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1_MENTE Y MATERIA (11 TEMAS)
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EL PODER DE LA CONCIENCIA Bruce Lipton)
EL PODER
DE LA CONCIENCIA
Entrevista concedida
por Bruce Lipton
¿Quien es Bruce
Lipton?
Bruce
H. Lipton,
es un biólogo celular, considerado una de las principales y más
controvertidas voces en la nueva biología,
contraria al paradigma darwinista partidario de que el entorno y la
cooperación (tesis de Lamarck)
y no los genes son el auténtico motor de la vida.
Es
autor del best seller La
biología de la creencia.
Bruce
H. Lipton, es doctor en biología celular
por
la Universidad de Virginia en 1972. Ha sido profesor e investigador
en varias universidades y colegios universitarios de diversos países.
En primer lugar, entre1973 y 1982, ejerció como profesor en la
Facultad de Medicina de la Universidad
de Wisconsin,
donde además desarrolló diversas investigaciones, algunas de ellas
sobre el "entorno
como regulador de la actividad génica",
consideradas como precursoras de la Epigenética".
Lipton
se convirtió en uno de los pioneros en la investigación con células
madre,
concretamente sus estudios se centraron en los mecanismos moleculares
que controlan el comportamiento celular.
Una
técnica de transplante experimental desarrollado por el Dr. Lipton y
su colega, el Dr. Ed Schultz, fue empleada más tarde como una nueva
forma de ingeniería genética
humana.
Ya
en 1988,
en la Escuela de Medicina de la Universidad
de Stanford,
se convirtió en un vehemente partidario de la nueva biología, que
cuestiona la versión darwinista de la evolución y la premisa básica
de que los genes controlan la vida. Siendo un pionero del estudio
científico de la biología
celular,
realizó una serie de experimentos junto al jefe del departamento de
patología,
Dr. Klaus Bensch, que le llevaron definitivamente a adoptar su visión
alternativa de que el medio era el auténtico motor, y con la que
disentía ya abiertamente de aquellas premisas básicas
neodarwinistas.
Sus
experimentos, junto a los de otros investigadores en el campo de la
biología, han examinado minuciosamente los mecanismos mediante los
cuales las células reciben y procesan información.
Bruce
Lipton ha impartido enseñanza sobre biología
celular,
histología,
anatomía
humana,
fisiología,
embriología médica, biología fractal, biología de la conciencia,
biología de la medicina complementaria e inmunología. Según
Lipton vivir en armonia y de forma saludable consiste en tener en
cuenta estos tres aspectos:
Adecuada
alimentación.
Evitar
estresarse.
Vivir en un
ambiente o entorno feliz.
Nosotros podemos
compararnos como si fuéramos placas de Petri con caldo de cultivo y
cubiertos por nuestra piel, sabiendo que debajo de nuestra piel
tenemos 50 billones de células siendo el caldo de cultivo nuestra
propia sangre, entonces cuando yo cambio ese caldo de cultivo y estas
placas estoy cambiando el destino de mis células.
¿Qué cambia el
cultivo, mi sangre, la química? Y la respuesta es: Lo que cambia son
MIS PENSAMIENTOS que
influyen en mi cerebro liberando sustancias químicas que han sido
provocados por mis propios pensamientos.
Cuando
estoy estresado o asustado libero sustancias en mi sangre (cortisol,
hormona producida por como respuesta al estres) son distintas a
cuando abro mis ojos y me siento enamorado (endorfinas,
hormona producida por la alegría, por la felicidad).
Todas
las células están bañadas por esas sustancias químicas ya sean
cortisol o endorfinas. El sentimiento de amor libera sustancias
distintas en la sangre, sustancias que ayudan al crecimiento y a la
sanación del cuerpo y ayuda a nuestro sistema inmunológico, cuando
percibimos razones para estar temerosos liberamos en nuestro cuerpo
sustancias propias del estres, de hecho cerramos los mecanismos de
crecimiento de las células y del sistema inmunológico para ahorrar
energía. ¿Por qué? Si tu crees que tienes que correr porque te
viene por ejemplo un león necesitas toda la energía de tu cuerpo
para escaparte de él. Cuando una persona está bajo estres, coloca
su reserva de energía para pelear o escapar pero esto afecta a la
salud del sistema inmunológico y a otros sistemas, entonces cuanto
más estres tengamos en nuestras vidas también más sustancias
químicas negativas tendremos en el sentido que no ayudan a nuestro
cuerpo y este es uno de los aspectos más importantes para perder la
salud. En nuestra evolución biológica, el estres o el miedo no son
las razones principales en nuestra vida, sino lo que es más
importante es conseguir "vivir
feliz y en armonia con el medio ambiente". Si
en nuestra vida en un momento dado viniera de forma imaginaria un
tigre entonces diríamos que ese es el momento y el tiempo del
estres, ahora si que es el tiempo de correr, pero cuando esta
situación estresante desapareció es el momento de volver a regresar
al tiempo de la armonía. En cuanto al mundo de hoy estamos las 24
horas del día escapando de este tigre imaginario, esto no es
biológicamente sostenible porque la química de protección es
opuesta a la química de desarrollo o crecimiento. La Teoría
de Darwin apoya la evolución en la lucha por la supervivencia y por
la competencia en ser el más fuerte, todos estamos en este mundo
tratando de sobrevivir ya que si paramos de correr la persona que
está detrás nos puede atropellar, esa forma de vivir es por
definición un vivir en un cuerpo cargado de hormonas negativas
provocándonos estres, por todos los miedos que tenemos y aún así
la evolución nos dice que "la verdadera vida se basa en
vivir en comunidad y cooperación".
Un cuerpo hemos
dicho que tiene 50 billones de células y que viven en armonía unas
con otras y resulta que cada ser humano es como una célula en una
comunidad más grande llamada humanidad. En términos biológicos, el
organismo que está evolucionando en el planeta no es el cuerpo
humano, nosotros ya lo hicimos, el organismo que está evolucionando
es un organismo llamado "civilización humana" y
ahora mismo los humanos estamos peleando y matándonos unos a otros y
yo digo:
¿Qué pasa si las
células se pelean unas contra otras dentro de nuestro cuerpo y
matándose entre ellas? A eso se le llama "enfermedad del
sistema inmunológico" es decir, autodestrucción de las
célulasy esta enfermedad es la que nos mata por dentro.
¿Se está
incrementándo esta situación? Absolutamente, porque nuestras vidas
biológicas son el reflejo del medio ambiente, por lo tanto del
entorno en que vivimos, entre mas estres y violencia en el exterior,
mas se refleja en nuestro interior la desarmonía en nuestra propia
comunidad celular.
Hoy en día podemos
ver y leer nuestra actividad cerebral a través de los
"ENCEFALOGRAMAS MAGNETICOS" por tanto nosotros somos
transmisores de un campo magnético por medio de nuestros propios
pensamientos, de nuestros propios sentimientos y ante un mundo
enfermo y desquiciado. ¿Cómo podemos mantenernos fuera de esa
desarmonia? La respuesta es que tenemos que separarnos de este
sentimiento general de desánimo, temor y muchas veces de miedo. No
debemos aceptar historias negativas, no aceptar miedos, y empecemos a
darnos cuenta que somos nosotros los que creamos nuestra propia vida,
si aceptamos las creaciones de otros empezamos a aceptar las
creencias de otros y así a manifestar lo que ellos está creando.
Si tu quieres crear
lo que tu quieres, no te dejes influenciar por nadie, cuanto más
consciente seas de tu realidad menos te dejarás influenciar por tu
entorno y de esta forma te elevarás por encima del ruido de nuestra
sociedad, siendo tú el creador de tu propia vida.
Si eres capaz de
crear una luna de miel dentro de tí cuando estás enamorado, si
todos hiciéramos lo mismo, de pronto, los conceptos de guerra y
violencia desaparecerían ya que si todo el mundo estuviera
enamorado, todo el mundo estaría viviendo en armonía, si todo el
mundo fuera feliz, entonces la violencia y la competencia con la que
vivimos desaparecería.
Resumiendo: "Tu
eres el creador de la felicidad en tu propia vida, al no aceptar la
creencias de otras vidas".
¿Qué es el "Efecto
Placebo y el Efecto Nocebo"?
Es un tema muy
interesante ya que la ciencia médica revela que desde 1/3 hasta 2/3
de todas las curaciones relacionadas bien sea con medicamentos,
cirugías o cualquier otro sistema de curación, la curación no
ocurrió por el proceso utilizado, ocurrió porque la persona creyó
que esa medicación lo iba a curar.
Si te dicen "mira
te voy a dar esta medicina nueva, esta pastilla de color púrpura
tiene unas características extraordinarias" la gente cree
convencida que esa pastilla tiene un efecto tan especial que se curan
así mismos y si más tarde se les dice que era sólo una pastilla de
azucar, esa curación por tanto no ocurrió por el efecto de la
pastilla sino por la creencia en ella, entonces la curación vino por
la fe en ella.
Es el poder de la
creencia, que en ese caso es una creencia positiva y confian en que
este pastilla u otra cosa va a curarlos, pero lo que la gente no dice
es que ha sido por el efecto placebo.
"El efecto
placebo esta basado en una creencia positiva",
pero ¿cual es la consecuencia del pensamiento negativo? La ciencia
tiene un nombre que es el "Efecto Nocebo"
y ha sido revelado por la misma ciencia ya que un pensamiento
negativo no sólo nos puede enfermar sino que también puede
matarnos, por tanto el "Efecto Placebo como el Nocebo"
es simplemente el poder que tiene el pensamiento sobre nuestro cuerpo
(efecto de nuestra energía mental sobre la materia que es nuestro
cuerpo).
Un
pensamiento positivo nos mueve en la dirección hacia la curación y
el negativo nos mueve en dirección contraria, es decir hacia la
enfermedad. Uno podría pensar que estamos hablando sobre el tema de
los pensamientos positivos... es más que pensamiento positivo, es el
compromiso y la intención de apoyarnos sobre las
"creencias subconscientes".
Sólo
el 5% de nuestra vida viene de la "mente consciente",
entonces si sólo pensamos en positivo a través de nuestra mente
consciente, sólo estamos contribuyendo a nuestro cambio en un 5% , y
si el 95% viene de nuestra "mente subconsciente"
y este no tiene las mismas creencias que nuestro mente consciente
entonces estaremos peleando contra nosotros mismos. Miremos esto de
una manera práctica: si alguien no se siente bién porque tiene un
resfriado o está enfermo del estómago ¿Qué debería hacer en la
práctica? ¿Debería ir al doctor para que lo diagnostiquen? Yo no
afirmaría que no vayamos al médico, pero antes de ir al doctor
deberíamos mirar que está pasando a nuestro alrededor, de dónde
viene nuestro estres, porque nuestra biología celular expresa lo que
pasa en nuestra interior. Cuando estábamos de luna de miel
generalmente no nos enfermábamos, estábamos muy saludables pero
cuando nos dejamos atrapar por la vida diaria es cuando las
enfermedades empiezan a aparecer, entonces cuando yo me siento
enfermo algo debe estar mal en mi cuerpo... la verdad es que no
empezó en tu cuerpo, de hecho sólo el "2% de las
enfermedades tiene causas genéticas y el 98% de las enfermedades son
causadas por el medio ambiente, por nuestro entorno".
Se
ha constatado de una forma muy real que cuando una persona dice
"tengo un gen de cáncer de seno"
y creen que van a tener cancer de seno las suelo decir:
"espera ... el 50% de las mujeres que tiene el gen del cancer en
efecto, tiene cancer de seno... pero que pasa con el 50% que tienen
el gen pero no tienen cáncer?
Nunca
estudiamos la segunda parte, sólo estudiamos la parte de las que
tienen cáncer pero ¿qué es lo que hacen las del 50% que tiene el
gen pero no tienen cáncer? ¿Qué las hace diferentes? Y la
respuesta es: "su estilo de vida". Lo que las
estresa, sus preocupaciones o sus miedos no son los mismos que las
que tienen la enfermedad, los genes te hacen propenso a tener la
enfermedad, pero la propensión depende de cómo planteas tu vida.
Hay
un estudio muy interesante que muestra que cuando hay niños
adoptados en una familia con cáncer ellos tienen la misma
probabilidad de desarrollar lo mismo que los hijos biológicos y uno
podría pensar; si, pero el niño viene de otra fuente genética... y
el punto es ... "no son los genes los que causan el cáncer
sino es nuestro estilo de vida", especialmente el estilo de
vida con estres, sí, el estres está causando una gran parte de las
enfermedades de occidente.
Yo
voy alrededor del mundo y no me sorprende que la gente se enferme,
cada día hay más estres y si tu aceptas el estres, tu cuerpo está
tomando esa vibración desarmónica y si la misma permanece en tu
vida durante cierto tiempo terminas con esa desarmonia dentro de tu
cuerpo "tu vida es el reflejo de lo que ves en tu
entorno".
Podemos
preguntarnos ¿Estoy feliz con mi vida?, ¿estoy haciendo lo correcto
con mi cuerpo?
Con
ello no quiero decir que no vayamos al doctor, por tanto no
descartemos la medicina hasta que nuestro "consciente"
se haya elevado. El punto es que cuando la gente no se ha elevado, es
decir, su "poder de consciencia"
no es lo suficientemente fuerte para imponerse a su subconsciente lo
que ellos quieren obtener, necesitan cuidarse más, comer mejor,
hacer más ejercicio, hacer todo esto para tener mas salud, y lo
interesante es que cuando somos mas conscientes de nosotros mismos
podemos llegar a ser como Jesús
quien hizo todos esos
milagros que todos conocemos...
¿Y
que dijo Jesús sobre los milagros? Él dijo "Uds.
pueden hacer esto mejor que Yo, pero Uds. no lo creen " y
esa es la verdad absoluta.... porque cuando tienes control absoluto
sobre tu propia consciencia con esa creencia (fe) tu puedes hacer
milagros, el milagro es una "REMISION ESPONTANEA".
Tú puedes hacer milagros, el milagro de la "REMISION
ESPONTANEA", la persona que estando a punto de morir
dice: yo no acepto esto, voy a cambiar la forma de ver la vida, en el
momento en que cambia su percepción es cuando se produce la
"REMISION ESPONTANEA".
A eso ¿se le llamaría milagro?, ¿que pasó? Pasó que tuvo un
completo control de su "consciencia" y manifestó
una vida de estar plenamente consciente y buscar lo que trae
equilibrio y armonía a su vida. Al evitar o eliminar lo mejor que se
pueda todo aquello que nos provoque desequilibrio o desarmonía es lo
que nos permite empezar a establecer dentro de nosotros acciones en
favor de nuestra salud.
Lo que es interesante es que hace millones de años la gente se
curaba a sí misma y no había escuelas de medicina ya que somos
capaces de hacerlo, por ejemplo, nosotros no necesitamos un doctor
para curarnos de un corte, el corte se cura por sí mismo, "muchas
enfermedades se podrían curar a traves de los medios de los que
están dotados nuestro cuerpo".
En una familia convencional cuando hay un niño o alguien que se pone
enfermo lo que se dice es que hay que llevarlo al doctor, nadie nos
dice: "si estas enfermo puedes curarte tu mismo" esa
no fue la lección que todos aprendimos, lo que aprendimos es que si
estoy enfermo tengo que ir al doctor...El tema clave es que la gente
cuando está enferma tienen en su subconsciente un programa de
limitación que nos dice que no podemos curarnos por nosotros mismos
y nosotros nos lo creemos.
En mi primer libro hablaba de que las células rehuyen las toxinas y
sin embargo buscan con avidez los nutrientes, se comportan como los
seres humanos, es decir, nos alejamos de todo aquello que nos provoca
infelicidad y nos acercamos o buscamos la felicidad.
La clave de todo esto que estoy diciendo es que lo que cuenta no son
las cosas materiales lo que nos hace felices, así pues, nos
podríamos preguntar ¿que es lo que me hace feliz? Lo que me hace
feliz es el amor, una buena comida, un ambiente en armonía, todas
esta cosas que no tienen etiquetas con el precio, básicamente tener
una relación con alguien que te satisface y te apoya ¿Cúal es el
precio de esto?. El programa de nuestra sociedad nos dice que el
dinero nos hace felices y por eso vemos a millones de personas
corriendo por las calles pensando cuanto dinero podré ganar en el
día de hoy para ser mas feliz, ni siquiera la gente con mas dinero
son felices, y esta es la programación errónea establecida por
nuestra sociedad. Si fuéramos "programados para buscar
compañía, comunidad, armonía, equilibrio, amor eso es lo que
nos hace verdaderamente más felices... Es como si tuviéramos
que pasar por este proceso para aprender las cosas que no funcionan y
encontrar las que sí funcionan...
Para que las cosas cambien en nuestras vidas es necesario cambiar "el
programa de nuestro subconsciente". El subconsciente
es una mente de hábitos y hasta que no cambiemos el hábito
seguirá todo igual en nuestra vida. La definición de locura es
seguir haciendo la misma cosa y esperar obtener un resultado
diferente... si seguimos haciendo lo mismo, siempre
obtendremos más de lo mismo. La respuesta para cambiar, es cambiar
nuestra mente subconsciente porque allí es dónde
están los hábitos que heredamos de otras personas, este tema es de
una importancia clave en nuestras vidas.
En estos momentos se está produciendo un acercamiento entre la
ciencia y la espiritualidad que durante muchos años estaban alejadas
una de la otra. Es interesante porque el mundo espiritual y la
religión hablaban de fuerzas invisibles que le dan forma a la
realidad física y lo llamamos espíritu.
La ciencia pudo desarrollarse porque en el siglo XVII hizo un pacto
con la iglesia diciendo que no iban a intervenir en todo aquello que
estuviera dentro del mundo espiritual y por tanto invisible, la
ciencia estableció que sólo estudiaría lo que concierne al mundo
físico y así Newton pudo desarrollar y predecir el movimiento de
los planetas sólo analizando las caracterísitcas físicas, los
científicos pensaron que podían entender cómo funciona el universo
sólo mirando el mundo material, no necesitamos las cosas
espirituales... pero fue en el año 1925 cuando la física newtoniana
fue absorvida por FÍSICA CUÁNTICA y esta enfatiza que el "universo
está hecho de energía y no de materia".
¿Cómo llaman los físicos cuánticos a la energía que forma el
universo? El campo... y ¿cual es la definición del campo? "fuerzas
invisibles que se mueven e influencian al mundo físico".
Esta es la misma definición que la del espíritu, es decir, que la
física cuántica esta enfatizando el campo invisible como condición
para el mundo físico, es lo que dice la gente espiritual, ellos
hablan de fuerzas invisibles que dan forma a nuestra existencia,
entonces por definición la "nueva física cuántica
nos está alineando de nuevo con la realidad espiritual".
Con suerte las creencias dogmáticas de la iglesia que hablan de
estos temas pero que no nos permitían a los científicos vivir allí
y la ciencia que está todavía estancada en el plano material debe
abandonar el dogma y permitir reconocer que TODOS somos parte de ese
campos invisibles, que ni siquiera vivimos en nuestros cuerpos, si
entendemos como funcionan las células, parte del campo ha sido
descargado en nuestro cuerpo, y por definición TODOS somos el campo
o TODOS somos espíritu si reconocemos la UNIDAD, que no podemos ser
sacados del campo, ni podemos ser castigados por el campo, en esencia
TU eres el campo, tal vez entonces las creencias restrictivas de la
ciencia y la religión ambas dogmáticas desaparecerían y
generaríamos un mundo nuevo, porque lo que yo creo firmemente es muy
simple: pregúntele a la gente corriente en cualquier lugar del mundo
si tu pudiera de crear el mundo ¿Cómo lo haría? Todos ellos
contestarían que les gustaría un mundo donde hubiera paz y armonía,
comida y trabajo... ¿no es asombroso que en todo el mundo todos
tienen la misma creencia? Entonces ¿Por qué no lo tenemos? Y la
respuesta es porque los líderes no tienen la misma creencia,
entonces yo confío en que la gente tome el liderazgo del mundo, ya
que la estructura que tenemos está a punto de colapsar y cuando
colapse, será la oportunidad de evolucionar de la destructiva
percepción darwiniana a una percepción holística del todo que
dice: TODOS somos parte del mismo sistema, y todos somos células del
mismo cuerpo y cuando trabajemos juntos crearemos mágia en la tierra
como nunca antes se ha visto, yo soy muy optimista sobre esto, y yo
lo creo
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NUESTRO CEREBRO INMORTAL (Dr. Joe Dispenza)
NUESTRO CEREBRO
INMORTAL
Por el Doctor Joe
Dispenza
Estudié
bioquímica en la Universidad Resquerd, luego obtuve mi título en
la Universidad Life, cerca de Lamta, Georgia.
En
los últimos siete años me ha interesado mucho el estudio de la
remisión espontánea de enfermedades, en otras palabras, casos de
personas diagnosticadas de afecciones como cáncer, diabetes, o raros
trastornos genéticos para los cuales la medicina no tenía cura.
Estudié a gente con trastornos cardiovasculares, como taquicardia o
arritmia, hipertensión; a gente que tenía elevados niveles de
colesterol, enfisema, problemas endocrinos, como trastornos
tiroideos, y me interesaba saber si existían factores en común
entre estas personas.
Y
descubrí que todas las personas que experimentaban una remisión
espontánea, tenían cuatro cosas en común: la primera que cada
persona aceptaba y creía que había una inteligencia divina, que
controlaba su cuerpo. Puede que algunos le llamen inteligencia
espiritual y otros digan que es una mente superior, una mente más
profunda. Pero todas aceptaban que había una inteligencia más
grande que ellos.
Aunque
a esta inteligencia mística la llamamos inteligencia espiritual, en
realidad no tiene nada de mística. Es la misma inteligencia que hace
que tu corazón lata en este momento. Tu corazón bombea siete litros
y medio de sangre por minuto, más de trescientos treinta y ocho
litros de sangre por hora, late cien mil veces al día, cuarenta
millones de veces al año y más de tres mil millones de veces en una
vida. Bombea constantemente sin que tengamos que pensar en ello
conscientemente. Si consideramos eso hay un orden, hay una
inteligencia que nos da vida, que mantiene el latido de nuestro
corazón. Es la misma inteligencia que digiere nuestra comida, que la
descompone en gases y nutrientes y la organiza para reparar el
cuerpo.
Todo
ello sucede sin que lo pensemos conscientemente, y estas personas
empezaron a entender que había una inteligencia a cargo de su
cuerpo, que era superior a ellos. Que realmente sabía más que ellos
y que si conseguían conectarse con esta inteligencia quizás, se
encargaría de curarlos.
Cada
segundo perdemos diez millones de células y en el segundo siguiente
producimos otros diez millones de células. Nosotros no pensamos en
hacerlo, tú y yo somos seres con libre albedrío, pero hay un orden,
una inteligencia que lo hace por nosotros. Cada célula del cuerpo,
de las cien billones de células del cuerpo físico, cada célula
experimenta cien mil reacciones químicas por segundo. Si ello lo
multiplicamos por los diez billones de células podemos ver que hay
cierta inteligencia que nos da constantemente vida. Ahora, lo
interesante de esta inteligencia es que tiene una voluntad
independiente de nuestra voluntad.
Nos da vida
constante y sistemáticamente, su voluntad trasciende nuestra
voluntad; su mente trasciende nuestra mente y mantiene un orden en el
cuerpo físico. Un ejemplo serían los enzimas activos en el ADN de
las células. Hay tres mil doscientos millones de ácidos nucleicos
en los genes de una célula.
Esta
inteligencia envía proteínas a lo largo de los ácidos nucleicos y
corrige las mutaciones para que no nos descompongamos. Si pensamos en
esto, esta inteligencia nos da vida constantemente y estas personas
dijeron: -cabalgo en la espalda de un gigante y si puedo aprender a
conectarme con esta inteligencia ella me sanará-. Esto es lo primero
que aceptaron todos.
Lo
segundo fue que todos creían que sus pensamientos, su modo de
pensar, su mentalidad a la larga contribuía de hecho a su
enfermedad, y dijeron: -si mis pensamientos contribuyen a mi
enfermedad, tal vez deba cambiar el modo de pensar que tuve estos
últimos años.
Cada
vez que pensamos, fabricamos una sustancia química, si nuestros
pensamientos son buenos, elevados o felices. Fabricamos sustancia
químicas que nos hacen sentir bien y felices. Y si nuestros
pensamientos son negativos, malos o de inseguridad, fabricamos
sustancias químicas que nos hacen sentir exactamente como pensamos.
Cada
sustancia que se libera en el cerebro es literalmente un mensaje que
alimenta al cuerpo físico. Y ahora el cuerpo empieza a sentir, como
piensa. Cuando empezamos a sentir como pensamos, sucede algo
asombroso. El cerebro que está en comunicación constante con el
cuerpo; consulta con el cuerpo y empieza a pensar de la manera en que
sentimos, lo que a su vez fabrica más sustancias químicas que nos
permiten sentirnos como pensamos y pensar como sentimos.
Y
quedamos atrapados en el ciclo de pensar y sentir entre el cerebro y
el cuerpo. La consecuencia indirecta final de esto, es que creamos un
estado de ser. Y ese estado de ser se convierte en nuestro modo de
pensar. En otras palabras, los sentimientos se convierten en nuestro
modo de pensar. Y cuando los sentimientos se convierten en nuestro
modo de pensar, estamos atrapados en un ciclo donde el cuerpo,
literalmente, piensa por nosotros.
Estas
personas razonaron y dijeron: -si mis pensamientos han creado esta
enfermedad, y mis pensamientos crean estas sustancias químicas que
me hacen sentir de cierta manera y comportarme de cierta manera,
tendré que cambiar mi modo de pensar-. Entonces se propusieron
interrumpir el proceso, eso era lo segundo que tenían en común.
Lo
tercero en común, que encuentro realmente asombroso es que estas
personas decidieron que para interrumpir su proceso de pensamiento,
tenían que reinventarse a sí mismos. Tenían que convertirse en
otra persona, y cuando empezaron a pensar en quienes querían ser,
pararon el ciclo continuo de reacciones entre pensar y sentir. Y se
hicieron algunas preguntas importantes, preguntas como ésta: ¿Cómo
sería ser una persona feliz? ¿A quién conozco en mi vida que sea
feliz? ¿Qué tendría que cambiar en mí para ser una persona
diferente?
¿A quién de la
antigüedad admiro que haya sido magnifico, que yo hasta estudiado,
cuyas habilidades y virtudes pudiera aplicar para formular un nuevo
ideal de mi mismo, o de mi misma?
Estas
personas se pusieron a contemplar los supuestos, las posibilidades,
los potenciales de quienes querían llegar a ser; y a medida que lo
hacían su cerebro empezó a cambiar. Empezaron a pensar de otro modo
y el proceso de pensamiento empezó a formar conexiones en su
cerebro, que se convirtieron en una plataforma para su modo de ser.
De modo que comenzaron a acumular información, empezaron a examinar
opciones diferentes, al modo de ser que habían sostenido durante los
últimos años de su vida.
Lo
último que tenían en común, la cuarta cosa, es que estas personas
cuando se reinventaron a sí mismas, pasaban largos ratos sin tener
noción del tiempo y del espacio. En otras palabras, se hallaban tan
absortos en lo que estaban pensando, tan sumidos en su metamorfosis;
que cuando abrían los ojos o encendían la luz de la habitación o
se destapaban los ojos. Les había parecido cinco minutos, pero había
pasado una hora y media o dos horas. Se habían sumido tanto en lo
que pensaban que perdieron la noción del tiempo y del espacio.
Perdieron la noción de la atracción continua que se da entre el
cuerpo y el cerebro. Perdieron la noción de la respuesta que el
cerebro recibe de su entorno, y perdieron la noción del tiempo.
El
cerebro procesa unos cuatrocientos mil millones de bits por segundo,
pero solo somos conscientes de unos dos mil de esos cuatrocientos mil
millones. Ahora, estos dos mil bits de información donde está
presente nuestra consciencia, sólo tienen que ver con tres cosas.
Tiene que ver con las respuestas que recibimos del cuerpo, la
respuesta del entorno y la respuesta en relación con el tiempo.
¿Sabes?,
te duele la espalda, tienes hambre, te duele la cabeza, tienes sed,
estas cansado, hace demasiado frío, hace demasiado calor, te agrada
el olor del ambiente, ¿Cuánto tiempo pasará hasta que suceda la
próxima experiencia?.
Nuestro
cerebro y nuestra consciencia están inmersos en esas cosas en
particular, y cuando nuestro cerebro esta inmerso en eso, aunque
procesase cuatrocientos millones de bits de información, nuestra
consciencia está puesta sólo en dos mil de esos cuatrocientos mil
millones. Tienen que ver con el cuerpo, el entorno y el tiempo. Estas
personas que tuvieron remisiones espontáneas, trasladaron su
consciencia, desde esas cosas en particular, hasta esos otros bits de
información. Y al hacerlo como lo estamos empezando a aprender desde
una perspectiva científica. En ese momento el cerebro empieza a
diseñar circuitos nuevos y nuevas conexiones.
Así
que, este fue el inicio de un estudio muy interesante para mí,
porque quería saber a partir de esos cuatro factores, que sucedía
en el cerebro de esas personas que determinaba lo que sucedía en su
cuerpo físico. ¿Sería posible que hubiera cambiado su mentalidad?
¿Y que el cambio de mentalidad tuviera un efecto fisiológico en el
cuerpo físico?
Algunas
de estas personas no eran vegetarianas, no usaban cristales, no
ayunaban, no acudían a terapias alternativas. Lo único que hicieron
fue cambiar su mentalidad, y al cambiar su mentalidad, se produjeron
resultados tangibles en sus vidas. Entonces inicia el proceso de
entender como el cerebro crea nuevos circuitos y nuevas conexiones.
Ahora
quiero hablar un poco acerca de cómo ha progresado la ciencia los
últimos doscientos años, y lo relacionaré con nuestra comprensión
del cerebro.
En
el siglo XVII vivió un hombre llamado Descartes, era un científico
francés. Un día estaba sentado junto a una fuente y trataba de
entender la naturaleza de la realidad. Sentado junto a fuente dijo:
-¡vaya!, me cuesta integrar estas dos ideas, hay un mundo objetivo;
un mundo al que él llamó la esfera de la ciencia. Donde las cosas
se comportan como una máquina. Dijo: -la tierra y todas sus leyes, y
toda la realidad física, se comportan de manera muy física; y esas
características físicas son muy predecibles y muy repetibles-, y
dijo: -¡voy a llamar a esto “la esfera de la ciencia”!, y
cualquier cosa que tenga que ver con lo objetivo o lo muy grande lo
puede estudiarla ciencia-; y luego dijo: -cualquier cosa que tenga
que ver con la mente o con nuestro mundo subjetivo o la realidad
subjetiva, se lo voy a dejar a la religión, porque la realidad lo
maneja mejor-.
