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Referencia Teórica y Metodológicas en la Investigación del Docente

Nestor Torres Spanisch 1 Seite

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Introducción

La investigación Educativa,

entendida como disciplina, es un ámbito de conocimiento reciente,

aproximadamente tiene un siglo de historia, su origen se ubica a finales del

siglo XIX, cuando la pedagogía, adoptó la metodología científica como

instrumento fundamental para constituirse en una ciencia. A partir de allí, y

muy especialmente de las aportaciones de Galileo, surgió un nuevo modelo de

aproximaciones al conocimiento de la realidad.

La

expresión “Investigación Educativa” es bastante reciente, ya que

tradicionalmente se denominaba “Pedagogía Experimental”, el cambio

terminológico y conceptual se debe fundamentalmente a razones de tipo

sociocultural y a la anticipación de las aportaciones del mundo anglosajón en

el ámbito educativo.

La

preparación de los docentes para tomar parte activa en las investigaciones que

se desarrollan adquiere cada día una mayor significación; si hasta hace unos

años era relativamente bajo el número de

docentes que se interesaba en aspectos relacionados con la metodología de la

investigación educativa, actualmente, una gran masa de docentes presenta

intereses dirigidos en este sentido.

Resulta

imprescindible que el investigador educativo sea capaz de conocer, identificar

y manejar adecuadamente todas las técnicas y métodos de los elementos

metodológicos del cual se puede servir para dar cumplimiento al objetivo que ha

trazado para su trabajo.

Es

imprescindible que en las diferentes etapas de la formación del investigador

educativo, se le brinde una visión panorámica lo más profunda posible acerca de

los principales postulados y posiciones que caracterizan a cada uno de los

paradigmas. Esta preparación general debe ser

complementada al inicio de la investigación con la profundización de

aspectos concretos vinculados a la estrategia particular que se seguirá en la

investigación, particularmente sobre los problemas metodológicos más

importantes relacionados con las técnicas e instrumentos a utilizar en la

investigación.

En

tanto que conocimiento científico “teórica y empíricamente validado”, las

ciencias de la educación se desarrollan en el marco de varios enfoques o

paradigmas. Esto significa que han sido producidas al interior de una comunidad

y de un marco institucional que funciona mediante actos de reconocimiento:

procesos de evaluación que se centran en los modelos teórico-metodológicos considerados

legítimos. Decir esto implica afirmar que la ciencia es una actividad social, intersubjetiva,

que se desarrolla dentro de una comunidad científica ceñida a un conjunto de

normas aceptadas como válidas, en un momento histórico determinado. Aun así, la

ciencia produce un conocimiento provisorio: las reglas, las teorías y los

métodos pueden cambiar, y ello hace el perfeccionamiento mismo del saber.

El

presente trabajo, busca recopilar una serie de referencias teóricas y

metodológicas de la investigación del docente, especificando tres puntos

importantes que dan de esta ciencia su estructura normativa, que rigen el ser y

el hacer; el Diseño de la Investigación, Estrategias Universitarias y Gestión

de la Investigación, Aplicación y Sistematización en el Saber Pedagógico son

sin duda la punta de lanza del tema que se detallará puntualmente.

REFERENCIA TEÓRICA Y METODOLÓGICA DE LA

INVESTIGACIÓN DEL DOCENTE

A-

Diseño de la Investigación:

Para

poder profundizar en el diseño metodológico de la investigación, retomemos las características

establecidas respecto de proceso, proyecto, y diseño:

Proceso

Se define al

proceso como el conjunto de las acciones que lleva a cabo el investigador,

–partiendo de la experiencia inmediata orientándose hacia el modelo

científico– con el fin de realizar la descripción teórica empírica del objeto

de investigación.

Proyecto

Es el documento que

se debe presentar a la institución, para su evaluación y para el control de

la gestión de la investigación. A la vez que sirve al control

institucional, es la guía que dispone los pasos a seguir.

Diseño

El diseño está contenido en el proyecto

y por lo tanto en el proceso total de la investigación. En esa

parte del proyecto nos será exigido un importante y complejo trabajo

de recorte empírico del objeto, la formulación de los objetivos generales y

específicos y el diseño de los instrumentos de recolección de información.

Será necesario incluir asimismo el plan de análisis de los datos.

Para

llegar al diseño metodológico hemos adquirido previamente un conocimiento de

las teorías científicas correspondientes y de las investigaciones llevadas a

cabo sobre un tema, elaborado en el cuadro anterior.

Es

el momento entonces, de establecer el nexo entre las dimensiones teóricas de

dicho objeto y sus dimensiones observables, es decir, traducir ese objeto

teórico a dimensiones, cualidades o variables que podamos observar en la

“realidad”. Remodelarlo de manera que, a través de nuestros sentidos, podamos

captar esas cualidades del objeto y las relaciones que guardan entre

sí, en correspondencia lógica con la

teoría.

