Notas
B. Principios y Valores
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CAPÍTULO II. GENERALIDADES
A. Definiciones
Doctrina Naval: es el conjunto de principios, normas y procedimientos que guían la actuación
del
personal naval para el cumplimiento de las funciones asignadas. La doctrina
tiene un cuerpo perfectamente definido y tangible constituido por las ideas, los procedimientos y las normas contenidos respectivamente en los planes, los manuales y los
reglamentos.
Las condiciones básicas de una doctrina
son que
esta debe ser conocida, aceptada y practicada.
Esta se encuentra
en los conceptos de
patriotismo,
honor, lealtad,
deber, compañerismo, espíritu de cuerpo, también
la encontramos en el ceremonial militar, en el acto o ceremonia de Protesta de Bandera, en
la conmemoración de las fechas más importantes,
en las honras fúnebres, en los guiones, la bandera,
la veneración a los héroes, etc. Constituyendo así
el elemento de cópula entre la disciplina y la moral; es en esencia la doctrina, el estímulo más importante
que necesitamos para mantener la
llama ardiente de nuestra
formación naval. Doctrina entonces en su significado más amplio
significa enseñanza.
Disciplina: por su parte es sinónimo de orden y aprendizaje, y a pesar
de que su uso es más comúnmente empleado en el medio militar, no es privativo de éste. La disciplina se puede
imponer o se
puede
inculcar; un hombre puede
ser indisciplinado siendo militar o
puede
ser disciplinado sin ser impuesta a través de los medios que otorgan los códigos, las leyes y los
reglamentos, pero también debe ser inculcada mediante el ejemplo; si solamente se aplica al primer
concepto, solo se obtendrá la subordinación pero mediante los dos, se obtienen la subordinación y el respeto.
B. Normas de conducta comunes a todos los Marinos Militares
1. Los
Marinos
Militares
deben
esmerarse en aplicar los
conocimientos básicos que les
inculquen.
2. El servicio naval exige que todo individuo acepte con entereza y dignidad los rigores de la disciplina.
3. Para asimilar adecuadamente los conocimientos navales que se les imparten en las aulas,
en las sesiones de instrucción y
entrenamiento, es obligatorio poner todo el empeño y
dedicación.
4. Deben sentirse honrados y orgullosos de poner siempre muy en alto el nombre de la
Institución y de su unidad, actuando con
gallardía en todas
las actividades
en
que participen.
5. Procurarán mantenerse constantemente enterados y
poner en
práctica las
normas de conducta especificadas; tanto en las leyes y
reglamentos, como en las buenas costumbres
establecidas por
la sociedad.
6. Se esmerarán
por hacerse merecedores
de
los conceptos
de
honor, moral,
coraje, integridad, honradez, conducta y desempeño profesional.
7. Mostrarán en todos sus actos, dentro y fuera del servicio conducta militar, apariencia y cortesía ejemplares.
8. Llevarán a la práctica los elevados conceptos del espíritu de cuerpo y lealtad al país, a la Secretaría
de Marina y a su
unidad.
9. Demostrarán: Porte, energía y gallardía
en
todas las
actividades en que
participen. Manteniéndose constantemente en buena condición física.
10. No
aceptarán, por ningún
motivo
y bajo ninguna circunstancia, acto alguno que los
exponga a crueldades, indignidad, humillación, depresión o privación de sus derechos.
11. El reto, el desafío y
las riñas personales
son prácticas nocivas que no son admitidas en
el sistema disciplinario
naval.
12. Cuando transiten
con un superior; le cederán el lado derecho; en los camiones el lado de la
ventanilla, en los vehículos el asiento trasero del lado derecho; en la banqueta el lado de la pared; al entrar o salir de un local, le darán preferencia y por cortesía le abrirán
la
puerta; serán
los primeros en abordar los vehículos
militares y se sentarán
en los asientos
de atrás.
En
las embarcaciones menores serán los primeros en embarcar y se dirigirán hacia popa, en forma inversa serán últimos en desembarcar.
13. Cuando
un superior entre
a un
recinto y no se
encuentre otro de mayor
jerarquía, el primero
que se
percate del arribo dará la voz de atención, a lo que el personal adoptará la posición de firmes permaneciendo en
esa posición hasta
que el superior se
retire o bien ordene
continuar.
14. Cada vez que un
superior jerárquico los llame acudirán al paso veloz, harán
alto a
tres pasos de él, lo saludaran militarmente, permanecerán
firmes, dirán su
grado y nombre; a
las
preguntas que se le formulen
les
darán respuesta expedita, agregando al final la palabra “mi” y a continuación el
grado jerárquico
de
la persona que lo ostente. Para demostrar
que
entendió lo que se le
pregunta o comunica
expresara enterado
“mi” y a continuación el grado jerárquico de la persona
que lo ostente. Una vez terminada la
entrevista si el superior lo autoriza a retirarse dirá con su permiso “mi” y
a continuación el grado
jerárquico de la persona que lo ostente; si el superior no lo ha autorizado a retirarse y
necesitan hacerlo
para cumplir con
alguna actividad u obligación, solicitará respetuosamente permiso
para
retirarse.
15. Al paso de un superior jerárquico, si se encuentran sentados, se pararan
firmes y harán el
saludo militar.
16. En caso
de estar ocupados
los
lugares, le cederán
el asiento a
sus
superiores.
17. Cuando se encuentren a su paso a un
superior lo saludarán militarmente al mismo
tiempo que le dirigirán la vista agregarán a su saludo
militar el de buenos días, tardes, noches “mi”
capitán, etc. Según corresponda.
18. Cuando tengan que rebasar a sus pasos superiores; saludarán militarmente y dirán con su
permiso, mi
teniente, etc. Por ningún motivo se meterán
entre
las personas. Si
se
encuentran corriendo, detendrán su paso, caminarán y al
rebasarlos, expresarán el saludo como
se indicó; una vez que los hayan rebasado podrán seguir corriendo.
19. El personal de la milicia auxiliar, clases y
marinería no pueden tener en su poder armas de
fuego a excepción del armamento a su cargo y únicamente durante los actos del servicio.
20. En el comedor, a las horas de los alimentos,
deberán de sentarse erguidos, y deberán mostrar buenos modales y educación en la mesa.