Y
lo que Descartes estaba diciendo realmente, era que tenía que tener
la libertad de poder estudiar la ciencia sin tener que lidiar con
esos otros asuntos. Así que la iglesia empezó a centrarse en todos
los principios del mundo subjetivo y la mente. La iglesia pasó a ser
siempre la mente, nunca la materia; la ciencia la materia, nunca la
mente.
Las
cosas funcionaban realmente bien, porque hasta ese momento, la
iglesia al inmiscuirse en la ciencia había causado algunos
problemas, y la ciencia al inmiscuirse en la mente también. Porque
si nos fijamos en Bruno o Galileo, vemos que al hacer sus singulares
observaciones desafiaron a la iglesia, y por supuesto encontraron
unos baches en el camino. Esto le vino muy bien a Descartes, porque
sólo tuvo que lidiar con asuntos predecibles pues era científico
por naturaleza, no quería lidiar con la influencia de la iglesia.
Porque si vemos la historia, si estudiamos a Galileo Galilei o a
Giordano Bruno en años anteriores; cuando dijeron que la tierra ya
no era el centro del universo, fueron perseguidos por la iglesia.
Porque iba en contra de las doctrinas mismas que regia la iglesia.
Hasta que Descartes ahora tenía la libertad para estudiar la
naturaleza de la realidad, y las cosas funcionaban muy bien y a
través de la observación, empezaron a desarrollarse las leyes
científicas.
En
el siglo XVIII apareció Isaac Newton, y Newton básicamente dijo que
hay ciertas leyes definitivas, a las cuales podemos atribuir
realmente un valor científico.
El
sabía que la fuerza, la maza y la aceleración están relacionadas.
Newton dijo: -si conozco el punto de partida de algo y conozco su
velocidad o su aceleración puedo determinar hasta donde va a
llegar-. Gracias a Newton podemos enviar un cohete a la luna, si
sabemos la distancia de la tierra a la luna; la rotación de la
tierra y la velocidad de ese cohete.
Gracias a las leyes
y a la física Newtonianas, podemos hacer algunas cosas muy
específicas, basándonos en las leyes de lo muy grande y de lo muy
objetivo. Las cosas iban muy bien la ciencia siguió sugiriendo.
En
el siglo XIX aparece Albert Einstein que luego presenta su teoría de
la relatividad y su teoría de la luz. Einstein dijo básicamente,
nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz, cualquier
cosa como un objeto o materia que viaje más rápido que la velocidad
de la luz, finalmente se convertirá en energía.
Debido
a sus leyes y a su comprensión de la relatividad, hizo que surgieran
comprensiones aún mayores acerca de la realidad objeto. Cuando
Einstein publicó sus artículos, lo más asombroso fue, que su
información no tenía realmente notas de pie. Lo cuál dejó
atónitos a la mayoría de los científicos de su época. Fue un
visionario y entendía como funcionaban las cosas, porque usaba su
mente.
Las
teorías de Einstein llevaron a la ciencia a un mayor grado de
aceleración. Después de eso Einstein empezó a trabajar con el
principio del efecto fotoeléctrico. Lo que hizo fue aplicar
corrientes eléctricas muy fuertes, a placas de acero. Quería ver la
energía que emitía en cuanto a electrones, protones y neutrones.
Cuando estudió lo que hacían los electrones, vio que en vez de
liberar energía en forma muy normal y continua, los electrones
liberaban energía y el nivel descendía como si bajara por una
escalera; en vez de moverse de manera suave y continua.
Einstein
se detuvo porque en el mundo de lo grande, cuando la energía se
libera, todo se mueve con mucha continuidad. Por ejemplo: si dejamos
caer una manzana de un árbol, se mueve de manera continua y
predecible. Ellos esperaban que sucediera exactamente lo mismo en el
efecto fotoeléctrico.
Pero
no fue así, de modo que, Einstein, empezó a ver que el
comportamiento de lo diminuto es muy distinto a lo de lo muy grande.
Entonces hubo una serie de experimentos que se centraron en los
electrones y en la posible ubicación de los mismos. Cuando empezaron
a observar los electrones, su naturaleza y su comportamiento, se
dieron cuenta de que siempre que observaban o buscaban un electrón,
el electrón no aparecía. Así que el electrón de ser una onda de
probabilidad, colapsaba súbitamente en una partícula muy definida.
Ahora toda esta idea del dualismo cartesiano, lo que dijo Descartes
en el siglo XVII, se hizo borroso de nuevo. Porque ahora la persona
subjetiva y la mente subjetiva, empezaba a tener un efecto directo en
lo muy objetivo. Ahora la separación entre la mente y la realidad; y
la mente y lo objetivo empezó a integrarse otra vez.
Independientemente de quien observará, ya sea que tuviera título
académico o no, su observación tenía un efecto en el campo
cuántico.
La
física cuántica nació como resultado de esto, eso quiere decir que
todos nosotros, cada persona, al margen de su credo, de su cultura,
de su sexo, de su edad o de su raza. Cada persona cuando se le pide
que observe algo, tiene un efecto en lo muy diminuto.
Todos participamos
en la naturaleza de la realidad. Ahora bien la ciencia puede decir
que la física cuántica y el observador que observa la realidad y
que tiene un efecto en la realidad, solo funcionan para lo muy
diminuto. En otras palabras, sólo lo muy pequeño responde a nuestra
observación.
Tal
vez, la realidad funcione de manera, que si nuestra observación
acepta el comportamiento de las partículas subatómicas, quizás
podamos encaminar la naturaleza de la realidad basándonos en nuestra
propia observación.
La
mayoría de los físicos cuánticos dirían no, nuestra observación
sólo funciona para lo muy pequeño, no para lo muy grande. Mi
respuesta es que, quizás somos malos observadores, quizás la
observación es un arte como cualquier otra cosa, podemos desarrollar
esta idea llamada observación.
Hay
una parte del cerebro que usamos para prestar atención, hay una
parte del cerebro que usamos para observar, se llama el lóbulo
frontal.
El
lóbulo frontal es el área suprema del ser humano. Es el último
escalón del desarrollo humano. Lo que nos separó de las demás
especies del planeta no es el hecho de que nos paremos en los dos
pies, o que tengamos pulgares oponibles, o que nuestros ojos miren de
frente, ni que tengamos el cerebro más grande.
Ya que los elefantes
tienen un cerebro más grande que el nuestro. Tampoco es que tengamos
poco vello; lo que nos separa de las demás especies es el tamaño
del lóbulo frontal, comparado con el tamaño del resto del cerebro.
En
los seres humanos en lóbulo frontal abarca casi un cuarenta por
ciento del cerebro. En nuestros ancestros más cercanos, los grandes
simios y chimpancés, el lóbulo frontal abarca entre un diecisiete y
un quince por ciento; en los perros un siete por ciento y para los
que degustan los gatos, el suyo es un tres y medio por ciento.
Entonces lo que nos separa, y nos hace grandiosos, es nuestro lóbulo
frontal comparado con el resto del cerebro.
El
lóbulo frontal es el ejecutivo, decide la acción, determina el
comportamiento. Es la parte del cerebro que usamos cuando planeamos,
especulamos o cuando inventamos, cuando contemplamos posibilidades.
Si
tuviéramos que describir al lóbulo frontal con una sola palabra
diríamos, intención o propósito. Cuando la intención de la gente
coincide con su comportamiento, o cuando su comportamiento coincide
con su intención, o cuando sus pensamientos se alinean con la
acción. Es cuando el lóbulo frontal está en su mejor momento.
Una
publicación de noviembre de 2004, se anunció que un grupo de
científicos de la Universidad de Wisconsin decidió ver si la
observación o prestar atención, era una habilidad como cualquier
otra cosa. Diseñaron un experimento en el que reunieron a un grupo
de monjes budistas. Monjes que habían estando meditando y
concentrándose en conceptos como la compasión, el amor y la
divinidad.
Durante
largos períodos de tiempo, la mayoría de estos monjes había pasado
entre diez mil y cincuenta mil horas de meditación. Así que esta
gente sabía prestar atención; formaron otro grupo de control con
personas que nunca se habían centrado en algo con su mente desde su
interior.
Les
dijeron a los monjes: -¿Entrenarían a esta gente durante una
semana, para ver si aprenden a desarrollar el arte de la
meditación?-. Entonces conectaron unos doscientos cincuenta y seis
electrodos en todo el cerebro de los monjes, para medir que tipo de
actividad se registraba cuando estos monjes prestaban atención;
luego harían lo mismo con el grupo de control.
Cuando
estos ocho monjes se conectaron a este escáner, cuando se
concentraron en un concepto como la compasión, cuando se
concentraron en una idea dentro de sí mismos; su lóbulo frontal se
encendió, como nada que hubiesen visto los científicos
anteriormente.
La
actividad del lóbulo frontal era enorme, al compararlo con el grupo
de control, la gente que recién aprendía a concentrar su mente y a
prestar atención. Su capacidad de mantener fijo ese pensamiento
había tenido muy poco efecto en el lóbulo frontal.
Los
científicos sabían que un área específica en el lado izquierdo
del lóbulo frontal, es donde experimentamos alegría y felicidad. En
un monje en particular, el escáner mostraba que la actividad
cerebral del lóbulo frontal era tan grande, que los científicos
dijeron: -Debe ser el hombre más feliz del planeta-, debido a esa
gran actividad. Cuando los científicos empezaron a especular y a ver
los efectos de ese experimento, se dieron cuenta de que a lo mejor la
observación y la tensión es una habilidad.
Tal
vez, al igual que el tenis o el golf, podemos desarrollar la
habilidad de prestar atención. Y si desarrollamos esta habilidad
tendríamos cada vez más capacidad y como efecto y resultado nuestro
cerebro realmente cambiaría.
De
modo que la observación es una habilidad como cualquier otra, si
podemos desarrollarla, quizás no solo las pequeñas partículas
subatómicas respondan a nuestro mundo; sino incluso las partículas
subatómicas más grandes o los objetos más grandes, tal vez
respondan de acuerdo a nuestra capacidad de observar.
En
los años treinta en los Estados Unidos, se realizó un experimento
con un grupo de chimpancés agresivos, que presentaban rasgos
personales antisociales. Los científicos dijeron: -Bueno veamos si
al hacer un experimento, una operación en el lóbulo frontal, cambia
el comportamiento de estos chimpancés-.
Tomaron un
instrumento parecido a un pico para el hielo, lo insertaron en el
lóbulo frontal de los chimpancés y empezaron a revolver. Lo
llamaron el experimento “pico de hielo”. Después del
experimento, los monos de volvieron muy dóciles, muy controlables y
dejaron de ser agresivos hacia los demás chimpancés.
Durante
esta época en los Estados Unidos, a finales de los treinta, las
instituciones siquiátricas estaban atestadas de gente con la misma
enfermedad.
Trastornos de
personalidad antisocial y rasgos agresivos, debido a la depresión de
los años treinta; era muy costoso administrar medicina a esta gente
a fin de mantenerlos bajo control.
De
modo que los científicos de cierta universidad dijeron: -¿Por qué
no probamos este experimento en algunos pacientes de estas
instituciones?, ahorraríamos mucho dinero en medicinas-. Entonces
escogieron algunos pacientes, los llevaron al quirófano mientras
dormían y los anestesiaron con pentatol. Una vez anestesiados
insertaron un bisturí por debajo del párpado y perforaron la parte
más blanda del cráneo, detrás del globo ocular. Cuando perforaron
el cráneo en esa área con un bisturí, la rasparon de lado a lado,
se llamó el experimento “limpiaparabrisas”.
Por
supuesto como ya sabemos eso es una lobotomía. Cuando retiraron el
bisturí, suturaron las incisiones y los llevaron a sus habitaciones;
estos sujetos de pronto comenzaron a comportarse de otro modo,
notaron cosas muy interesantes en estas personas, que era el efecto
de la lobotomía. Lo primero fue que todas ellas se volvieron
perezosas y letárgicas, lo siguiente fue que carecían de
inspiración, perdieron la iniciativa de hacer cosas. También
notaron que tenían un enorme deseo de hacer lo mismo de siempre. En
otras palabras, les gustaba escuchar la misma estación de radio,
comer la misma comida, usar la misma ropa y si les alteraban la
rutina de alguna manera, se desmoronaban emocionalmente.
Así
que tenían un deseo tremendo de hacer siempre lo mismo. También se
dieron cuenta de que no se podían concentrar en una tarea única. En
otras palabras, empezaban algo y se distraían, empezaban otra cosa y
se distraían, y empezaban otra cosa. Nunca terminaban un ciclo de
acción.
También
se dieron cuenta de que no podían entender el significado de la
situación, no podían aprender nada nuevo, no podían modificar su
conducta. Así que se atascaban a la rutina de hacer algo una y otra
vez insistentemente, que nunca modificaban su conducta en ninguna
circunstancia. Y lo último que percibieron es que no podían
proyectarse al futuro, no podían hacer planes para el futuro, no
podían proyectar ideas al futuro. Por ejemplo: si se ataban el
cordón de los zapatos y el cordón se rompía, en vez de buscar uno
nuevo seguían tratando de atar el mismo cordón, aunque estuviese
roto.
Entonces
si consideramos esto, un daño en el lóbulo frontal produce ciertos
efectos en la gente. La gente se vuelve perezosa, letárgica y sin
inspiración. Pierde la iniciativa, tiene un deseo de hacer siempre
lo mismo, no hace nada nuevo. No puede proyectarse al futuro, no
aprende nada nuevo y se distrae fácilmente.
Bueno
esto empieza a parecerse a la mayoría de la gente de nuestra
cultura, y la razón es que no hemos dominado la capacidad de usar el
lóbulo frontal apropiadamente.
Quizás
no hemos dominado el arte de la observación, quizás la observación
es un arte en sí mismo. Que la mayoría de las personas se distrae
tanto con su mundo externo, que no usa el lóbulo frontal
debidamente.
Si lo pensamos, todo
lo que nos rodea le envía constantemente información al cerebro.
Nuestros sentidos nos permiten interpretar la realidad, nuestros
sentidos nos permiten responder a la información del mundo exterior.
Mientras
creamos que el mundo exterior es más real que el mundo interior,
siempre usaremos los mismos circuitos del cerebro para procesar esa
información.
Cuando
aceptamos que el mundo interior afecta al mundo exterior, tenemos que
empezar a usar el lóbulo frontal. Científicamente sabemos que es
cierto, indudablemente cierto, que el cerebro está influenciado y
moldeado por el entorno, eso lo sabemos específicamente.
Sin
embargo la ciencia también está empezando a descubrir que nuestro
cerebro está influenciado y moldeado por nuestra capacidad de
prestar atención. Y que cuando podemos prestar atención y tenemos
la capacidad de adquirir conocimiento y fijar ese conocimiento en
nuestro cerebro, empezamos a crear nuevos circuitos.
Cuando
somos capaces de hacer nuevos circuitos, empezamos a percibir la
realidad de otra manera, según las conexiones establecidas en
nuestro cerebro. Veamos un ejemplo: supongamos que yo tomara un
cuadro de Monet, por ejemplo, y lo pusiera sobre una pantalla aquí
arriba y dijera: -échale un vistazo a este cuadro de Monet y sólo
disfruta del cuadro-. La mayoría de la gente miraría el cuadro unos
minutos, reconocería ciertos objetos en el cuadro y diera por
terminado el asunto.
Ahora
bien, si quitase el cuadro y te dijera: -quiero contarte algo acerca
de Monet, ¿Sabías que pasó cuarenta y cuatro años de su vida
tratando de entender como se unificaba todo el mundo? Le interesaba
especialmente el estudio de la luz, le encantaba la luz de primera
hora de la mañana, y la luz del atardecer y del anochecer. Él
pensaba que la mayor parte de la gente nunca se detenía a prestar
atención al efecto que tiene la luz en las flores, en los colores y
el entorno. Y se desvivía por pintar con pasteles y colores,
iluminar las cosas según la luz de esa hora del día en particular.
Y decía cosas como: el puente y la piscina no están separados en
realidad, son la misma cosa y sólo puedo pintarlos de ese modo. Y al
envejecer contrajo cataratas, y sus cataratas eran muy gruesas, así
que cuando percibía la luz, esa luz que él percibía, se difuminaba
en sus ojos, y él efectivamente empezó a pintar lo que veía-.
Si
después de darte está información, volviera a colocar el cuadro y
miraras de nuevo a este Monet, seguramente lo percibirías de manera
diferente, según tu capacidad de prestar atención a los detalles.
En
realidad lo que sucedió en un primer momento fue que te dimos
conocimiento e información que tu cerebro descartó, y tú mirabas
el cuadro basándote en las conexiones que se forman en tu cerebro a
partir de lo que sabias.
En
cuanto le damos al cerebro información nueva, y el cerebro puede
prestar atención a esa información por medio del lóbulo frontal,
empezamos a ver cosas que ya existían, pero que las hemos dejado
fuera de la ecuación.
Otro
ejemplo: un conocedor de vinos, si un conocedor de vinos agita y
saborea el vino, él o ella tiene los circuitos en su cerebro que le
permiten apreciar las sutilezas. Reconoce <el sabor de los taninos
y de los ácidos, puede oler el bouque y los aromas. Eso puede
integrarse en datos más específicos acerca de robles, y diferentes
clases de uvas. Puesto que su cerebro ha sido educado, y él ha
establecido circuitos, y por que ha puesto atención en percibir las
diferencias en la realidad llamada “catar el vino”, es capaz de
percibirlas sutilezas.
Ahora
bien, para las personas que no tienen instalados los circuitos de
esas experiencias en particular y que no tiene las conexiones en su
cerebro, que le permitan saber que buscar, ese vino sabrá como
cualquier otro vino, y así es como funciona la realidad. Percibimos
la realidad según la estructura de las conexiones del cerebro. Los
científicos han hecho ciertos experimentos para comprobar si esto es
realmente cierto, y llegaron a la conclusión de que sí lo es.
Convocaron
a un grupo de personas y les preguntaron si querían participar en un
experimento, en el cual tendrían que usar gafas durante dos semanas.
Ahora bien, estas gafas no eran comunes y corrientes, estaban
divididas a la mitad y al mirar a la izquierda se veía azul, y al
mirar a la derecha amarillo. Así que, las lentes estaban separadas
de manera que un lado era azul y el otro amarillo. Y les dijeron:
-Queremos que uséis estas gafas para todo lo que hagáis durante el
día, usadlas cuando llevéis a vuestros niños a la escuela, cuando
vayas a trabajar, usadlas para todas vuestras actividades habituales,
y usadlas durante dos semanas-.
Entonces
diferentes personas usaron estas gafas cierto tiempo, y al final del
experimento se los invito a regresar al laboratorio. Cuando los
participantes llegaron al laboratorio se les dijo: -Lo que queremos
ahora es que miréis este trozo de papel-, era una hoja de papel
blanco, y les preguntaron: -¿Qué color veis cuando miráis este
papel?-. Cada una de las personas que participo en el experimento
dijo: -Es una hoja de papel blanco-. Bien les dijeron: -Mirad a la
izquierda, ¿Veis un trozo de papel azul allí?-. No, respondieron.
-Y cuando miráis a la derecha, ¿Veis un trozo de papel amarillo?-.
Dijeron no.
Así
que los científicos tuvieron que dar marcha atrás, porque se dieron
cuenta de que esas personas estaban “coloreando” la realidad, de
acuerdo con su memoria. Estaban “revistiendo” la apariencia de
las cosas según los circuitos que ya tenían instalados. Y cuanto
más participaban en el mundo, más rápido se desvanecía el color
para ellos.
Esencialmente
eso es lo que hacemos en la realidad, nuestro cerebro está
interconectado de una cierta manera, estamos provistos de una cierta
cantidad de circuitos en nuestra vida, y luego ampliamos esos
circuitos con las conexiones que establecemos a partir del
conocimiento que adquirimos.
Si
no adquirimos nuevos conocimientos usamos siempre los mismos
circuitos, lo que hace que la realidad se presente exactamente igual.
Si el conocimiento y
la información que obtenemos no son convencionales, si se salen de
los parámetros de lo que se acepta científica, social y
políticamente e incluso de lo que se acepta religiosamente; a lo
mejor empezamos a percibir la realidad de otra manera, basándonos en
ese conocimiento que hemos adquirido. Ahora, al estudiar aquellos
casos de remisión espontánea, de personas que se curaron a sí
mismas de diversas enfermedades, fue interesante percibir que
independientemente de su cultura, de su credo, de su nivel de
educación o de su religión; independientemente de su sexo,
básicamente dijeron: -Voy a observar un resultado diferente y voy a
aferrarme a esta observación independientemente de la reacción de
mi cuerpo, independientemente de la reacción de mi entorno, e
independientemente del tiempo-.
El
lóbulo frontal, la corona de la evolución del ser humano, nos
permite hacer eso, el lóbulo frontal nos da permiso para que el
pensamiento sea más real que todo lo demás. El lóbulo frontal nos
da permiso para aferrarnos bien a un concepto, a una idea, aferrarnos
a una visión, a un sueño, independientemente de las circunstancias
presentes en nuestro mundo, de las circunstancias presentes en
nuestro cuerpo, y de las circunstancias relacionadas con el tiempo. Y
esas son las cosas y los rasgos que secretamente admiramos en los
grandes personajes de la antigüedad ya sea, Martín Luther King, o
William Wallace, alguien que tuvo una visión, alguien que tuvo una
idea. Un héroe dijo: -Yo creo en estos principios morales y en esta
ética, y aunque mi entorno no está de acuerdo con mi pensamiento,
mi pensamiento es más importante que mi entorno-. Y el lóbulo
frontal del ser humano nos concede ese privilegio, nos da el
privilegio de que el pensamiento sea más real que todo lo demás.
Ahora,
en la mayoría de las especies de la naturaleza, lo que las hace
cambiar es que están expuestas a ciertos estímulos desfavorables
del medio ambiente, están expuestos a ciertas características del
medio ambiente y tienen que adaptarse o acomodarse, o aclimatarse a
cierto tipo de estímulo ambiental. Ya sea frío o calor, o cualquier
otra peculiaridad. Y lo que ocurre es que esa especie se establece en
un entorno específico y después de varias generaciones, en la que
la misma especie habita el mismo ambiente desfavorable, después de
cierto lapso de tiempo, después de varias generaciones; esa especie
modificará su comportamiento y cambiará su genética, eso se llama
evolución.
Pero
los seres humanos no necesitamos hacer eso, debido al tamaño del
lóbulo frontal y debido a nuestra capacidad de especular sobre las
posibilidades y preguntarnos sobre los potenciales, y contemplar las
eventualidades; podemos inventar nuevas ideas y nuevos modos de ser.
Y nos da el privilegio de modificar nuestra conducta en una misma
vida, y nos da el privilegio de cambiar nuestros actos en una semana,
podemos modificar nuestro modo de actuar en un solo día y podemos
cambiar en un momento; lo único que necesitamos dominar es este arte
que se llama observación.
Cuando
empezamos a usar el cerebro adecuadamente, cuando prestamos atención
a un concepto o a una idea, ocurre algo asombroso en el cerebro; el
lóbulo frontal baja el volumen de los estímulos externos, baja el
volumen del cuerpo y del ciclo continuo de reacciones que van del
cuerpo al cerebro. Baja el volumen de la respuesta del medio
ambiente, no sabe si hace calor o frío, no sabe si está oscuro o si
hay luz, tu cerebro se convierte en el amplificador del pensamiento y
baja al volumen del tiempo.
En
otras palabras, mientras mantengamos un concepto fijo en el lóbulo
frontal, perderemos la noción del tiempo y del espacio. Ahora la
ciencia empieza a entender que nuestra forma de crear circuitos en el
cerebro, nuestra forma de establecer conexiones en el cerebro, además
de permitir que el entorno moldee y dé forma a nuestro cerebro
prestando atención. Y si podemos mantener fija una idea, empezamos a
establecer conexiones en nuestro cerebro, al establecer esas
conexiones en nuestro cerebro, dejamos huellas o marcas neurológicas
de sus conceptos en los tejidos. Y esas huellas, entonces, funcionan
como la base de nuestro modo de comportarnos y de actuar.
El
lóbulo frontal entonces, la cúspide del desarrollo del ser humano,
permite que el pensamiento sea más real que todo lo demás. Y cuando
empezamos a formar ideas y a formar conceptos y ponemos toda nuestra
atención en ese concepto, el lóbulo frontal baja el volumen de
todos los estímulos externos, y lo único que se vuelve real es el
pensamiento mismo. Cuando eso sucede se produce un cambio físico en
el cerebro, el cerebro toma esa imagen holográfica que mantenemos
fija en el lóbulo frontal, y crea un patrón de conexiones que se
asocian con ese concepto o idea. Así que cuando aprendemos algo
nuevo, creamos conexiones en nuestro cerebro, creamos nuevas
conexiones en el cerebro. Cuando memorizamos esas cosas o cuando las
recordamos, reforzamos esas conexiones o las mantenemos. La memoria
es mantener las conexiones, el aprendizaje es formar esas conexiones,
entonces podemos aprender del entorno, podemos aprender de nuestras
experiencias sensoriales; pero entonces no seremos más que lo que
nuestro entorno le dicta a nuestra experiencia.
Pero
si adquirimos conocimiento e información poco convencional, física
cuántica, que el observador interviene en la naturaleza de la
realidad y que nuestros pensamientos realmente cuentan, desde las
partículas subatómicas hasta las de gran tamaño. Tal vez nuestra
observación, nuestra capacidad de prestar atención, empezará a
formar nuevas conexiones en nuestro cerebro que nos permitirá
percibir las cosas exactamente como son. Y tal vez debido que nuestro
cerebro procesa miles de millones de bits de información por
segundo, pero solo somos conscientes de sus bits de información
relacionados con el cuerpo, el medio ambiente y el tiempo, somos
capaces de crear nuevas conexiones y adquirir nuevo conocimiento.
Empezaremos a ver aquello que siempre ha existido, pero que habíamos
descartado de la ecuación justamente como las personas que hicieron
el experimento de las gafas.
Me
gustaría hablar de cómo aprende el cerebro, de cómo se forman esas
conexiones. Sabemos desde una perspectiva científica que las
neuronas, las células nerviosas del cerebro, cada vez que se
conectan, intercambian información. Cuando se conectan e
intercambian información, ese punto de conexión es una comprensión
adquirida relacionada con un concepto. Como dije, cuando recordamos
algo activamos esas conexiones y les damos vida.
Ahora bien, tenemos
una cantidad enorme de conexiones en nuestro cerebro, infinitas
conexiones, alrededor de billones y billones de conexiones y cada
punto en que esas neuronas se conectan e intercambian información
traza un mapa. Un patrón o una secuencia que refleja cierta idea,
algo que hemos aprendido, un rasgo, un comportamiento, un talento,
una tendencia e incluso un sentimiento. Y todas esas conexiones son
la suma total de lo que somos como individuos. Todas las personas son
diferentes, pues han tenido experiencias diferentes en su vida, han
adquirido un conocimiento diferente y están provistos de cierta
cantidad de conexiones genéticas, y eso básicamente constituye
nuestro punto de partida como individuos.
La
mayoría de las personas en determinados puntos de sus vidas dependen
de sus circuitos establecidos y nunca aprenden nada nuevo, dejan que
sus sentimientos se conviertan en su forma de pensar. Dejan de
aprender y comienzan a sentir, y cuando llegamos al punto donde
dejamos de aprender y empezamos a sentir; es entonces cuando vivimos
nuestras propensiones genéticas, es entonces cuando vivimos el
futuro predeterminado genéticamente que existe para nosotros como
individuos.
Cuando
adquirimos nuevo conocimiento el cerebro empieza a reestructurarse,
empieza a disparar nuevas secuencias y nuevos patrones con nuevas
conexiones. Y si podemos mantener esas conexiones durante un largo
período de tiempo, podemos modificar y cambiar nuestro pensamiento.
Y
lo que ocurrió con las personas que tuvieron remisiones espontáneas,
es que adquirieron conocimiento y aplicaron ese conocimiento al
plantearse posibilidades. Y comprendieron que si conseguían
conectarse con esa inteligencia que hacia latir su corazón y digería
sus alimentos, si lograban susurrar al oído del gigante que
controlaba su cuerpo físico, que sabia crear células, que sabia
organizar el ADN, si conseguían igualar su voluntad a la suya, si
conseguían igualar su mente a la suya, si conseguían igualar su
amor a la vida al de esa inteligencia, ya que era eso lo que
continuamente les daba vida.
Pensaron
que entonces, el hecho de cambiar sus pensamientos enviaría una
nueva señal a sus células, y que, establecer nuevas conexiones en
su cerebro causaría finalmente un nuevo efecto fisiológico en su
cuerpo. Así que el proceso de reinventarse significaba reorganizar
sus circuitos hacia un ideal más extraordinario de si mismos.
El
cerebro aprende de dos maneras distintas, el aprendizaje está
dividido en dos áreas diferentes, cuando aprendemos algo lo
memorizamos. Hay un área en particular llamada “aprendizaje
explícito”, otro nombre que se le da al “aprendizaje explícito,
es el de aprendizaje declarativo o memoria declarativa. La memoria
declarativa son cosas que podemos declarar, uno de los aspectos de la
memoria declarativa es el conocimiento, la información, la
filosofía. Por ejemplo: cuando adquirimos nueva información, nuevo
conocimiento, datos intelectuales, filosofía; cada vez que hacemos
eso, el cerebro crea determinado tipo de circuito.
El
segundo tipo de memoria declarativa se llama experiencia, las
experiencias por lo tanto son cosas que podemos declarar, puedo
declarar que yo soy un hombre, puedo declarar que se donde estaba el
once de setiembre, puedo declarar que me gustan las manzanas porque
he vivido esas experiencias.
Los
sistemas de memoria del cerebro relacionado con la memoria
declarativa, tiene una secuencia muy específica, según la cual el
cerebro estructura esa información. Se estructura en el cerebro
pensante, en la parte del cerebro donde existe la consciencia
presente. Esa secuencia de conocimiento y de experiencia en
particular, permite que el cerebro funcione en la realidad. Podemos
manejarnos en el mundo exterior debido que usamos conscientemente la
memoria declarativa para tomar decisiones. Usamos conscientemente la
memoria declarativa para proyectar el futuro, la usamos
conscientemente para desempeñarnos en nuestro mundo, para tomar
decisiones todos los días; este sistema de memoria permanece intacto
para que podamos desenvolvernos en nuestro mundo.
