GoConqr hat ein neues Design! Sag uns, wie es dir gefällt.

Notizen

SAN AGUSTÍN

CarmenPG96 Historia de la Filosofía Recuperación de historia de la filosofía e historia deEspaña Spanisch 1 Seite

Inhalt der Notizen (1)

Seite 1

Agustín de Hipona fue converso hijo de madre cristiana y

padre pagano que frente a la sabiduría filosófica, las Escrituras cristianas le

parecían rudas y primitivas en su concepción antropomórfica y personal de Dios.

La lectura de las epístolas de San Pablo le proporcionó la certeza de que solo

es posible vencer las pasiones con la gracia de Cristo. Más tarde se bautizó,

luego fue ordenado sacerdote y posteriormente, obispo de Hipona. (MORAL)En

su juventud trató de hallar el origen del mal adhiriéndose al Maniqueísmo,

doctrina según la cual existen dos principios: uno del bien (espíritu) y otro

del mal (materia). Posteriormente lo abandonó y abrazó la doctrina neoplatónica

de Plotino, que consideraba que el mal era una privación del bien, es decir, el

propio límite de la materia. El mal físico es el que tiene que ver con

enfermedades, los padecimientos, los dolores anímicos y la muerte, y poseen un

significado muy preciso para quien filosofa desde la fe: son la consecuencia

del pecado original, del mal moral. La doctrina de San Agustín se establece

como respuesta a polémicas contra maniqueos y pelagianos, y gira alrededor de

la libertad humana. La doctrina maniquea se basaba en la afirmación de un

dualismo radical, por un lado existe la materia como principio del mal, y por

otro el espíritu como principio del bien. El hombre se ve forzado al pecado

porque se le impone la sustancia contraria, el mal, por tanto, no hay pecado en

los hombres, todo es naturaleza y no espíritu, y no puede haber castigo justo

puesto que el hombre no peca por voluntad propia. Esta doctrina se opone a

doctrinas fundamentales del cristianismo: la doctrina de la creación y la

existencia del juicio final. Contra el pelagianismo que establece cual es el

origen del bien, el libre albedrío ayudado por la Gracia de Dios. El bautismo,

para Pelagio, tenía efecto de una redención inmediata respecto del pecado

original y permitía al hombre vivir sin pecado alguno. El santo hace a los

pelagianos tres acusaciones: atentar contra la libertad y el poder de Dios,

anular los efectos del pecado original con la consecuencia de una concepción

del hombre errónea y privar de significado y valor la encarnación y sacrificio

de Cristo. Los méritos humanos son dones divinos, sólo la Gracia divina hará

libre a la voluntad, porque la auténtica libertad consiste en hacer buen uso

del libre albedrío; en hacer el bien y no el mal. El libre albedrío es la

capacidad que tiene el ser humano de obrar voluntariamente y que, a partir del

pecado original, está orientado al mal; sin embargo, la libertad es la

capacidad de hacer únicamente buen uso del libre albedrío; en eso consiste la auténtica

libertad, que necesita de la gracia divina. (DIOS) Una nueva situación

intelectual apareció cuando el cristianismo propuso como verdades supremas sus

creencias y no las que podrían aparecer de la filosofía griega o cualquier

otra. Se introduce así el problema de las relaciones entre teología o filosofía

(fe-razón). La filosofía se ha caracterizado por investigar y explicar los

principios mediante argumentos derivados de la propia razón y comprensibles

para el sentido común. La religión supone la adhesión a verdades y convicciones

aceptadas en virtud de un testimonio que se considera superior; la actitud

intelectual de adhesión a tales testimonios constituye la fe. San Agustín no

traza fronteras entre fe y razón, debido a su convicción de que la verdad es

única. Solo hay una verdad, la que se encuentra en el cristianismo, y al ser

humano le interesa alcanzarla y esclarece por todos por todos los medios

posibles, con la fuerza de la fe y el esfuerzo de la razón. El objetivo de S.

Agustín es la comprensión de la verdad cristiana y a este fin colaboran la

razón y la fe de este modo: en un principio, la razón ayuda al hombre a

alcanzar la fe (“entender para creer”), luego la fe orientará e iluminará a la

razón (“creer para entender”), y la razón, a su vez, contribuirá al

esclarecimiento ulterior de los contenidos de la fe. Siguiendo su trayectoria

personal, comprendió que hay que creer para entender: la fe es el camino, pero

no es una fe ciega sino que el filósofo cristiano tiene que esforzarse para

comprender las verdades de la fe. En lo que se refiere a la cuestión divina, la

filosofía agustiniana trata dos aspectos: su existencia y su naturaleza divina.