21. Verificarán y/o cooperarán con el
mantenimiento del orden
y limpieza de las instalaciones navales.
22. Deberán siempre permanecer perfectamente aseados en su persona y vestuario, y no mezclarán las prendas
correspondientes a diferentes uniformes, ni la ropa de civil con el
uniforme; usarán
ropa
de
civil cuando se autorice (franquicia, comisiones, vacaciones, etc.).
La ropa
de civil
que
usarán
deberá ser preferentemente casual/formal. El
personal femenino al vestir de civil lo harán con el
cabello bien peinado y utilizando maquillaje ligero.
También podrán usar conjuntos o vestidos, sin escotes exagerados, con
aberturas ligeras, faldas a la altura de la rodilla, y sin
transparencias.
23. Caminarán con la cabeza erguida haciendo un
braceo natural y sin llevar las manos
en los
bolsillos.
24. Procurarán
adaptarse a la
vida
militar en
todos los
aspectos;
dentro
y
fuera de las
unidades, todos sus
actos deberán revelar disciplina, patriotismo, educación, cultura,
caballerosidad y estimación por sus compañeros y superiores. Recuerde que las mujeres,
los niños y los
débiles
serán siempre objeto de respeto,
defensa y amparo.
25. En la calle
no saludarán militarmente a los
Agentes de Policía, Transito, de
Migración, etc., pero si ellos saludan, contestarán el saludo como señal de buena educación. Por lo tanto, es su obligación
que uno de los primeros cuidados serán aprender las insignias y divisas, tanto de la Armada, como
del Ejército, Fuerza
Aérea y las Instituciones arriba mencionadas.
26. En la vía pública, todos los Marinos Militares se saludarán entre si observando por principio
la
jerarquía y posteriormente a todos los que ostenten el mismo grado, pues con ello se pone de manifiesto la bien cimentada educación y ejemplar disciplina que distingue
a la
Secretaria
de Marina. (En las
áreas de alta peligrosidad, se aplicará lo
establecido
por
su Mando Naval).
27. Al conversar principalmente con
personas
civiles, procurarán
prestigiar
siempre a
la Armada, a sus superiores y
compañeros; por ningún motivo manifestaran desagrado
en obedecer órdenes ni censurarlas. (En las áreas de alta peligrosidad, se aplicará lo establecido por su Mando Naval).
28. Aún en la intimidad de su hogar observará las reglas establecidas por la urbanidad y no tratar de justificar las
faltas
que cometan en la Institución alterando la verdad. Recordarán que
la
discreción en asuntos del servicio, debe ser siempre una
de sus virtudes
fundamentales y tener
presente que
el
descredito
al
pasar de boca
en
boca, puede redundar en daño moral o material para su unidad y para la Armada a las que debe
honrarse en pertenecer.
29. La sana y elemental educación indica que
no deben discutir
sobre asuntos de
religión, políticos o familiares, todos ellos deberán evitarlos y procurar que sus compañeros también los
eviten.
30. Leer o comer en la calle, llevar bultos voluminosos, masticar chicle, silbar, hablar en voz alta que llame la atención etc., son acciones censurables para un
militar y rebajan la dignidad del uniforme que porte.
31. Esta estrictamente prohibido
entrar uniformado
a
cantinas,
billares o
centros de prostitución, lugares de juegos, reuniones políticas y en
general a ningún lugar no acorde
con el decoro de su
uniforme.
32. Consumir cualquier tipo de droga ilegal, introducirla a su unidad o tenerla en su poder, porque pueden tipificarse como presuntos delitos en el caso de la posesión e introducirlas en su unidad.
33. Esta estrictamente prohibido ingerir bebidas embriagantes sin autorización dentro
de la unidad.
34. Dentro de igual clasificación, se encuentra la evasión de su unidad, el abusar de las franquicias
o permisos
y la
insubordinación o
desobediencia
hacia
sus superiores.
El incurrir en algunas
de ellas, pone en peligro su estancia en la Institución y su libertad en
caso de delitos.
35. Evitará toda
clase de riñas con cualquier persona, comportándose con la mayor prudencia y tolerancia
del caso, mientras ello
sea compatible
con su dignidad
de militar.
36. Para saludar no se deben descubrir, sino que
simplemente harán el saludo militar; pero si están
descubiertos saludaran con una ligera
inclinación de cabeza conservando una
actitud militar.
37. Si se encuentran en
el interior de un local y llegare un superior, se pondrán de pie inmediatamente
y lo
saludaran, sentándose después que él lo haya
hecho, o les autorice para ello; excepto en el caso de que estén acompañando a un superior o de igual
rango que
aquel, limitándose exclusivamente a
saludarlo sin ponerse
de pie.
38. Si han de retirarse estando cerca el superior, saludaran al pasar frente a
él,
y si es él quien se retira
al pasar frente a ustedes, se podrán de pie y lo
saludaran.
39. En todas partes y ocasiones, observaran la mayor urbanidad
y cortesía con las damas y en
general con las personas que por su edad o su estado,
merezcan toda clase de atenciones,
cediéndoles la acera y
el lugar preferente en vehículos u otros sitios; y
será el primero en
respetar los reglamentos, sean de tránsito, policía, etc., poniendo aún más esmero en ello
en los
países extranjeros que visite.
40. Al paso de la Bandera Nacional o de otra extranjera o cuando estén
tocando el Himno Nacional o alguno extranjero, darán
el frente hacia donde
pase aquella, o se estén efectuando
los
honores; si
están cubiertos, saludaran militarmente, pero si están
descubiertos adoptaran la posición de firmes, seis pasos antes de llegar hasta seis pasos
después de rebasarle la
bandera
o
hasta que hayan concluido
los honores; si están vestidos de civil, se descubrirán y tomando el sombrero por la copa con la mano derecha,
cruzaran ese mismo brazo sobre el pecho, colocando el sombrero
con
la boca hacia su cuerpo,
a la altura del
corazón.
41. Si en alguna Ciudad donde se encuentren se altera
el orden público, se presentaran al
Comandante Naval o Militar de la Plaza para colaborar
con él en la
medida de sus posibilidades.
42. Jamás contraerán compromisos
que no puedan cumplir, su palabra debe ser sagrada y cuando la empeñen,
deben cumplir
lo ofrecido.