El
segundo sistema de memoria se llama “memoria implícita”, los
sistemas de “memoria implícita” son muy poderosos, pues los
recuerdos implícitos son cosas que no podemos declarar; se llama
“memoria no declarativa”. Los recuerdos no declarativos son cosas
tales como, habilidades, hábitos, condicionamientos, rasgos,
tendencias, e incluso comportamientos. Esos rasgos y comportamientos
los hemos practicados y ejercidos tantas veces, que ya no necesitamos
pensar en ellos. Se llaman recuerdos de procedimiento y tenemos
cientos de esos recuerdos estructurados en el cerebro, esos recuerdos
de procedimientos son cosas como: maniobrar la palanca de cambios de
nuestro coche; cuando usamos la palanca de cambios, lo hemos hecho
tantas veces, que ya no tenemos que pensar en ello, está fijado
neurológicamente como un circuito completo.
Lavarnos los
dientes, maquillarnos, escribir a máquina, caminar, todos esos son
recuerdos de procedimientos o no declarativos. El cerebro procesa esa
información de un modo diferente, porque va más allá de nuestros
pensamientos conscientes, va más allá de nuestra memoria
consciente. Está fija en nosotros de manera que ni siquiera tengamos
que declararla, por ejemplo: cuando no puede recordar números de
teléfono conscientemente, tu sistema explicito puede agarrar el
teléfono, mirar los números, tus dedos se moverán y recordaras el
número, eso es un recuerdo explícito porque tu cuerpo lo ha hecho
tantas veces que lo recuerda tan bien como tu cerebro.
Ahora
bien, los recuerdos implícitos son el momento en el que fijamos
neurológicamente nuestro comportamiento. La memoria implícita se da
cuando realmente somos eso, la memoria implícita se da cuando hemos
cambiado por completo. Entonces si creamos conexiones en el cerebro
cuando adquirimos conocimiento; adquirir conocimiento es establecer
nuevos circuitos, eso es filosofía. El cerebro cambia a consecuencia
de eso, pero no hay mayores cambios en cuanto al envío de señales
al cuerpo, de nueva información al cuerpo, es una información
intelectual.
Cuando vivimos una
nueva experiencia, cuando personalizamos ese conocimiento, cuando
personalizamos o aplicamos ese conocimiento, podemos generar una
experiencia nueva y esa nueva experiencia, entonces, nos permite
estructurar y cambiar nuestro comportamiento. Por lo tanto, el
conocimiento aplicado crea una nueva experiencia. Esa experiencia
crea un cierto número de circuitos en el cerebro, que amplia el
conocimiento que hemos adquirido, entonces podemos declarar que hemos
vivido una nueva experiencia. Así que el conocimiento es pensar, es
nuestro cerebro pensante, cuando adquirimos nuevo conocimiento,
cuando adquirimos nuevo conocimiento aprendemos a pensar a partir de
ese conocimiento. La experiencia requiere que el conocimiento se
aplique y eso se llama acción, ese es el lado activo del aprendizaje
del cerebro. Podemos tener una experiencia basada en el conocimiento
que hemos adquirido, podemos aplicar ese conocimiento y tener una
experiencia nueva, pero eso no basta. Porque cuando tenemos una nueva
experiencia, la idea es que seamos capaces de repetir esa
experiencia; cuando repetimos esa experiencia, una y otra vez,
empezamos a conectarnos a ese sistema de memoria implícita.
Esa
nueva forma de recordar algo se llama “ser ese algo”, de hecho
ahora lo estamos siendo. De modo que aprender, adquirir nuevo
conocimiento es la parte pensante del cerebro. Aplicar ese
conocimiento y lo que hemos aprendido, aplicar nuestro pensamiento
para tener una nueva experiencia, modificar nuestro comportamiento
para tener una nueva experiencia, eso se llama “hacer o acción”.
Cuando somos capaces de repetir esa experiencia continuamente, una y
otra vez, volver a repetirla una y otra vez, empezamos a conectar el
cerebro a este sistema implícito llamado “ser eso”.
Cuando
somos algo, ya no necesitamos pensar más en eso, se ha fijado en
forma permanente, es un proceso natural, es una segunda naturaleza y
es fácil. Esas personas que tuvieron remisiones espontáneas, cuando
empezaron a adquirir nuevo conocimiento y a aplicar ese conocimiento
para crear nuevas experiencias, no se quedaron ahí, continuaron
hasta que ese sistema quedo instalado en su cuerpo, hasta que
realmente fueron capaces de “ser eso”. Una vez que somos algo,
eso se ha fijado permanentemente de modo que ya no tenemos que pensar
en eso. La idea es que nuestro cerebro dispone de sistemas
automáticos, de programas automáticos que definen nuestra forma de
pensar y de sentir toda nuestra vida. Pensar como una víctima,
pensar como una persona insegura y si tenemos pensamientos de
inseguridad, se fabrican sustancias químicas que nos hacen sentir
inseguros; una vez que nos sentimos inseguros el cerebro empieza a
pensar tal como está sintiendo. Esas personas que tuvieron remisión
espontánea de enfermedades, esas personas que se curaron a sí
mismas de distintas afecciones produjeron grandes cambios físicos en
su cerebro, esos cambios no consistieron simplemente en adoptar
intelectualmente esa información. No se trató de vivir una
experiencia, una sola vez. Realmente querían convertirse en alguien
diferente.
Cuando
se reinventaron a si mismos, cuando dijeron: -Creo que existe una
inteligencia dentro de mí que da vida a cada individuo, ya sea feliz
o infeliz, rico o pobre, santo o pecador.
Hay una inteligencia
que da vida a cada ser humano, si yo pudiera tener acceso a esa
inteligencia y convertirme en alguien diferente, ella le daría vida
a esa nueva persona, que emerja, sea quien sea, y si mis pensamientos
cuentan, voy a tener que construir unas conexiones neurológicas
permanentes en mi cerebro, para convertirme en ese nuevo patrón de
ser, y tengo que abandonar y renunciar a esa vieja forma de pensar y
sentir, que estaba muy ligada a mi entorno, muy ligada a mi manera de
pensar en mi mundo, basada en mi viejo yo. Tal vez aquellos viejos
sentimientos y esas viejas conexiones estaban ligadas a viejas
experiencias, y tal vez al reinventarme a mi mismo, habrá un período
de tiempo en que no tendré sentimientos. Quizás esas viejas
emociones y esos viejos sentimientos, estaban ligados a alguna vieja
experiencia que fue la verdadera causa de la enfermedad en primer
lugar. Al desprenderse de esos viejos pensamientos y sentimientos,
sólo con dejarlos y reemplazarlos por una nueva idea del yo, una
nueva señal recorrió el cuerpo y la persona realmente se liberó.
Lo único que tuvo que hacer fue separarse de la gente, de las cosas
y de las distracciones del entorno, y del tiempo, de los episodios,
de los sucesos, y dejar que el pensamiento fuera más real que todo
lo demás.
En
el proceso de ensayar, en el proceso de pensar en quien querían
convertirse, en el proceso de pensar en eso una y otra vez, hicieron
que esos circuitos se volvieran más permanentes. Comenzaron a crear
un nuevo individuo, a emerger como un nuevo ser, y como resultado de
eso, de ese proceso donde desarrollaron la capacidad de prestar
atención, desarrollaron la capacidad de llevar su mente lejos de su
cuerpo, de llevar su mente lejos del entorno. Incluso llevaron su
mente lejos de la referencia del tiempo, y cuando hicieron eso es
posible que abrieran la puerta del campo cuántico. Tal vez estaban
entrando en un nuevo nivel mental y cuando eso sucede, cuando podemos
hacer que el pensamiento sea más real que todo lo demás, el cerebro
empieza a estructurar esos patrones y conexiones que son iguales a lo
que somos y en quienes nos estamos convirtiendo. Así que, las
remisiones espontáneas que tuvieron esas personas, tal vez no hayan
sido “un milagro”, en absoluto; tal vez ellos solo se
convirtieron en alguien diferente, y tal vez creyeron que esta
inteligencia los respaldaría y les daría vida a quien sea que ellos
fueran. Tal vez esta inteligencia era más lista y más brillante que
ellos, y tenía más voluntad que ellos e intervino y les reorganizo
el cuerpo, lo único que tuvieron que hacer fue convertirse en
alguien diferente; y así cuando así lo hicieran esa inteligencia
les dio vida y su vida cambió, y su salud cambió, y su futuro
cambió.
Tal
vez esas personas que tuvieron remisiones espontáneas renunciaron a
los sentimientos y a las emociones que estaban ligadas al pasado, y
en el proceso de convertirse en alguien nuevo, en ese proceso de
reinventarse, donde crearon nuevos circuitos con los que operar.
Abandonaron
su pasado y su asociación al pasado y a todos los sentimientos y las
emociones que lo acompañaban.
Tal vez las
sustancias químicas que alimentaban al cuerpo, basadas en esos
pensamientos, dejaron de fabricarse y debido a que ya no se
fabricaban, la señal enviada al cuerpo era una nueva señal; y esa
nueva señal enviada al cuerpo no tenía ninguna relación con su
asociación a esas actividades pasadas, a esos pensamientos y a esos
sentimientos del pasado. Sino que ahora la persona tenía una idea de
su futuro, una idea de algo a lo que aspirar.
Entonces,
en cuanto empezaron a producir esos cambios ya no enviaban la misma
señal al cuerpo, sino que enviaban una señal nueva basada en lo que
era el ahora. De modo que, si consideramos esto, toda la idea de
separación entre la mente y materia; la separación entre lo
objetivo y subjetivo puede que empiece a integrarse realmente cuando
apliquemos todos estos principios. Tal vez la mecánica cuántica nos
permita decir que nuestra observación cuenta, y tal vez el lóbulo
frontal, la corona de la evolución del ser humano, nos permita
modificar nuestro comportamiento en una sola vida.
Crear nuevos
circuitos y nuevas conexiones que nos proporcionarán un nuevo
territorio de ser, y esta fisión, que se da ahora entre mente y
materia básicamente dice esto: -mi pensamiento cuenta, y porque mi
pensamiento cuenta, debería tener un efecto directo sobre lo que
está cerca de mí, mi cuerpo físico-.
Y
si podemos integrar esas ideas, hemos dado la vuelta completa y
comprendido que no existe la separación. Que la mente realmente da
vida a la materia, y que es nuestra mente como individuos, la que
puede unirse a una mente mayor.
Al
unirnos a la mente mayor estamos ejercitando el arte de la
observación, ponemos nuestra atención lejos de nuestro cuerpo,
ponemos nuestra atención lejos de nuestro entorno y nos olvidamos
del tiempo. Cuando hacemos esto, ahora, la mente pura tiene un efecto
directo sobre el cuerpo físico y sobre la naturaleza de la realidad
y afecta directamente a la materia. Cuando llevamos a cabo esas ideas
y las aplicamos en nuestra vida, nos convertimos en los científicos
que evaluamos nuestra propia observación.
Tal
vez sea el entendimiento inicial, el primer entendimiento de lo que
significa tener un cerebro inmortal.
“Aprender,
recordar y experimentar es nuestro don como seres humanos, este
proceso nos cambia para siempre, dejar de aprender es dejar de
cambiar. Cuando podamos demostrar lo que hemos aprendido el universo
jamás nos abandonara; nuestro cerebro es nuestra evolución…”
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5 TÉCNICAS DE COMO PROGRAMAR EL SUBCONSCIENTE
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TÉCNICAS DE COMO PROGRAMAR EL SUBCONSCIENTE
¿Como
llegamos a Situaciones o resultados inesperados ?
Muchas
veces nos encontramos con situaciones que nos hacen bajar la guardia
y hasta perder el animo para continuar, pero debemos recordar siempre
que la vida es solo resultados, todo lo que te sucede es un
resultado, una consecuencia de las decisiones que hemos tomado,
aunque a veces parece que las circunstancias nos colocan en
posiciones en las que no esperábamos encontrarnos, en realidad
podemos darnos cuenta como llegamos ahí, al hacer un recuento de los
acontecimientos que sucedieron antes de llegar a esta situación
especifica y cuales fueron la decisiones que fuimos tomando.
En
muchas de estas ocasiones nos daremos cuenta que todo es resultado de
haber tomado aquellas decisiones, que en muchos casos las tomamos
inconscientemente, porque nuestra programación subconsciente nos
hizo reaccionar automáticamente, y es por eso que después nos
preguntamos ¿Como llegue a este punto?.
Ser
conscientes de nuestras decisiones
De
la misma manera en que alcanzamos una de nuestras metas, al trabajar
día a día en lograrla, también sucede que llegamos a situaciones
aparentemente inesperadas, debido a que no nos dimos cuenta hacia
donde nos dirigían nuestras acciones, por ello es importante ser más
conscientes de las decisiones que tomamos cada día y más importante
es ser consciente de nuestra programación subconsciente, para esto
solo debemos analizar la forma en que reaccionamos ante ciertas
cosas, y evitar reaccionar como normalmente lo haríamos.
Recordemos
que el ser exitoso es un resultado al igual que el fracasar en algo
que deseamos hacer, en ocasiones nos encontramos por ejemplo con un
gran trabajo que nos va a producir mucho dinero, pero como nuestra
programación es la de que "tener dinero es malo",
inconscientemente nos deshacemos de ese dinero de la forma más
rápida e inútil posible, o de alguna forma nos saboteamos para no
obtener dicho trabajo, y todo esto para volver de nuevo a nuestra
zona de confort, que es la de "no tener dinero" porque es
malo.
¿Como
romper con nuestros patrones subconscientes?
Para
romper con estos patrones mentales la única opción que
verdaderamente nos va a funcionar es la de cambiar nuestras creencias
hacia aquello que deseamos lograr, puede ser ganar más dinero o
tener más éxito en nuestro negocio, bajar de peso, subir de peso,
ser pintores o astronautas, en realidad no es importante que tan
difícil parezca lograr nuestro sueño o meta, lo importante es lo
que creemos acerca de esa meta.
Si
al imponernos una meta por ejemplo bajar de peso, nuestra mente
comienza a bombardearnos con ideas como: "bajar de peso es muy
difícil, no puedes bajar de peso sin sacrificarte, para bajar de
peso hay que matarse de hambre, a mi me gusta comer mucho" etc.
Estas
ideas son precisamente la programación subconsciente que tenemos
acerca del concepto de "bajar de peso" y mientras sigamos
creyendo que estas ideas son ciertas y verdaderas, NUNCA
podremos bajar de peso.
Cambia
tus ideas negativas por ideas poderosas.
Hay
que cambiar estas ideas por ideas positivas y poderosas, como: "bajar
de peso es fácil, mi cuerpo elimina la grasa naturalmente, bajar de
peso es lo más sencillo, puedo comer lo que desee y sigo bajando de
peso" etc.
Debemos
crear nosotros mismos estas afirmaciones, basándonos en nuestras
propias ideas, de esa forma estamos atacando el problemaes
pecíficamente, si nuestra creencia es que "bajar de peso es
difícil" nuestra nueva creencia deberá ser "Bajar de peso
es fácil". has esto con cada una de las ideas negativas y
debilitantes que tengas acerca de aquello que quieres lograr.
5
Técnicas de programación subconsciente
Para
ello te doy 5 técnicas con las que puedes implantar estas nuevas
ideas en tu mente subconsciente mediante la Repetición:
1.-
Afirmaciones en voz alta
De
la misma manera en que colocaste la idea negativa en tu mente, ahora
vamos a colocar la nueva y esto solo se logra mediante la repetición,
repite estas frases que has creado a partir de tus propias ideas, en
voz alta todo lo días al despertarte y antes de dormir, repitelas
durante el día todas las veces que te sea posible, hazlo hasta que
¡Te lo creas! y sigue repitiéndolas por siempre, si de verdad
quieres hacer un cambio efectivo, debes tomar la acción y aplicar
esta técnica.
2.-
Afirmaciones escritas.
De
la misma manera que aprendiste las tablas de multiplicar y el
alfabeto, puedes aprender cualquier cosa mediante la repetición
escrita, es un hecho comprobado que el hacer el ejercicio de escribir
y repetir en voz alta lo que escribes ayuda de forma efectiva a
grabar esta nuevas ideas en tu memoria, y el hacerlo constantemente y
periódicamente ayuda a que se graben en tu memoria de largo plazo,
así que hacer al menos 5 páginas con tus frases al día reforzaran
aún más la creencia de que estas ideas son ciertas y verdaderas.
3.-
Imágenes y sonidos.
Nuestra
MENTE
SUBCONSCIENTE trabaja con
imágenes, sonidos y sensaciones, si quieres que tu
MENTE
SUBCONSCIENTE te
entienda "Háblale en su idioma" hay dos formas con las que
puedes implantar imágenes en tu mente y estas son:
Mediante
la contemplación
y mediante la
fusión,
busca una imagen de alguna persona que tengas, sea o haga aquello que
tu deseas, colócala en un lugar donde sea lo primero que ves al
despertar y lo ultimo que ves al dormir, colócala donde puedas verla
todo el tiempo posible, e imagina que esa foto es tuya y que eres tu
quien tiene, es o hace lo que deseas, refuerza esta técnica
repitiendo rus afirmaciones mientras contemplas esta imagen, tu mente
hará la relación por si sola.
Validación.
Esta
es una de las formas más efectivas para hacer que tu MENTE
SUBCONSCIENTE ves gorda con un vestido, pero
quieres una segunda opinión y le preguntas a alguien en quien
confías, y esta persona te dice que NO te ve gorda, entonces aceptas
gustosa este comentario y lo conviertes en una creencia. y ahora
cuando usas ese vestido tu no te sientes gorda.
Eso
se llama validación,
"Cuando buscas una razón para aceptar una idea" entonces
valida tus nuevas creencias buscando razones para creer que son
ciertas y verdaderas, no es necesario que le preguntes a otros,
simplemente puedes validar la creencia de que "bajar de peso es
fácil" pensando que muchas personas lo han hecho, o que "ya
has bajado de peso antes", estas ideas validan la idea
principal, y de esa forma tu mente acepta que eso es verdad.
Simulación.
La
simulación es sin lugar a dudas las mejor forma de adiestrar nuestra
MENTE
SUBCONSCIENTE,
un buen ejemplo de esto son los pilotos de aviones, todos ellos deben
cumplir una cuota de horas en los simuladores de vuelo antes de
recibir su licencia y poder pilotar un avión real, bueno tu no
necesitas un simulador electrónico, para ello tenemos nuestra
imaginación, solo imagínate teniendo, siendo o haciendo aquello que
deseas lograr, ¿Que harías?¿Con quien y en donde?¿Como te
sientes?. El objetivo de esta técnica es crear una escena en la que
estas logrando aquello que deseas, con lujo de detalles y de forma
tan vivida que hasta generas las emociones y sensaciones
correspondientes en tu cuerpo. ¿Alguna vez te has imaginado que
estas boxeando con alguien, y es tanta la adrenalina que produces que
hasta lanzas el golpe y esto te hace reaccionar y ver que solo era tu
imaginación? eso es simulación, o más conocido como Visualización,
este es el mejor método para manifestar tus deseos, de la misma
forma en que un atleta practica su competencia mentalmente y se
visualiza ganando esta competición, tu puedes visualizarte logrando
aquello que deseas.
En
este caso yo te propongo que practiques la escena como si se tratara
de una obra de teatro, que te imagines estando en el lugar y el
momento preciso, haz esto a solas, y actúa, tal como si esto fuera
real. Que harías, que dirías, como te sentirías, donde estas, con
quien estas. repite esta escena mental y físicamente hasta que esta
suceda, te vas a sorprender con los resultados de esta.
Usa
esta técnica que ademas de poderosa es bastante divertida, no tengas
miedo de hacer el ridículo siempre podrás decir que estas
practicando un papel en una película.
Espero
te hayan gustado estas técnicas y sobre todo espero que las
practiques, recuerda que no hay limites para aquello que desees
conseguir, solo tu pones las barreras.
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¡¡EL PENSAMIENTO ES ENERGIA!!
¡¡EL
PENSAMIENTO ES ENERGÍA!!
PUEDEN
SER CONSIDERADOS LOS PENSAMIENTOS ENERGÍA?
SE
PUEDE MEDIR LA FRECUENCIA DEL PENSAMIENTO?
¿Es
posible que los pensamientos de alguna manera sean "materiales"
o algun tipo de energia fisica medible?
¿En
que se transformarian los pensamientos?, ¿a donde van?
Mejor respuesta: De hecho los
pensamientos de los seres vivos son una modalidad
de energia que la ciencia apenas esta reconociendo. En
el siglo pasado se le conocio como estado de concentracion cuando se
efectuaron pruebas por algunos cientificos a personas con cualidades
especiales como fakires en la India, o personas practicantes de las
disciplinas del Yoga, entrando en una vibracion especial del
pensamiento al efectuar sus actividades y resultaron los estados de
pensamiento alpha, beta, delta.
Así al clasificar
por su longitud de onda estas "energias"
emitidas por el humano se ha podido medir la intensidad del
pensamiento (EEG) por
algunas comunidades cientificas. De esta forma se puede afirmar que
se puede considerar los
pensamientos como un tipo de energia y se pueden medir con los
instrumentos fisicos que se han inventado los cientificos actuales.
Respecto a tu
pregunta ¿en que se transforman los
pensamientos?, te dire que se
transforman en acciones del que los genera y a la vez en
situaciones de la vida atraidas por esos mismos pensamientos,
partiendo de la base de que son un tipo
de energia que interactua con todo lo que coexiste con el pensador.
¿A
donde van? .El pensamiento generado se convierte en un
impulso "energetico"
que estimula lo coexistente en el espacio-tiempo de la persona que
genera el pensamiento, produciendo una respuesta de todo lo
coexistente de ese espacio tiempo para el pensador, dando por
resultado un efecto al estimulo generado con el pensamiento en una
"situacion de vida" para el pensador.
Por tanto te recomiendo tengas siempre pensamientos afectivos de
amor, comprension, caridad, etc. ya que al generarse el pensamiento
una vez concebido "ya lo soltaste" y ya esta trabajando!!
El pensamiento es energia pura.
Cualquier pensamiento que se tenga, se haya tenido o se vaya a tener
es creador. La energia de nuestro pensamiento nunca muere. Nunca.
Abandona nuestro ser y se dirige al universo expandiendose por
siempre. La energia atrae la energía semejante, formando "grupos"
de energia del mismo tipo. Se entiende asi como la gente de mente
semejante puede unir sus esfuerzos para crear una realidad favorable.
La
materia se forma a partir de energía pura. ES
LA LEY QUE LO QUE PENSAMOS APARECERÁ EN EL MUNDO MATERIAL.
Cuando proyectamos nuestros pensamientos, por esta ley, cualquier
pensamiento que tenemos aparecerá exactamente como imaginamos. Esto
es como un proyector que fue cargado con una película. Cuando
encendemos el proyector, debido a esta ley, la imagen de la película
aparecerá sobre la pantalla exactamente como fue producida.
Pensamientos son
como semillas. Cuando las semillas son sembradas en el
"mundo de las leyes" las leyes harán que
las semillas broten, y de acuerdo con las leyes, las semillas
sembradas serán cosechadas. Cuando plantamos semillas de crisantemo,
crisantemos florecerán; cuando plantamos cardos, cardos florecerán.
Por lo tanto, debemos esperar que cuando plantamos semillas de
"enfermedad" en
el mundo de la mente, enfermedad aparecerá, y cuando sembramos
semillas de "pobreza",
pobreza aparecerá. Tanto cuanto podamos, debemos todos imaginar
solamente felicidad en nuestras mentes.
Magnetoencefalografía
(MEG)
La
Magnetoencefalografía (MEG)
es una técnica que recoge actividad funcional neuronal de manera no
invasiva. Se basa en la detección
de los campos magnéticos
generados por la actividad
eléctrica cerebral.
En combinación con la información estructural de la Resonancia
Magnética Craneal o MRI (del inglés, Magnetic Resonance Imaging),
proporciona un estudio cartográfico detallado de la función
cerebral de manera inocua para el paciente.
Se trata de una nueva tecnología
de neuroimagen funcional cuya repercusión en la práctica clínica
radica en la cumplimentación de los siguientes características:
Define la
actividad cerebral en un
intervalo de tiempo de milisegundos
Permite valorar
la continuidad de secuencias temporales
Situa cada una
de estas activaciones en el espacio con precisión
Pueda repetirse
sin que suponga un riesgo para la salud del paciente
Es sensible
a cambios sutiles de la actividad
cerebral
Supone un tiempo de exploracion del
paciente (incluyendo la preparación al estudio) reducido
La MEG es
una técnica de imagen funcional no invasiva. Recoge los pequeños
campos magnéticos asociados a la actividad eléctrica cerebral
espontánea o evocada desde la superficie craneal, permitiendo
calcular la localización de los generadores neuronales responsables
de la actividad registrada y así monitorizar cambios en la actividad
cerebral. La fusión de esta información funcional sobre las
imágenes estructurales de Resonancia Magnética Craneal permite
proporcionar una imagen funcional del cerebro.
El elemento diferencial de la MEG
es que aporta una medida directa de la actividad electromagnética
neuronal, combinando una resolución temporal de milisegundos (en
tiempo real) con una resolución espacial de milímetros. La MEG
es la única tecnología que supera las limitaciones de otras pruebas
de diagnóctico funcional, todo ello desde la máxima inocuidad, ya
que no es necesario siquiera la aplicación de electrodos, ni
inyección de marcadores en el paciente.
Así, las técnicas electromagnéticas
como el EEG, presentan limitación
en la localización de fuentes generadoras de actividad eléctrica;
las técnicas hemodinámicas (PET, SPECT, fMRI) presentan una
resolución temporal del orden de 1-5 segundos y una resolución
espacial que depende de factores metabólicos y estructurales.
Esto significa que, en la evaluación de
determinadas patologías cerebrales, los métodos de diagnóstico
convencionales podrían aportar un diagnóstico incompleto o
equivocado que redunda en tratamientos farmacológicos y/o
quirúrgicos insatisfactorios que obligan a reintervención y
realización de un sinfin de pruebas complementarias
LA
FISICA CUANTICA CONFIRMA QUE NOSOTROS CREAMOS LA REALIDAD
Durante
décadas, los poderes de la mente han sido cuestiones asociadas al
mundo “esotérico”, cosas de locos. La mayor parte de la gente
desconoce que la mecánica cuántica,
es decir, el modelo teórico y práctico dominante hoy día en el
ámbito de la ciencia, ha demostrado la interrelación entre el
pensamiento y la realidad.
Que cuando creemos que podemos, en
realidad, podemos. Sorprendentes experimentos en los
laboratorios más adelantados del mundo corroboran esta creencia. El
estudio sobre el cerebro ha avanzado mucho en las últimas décadas
mediante las “tomografías”.
Conectando electrodos a este órgano (cerebro), se sabe donde se
produce cada una de las actividades de la mente. La fórmula es bien
sencilla: se mide la actividad
eléctrica mientras se produce una actividad mental, ya sea racional,
emocional, espiritual o sentimental y así se sabe a qué área
corresponde esa facultad. En neurología han visto algo
aparentemente descabellado:
Cuando
vemos un determinado objeto aparece actividad en ciertas partes de
nuestro cerebro… pero cuando se exhorta al sujeto a que cierre los
ojos y lo imagine, la actividad cerebral es ¡idéntica! Entonces, si
el cerebro refleja la misma actividad cuando “ve” que cuando
“siente”, llega la gran pregunta: ¿cuál
es la Realidad? “La solución es que el cerebro no
hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina, porque las mismas
redes neuronales están implicadas; para el cerebro, es tan real lo
que ve como lo que siente”, afirma el bioquímico y doctor en
medicina quiropráctica, Joe Dispenza en el libro “¿y tú qué
sabes?”. En otras palabras, fabricamos nuestra Realidad
segun la forma en que procesamos nuestras experiencias, es decir,
mediante nuestras emociones.
LA
FARMACIA DEL CEREBRO
En
un pequeño órgano llamado hipotálamo
se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se
encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas
partículas llamadas “péptidos”,
pequeñas secuencias de aminoácidos que, combinadas, crean las
neurohormonas o neuropéptidos.
Ellas son las responsables de las emociones,“hay química
para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia…”.
En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotálamo
descarga esos péptidos,
liberándolos a través de la glándula
pituitaria hasta la sangre, que conectará con las
células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa
como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la
fisuras sinápticas. Nadie ha visto nunca un pensamiento, ni siquiera
en los más avanzados laboratorios, pero lo
que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada pensamiento,
conectando las neuronas a través de las “fisuras sinápticas”.
Cada
célula tiene miles de
receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas
experiencias emocionales. Candance Pert, lo explica así: “Cada
célula es un
pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un
neuropéptido en una célula
equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar
el núcleo de la célula”.
Nuestro
cerebro crea estos neuropéptidos
y nuestras células son
las que se acostumbran a “recibir” cada una de las
emociones: alegría, angustia, envidia, generosidad, ira, optimismo,
pesimismo.
Al
acostumbrarse a ellas, se crean hábitos
de pensamiento. A través de los millones de terminaciones
sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; una
emoción o un pensamiento crea una nueva conexión, que se refuerza
cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones.
Así
es como una persona asocia una determinada situación con una
emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse
encerrado, puede hacer que el objeto “ascensor” se asocie
al temor a quedarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación,
nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto con esa
emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la
psicología como “fobia” o “miedo”.
Todos
los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a
no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que
recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo.
El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras
células con otra emoción
diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos”
del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el
miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es
decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas,
bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la
memoria celular.
La
buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en
cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre
neuronas que es el “pasaje a la
liberación”. Porque, como ha demostrado el
Instituto Tecnológico de Massachussets en sus investigaciones con
lamas budistas en estado de meditación,
nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose,
incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y
reaprender nuevas formas de vivir las emociones.
MENTE
CREADORA.
Los
experimentos en el campo de las partículas elementales han llevado a
los científicos a reconocer que la mente es capaz de crear. En
palabras de Amit Goswani,
profesor de física en la universidad de Oregón, el
comportamiento de las micropartículas cambia dependiendo de lo que
hace el observador: “cuando el observador mira, se comporta como
una onda, cuando no lo hace, como una partícula”.
(P
ara mí es al revés, cuando no miro es una onda de posibilidad)
Ello
quiere decir que las expectativas del observador influyen en la
Realidad de los
laboratorios y cada uno de nosotros está compuestos de millones de
átomos.
Traducido
al ámbito de la vida diaria, esto nos llevaría a que nuestra
Realidad
es, hasta
cierto punto, producto de nuestras propias expectativas.
Si una partícula (la mínima
parte de materia que nos compone) puede comportarse como materia o
como onda… Nosotros podemos hacer lo mismo.
