Diagrama de flujo
mentefacto

Diagrama de flujo: mentefacto sobre la democracia
Contenido del diagrama
El futuro de la democracia
(capitulo 1)
Una definición mínima de democracia
Hago la advertencia de que la única manera de entenderse cuando se habla
de democracia, en cuanto contrapuesta a todas las formas de gobierno' autocrítico, es considerarla caracterizada por un conjunto de reglas (primarias
o fundamentales) que establecen quién está autorizado para tomar las decisiones colectivas y bajo qué procedimientos. Todo grupo social tiene necesidad
de tomar decisiones obligatorias para todos los miembros del grupo con el
objeto de mirar por la propia sobrevivencia, tanto en el interior como en el exterior
La unica manera que la gente entiende sobre democracia(todas las formas) es por la definicion basica que les dan: considerarlas por un conjunto de reglas que establece el que esta encargado de tomar las decisiones colectivas mediante por procedimientos y en donde todo grupo social tienen que tomar decisiones para la sobrevivencia en el interior y el exterior
Pero incluso las decisiones grupales son tomadas por individuos (el
grupo como tal no decide). Así pues, con el objeto de que una decisión tomada
por individuos (uno, pocos, muchos, lodos) pueda ser aceptada como una
decisión colectiva, es necesario que sea tomada con base en reglas (no importa
si son escritas o consuetudinarias) que establecen quiénes son los individuos
autorizados a tomar las decisiones obligatorias para todos los miembros del
grupo, y con qué procedimientos.
cada individuo decide, con el fin que esa decision de los individuos sea aceptada como una desicion colectiva con respecto a las reglas que establecen quienes son o seran los individuos para tomar las desiciones obligatorias para todos los miembros del grupo
Ahora bien, por lo que respecta a los sujetos
llamados a tomar (o a colaborar en la toma de) decisiones colectivas, un
régimen democrático se caracteriza por la atribución de este poder (que en
cuanto autorizado por la ley fundamental se vuelve un derecho) a un número
muy elevado de miembros del grupo.
el régimen democrático se caracteriza por la atribucion de ese poder , por lo tanto que se vuelve un derecho, es aquel que posibilita la participación de la población en la toma de decisiones vinculadas a lo público.
Me doy cuenta de que un "número muy elevado" es una expresión vaga. Pero por encima del hecho de que los discursos políticos se inscriben en el universo del "más o menos" o del "por lo demás", no se puede decir "todos", porque aun en el más perfecto de los regímenes democráticos no votan los individuos que no han alcanzado una cierta edad.
para el autor, un numero muy elevado en un significado que no es claro, pero aunque los discursos politicos se incriben con el mas o menos o por lo demas, y no se puede decir todos ya que algunas personas que no tienen cierta edad no pueden votar
Como gobierno de todos la omnicracia es un ideal límite. En principio, no
se puede establecer el número de quienes tienen derecho al voto por el que se
pueda comenzar a hablar de régimen democrático, es decir, prescindiendo
de las circunstancias históricas y de un juicio comparativo: solamente se puede -
decir que en una sociedad, en la que quienes tienen derecho al voto son los
ciudadanos varones mayores de edad, es más democrática que aquella en
la que solamente votan los propietarios y, a su vez, es menos democrática que
aquella en la que tienen derecho al voto también las mujeres. Cuando se dice
que en el siglo pasado en algunos países se dio un proceso continuo de democratización se quiere decir que el número de quienes tienen derecho al voto
aumentó progresivamente.
El gobierno de todos es un ideal limite, bueno ya que no establece el numero de quienes pueden votar en la que se puede comenzar a hablar de regimen democratico, ya que da el derecho o la opcion a todos para participar
Por lo que respecta a la modalidad de la decisión la regla fundamental de la democracia es la regla de la mayoría, o sea, la regla con base en la cual se consideran decisiones colectivas y, por tanto, obligatorias para todo el grupo, las decisiones aprobadas al menos por la mayoría de quienes deben de tomar la decisión. Si es válida una decisión tomada por la mayoría es válida una decisión tomada por unanimidad, con mayor razón es válida una decisión tomada por unanimidad.
la regla principal y fundamental de la democracias es la regla de la mayoria, es decir la desiciones colectivas y por lo tanto obligatorias para el grupo. en donde la unanimidad valida las desiciones si es valida para la mayoria, para llegar de acuerdo a algo.
Pero la unanimidad es posible
solamente en un grupo restringido u homogéneo, y puede ser necesaria en
dos casos extremos y contrapuestos: en una decisión muy grave en la que cada
uno de los participantes tiene derecho de veto, o en una de poca importancia
en la que se declara condescendiente quien no se opone expresamente (es el
caso del consenso tácito). Obviamente la unanimidad es necesaria cuando
los que deciden solamente son dos, lo que distingue netamente la decisión
concordada de la decisión tomada por ley (que normalmente es aprobada
por mayoría).
la unanimidad es posible solo cuando un grupo es homogeneo u restringida, por decirlo asi, que tengan cierta ideal o desiciones iguales y contriariamente, y puede ser necesario en dos casos extremos y opuesto: mediante el veto, y el deseo de complacer o , dar gusto y acomodarse a la voluntad del otro, o la amabilidad forzada que nace del sentimiento de superioridad hacia otra persona. la unanimidad es necesario cuando distinguen netamente la desicion tomada por la ley
Por lo demás, también para una definición mínima de democracia, como
es la que adopto, no basta ni la atribución del derecho de participar directa
o indirectamente en la toma-
de decisiones colectivas para un número muy
alto de ciudadanos ni la existencia de reglas procesales como la de mayoría
(o en el caso extremo de unanimidad).
para el autor otra definicion minima, basica de democracia, es que no se necesita la atribuccion del derecho de participar directa o indirectamente en las desiciones colectivas y ni la existencia de reglas
Es necesaria una tercera condición: es
indispensable que aquellos que están llamados a decidir o a elegir a quienes
deberán decidir, se planteen alternativas reales y estén en condiciones de seleccionar entre una u otra. Con el objeto de que se realice esta condición es necesario que a quienes deciden les sean garantizados los llamados derechos de
libertad de opinión, de expresión de la propia opinión, de reunión, de asociación, etc., los derechos con base en los cuales nació el Estado liberal y se
construyó la doctrina del Estado de Derecho en sentido fuerte, es decir, del
Estado que no sólo ejerce el poder sub lege,* sino que lo ejerce dentro de los
límites derivados del reconocimiento constitucional de los llamados derechos
"inviolables" del individuo.
como tercera condicion, es necesario que al momento de elegir a quienes deberan decidir, lo planteen y lo hagan con alternativas reales e importantes. y se realiza mediante los llamados derechos de libertad de opinion , de expresion , de reunion, etc.
los derechos con base en los cuales nació el Estado liberal y se
construyó la doctrina del Estado de Derecho
Cualquiera que sea el fundamento filosófico de estos derechos, ellos son el supuesto necesario del correcto funcionamiento de los mismos mecanismos fundamentalmente procesales que caracterizan un régimen democrático. Las normas constitucionales que atribuyen estos derechos no son propiamente reglas del juego: son reglas preliminares que permiten el desarrollo del juego.
De ahí que el Estado liberal no solamente es el supuesto histórico sino tambiénjurídico del Estado democrático. El Estado liberal y el Estado democrático
son interdependientes en dos formas: 1) en la línea que va del liberalismo a la
democracia, en el sentido de que son necesarias ciertas libertades para el correcto ejercicio del poder democrático; 2) en la línea opuesta, la que va de la
democracia al liberalismo, en el sentido de que es indispensable el poder
democrático para garantizar la existencia y la persistencia de las libertades
fundamentales.
el estado liberal y el estado democratico estan realcionadas en dos formas en la línea que va del liberalismo a la
democracia, en el sentido de que son necesarias ciertas libertades para el correcto ejercicio del poder democrático. y en la línea opuesta, la que va de la
democracia al liberalismo, en el sentido de que es indispensable el poder
democrático para garantizar la existencia y la persistencia de las libertades
fundamentales.
En otras palabras: es improbable que un Estado no liberal pueda asegurar un correcto funcionamiento de la democracia, y por otra parte
es poco probable que un Estado no democrático sea capaz de garantizar las
libertades fundamentales. La prueba histórica de esta interdependencia está
en el hecho de que el Estado liberal y el Estado democrático cuando caen,
caen juntos.
LOS IDEALES Y LA "CRUDA REALIDAD"
Esta referencia a los principios me permite entrar en materia, de hacer, como
dije, alguna observación sobre la situación actual de la democracia. Se trata
de un tema que tradicionalmente se debate bajo el nombre de "transformaciones de la democracia". Si se reuniese" todo lo que se ha escrito sobre las
transformaciones de la democracia o sobre la democracia en transformación
se podría llenar una biblioteca.
Pero la palabra "transformación" es tan vaga
que da lugar a las más diversas interpretaciones: desde la derecha (pienso por
ejemplo en el libro de Pareto, Trasformazione de lia democrazia, 1920,5
verdadero arquetipo de una larga e ininterrumpida serie de'lamentaciones sobre la
crisis de la civilización), la democracia se ha transformado en un régimen
semi-anárquico que tendrá como consecuencia la "destrucción" del Estado;
desde la izquierda (pienso por ejemplo en un libro como el de Johannes Agnoli,
Die Transformationen der Democratie, 1967, típica expresión de la crítica
extraparlamentaria), la democracia parlamentaria se está transformando cada
vez más en un régimen autocrático.
Me parece más útil para nuestro objetivo concentrar nuestra reflexión en la diferencia entre los ideales democráticos y la "democracia real" (uso esta expresión en el mismo sentido en el que se habla de "socialismo real"), que en la transformación.
No hace muchos días un
interlocutor me recordó las palabras conclusivas que Pasternak hace decir a
Gordon, el amigo del doctor Zivago: "Muchas veces ha sucedido en la historia.