43. El honor de las familias que les brindan su amistad es intocable; no harán nada ni de
palabra ni de hecho que pueda
afectarlos.
44. Deben evitar toda clase de juegos de azar, sobre todo en público, ya que no van de
acuerdo con la seriedad de su indumentaria militar.
45. Evitarán en lo absoluto
el uso de anillos y esclavas durante los entrenamientos y actos del
servicio.
46. Al ir caminado sobre la acera de una calle e ir acompañado de una dama, se le ofrecerá el brazo izquierdo o derecho, de forma tal, que ella siempre
quede del lado de la pared, y en
caso de encontrarse con un superior, hará el saludo militar si
tiene el brazo derecho libre,
además de decir buenos días, buenas tardes o buenas
noches, según corresponda. Si conduce a la dama con
el brazo derecho, saludara de acuerdo a la hora del día e inclinará
ligeramente la cabeza
como muestra de respeto.
47. Tendrá siempre presente que en todos
los
casos imprevistos, se
espera de
usted que actúe con buen juicio, serenidad, cordura, sentido común educación
y tacto; teniendo
constantemente como objetivo
principal el
de ganar a través de sus acciones, mayor
prestigio para su Institución.
48. Para que el Marino Militar se familiarice a la mayor brevedad posible con la vida interna de
la
Institución, deberá esmerarse en dar
cumplimiento a las órdenes, consejos, asesoraría y entrenamiento que reciba por
parte
de sus superiores jerárquicos, quienes
como
instructores ya han experimentado estas
situaciones.
49. Siempre le cederán el derecho de paso en
los
pasillos y escalas a los Marinos Militares con
mayor jerarquía.
50. En todos los actos del servicio donde se encuentre personal naval, se harán las muestras
de respeto y atenciones al de
mayor cargo, grado o
antigüedad, según corresponda.
51. A
la hora que se indique
para
cualquier formación
o
comisión, deberá
ser puntual
procurando estar 10 minutos
antes.
52. Es una regla de cortesía pasar en la mesa los
alimentos a sus compañeros, le darán preferencia a los Marinos Militares con mayor jerarquía. No aceptaran
que
otros Marinos
Militares dispongan de sus
propios alimentos, cada Marino Militar recibe la misma
ración
alimenticia
diaria.
53. Corresponden a todos los Marinos Militares sin distinción "los mismos derechos y las mismas
obligaciones";
respetando
y
considerando las
diferencias
propias que por naturaleza atañen a
cada
género.
54. Dentro de las Instalaciones o unidades navales, está terminantemente prohibido que dos
Marinos Militares de sexo opuesto estén
solos de manera premeditada para realizar
cualquier actividad en lugares apartados, ya sea
efectuando demostraciones afectivas y de
afabilidad, como intercambiar abrazos o tocar a
otro
compañero, así como cualquier tipo de
fraternización o trato familiar, incluyendo bromas, miradas, guiños, sonrisas, salutaciones
o conversaciones que vayan
más
allá de asuntos relacionados
al servicio.
55. Cuando exista
una actividad o
situación que implique el
apoyo
o ayuda inmediata y requiera
del
contacto físico entre personal de ambos géneros, esta será proporcionada con las muestras de respeto correspondientes.
56. El
trato
verbal
entre Marinos militares
deberá ser de acuerdo
a
los
buenos
usos y costumbres navales, con la plena observancia de las leyes y reglamentos
que rigen a la
honorable Institución y de las
directivas
del Alto Mando.
57. Los Marinos Militares tienen prohibido pedir apoyo para beneficiarse u obtener
privilegios
personales, ni sobreprotección en todas y cada una de sus actividades, por parte de los
superiores, iguales y subordinados, y más aún tratar de utilizar actitudes manipuladoras
para
lograr dicho cometido.
58. No permitirá conductas que afecten el derecho de ejercer la autoridad, ni situaciones que
generen actos de
resistencia al ejercicio del mando o intentos de desobediencia,
descalificaciones,
generalizaciones o ridiculizaciones por parte
de cualquier género.
59. El
Marino Militar debe procurar entablar amistad con personas civiles
honradas y de buenas
costumbres, debiendo
estar consciente de la responsabilidad que implica sostener
una relación íntima con personal civil de dudosa reputación, ya que la inseguridad actual del
país pone en riesgo su integridad física
y familiar, al momento de compartir información.60. El personal femenino, mientras se encuentren en las
Instalaciones y unidades podrán
maquillarse de forma discreta, y empleando colores que no sean llamativos. Usarán
las uñas de un largo moderado y de colores discretos. Únicamente podrán portar aretes de tamaño no mayor al lóbulo de la oreja, los cuales deberán ser discretos, evitando aquellas
cuyas formas
o figuras
no tengan un aspecto de seriedad.
60. El personal femenino, mientras se encuentren en las
Instalaciones y unidades podrán
maquillarse de forma discreta, y empleando colores que no sean llamativos. Usarán
las uñas de un largo moderado y de colores discretos. Únicamente podrán portar aretes de tamaño no mayor al lóbulo de la oreja, los cuales deberán ser discretos, evitando aquellas
cuyas formas
o figuras
no tengan un aspecto de seriedad.
61. Los Marinos Militares evitarán llamar la atención
en la vía pública
hablando en
voz alta, gritando, profiriendo palabras obscenas o insolencias, o efectuando actos que provoquen desprestigio
a su persona o a la Armada.
62. Los uniformes del personal naval no deberán de ser modificados
o
ajustados
de
manera
exagerada y que impida el uso para el que
fueron confeccionados, debiendo
usar la
ropa
interior en el
color y formas
especificadas en la normatividad.
63. El personal naval no podrá vender o comprar lo perteneciente a la Nación y que se encuentra bajo su cuidado o cargo. Tal
como uniformes, municiones, equipo, armamento, mobiliario, etc.
64. Durante la
revisión médica, deberá
de estar presente una persona
del
mismo sexo del
paciente, preferentemente del servicio de sanidad naval.
65. En instrucción militar los Marinos militares de ambos géneros se integrarán por estatura, sin más
distinción que aquellas obligadas
por
la jerarquía.