Los
sorprendentes experimentos del científico japonés con las moléculas
de agua han abierto una increíble puerta a la posibilidad de que
nuestra mente sea capaz de crear la Realidad.
“Armado” de un potente microscopio electrónico con una diminuta
cámara, Masaru Emoto
fotografió las moléculas procedentes de aguas contaminadas y de
manantial. Las metió en una cámara frigorífica para que se helaran
y así, consiguió fotografiarlas. Lo que encontró fue que las aguas
puras creaban cristales de una belleza inconmensurable, mientras que
las sucias, sólo provocaban caos. Más tarde, procedió a colocar
palabras como “Amor” o
“Te odio”, encontrando
un efecto similar: el amor provocaba formas moleculares bellas
mientras que el odio, generaba caos.
Por
último, probó a colocar música relajante, música folk y música
thrash metal, con el resultado del caos que se pudieron ver en las
fotografías.
La
explicación biológica a este fenómeno es que los átomos que
componen las moléculas (en este caso, los dos pequeños de Hidrógeno
y uno grande de Oxígeno) se pueden ordenar de diferentes maneras:
armoniosa o caóticamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de nuestro
cuerpo es agua, entenderemos cómo nuestras emociones,
nuestras palabras y hasta
la música que escuchamos,
influyen en que nuestra realidad sea más o menos armoniosa. Nuestra
estructura interna está reaccionando a todos los estímulos
exteriores, reorganizando los átomos de las moléculas. Aunque ya
los filósofos griegos especularon con su existencia, el átomo es
una realidad científica desde principios de siglo XX. La física
atómica dio paso a la teoría de la relatividad y de ahí, a la
física cuántica. En las escuelas de todo el mundo se enseña hoy
día que el átomo está compuesto de partículas de signo positivo
(protones) y neutras (neutrones) en su núcleo y de signo negativo
(electrones) girando a su alrededor. Su organización recuerda
extraordinariamente a la del Universo, unos electrones (planetas)
girando alrededor de un sol o núcleo (protones y neutrones). Lo que
la mayoría desconocíamos es que la materia de la que se componen
los átomos es prácticamente inexistente.
En
palabras de William Tyler,
profesor emérito de ingeniería y ciencia de la materia en la
universidad de Stanford, “la materia no es estática y
predecible. Dentro de los átomos y moléculas, las partículas
ocupan un lugar insignificante: el resto es vacío”.
En
otras palabras, que el átomo no es una realidad terminada sino mucho
más maleable de lo que pensábamos.
El
físico Amit Goswani es
rotundo: “Heinsenberg,
el codescubridor de la mecánica cuántica, fue muy claro al
respecto; los átomos no son cosas,
son
TENDENCIAS. Así que,
en lugar de pensar en átomos como cosas, tienes que pensar en
posibilidades, posibilidades de la consciencia. La física
cuántica solo calcula posibilidades, así que la pregunta viene
rápidamente a nuestras mentes, ¿quién elige de entre esas
posibilidades para que se produzca mi experiencia actual? La
respuesta de la física cuántica es rotunda: La conciencia está
envuelta, el observador no puede ser ignorado”.
¿QUÉ
REALIDAD PREFIERES?
El
ya famoso experimento con la molécula de fullerano del doctor Anton
Zeillinger, en la Universidad de Viena, testificó que
los átomos de la molécula de fullerano (estructura atómica que
tiene 60 átomos de cárbóno) eran capaces de pasar por dos agujeros
simultáneamente. Este experimento “de ciencia ficción” se
realiza hoy día con normalidad en laboratorios de todo el mundo con
partículas que han llegado a ser fotografiadas. La realidad de la
bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en
dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos
en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey
Satinover, ex presidente de la fundación Jung de la
universidad de Harvard y autor de libros como “El
cerebro cuántico” y “El
ser vacío”, lo explica así: “ahora
mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de Estados Unidos,
objetos suficientemente grandes para el ojo humano, que están en dos
lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede sacar fotografías.
Yo creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos
vuelto locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no
podemos explicar”. Quizás
porque algunos piensen que la gente “de a pie” no va a comprender
estos experimentos, los científicos todavía no han conseguido
alertar a la población de las magníficas implicaciones que eso
conlleva para nuestras vidas, aunque las teorías anejas sí forman
parte ya del dominio de la ciencia divulgativa.
Seguramente
la teoría
de los universos paralelos,
origen de la de la “superposición
cuántica”,
es la que ha conseguido llegar mejor al gran público.
Lo
que viene a decir es que la Realidad
es un número “n” de ondas que conviven en el
espacio-tiempo como posibilidades,
hasta que UNA
se convierte en Real:
eso será lo que vivimos. Somos nosotros quienes nos ocupamos, con
nuestras elecciones y, sobre todo, con nuestros pensamientos (“yo
sí puedo”, “yo no puedo”) de encerrarnos en una realidad
limitada y negativa o en la consecución de aquellas cosas que
soñamos. En otras palabras, la
física moderna nos dice que podemos alcanzar todo aquello que
ansiamos (dentro de ese abanico de posibilidades-ondas, claro).
En
realidad, los descubrimientos de la física
cuántica vienen siendo experimentados por seres
humanos desde hace milenios, concretamente, en el ámbito de la
espiritualidad.
Según
el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg
Braden, los antiguos esenios (la comunidad espiritual
a la que, dicen, perteneció Jesucristo) tenían una manera de
orar muy diferente a la actual.
En
su libro “El efecto Isaías:
descodificando la perdida ciencia de la oración y la plegaria”,
Braden asegura que su
manera de rezar era muy diferente a la que los cristianos adoptarían.
En
lugar de pedir a Dios
“algo”,
los
esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido,
una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta
competición, sin ir más lejos.
Seguramente, muchos han visto en los campeonatos de atletismo
cómo los saltadores de altura o pértiga realizan ejercicios de
simulación del salto: interiormente se visualizan a sí mismos, ni
más ni menos que realizando la proeza. Esta técnica procede del
ámbito de la psicología deportiva, que ha desarrollado técnicas a
su vez recogidas del acervo de las filosofías orientales.
Marcos
11, 24 "Por tanto, os digo que todo lo que
pidiereis orando, CREED que
lo recibiréis, y os vendrá".
La
moderna Programación Neurolingüística, usada en el
ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de la empresa en
general, coincide en recurrir al tiempo presente y a la afirmación
como vehículo para la consecución de los logros. La palabra sería
un paso más adelante en la creación de la Realidad,
por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de
alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.
La
búsqueda científica del alma
En
las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología
han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia.
Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad
UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y
tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos
meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al
observador, de encontrar la respuesta de quién está al mando del
cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a
encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a
nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del
cerebro pero todos tenemos esa sensacion de ser el observador”.
En
palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma
están abiertas de par en par: “Sabemos lo
que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el
observador”.
Hoy
recuperadas por la física cuántica,
muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como
en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von
Eckartshausen.
Cuadro
1 Nuestro cerebro: un ordenador que procesa información
A
cada segundo, en una vida como la moderna llena de estímulos: nos
bombardean enormes cantidades de información. El cerebro solo
procesa una mínima cantidad de ella: 400 mil millones de bits de
información por segundo. Los estudios científicos han demostrado
que sólo somos conscientes de 2.000 mil de esos bits, referidos al
medio ambiente, el tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que
consideramos la Realidad,
es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que
en realidad está ocurriendo. ¿Cómo se filtra toda esa información?
A
través de nuestras creencias: El modelo de lo que creemos acerca del
mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de
nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se
procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta
emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos
impulsan a caer en los mismos errores.
Cuadro
2: Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento
El
cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, emociones,
sentimientos. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un
pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca
en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o
emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o
pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o
“engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal
conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la
última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Según Joe
Dispenza “si practicamos una determinada respuesta
emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando
aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de
manera automática, ese modelo se rompe”. Así pues, aprender a
“ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se
repitan: la llave es la consciencia.
Cuadro
3: La mecánica de la erección
La
mejor metáfora del pensamiento creador es el miembro masculino. Una
sola fantasía sexual, es decir, un pensamiento erótico, es capaz de
producir una erección, con toda la variedad de glándulas endocrinas
y hormonas que participan en ello. Nada hay fuera de la mente del
hombre pero, sin embargo, se produce un torbellino hormonal que
desemboca en un hecho físico palpable. En el lado femenino, también
el poder del pensamiento asociado al erotismo se convierte a menudo
en hechos físicos, demostrando la capacidad del pensamiento para
crear situaciones placenteras… o adictivas. Los más firmes
defensores del poder de la visualización llegan a proponer que se
puede obtener a través de ella casi todo lo que deseamos.
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EL PODER CURATIVO DE LA MENTE (Bruce Lipton)
EL
PODER CURATIVO DE LA MENTE
Entrevista
al Dr. Bruce Lipton
He
estado estudiando el poder curativo de la mente, el impacto del
pensamiento positivo en el cuerpo cómo un sistema de creencias
positivas influyen en la curación de una persona. Los resultados
fueron reveladores. Lo médicos están comenzando a integrar dentro
de sus prácticas el desarrollo de una actitud positiva en sus
pacientes para que se recuperen lo antes posible hora hay evidencias
contrastadas que lo que piensas, lo que crees y tu manera de ver la
vida no solo crean tu vida sino que influye en tu salud.
Aclara
que las enfermedades crónicas se lograban reducir los síntomas
calmando la mente, estando más relajado. Esto significa que tenemos
la capacidad de curarnos sin recurrir a las medicinas tan solo si
aprendemos cómo calmar, controlar y redirigir la mente de modo que
tengamos un sistema de creencias positivas.
Por
supuesto que lograrlo constituye todo un desafío, mantenerse en
calma, en control y mantenerse concentrado en pensamientos positivos
y mantener una actitud que ignore las preocupaciones. Sin embargo los
médicos ahora afirman que cambiando tus creencias mejoras tu vida y
curas tu cuerpo.
En
otros estudios Dr. Mamtani comprobó que los pacientes con una
actitud positiva hacia su dolencia se recuperaran más rápido y no
tuvieron recaídas. Mientras que los pacientes deprimidos o negativos
tardaban más en recuperase, si es que lo hacían.
Según
el Dr. Mamtani hay evidencias de que la depresión y la falta de
esperanza fomentan las enfermedades cardíacas y aumenta la
mortalidad, y afirma que este estudio ha confirmado que la mente y el
cerebro están íntimamente relacionados con el sistema inmunológico
y se intercomunican a través de los neurotransmisores y las
hormonas. Esta investigación junto a la de otros doctores que
hicieron estudios similares están recibiendo la atención de la
comunidad médica mundial.
Elimina
los Pensamientos Negativos de tu Vida para Siempre
Comienza
a crear y mantener una actitud Positiva.
Ejercita
tu mente para mantener pensamientos positivos y ver los aspectos
positivos de las cosas.
Actualmente
están comenzando a admitir su error y a cambiar el enfoque de la
medicina. Dr. Ravinder Mamtani, Profesor de la Medicina Clínica
Preventiva en New York, afirma que hay una clara conexión entre lo
que piensas y la respuesta de tu cuerpo. Y que el pensamiento
positivo así como las creencias positivas alargan la vida. He estado
estudiando el poder curativo de la mente, el impacto del pensamiento
positivo en el cuerpo cómo un sistema de creencias positivas
influyen en la curación de una persona. Los resultados fueron
reveladores.
Declara
que las enfermedades crónicas se lograban reducir los síntomas
calmando la mente, estando más relajado.
Esto
significa que
tenemos la capacidad de curarnos sin recurrir a las medicinas tan
solo si aprendemos cómo calmar, controlar y redirigir la mente de
modo que tengamos un sistema de creencias positivas.
Como
biólogo, lleva décadas estudiando las células y ha llegado a la
conclusión de que los genes no son la clave de la vida, como asegura
la élite científica. ¿En qué no está de acuerdo?.
Empecé
mi carrera dando clases en la Universidad. Estaba enseñando que los
genes controlan la vida, pero tenía un problema con este tipo de
enseñanza. Según las teorías genéticas que conocemos, nosotros no
elegimos nuestros genes. Si no nos gustan nuestras características,
no podemos cambiar nuestros genes. Por tanto, si los genes controlan
la vida, nosotros carecemos de ese control y entonces somos unas
víctimas. Eso significa que, si hay casos de cáncer o de diabetes
en nuestra familia, nosotros no podemos hacer nada: soy una víctima
y no puedo cuidar de mí mismo, necesito que otros me cuiden. Son las
empresas farmacéuticas las que dicen que van a curarme y pagamos
mucho dinero para ello. Y es verdad que la medicina hace milagros,
pero solo en traumatología, porque si tengo un accidente, me hace
falta otro corazón, me he roto una pierna, es ahí donde es efectiva
la medicina. Si preguntas a un médico cómo funciona el cáncer, la
diabetes, la artritis… cómo funciona la enfermedad, no lo sabe.
Conoce la práctica, pero no tiene respuestas.
¿Los
medicamentos pueden ser más peligrosos de lo que creemos?
Nos
dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas
en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no
entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del
organismo. Simplemente, meten la sustancia química en el cuerpo,
pero las relaciones dentro del organismo humano son muy complejas.
Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no
solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a
muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos
secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos.
No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino
múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan
allí a más de 300.000 personas cada año! Y esas personas son
muchas más que las que mueren por tomar drogas ilegales. Hay algo
que no funciona en la ciencia médica, porque están matando mucha
más gente de la que están ayudando. No saben cómo funciona el
cuerpo ni las células. No quiero ser muy duro con la medicina,
porque hace cosas muy buenas, pero solo en traumatología.
¿Por
dónde debería ir la investigación medica si quiere ayudar
realmente en la enfermedad?
Tiene
que aprender cómo funcionan las células. Hay dos grandes errores en
la medicina. El primero es que creen que los genes controlan la vida.
Dicen que se encienden y apagan. Pero los genes son como el plano de
un arquitecto, un plano para crear las proteínas del cuerpo.
Las
proteínas nos dan nuestra estructura y nuestro comportamiento. Los
genes no controlan la vida, son como un dibujo. Si estamos ante un
arquitecto y le preguntamos si su dibujoestá encendido o apagado,
nos dirá que estamos locos. Y eso ocurre con los genes.
Una
vez que tienes los planos, necesitas un contratista para hacer la
casa. Ahora
sabemos que el sistema nervioso y la mente son ese contratista.
¿Cuáles,
entonces, la clave para comprender la naturaleza de la vida?
En
1967, hace 44 años, estaba trabajando con células madre. Algunos
piensan que la investigación con células madre es reciente, pero yo
ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa
época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que
hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Puse una
célula madre en un placa de petri y, como cada diez horas se divide
en dos, al cabo de dos semanas, tenía miles de células, todas
idénticas. Luego cogí algunas de ellas, las coloqué en otro placa
y cambié el entorno celular (son más como peces porque viven en un
entorno fluido). Cambié la química en ese plato y ahí formaron
músculo. Después, cogí otras del primer plato y las puse en un
entorno diferente, y se formó hueso, y otras se convirtieron en
grasa al volver a cambiar el entorno. Entonces, la pregunta es muy
sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran
idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo
células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células
enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué
medicina hay que darles?”
¡No hace falta
ninguna medicina!
Les cambias el
entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células
sanan. Esto demuestra una cosa muy sencilla:
el
destino de la célula refleja lo que está ocurriendo en el entorno.
Cambia el entorno y entonces cambiarás el
destino. Eso de que los genes son los que controlan la vida es un
cuento. Es el entorno el que la controla. Los humanos somos una
comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el
ser viviente y la persona es una comunidad. El humano es un plato
petri cubierto de piel. ¡Es verdad! Dentro de mí hay 50 trillones
de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello
la composición de la sangre cambia el destino de la célula.
¿Y qué controla la
química de la sangre dentro del cuerpo?
El
sistema nervioso. ¿Y
qué química crea el sistema nervioso en la sangre? Pues depende del
sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa.
Por ello, si pongo al ser humano en un entorno nocivo, igual que la
célula, también enferma. Si lo trasladas a un entorno sano,
entonces sana. Por tanto, la medicina culpa a las células por la
enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese
no es el problema, el
problema es el entorno. Y si cambias a la
persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química.
El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el
entorno. Pero hay una diferencia: la mente interpreta.
Y así puede suceder
que estemos en un entorno muy sano, pero si la mente lo lee como un
entorno negativo o malo, crea una química que hará a mi cuerpo
enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este
tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el
entorno directamente.
Si metes un programa
con errores en la mente, entonces la química que genera no está en
armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona
un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo
una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y
me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha
hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos
positivos y efecto placebo.
Pero los científicos
desprecian el efecto placebo y el poder de la mente para sanar.
¿Eres
consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener
que depender del petróleo?
Pero
seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los
que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas
farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es
bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes
sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una capsula?
Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo
sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana
dinero. Deberíamos poder decir que la ciencia está separada de la
industria farmacéutica, pero no es así, porque con el dinero de
esta se está pagando el desarrollo de la ciencia, y ese dinero solo
va esos estudios que dicen que las drogas funcionan. El dinero
controla la ciencia.
Explíquemonos
cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la
autocuración.
He
hablado de que la mente controla, si piensa de una manera, se va en
una dirección y, si piensa de otra, se va en otra, de aquí se
deduce que la mente (pensamientos) es el volante de nuestras vidas.
Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo.
Entonces
mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi
cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las
células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro
los ojos y veo algo que me asusta, segrego
hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas.
La
primera consecuencia es que frenan el crecimiento del
cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la
energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no
sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza
todo lo que tiene que ver con el crecimiento.
La
gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si
no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y
tienes que ir produciendo nuevas. Cada 3 días, el sistema digestivo
renueva sus células, pero si se intefiere con ese crecimiento
celular, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo
demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se
caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata células
no solo las del cáncer.
La
segunda consecuencia de las
hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que
usa energía, y el sistema
inmunitario usa muchísima energía: cuando
estás enfermo te sientes muy cansado porque tu energía la está
usando el sistema inmunitario. Si estoy huyendo de un león, deja de
funcionar. Simple. Las hormonas del estrés apagan el sistema
inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas
ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema
inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas
del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan
claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un
medicamento.
Cuando
la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la
primera es que deja de haber
crecimiento celular y la segunda es que se
apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos
pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te
enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada
persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las
tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no
pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario,
proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo
tienes dentro. Son organismos oportunistas. El 90 por ciento de la
gente que va al médico es debido al estrés, y también el cáncer
funciona igual.
Usted
insiste en sus libros en que la medicina convencional tampoco tiene
en cuenta los campos energéticos.
Como
decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es
cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las
células. La segunda es que la medicina está basada en la física de
Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales
electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la
física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver
y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones,
protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro?
Energía.
La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física
cuántica, no la newtoniania.
La
medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas
y la nueva medicina dice que
hay que cambiar la energía.Y esta nueva medicina, la
cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo
energético que el físico.
Si
todo es energía, ¿los pensamientos también?
La
mente es energía.
Cuando
piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos
que la química.
Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo
pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la
mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se
convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se
transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo.
Y
así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la
medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso
no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y
es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en
la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era
verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el
pensamiento
positivo, el placebo,
puede sanar, y también que el
pensamiento negativo puede matar. Uno se llama
placebo y el otro nocevo. En realidad, no es que sea positivo o
negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes
cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química
que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno
real sino el que tú interpretas.
¿Y
eso enlaza con la física cuántica?.
Totalmente.
Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia
cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.
Usted
ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el
subconsciente.
Es
millones de veces más poderoso y más importante que la mente
consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.
Pero
no lo podemos controlar.
Lo
puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en
los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se
convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Hay muchos
estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos,
como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que
vivimos en los primeros seis años de vida.
¿Eso
significa que, a pesar de la educación voluntariosa de los padres,
los niños absorben también sus enfermedades, o sus actitudes
negativas, y así se ‘programa’ su subconsciente?
La
gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable
si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían
nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien,
cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque
entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño
adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede
padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Sería algo así
como conducir un coche: si te enseñaron a conducir mal y has
automatizado esa forma de conducir, pues lo más probable es que
tengas accidentes. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala
información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor
es la mente.
El
futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa
prenatal.
¿Cómo
podemos reprogramar el subconsciente?
Los
comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden
estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa
a otra cosa. Es tu propio comportamiento el que te lleva ahí, pero
no te das cuenta. Al cambiar estos programas erróneos en el
subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay
varias maneras de hacerlo.
Se
piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la
subconsciente también filtra esa información, pero no es así. La
mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los
hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo
enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la
manera de reprogramar el subconsciente es repetir y repetir hasta que
se crea un hábito. Si leo un libro de
autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el
libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada.
Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no
funciona?” Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo
funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo
desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos
positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados.
Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente. Técnicas de
psicología basadas en la energía como la hipnosis o el Psych-K son
una manera de cambiar el subconsciente, es como un aprendizaje
rápido.
SISTEMA
PSYCH-K
COMO
ALCANZAR EL ESTADO ALFA
MENTE
SOBRE MATERIA
Comenzamos
por apuntar que la mente domina todas las funciones del cuerpo.
Aunque no seamos conscientes de ello, el cerebro
funciona como un ordenador perfecto: no sólo
regulas las funciones necesarias mediante las cuales nos mantenemos
vivos, como el respirar o el metabolismo, sino que también recibe
nuestras "órdenes" y las ejecuta.
Así,
cuando pasamos periodos de estrés pronunciados, el cerebro reacciona
y da las órdenes necesarias a nuestros órganos para aguantar la
presión a la que nos vemos sometidos. Es entonces cuando se suelen
somatizar enfermedades que pueden ir desde un simple resfriado hasta
úlceras, infartos o derrames cerebrales.
¿Qué
sucede cuando nos relajamos?
El
secreto de la relajación radica en nuestro patrón de ondas
cerebrales. Ahora mismo, las neuronas de tu cerebro (unos treinta
millones), están funcionando a razón de 21 a
14 Hz.
Así debe ser para
que estemos conscientes, despiertos y alertas al entorno.
A
este estado se le llama
Beta,
u ondas Beta.
Cuando
nos dormimos, el cerebro baja el ritmo a razón de 14
a 7 Hz.
A este estado se le llama
Alfa,
u ondas Alfa.
A
partir de allí, según lo profundo de nuestro sueño, podemos entrar
en estados Theta de
7 a 4 Hz.
El
último estado de la escala es el el
Delta (de
4 a 1 Hz).
Este último estado
es difícil de alcanzar. Generalmente se da cuando las personas caen
en coma, y prácticamente no se sabe qué está pasando en el
cerebro.
Al
entrar en el estado Alfa,
todo el cuerpo se relaja. Aquí está la maravilla de la relajación
consciente: mediante sus técnicas, podemos bajar conscientemente al
estado Alfa
sin dormirnos, y el cuerpo recibe todos los beneficios del sueño
reparador. Hay que anotar que muchas personas no logran relajarse
mientras duermen, a pesar de estar en un estado
Alfa:
mientras dormimos podemos sufrir pesadillas, que aceleran el ritmo
cardiaco y la secreción de adrenalina, o problemas de bruxismo o
contracciones musculares. Así pues, la
relajación consciente nos
permite descansar y reparar el cuerpo y la mente más que cuando
estamos dormidos.
LA
TÉCNICA
Siéntate
cómodamente. Cierra los ojos y toma conciencia de tu respiración.
Durante unos minutos, no te fijes más que en tu respiración.
Inspira y espira por la nariz, sin usar la boca. Toma aire lentamente
de manera que llegue primero a tu abdomen, luego a la parte baja de
los pulmones y, finalmente, a la parte alta de los mismos. Haz una
pausa.
Luego,
suelta el aire lentamente, por la nariz, y relájate.
Para
entrar en el estado Alfa,
utilizaremos la cuenta regresiva. A medida que cuentes, es necesario
que imagines cada número 3 veces, como si los vieras en una
pantalla.
Contaremos
del 5 al 1, visualizando cada número tres veces:
cinco....
cinco.... cinco.... (respira profundamente)
cuatro...
cuatro... cuatro... (respira profundamente)
A
medida que vayas descendiendo en la cuenta, siente cómo, con cada
número vas descendiendo hacia un nivel mental más profundo y más
saludable; más profundo que antes.
Tres...
tres... tres... (respira profundamente)
Más
y más profundo.
Dos...
dos... dos... (respira profundamente)
Más
profundo cada vez....
Uno...
uno... uno... (respira profundamente)
Ya
estás en un nivel mental más profundo y más saludable.
Esta
es la forma de descender al nivel Alfa.
Para
entrar en este estado, cuenta del cinco al uno durante un mes.
Después, podrás bajar contando del 3 al 1, puesto que a medida que
practiques la relajación, te será más fácil entrar en estados de
consciencia más profundos.
EJERCICIO
PRÁCTICO:
1.
Si puede descálcese, aflójese la ropa y trate que su cuerpo esté
totalmente libre de toda opresión.
2.
Acuéstese en el piso sobre una colchoneta o alguna superficie
blanda, boca arriba, los brazos y las piernas ligeramente separados
del cuerpo, con las palmas de las manos y la punta de los pies en su
posición natural.
3.
Con su mente, dirija su atención a sus pies, y relájelos
mentalmente, sienta como se aflojan los dedos, las plantas, los
tobillos. Relaje las rodillas y muslos de sus piernas. Afloje sus
órganos bajos, su cadera y su cintura. Relaje su columna vértebra a
vértebra. Relaje su vientre. Se relaja su pecho, se aflojan sus
hombros, sus brazos, sus manos, los dedos de sus manos. Se relaja su
cuello, su rostro... ya todo es equilibrio y armonía en su interior.
Su mente se aquieta, se aquieta... y esa quietud se deja llevar...
llevar... y llevaaar..
4.
Después de unos cuantos minutos de acuerdo a sus posibilidades
empiece a volver de la siguiente manera: Y de ese dejarse llevar y
llevar comience a volver... volver... volver a percibir su
respiración que se esta haciendo cada vez más profunda, más
consciente. Vuelva a percibir su cuerpo totalmente relajado,
distendido. Mueva sus pies, los dedos de sus manos, estire los brazos
por encima de su cabeza, bostece, arquee su columna hacia un lado y
hacia otro.
Tómese
su tiempo para volver. Si desea mejorar su grado de conciencia
muscular, realice una serie de movimientos con cada segmento corporal
procurando que la tensión muscular sea la menor posible y que se
contraigan únicamente aquellos músculos que son los verdaderos
protagonistas del movimiento La
relajación consciente va más allá de sentirse tranquilo La
relajación consciente es una técnica mediante la cual podrás
controlar tu mente y tu cuerpo para lograr cualquier resultado que
desees: desde mejorar tu salud, hasta gozar de mayor prosperidad en
tu vida. Esto se consigue, no sólo fluyendo tranquilamente por la
vida y las circunstancias que te rodean: combinada con los ejercicios
de visualización, podrás conseguir prácticamente todo lo que te
propongas.
BENEFICIOS
DE LA RELAJACIÓN CONSCIENTE
A
nivel mental, la relajación consciente tiene muchísimos
beneficios:
No
sólo nos despeja, sino que nos permite pensar con mayor claridad y
de una forma más creativa, puesto que al relajarnos, se activan
ambos hemisferios del cerebro.
Provoca
una sensación de paz y tranquilidad que dura a lo largo del día.
Además,
estos beneficios son acumulativos y evolutivos: a más relajación,
más tranquilidad.
Esto
sucede cuando hacemos de la relajación consciente una práctica
diaria.
Cuando
más practicamos las técnicas de relajación consciente, entraremos
más fácil y rápidamente al nivel
alfa, y podremos permanecer en él durante más
tiempo.
A
NIVEL FÍSICO, LOS BENEFICIOS DE LA RELAJACIÓN CONSCIENTE SON:
Disminución
de la presión arterial y del ritmo cardiaco.
Se
regula la respiración, lo que aporta un mayor nivel de oxígeno al
cerebro y a las células en general. Sobre todo, estimula el riego
sanguíneo.
Disminución
de la tensión muscular.
Se
reducen los niveles de secreción de adrenalina y noradrenalina por
las glándulas suprarrenales.
Se
aumenta la vasodilatación general, lo que trae consigo una mayor
oxigenación periférica.
Reducción
en los niveles de colesterol y grasas en sangre.
Finalmente,
aumenta el nivel de producción de leucocitos, lo que refuerza el
sistema inmunológico.
ANTES
DE COMENZAR UNA RELAJACIÓN CONSCIENTE
Es
mejor practicar la relajación consciente sentado, ya que es fácil
quedarse dormido, por tanto, prueba de encontrar una silla en la que
puedas sentarte cómodamente y apoyar la espalda, la cual deberá
permanecer siempre recta.
Procura
que los pies toquen el suelo, y ponlos en forma paralela: pon
también las palmas de las manos sobre los muslos. Esta es la
postura en la cual ninguno de tus músculos se verá sobrecargado, y
podrás relajarlos de forma más eficaz.
Utiliza
ropa cómoda, holgada, que no te apreté por ninguna parte, quítate
los zapatos. Si tienes el pelo largo, suéltatelo. Quítate el
cinturón. Lo que queremos conseguir es liberarnos de todas las
presiones y las tensiones.
Procura
que la luz sea la adecuada: ni muy brillante como para interferir o
desconcentrarnos, ni muy oscura como para quedarnos dormidos.
Apártate
de cualquier estímulo que pueda interrumpir la relajación
consciente, desconecta el móvil o descuelga el teléfono, apaga la
televisión o la radio. Si lo deseas, puedes poner una música
suave, con sonidos de agua o de naturaleza.
Finalmente,
un último consejo, mentalízate, piensa que este momento de
relajación consciente es un momento sólo para ti, que te lo
mereces, y que te lo dedicas a ti mismo para encontrar paz,
tranquilidad de espíritu, para estar siempre mejor, mejor y mejor.
El
Dhammapada,
uno de los textos budistas más influyentes, inicia de esta manera:
«Somos
lo que pensamos. Todo lo que somos surge de nuestros pensamientos».
Estas palabras se le atribuyen a Buda y se remontan a unos 2500 años,
tiempo también que ha tardado la ciencia occidental en reconocer el
poder de la mente sobre el cuerpo. Pero parece que por fin, a la luz
de la evidencia, el pensamiento científico acepta que el pensamiento
—sin reconocer del todo algo como la “energía
psíquica”—
es fundamental al moldear los estados físicos que experimentamos.