Si

bien el proyecto es un documento ya plasmado, el proceso es un conjunto de

acciones que va avanzando progresivamente. Como

lo hemos dicho anteriormente, el diseño metodológico de la investigación

consiste en realizar un importante y complejo trabajo de recorte del objeto,

que nos permitirá luego describirlo, comprenderlo o explicarlo, en base a

conceptos del siguiente tipo:

ü Clasificatorios (escalas nominales) que indican la

posesión o no de un atributo, por ejemplo, Pablo es un estudiante aplicado.

ü Comparativos (escalas ordinales) que nos permiten

comparar en qué grado se tiene el atributo de menor a mayor, por ej.: Pablo es

muy aplicado, por comparación con otros sujetos que son medianamente aplicados

y otros que son poco aplicados.

ü Métricos (escalas racionales) que nos permitirán hacer

una medición matemática precisa de la diferencia que existe en nuestros sujetos

respecto de ese atributo el cual admite un tipo de medición matemática: por ej.

Pablo tiene un promedio de calificaciones de 10, mientras que el promedio de

las calificaciones de Juan es 8. Tenemos allí, la posibilidad de un cálculo

exacto de la diferencia existente. Justamente porque es un atributo que varía,

los promedios de las calificaciones, en este caso, sería nuestra variable a

medir. ¿Respecto de qué varía?: varía respecto de nuestra población o muestra

en estudio. Esto es, presuponemos que no todas nuestras unidades de análisis,

en este caso sujetos, tendrán los mismos promedios de calificaciones escolares.

Diferentes diseños para objetivos diferentes

Como

lo hemos definido anteriormente, con el término diseño hacemos referencia al

plan o estrategia destinados a obtener la información que se requiere para

nuestra investigación. Las decisiones que tomemos en este momento del proceso

de investigación serán fundamentales: necesitaremos evaluar las preguntas que

nos hacemos y de qué forma pensamos sería posible responderlas, considerando el

grado de avance existente en la disciplina en relación con nuestro recorte del

problema.

Si

sobre nuestro tema hubiera ya un corpus de trabajo teórico y empírico

considerable, nuestro diseño no necesitará restringirse a una mera exploración.

Los diseños exploratorios son un buen recurso cuando no hay prácticamente

conocimiento producido sobre un problema determinado.

Ahora

bien, si por el contrario existen estudios al respecto, teorías que explican

fenómenos del tipo que nos interesa, nuestro diseño, si pretende hacer avanzar

ese conocimiento, tendrá características menos flexibles, más complejas, que

nos demandarán un mayor cuidado en relación con nuestras decisiones. Será

pertinente entonces pensar en un diseño descriptivo “cualitativo o

cuantitativo, o triangulación de ambos métodos”.

Dado

también un corpus importante de conocimiento sobre un conjunto de fenómenos,

podríamos estar interesados en establecer la causa de algún hecho particular,

en cuyo caso nuestro diseño será causal experimental o cuasi experimental,

diseño que requerirá introducir el máximo grado de control de las variables.

Diferentes diseños de investigación en el campo educativo

Existen

varios tipos de diseños de investigación que pueden desarrollarse en el campo

de la educación. Algunos son más frecuentemente utilizados que otros,

dependiendo del contexto histórico y geográfico. En nuestro país predominan los

estudios de tipo descriptivo, a menudo basados en diversas formas de

triangulación, mayormente triangulación de métodos.

Investigación no experimental.

Se

trata de un tipo de diseño que se distingue fundamentalmente porque no está

destinado a producir explicaciones causales, es decir, no nos permite probar

empíricamente relaciones causales entre las variables, sino poner a prueba

nuestras hipótesis acerca de que ciertos fenómenos se hallan relacionados, es

decir, probar si existen o no relaciones entre las variables de nuestro estudio

y cómo son esas relaciones en intensidad y dirección, pero no en términos

causa-efecto. Entre los métodos de investigación no experimental modelos

considerar: el descriptivo, el histórico y el correlacional.

Investigación descriptiva

Una

investigación descriptiva, realiza una “descripción” de un fenómeno, de su

estado en el presente. Su propósito es describir las características del objeto

de conocimiento recortado, en un proceso respecto del cual tenemos escaso o

nulo control sobre las variables, a través de técnicas como las encuestas y/u

observaciones.

En

general, los experimentos en el campo de las ciencias educativas son poco

frecuentes: implican manipulación de sujetos humanos y, además, la dificultad

de establecer control sobre los atributos o cualidades de la conducta humana,

multideterminada. Los estudios descriptivos suelen ser muy recurridos en

nuestro campo, ya que producen un tipo de información de relevancia respecto de

cuáles aspectos del problema son significativos y qué dimensiones del mismo

tienen relación entre sí. La investigación descriptiva se ocupa de establecer: (...) Las condiciones o relaciones que

existen; las prácticas que prevalecen; de las creencias, puntos de vista o

actitudes que se mantienen; de los procesos en marcha; de los efectos que se

sienten o de las tendencias que se desarrollan. A veces, la investigación

descriptiva se preocupa de cómo lo que es o lo que existe se relaciona con

algún hecho precedente que ha influido o afectado a un suceso o condición

presentes.