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CAPÍTULO III. COMPORTAMIENTO DE UN MARINO MILITAR
La base de todas las relaciones humanas, es el respeto mutuo, cualidad que debe cultivar el Marino Militar, para fundamentar el compañerismo entre él
y sus compañeros.
Considerando la inexperiencia y la inadaptabilidad momentánea a la vida militar de algunos
Marinos, el personal de mayor jerarquía en uso
de sus conocimientos y experiencias, guiarán a
sus compañeros con menos experiencia con el
ejemplo de su presentación y disciplina para hacerse acreedor a la estimación y respeto de quienes lo rodean. El personal naval debe tomar
en cuenta que
el abusar de su antigüedad, de
su jerarquía y de su fuerza física, es contrario al honor y al respeto
que debe caracterizar al Marino Militar, como modelo de caballerosidad, cualidad sustantiva
en la carrera de las armas.
A. En
establecimientos
navales
1. En el aula
Considerando que siempre el marino estará preparándose constantemente tendrá presente lo siguiente: fungiendo como Jefe de grupo,
estará el Marino Militar más antiguo, o aquel cuyos
méritos lo distingan. Las órdenes dadas por éste, deben ser obedecidas, aun siendo de igual
jerarquía que los demás, ya que la superioridad
de cargos y responsabilidad de la disciplina de grupo le da autoridad para ello.
Su correcta posición en el sentado, pondrá de manifiesto el respeto y consideración al profesor, así como el interés y atención por la clase.
La permanencia en el salón estará regida por los toques de rutina correspondientes a la entrada
y salida de clases, pudiendo permanecer
fuera del salón de clases solamente durante los descansos, y
está estrictamente prohibido hacerlo durante las horas de clase, sin la correspondiente autorización.
Demostración de respeto al instructor y a cualquier superior que entre al salón, será el adoptar
la
posición de firmes debiendo permanecer
en dicha posición hasta que se ordene sentarse.
Es obligación de los Marinos Militares, formar por grupos a la entrada y
salida de clases,
debiendo el Jefe de cada grupo dar parte de las novedades a quien corresponda.
La buena presentación y limpieza del salón de clases son
testimonio de la calidad personal de
los
miembros del grupo.
2. En el dormitorio
El aseo personal es sinónimo de pulcritud, cualidad que debe distinguir al Marino Militar; por
ello, lo primero
es
el baño diario, al que deberá concurrir provisto de los
útiles de aseo
necesarios.
El decoro y el pudor, inherentes
a la buena educación, obligan al Marino Militar a no transitar fuera de los dormitorios en paños menores o desnudo; únicamente podrán estar desnudos en el cubículo de la regadera y en el momento de cambiarse de ropa en su taquilla. Para circular por
el interior del dormitorio lo harán debidamente uniformados o de deportes. No debe
fumar en su
interior, ni escandalizar, debiendo mantener el perfecto aseo de su dormitorio, no manchando los pisos ni arrojando basura en los mismos. Debe tener un lugar determinado en sus
toalleros, percheros y taquillas para colgar sus prendas; deberá
igualmente cumplir las disposiciones relativas a la colocación de todas sus prendas.
El personal naval no adornará sus taquillas con
imágenes o
fotografías de hombres o mujeres con mensajes eróticos, religiosos, pornográficos, políticos, etc., que dañen el buen
prestigio del Marino Militar, estando
permitido únicamente tener a la vista fotografías de sus
familiares y
conocidos (as) del medio civil.
Para dormir, vestirán
ropa
de
deportes o pants
de la
unidad
o establecimiento.
No
está permitido el uso de pijamas, o que duerman desnudos o en
ropa interior; e invariablemente
dormirán en la litera que tengan asignada. Está prohibido al personal de ambos géneros, que se introduzcan a
los
dormitorios que
no les correspondan sin la
autorización correspondiente. No está permitido
que
el personal naval de ambos géneros circulen por los edificios de dormitorios del genero opuesto en horas no autorizadas.
3. En el comedor
Reflejo de cabal educación, será su comportamiento en el comedor.
Por
principio, entrarán siempre en perfectas condiciones de aseo, formado con su unidad;
no pueden entrar ni
individualmente ni fuera de las horas reglamentarias.
Al tomar asiento, lo harán evitando hacer
ruido
con
la silla.
Está estrictamente
prohibido
cometer los siguientes actos, que además
son contrarios a la urbanidad:
Fumar y leer.
Levantarse del asiento sin el permiso correspondiente.
Escupir.
Lanzar bolitas de migajón.
Cambiar alimentos por los de un cubierto desocupado o tomar estos.
Golpear con
los cubiertos el plato o la mesa.
Soplar los alimentos para enfriarlos
Apoyar los codos en la mesa o bajar las manos donde no se vean.
Arrojar al piso cascaras, líquidos o residuos alimenticios.
Reír ruidosamente, lanzar
gritos o cantar.
Sacar del comedor fruta,
dulce, pan o cualquier otro alimento.
Estar en el asiento mal
sentado o semitendido.
Extender el brazo frente a un compañero
para
tomar
el
salero,
sopera, etc.,
(deben solicitarlo o esperar su turno).
Masticar con la boca abierta, o haciendo ruido.
Sorber alimentos
líquidos.
Tomar bocados demasiados grandes
o hablar teniendo alimentos en la boca.
Llevar el
cuchillo a la boca.
Bostezar
Enjuagarse
la boca
al
tomar agua (el
aseo bucal
deberán hacerlo
en
el
lavabo del dormitorio, al terminar de comer).
Usar el mantel para limpiarse la boca o manos (en caso de faltar servilletas, use su
pañuelo).
Hacer uso de palillos
de dientes durante y después de la comida para sacarse residuos de comida de los dientes.
Poner los cubiertos
sucios sobre el mantel.
Rascarse la cabeza u otra parte del
cuerpo.
Estornudar,
toser o eructar sin cubrirse la boca.
Tratar al servicio de camareros con altanería o usar familiaridades con ella (en caso de queja deben dar
parte por los conductos debidos al
oficial responsable de este servicio).
Evite incurrir en cualquiera de estas faltas a la urbanidad, donde la sanción más evidente es el
ridículo. Es probable que ignoren estas u otras; por esto apóyese en los diferentes medios de consulta, donde encontraran reglas de
urbanidad que les auxiliaran en este
y otros
aspectos de su conducta social.