Lo que fue concebido como noble y elevado se ha vuelto una cruda realidad,
así Grecia se volvió Roma, la Ilustración rusa se convirtió en la Revolución
rusa,"6
De la misma manera agrego, el pensamiento liberal y democrático
de Locke, Rousseau, Tocqueville, Bentham, John Stuart Mili, se volvió la
acción de... (pongan ustedes el nombre que les parezca, no tendrán dificultad
en encontrar más de uno). Precisamente es de esta "cruda realidad" y no de
lo que fue concebido como "noble y elevado" que debemos hablar o, si ustedes
quieren, del contraste entre lo que había sido prometido y lo que se realizó
efectivamente.
Señalo seis de estas falsas promesas.
como lo que parece noble, elevado y importante se ha vuelto una cruda realidad, en donde da a paso las falsas promesas que la democracia a mostrado
el objetivo es concentrar las reflexiones en la direferencia en los idelaes democraticos(derecha) y la democracia real(Socialismo, izquierda) con las tranformaciones
para el autor la palabra transformacion para dar a la democracia es tan confuso por la derecha como tanto en la izquierda. dando ejemplo dos distintos libros. en donde la derecha se ha transformado en un regimen semi-anarquico(orden politico) y desde la izquierda la democracia se esta transfromando cada vez mas en un regimen autocratico( concentra el poder en una sola figura)
EL NACIMIENTO DE LA SOCIEDAD PLURALISTA
La democracia nació de una concepción individualista de la sociedad, es decir,
de una concepción por la cual, contrariamente a la concepción orgánica
dominante en la Antigüedad y en la Edad Media según la cual el todo es
primero que las partes, la sociedad, toda forma de sociedad, especialmente la
sociedad política, es un producto artificial de la voluntad de los individuos.
Los
tres sucesos que caracterizan la filosofía social de la época moderna y que
confluyeron en la formación de la concepción individualista de la sociedad
y del Estado y en la disolución de la concepción orgánica son:
a) el contrac -
tualismo del siglo XVII y XVIH, que parte de la hipótesis de que antes de la
sociedad civil existe el Estado de naturaleza, en el que los soberanos son los
individuos libres e iguales, los cuales se ponen de acuerdo para dar vida a un
poder común que tiene ía función de garantizar la vida y la libertad de estos
individuos (además de su propiedad);
b) el nacimiento de la economía política,
o sea, de un análisis de la sociedad y de las relaciones sociales cuyo sujeto
es una vez más el individuo, el homo oeconomicus, y no el zón politikón de la
tradición, que no es considerado por sá mismo, sino sólo como miembro de una
comunidad, el individuo específico que, de acuerdo con'Adam Smith, "persiguiendo el interés propio, frecuentemente promueve el interés social de manera
más eficaz que lo que pretendía realmente promover" (por lo demás es conocida la reciente interpretación de Macpherson, de que el Estado de naturaleza
de Hobbes y de Locke es una prefiguración de la sociedad de mercado);
c) la
filosofía utilitarista, de Bentham a Mili, según la cual el único criterio para
fundamentar una ética objetiva y, por tanto, para distinguir el bien del mal
sin recurrir a conceptos vagos como "naturaleza" o cosas por el estilo, es el
de partir de consideraciones de condiciones esencialmente individuales, como
el placer y el dolor, y de resolver el problema tradicional del bien común en
la suma de los bienes individuales o, de acuerdo con la fórmula de Bentham.
en la felicidad del mayor número.
Partiendo de la hipótesis del individuo soberano que, al ponerse de acuerdo con otros individuos igualmente soberanos, crea la sociedad política, la doctrina democrática había ideado un Estado sin cuerpos intermedios, característicos de la sociedad corporativa de las ciudades medievales y del Estado estamental o de órdenes anteriores a la afirmación de las monarquías absolutas, una sociedad política en la que, entre el pueblo soberano, compuesto por muchos individuos (un voto por cabeza) y sus representantes, no existiesen las sociedades particulares criticadas por Rousseau y privadas de autoridad por la Ley Le Chapelier (abrogada en Francia solamente en 1887)
Lo que ha sucedido en los Estados democráticos es exactamente lo opuesto: los grupos se han vuelto cada vez más los sujetos políticamente pertinentes, las grandes organizaciones, as asociaciones de la más diferente naturaleza, los sindicatos de las más diversas actividades, los partidos de las más diferentes ideologías y, cada vez
menos, los individuos.
No son los individuos sino los grupos los protagonistas
de la vida política en una sociedad democrática, en la que ya no hay un solo
soberano, ni el pueblo o la nación, compuesto por individuos que adquirieron
el Derecho de participar directa o indirectamente en el gobierno, el pueblo
como unidad ideal (o mística), sino el pueblo dividido objetivamente en grupos
contrapuestos, en competencia entre ellos, con su autonomía relativa con
respecto al gobierno central (autonomía que los individuos específicos perdieron
y que jamás han recuperado más que en un modelo ideal de gobierno democrático que siempre ha sido refutado por los hechos).
El modelo ideal de la sociedad democrática era el de una sociedad centrípeta.
La realidad que tenemos ante nosotros es la de una sociedad centrífuga, que
no tiene un solo centro de poder (la voluntad general de Rousseau), sino
muchos, y merece el nombre, en el que concuerdan los estudiosos de la política, de sociedad policéntrica o poliárquica (o en términos más fuertes pero
no por ello menos apropiados, policrática).
El modelo del Estado democrático basado en la soberanía popular, que fue ideado a imagen y semejanza de la soberanía del príncipe, fue el modelo de una sociedad monista. La sociedad real que subyace en los gobiernos democráticos es pluralista.
la sociedad politica y cualquier tipo de sociedad se genera a partir de la voluntad de alguien, en la que crea la sociedad o da el nombre. De una persona sale todo y se adecua a la necesidad.
da origen a los 3 sucesos que caracterizan la filosofia social (epoca moderna) y que influyeron en la formacion de la concepcion individualista de la sociedad y del estado
debido a la hipotesis que antes de la sociedad civil existe el estado de naturaleza, en donde planteaban que los soberanos, individuos son libres e iguales en donde se ponen de acuerdo para dar a origen a un poder comun en donde tenga la funcion de garantizar la vida y la liberta
un individuo tiene en prioridad su propio bien y no siempre el de los demas, pero para una sociedad se es necesario de todos para esa ser formada y alli indirectamente sale el bien comun. De una idea "egoista" que necesita de otros para poder servir en una sociedad politica, es casi una necesidad u obligacion pensar en todos lo que las componen para tener auge.
el 3 suceso es la filosofia utilitarista , que segun la cual el unico criterio para fundamentar un etica objetiva y para distinguie el bien del mal, es a apartir de condiciones esencialmente individuales, y de resolver el problema tradicional del bien común en
la suma de los bienes individuales o, en la felicidad del mayor número
un gobierno monista se regia o conocia cuando la sociedad no participaba en la eleccion del gobernante y mucho menos de las desiciones de este , y gradualmente se veia poco interes del gobernante hacia el pueblo. Mientras que la democracia surge para que el pueblo pueda ser escuchado y este mismo tenga el poder para elegir al candidato y ayudar en desiciones a tomar eso seria plurista interviene el pueblo
La sociedad centripeta (la cual era la ideal o la forma en la que se queria el poder) se basaba en que solo un representante "central" tuviera" el poder dado por el pueblo y que este se beneficiaria mutuamente en la hora de ejercer, mientras que el resultado fue una sociedad centrifuga que es la que se reparte el poder a diferentes personas de la sociedad para hacia tener mejor "claridad" para resolver problemas para la sociedad,estas personas podrian ser alcaldes,gobernantes, presidente
los ptrotagonistas de estas sociedades democraticas se guiaron por un camino diferente al de la union total y se dividieron de manera estrategicamente debido a la variable de pensamiento que se encontraba en esta democracia y optaron por ser "libres" de ideales creando sus propopis grupos de mandatos
en un principio el objetivo de un estado democratico era unir al pueblo y ayudarse mutuamente, pero a media que pasaba el tiempo habian rupturas en ideales de como regir el pais y eso llevo a crear partidos politicos de diferentes pensamientos
todo se basa en ideas relativamente nuevas en las sociedades politicas las cuales ya no constan de un representantante de la realeza o al que el mandatario elija, sino que el pueblo tiene igual o mayor poder para elegir a quien ellos creen conveniente para representarlos y ayudarlos a crecer como sociedad y el elegido se ayuda en el pueblo a la hora de su mejora de sus necesidades habituales . bien comun encima del propio
LA REIVINDICACIÓN DE LOS INTERESES
De esta primera transformación (primera porque se refiere a la distribución
del poder) deriva la segunda referente a la representación. La democracia
moderna, nacida como democracia representativa, en contraposición a la
democracia de los antiguos, debería haber sido caracterizada por la representación política, es decir, por una forma de representación en la que el representante, al haber sido llamado a velar por los intereses de la nación, no
puede ser sometido a un mandato obligatorio.
El principio en el que se basa
la representación política es exactamente la antítesis de aquél en el que se
fundamenta la representación de los intereses, en la que el representante, al
tener que velar por los intereses particulares del representado, está sometido
a un mandato obligatorio (precisamente el del contrato del Derecho privado
que prevé, la revocación por exceso de mandato).
Uno de los debates más
célebres e históricamente significativos que se desarrollaron en la Asamblea
constituyente francesa, de la que nació la Constitución de 1791, fue el que
contempló el triunfo de quienes sostuvieron que el diputado, una vez elegido,
se convertía en el representante de la nación y ya no podía ser considerado
el representante de los electores: en cuanto tal no estaba obligado por ningún
mandato.
Uno de los debates más
célebres e históricamente significativos que se desarrollaron en la Asamblea
constituyente francesa, de la que nació la Constitución de 1791, fue el que
contempló el triunfo de quienes sostuvieron que el diputado, una vez elegido,
se convertía en el representante de la nación y ya no podía ser considerado
el representante de los electores: en cuanto tal no estaba obligado por ningún
mandato.