Una
de las publicaciones de divulgación científica más importantes del
mundo, la revista New
Scientist,
dedica una reciente edición al poder de la autosanación. Como bien
dice la editora Jo Marchant, ya no se necesita ser hippie para creer
en el poder de la mente, ahora la ciencia, apoyada en investigaciones
rigurosas, puede constatar que la
mente es clave en la salud y
que probablemente sea el “ingrediente activo” más importante de
toda la medicina. Diferentes
estudios en torno al placebo, la hipnosis, la meditación, el
pensamiento positivo, la confianza y la intención (entre otros que
analizaremos más adelante), muestran que la mentalización ejerce
una influencia significativa en determinar el estado de salud de una
persona.
Esto
funciona en ambas direcciones: personas que muestran un alto grado de
fe, confianza en sí mismas (o en los placebos), que meditan,
visualizan o hacen algún tipo de proyección mental, responden
reiteradamente mejor a los tratamientos, se enferman menos y tienen
un mayor calidad de vida. Personas sometidas al estrés, que exhiben
poca confianza —interés e intención—, que pueden ser
calificadas como pesimistas y que en suma no
utilizan su mente como herramienta para transformar su cuerpo, por
el contrario, tienden a enfermarse más y a responder con menor
efectividad a todo tipo de tratamientos.
Tal
vez podría parecer una simplificación de la vida y de situaciones
tan complejas como pueden ser algunas enfermedades, pero de manera
profunda nuestros estados mentales
se convierten en nuestro estados físicos y, de alguna forma
que se nos escapa en la cotidianidad,
la mayoría de nuestras enfermedades son el resultado de procesos
psíquicos. Aunque la ciencia occidental contemporánea no ha
formulado aún una concepción totalmente integral de la salud, en la
que ninguna enfermedad esté desligada de un proceso de mente-cuerpo,
es probable que avance hacia allá, curiosamente una evolución que
es un regreso a las premisas de la medicina y de la filosofía de
culturas tradicionales (generalmente consideradas como primitivas por
la ciencia moderna): un entendimiento holístico de la naturaleza. En
este sentido, además de explorar diversas técnicas de mentalización
para sanar, habría que reflexionar sobre aquellos pensamientos y
patrones mentales que nos han llevado a enfermar, muchos de ellos se
ocultarán en nuestro inconsciente y querremos evitar enfrentarlos,
pero en el proceso de detectarlos y observarlos estaremos iniciando
un viaje vital de autoconocimiento en el que cada uno de nosotros
puede convertirse en su propio chamán —verdaderamente en el único
médico que puede hacer sanar desde la raíz.
Hasta
que no hagamos consciente nuestro inconsciente, como enfatizó Carl
Jung, estaremos predispuestos ante serie de contingencias que
permanentemente amenazan con tomar control de nuestro cuerpo y de la
dirección que lleva nuestra vida. (Hacer consciente lo inconsciente
también permite que se conozca cómo funciona la mente —al ver las
causas y los efectos de manera transparente— y de esta forma evita
que tengamos que ser hipócritas o impostores pensando positivo
buscando una especie de efecto mágico desconocido y llenando el
mundo de sonrisas falsas programadas).
Cada
pensamiento, cada actividad mental que realizas, es una semilla de lo
que serás. No es necesario invocar a la magia para entender
esto, sino a la más pura causalidad, a una minuciosa concatenación
de eventos y situaciones mentales que van, de la misma forma que el
ejercicio físico, moldeando nuestra anatomía psíquica, la cual
ejerce potestad sobre nuestro cuerpo. Como suele decirse en el yoga:
“el
cuerpo no es sólido, solo la mente”.
En
la medida en la que seamos capaces, a través de la disciplina, de
generar estados mentales suficientemente flexibles, podremos
seguramente superar los escollos del cuerpo y de ese supuesto
determinismo inexorable que presenta la genética
PLACEBO
“Yo
les hablo a mis pastillas”, dice Dan Moerman, profesor de
antropología en la Universidad de Michigan “Hey, muchachos, sé
que están haciendo un excelente trabajo”. Tal vez esto pueda
parecer ridículo, hablarle a tus píldoras como si fueran seres
animados, pero todo indica que funciona. Hay
algo que está claro: el efecto placebo está lejos de ser solamente
imaginario.
Varios
padecimientos como el Parkinson, la osteoartritis, la esclerosis
múltiple y por supuesto la depresión, se benefician del tratamiento
con placebo. Estudios muestran cambios notables bajo el influjo del
placebo, tales como la generación de analgésicos naturales,
alteración en los patrones de excitación neuronal, disminución en
la presión sanguínea y en el ritmo cardiaco y una mejoría en la
respuesta inmunológica. Por otro lado, solamente creer en los
efectos dañinos de una sustancia puede hacer que los padezcas, hasta
el punto de que el efecto “nocebo” (el hermano maligno del
placebo), puede llegar a matar a una persona (New
Scientist,
13 May 2009, p 30).
El
placebo es especialmente una prueba del poder de la mente de
programar al cuerpo, ya que funciona incluso cuando una persona sabe
que es placebo. Un estudio reciente en la escuela de medicina de
Harvard hizo que pacientes con síndrome de intestino irritable
tomaran una píldora inerte. Se les dijo a los pacientes que las
pastillas estaban hechas de “una sustancia inerte, como pastillas
de azúcar, que han demostrado en estudios clínicos producir mejoras
significativas en los síntomas del intestino irritable a través de
un proceso de autosanación mente-cuerpo”, lo cual es totalmente
verdad.
Pese
a saber que las pastillas eran inertes, los pacientes que las tomaron
reportaron una mejora en sus síntomas significativamente superior a
los pacientes que no tomaron el placebo (PLoS
ONE,
vol 5, e15591).
Así
que ya sabes, programa tus pastillas, otórgales propiedades
extraordinarias de sanación. Es más, programa tu comida. Programa
tu ambiente. Sí, el mundo es placebo, y eso puede ser
desconcertante, pero lo cierto es que lo que significa esto es que el
mundo puede ser exactamente como lo programes, al programarte a ti
mismo
PENSAMIENTO
POSITIVO, OPTIMISMO
Nunca
subestimes el poder del pensamiento positivo,
aunque esto pueda parecer una solución demasiado simple o hasta
estúpida para un problema (el verdadero problema yace en poder
sostener el pensamiento positivo e intencionado por una buena
cantidad de tiempo).
Los
optimistas se recuperan más rápido de los procedimientos
quirúrgicos, tienen sistemas inmunológicos más sanos, viven más
en general y en especial cuando padecen enfermedades como el cáncer
o falla del riñón (Annals
of Behavioral Medicine,
vol 39, p 4).
En
cambio el pensamiento negativo y la ansiedad son importantes causas
de enfermedades.
El estrés —expresado como la creencia de que estamos en riesgo—
incrementan el riesgo de padecer diabetes o demencia. Así que
tranquilo, nada va a pasar si no crees que va pasar.
Científicos
empiezan a descubrir que las creencias positivas funcionan aplacando
el estrés. Sentirse sano y salvo, o creer que las cosas saldrán
bien, ayuda al cuerpo a mantenerse y repararse.
Un estudio reciente
concluyó que los beneficios del pensamiento positivo ocurren de
manera independiente de los estados negativos, como el pesimismo y el
estrés, y son comparables en magnitud (Psychosomatic
Medicine,
vol 70, p 741).
Así
que no sólo no pienses negativo, piensa positivo, si es que estás
vivo, porque así te sentirás mejor.
La
bondad psicofísica del optimismo se traduce en la reducción de los
niveles de inflamación y de hormonas de estrés como el cortisol.
También
puede estimular el sistema nervioso parasimpático,
el cual gobierna la respuesta de “descansar y digerir”, opuesta a
“correr y pelear” (a veces traducida como “huir y luchar”).
MEDITACIÓN
La
meditación es una de las cartas estrella que tiene una persona para
re-hackear
su
cuerpo. Existe evidencia de que la meditación estimula la repuesta
inmunológica en personas con cáncer y en personas que han recibido
vacunas, protege de la depresión, retarda la progresión del VIH e
incluso sirve para limpiar impurezas de la piel. Y es que esa es la
otra: la
mente no solo es una herramienta para sanar el cuerpo, también para
embellecerlo —es el cosmético cósmico.
Regresando
al inicio budista de este artículo, el antiguo maestro Nagarjuna, en
su texto String
of Precious Jewels,
escribió que «la paciencia es abandonar los sentimientos de enojo»
y también que la “paciencia trae la belleza”. Analizando las
palabras de Nagarjuna, Geshe Michael Roache dice: «Para verte a ti
mismo como físicamente atractivo y saludable, planta improntas para
esto en tu subconsciente al siempre rechazar el enojo». Para
cultivar la paciencia —y su potencial de belleza—, nada como
meditar.
La
meditación ha mostrado un interesante potencial para combatir el
envejecimiento.
Como
ocurre con otros aspectos analizados aquí, la meditación trabaja
influyendo en las vías de respuesta al estrés. Las personas que
meditan tienen menores niveles de cortisol y muestran cambios en la
amígdala, la zona del cerebro que regula el miedo y la respuesta a
una amenaza (como el comportamiento de huir y luchar).
Una
de las investigadores del estudio citado, Elissa Epel, de la
Universidad de California, cree que la meditación puede aumentar
“las vías de restauración y aumento de salud”, al detonar una
serie de hormonas sexuales y de crecimiento.
El
poder de la meditación no requiere de un arduo amaestramiento para
hacerse sentir, la
meditación puede detonar cambios estructurales en el cerebro con tan
solo 11 horas de entrenamiento.
Entre
algunos los efectos
positivos para la salud j de la meditación
se
cuenta el haber disminuido la violencia en una prisión, combatir el
déficit de atención y la depresión, reducir hasta en un 50% la
posibilidad de un ataque cardiaco y ser más efectiva que los
medicamentos industriales contra el dolor.
EL
PODER DE LA MENTE SUBCONSCIENTE
-
Extractos del libro de JOSEPH MURPHY -
*
Resumen de los puntos más Sobresalientes
CAPÍTULO
1 : "El tesoro está
dentro de usted "
La
casa de los tesoros está dentro de usted. Mire hacia el interior y
hallará una respuesta a los deseos de su corazón.
Su
mente subconsciente tiene las respuestas para
todos los problemas. Si usted sugiere a su subconsciente antes de
irse a dormir: "Yo quiero despertarme a las 6 de la mañana "
", usted despertará a esa hora exactamente. Esto lo he
repetido en varios de mis libros e insisto en ello por la eficiencia
en su aplicación.
El
gran secreto de los hombres célebres de todas las épocas, fue su
habilidad para entrar en contacto con los
poderes de su mente subconsciente, liberándolos. Usted
puede hacer lo mismo que ellos hicieron, con fe, con tenacidad,
convencido de sus firmes propósitos.
La
mente subconsciente es el arquitecto de su cuerpo
y puede curarlo. Mantenga ideas de salud perfectas y trasmítalo a
su subconsciente antes de acostarse. Dé las ordenes justas y
razonables como a un sirviente y usted será obedecido.
Cada
pensamiento es una causa y cada condición es un efecto.
Si
usted quiere escribir un libro, pronunciar un mejor discurso a su
auditorio, puede estar convencido que su
mente subconsciente le responderá favorablemente.
Usted
es como el capitán del buque, dando órdenes correctas
(pensamientos e imágenes) a su mente
subconsciente que controla y gobierna todas sus
decisiones y actos.
Nunca
use los términos "yo no puedo hacerlo", "yo no puedo
comprarlo". Su mente subconsciente lo
acatará literalmente y le impedirá realizarlo. Debe decir: "Puedo
hacer todas las cosas a través del poder
de mi mente subconsciente", los resultados no
se harán esperar.
La
Ley de la vida es la ley de creer en algo. Una creencia es un
pensamiento en su mente; no crea que las cosas le van a herir a
usted. Crea en el poder de la mente
subconsciente para curar, inspirar, fortalecer y
prosperar. A medida que aumente su fe, los resultados aumentarán
también.
Cambie
sus pensamientos, y usted cambiará su destino.
CAPÍTULO
2 :
"Cómo trabaja su propia mente "
Piense
bien y el bien seguirá. Piense mal y el mal seguirá. Usted es lo
que usted piensa todo el día.
Su
mente subconsciente no discute con usted. Acepta
lo que su mente consciente le determina. Si usted dice "no
puedo comprarlo", podrá ser verdad, pero no lo diga.
Seleccione un mejor pensamiento y diga "lo compraré, yo lo
acepto en mi mente".
Usted
tiene el poder de
escoger. Escoja la salud y la felicidad. Usted puede escoger ser
amigable o puede ser cascarrabias. Escoja ser cooperador, amigable,
contento, amante de las cosas y todo el mundo le responderá. Esta
es la mejor manera de desarrollar una personalidad maravillosa.
Su
Mente consciente es el portero "a la entrada".
Su función principal es proteger su mente
subconsciente de las situaciones falsas. Escoja el creer
que algo bueno le puede suceder, y que puede pasar ahora. Su gran
poder está en la capacidad de escoger. Escoja felicidad y
abundancia.
La
sugestión y lo que otros dicen no tienen poder para herirlo. El
único poder es el movimiento de sus propios pensamientos. Usted
pude elegir o rechazar los pensamientos o lo que otros dicen y
afirmar lo bueno. Usted tiene el poder de escoger cómo reaccionará.
Observe
lo que usted dice. Usted debe recordar cada una de sus palabras.
Nunca
diga, "fallaré, Perderé mi trabajo, no puedo pagar el
alquiler". Su mente subconsciente
no tolera bromas.
Su
mente no es mala, no hay ninguna fuerza de la
naturaleza que sea mala.
Depende
cómo use los poderes de la naturaleza. Use su propia mente para
curar e inspirar a
todas las personas.
Nunca
diga "no puedo". Venza ese miedo sustituyendo esto por lo
siguiente, "yo puedo hacer todas las cosas, a través del poder
de mi propia mente subconsciente".
Comience
a pensar desde el punto de vista de las verdades eternas y de los
principios de la vida y no desde los puntos de vista del miedo, la
ignorancia y la superstición. No permita que otros piensen por
usted. Elija sus propios pensamientos y haga sus propias decisiones.
Usted
es el capitán de su propia alma, es decir sea su
mente subconsciente.
Usted
es el maestro de su propio futuro.
Cualquier
cosa que Su Mente consciente
asuma y crea que es verdad, su
mente subconsciente aceptará y la dejará pasar. Crea en
la buena fortuna, en la guía divina, en la acción verdadera y en
todas las maravillas de la vida.
CAPÍTULO
3 : "El
milagroso poder de trabajo de su subconsciente "
Su
mente subconsciente controla todos los procesos
vitales de su cuerpo y conoce las respuestas a todos los problemas.
Antes
de irse a dormir, haga un requerimiento específico al subconsciente
tratando de probar el poder de trabajo milagroso del subconsciente
suyo en usted mismo.
Cualquier
cosa que usted imprima en su mente subconsciente, se proyecta en la
pantalla del espacio como acontecimientos y experiencias. Por lo
tanto usted debe escoger cuidadosamente las mejores ideas y los
pensamientos que alimentan y consideran Su
Mente consciente, desechando las ideas nocivas, las
destructoras de la paz interior y del amor.
La
ley de la acción y la reacción es universal. Su pensamiento es
acción, y la reacción es la respuesta automática de su
mente subconsciente a su pensamiento. Cuidado con sus
pensamientos !
Toda
frustración se debe a deseos no cumplidos. Si usted fija demasiado
su atención y comenta frecuentemente los obstáculos, las demoras y
las dificultades, su mente subconsciente
formará un muro de contención y bloqueará su propia felicidad y
paz del espíritu.
El
principio de la vida correrá a través de usted rítmica y
armoniosamente si usted afirma conscientemente: "Estoy seguro
que el poder subconsciente que me da este deseo, se está llenando
dentro de mí ". Esto disolverá sus conflictos.
Usted
llegará a interferir el ritmo normal de su corazón, de sus
pulmones, de sus órganos si usted alimenta preocupación, angustia
y miedo. Alimente su subconsciente con
pensamientos de armonía, salud y paz y todas las funciones de su
organismo se normalizarán de nuevo.
Guarde
y mantenga su mente subconsciente ocupada
con la esperanza de lo mejor, y su subconsciente reproducirá de
manera fiel su pensamiento habitual.
Imagine
un final feliz o una solución afortunada a su problema; sienta la
emoción de lograr algo y lo que usted se imagina y siente, será
aceptado y lo logrará con su mente
subconsciente.
CAPÍTULO
4 : "Curación
mental en tiempos antiguos"
Recuerde
usted mismo frecuentemente que el poder curativo está en su
mente subconsciente.
Sepa
que la fe es como la semilla sembrada en la tierra; crece después
según su clase. Siembre pues la idea (semilla) en su mente,
riéguela y fertilícela con expectativas favorables y deseos
manifiestos.
La
idea que usted tenga para un libro, un nuevo invento y lo que quiera
hacer, manifiéstelo, conviértalo en realidad.
Cuando
rece por otra persona, tenga presente que su sabiduría interior
puede modificar los moldes negativos en la mente de otros con
resultados estupendos.
Las
curaciones milagrosas que usted haya oído sobre varios relicarios
son debidas a la imaginación y a la fe ciega que actúa en la
mente subconsciente, liberando el poder de curar.
Toda
enfermedad se origina en la mente; nada aparece en el cuerpo que no
haya sido concebido por la mente.
Los
síntomas de casi todas la enfermedades pueden ser inducidos por
sugestión hipnótica. Esto demuestra el poder de su pensamiento.
Solo
hay un proceso de curación y es la fe. Solo hay un poder curativo:
Su mente subconsciente.
Sea
el objeto de su fe real o falso, usted obtendrá el resultado. Su
mente subconsciente responde a su pensamiento. Mire por
encima de la fe como un pensamiento en su mente y esto le bastará.
CAPÍTULO
5 :
"Curaciones mentales en la actualidad "
Para
hallar lo que le cura, procure sentir como una realidad que las
sugerencias dadas a su mente subconsciente le
curarán el cuerpo y la mente.
Desarrolle
un plan bien definido para traspasarlo o transportarlo a su
subconsciente.
Visualizar
el fin deseado, sentirlo como una realidad. Retenerlo y seguirlo
hasta obtener el resultado apetecido.
De
una vez por todas aprenda que la
fe es una imagen en su mente y que lo que usted piense se
realizará.
Es
una tontería creer en enfermedades o en algo que lo dañe o hiera.
Crea en la salud perfecta, prosperidad, paz, bienestar y guía
divina.
Los
grandes y nobles pensamientos con los cuales usted conviva, se
convertirán en hechos.
Aplique
el poder de la oración curativa. Escoja un cierto plan, idea o
imagen mental; únase mental y emocionalmente a ella y mientras esté
convencido de tal actitud, su plegaria recibirá respuesta.
Recuerde
siempre : Si usted desea obtener realmente el poder curativo, puede
conseguirlo por medio de la fe ( convicción ); esto implica una
comprensión o conocimiento del trabajo conjunto que se produce en
Su Mente consciente y subconsciente. La
fe llega con el convencimiento.
Fe
ciega quiere decir que una persona puede obtener resultados
curativos sin comprender o tener conocimientos científicos del
poder de las fuerzas implicadas.
Aprenda
a orar por los seres queridos que necesitan su ayuda por estar
enfermos. Aquiete su mente, y sus pensamientos de salud, vitalidad y
perfección; traspáselos para que actúen a través de la única
Mente Subjetiva Universal y esto
será sentido en la mente de la persona amada.
CAPÍTULO
6 :
"Técnicas prácticas de curación mental "
Sea
un ingeniero mental. Use las técnicas de tanteo y pruebe de
construirse una vida mejor y espléndida.
Su
deseo es una plegaria o súplica. Bosqueje su deseo hasta el máximo
sin dejar detalle; siéntalo una realidad y experimentará la
alegría de ver la respuesta a su súplica.
Desee
completar las cosas de un modo fácil; tiene el apoyo de la ciencia
mental.
Usted
puede edificar una salud radiante, feliz y dichosa, mediante los
pensamientos que usted forme en el escondido estudio de su mente.
Experimente
científicamente hasta cuando compruebe personalmente cómo siempre
hay una respuesta directa desde la inteligencia infinita de su
mente subconsciente a Su
Mente consciente.
Sienta
con alegría y felicidad ver la certeza con que se cumplirán sus
deseos. Cualquier retrato mental proyectado en su mente será la
sustancia de las cosas esperadas y la evidencia de las no vistas.
Una
imagen clara mental vale más que mil palabras. Su
subconsciente devuelve
al mundo físico cualquier imagen que usted mantenga fija en su
mente, apoyándola en su convicción.
Evite
todo esfuerzo mental durante la plegaria. Introdúzcase en un estado
mental alfa (somnoliento), adormézcase, manosee, baraje lo pensado
y libérelo convencido de que recibirá la respuesta.
Recuerde
que un corazón agradecido está siempre cerca de las riquezas del
universo.
Afirmar
es establecer que algo es así y usted mantiene esta actitud
verdadera, no importando cualquier evidencia contraria, recibirá la
respuesta a su plegaria.
Genere
ondas de armonía, paz y salud, pensando en el
Amor y Gloria Divina.
Lo
que usted resuelva y lo sienta como verdadero, pasará. Resuélvase
a tener armonía, salud, paz y abundancia.
CAPÍTULO
7 :
"La tendencia del subconsciente es la
permanente conservación del cuerpo "
Su
subconsciente es el constructor de su cuerpo y trabaja las 24 horas
del día. Usted lo obstaculiza en sus patrones vitales dando cabida
a pensamientos negativos.
Encargue
al subconsciente con la tarea de darle solución a cualquier
problema, antes de dormirse y recibirá la respuesta.
Observe
sus pensamientos. Cada pensamiento aceptado como una realidad es
enviado por su cerebro a su cerebro límbico y a través de sus
emociones provocando sus sentimientos se materializará en una
realidad.
Reconozca
que usted puede rehacerse por sí mismo con solo dar un nuevo plan a
su mente subconsciente.
La
tendencia de su subconsciente es la conservación de su vida. Él
trabaja a través de su mente consciente. Alimente su
mente subconsciente con frases afirmativas. Su subconsciente
está siempre reproduciéndolas de acuerdo a sus patrones mentales.
Usted
tiene un nuevo cuerpo cada once meses. Cambie su cuerpo cambiando
sus pensamientos y manténgalos así.
Es
normal estar sano; es anormal estar enfermo. Recuerde que dentro de
nosotros mismos está el principio de armonía.
Pensamientos
de celos, temor, preocupación y ansiedad destrozan y destruyen sus
nervios y glándulas, atrayendo enfermedades.
Lo
que usted afirme consciente y esté convencido de ello, se
manifestará en su mente, cuerpo y negocios. Afirme la bondad y
entrará en el campo de la alegría de vivir.
CAPÍTULO
8 :
"Cómo obtener el resultado que se desea "
La
coerción y el esfuerzo mental excesivo producen ansiedad y miedo,
obstaculizando su respuesta.
Cuando su
mente está relajada y acepta una idea, su
subconsciente empieza a trabajar para ejecutarla y hacerla un
hecho.
Piense
y planifique independientemente a los métodos tradicionales.
Convénzace de que siempre hay una respuesta o solución a todos y
cada uno de sus problemas.
No
esté en contraposición con los deseos de su corazón, con la
respiración de sus pulmones o las funciones de cualquier parte de
su anatomía. Apóyese pesada mente sobre su
subconsciente y proclame frecuentemente que la acción del
derecho Divino está tomando lugar.
El
convencimiento de salud produce salud; el convencimiento de
prosperidad produce prosperidad.
La
imaginación es su facultad más poderosa. Imagine que está alegre
y de buen semblante. Usted es lo que se imagine que usted mismo es.
Evite
el conflicto entre su consciente y subconsciente aprovechando el
estado de somnolencia. Imagine el deseo totalmente planeado una y
otra vez antes de dormirse. Duerma en paz y despiértese victorioso.
CAPÍTULO
9 : "Cómo
obtener prosperidad utilizando el poder del Subconsciente"
Decida
ser rico del modo más fácil; busque la ayuda infalible de su
mente subconsciente.
Acumular
riqueza con el sudor de su frente puede conducirle a ser el más
rico de una comarca, pero no es necesario esclavizarse o esforzarse
tanto.
La
riqueza es una convicción subconsciente, arraigue en su imaginación
la idea de riqueza.
La
desgracia de la mayoría de las personas es no conocer el medio
invisible que los apoya.
Repita
la palabra "Riqueza", para usted mismo, lenta y
sosegadamente, duran- te unos cinco minutos antes de dormir y su
mente subconsciente le traerá la riqueza como asombrosa
experiencia.
El
convencimiento de riqueza produce riqueza. Manténgalo en su mente
en todo momento.
Sus
mentes consciente y subconsciente deben de estar de acuerdo. Su
subconsciente acepta lo que usted realmente siente. La idea
dominante es siempre la aceptada por su mente subconsciente. La
idea dominante debe ser de Riqueza, nunca jamás de pobreza.
Usted
vencerá cualquier conflicto mental con respecto a la riqueza,
afirmando frecuentemente : "Día y noche estoy prosperando en
todos mis asuntos".
Aumente
sus ventas repitiendo la afirmación, una y otra vez : "Mis
ventas aumentan día a día y estoy avanzando, progresando y
obteniendo más riqueza cada día".
No
firme cheques sin fondo, diciendo : "No tengo lo suficiente",
"Estoy escaso de dinero". Tales afirmaciones aumentan y
multiplican sus pérdidas.
Deposite
pensamientos de prosperidad, salud y éxito en su mente
subconsciente; ésta le devolverá con interés compuesto.
Lo
que usted afirme conscientemente, no debe destrozarlo pocos
instantes después. Esto neutraliza lo poco positivo que haya
afirmado.
Su
verdadera fuente de riqueza son las ideas de su mente. Usted
puede tener una idea que le suministre millones de dólares. La
Mente Subconsciente le dará la idea de lo que busca.
La
envidia y el recelo son piedras de tropiezo, obstaculizan el fluir
de la riqueza. Alégrese de la prosperidad de los demás.
El
bloqueo a la riqueza está en su propia mente. Destruya
este bloqueo ahora, en este instante, poniéndose en paz con los
demás.
CAPÍTULO
10 : "Vuestro derecho a la Riqueza "
Sed
lo suficiente osados para reclamar vuestro derecho a la riqueza y
vuestro subconsciente os honrará con su respuesta.
No
queráis tener solo lo suficiente para vivir. Queréis todo el
dinero necesario para hacer todo lo que deseáis y cuanto queráis
hacer con él. Aprenda a conocer las riquezas de
vuestro subconsciente.
Cuando
el dinero circula libremente en su vida, usted está económicamente
sano. Mire el dinero como el ir y venir de la marea; la marea es
constante. Cuando baje, quédese convencido que volverá a subir.
Así estaréis siempre en la abundancia.
Conociendo
las leyes de la mente subconsciente, siempre estaréis en la
abundancia, sin importar la forma que ésta llegue.
No
se forme la idea que el dinero es un Dios; solo es un
símbolo. Recuerde que la verdadera paz y riqueza están en su
mente. Estamos aquí para gozar de una vida equilibrada, esto
incluye la adquisición de todo el dinero que deseéis.
Una
de las causas de que mucha gente se tenga que ajustar necesariamente
a un estrecho presupuesto, es porque hablan despectivamente del
dinero, y de las personas que lo poseen y disfrutan. Cuando usted
critica el dinero, éste se aleja.
No
hagáis del dinero nuestra única meta. Pida la riqueza, felicidad,
paz, convicción y bondad; irradie el amor y la paz hacia los demás.
La mente subconsciente os devolverá con interés compuesto, todo lo
que solicitéis.
No
existe virtud en la Pobreza. Es una enfermedad mental y solo
vosotros mismos podéis desarraigar o curar esta enfermedad para
siempre.
No
estamos aquí para vivir en un tugurio, vestir harapos o vivir
hambrientos. Estamos aquí para tener una vida abundante.
Jamás
diga : "El dinero es impuro" o "Desprecio el dinero"
. Si lo critica, lo pierde. En él nada hay de bueno ni de malo, lo
que de él pensamos así será.
Repita
frecuentemente: "Me gusta el dinero, lo uso sabia, constructiva
y adecuadamente, lo gasto con satisfacción y regresa a mí en
torrente multiplicado miles de veces".
El
dinero no es impuro así como no lo es el cobre, hierro, estaño,
que hallamos en la tierra. Toda impureza se debe a la ignorancia
del poder mental.
Visualice
el resultado final que provocará su subconsciente al
responder a su súplica y él cumplirá de acuerdo a esta imag
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EL CEREBRO LA GRAN INCOGNITA
EL
CEREBRO LA GRAN INCOGNITA
El
célebre médico francés Alexis Carrel llegó a
decir que "de todas las cosas que el hombre conocerá, la última
probablemente será él mismo". Y estaba en lo cierto. No
obstante, puede que el hombre jamás llegue a descifrar del todo su
órgano más complejo y perfecto: el cerebro. ¿Cómo se origina la
actividad mental? ¿Dónde se almacenan los recuerdos? ¿Por qué
somos conscientes de nuestro propio yo? ¿Para qué soñamos?... Pese
a los avances conseguidos en la exploración neurocientífica, quedan
muchísimos interrogantes como los anteriores pendientes de hallar
respuestas definitivas.
Pero
hay otras cuestiones más enigmáticas que ni siquiera son planteadas
unánimemente por la comunidad científica. Teorías vanguardistas
como el "cerebro holográfico" y disciplinas
como la Parapsicología, que estudia aquellas
facultades más ignotas de nuestro psiquismo, aún se contemplan con
gran recelo por los neurocientíficos, que prefieren centrar sus
investigaciones en averiguar el funcionamiento de las diferentes
zonas del cerebro, descubrir la naturaleza de los neurotransmisores y
localizar las áreas que controlan funciones como la inteligencia, la
memoria o las emociones. Aún así, el bioquímico Francis
Crick, descubridor de la estructura molecular del ADN,
reconoce que,
"nuestro
conocimiento de las distintas partes del cerebro sigue en un estado
muy primitivo (...) Todo está por descubrir...".
Computador
biológico
Sin
duda, nuestro cerebro actúa como un sofisticadísimo superordenador
que, a través de un lento y progresivo proceso evolutivo, se ha ido
perfeccionando en sus funciones hasta el punto de diferenciarnos
cualitativamente del resto de los seres vivos. Esta masa de tejido
gelatinoso de color gris -de unos 1.300 gramos de peso- contiene
alrededor de 100.000 millones de células conocidas
con el nombre de "neuronas" y que constituyen
las unidades básicas del sistema nervioso. Estas células,
conectadas entre sí a través de millones de ramificaciones
("dendritas" y "axones"), forman
una vasta red que cumple una misión muy específica: procesar la
información sensorial, tanto la que llega del mundo exterior como
del propio cuerpo. En un solo segundo, estas células son capaces de
procesar hasta 200.000 millones de bits de información. Para ello se
valen de sus casi 100 trillones de interconexiones.
