GoConqr has a new look! Let us know what you think.

Notes

De lo fantástico a lo neofantástico

angelsorianogera Spanish 1 page

Content of the notes (1)

Page 1

Entre lo extraño y lo maravilloso: La duda manda

Tzvetan Todorov afirma que el ámbito de lo fantástico en literatura, comparte fronteras

(podría decirse que una frontera de cristal) tanto con lo extraño como con lo maravilloso.

Refiere que ese espacio minado entre los dos mundos vecinos, es el de la duda, el de la

ambigüedad acerca de los acontecimientos sobrenaturales narrados en los textos de esa

especie. De tal manera que el personaje –y con él el lector- duda sobre lo acontecido y ese

momento de la duda corresponde a lo fantástico. De otro modo, si al final del relato el

personaje encuentra una explicación racional sobre lo sucedido, entonces lo fantástico cede

la estafeta a lo extraño. En cambio, si no hay duda, ni explicación, y lo que pasa se acepta sin chistar, porque obedece a leyes sobrenaturales que no afectan el orden establecido de

los acontecimientos, se está en el ámbito de lo maravilloso. Es decir, en el momento que el

personaje devela la duda, desaparece lo fantástico, para caer en cualquiera de los dos

mundos fronterizos.

Podemos decir que lo fantástico se gesta en la mente de los escritores para no

nombrarse: Es un misterio que no se devela en el relato. Una pregunta sin respuesta. Una

presencia que se manifiesta en lo más profundo de la noche, que no se deja ni tocar, ni ver,

ni oler, ni probar y oír. Aparición que perturba y puede provocar miedo, horror en algunos

casos, amenaza que rompe con lo familiar: Inquieta compañía .

Lo fantástico ocupa el tiempo de esa incertidumbre: En el momento en que se elige

una u otra respuesta, se abandona lo fantástico para entrar en un género vecino: lo

extraño o lo maravilloso […] Es la vacilación experimentada por un ser que no

conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento en apariencia

sobrenatural.

Todorov plantea que ese misterio planteado para no resolverse, esa duda que define a lo

fantástico, según su teoría, es experimentada por el personaje de los relatos fantásticos. En

su libro, Introducción a la… Todorov toma el cuento “Manuscrito encontrado en Zaragoza”

de Jean Potocki, como base para plantear sus propuestas sobre la vacilación y anota que es

Alphonse, el personaje de la historia, quien padece esa incertidumbre ante los

acontecimientos que vive (y que se encuentran en los textos fantásticos.

https://www.youtube.com/watch?v=lMnp-XmMiEg (Embed)

La irrupción fantástica

Víctor Antonio Bravo define al romanticismo como una poética de lo sobrenatural. Y

parece no equivocarse: Los autores románticos se sumergen en las dualidades de la noche y

el sueño, de lo sobrenatural y de lo desconocido, de lo monstruoso y la otredad. Estas son, a

su vez, las obsesiones de los escritores románticos, quienes aspiran a la fusión de esos

contrarios. De esta forma, la literatura fantástica nace como propuesta estética en el

contexto de esos planteamientos románticos. Así, lo fantástico es uno de los territorios

donde la alteridad entra en escena, como uno de los elementos productivos del texto. La

cristalización de lo fantástico como estética se va a construir en una de las formas de esa

conciencian a nivel del relato: Aquella en la que el texto toma conciencia del dualismo,

verosímil-productividad, como una de las razones de su producción. Este es uno de los

argumentos sustanciales para considerar a lo fantástico, como una estética, como una

manera de narrar.

Para Víctor Antonio Bravo, la alteridad, la presencia de dos ámbitos diferentes

aunque interactivos, supone, a la par de la existencia de esos dos mundos colindantes, la

existencia de una frontera, de un límite que separa esas dos zonas y que se convierte en su

elemento significativo. Bajo esta premisa, es que desarrolla su teoría sobre lo fantástico.

Para él, la poética romántica, la cual incluye el mundo de los sueños, de la locura y del mal,

se constituye en ámbitos “otros” donde le es posible, como universo representativo alcanzar

su autonomía. Ahora bien, esta autonomía solo es factible en su relación compleja con la

realidad, al poner en escena, la alteridad ficción/realidad, o sus correlatos posibles:

vigilia/sueño; razón/locura; yo/ otro .

Bajo estas premisas, “lo fantástico se produce cuando uno de los ámbitos

transgrediendo el límite que los separa, invade el otro para perturbarlo, negarlo, tacharlo, o

aniquilarlo”. Cabe mencionar, que Víctor Antonio se basa a su vez en lo estudiado

anteriormente por Roger Caillois en la década de los convulsos y revolucionarios años

sesenta, y que Todorov no ponderó para sus planteamientos. De esta manera, encontramos

que su idea de irrupción, ya había sido delineada por Caillois cuando afirmaba que un rasgo

fundamental de lo fantástico era la “aparición” que manifiesta un escándalo, una rajadura,

una irrupción insólita, y por tanto insoportable para el mundo real. Pero Antonio Bravo no

solo abrevó de los preceptos de Caillois, sino del también francés Louis Vax, para quien lo

fantástico se nutre del escándalo de la razón, ligado a la inseguridad y al peligro que supone

lo desconocido.

En otras palabras, aquello que el orden sataniza, contrario a lo que pondera

y sacraliza.