El mandato libre fue una prerrogativa del rey quien, convocando
a los Estados Generales, pretendió que los delegados de las órdenes no fuesen enviados a la Asamblea con pouvoirs restrictifs.* El mandato libre, expresión
incuestionable de la soberanía, fue transferido de la soberanía del rey a la
soberanía de la asamblea elegida por el pueblo. Desde entonces, la prohibición
de mandato imperativo se transformó en una regla constante de todas las
constituciones de democracia representativa; la defensa de la representación
política siempre ha encontrado seguidores convencidos entre los partidarios
de la democracia representativa en contra de los intentos de sustituirla o de
vincularla con la representación de los intereses
Jamás una norma constitucional ha sido tan violada oomo la prohibición
de mandato imperativo; jamás un principio ha sido tan menospreciado como
el de la representación política. Pero en una sociedad compuesta por grupos
relativamente autónomos, que luchan por la supremacía para hacer valer sus
intereses en contra de otros grupos, tal norma, tal principio, ¿hubiera podido
ser realizado? Por encima del hecho de que cada grupo tiende a identificar los
intereses nacionales con los intereses del propio grupo ¿existe algún criterio
general que permita distinguir el interés general del interés particular de este
o de aquel grupo, o de la combinación de intereses particulares de grupos
que se ponen de acuerdo entre ellos en detrimento de otros? Quien representa
intereses particulares tiene siempre un mandato imperativo. ¿Dónde podemos
encontrar un representante que no represente intereses particulares?
La primera transformacion, deriva a la segunda referente representacion, tambien llamada como la democracia representativa(democracia moderna) que es opuesta ala democracia de los antiguos.
es caracterizado por la representacion politica, ya que el representante no puede ser sometido a un mandato obligatorio
La representacion politica es la comparacion de las representacion de los intereses, que el representante, al
tener que velar por los intereses particulares esta sometido a un mandato obligatorio
la soberania del rey trasferio a la soberania de la asamblea elegida por el pueblo el mandato libre (que posee la característica de ser general, libre, y no revocable) y prohibe el mandarto imperativo( el mandato imperativo designa un modo de representación en el que los funcionarios electos tienen la obligación de respetar las directivas de sus votantes sobre la base de la cual fueron designados, bajo pena de revocación)
La respuesta es obvia, no lo vamos a encontrar en los sindicatos de los cuales depende la estipulación de los convenios, como los acuerdos nacionales sobre la organización y el costo del trabajo, que tienen una gran importancia política. ¿En el Parlamento? ¿Pero qué es lo que representa la disciplina de partido si no una abierta violación de la prohibición de mandato imperativo? Aquellos que a veces huyen de la disciplina de partido aprovechando el voto secreto ¿no han sido calificados como "francotiradores", es decir, como reprobos expuestos a la censura pública? Además de todo, la prohibición de mandato imperativo es una regla sin sanción. Más aún, la única sanción que teme el diputado, cuya reelección depende del apoyo del partido, es la que deriva de la transgresión de la regla opuesta que le impone considerarse obligado por el mandato que recibió del propio partido
Una prueba de la reivindicación, diría definitiva, de la representación de los
intereses sobre la representación política, es el tipo de relación que se ha
instaurado en la mayor parte de los Estados democráticos europeos, entre los
grandes grupos de intereses contrapuestos (representantes de los industriales
y de los obreros respectivamente) y el Parlamento, una relación que ha dado
lugar a un nuevo tipo de sistema social que ha sido denominado, bien o mal,
neocorporativo.
Tal sistema está caracterizado por una relación triangular en la que el gobierno, representante de los intereses nacionales (teóricamente),
interviene únicamente como mediador entre las partes sociales y, a lo más,
como arbitro (generalmente impotente) del respeto de los acuerdos. Aquellos
que elaboraron, hace diez años aproximadamente, este modelo, que hoy está
en el centro de la discusión, sobre las transformaciones de la democracia, definieron la sociedad neocorporativa como una forma de solución de los conflictos sociales que utiliza un procedimiento, el del acuerdo entre las grandes
organizaciones, que no tiene nada que ver con la representación politica, y
que, en cambio, es .una típica expresión de la representación de intereses.
Considero en tercer lugar, como una falsa promesa, la derrota del poder oligárquico. No tengo necesidad de insistir en el particular porque es un tema
muy tratado y poco controvertido, por lo menos desde que a finales del siglo
pasado Gaetano Mosca expuso la teoría de la clase política que fue llamada,
gracias a Pareto, teoría de las élites. £1 principio fundamental del pensamiento
democrático siempre ha sido la libertad entendida como autonomía, es decir,
como capacidad de legislar para si mismo, de acuerdo con la famosa definición
de Rousseau, que debería tener como consecuencia la plena identificación
entre quien pone y quien recibe una regla de conducta y, por tanto, la eliminación de la tradicional distinción, en la que se apoya todo el pensamiento
político, entre gobernados y gobernantes.
La democracia representativa, que es la única forma de democracia existente y practicable, es en sí misma la renuncia al principio de la libertad como autonomía. Es pueril la hipótesis de que la futura computocracia, como Tía sido llamada, permita el ejercicio de la democracia directa, es decir, que dé a cada ciudadano la posibilidad de trasmitir su voto a un cerebro electrónico.
A juzgar por las leyes que son promulgadas cada año en Italia, el buen ciudadano debería ser llamado a manifestar su voto por lo menos una vez al día. El exceso de participación, que produce el fenómeno que Dahrendorf llamó, desaprobándolo, del ciudadano total, puede tener como efecto la saturación de la política y el aumento de la apatía electoral.10 El precio que se debe pagar por el compromiso de pocos es frecuentemente la indiferencia de muchos. Nada es más peligroso para la democracia que el exceso de democracia.
Naturalmente la presencia de élites en el poder no borra la diferencia entre
regímenes democráticos y regímenes autocráticos. Esto lo sabía Mosca, que era un conservador y que se autodefmía liberal, pero no democrático, quien ideó
una compleja tipología de las formas de gobierno con el objeto de mostrar
que, aunque jamás están ausentes las oligarquías del poder, las diversas formas
de gobierno se distinguen en su diferente formación y organización.
Ya que
comencé con una definición fundamentalmente procesal de la democracia, no
puedo olvidar que uno de los partidarios de esta interpretación, Joseph Schumpeter, captó perfectamente el sentido cuando sostuvo que la característica de
un gobierno democrático no es la ausencia de élites sino la presencia de muchas élites que compiten entre ellas por la conquista del "'oto popular. En el
reciente libro de Macpherson The Lije and Times of Liberal Democracy,11 se
distinguen cuatro fases en el desarrollo de la democracia desde el siglo pasado
hasta hoy: la etapa actual, que es definida "democracia de equilibrio", corresponde a la definición de Schumpeter. Un elitista italiano, intérprete de Mosca
y Pareto, distinguió en forma sintética y, a mi parecer incisiva, las élites que
se imponen de las que se proponen.
Creer abiertamente que todo el mundo esta de acuerdo en todo lo que el gobernante diga y quiera para el pueblo, es un pensamiento tanto erroneo, como ya se menciono anteriormente se crearon diversos grupos para tratar de llegar al poder y esto por sus ideales. Los cambios de pensamiento dio paso a la creacion de grupo que eran ilegales y queria tomar poder de forma oligarquica, al desafiar las reglas ya estipuladas y rechazarla totalmente
para que el sistema democratico no tenga una sobresaturacion de participacion del pueblo hacia los representantes,se toman medidas como la eleccion de un nuevo gobernante cada prologado tiempo/4 años aprox) y se crean mecanismo para la integracion del pueblo y gobernante (tutelas, peticiones, etc)
La diferencia de sistemas de gobierno es la forma en la que dan nuevas leyes y como se gobierna en la sociedad, ya sea de forma por el bien comun o de forma tiranica/bien propio
EL ESPACIO LIMITADO
Si la democracia no ha logrado derrotar totalmente al poder oligárquico, mucho menos ha conseguido ocupar todos los espacios en los que se ejerce un
poder que toma decisiones obligatorias para un completo grupo social. Al
llegar a este punto la distinción que entra en juego ya no es aquella entre
poder de pocos o de muchos, sino aquella entre poder ascendente y poder
descendente. En este sentido se podría hablar más de incongruencia qué de
falta de realización, ya que la democracia moderna nació como método
de legitimación y de control de las decisiones políticas en sentido estricto, o de
"gobierno" propiamente dicho, tanto nacional como local, donde el individuo
es tomado en consideración en su papel general de ciudadano y no en la multiplicidad de sus papeles específicos de feligrés de una iglesia, de trabajador,
de estudiante, de soldado, de consumidor, de enfermo, etc. Después de la
conquista del sufragio universal, si todavía se puede hablar de una ampliación
del proceso de democratización, dicha ampliación se debería manifestar, no
tanto en el paso de la democracia representativa a la democracia directa, como
se suele considerar, cuanto en el paso de la democracia política a la democracia social, no tanto en la respuesta a la pregunta ¿quién vota? como en
la contestación a la interrogante ¿dónde vota? En otras palabras, cuando se
desea conocer si se ha dado un desarrollo de la democracia en un determinado
país se deberla investigar si aumentó o no el número de quienes tienen derecho a participar en las decisiones que les atañen, sino los espacios en los que pueden ejercer ese derecho. Hasta que los dos grandes bloques de poder que existen en lo alto de las sociedades avanzadas, la empresa y el aparato administrativo, no sean afectados por el proceso de democratización —suspendo el juicio si esto sea, además de posible, deseable—, el proceso de democratización no podrá considerarse realizado plenamente. Sin embargo, me parece interesante observar que en algunos de estos espacios no políticos (en el sentido tradicional de la palabra), por ejemplo en la fábrica, en ocasiones se ha dado la proclamación de algunos derechos de libertad en el ámbito específico del sistema de poder, a semejanza de lo que sucedió con las declaraciones de los derechos del ciudadano con respecto al sistema del poder político; me refiero, por ejemplo, al Estatuto de los trabajadores, que fue promulgado en Italia en 1970, y a las propuestas que se están discutiendo para la proclamación de una carta de los derechos del enfermo. Incluso con respecto a las prerrogativas del ciudadano frente al Estado, la concesión de los derechos de libertad es anterior a la de los derechos políticos. Como ya dije cuando hablé de la relación entre el Estado liberal y el Estado democrático, la concesión de los derechos políticos ha sido una consecuencia natural de la concesión de los derechos de libertad, porque la única garantía al respeto de los derechos de libertad está en el derecho de controlar el poder al que espera esta garantía.