Aunque
como aclara el neurólogo Santiago Ramón y Cajal
Junquera -nieto del célebre premio Nobel de medicina-, "las
neuronas no se conectan entre sí por una red continua formada por
sus prolongaciones, sino que lo hacen por contactos separados por
unos estrechos espacios denominados sinapsis".
Los neurotransmisores serían los encargados de
transmitir esas señales a través de las conexiones
sinápticas.
Pero el cerebro posee otras características
fundamentales. Una de ellas es que está constituido por dos mitades
simétricas, divididas por un profundo surco longitudinal, con
funciones muy diferentes, aunque interrelacionadas. El hemisferio
izquierdo rige el pensamiento lógico, verbal y
analítico; el hemisferio derecho, por el contrario,
se ocupa de la parte subjetiva, emocional y creativa. A
su vez, los hemisferios cerebrales están divididos en cuatro
lóbulos: frontal, relacionado con el
conocimiento y la inteligencia; temporal, con el área
auditiva; parietal, con el área sensorial; y occipital,
con el área visual.
En
su interior, el cerebro posee además dos núcleos, el tálamo y
el hipotálamo, centros del sistema nervioso
autónomo. Otras partes esenciales son: el cerebelo, ubicado en la
parte posterior del cráneo, que rige el equilibrio y los movimientos
musculares; y el bulbo raquídeo, del que parte
la médula espinal, que controla la función
respiratoria. El lenguaje, una facultad presente únicamente en el
hombre, estaría controlado por una serie de centros distribuidos en
las periferias del lóbulo temporal del córtex cerebral.
En cuanto a la memoria, los neurocientíficos
consideran que no se localiza en una zona concreta, sino que
estaría distribuida por todo el cerebro.
Otra
particularidad de nuestro cerebro es que emite una serie de ondas
eléctricas de distinta frecuencia -producto de su actividad
electroquímica-, que pueden ser registradas mediante
el electroencefalograma (EEG). Son:
las
ondas beta (cuyo ritmo oscila entre 14 y 25
ciclos por segundo), presentes en el estado de vigilia, es decir,
cuando nos encontramos realizando alguna actividad como trabajar,
leer, andar, etc.
las
ondas alfa (de 8 a 13 c/sg.), relacionadas
con los estados de relajación y meditación
las
ondas zeta (de 4 a 7 c/sg.), con los estados
emocionales y creativos
las
ondas delta (de 0,5 a 3 c/sg.), activas
durante el sueño profundo
Pero
nuestro cerebro esconde otras sorpresas...
A mediados de los
setenta se detectaron unas sustancias neurorreguladoras que
fueron bautizadas con el nombre de endorfinas (opiáceas
endógenas) y que cumplen un papel similar al de
determinados alcaloides derivados del opio. Dicha droga
bioquímica es liberada por el cerebro para aliviarnos un dolor o
provocarnos una sensación placentera. Hoy es uno de los campos de
investigación más importante de la farmacología.
Pero
a pesar de todos estos conocimientos básicos que se han ido
adquiriendo en las últimas décadas gracias a los modernos avances
tecnológicos (sobre todo con el uso de la Tomografía
por Emisión de Positrones y
con la Resonancia
Magnética Nuclear),
el reputado neurobiólogo José
M. Rodríguez Delgado nos
advierte en su obra El
Control de la Mente que,
"la
anatomía y la fisiología del cerebro son aspectos muy importantes
para conocer su estática y su dinámica, pero estos datos no nos
revelan el misterio de las señales que circulan por las neuronas, ni
su sistema de codificación, y mucho menos su significado".
En
suma, conocemos muy bien la organización anatómica y estructural
del cerebro, pero muy poco sobre sus funciones (sólo un 20% según
algunos especialistas).
Ente
inmaterial
La
dualidad mente-cerebro sigue generando un
intenso debate entre filósofos, psicólogos y neurofisiólogos. Se
nos enseña que la actividad mental es producto de complejos
mecanismos cerebrales, pero aún no se ha logrado definir con
exactitud qué es la mente. ¿Se trata de una entidad
espiritual, el alma, como creían los antiguos filósofos?... Según
los neurocientíficos, la mente no puede existir sin su soporte
material que es el cerebro, sin embargo sus funciones y capacidades
alcanzan niveles insospechados y hacen poner en duda los postulados
mecanicistas. Ciertamente, resulta difícil pensar que conceptos como
el amor, el sentido religioso, la imaginación, la intuición, la
creatividad artística, la sensibilidad musical, etc. tengan un
origen exclusivamente neurofisiológico.
Eso
sin referirnos a cuestiones más profundas como el inconsciente
colectivo, la consciencia transpersonal y
las facultades PSI, por ejemplo. Por otra parte, los
neurocientíficos tampoco se ponen de acuerdo en determinar si la
actividad mental ya aparece en la vida intrauterina, si se inicia en
el momento de nacer o si se desarrolla en etapas posteriores. Y mucho
menos son capaces de explicar cómo surge en nuestro cerebro
la consciencia del Yo ("el mayor de los
milagros", según Karl Popper). Pero ¿y si la mente
es una propiedad inteligente independiente del
cerebro? ¿y si existe previamente a todo lo manifestado?...
Recordemos el axioma hermético "el universo es mental"
que ahora es defendido por muchos físicos de vanguardia interesados
por el fenómeno de la consciencia. Y es que los nuevos paradigmas
científicos están planteando asombrosas teorías relacionadas con
la mente humana que hacen tambalear el modelo materialista del
cerebro, como más tarde veremos.
¿Un
subproducto del cerebro?
¿Cómo
los procesos cerebrales pueden dar lugar a la experiencia
consciente?... Complicado dilema se les plantea a los
neurocientíficos que intentan abordar el problema de la consciencia,
el más grande enigma de nuestra psique. El matemático y
filósofo David J. Chalmers señala sobre ella que,
"nada
hay que conozcamos de forma más directa, pero resulta dificilísimo
conciliarla con el resto de nuestros conocimientos".
Y
es que a pesar de las elaboradas teorías
reduccionistas planteadas por científicos de la talla
de Christof Kock, Daniel Dennett o Roger
Penrose - éste último incluso aplicando el modelo cuántico
-, no es posible por ahora explicar la consciencia en
sí. Y tal vez, como sostienen los más pesimistas, no sea posible
nunca...
Comprender el mundo mental en términos del mundo físico
no resulta nada sencillo y hasta el momento todo intento ha sido
inútil para despejar nuestras dudas. Y es que hay una pregunta
vital: ¿puede la mente humana comprenderse a sí misma?... Pero la
cosa no acaba ahí. Determinados fenómenos anómalos hacen pensar
que la consciencia no está limitada a las estrechas barreras del
cerebro, lo cual deja en entredicho la visión materialista de que la
consciencia no es más que una especie de biocomputador.
La ecuación "mente = cerebro" no está, pues, tan
clara como se nos quiere hacer creer desde hace tres siglos.
El
destacado psicólogo Charles T. Tart apunta al
respecto que,
"no
cabe la menor duda de que ciertos aspectos de la mente y de la
consciencia dependen, parcial o totalmente, del funcionamiento del
cerebro y del sistema nervioso. No obstante, existen ciertos
fenómenos que parecen un tanto independientes de las limitaciones
físicas impuestas por el cerebro y nos obligan a afrontar el
problema desde otra perspectiva".
Así, la
visión remota,
la proyección
extracorpórea y
las experiencias
cercanas a la muerte (ECM)
evidencian que la consciencia no se reduce a nuestro marco
físico-tridimensional sino que puede trascender las fronteras del
espacio y el tiempo e incluso expandirse a otros niveles de la
realidad.
"La expansión
de la consciencia implica un desarrollo gradual, una
evolución histórica que va de lo inconsciente a lo consciente, de
lo inferior a lo superior, de lo individual a lo social, de lo
personal a lo transpersonal y de lo transpersonal a lo universal",
afirma Ana Mª González Garza, profesora de psicología
en la Universidad Iberoamericana de México.
Estas
teorías conocidas como "interaccionistas-dualistas",
que sugieren que nuestro yo consciente y el cerebro son entidades
independientes aunque interactúan entre sí, se
fundamentan, entre otras cosas, en dos razones:
la primera,
en que las leyes de la física, química y biología no ofrecen
ninguna pesquisa sobre el surgimiento de esta entidad inmaterial
llamada consciencia (al menos, su existencia
es incompatible con las "leyes naturales" que nos presenta
hoy la ciencia materialista)
la segunda,
en que los biólogos evolucionistas no han sido capaces de explicar
el desarrollo gradual de la consciencia ya que consideran a ésta
causalmente inefectiva
En
este punto, deberíamos reflexionar, como propone el filósofo y
premio Nóbel de Medicina John C. Eccles, sobre los
grandes interrogantes que subsisten respecto a la acción de
nuestro cerebro, a su relación con la mente,
a la creatividad de nuestra imaginación y a la
singularidad de la psique.
La
mente profunda
El
neuropsiquiatra austriaco Sigmund Freud, uno de los
principales fundadores de la psicología moderna, introdujo a finales
del siglo XIX el concepto de "inconsciente" para
designar,
"aquellas
representaciones latentes de las que tenemos algún fundamento para
sospechar que se hallan contenidas en la vida anímica".
Casi
toda nuestra actividad psíquica procede de esa zona sumergida de
nuestra mente. Pero ¿se halla en un lugar determinado del
cerebro?...
Según
algunos neurocientíficos como Jonathan Winson,
elinconsciente estaría localizado en una región
primitiva del cerebro (que implica al hipocampo,
al sistema límbico y a
la corteza frontal) cuyo mecanismo surge en el
comienzo de la evolución de los mamíferos y que resultó
fundamental para la supervivencia.
Sin
embargo, como apunta el Dr. Charles Brenner,
"nadie
ha demostrado todavía la analogía eléctrica o química de un
pensamiento, y justamente es el pensamiento lo que ocupa totalmente
al psicoanálisis".
De
lo que no hay duda es que nuestros deseos, complejos, miedos,
sentimientos e instintos (pulsiones) descansan en el inconsciente, el
cual condiciona, en buena medida, nuestra personalidad. Por un
sentido ético y racional, esos contenidos mentales inconscientes son
censurados y reprimidos, aunque luchan por hacerse conscientes (a
través de los sueños consiguen una vía de escape expresándose
mediante un lenguaje simbólico).
El estudio psicoanalítico
de los sueños y las investigaciones sobre sujetos neuróticos sirvió
a Freud para dar un enfoque terapéutico a esta
nueva psicología del inconsciente. Sin duda, la doctrina freudiana
-que ha sido muchas veces objeto de controversia por su defensa de la
hipnosis y por su particular interpretación de la sexualidad
infantil- ha realizado una notable aportación al conocimiento del
mundo psíquico y, por ende, ha servido para profundizar más en el
complejo comportamiento humano.
Pero no sólo existe
un inconsciente individual. El psicólogo suizo Carl
Gustav Jung, discípulo de Freud, consideró que
también hay un "inconsciente colectivo". Con dicha
denominación, Jung se refirió a una especie de
sustrato o "archivo" psíquico universal que
contiene imágenes simbólicas esenciales
("arquetipos"), común a todas las culturas,
que se han ido manifestando a lo largo de las épocas en las
creencias religiosas, la mitología, el esoterismo, las leyendas, los
sueños y también en el arte.
"He
elegido la expresión 'colectivo' porque este inconsciente no
es de naturaleza individual -escribe Jung-, sino general,
es decir, que en contraste con la psique individual tiene contenidos
y modos de comportamiento que son los mismos en todas partes y en
todos los individuos. En otras palabras, es idéntico a sí mismo en
todos los hombres y constituye así un fundamento anímico de
naturaleza suprapersonal existente en todo hombre...".
Un
nuevo paradigma
Algunos
científicos contemporáneos como el neurofisiólogo Karl
Pribam o
el bioquímico Rupert
Sheldrake han
enunciado ciertos postulados revolucionarios sobre el cerebro y la
psique humana en los que está muy presente la noción junguiana de
la "mente
grupal".
El primero de ellos formuló, a principios de los setenta, una
sugestiva teoría según la cual el cerebro opera como un holograma,
teniendo acceso a un todo mayor. Su "modelo holográfico del
cerebro" considera que la memoria y
la inteligencia no
se encuentran en un área determinado del cerebro sino que están
esparcidas por todo él. Cada parte contiene al todo, como ocurre en
una placa holográfica.
Esta teoría se vería apoyada poco
después por los trabajos del físico David
Bohm sobre
el "orden
implicado",
quien también consideraría el universo
como una especie de holograma (emergió
así una nueva concepción de la realidad que se conoce como "el
paradigma holográfico"
y que cuenta cada vez con más partidarios). Sheldrake,
por su parte, publicó en 1981 una interesante y polémica obra
titulada Una
nueva ciencia de la vida en
la que exponía su hipótesis de la "causación
formativa",
según la cual la memoria es inherente a la naturaleza y no, por
tanto, un producto del cerebro.
Este
científico heterodoxo plantea asimismo la existencia de una memoria
colectiva -a
la que denomina "campos
morfogenéticos"-
que actúa más allá del espacio y del tiempo, determinando los
hábitos, formas y conductas de los seres vivos, y transmitiendo
además a cada organismo el conocimiento acumulado por su especie.
"Según
esta teoría, los recuerdos no deben estar necesariamente almacenados
en el interior del cerebro puesto que los hábitos y los recuerdos de
acontecimientos pasados concretos pueden ocurrir por resonancia
mórfica con estados anteriores del mismo organismo",
argumenta Sheldrake.
Facultades
PSI
Tanto Freud y Jung,
como posteriormente Pribam y Sheldrake,
se sintieron atraídos por los fenómenos fronterizos de la mente.
Sus investigaciones les llevaron irremediablemente al mundo de lo
paranormal. Los padres de la psicología moderna no sólo estudiaron
ciertos fenómenos inexplicables, sino que fueron protagonistas de
algunos de ellos (Freud escribió
en 1921 un interesante artículo titulado Psicoanálisis
y telepatíay Jung recogió
varios casos paranormales en su obra autobiográfica Recuerdos,
Sueños, Pensamientos.
En
cuanto a la teoría de Karl
Pribam,
si nuestro cerebro puede acceder a una "esfera
de frecuencia holística",
fuera de nuestros límites espacio-temporales, cobra sentido
facultades como la telepatía,
la "visión
remota"
o la psicokinesis,
y experiencias trascendentes como los "estados
místicos".
"Si
tenemos ESP o fenómenos paranormales
-asegura Pribam-, eso significa sencillamente que
estamos leyendo en otra dimensión en ese momento.
No podemos entenderlo a nuestra manera corriente".
Por
su parte, Rupert Sheldrake afirma que,
"la
hipótesis de la causación formativa quizás pueda
proporcionarnos un puente entre la ciencia y los fenómenos
parapsicológicos".
Ciertamente,
fenómenos como la clarividencia, la retrocognición o
la sincronicidad pueden tener también una
explicación natural bajo ese novedoso enfoque teórico.
Pero
¿realmente hay evidencias de que nuestro cerebro posee facultades
extrasensoriales? ¿existe una energía psíquica capaz de
ejercer una acción sobre la materia?... Recientemente se han
cumplido 130 años desde que comenzara lo que por entonces se conoció
como la investigación metapsíquica (precursora de
la Parapsicología). Numerosos médiums de la época
fueron sometidos a minuciosos exámenes por destacados científicos
como William Crookes, premio Nobel de Física, o Charles
Richet, premio Nobel de Medicina. Aquellos ilustres pioneros
reconocieron la realidad de los fenómenos extraordinarios y
determinaron que tenían un origen psíquico. Apoyado en la teoría
del "inconsciente", el filósofo Frederic W.
H. Myers elabora en 1895 la hipótesis del "Yo-subliminal",
un nivel psíquico en el que pueden conectarse diversas mentes,
explicando así los fenómenos telepáticos.
Pero la
investigación de los fenómenos PSI no alcanzó un
valor verdaderamente experimental y científico hasta la década de
los treinta, cuando el biólogo y matemático Joseph B.
Rhine aplica el método estadístico para medir las
capacidades psíquicas de algunos sujetos, englobadas bajo los nuevos
términos de "Percepción Extrasensorial" (ESP)
y "Psicokinesis" (PK). Desde entonces,
la Parapsicología -que logró el esperado
reconocimiento científico en 1969- ha ido avanzando, aunque
lentamente y sorteando muchos obstáculos, en el conocimiento de las
facultades latentes de nuestra mente. No obstante, seguimos sin
aclarar si esa supuesta energía ("telergia") que
produce los fenómenos paranormales tiene su sede funcional en alguna
región concreta de nuestro cerebro.
Unos
consideran que el lóbulo temporal está
implicado en la fenomenología paranormal (Michael Persinger,
1989). Otros, en cambio, suponen que es el tálamo,
como por ejemplo el equipo de investigación "Hipergea"
de Barcelona.
En 1985 intentó ofrecer una respuesta:
"El
oxígeno de las neuronas talámicas del cerebro es
el factor desencadenante de la fenomenología paranormal".
Una
conclusión que no ha podido ser confirmada y que deja sin explicar
aquellos fenómenos PSI que trascienden los
límites temporales y espaciales. Hace ya varias décadas que el
propio Dr. Rhine mantenía sus dudas a este
respecto, sosteniendo que el factor PSI no es de
naturaleza física. En su excelente libro El Nuevo Mundo de
la Mente (1953) el padre de la Parapsicología Científica
manifestaba:
"En
alguna parte del organismo debe haber incluso lo que en cierto
sentido podría llamarse una localización, un lugar más
identificado con psi que cualquier otro. Eso no quiere decir que
tenga que existir un órgano receptor específico o una zona
determinada del cerebro".
De
todas formas, la idea de una "transferencia de energía"
está quedando relegada desde que irrumpió la teoría holográfica
de Pribam y Bohm. Esta última propone
que "el cerebro es un holograma que percibe y
participa en un universo holográfico". Por tanto, si en el
"nivel implicado" todas las cosas y acontecimientos
están interconectados, no hace falta que recurramos a modelos
explicatorios basados en campos energéticos para explicar los
fenómenos ESP y PK. Aquí
cabría hablar más bien de "unidades de información"
(Stanley Krippner, 1978).
Sin duda, el estudio de los
fenómenos paranormales está contribuyendo a ahondar en aspectos
hasta ahora desconocidos de la mente humana. Es, pues, importante
seguir investigando a fondo estas cuestiones, siempre con un espíritu
abierto pero a la vez crítico, y conseguir un mayor apoyo
multidisciplinar. Y es que, como reconoce el eminente catedrático de
Psicología José Luis Pinillos,
"en
el fondo, todo este inquietante mundo de la comunicación
telepática, de la percepción extrasensorial y
de las premoniciones constituye una advertencia, una
invitación a la humildad para los psicólogos demasiado orgullosos
de su ciencia, y representa también un reto al ingenio humano"...
Ultraconsciencia
¿Puede
expandirse la consciencia hacia niveles superiores de
la realidad?... Así lo cree la Psicología Transpersonal,
la rama más reciente de la psicología que aborda los fenómenos
limítrofes de la consciencia. Su precursor, el psiquiatra
checo Stanislav Grof lleva cuarenta años
investigando los llamados "estados modificados de
consciencia" lo que le llevó a crear un nuevo paradigma
sobre la naturaleza de la psique humana, opuesto al modelo
cartesiano-newtoniano. El movimiento transpersonal ha
tenido en los últimos años una gran acogida por parte de
psicólogos, psiquiatras, filósofos, físicos, pensadores y artistas
de vanguardia.
Lo "transpersonal"
-vocablo acuñado por el psicólogo Abraham Maslow en
1969- es, para el psicoanalista Enrique Galán,
"intraindividual,
pues en el interior de cada cual se agita el cosmos en su conjunto,
la 'physis' (...) Es un intento de comprender el misterio de
la Naturaleza a través del estudio de la psique humana".
En
ese viaje interior, hacia lo más profundo de uno mismo, se puede
vivenciar episodios perinatales, regresiones hacia
supuestas vidas pasadas, sintonización con otras
consciencias (individual, colectiva, planetaria...), comprensión de
los símbolos universales y, en grado último, experimentar una
comunión con la nada, con la unidad primordial. Todo un amplio
espectro de acontecimientos autotrascendentes que se
vuelven inefables...
Pero además, según Grof:
"las
'experiencias transpersonales' incluyen diversas visiones
arquetípicas, secuencias mitológicas, experiencias de influencias
divinas o demoníacas, encuentros con seres desprovistos de cuerpo o
suprahumanos y la identificación experiencial con la mente
universal o el vacio supracósmico".
Como
se puede ver, en estas experiencias cumbre encontramos elementos
análogos a los que, en ocasiones, nos describen los médiums,
los contactados y los visionarios religiosos (así
como aquellas personas que han sufrido una ECM).
No obstante, mediante el consumo de sustancias
alucinógenas (como el LSD) o empleando
técnicas como el trance, la meditación, la privación sensorial, la
danza rítmica, la respiración holotrópica, etc. el individuo puede
experimentar un "estado no ordinario de consciencia"
y penetrar en esas "dimensiones transpersonales de la psique"
de las que hablan, con otro lenguaje, los místicos de todas las
épocas y culturas.
Y es que, ya sea el "éxtasis
místico" en el contexto católico, el nirvana en
el budista, el satori en el zen o el samadhi en
el yoga, la experiencia y el resultado son los mismos: acceder a una
esfera supradimensional para fundirse con la "divinidad",
con lo "absoluto". Alcanzar esa "Consciencia
Cósmica" -como la denomina el Dr. Richard
Bucke- supone, a su vez, adquirir un conocimiento más profundo
de la realidad y unavisión holística del universo. El
sujeto experimenta asimismo un despertar de su intelecto, un
desarrollo de ciertas facultades extraordinarias (relacionadas,
preferentemente, con la "percepción extrasensorial"
y con la sanación), un mayor sentimiento de amor hacia
sus semejantes y un profundo respeto hacia toda forma viviente. No
sabemos si esos "destellos de lo infinito" son
vislumbrados por la consciencia humana porque somos lo que el
especialista Jon Klimo llama "subpersonalidades
dentro de una Mente-Cerebro Universal", pero de lo que podemos
estar completamente seguros es del profundo y positivo cambio que
experimentan aquellos que cruzan el umbral de los "reinos
transpersonales".
A
modo de epílogo
En
definitiva, la Naturaleza nos ha dotado de un tesoro de incalculable
valor. El cerebro, con todos sus misterios, seguirá deparándonos
muchas sorpresas en el siglo XXI. Hoy, muchos físicos cuánticos,
como Jack Sarfatti y Eugene Wigner,
llegan a preguntarse si nuestra consciencia ha creado la realidad del
Universo, ya que su papel es crucial en el mundo de las partículas
elementales (como se deduce del "Principio Indeterminista").
La nueva física ha reconocido finalmente la importancia que tiene la
psique en los fenómenos subatómicos. Ello ha contribuido a que
algunos físicos vanguardistas se interesen por conocer cuáles son
los puntos de conexión entre la física y el misticismo, e incluso
decidan introducirse en el terreno - aún "maldito"
para ciertas mentes atrofiadas - de la parapsicología,
como es el caso del premio Nobel de física Brian Josephson,
que aplica las leyes cuánticas a la explicación de los
fenómenos PSI.
"La
física, el brillante ejemplo de la ciencia pura y dura, que siempre
se ha tenido como un modelo para las demás, está ahora
trascendiendo la visión del mundo mecanicista y reduccionista. Nos
está conduciendo a una visión orgánica, holística y ecológica
similar a la de los místicos, las personas psíquicas y las que
tienen experiencias transpersonales espontáneas", especifica
muy acertadamente el físico teórico Fritjof Capra.
Anexo
1
Viaje hacia el universo interior
Los
relatos de aquellos que por diferentes vías -espontáneas o
provocadas- han protagonizado una "experiencia
transpersonal", que suele ser difícil de describir con
palabras ya que trasciende el mundo de los sentidos, coinciden en
muchos aspectos. El místico, el chamán, el médium, el que sufre
unaECM, el que "canaliza" supuestas
entidades astrales, el que medita, el que experimenta con sustancias
alucinógenas, etc. suelen narrar prácticamente lo mismo. Cuando se
encuentran bajo un "estado elevado de consciencia",
las puertas de la percepción se les abren a un mismo escenario, a un
"lugar" lleno de luz en el que se siente un estado de
felicidad suprema. Henry Corbin lo llama el "mundo
imaginal":
"Ese
mundo está escondido detrás del acto mismo de la percepción
sensorial y hay que buscarlo por debajo de su aparente certidumbre
objetiva (...) Es ontológicamente tan real como el mundo de los
sentidos y del intelecto. Debemos ser cuidadosos y no confundirlo con
la imaginación que el hombre moderno identifica con
la fantasía".
Veamos
algunos ejemplos...
El testimonio de una joven que sufrió un
accidente automovilístico nos sirve para ilustrar las intensas
visiones que se tienen durante una ECM:
"...Rápidamente
pasé del pánico y el temor por mi vida a ser plenamente consciente
de que iba a morir. Fue entonces cuando tuve la sensación de paz y
serenidad más profunda de mi vida. Fue como si hubiese viajado desde
la periferia de mi ser, el cuerpo que me contenía, hasta el centro
de mí misma, un lugar imperturbable, completamente silencioso y
tranquilo (...) Toda yo, fuese lo que fuese en ese momento, me sentí
transportada a un lejano y envolvente continuum más allá de lo que
anteriormente había creído que era la muerte (...) Me sentí feliz
y exuberante, incluso en medio de la catástrofe que me rodeaba (...)
El accidente y la experiencia que conllevó transformaron totalmente
mi visión del mundo y mi modo de comprender la existencia...".
¿Y
qué cuentan los supuestos "espíritus" sobre el
mundo del "más allá"?... La médium
británica Helen Graves recibió el siguiente
comunicado de una amiga suya que había fallecido poco tiempo antes:
"...Aquí
somos lo que parecemos ser... La luz es aquí literalmente la
sustancia y materia de la vida del pensamiento. Así, a medida que
nuestros pensamientos se armonizan con la vibración de la Divinidad
Creadora, la sustancia de nuestros cuerpos cambia, se torna menos
densa y refleja más luz".
Por
su parte, el contactado norteamericano Mark Probert suele
"canalizar" presuntas revelaciones
extraterrestres que versan sobre el Cosmos y la Vida:
"El
espacio no es algo objetivo 'per se' que se difumina a lo
lejos y puede ser cruzado en un viaje alucinatorio, sino un estado de
conciencia, la extensión de la propia vida interior. El espacio es
en sí mismo un estado de la energía universal, un campo de la
conciencia del ser".
El
estado de consciencia total (samadhi) que se consigue con la
meditación es percibido así por el yogui Sri Chinmoy:
"Ningún
pensamiento, ninguna forma: sólo existencia pura. La voluntad y el
pensamiento se extinguen. El final definitivo de la danza de la
naturaleza: yo soy Eso que he estado buscando".
Un
sujeto, sometido a una sesión controlada con LSD,
describió de la siguiente forma lo que para él fue la experiencia
más maravillosa de su vida:
"...Experimenté
un trepidante relámpago de éxtasis y mi cuerpo se disolvió en el
flujo de materia o energía del que está hecho el universo. Fui
arrebatado hacia el centro de la existencia de donde surgen todas las
cosas y en el que convergen todas las cosas (...) Hay una suave luz
que emana desde abajo, dando un brillo vacilante (...) De lo único
que se es consciente es del éxtasis y amor puros. Por un instante me
sentí tentado de permanecer en ese lugar de belleza infinita..."
La
verdad es que, en los últimos tiempos, se ha incrementado el número
de personas que afirman tener experiencias extraordinarias. ¿Cuál
sería el fin de estos encuentros con otras "realidades"?...
Según el psicólogo Kenneth Ring, autor de El
Proyecto Omega,
"nos
conducen hacia una reorientación fundamental de nuestros valores y
visiones del mundo personales, pero lo que es más importante es que
también parecen acelerar una transformación
psicofísica".
Quizás,
entre esos privilegiados individuos que logran traspasar el umbral de
la consciencia ordinaria para acceder a las "dimensiones
transpersonales",
esté emergiendo una nueva especie más avanzada. John
White ya
le ha dado un nombre: el Homo Noeticus...
Anexo
2
En busca del "Factor PSI"
La
supuesta energía psíquica responsable de los
fenómenos paranormales ha recibido diversos nombres: telergia,
bioplasma, potencialidad PSI, fuerza metaetérea, psicotrónica,
etc. Durante la época metapsíquica, se utilizaron otros términos
como "fluido mesmérico", "radiaciones
rígidas", "rayos N"... Sin embargo, hasta
ahora no se han ofrecido argumentos favorables sobre su naturaleza
física, ya que como sabemos, la energía disminuye proporcionalmente
en función de la distancia y eso no ocurre en fenómenos como la
telepatía; y, por otro lado, los fenómenos
PK (Psicokinesis) se han podido reproducir a
través de la llamadaJaula de Faraday por lo que hay que
descartar la posibilidad de que dicha energía
sea electromagnética como siempre ha creído
la Parapsicología oficial.
"Las
manifestaciones telérgicas, en las que intervienen una supuesta
energía física, mensurable y a veces visible, no constituyen hoy un
hecho todavía probado", asegura Antonio Jiménez
Visedo, directivo de la Sociedad Española de
Parapsicología.
Ante
esta deducción, pronto surgieron otras posibles explicaciones para
la actividad PSI. El astrónomo V. A. Firsoff se
refirió a una especie de partícula psíquica, semejante a
los neutrinos, a las que bautizó con el nombre de
"mindones". El psicólogo Cyril
Burt prefirió denominarlas "psicones",
mientras que el matemático A. Dobbs las llamó
"psitrones". Es así como se comienza
a relacionar los fenómenos ESP y PK con la mecánica
cuántica, siendo actualmente uno de los campos teóricos
predilectos de la Parapsicología Científica.
Pero
de lo que no hay duda es que la mente humana es el epicentro de la
fenomenología paranormal. Y parece ser también que cuando el
cerebro emite frecuencias del tipo "alfa"
(cuando el sujeto se encuentra en relajación), es más probable que
se manifiesten las facultades PSI, como se ha podido
constatar en numerosas pruebas de laboratorio. Hoy, mediante las
modernas técnicas de biofeedback (biorretroalimentación)
el sujeto puede producir y controlar voluntariamente el "estado
alfa".