Investigación histórica

Según

la presenta Salkind, una investigación de este tipo trata de responder a la

pregunta: ¿Cuál es la naturaleza de los acontecimientos que han ocurrido en el

pasado? Un ejemplo de ella sería, indagar de qué manera se trabajaron

determinados contenidos curriculares en los inicios de la educación pública; tomar

un período en particular, décadas por ejemplo y estudiar nuestro objeto en relación

con las características que este tenía en el período seleccionado. Dado que se

trata de un fenómeno ya sucedido, respecto del cual probablemente ni siquiera

podamos contar con testimonios de los actores involucrados, se suele trabajar

con fuentes secundarias, es decir documentos y con testimonios de personas que

si bien no estuvieron presentes, tienen conocimiento sobre el tema; también se

recurre, cuando se da la feliz situación de que exista, la documentación de

primera mano, fuentes primarias o documentos y testimonios de personas que sí

han participado de los acontecimientos.

Las

fuentes que citamos a continuación se refieren exclusivamente a la investigación

histórica. Esta aclaración es pertinente dado que no existe un criterio

“absoluto” que permita establecer una fuente como primaria o secundaria: es

remitiéndonos a nuestro recorte del objeto, que una fuente devendrá primaria o

secundaria.

FUENTES PRIMARIAS

FUENTES SECUNDARIAS

Este tipo de

fuentes consiste en testimonios orales o escritos de los actores

involucrados, pudiéndose incluir también relatos de testigos no participantes.

También son fuentes primarias elementos de propiedad de los protagonistas

tales como cartas, archivos, actas, publicaciones oficiales, inscripciones e

informes de investigación. Se incluyen también restos y vestigios materiales

tales como armas, herramientas, edificios, retratos, muebles, etc.

No implican una

relación directa con el suceso.

Ejemplo: una

persona que nos relata un hecho, en el cual no tuvo presencia, pero que ha

recibido un relato o descripción de otra que supuestamente sí estuvo en

relación física con el acontecimiento.

Otro tipo de fuente

secundaria serían los materiales

bibliográficos, enciclopedias, etc.

Cohen

y Manion se refieren a la investigación histórica como aquella que sitúa,

evalúa y sintetiza la evidencia sistemática y objetiva con el objetivo de

establecer los “hechos” y extraer conclusiones acerca de determinados

acontecimientos del pasado.

(...) Comprende la identificación y

limitación de un problema o de un área de estudio; algunas veces, la formulación

de una hipótesis (o conjunto de cuestiones); la reunión, organización,

verificación, validación, análisis y selección de los datos; prueba de la

hipótesis (o contestación a las

cuestiones) cuando corresponda, y la redacción de un informe de investigación.

Esta secuencia nos conduce a un nuevo entendimiento del pasado y de su

relevancia para el presente y el futuro.

Hemos

visto que los diversos diseños metodológicos se definen acorde a las

características primordiales del objeto en estudio y los objetivos del

proyecto. Ciertos diseños exigen del investigador, un mayor control sobre las

variables con las que trabaja. Recordemos que el experimento es aquel diseño en

el cual se tiene el máximo control de las variables. No obstante, tengamos

presente que el experimento es poco común en nuestro medio, tanto en el campo

de la investigación social en general, como en el campo de los estudios

educativos en particular. Es necesario considerar también los factores

contextuales como sociohistóricos y políticos, que los afectan y que influyen

en las condiciones de posibilidad de toda investigación científica.

La

mayoría de las investigaciones educativas son de carácter exploratorio o

descriptivo. En los estudios educativos, aun cuando se trate de diseños de tipo

cuantitativos, nos hallaremos con dos tipos de muestro posibles:

ü Muestras probabilísticas, mediante algún procedimiento al

azar.

ü Muestras no probabilísticas, mediante la selección

intencional de las U. A.

B-

Estrategias Universitarias y Gestión de la Investigación:

Al

referirse a la enseñanza universitaria, De Juan (1996) la considera como el

conjunto de enseñanza que se da en el más alto nivel. Señala que la enseñanza

en este nivel posee unas características que la definen como un proceso de

ayuda para la búsqueda, adquisición y construcción del saber científico, así

como un proceso intelectual que critica estos conocimientos. Agrupa las

siguientes características:

ü La educación superior presupone el dominio de

conocimientos, métodos y técnicas científicas que deben ser transmitidas

críticamente. Por ello considera que ésta debe ir dirigida a que los alumnos

adquieran autonomía en su formación, desarrollen capacidades de reflexión,

aprendan el manejo del lenguaje y de la documentación necesaria y se desenvuelvan

en el ámbito científico y profesional de su especialidad.

ü La integración coherente del proceso enseñanza –

aprendizaje con la investigación, de allí la necesidad de sustituir una

enseñanza que se limita a transmitir certezas, por una enseñanza en la que

hagan su aparición los procesos de investigación que resulten enriquecedores

para la enseñanza – aprendizaje. Ciertamente que esto exige el conocimiento de

teorías y estrategias pedagógicas que permitan desarrollar este tipo particular

de enseñanza.