EL PODER INVISIBLE
La quinta falsa promesa de la democracia real, con respecto a la democracia
ideal, es la eliminación del poder invisible." A diferencia de la relación entre
democracia y poder oligárquico, relación sobre la que hay una riquísima bibliografía, el tema del poder invisible hasta ahora ha sido muy poco explorado
(sobre todo porque escapa a las técnicas de investigación utilizadas habitualmente por los sociólogos, tales como entrevistas, sondeos de opinión, etc.).
Puede ser que yo esté influido especialmente por lo que sucede en Italia, donde
la presencia del poder invisible (mafia, camorra, logias masónicas atípicas,
servicios secretos no controlados y protegidos de los subversivos que deberían
controlar) es, permítanme la redundancia, extremadamente visible. A pesar
de todo, es un hecho que hasta ahora el más amplio examen del tema lo encontré en un libro de un estudioso norteamericano, Alan Wolfe, titulado The
Limits of Legitimacy,1
* que dedica un capítulo bien documentado a lo que
llama el "doble Estado", doble en el sentido de que al lado de un Estado visible existiría un Estado invisible. Es bien conocido que la democracia nació bajo la
perspectiva de erradicar para siempre de la sociedad humana el poder invisible, para dar vida a un gobierno cuyas acciones deberían haber sido realizadas
en público "au grand jour" (para usar la expresión de Maurice Joly).15
El modelo de la democracia moderna fue la democracia de los antiguos, especialmente la de la pequeña ciudad de Atenas, en los momentos felices en los que
el pueblo se reunía en el Agora y tomaba libremente, a la luz del sol, sus propias decisiones después de haber escuchado los diversos puntos de vista de los
oradores? Platón para denigrarla (aunque Platón era un antidemocrático) la
llamó "teatrocracia" (palabra que no por casualidad se encuentra también en
Nietzsche). Una de las razones de la superioridad de la democracia con res
pecto a los Estados absolutos que habían reivindicado los arcana impertí, y
defendían con argumentos históricos y políticos la necesidad de que las grandes decisiones políticas fuesen tomadas en los gabinetes secretos, lejanos de las
miradas indiscretas del público, está basada en la convicción de que el gobierno democrático pudiese finalmente dar vida a la transparencia del poder,
al "poder sin máscaras".
Kant enunció e ilustró en el Apéndice de la Paz perpetua el principio fundamental según el cual "Todas las acciones referentes al derecho de otros
hombres cuya máxima no puede ser publicada, son injustas",16
queriendo
decir que una acción que yo estoy obligado a mantener secreta ciertamente
es una acción no sólo injusta sino £al que si fuese publicada provocarla una
reacción que haría imposible su realización; para usar el ejemplo de Kant
¿qué Estado podría declarar públicamente, en el mismo momento en el que
estipula un tratado internacional, que no lo respetará? ¿qué funcionario puede
declarar en público que utilizará el dinero del pueblo para intereses privados?
De esta manera de plantear el problema deriva que la obligación de la publicidad de los actos gubernamentales es importante no sólo, como se dice,
para permitir al ciudadano conocer las acciones de quien detenta el poder y
en consecuencia de controlarlos, sino tambiér porque la publicidad es en sí
misma una forma de control, es un expediente que permite distinguir lo que
es lícito de lo que es ilícito. No por casualidad, la política de los arcana
impertí corre paralela a las teorías de la razón de Estado, es decir, a las teorías
para las cuales le está permitido al Estado lo que no le está permitido a los
ciudadanos privados y por tanto el Estado está obligado a actuar en secreto
para no hacer escándalo, (para dar una idea de la potencia extraordinaria
del tirano, Platón dice que solamente a éste le está permitido hacer en público
actos escandalosos que el común de los mortales sólo realiza en los sueños).17
Está por demás decir que el control público del poder es más necesario poi
cuanto estamos en una época en la que los instrumentos técnicos de los que
puede disponer quien detenta el poder, para conocer con precisión todo lo
que hacen los ciudadanos, ha aumentado enormemente, de hecho es prácticamente ilimitado. Si manifesté algún titubeo en que la computocracia pueda impulsar a la democracia gobernada, no tengo ninguna duda en el servicio
que puede prestar a la democracia gobernante. El ideal del poderoso.siempre
ha sido el de ver cualquier gesto y de escuchar cualquier palabra de sus sujetos
(posiblemente sin ser visto ni escuchado): hoy este ideal está a la mano. Ningún
déspota de la Antigüedad, ningún monarca absoluto de la Edad Moderna,
aunque estuviese rodeado de mil espías, logró tener toda la información sobre
sus subditos que el más democrático de los gobiernos puede obtener del uso de
los cerebros electrónicos. La vieja pregunta que recorre toda la historia del
pensamiento político: "¿quién cuida a los cuidadores?" hoy se puede* repetir
con la siguiente interrogante: "¿quién controla a los controladores?" Si no se
logra encontrar una respuesta adecuada a esta pregunta, la democracia como
advenimiento del gobierno visible, está perdida. Más que de una falsa promesa
en este caso se trataría de una tendencia contraría a las premisas: la tendencia
ya no hacia el máximo control del poder por parte de los ciudadanos, sino,
por el contrario, hacia el máximo control de los subditos por parte del poder.
EL CIUDADANO NO EDUCADO
La sexta falsa promesa se refiere a la educación de la ciudadanía. En los discursos apologéticos sobre la democracia, desde hace dos siglos hasta ahora, jamás falta el argumento de acuerdo con el cual la única manera de hacer de
un subdito un ciudadano es la de atribuirle aquellos derechos que los escritores de Derecho público del siglo pasado llamaron activae civitatis, y la educación para la democracia se desarrolla en el mismo sentido que la práctica
democrática. De acuerdo con el modelo jacobino esto no debe ser primero,
porque en primera instancia debe venir la dictadura revolucionaria y sólo
después el reino de la virtud. Pero para el buen democrático esto no debe ser
así, el reino de la virtud (que para Montesquieu constituía el principio de
la democracia contrapuesto al miedo, principio del despotismo) es la misma
democracia. La democracia no puede prescindir de la virtud, entendida como
amor a la cosa pública, pues al mismo tiempo debe promoverla, alimentarla
y fortalecerla. Uno de los fragmentos más representativos dé esta idea es el
que se encuentra en el capítulo "Sobre la mejor forma de gobierno" del libro
titulado Consideraciones sobre ¡a democracia representativa de John Stuart
Mili, allí donde distingue a los ciudadanos en activos y pasivos y especifica
que en general los gobernantes prefieren a los segundos porque es más fácil
tener controlados a subditos dóciles e indiferentes, pero la democracia necesita
de los primeros. Este autor concluye que si debiesen prevalecer los ciudadanos
pasivos, con mucho gusto los gobernantes convertirían a sus subditos en un
rebaño de ovejas dedicadas únicamente a comer el pasto una al lado de la
otra (y, agregarla yo, a no lamentarse aun cuando el pasto escaseara).18
Esto
lo llevaba a proponer la ampliación del sufragio a las clases populares con
base en el argumento de que uno de los remedios contra la tiranía de la mayoría está precisamente en el hacer partícipes en las elecciones — además de a las
clases pudientes que siempre constituyen una minoría de la población y tienden
por naturaleza a mirar por sus propios intereses— a las clases populares. Decía:
la participación en el voto tiene un gran valor educativo; mediante la discusión
política el obrero, cuyo trabajo es repetitivo en el estrecho horizonte de la
fábrica, logra comprender la relación entre los acontecimientos lejanos y su
interés personal, y establecer vínculos con ciudadanos diferentes de aquellos
con los que trata cotidianamente y volverse un miembro consciente de una
comunidad.19
La educación de la ciudadanía fue uno de los temas preferidos
de la ciencia política norteamericana de los años cincuenta. Este tema fue
tocado bajo el título de "cultura política", y sobre él se escribieron ríos de
tinta que rápidamente se decoloró: entre las diversas distinciones recuerdo
aquella entre cultura de los subditos, es decir, dirigida hacia los output del
sistema, o sea, hacia los beneficios que los electores esperan obtener del sistema político, y cultura participante, es decir, orientada hacia los tnput, que
es propia de los electores que se consideran potencialmente comprometidos
con la articulación de las demandas y con la formación de las decisiones.
Veamos alrededor. En las democracias más consolidadas se asiste impotentes al fenómeno de la apatía política, que frecuentemente involucra a cerca
de la mitad de quienes tienen derecho al voto. Desde el punto de vista de la
cultura política éstas son personas que no están orientadas ni hacia los output
ni hacia los tnput. Simplemente están desinteresadas por lo que sucede (como
se dice en Italia con una frase afortunada) en el "palacio". Sé bien que también se pueden dar interpretaciones benévolas de la apatía política, pero incluso
las interpretaciones más moderadas no me pueden quitar de la cabeza que
los grandes escritores democráticos sufrirían al reconocer en la renuncia a
usar el propio derecho un buen fruto de la educación de la ciudadanía. En
los regímenes democráticos como el italiano, en el que el porcentaje de votantes todavía es muy alto (pero va descendiendo en cada elección), existen buenas razones para creer que esté disminuyendo el voto de opinión y esté aumentando el voto de intercambio, para usar la terminología ascética de los
política scientist, el voto dirigido hacia los ouput, o para usar una terminologia más cruda, pero quizá menos mistificadora, el voto de clientela, basado
frecuentemente en la ilusión del do ut des (apoyo político a cambio de favores
personales).
De igual manera, se pueden dar interpretaciones moderadas para el voto
de intercambio, pero no puedo dejar de pensar en Tocqueville quien, en un
discurso en la Cámara de Diputados (el 27 de enero de 1848), lamentando
la degeneración de las costumbres públicas, por las que "las opiniones, los sentimientos, las ideas comunes son substituidas cada vez más por los intereses
particulares", se preguntaba, dirigiéndose a sus colegas, "si no hubiese aumentado el número de los que votan movidos por intereses personales y si no hubiese disminuido el voto del que vota con base en una opinión política", y
condenaba esta tendencia como expresión de "moral baja y vulgar", de acuerdo
con la cual "quien goza de los derechos políticos considera que puede usarlos
en beneficio personal siguiendo el interés propio".