Asimismo,
a través del método Ganzfeld (vocablo alemán que
viene a significar "campo total"), la persona es
sometida a una privación sensorial hasta alcanzar un nivel profundo
de relajación.
Este
tipo de experimentación con medios técnicos está contribuyendo a
que puedan desarrollar la ESP individuos que nunca
antes habían tenido experiencias de esta naturaleza. A su vez, se ha
podido comprobar con mayor control y rigor la existencia de
las facultades PSI atrayendo el interés de
científicos de diversas disciplinas.
Pero ¿es el "factor
PSI" una cualidad natural que poseía el hombre
primitivo y que fue perdiéndose conforme surgió el lenguaje
hablado? ¿o, por el contrario, es una facultad que está en proceso
de evolución como otras características (genéticas, físicas,
etc.) humanas?... No hay una respuesta concreta que nos pueda aclarar
esta duda. Existen opiniones para todos los gustos. Freud,
por ejemplo, señaló al respecto de latelepatía que,
"cabe
la sospecha de que fuera la vía original, arcaica, de comunicación
entre los seres individuales, que a lo largo del desarrollo
filogenético experimentó una regresión a favor del mejor método
de comunicación por medio de signos que se perciben con los órganos
sensoriales".
De
hecho, la antropóloga Margaret Mead ha encontrado
en algunas actuales tribus primitivas indicios
de que utilizan sistemas de comunicación
extrasensoriales amén de poseer otras capacidades
parapsicológicas.
Lo cierto es que, como afirmó Henry
Margenau, profesor de física de la Universidad de Yale,
"sabemos
hoy que existen muchos fenómenos que se sitúan en la frontera, en
la periferia de la ciencia actual. Fenómenos que aún no
comprendemos, que permanecen en la oscuridad, pero que, sin duda,
pasarán a formar parte del campo estudiado por la ciencia en el
futuro".
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Seite 7
LA CIENCIA DE LA ORACION - EFECTO ISAIAS - GREGG BRADEN
LA
CIENCIA DE LA ORACIÓN
La
oración que desata el cambio se compone de 3 elementos
fundamentales:
Pensamiento:
es
el sistema de guía que dirige nuestra emoción. El pensamiento puro
(sin emoción) carece de energía que le insufle vida. La emoción es
el fuego que energiza al pensamiento para transmutarlo en
manifestación.
Emoción:
es
la fuente de poder que nos empuja hacia delante en nuestras metas en
la vida. Es la energía que alimenta nuestros pensamientos para
transmutarlos en experiencia manifestada. Por sí sola la emoción
puede dispersarse y hacer que el rumbo deseado se vea desviado. Quien
guía y da dirección a la emoción es el pensamiento. La emoción de
este modo inyecta vida a las imágenes de nuestros pensamientos. Las
emociones primarias son solamente dos: el amor y el miedo, aunque
ambas son sólo expresiones del continuum del Amor. Las emociones o
bien fluyen por nuestro cuerpo o bien están depositadas en nuestros
tejidos celulares. El deseo, es una fuerza estrechamente relacionada
con la emoción y es quien empuja a la imaginación a una resolución.
Sentimiento:
es
la unión de la emoción y el pensamiento. Sentir equivale a
experimentar la energía (deseo) de nuestra emoción en fusión con
la imaginación de nuestros pensamientos.
EMOCIÓN
(deseo) + PENSAMIENTOS (imaginación) = SENTIMIENTO
El
sentimiento es la clave de la oración. La oración es la clave de la
manifestación de la Creación.
El
reto para conocer como nuestra vida se despliega en algún aspecto
que nos interese, está en observar cuales han sido nuestros
pensamientos y emociones que representan nuestros sentimientos. Es
también la clave para la manifestación consciente. El pensamiento
es un sistema de guía que nos puede indicar las posibles
alternativas que tenemos para experimentar. Es VER en nuestra mente
los posibles resultados. No se puede pensar de modo puro en una
experiencia “aterradora” o “placentera”, puesto que en este
caso el componente de la emoción está implicado. En este caso no
vemos solamente, también impulsamos lo visto (las palabras
“aterradora” o “placentera” en realidad ocultan las emociones
de miedo y amor respectivamente). El dolor sería desde esta
perspectiva, el SENTIMIENTO producido por un PENSAMIENTO alimentado
con la EMOCIÓN de miedo. La alegría sería el SENTIMIENTO producido
por un pensamiento alimentado con la emoción de amor.
Para
sanar los recuerdos dolorosos del pasado y dejar de crear situaciones
repetitivas que nos traigan nuevas experiencias dolorosas, la
recomendación desde aquí sería cambiar la emoción de la propia
experiencia. Para cambiar la emoción, el método más rápido es la
transmutación del juicio hecho al pensamiento, en la aceptación de
dicho pensamiento, pues este no es ni bueno ni malo, es sólo una
posibilidad que referencia a otras muchas posibilidades. El deseo de
experimentar cualquier pensamiento proviene del empuje creativo que
reside en el Núcleo del Ser, y este puede ser el Amor puro, sin
necesidad de miedo. La Paz así puede ser entendida como el estado de
reposo de Pensamiento Puro (posibilidades infinitas en el Vacio
original) que da perspectiva al Proceso Creador posterior, en el que
se implica la Fuerza de la emoción y se ve realizada en el
sentimiento del Alma por la experiencia.
NO
QUERER empuja a que el objeto de rechazo se vea acercado a la
conciencia en su plano manifestado. No querer es una emoción de
miedo que aviva al pensamiento puro y genera el sentimiento de DOLOR.
QUERER,
en un sentido, equivale a carecer, carecer tiene que ver con la
emoción de miedo; el miedo aviva el pensamiento. El pensamiento
podría parecer ser el de “tener”, pero también podría estar
vinculado con el de “no tener”, el de “permanecer” en el
estado actual. Si el pensamiento realmente fuera el de “tener”,
la manifestación de algo a través del miedo es más lenta que la
del amor. Si querer equivale a DESEAR un pensamiento y desear lleva
impresa la energía de la emoción, se crea el SENTIMIENTO, siendo
así que esta opción es la más productiva en la ORACIÓN.
Esta
filosofía parte de antiguas tradiciones (cristiana, budista,
indígena, egipcia y muchas más) que conciben, como hoy lo hace la
física cuántica, que TODA LA CREACIÓN está completa, todo existe
en el Eterno momento del Ahora y que todas las posibilidades de
estados de existencia son ilimitados. La Conciencia, activa, a través
del proceso explicado, la experiencia del aspecto parcial de la
Totalidad que está elige para sí, en un proceso sin fin y cada vez
más amplio. La emoción, en el plano del cuerpo, el pensamiento en
el plano de la mente y el sentimiento en el plano del alma, catalizan
la apertura de la Conciencia a la experiencia deseada. En realidad es
la Conciencia observada quien da el primer paso. Cuando la Conciencia
no es observada, la manifestación funciona en “piloto automático”
(inconsciente) por esfuerzo de la identificación con la mente y el
cuerpo… la personalidad egótica. Cuando se paso a la Conciencia
observada, al Observador, la creación ocurre sin esfuerzo y de
manera instantánea. Entre un momento y otro existen los grados de
“temporalidad” para la manifestación de la experiencia. El
caldo de la creación existe como un estado de posibilidades. Todos
los componentes para cualquier cosa que podamos llegar a concebir,
incluyendo la propia vida, existen en ese estado de posibilidad.
Aunque
allí están los componentes para formarlas, no hay ningún
desencadenante que las «empuje» a moverse. Esta idea es muy similar
a hacer una barra de caramelo de colores con una jarra de agua a la
que le hemos añadido mucho azúcar. Podemos añadir muchas
cucharadas de azúcar en el agua y ver cómo se disuelve y
desaparece. Aunque ya no vemos el azúcar, sabemos que hay varias
cucharadas en esa agua.
El
azúcar permanece en el mismo estado, invisible, hasta que llega algo
que cambia las condiciones del agua. A eso lo llamamos catalizador,
algo que desencadena una nueva oportunidad para que el agua y el
azúcar interactúen. El desencadenante puede ser algo tan simple
como colocar una cuerda de fibra en el agua. Cuando el agua
impregnada de azúcar se absorbe en la cuerda, se evapora y se separa
del azúcar. Al no haber agua, el azúcar se cristaliza en una nueva
expresión de sí mismo, en los diminutos cristales que siguen las
leyes del aire más que las del agua. Diferentes temperaturas y
presiones representan distintas leyes y producen cristales
diferentes.
Cuando
creamos sentimientos sobre las cosas que queremos experimentar en el
mundo, estos son como la cuerda en la solución de azúcar. Entre las
posibilidades de la creación colocamos una imagen de
sentimientos, con la energía suficiente para hacer realidad una
nueva posibilidad. Sin embargo, la clave de este sistema es que la
creación devuelve precisamente lo que nos ha mostrado nuestra
Imagen. La imagen le dice al caldo creativo dónde hemos puesto
nuestra atención. La emoción que asociamos a nuestra imagen atrae
la posibilidad de la misma. Cuando «no queremos» algo -Una emoción
que se basa en el miedo-, nuestro miedo está aumentando eso que no
queremos. Estas leyes nos invitan a robustecer nuestras elecciones
centrándonos en las experiencias positivas que hemos elegido más
que preparándonos para las cosas negativas que no deseamos. La
creación simplemente produce la consecuencia de nuestro sentimiento,
perpetuando aquello que hemos imaginado. Este es el antiguo secreto
de un modo olvidado de oración, algo que se perdió en el siglo IV
con la Reforma del Concilio de Nicea en la que se seleccionaron y
adaptaron las escrituras de origen cristiano para que fueran más
accesibles al pueblo y a la propia Iglesia, pues toda esta tecnología
retumbaba como mística inaccesible para la cultura predominante.
¿POR
QUÉ LA ORACIÓN A VECES “NO FUNCIONA”?
Veamos
un momento los distintos tipos de oración para entenderlo:
ORACIÓN
COLOQUIAL: nos comunicamos con Dios con nuestras propias
palabras, describiendo nuestros problemas o dando las gracias por
las bendiciones que recibimos en nuestras vidas. “Amado Dios,
tengo un problema con mi marido, aunque te doy gracias por tener una
familia
ORACIÓN
DE PETICIÓN: “Amado Dios, permíteme ser mejor
persona, más amable, más cercano, sacarme mi oposición y
encontrar una mujer con quien formar una familia”
ORACIÓN
RITUALISTA: repetición de secuencias de palabras durante
un tiempo prolongado. Las oraciones de antes de irse a dormir o las
de bendición de los alimentos.
ORACIÓN
MEDITATIVA: esta oración trasciende las palabras.
Permanecemos en silencio, quietos, abiertos y conscientes a la
presencia de las fuerzas creativas dentro de nuestros mundos y
nuestros cuerpos. En nuestra quietud dejamos que la creación se
exprese a través de nosotros. Para muchas personas la meditación
va más allá de la oración. En el sentido más estricto de la
palabra, si la meditación implica un pensamiento, una emoción y un
sentimiento, puede ser definida como meditación-oración.
Estos
cuatro modos utilizados individualmente o combinados, constituyen el
grueso de las modalidades de oración que se emplean en occidente.
El
modo de orar de las tradiciones antiguas antes citadas no parece
encajar en ninguna de las anteriores categorías. ¿Es posible que
exista un quinto modo de orar que nos permita fusionar pensamientos,
emociones y sentimientos en una única y potente fuerza de creación?
Al parecer, sí.
Gracias
a nuestras comprensiones actuales de la física cuántica sobre el
tiempo
y sobre el origen de la experiencia, sabemos que cualquier “milagro”
es en realidad un potencial que ya existe. Se entiende así, que
cualquier experiencia es un milagro, sea esta del orden que sea. Este
es el significado profundo de que “vuestras oraciones ya han sido
escuchadas y atendidas incluso antes de ser pronunciadas”.
Cualquier oración, cualquier milagro, ya se ha producido y sólo es
cuestión de sentir esa verdad en el proceso de la oración.
Podríamos llamar a este quinto tipo de oración, la ORACIÓN DE
GRATITUD por lo que ya tenemos (y tenemos cualquier cosa que
agradecemos y sentimos en nuestro interior, sin juicios a “qué
tipo de cosa sea”), en lugar de pedir para que nuestras oraciones
sean escuchadas. “Si tuvierais Fe como un grano de mostaza…”
Jesús fue educado en esta tradición y formado en escuelas de
Misterio, como eran llamadas antiguamente.
Ahora
imaginad una Oración de petición al estilo que todos hemos
aprendido, por ejemplo, para conseguir la paz en el Mundo:
Nos
centramos en las condiciones donde creemos que no existe la paz.
Pedimos
la intervención de un gran poder para que cambie dichas
condiciones.
Al
hacer la petición estamos reconociendo que la paz y que el cambio
positivo todavía no existen en esos lugares.
Continuamos
pidiendo esta intervención hasta que vemos que se produce el cambio
o bien desistimos.
Ahora
veamos como funciona en el mismo caso el Quinto tipo de Oración:
Tomamos
nota de todos los acontecimientos, lo que vemos cuando no hay paz,
sin juzgarlos como buenos, malos, justos o injustos.
Utilizamos
la tecnología del PENSAMIENTO-EMOCIÓN-SENTIMIENTO para crear las
condiciones desde nuestro interior que elegimos para observar en
nuestro “exterior”. Por ejemplo: “un cambio positivo en la
tierra y sanación para todo tipo de vida” Nuestro sentimiento de
que eso ya es así da fuerza a nuestra oración y materializa ese
fruto. Al hacerlo hemos renovado el recuerdo de una posibilidad que
se ajusta más a nuestros propósitos. Traemos literalmente a la
conciencia lo que desde siempre ha existido.
Reconocemos
el poder de nuestra tecnología interna, nuestro papel de elección
en el proceso de manifestación y damos por hecho que nuestra
petición ya se ha cumplido; la paz y la sanación ya están aquí,
presentes.
Quiero
que veáis la traducción moderna desde el arameo (nuestra actual
Biblia) del fragmento del Evangelio de Juan 16, 23-24: “En
verdad, en verdad os digo que todo cuanto pidiereis a mi
Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis
pedido en mi nombre: pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea
cumplido”
Y
ahora una traducción mas literal del texto original en arameo: “Todo
aquello que pidáis directa y abiertamente … en mi nombre te será
concedido. Hasta ahora no lo has hecho. Pide sin un motivo oculto y
serás rodeado por la respuesta. Déjate envolver por lo que deseas,
que tu júbilo sea completo” En el primer caso se nos invita a una
forma de acción que realizamos “desde fuera” para obtener un
efecto de un Poder Supremo.
En
el segundo se nos invita a acoger el método de la oración como el
reconocimiento de la conciencia que nosotros encarnamos. Al
invitarnos a estar “rodeados” por nuestra respuesta y “envueltos”
por nuestro deseo, este pasaje enfatiza el Poder de nuestros
sentimientos como el lenguaje de alma para convocar la experiencia.
Hemos
por tanto de tener los sentimientos de que nuestra creación está
cumplida. Así es como esta oración es un modo de acción de
gracias, y por esto se dijo que la oración más poderosa es la de
acción de gracias; esto no se ha llegado a entender bien hasta
ahora.
¿Y
que pasa si nuestras oraciones no tienen un impacto en nuestra
experiencia manifiesta en un periodo concreto de tiempo?
La
mayoría entendería esto como un “fracaso” de la oración, en
lugar de cómo parte del proceso que da paso a la manifestación, más
aún si los acontecimientos que continúan tras la oración son
opuestos a los que hemos sentido en nuestro corazón o si simplemente
no pasa “nada” (aquí empiezan los juicios a los acontecimientos
y la interpretación del significado de los acontecimientos, en lugar
de conectar con el ahora como viaje del deseo hacia la forma… este
sería el “error”). Es en este punto donde se “pierde” la fe.
En realidad, lo que se hace es volver a colocarla en el resultado que
actualmente experimentamos en el plano manifestado, es decir, en lo
contrario de lo expresado en la oración. Este tipo de respuesta
tiene que ver con nuestra identificación con las formas como
expresión de lo real, por una parte y con el miedo al significado
del cambio (al hacernos conscientes de nuestra participación en el
proceso de creación que hasta el momento habíamos considerado algo
fuera de nuestro control), al sacarnos de nuestra ignorancia y
nuestra “insignificancia” creadora, la cual nos resulta cómoda
al no hacernos partícipes de la creación, brindándonos la ilusión
de victimismo. La asunción de responsabilidad en el proceso creativo
de la Vida nos sumerge de lleno en la dimensión espiritual y en el
compromiso con la Creación consciente… Libertad Plena de elección.
Pero consciente o inconscientemente no podemos dejar de crear.
Podemos ser víctimas o actores, esa es la diferencia.
Podríamos
entender las “contradicciones” o los sinsentidos, que acontecen
tras la oración, como momentos sagrados que preparan el terreno para
que la nueva realidad se haga presente. Evidentemente, cuando hacemos
una oración de cambio en nuestras vidas, las condiciones previas
están en proceso de descomposición (literalmente) y esto, por
utilizar al máximo el significado de la palabra, puede “oler mal”,
siendo importante vivirlo con atención (sin juicios, sin
interpretaciones, sin expectativas) y dejarlo descomponerse en su
totalidad sin resistencias. Este es el reto.
Veamos
dos definiciones de Fe. La clásica dice: “creencia que no se basa
en pruebas lógicas o evidencias materiales”. La cuántica o la de
tradiciones antiguas reza: “aceptación de nuestro Poder como
Fuerza directriz en la Creación”. Imagino que vuestras sensaciones
no serán las mismas en ambas definiciones.
“Siete
son los senderos que cruzan el Huerto Infinito y cada uno deberá
transitarse con el cuerpo, el corazón y la mente, cual uno…”
Evangelio
Esenio de la Paz (uno de los descatalogados en el concilio de Nicea).
Por
último, para terminar este macro-resumen que os he hecho de cara a
infundir curiosidad y ganas de movilizar nuestro potencial interior
ilimitado, os quiero mostrar los 4 principios en los que se basa este
tipo de oración de acción de gracias.
PRINCIPIO
1. YA ESTAMOS SANADOS
Explicación
La
clave para comprender este principio es la misma que nos permite
elegir nuevos resultados para nuestra situación. La comprensión de
que ya estamos sanados surge de nuestra visión del mundo como un
conjunto de posibles resultados y de nuestra habilidad para elegir
qué resultado queremos experimentar. El reconocimiento de nuestro
papel como fuerza activa en la creación, capaz de atraer nuevos
resultados a nuestra vida mientras nos desprendemos de los que ya nos
han servido, es inherente a esta fe.
Nuestro
cuerpo es el mecanismo de respuesta interactiva, que nos refleja la
cualidad que hemos elegido para los siguientes aspectos: pensamiento,
sentimiento, emoción, respiración, nutrientes, movimiento y respeto
por la vida.
En
el ejemplo del tumor que desaparecía en apenas 3 minutos por acción
de la oración de gratitud, llevada a cabo por 4 personas
experimentadas en esta forma de oración (capítulo IV), en lugar de
imponer la voluntad de curar el cáncer, los médicos eligieron
sentir, pensar y exteriorizar una situación donde el tumor nunca
había existido (“está hecho, está hecho. La salud está aquí,
ahora). Al hacerlo, atrajeron un nuevo desenlace, la capa
superpuesta de una posibilidad cuántica que reflejaba las creencias
del momento. En dos minutos y cuarenta segundos la nueva creencia
reemplazó a la antigua. Los antepasados conocían el poder de esta
tecnología como método de oración, que trascendía cualquier
principio religioso, místico o científico.
Implicaciones
Para
aceptar el principio de que ya estamos curados, se nos invita a
concebir la posibilidad de que hay infinitos resultados para una
situación en concreto. El acto de elegir cosas nuevas en nuestra
vida es la tecnología que nos permite seleccionar otras
posibilidades. Desde la perspectiva que define la oración como una
cualidad del sentimiento, esta también se convierte en un lenguaje
(el sentimiento es el lenguaje del Alma) para ajustar las elecciones
de salud y relaciones que afirman la vida.
El
principio de que ya estamos curados nos recuerda que cada vez que
pedimos ser sanados en una situación, existe la posibilidad
de que nuestra súplica ya haya sido respondida en otra situación.
Teniendo en cuenta esta posibilidad, cada vez que nos diagnostican un
estado de mala salud o una enfermedad que pone en peligro nuestra
vida, se nos está mostrando sólo uno de los múltiples resultados
posibles para ese momento.
El
diagnóstico de una condición no es necesariamente acertado ni
fallido. Al no permitir otras posibilidades, sencillamente es
incompleto. En ese mismo momento, también ha de existir otro
resultado en que la mala salud, la enfermedad o esa condición no
estén presentes. Ya existen todas las posibilidades. Cada resultado
es real. Según este principio, la diferencia entre diversos
resultados es una cuestión de perspectiva nuestra. La frase “cambia
de perspectiva” adquiere un potencial hasta ahora no concienciado
en nuestra experiencia.
Aplicación
a nuestras vidas
En
cada momento, elegimos cosas que afirman o niegan la vida en nuestro
cuerpo.
Consciente
o inconscientemente, elegimos la cualidad de cada uno de estos seis
parámetros: pensamiento, sentimiento, emoción, respiración,
nutrientes y movimiento.
Hemos
de preguntamos si aportamos la cualidad más alta que somos capaces
de producir, para cada uno de ellos. En caso de que descubramos las
condiciones en nuestro cuerpo que queramos cambiar, la cualidad de la
salud es la señal para tener en cuenta uno de los parámetros de la
vida o una combinación de los seis.
Al
aplicar nuestro método de oración olvidado de que ya estamos
curados, la oración se convierte en una aclaración de la(s)
condición(es) que elegimos representar en el mundo, en lugar de ser
una súplica para un cambio en nuestra condición actual.
Sentir
y vivir con el conocimiento de que ya existen otras condiciones nos
sintoniza con el fruto de nuestra nueva elección.
PRINCIPIO
2. TODOS SOMOS UNO
Explicación
Las
cifras del censo mundial indican que somos aproximadamente seis mil
millones de personas en el planeta. Este principio nos recuerda que
cada persona es una expresión única e individualizada de una sola
conciencia unificada. Dentro de esta unidad, las opciones y acciones
de cada persona afectan a todas las demás en algún grado.
Implicación
Las
implicaciones de este principio son muy extensas y, al mismo tiempo,
de una tremenda importancia.
En
el sentido más amplio, nuestro papel dentro de una conciencia
unificada significa que no pueden haber acciones aisladas, que no
existe el «ellos» y el «nosotros». Ya no podemos contemplar las
condiciones de nuestro mundo como «sus problemas» y «nuestros
problemas». En un campo de conciencia unificada, cada elección que
hacemos, en cada nivel posible (pensamiento, emoción, sentimientos)
y cada acto que realizamos en cada momento, día tras día, ha de
afectar a todas las demás personas de este mundo. Algunas acciones
producen un mayor efecto que otras. Sin embargo, el efecto sigue
presente. Cada vez que elegimos una nueva forma de enfrentarnos a
los retos de la vida, nuestra solución contribuye a la diversidad de
la voluntad humana que asegura nuestra supervivencia. Cuando uno de
nosotros se aventura en una nueva solución creativa para los
aparentemente pequeños retos de nuestra vida individual, nos
convertimos en un puente para la siguiente persona que se encuentra
ante el mismo reto, y para la siguiente, y así sucesivamente (el
ahora revelado inconsciente colectivo). Cada vez que uno de nosotros
se enfrenta a la condición a la que otros ya se han enfrentado en el
pasado, tiene más opciones a las que recurrir de nuestra respuesta
colectiva. Relativamente pocas personas pueden crear posibilidades
que se conviertan en opciones para todos. En este mundo de conciencia
unificada están implícitas las consecuencias de nuestras acciones.
Cada vez que herimos a los demás con nuestras palabras o acciones,
en realidad nos estamos hiriendo a nosotros mismos. Cada vez que
quitamos la vida a alguien, nos hemos quitado una parte de nuestra
propia vida. Los propios pensamientos que nos hacen herir a otro
limitan nuestra habilidad para expresar la voluntad de la creación a
través de nosotros mismos.
Al
mismo tiempo, cada vez que amamos a otra persona, nos amamos a
nosotros mismos. Cada vez que dedicamos un tiempo a otra persona,
intentamos entenderla, nos ponemos al alcance de los demás, hemos
hecho cada una de estas cosas para nosotros mismos. Cuando
desaprobamos las acciones, elecciones o creencias de los demás, a
través de ello somos testigos de aquellas partes de nosotros mismos
que necesitan mayor sanación.
Aplicación
Cuando
otras personas realizan acciones que puede que consideremos de forma
negativa, se nos invita a que reconozcamos su papel en la unidad como
una parte de nosotros que ha elegido una vía distinta. Sin tener que
condonar, consentir o incluso aceptar las acciones de otras personas,
se nos dice que bendigamos compasivamente la acción como una
posibilidad más y que prosigamos con nuestra nueva elección.
La
clave de nuestra unidad es la influencia para transformar nuestro
mundo. El poder de nuestra unidad permite que relativamente pocas
personas puedan influir en la calidad de vida para toda una
población.
PRINCIPIO
3. ESTAMOS EN RESONANCIA, «EN SINTONÍA» CON NUESTRO MUNDO
Explicación
Somos
parte de todo lo que percibimos. Al igual que grupos de átomos,
moléculas y compuestos, estamos hechos justamente de los mismos
elementos que nuestro mundo, nada más y nada menos. Este principio,
base de muchas creencias antiguas y de los indígenas, nos invita a
recordar que mediante hilos invisibles y cuerdas inconmensurables,
formamos parte de toda expresión de vida. En un mundo de semejante
resonancia, cualquier roca, árbol, montaña, río y océano forma
parte de nosotros. Sea lo que fuere lo que les suceda a los
materiales de nuestro mundo, lo percibimos con nuestro cuerpo.
Los
materiales que nos rodean en nuestra vida cotidiana reflejan la
cualidad que hemos elegido en nuestra vida. Nuestros hogares, coches,
animales domésticos y nuestra Tierra, todos sin excepción, nos
reflejan, en cada momento, la cualidad, las implicaciones y las
consecuencias de nuestras decisiones.
Implicación
Mientras
aprendemos a reconocer qué es lo que nos están diciendo las
condiciones del mundo exterior, se nos muestran posibilidades
cargadas de fuerza para crear un cambio en nuestro mundo mediante los
cambios en nuestra vida. Los investigadores han documentado cambios
en la Tierra que están en relación directa con los cambios en la
conciencia humana. Sensores colocados en la tierra alrededor de una
persona que experimentaba desde una ira extrema hasta el súmmum de
la compasión, han detectado el cambio en la frecuencia biológica.
¿Cuál
es el efecto exterior de que muchas personas, quizá comunidades
enteras o ciudades, compartan emociones comunes de ira o compasión?
¿Es posible que sanar las emociones dentro del pequeño mundo de
nuestros cuerpos tenga efectos sobre el mundo que nos rodea, en cosas
como los patrones climáticos y la actividad sísmica?
Aplicación
En
cada momento de la vida estamos relacionándonos con los elementos de
nuestro mundo. A través de nuestras amistades, romances, hogares,
vehículos y las circunstancias de la vida, se nos ofrecen poderosas
revelaciones para comprender nuestro sistema de creencias, juicios e
intenciones. A medida que cambiamos nuestras creencias y hallamos
nuevas formas de expresión, este principio afirma que el mundo que
nos rodea refleja nuestras decisiones. Los sistemas turbulentos se
serenan en presencia de la paz. Las elecciones que afirman la vida
dentro de nuestros cuerpos crean condiciones en nuestro mundo que
reflejan dichas decisiones. Quizás esto sea una explicación de la
antigua sugerencia de que, para sanar nuestro mundo, hemos de empezar
por crear las condiciones que nos sanarán a nosotros.
PRINCIPIO
4. LA TECNOLOGÍA DE LA ORACIÓN NOS FACILITA EL ACCESO DIRECTO A
NUESTRO CUERPO, A LOS DEMÁS Y A LAS FUERZAS CREATIVAS DE NUESTRO
MUNDO
Explicación
Mediante
nuestra tecnología interna de la oración entramos en comunión con
las fuerzas invisibles de nuestro mundo. Siempre hemos tenido la
habilidad de acceder a estas fuerzas y utilizarlas para determinar la
cualidad que rige nuestra vida y nuestro mundo.
Implicación
Las
experiencias del mundo exterior reflejan las elecciones que hemos
hecho en cada momento, en cada respiración. Unas veces somos
conscientes de ellas, otras no.
Investigaciones
recientes han demostrado que nuestras emociones y sentimientos
influyen directamente en la expresión de nuestro ADN. ¡Otros
estudios indican que nuestro ADN también influye en el
comportamiento de los átomos y moléculas de nuestro mundo exterior!
Hemos
presenciado la respuesta del tejido humano para cualidades
específicas del sentimiento, como en la «curación» de lesiones y
tumores en cuestión de segundos. Se ha demostrado el vínculo,
aunque las implicaciones sobrepasan el marco de la ciencia moderna.
Nuestra elección de reconocer la relación es muy personal, y nos
invita una vez más a «pensar pensamientos de ángeles y actuar como
actúan los ángeles».
Aplicación
La
oración puede que sea la fuerza más poderosa de la creación. A
cada uno se nos ha dado un lenguaje silencioso que nos permite
participar en el resultado de los acontecimientos y de los retos de
nuestra vida. Orar juntos es una oportunidad para compartir los
frutos de nuestro mundo.
Las
antiguas tradiciones y los científicos modernos insinúan que la
oración es la sofisticada tecnología que nos permite reconocer las
posibilidades de futuros resultados y elegir cuál queremos
experimentar.
Cuando
nos convertimos en las condiciones que elegimos experimentar en el
mundo, atraemos el resultado que refleja nuestra elección. Con ello,
las guerras, las enfermedades y el sufrimiento ya no «suceden»
sencillamente; sino que se nos ha mostrado el mecanismo por el que
suceden. Al mismo tiempo, también tenemos el poder de volver a
elegir.
¡Qué
irónico resulta que los descubrimientos de la tecnología del siglo
xx, principalmente producto de la defensa y de su aplicación
militar, hayan conducido a las revelaciones que nos dirigen hacia la
poderosa y sencilla ciencia de la oración! La base está ahora en su
lugar. Los datos se han medido y los experimentos se han llevado a
cabo. Hemos probado, al menos bajo ciertas condiciones, que el
pensamiento y la emoción producen el sentimiento, y que el
sentimiento produce patrones vibratorios que afectan a nuestro mundo.