ü Se debe tener en cuenta que los alumnos poseen sus

propios presupuestos sobre el saber, la enseñanza y las disciplinas que

estudian y que junto con los profesores son los protagonistas del proceso, por

tanto, la elaboración del conocimiento debe asumirse como un proceso compartido

entre los protagonistas.

Abordar

la actividad docente es una tarea un tanto difícil, ya que su definición

obedece a múltiples determinantes: ideas, valores, parámetros institucionales,

de organización, tradiciones metodológicas, contextos, recursos e incluso

implicaciones de tipo personal y ética.

Las Estrategias Universitarias

La

enseñanza universitaria se concreta en las actividades que realiza el profesor

con unos contenidos determinados para facilitar o guiar el aprendizaje de los

estudiantes.

Luego

de establecer los objetivos se requiere de una serie de actividades que

acerquen al estudiante a los contenidos, es decir, que logren el aprendizaje.

Una de las decisiones en este momento es definir las estrategias metodológicas

o didácticas.

Las estrategias metodológicas se

refieren al conjunto de actividades que permitirán al estudiante encontrarse

con los contenidos, a partir de unos objetivos y contando con una serie de

medios o recursos... De Juan (1996), a

modo de resumen, identifica la estrategia con la forma cómo se enseña o el modo

cómo se lleva a cabo el proceso enseñanza aprendizaje.

Desde

la perspectiva tradicional “enseñanza centrada en el profesor” la estrategia metodológica

básica que utiliza el profesor es la instrucción directa. Doménech (1999) señala

que bajo esta estrategia el profesor explica o “da la clase” de forma

expositiva mientras el estudiante actúa de receptor pasivo, tomando apuntes de

forma mecánica, sin participar en el proceso instruccional.

Es

evidente, que la enseñanza centrada en el profesor gira en torno a lo que el profesor

enseña. En esta estrategia metodológica se propicia la adquisición del conocimiento

(memorización) y la comprensión.

Desde

la perspectiva moderna “enseñanza centrada en el estudiante” se procura evitar

la clase expositiva tradicional utilizando una metodología que contribuya a la interacción

entre “profesor – estudiantes” entre “estudiante – estudiante”, asignándole a

éste un protagonismo activo y al profesor un papel de mediador entre unos

objetivos y contenidos y los estudiantes.

Sevillano

(1995) sostiene que es muy importante que en el momento de planificar y decidir

las estrategias se deben considerar las siguientes variables:

ü Para qué (contenidos).

ü Quienes la van a poner en práctica (características de

los estudiantes).

ü Dónde se implementarán.

ü Con qué medios se cuenta.

ü Pertinencia, es decir, la relación entre las acciones y

las finalidades.

ü La rentabilidad, lo que significa, medios, fines, costos

y resultados.

ü La adecuación de los discentes.

Tipos de Estrategias

Inspirado

en varios autores, De Juan (1996) señala algunas de las estrategias utilizadas

en la enseñanza universitaria:

Enseñanza

Teórica: aquellos modos de enseñanza aprendizaje en los que el encuentro del alumno

con los contenidos se caracteriza por:

ü Estar dirigido a lograr objetivos del dominio

cognoscitivos

ü Utilización de medios fundamentalmente verbales.

ü Realizarse en un recinto sin grandes complicaciones

técnicas (aula).

ü Existencia generalmente, aunque no exclusivamente, de un

buen número de alumnos (grupos medianos y grandes).

La

clase magistral: es una estrategia fundamentalmente informativa en la cual el profesor

se dirige a un grupo de alumnos para la presentación de una unidad temática. La

comunicación es unidireccional de docente a alumno, ausencia de interacción,

por tanto la retroalimentación es escasa o nula, el control de objetivos,

contenidos y medios lo ejerce el profesor.

Las ventajas que,

según este autor, se presentan en esta estrategia son:

ü Su economía, ya que es una estrategia económica y rápida

para proporcionar información a grupos numerosos de estudiantes; consume menor

tiempo por sesión y por estudiante que cualquier otra estrategia.

ü Permite la transmisión de información tanto fundamental

como suplementaria en poco tiempo. Así como también la diversidad de fuentes

principales y suplementarias.

ü Permite aclarar al alumno conceptos difíciles. Para ello

se debe proporcionar al alumno la oportunidad de hacer preguntas sobre el tema.

ü Proporciona seguridad al alumno; ya que acepta como

conocimiento válido y fundado lo que le transmite el profesor. Además este tipo

de información es la que se le solicita en los exámenes.

Entre las desventajas

de dicha estrategia el autor señala las siguientes:

ü Mantiene al alumno en situación de pasividad, actuando

como receptores de los contenidos emitidos por el profesor, lo que va en

perjuicio del aprendizaje.

