómenos transicionales al juego, de este al juego compartido, y de él a las experiencias culturales.
- El juego implica confianza, y pertenece al espacio potencial existente entre (lo que era al principio) el bebé y la figura materna, con el primero en un estado de dependencia casi absoluta y dando por sentada la función de adaptación de la figura materna.
- El juego compromete al cuerpo: a. debido a la manipulación de objetos; b. porque ciertos tipos de interés intenso se vinculan con algunos aspectos de la excitación corporal.
-
- La excitación corporal en las zonas erógenas amenaza a cada rato el juego, y por lo tanto el sentimiento del niño, de que existe como persona. Los instintos son el principal peligro, tanto para el juego como para el yo; en la seducción, algún agente exterior explota los instintos del niño y ayuda a aniquilar su sentimiento de que existe como unidad autónoma, con lo cual el juego resulta imposible (cf. Khan, 1964).
- En esencia el juego es satisfactorio. Ello es así cuando conduce a un alto grado de ansiedad.
- Existe determinada medida de ansiedad que resulta insoportable y que destruye el juego.
- El elemento placentero del juego contiene la inferencia de que el despertar de los instintos no es excesivo; el que va más allá de cierto punto lleva a la culminación; una culminación frustrada y un sentimiento de confusión mental e incomodidad física que solo el tiempo puede curar; una culminación alternativa (como en la provocación de la reacción de los padres o de la sociedad, de su ira, etcétera).
- El juego llega a su propio punto de saturación, que corresponde a la capacidad para contener experiencias.
- El juego es intrínsecamente excitante y precario.
- Tomado de: Winnicott, DW. (2002). Realidad y juego. España: Gedisa. p. 50-53.
-
-
- El juego es una de las actividades más importantes en la vida del niño, que les permite integrar su mundo afectivo, social y cognitivo, al tiempo que perfeccionan sus habilidades. La capacidad para jugar, permite al infante que descubra y comprenda diversas situaciones de su mundo, que aprenda roles, ensaye soluciones y manipule los objetos dándoles características propias que corresponden a sus deseos; esto desarrolla su creatividad, su capacidad para construir y reconstruir, su expresión artística y su lenguaje. Así, mediante el juego, los niños pueden expresarse, intentar nuevas cosas, aprender acerca de cómo funciona el mundo, las restricciones que le impone y trabajar sobre sus problemas
- Además, en el juego los niños incorporan elementos imaginarios que les permiten crear su propio mundo y tener control sobre su cuerpo, facilitando la integración de su esquema corporal a partir del conocimiento de sí mismo, de los otros y de su entorno, con la finalidad de consolidar una adecuada autoestima y autorregulación afectiva.
- Esquivel y Ancona (200) México: UNAM
Informações
- Descrição
- Resumen de la concepción del juego infantil de Winnicott y de Esquivel y Ancona.
- Criado por
- Usuário eliminado · out 2019
- Atualizado
- 23 out 2019
- Visualizações
- 16
- Histórico
-
- Criado por Veronica Avila · 22 out 2019
- Copiado por Veronica Avila · 23 out 2019
- Avaliação