E L GOBIERNO DE LOS TÉCNICOS
Falsas promesas. Pero, ¿acaso eran promesas que se podían cumplir? Yo diría
que no. Incluso dejando a un lado la diferencia natural, que indique al inicio,
entre lo que fue concebido como "noble y elevado" y la "cruda realidad", el
proyecto democrático fue pensado para una sociedad mucho menos compleja
que la que hoy tenemos. Las promesas no fueron cumplidas debido a los
obstáculos que no fueron previstos o que sobrevinieron luego de las "transformaciones" (en este caso creo que el término "transformaciones" sea correcto) de la sociedad civil. Indico tres.
Primero: conforme las sociedades pasaron de una economía familiar a una
economía de mercado, y de una economía de mercado a una economía protegida, regulada, planificada, aumentaron los problemas políticos que requirieron capacidad técnica. Los problemas técnicos necesitan de expertos, de un
conjunto cada vez más grande de personal especializado. De esto ya se había
dado cuenta hace más de un siglo Saint-Simón quien era favorable al gobierno
de los científicos y no de los juristas. Con el progreso de los instrumentos de
cálculo que Saint-Simón no pudo ni remotamente imaginar, y que sólo los
expertos son capaces de usar, la exigencia del llamado gobierno de los técnicos
ha aumentado considerablemente.
La tecnocracia y la democracia son antitéticas: si el protagonista de la sociedad industrial es el experto, entonces quien lleva el papel principal en dicha
sociedad no puede ser el ciudadano común y corriente. La democracia se basa en la hipótesis de que todos pueden tomar decisiones sobre todo; por el contrario, la tecnocracia pretende que los que tomen las decisiones sean los pocos
que entienden de tales asuntos. En los tiempos de los Estados absolutos, como
dije, el vulgo debía ser alejado de los arcana impertí porque se le consideraba
demasiado ignorante; ciertamente hoy el vulgo es menos ignorante pero los
problemas que hay que resolver, como la lucha contra la inflación, el pleno
empleo, la justa distribución de la riqueza, ¿no se han vuelto cada vez más
complejos?, ¿no son estos problemas tan complicados que requieren conocimientos científicos y técnicos que el hombre medio de hoy no puede tener
acceso a ellos (aunque esté más instruido)
EL AUMENTO DEL APARATO
í l segundo obstáculo imprevisto y que sobrevino es el crecimiento continuo
del aparato burocrático, de un aparato de poder ordenado jerárquicamente, del vértice a la base, y en consecuencia diametralmente opuesto al sistema
de poder democrático. Si consideramos el sistema político como una pirámide
bajo el supuesto de que en una sociedad existan diversos grados de poder, en
la sociedad democrática el poder fluye de la base al vértice; en una sociedad
burocrática, por el contrario, se mueve del vértice a la base.
Históricamente, el Estado democrático y el Estado burocrático están mucho
más vinculados de lo que su contraposición pueda hacer pensar. Todos los
Estados que se han vuelto más democráticos se han vuelto a su más burocráticos, porque el proceso de burocratización ha sido en gran parte una consecuencia del proceso de democratización. La prueba está en que hoy el
desmantelamiento del Estado benefactor que ha necesitado de un aparato
burocrático que nunca antes se había conocido, esconde el propósito, no digo
de desmantelar sino de reducir, bajo límites bien precisos, el poder democrático. Es conocido el porqué jamás la democratización y la burocratización
pudieron caminar juntas; asuntos que por lo demás ya había visto Max Weber.
Cuando los que tenían el derecho de votar eran solamente los propietarios, era
natural que pidiesen al poder público que ejerciera una sola función fundamental, la protección de la propiedad. De aquí nació la doctrina del Estado
limitado, del Estado policía, o, como hoy se dice, del Estado mínimo, y la
configuración del Estado como asociación de los propietarios para la defensa
de aquel supremo Derecho natural que era precisamente para Locke el
Derecho de propiedad. Desde el momento en que el voto fue ampliado a los
analfabetos era inevitable que éstos pidiesen al Estado la creación de escuelas
gratuitas, y, por tanto, asumir un gasto que era desconocido para el Estado
de las oligarquías tradicionales y de la primera oligarquía burguesa. Cuando
el derecho de votar también fue ampliado a los no propietarios, a los desposeídos, a aquellos que no tenían otra propiedad más que su fuerza de trabajo ello trajo como consecuencia que éstos pidiesen al Estado la protección contra
la desocupación y, progresivamente, seguridad social contra las enfermedades,
contra la vejez, previsión en favor de la maternidad, vivienda barata, etc. De
esta manera ha sucedido que el Estado benefactor, el Estado social, ha sido,
guste o no guste, la respuesta a una demanda proveniente de abajo, a una
petición, en el sentido pleno de la palabra, democrática
EL ESCASO RENDIMIENTO
El tercer obstáculo, está íntimamente relacionado con el tema del rendimiento
del sistema democrático en su conjunto: un problema que en estos últimos
años ha dado vida al debate sobre la llamada "ingobernabilidad" de la democracia. ¿De qué se trata? En síntesis, primero el Estado liberal y después
su ampliación, el Estado democrático, han contribuido a emancipar la sociedad
civil del sistema político. Este proceso de emancipación ha hecho que la sociedad civil se haya vuelto cada vez más una fuente inagotable de demandas al
gobierno, el cual para cumplir correctamente sus funciones debe responder
adecuadamente pero, ¿cómo puede el gobierno responder si las peticiones que
provienen de una sociedad libre y emancipada cada vez son más numerosas,
cada vez más inalcanzables, cada vez más costosas? He dicho que la condición
necesaria de todo gobierno democrático es la protección de las libertades civiles: la libertad de prensa, la libertad de reunión y de asociación, son vías por
medio de las cuales el ciudadano puede dirigirse a sus gobernantes para pedir
ventajas, beneficios, facilidades, una más equitativa distribución de la riqueza,
etcétera. La cantidad y la rapidez de estas demandas son tiles que ningún sistema político, por muy eficiente que sea, es capaz de adecuarse a ellas. De aquí
deriva el llamado "sobrecargo" y la necesidad en la que se encuentra el sistema político de tomar decisiones drásticas; pero una alternativa excluye a la
otra. El tomar una alternativa no satisface sino crea descontento.
Además, la rapidez con la que se presentan las demandas al gobierno por
parte de los ciudadanos, está en contraste con la lentitud de los complejos
procedimientos del sistema político democrático, por medio de los cuales la
clase política debe tomar las decisiones adecuadas. De esta manera se crea
una verdadera y propia ruptura entre el mecanismo de recepción y el de emisión, el primero con un ritmo cada vez más acelerado, el segundo con uno
cada vez más lento. Precisamente, al contrario de lo que sucede en un sistema autocrático que es capaz de controlar la demanda habiendo sofocado la
autonomía de la sociedad civil, y es mucho más rápido en la respuesta en
cuanto no tiene que respetar los complejos procedimientos decisionales como
los del sistema parlamentario. En conclusión, en la democracia la demanda
es fácil y la respuesta difícil; por el contrario, la autocracia tiene la capacidad
de dificultar la demanda^ dispone de una gran facilidad para dar respuestas.
PERSISTENCIA DE LAS OLIGARQUÍAS
A pesar de los constantes cambios en sentido bueno de la democracia,aún siguen habiendo cierto control sobre las libertades individuales como la votación,ya sea por la corrupción o por la jerarquía estatal
habla de que el principal factor que afecta una buena democracia es a causa de la ignorancia de la sociedad respecto a la política debido al desinterés o al convenio del estado con la mala educación puesto que esto representa una ventaja para quienes gobiernan ya que en una sociedad existen dos tipos de personas, activos y pasivos los cuales a los políticos y mandatarios les favorece una mayoría pasivos Sabiendo ya que esto les dará indirectamente el abuso de poder para impregnar sus políticas privandolos de contestación alguna
habla sobre cómo la democracia fue un sistema sencillo y fácil para algo no tan complejo sin embargo esa democracia a traído consigo ciertas libertades complejas como la globalización y libre mercado donde esto provocó un desbalance en todos los aspectos del estado puesto que al ser algo tan global fue un gran problema para la democracia que es algo tan específico en ese sentido
Bobbio cree que el proyecto democractico no cumplio las promesas antes menicionadas porque fue diseñado para una sociedad menos compleja y cita 3 obstaculos:
1.las tranformaciones de las coedades ahora exigen habilidades tecnicas para resolver problemas "la tecnocracia y la democracia son antiteticas"
2. continuo haciendo crecer el aparato burocratico, de un apararato de poder ordenado jerarquicamente, opuesto al sistema de poder burocratico
Esta relacionado con la dificultad de estado para satisfaccer los intereses/ demandas de los ciudaddanos, lo que termina teniendo que hacer opciones que generen insatisfaccion
INTRODUCCIÓN NO PEDIDA
INVITADO a presentar una disertación sobre el porvenir de la democracia, tema
por demás insidioso, me defiendo con dos citas. Hegel, en sus lecciones de
filosofía de la historia en la Universidad de Berlín, ante la pregunta hecha por
un estudiante de si los Estados Unidos de América debiera ser considerado
como el país del mañana, respondió, muy molesto: "Como país del mañana
los Estados Unidos de América no me competen. El filósofo no tiene que ver
con las profecías [...] La filosofía se ocupa de lo que es eterno, o sea, de la
razón, y con esto ya tenemos bastante."' Max Weber, en su famosa conferencia,
sostenida ante los estudiantes de la Universidad de Munich al final de la guerra,
sobre la ciencia como vocación, respondió al auditorio que le preguntaba
insistentemente su opinión sobre el futuro de Alemania: "La cátedra no es ni
para los demagogos ni para los.profetas."2
Aun quien no acepte los argumentos utilizados por Hegel y Weber y los
considere un pretexto, no podrá dejar de reconocer que el oficio de profeta es
peligroso. La dificultad de conocer el mañana también depende del hecho
de que cada uno de nosotros proyecta en el futuro las propias aspiraciones
e inquietudes, mientras la historia sigue su camino, desdeñando nuestras
preocupaciones, un camino formado por millones y millones de pequeños,
minúsculos, hechos humanos que ninguna mente, por fuerte que pueda ser,
jamás ha sido capaz de recopilar en una visión de conjunto que no sea demasiado esquemática para ser admitida. Por esto las previsiones de los grandes
señores del pensamiento se han mostrado equivocadas a lo largo de la historia,
comenzando por las de quien parte de la humanidad consideró y considera aún
fundador de una nueva e infalible ciencia de la sociedad: Carlos Marx.