ü Van dirigidas exclusivamente a los objetivos del campo

cognoscitivo, pues cumplen un fin informativo. Incluso dentro de este nivel de

dominio cognoscitivo, no facilita el aprendizaje de objetivos de tercer nivel,

es decir, la resolución de problemas.

ü Proporciona escasa retroalimentación, la relación

profesor - alumno es limitada y la información camina en una sola dirección.

ü Su eficacia depende, en gran medida, de las cualidades

del profesor.

ü Las faltas a clases son superadas, con frecuencia, por

apuntes de compañeros, sin que muchas veces se observe una reducción en su

aprendizaje, lo que cuestiona la utilidad de tales clases.

ü Es difícil mantener despierta la atención del alumno,

debido a la unidireccionalidad de la información y su falta de actividad por

parte de los alumnos.

Resolución

de resolución de problemas: La estrategia de resolución de problemas es una de

las estrategias más eficaces para el desarrollo de la creatividad, en la

actualidad se está incorporando con muy buenos resultados a la práctica

educativa, particularmente en el nivel de educación superior; parte del

planteamiento de un problema que el estudiante o grupo de estudiantes debe

resolver.

En

la vida las personas, están continuamente expuesta al hecho de resolver problemas

en todos los ámbitos. Una de las acepciones del término problema es aquella que

lo define como una situación en la cual se requiere conseguir algo pero no se

sabe cómo hacerlo, porque se desconoce parte de la información.

El

objetivo de esta estrategia es estimular el pensamiento creativo y facilitar el

aprendizaje teniendo en cuenta la relación alumno - profesor. La incorporación

de esta estrategia a la enseñanza universitaria permite desarrollar capacidades

de orden superior en los estudiantes. . Es importante tener en cuenta que los

problemas planteados deben ser resolubles y pueden tener más de una solución.

Doménech

(1999) distingue en todo problema tres componentes: los objetivos, la situación

y el método de solución; y considera que mientras más precisos estén definidos estos

tres componentes más claramente estructurado estará el problema.

Al

referirse a esta estrategia Tejada (1997) señala que se deben tener en cuenta

las siguientes fases:

ü Definir el problema.

ü Descubrir resultados deseados.

ü Proponer alternativas.

ü Analizar alternativas.

ü Seleccionar alternativas.

ü Establecer pasos para la acción.

ü Ejecución

ü Evaluación

Trabajos

en grupo: El empleo del trabajo en grupo se ha incrementado considerablemente

en la educación. Es una estrategia muy bien acogida por los estudiantes y

favorece, por una parte, a la realización de las tutorías, y por otra al

contacto de los profesores con los estudiantes, sobre todo en los casos en que

el volumen de estudiantes por curso es muy alto.

Esta

estrategia promueve el pensamiento crítico y lógico en los estudiantes, ya que éstos

deben desarrollar las facultades intelectuales por medio de la discusión de

ensayos, diseños, hallazgos experimentales, etc.

Esto

funciona mejor si se complementa con exposiciones o discusiones en las cuales los

estudiantes deben exhibir el trabajo realizado. La dinámica de grupo puede

emplearse tanto en el conocimiento teórico de análisis y clases de grupo,

interacciones, entre otros, como en aplicaciones prácticas.

Doménech

(1999) considera que las técnicas de grupo no son ni buenas ni malas en sí

mismas, depende de la utilidad que se les dé. Señala que no son un fin en sí

mismas sino un medio para conseguir un objeto de aprendizaje.

Por

su parte Tejada (1997) considera que existen varias razones para considerar

esta estrategia como una importante herramienta en la práctica educativa, entre

las ventajas más importante señala:

ü Favorecen el acercamiento y la cooperación entre los

estudiantes.

ü Propician sentimientos positivos en los al sentirse

miembros de un grupo y aumentan su seguridad personal.

ü Estimulan los diversos aprendizajes y contribuyen al

logro de objetivos.

ü Facilitan el desarrollo intelectual y afectivo de los

alumnos.

ü Mejoran el clima o atmósfera de la clase, ya que

disminuye las tensiones y propician un ambiente agradable para alumnos y

profesores.

ü Generan seguridad y relajamiento al profesor al

incrementar la responsabilidad de los estudiantes.

Gestión de la investigación

La

realidad latinoamericana sobre los resultados obtenidos en los sistemas de investigación

universitarios, tiene sin duda una noción muy particular en lo referido a la producción,

apropiación y aplicación de conocimientos y tecnologías. Cada país del

continente tiene su propia visión sobre la gestión de la investigación y los

resultados alcanzados por los esfuerzos desarrollados por estos países se

desconocen a grandes rasgos.

Hasta

el presente, no se dispone de los datos necesarios para evaluar la situación

actual y las perspectivas de los sistemas encargados de formar recursos humanos

y de impulsar la investigación científica en la región (UNESCO, 1999), a pesar

de esto, los trabajos de Lemasson y Chippe (1999) dan una aproximación valiosa

a la realidad sobre la investigación universitaria en América Latina.