4. En la biblioteca
Deberá tener presente que los libros son indispensables para
todos, y que
es una obligación cuidarlos, evitando su maltrato. Jamás tome un libro sin la autorización del encargado de la biblioteca, debiendo abstenerse de hacer
ruido y hablar en voz alta en su interior.
5. En el club naval, comisariato o centro de convivencia
La existencia de estos espacios, cuya finalidad es proporcionar ratos de esparcimiento, obliga a mantener el equipo y mobiliario
en buen estado, debiendo poner todo el
cuidado que requiera
para su conservación.
Al bailar, deberá hacerlo evitando modalidades
exageradas, y
con la mayor
corrección, debiendo
apegar su conducta a las reglas de urbanidad y disciplina.
No formaran corrillos que estorben a
las
parejas, ni se estacionaran en
las
puertas y pasillos. Si hicieran una invitación a una dama a
bailar y ésta se excusare, absténganse de insistir o repetir
la
invitación a otras que se encuentre junto o muy próxima mientras
termine la pieza.
En todo momento deberá normar su conducta al reglamento y disposiciones que
rigen el
funcionamiento del casino.
6. En la peluquería
Deberá estar enterado,
por el rol de peluquería, los días y hora
que
le toque, debiendo
entrar y salir
de
la misma
ordenadamente. Se
abstendrá en
su interior,
de tomar los
útiles o herramientas, de la misma. No hable en voz alta, ni use familiaridades con el personal de peluqueros.
El personal femenino para el corte
de cabello se sujetara a los
siguientes lineamientos:
a. Usarán el cabello recogido y bien peinado en un chongo de acuerdo a las directivas
establecidas. El corte de cabello
será
recto (sin capas, degrafilados o flecos).
b. Podrán usar
tintes empleando colores que no sean llamativos.
c. Pasarán a la peluquería una vez al mes de acuerdo al rol establecido, y serán
atendidas por personal de estilistas del área de
la
peluquería, el corte de
cabello será conforme
a las directivas
establecidas.
El personal masculino acudirá a la peluquería cuando así
lo
requiera y
el corte de cabello se realizará conforme a las directivas
establecidas.
B. Unidades de superficies
Además de las costumbres anteriores, no está lejano el día en que su presencia en la Armada
le llevará ya
sea
en
su forma
temporal
o
permanente a los
buques.
En ellos
se
tienen costumbres muy propias, de las cuales las más comunes
son:
1. Todo elemento de
la Armada al
embarcarse en un buque, saludara
militarmente a la bandera nacional
y después al oficial
de guardia.
2. Está prohibido congregarse al pie de las
escalas y portas, debiendo dejar estas
siempre claras (libres),
al igual
que
los pasillos.
3. La circulación
a
bordo debe
ser
por estribor hacia proa y por babor hacia popa,
además durante los zafarranchos, la concurrencia
a sus
puestos deberá ser al
paso veloz.
4. Pondrá esmerado esfuerzo y atención durante las prácticas y maniobras que realice a
bordo del buque, no olvidando las recomendaciones de seguridad
que
le harán saber sus
superiores.
5. Por el peligro que representa, está prohibido recargarse en las barandillas de cabo o cadenas, sentarse en la borda, cañones o accesorios de cubierta, así
mismo, conversar de
buque a buque o al muelle por encima de la borda. Ciertas restricciones guardan además, el fumar o dormir
en algunas áreas del
buque.
6. Por su importancia, el consumo de agua generalmente se encuentra
reglamentado a bordo,
en horarios
establecidos para
observar su uso moderado.
7. A bordo de los buques, el saludo militar que se haga por primera vez en la mañana a un
superior deberá ser acompañado verbalmente por el “buenos días mi…” en las sucesivas y
cuantas veces sea necesario corresponde tan solo el saludo, igual condición prevalece en
el caso de las tardes.
8. Durante sus prácticas en máquinas, evite tocar los instrumentos y maquinas sin tener pleno
conocimiento de para qué sirve
y la propia autorización del
encargado del departamento.
9. No deberá dirigirse al Comandante del buque a menos que este lo llame, es previamente autorizado para
ello o corriendo los conductos debidos.
10. En sus prácticas de artillería, no toque, ni manipule el armamento sin autorización del Jefe de artillería.
11. Para dirigirse a un oficial
o capitán que se encuentre en áreas exclusivas, deberá requerirlo por
medio
de un camarero y solo
si el servicio así lo
requiere, podrá hacerlo
directamente.
12. Cada elemento
de la tripulación de un
buque es responsable del orden y limpieza de sus taquillas y coys, teniendo además una responsabilidad solidaria en el mantenimiento de sus
áreas e inmediatas y la de
todo el buque en general.
13. Aun gozando de
franquicia en puerto nacional o extranjero el tripulante de un buque lleva
consigo la representación de nuestro país, de la Armada de México y de su propio buque, es por ello que en todo momento deberá conducirse con
acierto y señorío.
C. Fuera de sus unidades o
establecimientos
El primer deber que a la vez
es orgullo de un Marino Militar, debe ser aprender a acatar las costumbres
y tradiciones del servicio naval. Las reglas de la
etiqueta militar
están
fundadas en la
costumbre y
tradición siendo de estricta observancia, y son un
factor
importante en el mantenimiento de la disciplina.
Es deber de todo Marino Militar, en todo tiempo el ser
particularmente cuidadoso de su conducta y apariencia militar, recordando que la conducta caballerosa procede de
las cualidades innatas y del
conocimiento de las
costumbres sociales.
Siempre que transite por la calle, lo
harán con porte marcial; evitando viajar en las
bateas de vehículos no destinados
para el transporte de
personas (tipo redilas, torton, carretas, etc.).
Si son invitados a subir a algún vehículo, lo harán después de las demás
personas,
cediendo el lugar de honor a quien así
lo merezca; en los automóviles dicho lugar
corresponde al lado derecho del asiento posterior, y en los autobuses, al lado de la ventanilla.
Al descender de cualquier vehículo procuraran hacerlo siempre primero,
de manera que puedan ofrecer su ayuda a las
personas que lo necesiten.