Para darles rápidamente mi opinión si me preguntan si la democracia tiene
un porvenir y cuál sea éste, en el supuesto caso de que lo tenga, les respondo
tranquilamente que no lo sé.
En esta disertación mi intención es pura y simplemente la de hacer alguna observación sobre el estado actual de los regímenes democráticos, y con ello, retomando la idea de Hegel, creo que ya tenemos bastante. Tanto mejor si de estas observaciones se pueda extrapolar una tendencia en el desarrollo (o involución) de estos regímenes, y por tanto intentar algún pronóstico cauteloso sobre su futuro.
APELO A LOS VALORES
Para terminar, es necesario dar una respuesta a la pregunta fundamental, a
la pregunta que he oído repetir frecuentemente, sobre todo entre los jóvenes,
tan fáciles a las ilusiones como a las desilusiones: si la democracia es principalmente un conjunto de reglas procesales ¿cómo creer que pueda contar con
"ciudadanos activos"? Para tener ciudadanos activos ¿no es necesario tener
ideales? Ciertamente son necesarios los ideales. Pero ¿cómo es posible que no
se den cuenta de cuáles han sido las grandes luchas ideales que produjeron
esas reglas? ¿Intentamos enumerarlas?
El primero que nos viene al encuentro por los siglos de crueles guerras de
religión es el ideal de la tolerancia. Si hoy existe la amenaza contra la paz
del mundo, ésta proviene, una vez más, del fanatismo, o sea, de la creencia iega en la propia verdad y en la fuerza capaz de imponerla. Es inútil dar
ejemplos, los tenemos frente a nosotros todos los días. Luego tenemos el ideal
de la no violencia: jamás he olvidado la enseñanza de Karl Popper, de acuerdo
con la cual, lo que esencialmente distingue a un gobierno democrático de
uno no democrático es que solamente en el primero los ciudadanos se pueden
deshacer de sus gobernantes sin derramamiento de sangre.26
Las frecuentemente chuscas reglas formales de la democracia introdujeron, por primera
vez en la historia de las técnicas de convivencia, la resolución de los conflictos
sociales sin recurrir a la violencia. Solamente allí donde las reglas son respetadas el adversario ya no es un enemigo (que debe ser destruido), sino un
opositor que el día de mañana podrá tomar nuestro puesto. Tercero, el ideal
de la renovación gradual de la sociedad mediante el libre debate de las ideas
y el cambio de la mentalidad y la manera de vivir: únicamente la democracia
permite la formación y la expansión de las revoluciones silenciosas, como ha
sido en estas últimas décadas la transformación de la relación entre los sexos,
que es quizá la mayor revolución de nuestro tiempo. Por último, el ideal de la
fraternidad Qafraternitéde la Revolución francesa). Gran parte de la historia
de la humanidad es la historia de las luchas fratricidas, Hegel (y de esta manera termino con el autor con el que comencé) en sus Lecciones sobre la filosofía de la historia definió la historia como un "inmenso matadero".27
¿Podemos contradecirlo? En ningún país del mundo el método democrático puede
durar sin volverse una costumbre. ¿Pero puede volverse una costumbre sin
el reconocimiento de la fraternidad que une a todos los hombres en un destino común? Un reconocimiento, tan necesario hoy, que nos volvemos cada
vez más conscientes de este destino común y deberíamos, por la poca luz de
razón que ilumina nuestro camino, actuar en consecuencia
DEMOCRACIA REPRESENTATIVA
Y DEMOCRACIA DIRECTA
(capitulo 2)
PARTO de una constatación sobre la que todos podemos estar de acuerdo: la
petición de mayor democracia, tan insistente en estos últimos años, se manifiesta en la demanda de que la democracia representativa sea acompañada
e incluso sustituida por la democracia directa. La exigencia no es nueva; como
se sabe, ya la había hecho el padre de la democracia moderna Jean-Jacques
Rousseau cuando dijo que 'la soberanía no puede ser representada" y por
tanto "El pueblo inglés cree ser libre: está muy equivocado; lo es solamente
durante la elección de los miembros del Parlamento; pero tan pronto como
son elegidos, vuelve a ser esclavo, no es nada. "28
Pero Rousseau estaba convencido de que "no ha existido ni existirá jamás
•verdadera democracia", porque necesita de muchas condiciones que son difíciles
de reunir, en primer lugar un Estado muy pequeño, "en donde se pueda reunir
el pueblo y en donde cada ciudadano pueda sin dificultad conocer a los demás"; en segundo lugar "una gran sencillez de costumbres que prevenga o
resuelva con anticipación la multitud de negocios y de deliberaciones espinosas"; luego "mucha igualdad en los rangos y en las fortunas"; y, por último,
"poco o ningún lujo" (de lo que se podría deducir que no es Marx sino
Rousseau el inspirador de la política de "austeridad"). Recuerden la conclusión:
"Si hubiera un pueblo de dioses, se gobernaría democráticamente. Un gobierno
tan perfecto no conviene a los hombres."29
Aunque hayan transcurrido más de dos siglos —¡y qué siglos!, nada menos
los siglos de las revoluciones liberales y socialistas, los siglos que por primera
vez dieron a los pueblos la ilusión de estar destinados a las "magníficas y progresivas fortunas"— no nos hemos vuelto dioses; permanecemos hombres. Los
Estados se han vuelto cada vez más grandes y populosos, en los que ningún
ciudadano es capaz de conocer a todos los demás, las costumbres no son más
simples, de manera que los negocios se han multiplicado y las discusiones se
hacen día a día más espinosas, las desigualdades entre las fortunas no sólo no
han disminuido sino que se han vuelto, en los Estados que se dicen democráticos, aunque no en el sentido roussoniano de la palabra, cada vez más grandes,
y de cualquier manera siguen siendo insultantes, y el lujo que según Rousseau
"corrompe tanto al rico como al pobre, al uno por la posesión y al otro por
la codicia",'0
no ha desaparecido (tan es verdad que entre las demandas intencionalmente provocadoras, pero no extravagantes, de algunos grupos subversivos está también la del derecho al lujo).
ESTADO
Es un concepto político que se refiere a una forma de organización social
soberana de un territorio determinado. El concepto de Estado difiere según
los autores pero normalmente se define como el conjunto de instituciones
que poseen la autoridad y potestad para establecer las normas que
regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un
territorio definido. En la definición de Max Weber, dice en 1919 que el Estado
es una organización que reclama para sí el "monopolio sobre la violencia
legítima"; por ello, dentro del Estado se incluye a instituciones tales como las
fuerzas armadas, la administración pública, los tribunales y la policía,
asumiendo pues el Estado las funciones de defensa, gobernación, justicia y
seguridad y otras como las relaciones exteriores.
Asimismo, como evolución del concepto se ha desarrollado el "Estado de
Derecho" por el que se incluyen dentro de la organización estatal aquellas
resultantes de la división de poderes, (ejecutivo, legislativo y judicial) y otras
funciones más sutiles, pero propias del Estado, como la emisión de moneda
propia.
No equivale totalmente al concepto, de carácter más ideológico, de "Nación",
puesto que se considera posible la existencia de naciones sin Estado y la
posibilidad de que diferentes naciones o nacionalidades se agrupen en torno a
un solo Estado. Comúnmente los estados forman entes denominados "Estado
Nación" que aúnan ambos conceptos, siendo habitual que cada nación posea o
reivindique su propio Estado.
DEMOCRACIA
Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.
Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado. En primer lugar,
cabe distinguir entre lo que llamaremos democracia social y la democracia
formal o política. La primera proviene de una idea de moralidad o justicia, y
consiste en la aspiración a la igualdad civil y social de los individuos de una
comunidad. Es la idea tradicionalmente reivindicada por las ideologías
progresistas o de izquierdas. Recibe también el nombre de democracia
horizontal. La segunda es una forma concreta de gobierno, y podemos definirla como la garantía institucional de la libertad política. Es lo que se denomina
también democracia vertical.
Para que exista una democracia política, son necesarias unas condiciones
básicas:
a) Separación de facto de los poderes legislativo, ejecutivo y
judicial
b) Representatividad, por medio de las leyes electorales, de la
sociedad civil
Si falta alguna de las condiciones, el gobierno no es democrático.
DICTADURA
es una forma de gobierno autocrática, en la cual el poder se
concentra en torno a la figura de un solo individuo (dictador), estableciéndose
un gobierno de facto (de hecho o non de iure) que controla los poderes del
estado y legitima su poder en base al dominio de la fuerza.
Aunque muchos dictadores han obtenido el título de Presidente, ciertos
sectores opositores a una dictadura suelen considerar que ello tiene como
único propósito aparentar una legitimidad que no poseían; por el contrario, los
grupos afines consideran que afianza la calidad de legítimo a dicho tipo de
gobierno, y en particular, a quienes ejercen el poder del Estado.
Históricamente, dictadura también hacía referencia a la magistratura
extraordinaria de la Antigua república romana.
DEMOCRACIA ANTIGUA (DIRECTA)
También denominada democracia radical o democracia cara a cara, es un
mecanismo en el que cada una de las personas asociadas a determinada
agrupación pueden exponer en igualdad de condiciones sus puntos, iniciativas
y propuestas actuando directamente sobre ella y dirigiéndola en equipo. Hace
énfasis en la decisión y el cumplimiento común de acuerdos mutuos, siendo
entonces una forma de democracia en la que los miembros de una asociación
(laboral, empresarial, ciudadanía local) participan directamente en el proceso
de toma de decisiones políticas, cada asociado representándose a sí mismo en
igualdad de derechos y obligaciones.