Estos

autores realizaron un estudio de casos tomando en consideración a países como Argentina,

Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y Venezuela, sobre elementos de

política de ciencia y tecnología, mecanismos institucionales de apoyo a la

investigación, características de los sistemas e instituciones de educación

superior, financiamiento del sector universitario e importancia relativa de las

universidades en la investigación.

En

el caso venezolano, el desarrollo científico técnico experimentó a partir de

los años 60 y 70 una concepción denominada modelo” populista-estatista-rentista

de la investigación. Populista por que se proponía una expansión y ampliación

del acceso a la investigación equivalente a la que se daba en la educación;

estatista porque su financiamiento provenía en la casi totalidad del Estado; y

rentista porque se recibía sin responsabilidad clara de contraparte por parte

de los grupos y centros de investigación científica” (Yero, 1993).

A

partir de la década de los 80, en el país se inicia un deterioro

económico-social en torno a la capacidad productiva y el financiamiento de la

investigación, se inicia una nueva etapa llamada utilitaria-selectiva

-competitiva rentable-privatizada”. El esfuerzo del Estado se concentró en desarrollar

una sociedad innovadora y productora de nuevas tecnologías para el desarrollo industrial

de la nación. Para Díaz y Vessuri (1982), este proceso se caracteriza por ser

de carácter utilitarista, es decir, las ciencias como sinónimo de tecnología

bajo la exigencia social de resolver problemas puntuales.

La

crisis económica que caracterizó este periodo determinó cambios sustanciales

del sistema de educación superior. La reducción sustancial del gasto público

como estrategia para el pago de la deuda nacional, obligó a una reducción

drástica en la inversión de la educación y al sector de ciencia y tecnología (Lemasson

y Chiappe, 1999).

En

el año 1994, Venezuela destinaba un 0,35% de su PBI para investigación y

desarrollo, el porcentaje más bajo desde 1990, la educación superior para 1995

contribuye con un 22% del gasto en investigación.

En

Venezuela los organismos públicos encargados de la gestión tecnológica se

concentran en el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Consejo Nacional de

Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) creado en 1967 y adscrito

a dicho ministerio .Dentro de sus programas más importantes, el CONICIT

conjuntamente con el BID iniciaron hasta 1997 un convenio para el financiamiento

de proyectos de investigación, infraestructura tecnológica, capacitación del

recurso humano y transferencia tecnológica.

En

lo referente a la educación superior, el sistema está conformado por las

Universidades nacionales autónomas, experimentales y privadas, y por

instituciones no universitarias concentradas en los institutos de tecnología y

colegios universitarios. El sector universitario nacional es coordinado por el

Consejo Nacional de Universidades (CNU) y apoyado por la Oficina de

Planificación del Sector Universitario (OPSU) igualmente, el Ministerio de

Educación Superior de nueva data, conforman las estructuras básicas de gestión

de la educación superior en el país.

En

conclusión, la realidad latinoamericana en torno a la gestión y producción de

sus sistemas nacionales de investigación universitarias, arroja resultados

pocos alentadores en torno a la inversión en investigación y desarrollo, dicho

estudio muestra que “ningún país sobrepasó el 1% del PBI... el porcentaje

promedio de América Latina para el año de 1992 estuvo en el orden del 0,4%, en

comparación con el 1,4% en Italia o Canadá en 1991, y en 1994 sobrepasó el 2,0%

en países como Francia(2,3%), Estados Unidos (2,54%) o Japón con un 2,73 %.

Brasil y México representan las tres cuartas partes del total de los fondos

invertidos y dominan ampliamente en el continente, pero en comparación con el

mundo industrializado ambos se encuentran por debajo”.

Por

otra parte, “es el hecho de que, excepto Brasil, los sistemas de educación

superior han evolucionado independientemente de los sistemas nacionales de

ciencia y tecnología. Los organismos nacionales de ciencia y tecnología

mantuvieron las tradicionales políticas gubernamentales de corto plazo, sin

lograr introducir en las grandes políticas la coordinación de la formación de

recurso humanos de alto nivel, la actualización permanente de la

infraestructura para investigación científica, el estímulo a la creación de

grupos de trabajo y la generación de “masas críticas” de investigadores en determinados

temas prioritarios”.

La

investigación científica en las instituciones de educación superior se enfrenta

a grandes retos como lo es la insuficiencia de recursos para el sector, el

empobrecimiento de la actividad científica la cual orienta a la fuga de

cerebros hacia el centro de producción desarrollados y privados, y la marcada

desorganización institucional para la construcción de una política integral de

desarrollo tecnológico latinoamericano autónomo donde se incluyan sistemas de

gestión, control y evaluación.

Dentro

de la universidad latinoamericana se ha adoptado una consideración con relación

a la aplicabilidad de modelos de evaluación más eficientes y racionales, para

Tûnnermann (2000), la educación superior

ha adoptado una visión más prospectiva en la evaluación de sus escenarios a

largo plazo donde el planeamiento estratégico se ha incorporado a la gestión y

dirección de la universidad latinoamericana.