Al ser presentados a alguna persona civil, no debe descubrirse y si se trata de una dama saludara de mano únicamente si
ella ofrece la mano.
Jamás
deberá hablar a otra persona con el cigarro en la boca y
menos aun masticando alimento o golosina.
Cuando sea invitado a comer, observará las reglas que le han enseñado, estando
atento, en todo caso, a la conducta de los demás comensales, teniendo en cuenta que las costumbres sociales varían según la calidad de las personas con quienes se tenga
la reunión; observara de preferencia, a
los anfitriones y
personas de la intimidad de estos, para proceder
como
ellos.
Si después de tomar algún platillo,
en
el que forzosamente haya hecho uso de los dedos, y al finalizar la comida los
meseros ofrecen el cio (pequeño plato de cristal conteniendo agua tibia),
únicamente introducirá en él, las puntas, enjuagándolas y secándolas con la servilleta.
No se levante de la mesa antes que las demás
personas y no provoque conversaciones enojosas.
Al despedirse, dará
las gracias
a los
dueños de la casa por
las atenciones recibidas. Se cubrirá, hasta que esté
en
la calle.
Está terminantemente
prohibido que el Marino Militar sea
obligado
por los superiores jerárquicos a organizar y/o asistir a eventos y/o reuniones
sociales particulares en contra de su voluntad, debiendo informar inmediatamente de este tipo de situaciones al superior
jerárquico.
En caso de recibir
alguna amenaza por cualquier miembro de la Institución, ya sea
para
obtener algún beneficio, proporcionar información o
acceder obligadamente alguna
petición, deberá negarse a aceptar tales situaciones
e informará inmediatamente al
escalón superior,
con
el fin de tomar las acciones
correspondientes.
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CAPÍTULO V. EL ÚNIFORME
EL
UNIFORME
Acorde a la Directiva 003/14 de fecha 15 de enero de 2014 emitida por la Jefatura del Estado Mayor General, que regula el uso de Uniformes, Condecoraciones, Divisas y Distintivos
de la Armada
de México, todo
el personal de la Secretaría de Marina deberá de portar los
uniformes como se muestra a continuación:
Breve
Reseña
Histórica del
Uniforme Naval en el
Mundo
Los uniformes navales se comenzaron a utilizar por primera vez en el año 1665, por los Oficiales de
la Marina Real Francesa.
Por el contrario, la Real Armada Británica -Royal Navy- adoptó uniformes para sus Oficiales recién en 1748, mientras que los marineros
continuaron utilizando sus ropas de uso corriente.
Estas ropas eran comunes a los marineros de casi todo Europa y las Colonias de América,
África y las Indias. Por lo general, tenían pantalones de
color blanco o con rayas, camisas
blancas o colores claros y/o con cuadros o rayas, sombreros o gorros de diferentes modelos y
sacos de pana,
en lo
posible
cubiertos con brea para hacerlos
impermeables.
El uniforme
de marinero de sombrero blanco y negro, chaqueta
azul de paño y pantalones
blancos
fue introducido en las fuerzas navales como
“de ordenanza”,
en
la mayoría de los países
occidentales, desde el año 1857 en adelante. Actualmente
es una tradición
que
casi todas las marinas del mundo usan uniforme de color
azul y blanco. Tal práctica se inició
en la Marina Inglesa
en el año 1745 cuando los Oficiales pidieron al Duque de Bedford que les diseñara un uniforme, pues hasta esa fecha carecían de éste. El
Rey
Jorge XI, a petición del Duque de Bedford, dispuso los colores azul oscuro y blanco para Oficiales y
Gente de Mar y los pantalones
de los marineros (Traje azul
de parada).
Los aspirantes a oficiales tuvieron también su uniforme. En razón de su juventud, que no daba
tiempo a una completa educación social, y en varias oportunidades, usaban sus puños
como pañuelos, ya que
sus uniformes no tenían bolsillos. Eso llevó, como medida correctiva, a
colocarse tres botones en los puños, justamente por donde debería pasar la nariz. Según la tradición fue el Almirante Nelson el que ordenó la medida correctiva.
El PANTALON:
Tiene la parte inferior de las piernas sumamente ancha por la necesidad que
tenían los marineros de arremangarse continuamente los pantalones, tanto para baldear como
para saltar al agua cuando se varaban las embarcaciones. La
tapa, en lugar de cierre, es una herencia de los pantalones usados en tiempos antiguos, y que
algunos pueblos de Europa aún los
utilizan.
Los nueve botones que lleva el pantalón de tapabalazo simbolizan las 9 heridas que recibió el Almirante Nelson durante la batalla de
Trafalgar.
PAÑOLÓN O CORBATÓN (COLOR NEGRO): Proviene de los tiempos en
que se usaba un pañuelo en el cuello para secarse el sudor. El color negro se originó ante la necesidad de ocultar la suciedad.
Otra corriente histórica atribuye su origen en los artilleros de los tiempos antiguos de las
Marinas a vela. Los marineros usaban un lienzo en la cabeza, durante los combates,
amarrándolos atrás, casi
sobre la
nuca. Este
sistema evitaba que la transpiración, mezclada con los
residuos de la
pólvora de los
cañones que disparaban, les
cayese
sobre
los ojos, dificultando sus movimientos. Después del combate, el
lienzo era retirado de la cabeza y
descendido hasta el pecho, quedando las puntas atadas
sobre el pecho siendo este el origen de la corbata marinera que es modelo único y su color negro.
Otra tradición establece que estos lienzos eran de
varios colores,
pero,
en el funeral del
Almirante Nelson, los marineros del buque inglés "Warmick" desfilaron con lienzos negros, lo que
fue
adoptado por la Marina británica y por prácticamente todas las marinas del
mundo
posteriormente, y al legalizarse su uso, se supone que el color negro se usa en señal de luto
por
la muerte del Almirante Nelson.
En algunas marinas del
mundo se emplea una gorra
sin visera (Galleta) y de la cual penden dos cintas negras que recuerdan la antigua trenza de cabello que los marineros usaban debido a que
tenían el cabello largo y al estar en cubierta el viento los despeinaba constantemente,
impidiéndoles cumplir correctamente sus trabajos; por lo
que resolvieron entonces, engrasarlo
y unirlo en trenza. El nudo
que
es un cuadrado de
4, representa la rosa de
los
vientos por sus 4 puntos cardinales.