Por lo tanto es una democracia sin representantes, que no está esmerada en
elegir gobernantes o dirigentes sino en los mismos asociados o ciudadanos
elegir o construir propuestas y desarrollar su potencial. Cada persona
perteneciente a una asociación, debería estar allí por su propia causa o su
propio interés, por lo que no tiene necesidad ni sentido ser representado por
otros. Al oponer democracia directa a democracia representativa, se rechaza a
todo representante que pretenda hablar en nombre de otros, actuar en su lugar
o peor aún en su interés.
AUTOCRACIA
es un sistema de gobierno autoritario, en el cual la voluntad de una sola persona es la suprema ley. Se refiere generalmente a la monarquía absoluta, peroespecialmente al régimen zarista ruso, cuyo dirigente asumía el título de "Autócrata de Todas las Rusias". En la actualidad el uso del calificativo de "autocracia", por los políticos como sinónimo de monarquía ha caído en desuso (por la aparición de las monarquías constitucionales o limitadas) y ha aumentado el uso como sinónimo de tiranía (degeneración de la monarquía según los filósofos de la Grecia antigua) o incluso el de dictadura. Su uso más habitual es para establecer un parámetro de poder, por ejemplo la oligarquía es el ejercicio de poder por pocos, la autocracia se diferencia de esta porque el poder es ejercido por una sola persona, en vez de pocas. Sin importar el grado o precisión como se quiera clasificar o definir, la autocracia siempre es un sistema político diametralmente opuesto a la democracia, básicamente por la servidumbre implícita en la autocracia. Para dar un ejemplo de autocracia podemos citar a la Rusia zarista, su constitución de 1905 y la continua dominación del zar, que llevo al fin de su propio sistema.
Burocracia
En sociología, la burocracia es una estructura organizativa caracterizada por
procedimientos regularizados, división de responsabilidades y
especialización del trabajo, jerarquía y relaciones impersonales. El término
puede referirse a cualquier tipo de organización.
Una burocracia hipotéticamente y en forma ideal constaría de varios niveles
de dirección que requerirían muchas aprobaciones con firma para la toma de
cualquier decisión. Una segunda característica de muchas burocracias,
particularmente de las de gobierno, es la suma dificultad para despedir a los
empleados (estabilidad laboral).
Entre los ejemplos de las burocracias cotidianas se pueden contar las de
hospitales, tribunales, iglesias, escuelas y las empresas tanto públicas como
privadas.
Buro=oficina
Cracia=poder
"El gobierno de las normas y procedimientos"
En un sentido coloquial y de uso común, burocracia a menudo equivale a
ineficiencia, pereza y desperdicio. A menudo se caracteriza, en la
imaginación popular, como un ente que existe únicamente para sí mismo y que sólo logra resultados que acaban ampliando las dimensiones de la
burocracia. Así, a menudo se usa de manera peyorativa.
En la concepción del marxista León Trotsky, el régimen de la ex URSS tras el
triunfo de Stalin correspondía al dominio político de una casta privilegiada, la
burocracia.
Hoy en día la burocracia asume papeles más importantes ya no solo en el rol
de las funciones del Estado, donde ha sido más habitual, sino también en las
Corporaciones y grandes empresas capitalistas debido al desarrollo y
especialización del trabajo que han tenido estas superando incluso a la de los
Estados; se suele denominar a este tipo de burocracia en las empresas
privadas: Burocracia corporativa, que reúne a los empleados privados de
mayor jerarquía y especialistas en áreas como marketing, publicidad, ventas,
departamentos legales, administración, etc. que detentan algún tipo de
monopolio en ciertos conocimientos y en relaciones públicas, es además uno
de los segmentos de la sociedad de mayor crecimiento en poder económico y
de decisión en muchos de los países del Primer Mundo.
No obstante en un análisis y descripción sociológico, y según Max Weber,
quien empleó mucho la palabra, el concepto tiene connotaciones más positivas,
considerándola una forma de organización más racional que las anteriores, que
caracterizó de "carismáticas" y "tradicionales
PODER
Por poder pueden entenderse múltiples conceptos de acuerdo a cada campo. A
un nivel básico, poder suele identificarse con la noción de fuerza (por ejemplo,
la fuerza pública). Sin embargo la noción de poder suele estar más relacionada
a la acción social colectiva que a la fuerza física. También se entiende como
la capacidad para cambiar la realidad.
• Poder (sociología): la capacidad de elegir o de influir sobre resultados:
o Poder político. Poder constituyente - El poder que elabora la
Constitución o que la reforma o enmienda.
� Poder público (la capacidad que tiene el Estado para
obligar a alguien a realizar un acto determinado)
� Los tres poderes clásicos descritos por Montesquieu:
� Poder legislativo (elabora y modifica las leyes
existentes de acuerdo a la opinión de los
ciudadanos)
� Poder ejecutivo (dictar y hacer cumplir las leyes
que suele aprobar el gobierno o el propio jefe del
Estado)
� Poder judicial (encargado de la aplicación de las
normas jurídicas en la resolución de conflictos)
� Cuarto poder - medios de comunicación. Es el más
poderoso de todos porque da su propia opinión sea
correcta o no lo sea. La prensa puede hacernos creer que
es cierto lo que dice. No se limita a reflejar la opinión
pública en la que supuestamente se basa toda democracia,
sino que puede crear esa misma opinión pública,
proporcionando la casi totalidad de la información con la
que ésta cuenta en cualquier momento dado.
� Quinto poder el uso de las empresas públicas y la
capacidad de intervención económica (según otros , sería
Internet, como superadora de los medios de
comunicación).
� Sexto poder, en España, el poder territorial o el ejercicio
del poder por las comunidades autónomas.
Un régimen no es democrático sino corporativo cuando los titulares de derechos políticos no son individuos, sino asociaciones de individuos con intereses comunes.
INTERESESE
Concepto político desarrollado por Jeremy Bentham (1748-1832) a partir de 1794, año en que su proyecto de construcción de una prisión Panopticón en Millbank (Londres) fue aprobado por el parlamento inglés. Dicha prisión nunca llego a construirse debido a que dos importantes familias aristocráticas (Spencers y Grosvernos) utilizaron el aparato del estado para preservar sus propios intereses especuladores en dicha zona de Londres. Bentham apreció que los gobernantes, mas que estar motivados por conseguir la mayor felicidad para el mayor número de sus súbditos, intentaban promover su propia felicidad por encima y a costa del bienestar de la comunidad. En un sentido moderno del término se añade un toque de manipulación de masas utilizando la mentira política para hacer creer a la sociedad civil que los intereses particulares de los gobernantes son los propios de la sociedad civil. En este sentido tres siglos antes de cristo Sun Tzu ya escribió en “el arte de la guerra” lo siguiente: “Generalmente en el método de la guerra, el principio fundamental consiste en hacer prevaler las medidas del gobierno de forma suprema. Si esto se hace, entonces la gente afectada no tendrá disputas entre si, y no teniendo disputas no tendrá conciencia de sus propios intereses conservando el interés del gobernante en mente”. En la partitocracia Juancarlista el interés siniestro se manifiesta con tres normas: El derecho del voto convertido por los medios de comunicación en deber del ciudadano para con la partitocracia, quedando excluido el mismo, al ejercerlo, de la libertad política. La economía especulativa frente a la productiva soportando el interés del capital financiero, esto ha llevado a las familias españolas a ser las mas endeudadas de la UE y a la fuga masiva de cerebros dando lugar al fenómeno de la precariedad científica. Por último, el estado de las autonomías, que ha promovido el interés de las oligarquías locales destruyendo a la sociedad civil con el auge de los nacionalismos excluyentes.
REFERENDUM
Un referéndum o referendo (plural: referendos o plebiscitos), y en un sentido amplio plebiscito, es una votación sobre una cuestión legislativa o constitucional. Es una votación realizada por el electorado de una nación. Los referendos pueden ser obligatorios (vinculantes) o no obligatorios (consultivos). Un referéndum consultivo deja la interpretación del voto a la legislatura (como el referéndum sobre la Constitución Europea en España). Su obligatoriedad se basa en el coste político que supondría no obedecerlo y no en una obligación legal. Un referéndum obligatorio es posible sólo en algunos países y sobre algunos temas, y un cierto tamaño del electorado participante muchas veces es también un requisito previo. Un plebiscito es dirigido a todos los ciudadanos, sin tener en cuenta sus derechos. Un plebiscito, en su sentido más estricto, es la petición de la aprobación de un decreto gubernamental o la aprobación de las políticas generales del gobierno, típicamente en estados sin democracia, parlamentarismo o un órgano representativo.
Modalidades: • Según el objeto: o Referéndum constitucional: Si el objeto es una constitución. o Referéndum legal: Si el objeto es cualquier otra ley. • Según el fundamento: o Referéndum preceptivo: Si el fundamento de su celebración es la exigencia propia del ordenamiento. o Referéndum facultativo: Si el fundamento es la convocatoria de un órgano concreto. En caso de ser además consultivo la figura se aproximaría al concepto de plebiscito. • Según los efectos jurídicos: o Referéndum decisorio: Cuando el resultado se hace efectivo y vinculante. o Referéndum consultivo: Cuando el resultado implica únicamente la manifestación de la voluntad general o popular de forma no vinculante. En caso de ser además facultativo la figura se aproximaría al concepto de plebiscito. • Según los efectos jurídicos: o Referéndum constitutivo o de ratificación: Cuando el efecto es aprobar una disposición. o Referéndum abrogativo: Si el efecto jurídico resultante es la derogación de un precepto determinado. • Plebiscito: También se puede encuadrar como un tipo de referéndum facultativo y consultivo al ser un modelo cercano, pero el pronunciamiento popular no constituye una expresión de la voluntad general o popular sino un instrumento de legitimación de un poder personal de corte autocrático por lo que se considera una categoría independiente.