Cuando cambiamos la cualidad de nuestro sentimiento, cambiamos el
patrón de vibración, modificando así los patrones del mundo
exterior.
La
cuestión ahora es, ¿cómo y en qué medida afectan nuestros
patrones de sentimiento al mundo que nos rodea? Si podemos hallar un
vínculo entre la fuerza invisible del sentimiento humano y el efecto
de nuestros sentimientos en el mundo que nos rodea, habremos llegado
a cerrar el círculo. Ese vínculo dará nueva credibilidad a las
tradiciones antiguas y a las habilidades que los místicos y los
yoguis han demostrado con los años. El trabajo de
Vladimir Poponin puede ofrecernos algunas de las
primeras pruebas que confirman una relación directa entre la materia
y el ADN humano.
Barcelona
29-08-2013
Seite 8
LOS GENES NO CONTROLAN EL CONPORTAMIENTO CELULAR
¡LA
AFIRMACIÓN DE QUE LOS GENES "CONTROLAN" EL COMPORTAMIENTO
CELULAR ES INCORRECTA!
“Se
ha demostrado que los campos electromagnéticos pulsantes regulan
virtualmente cada función de la célula,
incluyendo la síntesis del ADN,
la síntesis de
ARN,
la síntesis de las
PROTEÍNAS,
la división celular, la diferenciación celular, la morfogénesis y
la regulación neuroendocrina. Estos
conocimientos son relevantes porque ellos reconocen que el
conocimiento biológico puede ser controlado por fuerzas de energía
"invisibles"
las
cuales incluyen
los pensamientos.”
Actualmente
se acepta que los estímulos ambientales pueden inducir mutaciones
"adaptativas" que capacitan a una célula
a alterar específicamente sus genes. Es mas, tales mutaciones pueden
ser como consecuencia de la percepción que tiene un organismo de su
ambiente.
Por
ejemplo, si un organismo "percibe
un estrés que realmente no existe,
la
percepción errónea puede cambiar los genes para acomodarse a la
"creencia".
Biología
de las Creencias
Por:
Bruce
Lipton, PhD
Profesor
Adjunto, Life Chiropractic College West, San Lorenzo, California. Los
Angeles, EE.UU.
Los
recientes avances de la biología
celular
están anunciando un importante giro evolutivo. Por casi 15 años
hemos mantenido la ilusión de que nuestra salud y destino estaban
programados en nuestros genes, concepto referido a un determinismo
genético. Aunque la conciencia de la humanidad está impregnada por
la creencia de que el carácter de la vida está predeterminado
genéticamente, un enfoque nuevo y radical se está desarrollando en
las fronteras de la ciencia. Los biólogos
celulares
ahora reconocen que el ambiente (universo externo y fisiología
interna), y sobre todo, nuestra
percepción del ambiente, controlan directamente la actividad de
nuestros genes.
La conferencia revisará ampliamente los mecanismos moleculares
mediante los cuales el conocimiento ambiental interfiere en la
regulación genética y guía la evolución del organismo. La
física cuántica
detrás de estos mecanismos, provee la comprensión acerca de los
canales de comunicación que unen la dualidad mente-cuerpo. El
conocimiento acerca de cómo las signos vibratorios y la resonancia
tienen impacto en la comunicación molecular, constituye la clave que
revela el mecanismo mediante el cual nuestros pensamientos, actitudes
y creencias crean las condiciones de nuestro cuerpo y el mundo
externo. Este conocimiento puede ser empleado para redefinir
activamente nuestro bienestar físico y emocional.
Antecedentes:
El
conocimiento de las
bases filosóficas fundamentales de la medicina convencional
(alopática) es relevante ya que aclara por qué y cómo se originó
el dogma del determinismo genético. Francis Bacon definió la misión
de la Ciencia Moderna poco después de la aparición de la Revolución
Científica (1543). De acuerdo a esto, el propósito de la ciencia
era controlar la naturaleza. Para cumplir con esta meta, los
científicos tenían que primero adquirir el conocimiento de lo que
"controla" la estructura y función (comportamiento) de un
organismo.
Los
conceptos basados en los principios de la
física Newtoniana definieron
la aproximación experimental a esta búsqueda. Estos principios
estipulan que el Universo
es un "mecanismo físico" compuesto por partes (materia) no
dándole importancia a la "energía
invisible”.
Según este punto de vista, todo lo que importa es "materia".
En consecuencia, la ciencia moderna esta absorta en el MATERIALISMO.
La
forma de entender como un delicado mecanismo que trabaja sincronizado
es desarmándolo y analizando todas las "partes" que lo
componen. Esta aproximación es lo que se dice como REDUCCIONISMO.
A través de un análisis de las partes y de como ellas interactúan,
se pueden identificar las partes defectuosas en un organismo que
funciona mal, las cuales pueden ser reparadas o reemplazadas con
"partes" fabricadas (drogas, ingeniería genética,
prótesis, etc.). El conocimiento de los mecanismos del cuerpo
permitiría a los científicos
DETERMINAR
como trabaja un organismo y como "controlar" el organismo
alterando sus "partes".
En
la primera mitad del siglo 20, los biólogos estuvieron preocupados
en seccionar los organismos y estudiar sus células.
Posteriormente, las células
fueron también fragmentadas y sus "partes" moleculares
catalogadas y caracterizadas.
Las
células están compuestas por cuatro tipos de macromoléculas:
Ácidos Nucleícos (sustancia genética), Lípidos (grasas),
Polisacáridos (azúcares), Proteínas.
El
término PROTEINA
significa
"elemento primario"(proteios, Griego) ya que las proteínas
son los componentes primarios de todas las plantas y células
animales. Un ser humano esta compuesto de ~100.000
proteínas diferentes.
Las
proteínas son "cadenas" lineales c€nes están compuestas
por moléculas
de aminoácidos.
Cada
uno de los 20 diferentes aminoácidos tiene una forma única, por lo
tanto cuando están unidos en una cadena, la proteína resultante se
pliega en una elaborada "estructura lineal" tridimensional.
El patrón de plegamiento de la proteína estará determinado por la
secuencia de las uniones de sus aminoácidos.
El
balance de las cargas electromagnéticas
de sus aminoácidos sirve para controlar la forma final de la
estructura. La forma única de una estructura proteica es denominada
"conformación".
De
la misma manera que una llave y su cerradura, la estructura de la
proteína se complementa con la forma de las moléculas ambientales
(lo que incluye otras proteínas). Cuando
las proteínas interactúan con las moléculas ambientales
complementarias, ellas se ensamblan en estructuras complejas (de la
misma manera que los mecanismos se engranan para hacer un reloj).
Cuando
la proteína se acopla químicamente con otras moléculas, cambia
la distribución de las cargas
electromagnéticas
en la proteína.
Los
cambios en la "carga"
cambian la forma de la proteína.
Por lo tanto, cuando se acopla con químicos, la proteína modificará
su forma, de una conformación a otra. Una proteína genera
"movimiento" cuando cambia su forma. El movimiento de la
proteína puede aprovecharse para realizar un "trabajo". Un
grupos de proteínas interactuantes que trabajan juntas para llevar a
cabo una función específica son denominadas "vías". Las
actividades de vías específicas de las proteínas proveen lo
necesario para la digestión, excreción, respiración, reproducción
y otras funciones fisiológicas usadas por los organismos vivientes.
Las
proteínas suministran lo necesario para las funciones y estructuras
del organismo, pero acciones proteicas al azar, no pueden
proporcionar lo necesario para la vida. Es así que los científicos
necesitan identificar el mecanismo que "integra" las
funciones de la proteína que permiten los comportamientos complejos.
Esta investigación estuvo unida al hecho de que las proteínas son
lábiles (opuesto a estables).
Como
las partes de un carro, las proteínas se "gastan" cuando
son usadas. Si una proteína individual en una vía se gasta y no es
reemplazada, entonces la acción de esa vía, se detendrá. Para
retomar la función, la proteína debe ser reemplazada. En
consecuencia, se pensó que las funciones del comportamiento eran
controladas "regulando" la presencia o ausencia de
proteínas que integran las vías. La fuente de reemplazo de las
partes proteicas esta relacionada a factores de "memoria"
que proveen la herencia…. la transmisión de un "cáracter".
La
búsqueda de factores hereditarios que controlaban la síntesis de
proteínas condujeron al ácido desoxiribonucléico (ADN). En 1953,
Watson y Crick revelaron el misterio del "código genético",
el cual demostró como el ADN servía como "heliograma"
molecular que definía la secuencia de aminoácidos comprendidos en
una proteína.
El
heliograma del ADN para cada proteína es referido como un GEN. Dado
que las proteínas definen el carácter de un organismo y las
estructuras de las proteínas son codificadas por el ADN, los
biólogos establecieron el dogma conocido como la Primacía del ADN.
En este contexto, Primacía significa "primer nivel de control".
Se concluyó que el ADN "controla" la estructura y
comportamiento de los organismos vivientes.
Dado
que el ADN "determina" el carácter de un organismo,
entonces es apropiado reconocer el concepto de Determinismo Genético,
y la idea de que la estructura y comportamiento de un organismo está
definida por sus genes. La filosofía
materialista-reduccionista-determinista de la ciencia condujo al
Proyecto del Genoma Humano, el programa multibillionario para mapear
todos los genes. Una vez que este se cumpla, se asume que nosotros
podemos usar ese conocimiento para reparar o reemplazar genes
"defectuosos", y en el proceso, realizar la misión de la
Ciencia de controlar la expresión de un organismo.
Desde
1953, los biólogos han asumido que el DNA "controla" la
vida. En los animales multicelulares, el órgano que "controla"
la vida es conocido como el cerebro. Ya que se presume que los genes
controlan la vida celular y que los genes están contenidos en el
núcleo de la célula, se esperaría que el núcleo fuera el
"cerebro" de la célula.
Disipando
el Mito de los genes
Si
en cualquier organismo se remueve el cerebro, la consecuencia
necesaria e inmediata de esa acción es la muerte del organismo. La
remoción del núcleo de la célula, referido como enucleación,
sería equivalente a remover el cerebro de la célula. Si bien la
enucleación resultaría en la muerte inmediata de la célula, las
células enucleadas pueden continuar sobreviviendo y exhibiendo un
control "regulado" de sus procesos biológicos. De hecho,
las células pueden vivir por dos o más meses sin un núcleo.
¡Evidentemente,
la asunción de que los genes "controlan" el comportamiento
celular es incorrecta!
Tal
como lo ha descrito Nijhout, los genes no son "autoemergentes",
lo que significa que lo genes no pueden activarse o desactivarse. Si
los genes no pueden controlar su propia expresión, ¿como pueden
ellos controlar el comportamiento de la célula? Nijhout, enfatiza
que los genes son regulados por "señales ambientales", En
consecuencia, es el ambiente el que controla la expresión genética.
¡En vez de apoyar la Primacía del ADN, tendríamos que reconocer la
Primacía del ambiente!.
Las
células "leen" su ambiente, analizan la información y
luego seleccionan el programa de comportamiento adecuado para
mantener su supervivencia. El hecho de que los datos sean integrados,
procesados y usados para dar una respuesta conductual calculada
enfatiza la existencia de un equivalente al "cerebro" en la
célula. ¿Dónde esta el cerebro de la célula? La respuesta se
encuentra en las bacterias, los organismos más primitivos de la
Tierra. Los procesos y funciones de esta forma de vida unicelular,
están altamente integrados, en consecuencia deben tener un
equivalente de cerebro. Citológicamente, estos organismos no
contienen ninguna organela (diminutivo de órgano), tales como
núcleo, mitocondrias, cuerpos de Golgi y otros La única estructura
organizada de estas formas vivientes primitivas es su "membrana
celular", también conocida como su plasmalema. Alguna vez se
pensó que la única función de la membrana celular era mantener el
citoplasma unido y de hecho, suministrar lo necesario para los
sistemas digestivo, respiratorio y tegumentario (piel) de la
bacteria, hoy sin embargo, también se sabe que sirve como el cerebro
de la célula.
La
membrana celular esta compuesta primariamente de "fosfolípidos"
y proteínas. Los fosfólipidos que se parecen a unas chupetas con
dos "palitos", están ordenados en una doble capa
cristalina. La membrana se parece a un sandwich de pan con
mantequilla, donde los lípidos con forma de "palitos",
forman la cubierta central de mantequilla. La doble cubierta de
fosfolípidos forma una barrera similar a la piel y separa el
ambiente externo del citoplasma interno. Insertadas en la membrana
están las proteínas especiales, denominadas Proteínas Integrales
de la Membrana (PIM). Las PIM parecen aceitunas en el sándwich de
pan y mantequilla.
Hay
dos clases de PIM: RECEPTORES Y EFECTORES. Los receptores son los
órganos "sensoriales" de la célula, los equivalentes a
los sentidos del cuerpo. Cuando un receptor reconoce y se vincula a
una señal, este responde cambiando su conformación. La biología
convencional estipula que los receptores solo responden a la
"materia" (moléculas), una creencia consistente con el
punto de vista Newtoniano del Universo, como una "maquina de
materia".
La
investigación contemporánea de la célula, ha transcendido la
física Newtoniana y está ahora firmemente basada en un universo
creado de energía tal como lo define la física cuántica. Esta
nueva física enfatiza la energía sobre el materialismo, sustituye
al reduccionismo por el holismo, y reconoce la incertidumbre en lugar
del determinismo.
En consecuencia, ahora reconocemos que los receptores responden a
señales de energía, así como a señales moleculares.
La
medicina convencional ha ignorado consistentemente las
investigaciones publicadas en sus principales revistas científicas,
investigaciones que revelan claramente la influencia
que tienen los campos electromagnéticos en la fisiología celular.
Se
ha demostrado que los campos electromagnéticos pulsantes regulan
virtualmente cada función de la célula, incluyendo la síntesis del
ADN, la síntesis de ARN, la síntesis de proteínas, la división
celular, la diferenciación celular, la morfogénesis y la regulación
neuroendocrina. Estos conocimientos son relevantes porque ellos
reconocen que el conocimiento biológico puede ser controlado por
fuerzas de energía "invisibles" las cuales incluyen los
pensamientos.
El
receptor de proteínas cuando es activado por su señal
complementaria cambia su conformación, de manera que es capaz de
acoplarse a una proteína efectora específica. Las proteínas
efectoras se encargan de los comportamientos celulares. Las proteínas
efectoras pueden ser enzimas, elementos del citoesqueleto
(equivalentes celulares de músculo y hueso) o transportadores
(proteínas que transportan electrones, protones, iones y otras
moléculas específicas a través de la membrana. Generalmente las
proteínas efectoras son inactivas en su conformación en reposo. Sin
embargo, cuando el receptor se une a la proteína efectora, hace que
el efector cambie su propia conformación de una forma inactiva a una
forma activa. Así es como una señal ambiental activa el
comportamiento de la célula.
La
actividad de las PIM efectoras generalmente regula los
comportamientos de las vías de las proteínas citoplasmáticas, como
las asociadas con la digestión, excreción y el movimiento celular.
Si las proteínas funcionales específicas no están ya presentes en
la célula, la PIM efectora activada envía una señal al núcleo y
desencadena
los programas de genes requeridos.
Las
PIM receptoras "ven" o están "enteradas" de su
ambiente y las PIM efectoras crean respuestas físicas que traducen
las señales ambientales en un comportamiento biológico apropiado.
El complejo de PIM controla el comportamiento y a través de su
efecto sobre las proteínas regulatorias, estas PIM también
controlan la expresión de los genes.
El
complejo PIM provee a la célula del "conocimiento del ambiente
mediante sensaciones físicas", lo que según la definición del
diccionario representa la percepción. Cada complejo proteíco
receptor- efector constituye una "unidad de percepción".
Una
definición bioquímica de la membrana celular dice lo siguiente: la
membrana es un cristal liquido (organización de fosfolípidos),
semiconductor (las únicas cosas que puede cruzar la barrera de la
membrana son aquellas traídas por las PIM), con puertas (receptor
PIM) y canales (efector PIM). Esta definición es la misma que es
usada para definir un chip de una computadora. Estudios
recientes han verificado que la membrana celular es de hecho el
HOMOLOGO orgánico de un chip de silicón.
Tomado
en este contexto, la célula es un microprocesador que se auto
potencia. Podemos decir en una forma muy simple que la célula es un
computador orgánico. La operación de la célula puede ser
fácilmente entendida comparando su homología con la de la
computadora: el CPU (mecanismo de procesación de la información) es
la membrana celular, el tablero (entrada de datos) son los receptores
de la membrana, el disco (memoria) es el núcleo, la pantalla (salida
de datos) el estado físico de la célula. El complejo PIM
efector-receptor, las unidades de percepción, son equivalentes a los
BITS de la computadora.
Cuando
nuevas "señales" , por lo tanto no reconocidas, entran del
ambiente, la célula crea nuevas unidades de percepción para
responder a ellas. Las nuevas unidades de percepción requieren
"nuevos " genes para las PIM. La habilidad de la célula
para hacer nuevos receptores PMI y responder a la nueva señal con
una respuesta apropiada orientada a la supervivencia
(comportamiento), es la base de la evolución. Las células
"aprenden" creando nuevos receptores y los integran con
proteínas efectoras específicas. La memoria celular esta
representada por los "nuevos" genes que codifican para esas
proteínas. Este proceso capacita a los organismos para sobrevivir
incluso en ambientes cambiantes.
El
mecanismo de aprendizaje/evolución es empleado por el sistema
inmune. Para las células inmunes (linfocitos-T), los ANTIGENOS
invasivos (ej., virus, bacterias, toxinas, etc.) representan "nuevas"
señales ambientales. Los linfocitos-T crean proteínas, los
anticuerpos, los cuales complementan y unen los antígenos. Los
anticuerpos son "receptores" ya que reconocen la señal del
antígeno. La estructura de un anticuerpo está codificada en los
genes (ADN). Haciendo nuevos anticuerpos, la célula "crea"
nuevos genes.
La
toma de conciencia del ambiente por parte de la célula está
reflejado en su población de receptores. En los organismos
unicelulares (bacterias, protozoarios y algas), los receptores de la
célula responden a las señales ambientales relacionadas con la
supervivencia. Estas señales incluyen elementos del ambiente físico
(luz, gravedad, temperatura, sales minerales, etc.), alimentos
(nutrientes, otros organismos), y agentes que amenazan la vida
(toxinas, parásitos, depredadores, etc.).
En
los organismos pluricelulares, las células desarrollan receptores
adicionales requeridos para la identidad de la "comunidad"
y para la integración. Los receptores de integración responden a
las señales de la información (hormonas, factores de crecimiento),
usados para coordinar las funciones en las comunidades celulares. Un
grupo especial de receptores confiere identidad de forma que los
miembros de la comunidad celular pueden responder colectivamente a un
comando "central". Los receptores de identidad son
referidos como "auto receptores" , o receptores de
histocompatibilidad. Los autoreceptores son usados por el sistema
inmune para distinguir el "auto" de los organismos
invasores. Los órganos o tejidos no pueden ser intercambiados a
menos de que ellos lleven los mismos autoreceptores que el
recipiente.
Cuando
una unidad de percepción reconoce una señal ambiental esta activará
una función celular. Aunque hay miles de funciones conductuales
expresadas por una célula, todos los comportamientos puedes ser
clasificados como respuestas de crecimiento o de protección. Las
células se mueven hacia señales de crecimiento y lejos de estímulos
que atentan contra la vida (respuesta de protección). Como una
célula no puede moverse hacia delante y hacia atrás al mismo
tiempo, por lo tanto no puede estar en crecimiento y en protección
al mismo tiempo. A nivel celular, el crecimiento y la protección son
comportamientos mutuamente exclusivos. Esto es verdad para las
células humanas. Si nuestros tejidos y órganos perciben una
necesidad de protección, ellos comprometerán su comportamiento de
crecimiento. La protección crónica conduce a un desorden del tejido
y de su función.
¿Qué
pasa si una célula experimenta un ambiente estresante pero no tiene
un programa genético (comportamiento) para enfrentar el estrés?
Actualmente se acepta que las células pueden "reescribir"
programas genéticos en un esfuerzo para superar la condición
estresante. Estos cambios en el ADN son las mutaciones. Hasta hace
poco, se pensó que las mutaciones eran al azar, significando que el
resultado de la célula no podía ser dirigido.
Actualmente
se acepta que los estímulos ambientales pueden inducir mutaciones
"adaptativas" que capacitan a una célula a alterar
específicamente sus genes. Es mas, tales mutaciones pueden ser
mediadas por la percepción que tiene un organismo de su ambiente.
Por ejemplo, si un organismo "percibe un estrés que realmente
no existe, la percepción errónea puede cambiar los genes para
acomodarse a la "creencia".
En
conclusión:
La
estructura de nuestro cuerpo está definida por nuestras proteínas.
Las proteínas representan complementos físicos del ambiente. En
consecuencia, nuestros cuerpos son complementos físicos de nuestro
ambiente. Las unidades de PIM de percepción en la membrana celular
permiten el conocimiento del ambiente. La recepción de las señales
ambientales cambian las conformaciones proteicas. El "movimiento"
generado por los cambios en la forma de las proteínas es aprovechado
por la célula para realizar el trabajo.
La
vida es el resultado de los movimientos de las proteínas los cuales
son traducidos como "comportamientos". Las células
responden a la percepción activando sus programas de comportamientos
de crecimiento o de protección. Si las proteínas de comportamiento
necesarias no están presentes en el citoplasma, las unidades PIM
pueden activar la expresión de genes apropiados en el núcleo de la
célula.
La
percepción se ubica entre el ambiente y la expresión de la célula.
Si nuestras percepciones son precisas, el comportamiento resultante
será de mejoría de la vida. Si operamos desde las percepciones
erróneas, nuestro comportamiento será inapropiado y perjudicará
nuestra vitalidad comprometiendo nuestra salud.
http://www.psiconeuroinmunologia.org/articulos_4.html
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UNA MIRADA CUANTICA AL CONCEPTO REALIDAD
UNA
MIRADA CUÁNTICA AL CONCEPTO DE REALIDAD
El
átomo no es una realidad terminada sino mucho más maleable de lo
que pensábamos. El físico Amit Goswani es rotundo: “Heinsenberg,
el codescubridor de la mecánica
cuántica, fue muy claro al respecto; los átomos no
son cosas, son TENDENCIAS. Así que, en lugar de pensar en átomos
como cosas, tienes que pensar en
posibilidades, posibilidades
de la consciencia.
La
física cuántica solo calcula
posibilidades, así que la pregunta viene rápidamente a nuestras
mentes, ¿quién elige de entre esas posibilidades para que se
produzca mi experiencia actual? La respuesta de la
física cuántica es rotunda: La conciencia está
envuelta, el observador no puede ser ignorado”.
Hoy
en día la física cuántica
ha revolucionado el modo de ver la realidad de la física clásica,
ya que los objetos o partículas que se comportan como cuánticas,
tienen las siguientes propiedades:
a)
Un objeto cuántico (por
ejemplo un electrón) puede estar en más de un lugar al mismo
tiempo.
b)
Un objeto
cuántico no
puede decirse que se manifieste en la realidad espacio-temporal
ordinaria hasta que lo observamos como una partícula.
c)
Un objeto cuántico cesa
de existir aquí y simultáneamente tiene existencia en otro lado,
aunque no podemos decir que recorrió el espacio que hay entre ambos
lugares.
d)
Una manifestación de un objeto cuántico producido por nuestra
observación, influencia simultáneamente a su gemelo correlacionado,
no importa lo lejos que pueda estar de éste.
La
física cuántica ha llevado a muchos físicos a pensar que el
realismo material es algo erróneo que nunca ha tenido en cuenta el
papel preponderante de la consciencia. La alternativa que algunos
físicos modernos proponen al realismo material es la de un idealismo
monista en el que la mente y la materia forman parte de una sola
realidad. Aquí, en vez de afirmarse que todo está hecho de materia,
se afirma más bien que todo existe en y es manipulado desde la
consciencia. No se trata de afirmar que la materia es irreal o una
ilusión percibida por la consciencia, sino que su realidad como
materia es secundaria a la de la consciencia, que es en realidad la
base y fundamento de toda la existencia.
La
realidad de la bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en
dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos
en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey Satinover, ex
presidente de la fundación Jung de la universidad de Harvard y autor
de libros como “El cerebro cuántico” y “El ser vacío”, lo
explica así: “ahora mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de
Estados Unidos, objetos suficientemente grandes para el ojo humano,
que están en dos lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede
sacar fotografías.
Yo
creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos vuelto
locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no podemos
explicar”
Aquí
el escritor Javier Sierra nos habla sobre viajes astrales y
bilocación.
Lo
que la Física Cuántica
viene a decir es que la Realidad es un número “n”
de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta
que UNA se convierte en Real: eso será lo que vivimos.
Somos
nosotros quienes nos ocupamos, con nuestras elecciones y, sobre todo,
con nuestros pensamientos (“yo sí puedo”, “yo no puedo”) de
encerrarnos en una realidad limitada y negativa o en la consecución
de aquellas cosas que soñamos. En otras palabras, la física moderna
nos dice que podemos alcanzar todo aquello que ansiamos (dentro de
ese abanico de posibilidades-ondas, claro).
La
Física Cuántica no es
diferente. En esta rama de la Física se estudian a las unidades
invisibles de energía llamados “cuantos”, palabra que vienen del
griego y significa “paquete”.
La
Física Cuántica fue conceptualizada por un hombre de
ciencia llamado Max Planck, y mas tarde fue desarrollada aún mas por
otros científicos, entre los que se incluye a Albert Einstein.
En
la Física Cuántica, está
plenamente demostrado que la energía afecta a los procesos físicos.
El
físico cuántico de 87 años Bernard d’Espagnat: Mis reflexiones
al respecto concuerdan con el pensamiento del filósofo Immanuel
Kant, quien ya a finales del siglo XVIII postulaba que el hombre de
ciencia no es capaz de reconocer las cosas tal y como son en sí
mismas. De acuerdo con él, estoy convencido de que la realidad no se
puede comprimir en el estrecho corsé de una ciencia racional, con
sus restrictivas categorías de lugar, espacio y tiempo.Quisiera
aclarar este punto mediante la fisica cuántica.
Al
contrario de lo que ocurre con la física clásica, con su división
en campos y parcelas que se consideran un reflejo de la realidad, los
“objetos” de referencia de la física cuántica son insólitos.
Las
partículas cuánticas actúan de forma impredecible e
indeterminada y, a menudo, no poseen propiedades palpables o
detectables que permitan establecer su localización espacial, ni
unos márgenes acotados de energía, ni su sentido de giro. Yo me
atrevería incluso a decir que estas formas misteriosas no son otra
cosa que nociones que hemos ideado para representar nuestro mundo
empírico. Los elementos y compuestos químicos también pertenecen
al campo de la física cuántica y, por lo tanto, forman parte de la
realidad empírica.
Como
tales son igualmente algo parecido a "sombras chinescas“ o
espectros de nuestro espíritu, y me resulta difícil entender como
tales "siluetas“ pueden dar origen a un espíritu. Por eso
creo que la conciencia es de hecho una parte de la realidad
ontológica y, por esa misma razón, inescrutable.
Según
el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg Braden, los
antiguos esenios (la comunidad espiritual a la que, dicen, perteneció
Jesucristo) tenían una manera de orar muy diferente a
la actual.
En
su libro “El efecto Isaías: descodificando la perdida ciencia de
la adoración y la plegaria”, Braden asegura que su manera de rezar
era muy diferente a la que los cristianos adoptarían.
En
lugar de pedir a Dios “algo”, los
esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido,
una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta
competición, sin ir más lejos.
Se
utiliza mucho en determinados campeonatos como en el Ski y en otros
muchos deportes, donde se visualizan a sí mismos interiormente
realizando el recorrido para programar el resultado.
EL
EFECTO ISAÍAS
La
ciencia cuántica sugiere la existencia de muchos
futuros posibles para cada momento de nuestra vida. Cada futuro se
encuentra en un estado latente hasta que lo despertamos gracias a las
elecciones que realizamos en el presente.
Un
rollo de dos mil años de antigüedad con un texto escrito por el
profeta Isaías describe precisamente dichas posibilidades en un
lenguaje que tan sólo estamos empezando a comprender. Además de
compartir sus visiones de nuestro tiempo, Isaías describió la
ciencia de cómo elegir qué futuro experimentar.
Cada
vez que lo hacemos, experimentamos el efecto Isaías.
Las
antiguas tradiciones nos recuerdan que hemos venido a este mundo por
una razón que está por encima de cualquier otra. Estamos aquí para
amar y hallar un amor aún mayor que trasciende cualquier otra forma
de amor conocida por los ángeles celestiales.
La
palabra sería un paso más adelante en la creación de la Realidad,
por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de
alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.
La
moderna Programación Neurolingüística,
usada en el ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de
la empresa en general, coincide en recurrir
al tiempo presente y a la afirmación como vehículo
para la consecución de los logros.
En
las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología
han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia.
Fred
Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA,
filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y
tú qué sabes?” “Los
científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar
la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a
cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y
no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro,
nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa
sensación de ser el observador”.
En
palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma
están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador
hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.
Otro
aspecto de la mente creadora, que sería muy útil e importante,
consistiría en saber romper con los malos hábitos del pensamiento
El
cerebro crea esas redes a partir de la memoria: pensamentos,
sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba
un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que
desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una
sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de
idea o pensamiento.Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer
en los mismos errores.
Hay
gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”,
así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la
emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo
sintió: ira, dolor, rabia, etc.
Según
Joe Dispenza “si practicamos una determinada respuesta
emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando
aprendemos a “observar”
nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo
se rompe”. Así pues, aprender a “ver”
esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la
llave es la consciencia.
Seite 10
https://youtu.be/vFXLqbbnz-Q (Einbetten)
La plasticidad del cerebro o neuroplasticidad. Recopilación del trabajo de varios especialistas que han venido a demostrar que el cerebro no es como una máquina ni algo estático y rígido, si no que y que se está transformando continuamente gracias a una propiedad intrínseca del propio cerebro: la plasticidad
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https://youtu.be/7Jl7gs67L5k (Einbetten)
Este vídeo nos permite conocer los mejores tips de aprendizaje rápido así como también a asociar y utilizar mejor nuestra memoria a largo plazo.
Informationen
- Beschreibung
- Apuntes sobre el desarrollo de nuestras mentes
- Erstellt von
- Rita Gonzalez · Jun 2016
- Aktualisiert
- 13 Jan 2017
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- Erstellt von Isidro Esparza Marín · 22 Mai 2016
- Kopiert von Rita Gonzalez · 9 Jun 2016
- Kopiert von Rita Gonzalez · 9 Jun 2016
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