SOLAPA O CUELLO: Antiguamente era costumbre el uso del cabello largo para el
marinero, esto
constituía un obstáculo en sus faenas en el mar, puesto que por el soplo de la brisa marina, su rostro era cubierto por el pelo. Para solucionar este inconveniente solían untar su
pelo con grasa de ballena o de tortuga, lo que traía como consecuencia grande manchones en sus prendas de vestir, por lo que cubrían sus hombros y sus espaldas con un pañuelo al principio, y un alargado cuello después.
Algunas corrientes históricas indican que la marina inglesa agregó tres
franjas blancas en su
borde; en memoria de las tres victorias del Almirante Nelson Abukir (1798), Copenhague (1801)
y Trafalgar (1805). Por otra parte los marinos franceses atribuyen estas
franjas al número de batallas ganadas
en las que participaban.
Las estrellas de 5 puntos bordadas en la
solapa de la guerrera
representan los 5 continentes y
los 5 océanos.
LA RABIZA: La rabiza que rodea la corbata de los Marineros es la herencia de la rabiza que
antiguamente sostenía el pito marinero.
TOCADO MARINERO: Los marineros sostenían
sus cabellos
con un pedazo
de tela;
los Oficiales que
tenían el rango de caballeros, usaban sombreros, con el transcurso del tiempo se transformó el sombrero en la gorra
de los Oficiales y Sub-Oficiales, y el pedazo de tela en el sombrero marinero. En cuanto a los oficiales y
maestranza la tradición marca
que el luto de la muerte del Almirante
Nelson lo llevan por medio de una cinta negra en
su gorra, a diferencia de la
marinería que lleva
este luto por
medio del
pañolón o corbatón negro.
LA CAMISA DE RAYAS: En 1858, durante el Segundo Imperio francés, un decreto publicado en el Boletín Oficial
de la Armada
estableció cuál
sería el uniforme oficial de los marineros: un pantalón de pata ancha, una camisa blanca con cuellos azules, un
abrigo
corto de lana y un jersey de rayas que permitiría visualizar y
localizar mejor a los
marineros
en maniobras
en
alta
mar. Además, este decreto especificaba el número de rayas (de cada color, 21 en el pecho y entre 14 y 15 en las mangas) y el grosor que éstas debían tener (20 mm para
las
blancas y 10 mm para las azules), además de un diseño sin botones ni cuerdas para evitar cualquier tipo de
enganche durante
las
maniobras, podría
ser considerado el origen de esta
prenda.
LAS PALAS: Era costumbre
entre los
corsarios tener una
mascota
y los jefes
llevaban en sus hombros un loro o un papagayo, el mismo que al permanecer mucho tiempo en el hombro
de su amo, ensuciaba
sus ropajes, por lo
cual el corsario colocaba un pedazo
de cuero para
mantener
limpia su chaqueta. Otra corriente
histórica indica que las
palas se crearon ante la necesidad de contar con algo que
evitara que se cayeran
los
terciados de los hombros. Hoy, las palas sirven para colocar las
insignias
del grado
de quien las
usa.
LA COCA O VUELTA DE GALÓN: La coca o vuelta de
galón superior de los puños de los uniformes de oficiales de muchas Armadas del mundo, como tantas tradiciones que hemos
visto, tiene su origen posible en la vida del Almirante Nelson. Al firmarse
la paz de Basilea, entre
Francia y España, en 1796,
Inglaterra pasó automáticamente en estado
de guerra
contra España. El Almirante inglés Jervis estableció su base en Lisboa. Hubo en esa ocasión la Batalla del
Cabo
de
San Vicente,
cuando Jervis navegó
para
impedir
el
pasaje de la
Escuadra
española, comandada por
el General Córdoba y Ramos, que buscaba el Atlántico. En
el
combate trabado, el genio naval de Nelson se manifestó una vez más. Gracias a su talento, fue promovido a contralmirante. El 3 de julio de 1797 quedó
consolidado el bloqueo de Cádiz, teniendo Nelson la comandancia. De allí navegó, con previa autorización, contra Tenerife, efectuando una primera y malograda tentativa de desembarque; aunque
se haya seguida otra
con más éxito, tuvo que reembarcar sus fuerzas siendo herido en la acción, en el brazo derecho. Para protegerlo, el almirante descosió
uno
de los galones de su puño y prendió en el botón derecho superior de su casaca, formando así
una
coca (o vuelta), que desde entonces se tornó tradicional en
muchas Marinas.
Otra tradición histórica establece que la coca es empleada únicamente por las armadas
que dependían o
actualmente
dependen de la
corona.
PITO MARINERO: Los principales eventos de rutina a bordo son ordenados por toques con el Pito de Marinero. Este pito
ha
sido a
través de los
tiempos una de las
piezas más
características de uso personal a bordo de los barcos de guerra. Los griegos, los
cartagineses y los romanos ya lo usaban para marcar el paso del ritmo de los
remos en las galeras, tal cual se evidencia en el Manuscrito del Vellocino de Oro. Con el pasar de los
años, el pito se convirtió en una especie de símbolo de autoridad como también de honra y honor.
En Inglaterra, los
almirantes de la Alta Corte (Lord) usaban un pito de oro en
el cuello suspendido por una cadena de oro (rabiza), también
llevaban de la misma
forma un pito de plata los oficiales en comando o comandantes de menor graduación. Este tan marinero utensilio es de un muy antiguo uso a bordo: ya lo encontramos en la época de las
galeras, siendo el símbolo del Almirantazgo
británico desde el siglo XVIII.
De metales nobles, inclusive de plata u oro, su
uso
se generalizó a tal punto de ser distintivo de mando. Los contramaestres de cada palo daban las órdenes para la maniobra del
mismo a pito, por ser éste perfectamente audible aún en medio de fuertes temporales. En el buque escuela
“Cuauhtémoc”, por lo general se mantiene esta tradición y todas las maniobras se realizan al
ser transmitida la orden con este elemento casi
tan
antiguo en su uso como
la vela.
Hubo ciertas armadas
que utilizaban el flautín como regulador del esfuerzo que hacían los marineros al
halar un cabo, tomándolo simultáneo y
permitiendo, con eso
izar un peso o inclinar
una vela.