La

planificación estratégica en instituciones de educación superior, provino del

campo de la teoría administrativa de la gerencia privada, ella se destacó gracias

a los trabajos de Ackoff, Porter y Steiner, los cuales destacaron la

interpretación y desarrollo del llamado modelo estratégico corporativo, el cual

plantea que el ejercicio planificativo se centra en los supuestos que la

organización constituye una corporación en intenso intercambio con su ambiente

o entorno, donde participan actores o competidores con capacidad de

desequilibrar o potenciar las estrategias

basadas en las fortalezas y debilidades que estas puedan tener en un medio

complejo y dinámico.

En

este proceso la acción planificadora se centra en un primer nivel llamado

corporativo, en donde a partir del análisis de entorno y el análisis interno,

se desarrolla la filosofía institucional.

En

un segundo nivel llamado funcional, se desarrollan los planes funcionales

caracterizados por su detalle en la configuración de los objetivos y metas

tácticas a ejecutar por la organización a través de los programas y proyectos,

y por último, un nivel denominado operacional basado en la ejecución de los programas por medio de los planes

operativos con su vinculación respectiva al presupuesto.

En

síntesis, la planificación estratégica constituye, en palabras de Serna (2000) “el proceso mediante el cual quienes toman

decisiones en una organización obtienen, procesan y analizan información

pertinente, interna y externa, con el fin de evaluar la situación presente de

la empresa, así como su nivel de competitividad con el propósito de anticipar y

decidir sobre el direccionamiento de la institución hacia el futuro “.

La

anterior definición precisa tres premisas esenciales en la comprensión del

concepto: una primera donde ubica al proceso de planificación estratégica como

acción de agentes decisorios mayormente ubicados en el nivel estratégico e

interrelacionados con los niveles coordinativos y operativos. Una segunda

premisa la cual ubica a la planificación estratégica como una actividad donde

la abstracción de la realidad interna y externa de la organización, impulsa la elaboración

de un tercer elemento basado en el desarrollo de futuros deseables y posibles,

a fin de avizorar en perspectiva, las oportunidades de un entorno lleno de

incertidumbres.

C-

Aplicación y Sistematización en el Saber Pedagógico:

Saber

pedagógico desde la experiencia forma parte de un mundo de sentido donde es central

mirar la experiencia y reflexionarla para su transformación; donde se habla de reflexión

desde la práctica, maestros reflexivos, profesionales reflexivos, profesionalidad,

profesionalismo colectivo, investigación reflexiva, enseñanza reflexiva, maestros

escritores, escritura como reflexión, comunidades de aprendizaje, sistematización

educativa, De este modo, se establece un vínculo estrecho entre reflexión,

constitución de la profesión docente, formación e investigación, girando todas

estas categorías en torno de la construcción de saber pedagógico a partir de la

experiencia.

Concebir

de esta manera el saber pedagógico nos pone en otro lugar diferente, donde el

sujeto es preminente; la pedagogía deja de ser algo que está fuera de los educadores,

un saber objetivado, un cuerpo teórico construido históricamente por los personajes

notables; la pedagogía empieza a ser un patrimonio de todos los educadores, de

los educadores anónimos e innumerables, legitimados por su trabajo.

Hablar

de saber pedagógico desde la experiencia no es negar la concepción de una pedagogía

constituida como disciplina, con reglas de juego, con autonomía teórica y metodológica,

inscrita en un mundo social, vinculada con la modernidad, sino abrir la posibilidad

de que los educadores dialoguen con ella desde sus propios saberes. Al mismo

tiempo, un saber pedagógico que se construye desde la experiencia, permite pensar

la relación entre saber y poder, entender la producción de saber cómo un proceso

enmarcado en líneas de autoridad, organizado con una lógica de centro, así como

desplazarse de una visión tradicional del currículo como programa, como oferta,

hacia un sistema de vínculos, sujetos, diálogos, conversaciones, significados y

significantes que forman una trama compleja y densa.

En

la práctica educativa, la diferenciación entre teoría y práctica, entre

experiencia y teoría, sigue siendo fuerte, tanto como la diferenciación entre

enseñanza e investigación, entre práctica educativa y producción de

conocimiento, entre investigador y

práctico, entre investigador y docente investigador.

En

el campo de la enseñanza se observan algunas huellas de esta lógica: la

tendencia a poner la planeación antes que el aprendizaje, o la evaluación antes

que el aprendizaje, o los resultados y las metas antes que los procesos.

Finalmente, la tendencia a emplear un lenguaje especializado y excluyente, no

necesariamente comprendido, pero usado como verdad legitimadora.

En

los talleres en que se hace reflexión desde la práctica se observan también

algunas tendencias a simplificar: se proponen esquemas, etapas para hacer la

reflexión, procedimientos, todos cerca de una lógica de “problema –solución”.

En los procesos de formación, aun aquellos que preconizan en el discurso

prácticas abiertas, se continua con formación “en cascada”, estrategia que

sigue una lógica de centro, que reduce lo local a un lugar de aplicación, y que

limita la experiencia del sujeto que es permanentemente cuestionada por la

práctica realizada por otros en otros lugares.