Según la premisa de Antonio Bravo, lo real que lo fantástico pone en tela de juicio,

es la noción que empieza a surgir a partir del renacimiento, con su expectativa racional del

tiempo, espacio y causalidad. En ese sentido, lo fantástico pone en escena el mal, pero más

funcional que ético. En otras palabras, el mal, en el sentido derivado del estudio elaborado

por Sigmund Freud, sobre lo siniestro.

https://www.youtube.com/watch?v=12l9JsexDQw (Embed)

Lo fantástico como asombro

En su antología, Teorías de lo fantástico, David Roas incluye textos que analizan el tema

desde diferentes distintos puntos de vista: ya como género, ya desde una perspectiva

sociológica, desde el psicoanálisis, la lingüística, la ficcional, y como expresión de la

alteridad. Asimismo, en la última sección de ese libro, que reúne los textos más

representativos escritos sobre el tema en el último tercio del siglo XX (aunque a nuestro

parecer, deja fuera lo postulado por Víctor Antonio Bravo), se pasa lista a la definición de

lo fantástico a las producciones literarias de la segunda mitad del siglo XX y que encajan en

el modelo de Zvetan Todorov. De esta manera, cobra vital importancia el ensayo de Jaime

Alasraki, “¿Qué es lo neofantástico?”, puesto que presenta una nomenclatura para clasificar

a aquellas obras que no encajan en la definición del teórico búlgaro, y cuyo sello

característico es la duda. Nosotros no queremos dejar pasar la oportunidad para referirnos a

ese concepto, con el que cerramos este primer capítulo.

Explica Alasraki que hay tres características de lo neofantástico, mediante las cuales

este nuevo cuño se diferencia de su “abuelo” del siglo XIX, su visión, su intención y lo que

llama su modus operandi. Respecto de la visión de lo neofantástico, el teórico sostiene que

mientras en lo fantástico se asume la solidez del mundo real, en lo neofantástico, la realidad

es una máscara, una segunda realidad que es el verdadero destinatario de lo neofantástico.

De tal manera que mientras en lo fantástico, se busca abrir una rajadura en una superficie

sólida e inmutable, en lo neofantástico, la realidad está llena de agujeros, como una

coladera, por cuyos orificios se puede apreciar esa otra realidad. En cuanto a la intención de

lo neofantástico, ésa excluye el miedo, el terror y la duda que perseguían los relatos

fantásticos. En su lugar, el nuevo género busca crear una perplejidad y una inquietud, una

sorpresa, mediante metáforas que expresan intersticios de sin razón, que van a

contracorriente del sistema conceptual y científico de nuestra vida diaria. Este punto deja

ver otra característica de lo neofantástico: A diferencia de su antecesor del siglo XIX, lo

neo sí acepta las expresiones y las lecturas metafóricas. “La metáfora corresponde a la

visión y descripción de esos agujeros en nuestra percepción causal de la realidad” .

En lo referente al modus operandi de los relatos neofantásticos, hay que mencionar

que estos se desarrollan sin los artificios de los textos fantásticos. En efecto, mientras los

relatos, tipo “La quinta de las celosías”, de Amparo Dávila, presentan un desarrollo gradual

de los acontecimientos, que va de lo natural a lo sobrenatural para presentar una rajadura

final- como lo planteaba Todorov-, las historias neofantásticas no incluyen una gradación

en el desarrollo de los sucesos. Al contrario, desde las primeras líneas de la lectura, el

cuento neofantástico nos mete de lleno al elemento fantástico. Otro sello de lo fantástico, es

su rechazo a la creación de atmósferas, como sucede en los textos “abuelos”. Al respecto,

Julio Cortázar no escondía su repulsión a ese tipo de relatos, ambientados en viejas casas o

pantanos. El autor de Rayuela sostenía que para él lo fantástico es algo que puede ocurrir en

plena cotidianidad, un medio día bajo el sol. Asimismo, lo neofantástico permite una

lectura con sentidos ublicuos o metafóricos, contrario a los textos fantásticos, que apelan a

una literalidad.

Por último, Alasraki refiere un contexto histórico y cultural que permitió el

surgimiento de lo neofantástico. Anota que si el romanticismo originó la expresión de lo

fantástico, como rechazo y un cuestionamiento al racionalismo científico y a los valores de

la sociedad burguesa, las historias neofantásticas son un producto de los efectos de la

primera guerra mundial, de los movimientos de vanguardia, de Freud y del psicoanálisis, el

surrealismo y el existencialismo.

De la duda al asombro, a través del miedo, de la irrupción de lo sobrenatural en lo

natural, de la rajadura de lo imposible en lo posible, de la trasgresión de un límite por parte

de un ámbito para invadir otro y eliminarlo, del terror a la perplejidad y la sorpresa: en esas

líneas se puede sintetizar lo fantástico. Tal vez la diferencia esté en la presencia del miedo y

del terror. Para David Roas, miedo y terror son parte sustancias de lo fantástico, como lo

son la presencia de lo sobrenatural y los fantasmas y el conflicto de estos con el mundo

natural. Una duda sin miedos en Todorov y Flora Bottón. Una irrupción de un ámbito en

otro para borrarlo luego de trasgredir el límite, en Víctor Antonio Bravo, para quien el

miedo es una expresión extrema de lo fantástico. La sorpresa sin sobresaltos ni temores de

Jaime Alasraki. A nuestro humilde parecer, esas son las líneas generales en las cuales se

puede resumir lo fantástico, tanto del siglo XIX como del XX. Como podemos ver, en ese

tiempo, lo fantástico ha transitado de la duda al asombro.

https://www.youtube.com/watch?v=iveFgj627zY (Embed)

Information

Description
Los límites de lo fantástico
Views
584
Rating

Feedback

What is it about?

What do you think of the new look?

How do you like it?