En casi todos los ceremoniales navales del mundo reza que el toque del pito marinero es señal de cortesía, originada en los tiempos de
las
embarcaciones a vela, cuando los comandantes de
los
navíos debían intercambiar visitas en el mar transportados en botes. Al llegar la lancha al costado
del navío, se arriaba la silla de mimbre llamada canasta, en ella se izaba al visitante, halando los
marineros el cabo
en
carrera
por el combés.
Para estimular
y
coordinar
el
izamiento, los contramaestres hacían sonar sus pitos. El tiempo
transformó esos sonidos de
estímulo en la salutación tributada a la oficialidad de las Marinas de Guerra
y a ciertas autoridades
nacionales.
EL CORDÓN DEL GUARDIAMARINA Y DEL AYUDANTE: En las antiguas galeras el remo no era
un acto voluntario, más bien era tarea de esclavos o prisioneros, se denominaban galeotes a los remeros forzados, estos eran dirigidos por un verdugo
que los vigilaba y los azotaba. Este era el Cómitre y estaba
dotado con un látigo que llevaba al hombro, el oficial de guardia es el
responsable del
funcionamiento normal de un
buque, es por ello que cumple de alguna manera también el papel de verdugo y que recuerda con el símbolo
del látigo, el cordón.
El ayudante del Comandante es un oficial
que
puede considerarse, siempre está de servicio. Es por ello que también lleva cordón y además, era quien tomaba los apuntes de las órdenes que el comandante emitía, siempre estaba provisto de un lápiz para su uso y otro para reserva o
para proveer al comandante, dado el caso. Las dos clavijas que lleva el cordón del ayudante
representan a los lápices que antes
llevaba.
LAS CONDECORACIONES Y MEDALLAS, se usan del lado izquierdo en
todos los uniformes. Esta costumbre viene desde los tiempos de las Cruzadas, cuando los caballeros portaban la insignia metálica de su orden
para
protegerse
el corazón.
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CAPÍTULO VI. LAS REVISTAS
Las revistas para el personal naval pueden ser de dos clases: de
rutina y extraordinarias.
Las
revistas de rutina,
pueden ser una
o más veces al día, a la semana o al mes, prefijadas. Las revistas extraordinarias, son
cuando lo ordena la superioridad.
En
general, las revistas
son:
A.
De dormitorios.
B.
De aseo personal.
C.
De armas.
D.
De taquillas.
E.
De vestuario y
equipo.
1. Las revistas de dormitorios comprenden aseo y limpieza de estos. La ropa debe estar colgada en los lugares indicados para ello, tendida la cama, que
no haya objetos no autorizados, etc.
Esto se verificará diariamente por el oficial responsable de este servicio.
2. Las revistas de aseo personal se pasarán tres veces al día en las listas antes de pasar al comedor.
3. En las revistas de armas se pasan dos veces al mes o cuando se ordene. Se exige la
absoluta limpieza
del arma en todas sus partes.
4. La revista de arranche de taquillas se pasa cuando se ordene y comprende el arranche de
las mismas y la
colocación de la ropa
y equipo en su interior.
5. La revista de vestuario y equipo se pasa cuando se ordene y comprende la revisión y
estado físico que guarda.
Además de las
revistas antes señaladas, también existen las
revistas de honores militares. Las
cuales tienen por objeto hacer
honores, demostrar los adelantos
alcanzados por
una
fuerza armada
o celebrar algún hecho glorioso para la
Patria. En estas, las
tropas
son presentadas preferentemente por su Comandante titular al C. Presidente de la República, altos Jefes Militares
o
altos
funcionarios extranjeros,
cuando expresamente lo disponga la
superioridad.
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CAPÍTULO VII. CUANDO SE VIAJA COMO MARINO MILITAR
Cuando se viaja
con autorización de la Superioridad en
forma aislada, ya sea por licencia, permiso, vacaciones, comisión del
servicio, etc., deberán observar las siguientes normas generales:
A. Durante el viaje observarán una conducta tal, que haga honor al prestigio de la Institución y si algún superior viaja en el mismo vehículo se presentara usted con él
y se
pondrá a sus
órdenes identificándose.
B. Al arribar al lugar donde va a hacer uso de su franquicia deberá presentarse: si es en la Ciudad de México, al Cuartel General, Oficina de Control de Foráneos, en la Secretaría de Marina con el oficial de guardia en dicha oficina, para
que este vise su oficio, anotando la fecha en que se presentó y tomando sus datos
para su localización. En los puertos donde
haya Zonas o Sectores Navales, en la sede de estos,
siguiendo el mismo procedimiento. En los demás lugares en las
Guarniciones de la Plaza siguiendo el mismo trámite. Esta
presentación se hará vistiendo ropa de civil de manera formal.
C. En caso de que al terminar su estancia en comisión del servicio y no se encuentren en las oficinas correspondientes sus
pasajes de
regreso, procederá a
recabar constancia de ello y lo reportara a su
Mando correspondiente. Si es posible, se incorporará por sus propios medios, pues es su obligación cumplir las órdenes presentándose en la fecha fijada.
D. Considerando
el
punto anterior
o
alguna otra causa
de
fuerza
mayor
impide que
se presente a tiempo, deberá recabar constancia de ello ante las autoridades locales o federales y se presentará ante la representación de la Armada o del Ejército en la localidad, para que ellos reporten este hecho a su Mando. En los lugares donde no haya Guarnición
se presentará ante la Jefatura de
Hacienda o
ante las administraciones de Correo
o de Telégrafos.
E. Si
justificadamente
necesitara
alguna prorroga,
la solicitará
con
anticipación
a
la superioridad por conducto del
Mando Naval donde se encuentre.
F. Antes de salir de la plaza, debe seguir el mismo procedimiento del inciso “B” visando su oficio con la fecha de salida.
Informações
- Descrição
- O usuário eliminou as informações de disciplina Notas sobre B. Principios y Valores, criado por Usuário eliminado em 09-03-2017.
- Criado por
- Usuário eliminado · mar 2017
- Atualizado
- 9 mar 2017
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- Histórico
-
- Criado por Clara Castillo Canela · 9 mar 2017
- Copiado por Clara Castillo Canela · 9 mar 2017
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