Para demostrar su existencia se utilizan estos argumentos: el orden del

universo, la prueba del consenso y la

existencia de las ideas en el alma; y su carácter de entes inmutables. La

naturaleza de Dios es para Agustín inefable: está más allá de lo que podemos

comprender y expresar con palabras. Más tarde se denominará teo logía negativa:

solo podemos decir de Dios lo que no es, porque esta más alla de lo que el alma

humana puede comprender. San Agustín considera que el único ser que es causa

sui es Dios. Haremos estas afirmaciones: Dios crea el mundo a partir de la

nada, fuera del timpo, por su voluntad

libre, por amor; y la materia es creada por Dios, por tanto no puede ser origen

del mal, y recurre a la noción de razones seminales o gérmenes insertos por

Dios en la materia, para explicar la generación de nuevas criaturas. (CONOCIMIENTO)

S. Agustín establece un símil y compara el conocimiento con la capacidad visual

del alma que se va desplegando por grados, o por “miradas” sucesivas: “las

miradas del alma van atrayendo las cosas hacia su interior mediante imágenes

escalonadas. Distinguiremos pues: la imagen sensitiva o primera mirada (el alma

da a los sentidos la capacidad para percibir los objetos exteriores), la imagen

de la memoria o segunda mirada (las sensaciones o imágenes sensitivas son el

motivo para la “imagen de la memoria” que es la potencia esencial del alma), la

imagen del entendimiento (razón inferior, la imagen de la memoria es recubierta

por la imagen del entendimiento que elabora ideas de las cosas) y la imagen de

la sabiduría (razón superior, la verdad nos hará sabios y en la sabiduría está

la auténtica felicidad, beatitud). Así pues, las ideas están en Dios como

arquetipos de las realidades mutables y el hombre conoce estas ideas por la

iluminación divina. (HOMBRE) S. Agustín considera que únicamente el ser

humano posee un alma racional capaz de conocer que tendrá las siguientes

características: está constituida por una razón inferior, que tiene por objeto

la ciencia y una razón superior que tiene como objeto el conocimiento de lo

inteligible gracias a la iluminación. S. Agustín defenderá el traducianismo,

doctrina según la cual las almas de los hijos provienen de los padres. El alma

posee tres facultades: memoria, inteligencia y voluntad. San Agustín niega la

teoría platónica de que el alma ha sido colocada en el cuerpo como castigo a

las faltas cometidas. Para él, el cuerpo ha llegado a ser prisión del alma a

causa del pecado original, del que debe liberarse. (POLÍTICA) En su

obra, La ciudad de Dios, S. Agustín constituye una reflexión acerca de

la historia desde el punto de vista cristiano: la encarnación del Verbo

(nacimiento de Cristo) marca los tres tiempos históricos: pasado (a.C),

presente (en Cristo) y futuro (d.C y hasta el final de los tiempos). Puesto que

la felicidad del hombre consiste en el amor a Dios y la maldad en alejarse de

él, cabe considerar dos categorías de seres humanos: los que se aman a sí

mismos “hasta el desprecio de Dios” y los que aman a Dios “hasta el desprecio

de sí mismo”. Los primeros constituyen la “ciudad terrenal” y los segundos la

“ciudad de Dios”. S. Agustín insiste en la imposibilidad de que el Estado

realice auténticamente la justicia, a menos que su actuación esté informada por

los principios morales del cristianismo. Este punto de vista puede dar lugar a

dos interpretaciones: como una fundamentación teórica de la primicia de la

iglesia robre el Estado o como una minimización del papel del Estado, que se

había hecho necesaria en tiempo de San Agustín.

Informationen

Beschreibung
Recuperación de historia de la filosofía e historia deEspaña Historia de la Filosofía (07. SAN AGUSTÍN) Notiz am SAN AGUSTÍN, erstellt von CarmenPG96 am 12/07/2015.
Erstellt von
CarmenPG96
Aufrufe
10
Bewertung

Feedback

Worum geht es?

Wie gefällt dir das neue Design?

Dein Eindruck