La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano fue una declaración de principios de la Asamblea Constituyente francesa, realizada el 26 de agosto de 1789, que fue el prefacio a la Constitución de 1791. La primera traducción americana completa de sus 17 artículos al español es obra de Antonio Nariño, publicada en Bogotá, actual Colombia, en 1793. Por lo general, en los libros de historia se olvida que la "Declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano" consistía en leyes exclusivamente para los hombres (es decir, no se tomaba la palabra "hombre" como un sustituto de la palabra "ser humano"). No fue hasta que Olympe de Gouges, en 1791,escribió la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana que las mujeres entraron, por lo menos a través de un documento no oficial, a la historia de los derechos humanos.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) es una declaración adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 217 A (III), de 10 de diciembre de 1948 en Paris y que recoge los derechos humanos considerados básicos. La unión de esta Declaración y los Pactos Internacionales de Derechos Humanos comprende lo que se ha denominado una Carta Internacional de los Derechos Humanos.
Democracia orgánica (o funcional)
La democracia orgánica o funcional es un tipo de organización políticoadministrativa que condiciona el ejercicio de cualquier derecho individual a las decisiones tomadas en las corporaciones sociales tradicionales como la familia o el municipio, otras relacionadas con el desempeño de las actividades económicas como el sindicato, religiosas como las organizaciones eclesiásticas o el partido único en el plano estrictamente político. Es la realización política del modelo económico conocido como Corporativismo, que fue uno de los principios ideológicos de los fascismos históricos del siglo XX. Teóricamente la democracia orgánica presenta lo que podría considerarse elementos aparentes de movimientos asociativos como el sindicalismo o algunas de las variantes del anarquismo, aunque su modelo histórico más cercano es la organización gremial de la Baja Edad Media, y mientras la ideologías libertarias son asociativas, las corporativistas son tradicionalistas y férreamente jerárquicas. Su puesta en práctica en diversos países como España, Portugal o Italia ha venido a reafirmar el poder de los magnates locales, también conocidos como caciques en España, los cuales encabezaron tradicionalmente las citadas corporaciones, en general sin que para ello mediara ninguna clase de proceso electoral ordinario.
Gobierno
El gobierno (del griego κυβερνάω "pilotar un barco"), en general, consiste en la conducción política general o ejercicio del poder del Estado. En sentido estricto, habitualmente se entiende por tal al órgano (que puede estar formado por un Presidente o Primer Ministro y un número variable de Ministros) al que la Constitución o la norma fundamental de un Estado atribuye la función o poder ejecutivo, y que ejerce el poder político sobre una sociedad. En términos amplios, el gobierno es aquella estructura que ejerce las diversas actividades estatales, denominadas comúnmente poderes del Estado (funciones del Estado). El gobierno, en sentido propio, tiende a identificase con la actividad política. El gobierno no es lo mismo que el Estado, está vinculado a éste por el elemento poder. El gobierno pasa, cambia y se transforma, mientras que el Estado permanece idéntico. En ese sentido, el gobierno es el conjunto de los órganos directores de un Estado a través del cual se expresa el poder estatal, por medio del orden jurídico. Puede ser analizado desde tres puntos de vista: según sus actores, como un conjunto de funciones, o por sus instituciones
VETO
conoce como veto a la facultad que dispone una organización o una autoridad para prohibir algo. El concepto también se entiende como el acto y el resultado de vedar (inhibir, impedir, rechazar). Con respecto a su etimología, podemos decir que el término veto proviene del latín, de un concepto que puede traducirse como «prohíbo», o sea el verbo prohibir conjugado en la primera persona del singular (desde el punto de vista de nuestra lengua). El uso que recibe esta palabra gira en torno al derecho que alguien, una sola parte, tiene para detener cualquier acción, aunque por lo general se encuentra en el ámbito legislativo, donde los objetos vetados son acuerdos, medidas o proposiciones.
Democracia
Falsas promesas
Democracia maodeerna y antigua
Poder
II. Reivindicación de los intereses
Esta nace de la primera, ya que la democracia moderna es una contraposición a la democracia antigua y esta moderna no puede ser sometida a un mandato obligatorio, ya que el principio en el que se basa en la representación política es la antítesis de aquel que se ampara en la representación de los intereses, ya que ahora se debe velar por los intereses generales y no por los particulares. Aqui se hace primar el interés particular sobre el general, dejando en una situación no muy deseable y alentadora a los representantes, ya que no están cumpliendo con responderle al pueblo, y si lo hacen, lo hacen por una conveniencia propia.
Explicacion con mis palabras:
I. El nacimiento de la sociedad pluralista
El nacimiento de la sociedad pluralista, señalándose que "la sociedad nace con una concepción individualista de la sociedad" se comienza de la idea que el individuo, al ponerse de acuerdo con otros conforma y crea la sociedad política, poniéndose cada vez más los grupos en sujetos políticos distinguidos, ya que los grupos son los que se destacan y distinguen en la vida política dentro de las sociedades democráticas, y ahora cada cual participa de forma indirecta o directamente en el gobierno y en la toma de decisiones. El poder no se concentra a través y solo por unos pocos. Con este fenómeno y con esta sociedad que solo se ampara en algunos grupos de presión y poder, se hace más complicado lograr la estabilidad del sistema de derechos, ya que sin un pluralismo pleno, los poderes se concentran en un grupo de personas que puede hacer mal uso de este y velar por los interés particulares en vez de velas por los intereses generales.
III. La persistencia de las oligarquías
La persistencia de las oligarquías, ya que ha sido imposible la derrota del poder oligárquico, siendo este un tema muy tratado. "El principio fundamental del pensamiento democrático siempre ha sido la libertad entendida como autonomía, es decir, como capacidad de legislar para si mismo" con esto tenemos que la democracia representativa, es la única forma de democracia existente y practicada actualmente, siendo la renuncia el principio de libertad como autonomía, y la única forma de establecer otro tipo de democracia es "la electrónica", que es un tipo de democracia directa y se hace a través de un voto electrónico emitido desde un computador. A través de la presencia de elites en el poder no se eliminará el régimen autoritario ni democrático, ya que estos se darán de igual manera, aunque todos deseemos que sea el democrático el que rija. Bobbio en su texto cita a Joseph Schumpeter, ya que este capto que la característica de un gobierno democrático no es la ausencia de elites, sino mas bien la presencia de muchas elites que compiten entre ellas para conquistar el voto de las masas.
IV. El espacio limitado
El espacio limitado, destacándose que si con la democracia en acción ha sido imposible eliminar la oligarquía, menos posible ha sido utilizar todos los espacios en los que se ejerce un poder que toma decisiones obligatorias para un completo grupo social. En otros términos, se desea destacar que a pesar de la cantidad de votantes que se han ido dando con el desarrollo de la democracia, no han aumentando los espacios para que se puedan ejercer los derechos del ciudadano, sin esto, se duda si será posible del todo el proceso de democratización.
En este caso se apela a una mayor importancia a temas tan simples como los espacios, porque se hace necesario el aumento de estos para que no hayan interrupciones en la toma de decisiones y que los votantes puedan hacer uso de ellos, para que estos también sean tomados en consideración.
V. El poder invisible
El poder invisible, es decir que la democracia real, con respecto a la democracia ideal no ha podido eliminar el poder invisible, tema que hasta la actualidad no ha sido muy estudiado, por lo que se tiende a redundar en el tema sin saber exactamente qué es lo que sucede del todo con él. Con esto se apela a que el estado no puede ni debe realizar acciones a escondidas del ciudadano, pero esto igual se hace para no generar escándalos en el estado ni en la ciudadanía, haciéndose en algunos casos con el fin de establecer el bien común.
VI. El ciudadano no educado
Se refiere a la educación del ciudadano, ya que esta se hace necesaria y urge a la democracia para que se pueda lograr el desarrollo y lograr a la vez la práctica democrática. "La democracia no puede prescindir de la virtud, entendida como amor a la cosa pública, pues al mismo tiempo debe promoverla, alimentarla y fortalecerla" se hace importante una ciudadanía educada, los gobernantes prefieren a los ciudadanos pasivos más que a los activos, y esto se da por el grado de conocimiento que adquiera cada individuo, siendo esencial para la democracia que existan ambos, no por la tranquilidad, sino porque se notaria la diversidad de diferentes posturas. La educación de la ciudadanía ha sido un tema bastante tocado en la ciencia política, en especial en la norteamericana en los años cincuenta, llamándola como la "cultura política" La educación de los ciudadanos es un tema que urge a las personas, aunque en muchos casos a los gobernantes les conviene que sus gobernados no tengan una cultura política porque de esta manera es más fácil engañarlos, pero un buen gobernante desea que sus ciudadanos tengan cultura porque de esta manera todos pueden aportan en la toma de decisiones.
La Democracia Ideal es contrapuesta a toda forma de gobierno autocrático, es caracterizada por un conjunto de reglas que establecen a tomar las decisiones colectivas y bajo que procedimientos, se caracteriza como el gobierno de todos, siendo la regla primordial la mayoría, una mayoría grande, ya que la unanimidad para el autor solo debe considerarse y se puede llevar del todo a cabo cuando se cuenta con un grupo pequeño de personas, ya que esta puede traer dificultades a medida que avanza el tiempo. También se hace necesario que se garanticen los derechos de de libertad de opinión, estos derechos en los cuales se ampara el estado liberal y se construye la doctrina de estado de derecho en el cual se establecen los límites del conocimiento constitucional, ya que estas permiten que se lleve a cabo el juego político.
la Democracia Real es la forma de política menos mala de gobierno conocido hasta la actualidad, señalando a la vez que la democracia no puede solucionar todos los problemas, pero es la única forma de gobierno pacifica y que vela por la pacificación de los estados en todos sus ámbitos, sociales, económicos, políticos y da una armónica relación entre el estado y sus ciudadanos, diciendo que no hay mejor alternativa que al democracia constitucional, aunque de igual manera esta se debe reformar y ajustar a los sistemas para no violar ni pasar a llevar la gobernabilidad y la estabilidad democrática ya existente, tan solo lo que queda ahora es modificarla y hacerla cada vez más democrática.
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- Diagrama sobre mentefacto, creado por Maikol stevan el 29/03/2020.
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