En

el campo de la investigación educativa y la sistematización educativa se siguen

empleando categorías externas a la experiencia de los sujetos; desde esas

categorías seleccionadas por el investigador, se atrapa la experiencia de los

sujetos; la experiencia queda encasillada y pierde singularidad, pierde

densidad, se opaca.

En

procesos de sistematización educativa, cuando se propone a los educadores que hablen

de su experiencia, tienden a hablar de la planeación que han realizado antes de

su práctica, la planeación es como un guión invisible, escrito en el reverso de

la hoja.

Propuestas específicas

La

producción de saber pedagógico desde la experiencia, realizada en el marco de procesos

sistemáticos de formación, justifica algunas propuestas específicas que orienten

la práctica, tales como:

ü La lectura continua y sostenida de la práctica; aún más,

el ejercicio de leer tanto la práctica de la vida cotidiana como la práctica

profesional, observando semejanzas y diferencias.

ü La escritura de la práctica, la conservación del saber en

la escritura. La escritura como un ejercicio de la memoria, para enfrentar las

políticas del olvido. El proceso narrativo permite entrar en otras pieles, en

otras experiencias, genera empatía política.

ü La sistematización como un camino para crear saber

pedagógico desde la experiencia, la deconstrucción de la experiencia, la producción

de un saber colectivo, la crítica radical; la deconstrucción como un proceso de

desmontar la realidad, lo opuesto a un relato o una historia de los síntomas.

ü La formación en movimiento, el descentramiento, la

formación como política de la memoria. Integración de la formación y la

sistematización.

ü La pregunta que pregunta por la pregunta, que vuelve

sobre sí misma, la pregunta por el marco, para liberar los supuestos.

ü El papel central de la crítica; criticar es buscar

alternativas; el principio de “no me dejo gobernar”, el lugar del loco o del

disidente (Foucault).

ü La liberación de lo totalizante, de la verdad única, lo

normalizado, del formato.

ü La acción y el pensamiento crecen por proliferación,

disyunción, yuxtaposición, diferencia, antes que por subdivisión,

jerarquización piramidal, análisis, descomposición de lo abstracto a lo

concreto; la importancia de romper con los esquemas deductivos para establecer

un diálogo entre lo particular y lo universal donde ninguno de los dos sea

reducido en nombre del otro.

ü Desindividualizar, liberar al sujeto sujetado, que el

grupo tenga esa tarea, no para unir a individuos jerarquizados. En el mismo

sentido, promover “el regreso al sujeto”, como una alternativa al exceso de

institucionalidad (el programa, la meta).

ü Educación e igualdad, el educador no es el traductor del

material, el material no es el centro, la ruptura del triángulo “educando-

educador- materiales”; Ranciere desenvuelve maravillosamente esta idea de la

educación como un proceso de apertura a múltiples interpretaciones, donde la

persona gana espacios de libertad y el educador está pero al mismo tiempo se

retira.

Conclusión

Se ha vislumbrado sobre un tema muy

amplio y complejo; de suma importancia y adquirir las Competencias Pedagógicas

necesarias para implementar todos los conocimientos a través de la Docencia

Universitaria.

En primer término los diseños de

investigación en el campo educativo van en la totalidad del proceso de la

investigación; es por ello que se considera las dimensiones, cualidades o

variables que se observan en la realidad, realizando un importante trabajo de indagación

del estudio que se efectúa.

Algo no menos importante, al

adquirir los conocimientos necesarios que pueden desarrollarse en el campo de

la educación, donde ciertos diseños le exigen

al investigador control sobre las

variables. Es necesario considerar en el diseño investigativo los factores actuales

de la sociedad como lo social, lo económico, lo histórico y lo político, que lo

afecta y que influye en las condiciones de posibilidad de toda investigación

científica.

En

segundo término la importancia que predisponen las estrategias universitarias innovadoras

desde aspectos como la enseñanza centrada en el estudiante, en los que se tiene

que enfocar el nuevo Docente del Siglo XXI, incorporando técnicas precisas para

lograr la llave Enseñanza – Aprendizaje. De allí el gran trabajo que se destaca

en los centros universitarios para lograr una gestión universitaria exitosa,

que enfrenta grandes retos con una visión más prospectiva de sus escenarios.

En

tercer término la aplicación de ese conocimiento a través de la práctica,

acción y pensamiento, la diferencia entre

teoría y práctica, entre experiencia y teoría, continúa concurriendo dinámicamente,

igual existe la diferencia entre enseñanza e investigación, entre práctica

educativa y producción de conocimiento, entre

investigador y práctico, entre investigador y docente investigador.

Bibliografía

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Caracas, Universidad Central de Venezuela,1993.

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Indagar sobre las referencias teóricas y metodológicas que debe impulsar el docente universitario.
Erstellt von
Nestor Torres · Nov 2014
Aktualisiert
19 Feb 2016
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