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La educación y la Revolución Mexicana
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Ollin Tlatoa, Palabra en
Movimiento https://ollintlatoa.blogspot.mx/2009/04/la-educacion-y-la-revolucion-mexicana.html
La educación y la Revolución
Mexicana
¿Cómo podemos transformar una
sociedad sino se tiene conciencia de nuestra historia? Esta falta de memoria es
un síntoma de nuestro tiempo y eso han manifestado diversos autores, uno de
ellos es precisamente Eric Hobsbawn cuando dice:
La destrucción del pasado o más
bien de los mecanismos sociales que vinculan la experiencia contemporánea del
individuo con la de generaciones anteriores es uno de los fenómenos más
característicos y extraños de las postrimerías del Siglo XX [es decir,] hombres
y mujeres [...] crecen en una suerte de presente permanente sin relación
orgánica alguna con el pasado del tiempo con el que viven.1
Este síntoma es un mal de nuestro tiempo que
se ha integrado a la vida cotidiana de las personas. Pero qué hay de los
profesionales de la educación, en caso particular, los pedagogos que inmersos
en la vastedad de la educación, en ocasiones implementan o más bien, implantan
estrategias educativas diseñadas para un tipo de sociedad diferente, dejándose
llevar por la ilusión que la educación es la panacea, la solución de todos los
males. Posiblemente, la solución o el problema no está en la educación sino en
el ser humano.
¿Cómo implementar estrategias
educativas si no se conoce la historia de una sociedad? Es como construir una
casa sin cimientos que inevitablemente se derrumbará; final análogo de muchas
estrategias educativas que por su naturaleza son buenas pero han fracasado por
diversas circunstancias y entre éstas, el pobre conocimiento de la historia, en
caso particular, de México. ¿Qué factores influyen en el fracaso de estas
estrategias? Uno de estos factores es el cambio en el orden político, económico
o social sin importar donde provenga, éste producirá una transformación. En el
caso de México, la Revolución Mexicana determina esta transformación social en
el cual se destruye el sistema promovido por un Estado oligárquico y
neocolonial para pasar a otro tipo de Estado que buscaba reorganizarse y
consolidarse en la primera mitad del Siglo XX.2 El periodo de la Revolución
Mexicana se ubica en tres fases determinantes para su estudio. De 1908 a 1911
se manifiesta como un movimiento político donde la oposición electoral era la
principal herramienta de contienda para buscar la transformación del país;
después de 1911, el movimiento abandonó el terreno político para convertirse en
un movimiento social más amplio que integra cada uno de los estratos sociales
en ese tiempo, hasta llegar a los años de 1913 y 1914, en un periodo
revolucionario que servirá de ajuste y fundamentación de un Estado que
determinará su hegemonía en los años siguientes.
Pero, ¿qué ocurre con la educación durante
estos años que la transformación social es intensa? En el periodo del
Porfiriato surgieron grandes pedagogos preocupados por las condiciones
educativas del país, principalmente por el abandono de la educación en el
ámbito rural.3 Todos estos pedagogos compartían la idea que "la educación
popular era universalmente reconocida como el instrumento único que podía
conducir al país a tan ansiado progreso"4 El problema no radica en que si
la educación llegaba o no a los ámbitos rurales sino en la idea de tener una
visión de un México fragmentado; de ahí parte la hipótesis que la educación no
es el problema sino el hombre en sí mismo. La población indígena era -y lo
sigue siendo-, la excluida de muchos beneficios de una sociedad porfirista,
revolucionaria y postrevolucionaria, cuya herencia llega hasta el México
contemporáneo. Este hecho es una constante en las tres etapas de la Revolución
y se puede constatar la posición indígena en este periodo en los números 3 y 4
del Boletín de Instrucción Pública:
¿Cómo ha de poder esa raza
indígena constituir una fuerza viva en la nacionalidad mexicana, cuando carece
de la comunidad del lenguaje y cuando por tal carencia no hay homogeneidad
entre sus hábitos y los del resto de la población mexicana y hay una distancia
inmensa en cuanto a sus ideales5
Entonces, ¿cuál era la relación entre los
indígenas y el resto de la población mexicana? Pues hay una clara división que
los indígenas no son mexicanos y que se pretende que lo sean para quien
constituyan "una fuerza viva en la nacionalidad mexicana". El estudio
de este periodo da pistas de esta relación que hasta estos tiempos se mantiene como un problema educativo;
ejemplo de esto es la iniciativa de ley de las escuelas de instrucción
rudimentaria en 1911 que su intención más que promover una educación popular
sirvió como "... medida urgente del régimen porfirista ante la acción
revolucionaria de los maderistas".6 Se constata con otros hechos esta
visión de los indígenas de forma constante: Vasconcelos y su ideal de
"raza cósmica",7 la conveniencia del grupo de poder en consenso con
las bases sociales para mantener su hegemonía,8 la escuela como motor para el
desarrollo económico buscando una integración por medio de este y no por una
identidad cultural,9 entre otros más.
¿Cómo implementar estrategias de educación con
una visión fragmentada? ¿Cómo entender a la educación mexicana sin considerar a
toda su población? Son preguntas que derivan de este periodo histórico de la
Revolución Mexicana, que aún tienen vigencia y posiblemente la seguirán
teniendo. Pero algo más se debe reflexionar y siguiendo la tradición de
pertenencia en la pedagogía, posiblemente el Sistema Educativo Mexicano se ha
esforzado en promover una pedagogía de la exclusión y los profesionales de la
educación en cierta medida no han podido concretar una solución real al
problema o bien, se han dejado seducir ante la costumbre del consenso dejándose
llevar por el tobogán de la hegemonía de los grupos de poder.
Notas
1 Eric Hobsbawn. (1995).
"vista panorámica del Siglo XX" en Historia del Siglo XX. Barcelona:
Crítica. p. 1.
2 Javier GarciaDiego. (2004).
"La Revolución" en Nueva Historia Mínima de México. México:
COLMEX/SEP. p. 225.
3 Josefina Z. Vázquez. (2000).
"Revolución Mexicana". En: Nacionalismo y Educación en México.
México: COLMEX. pág. 105.
4 Loc. cit.
5 Boletìn de Instrucción Pública,
números 3 y 4 (1912). Pág. 349 apud Josefina Z. Vázquez. (2000). "La
Revolución Méxicana". En: Nacionalismo y Educación en México. México:
COLMEX. pág. 106.
6 Carlos Gómez Nava. (2001).
"La Revolución Mexicana y la educación popular". En: Historia de la
educación pública en México. México: SEP/FCE. pág. 127.
7 Carlos Ornelas. (1995).
"El cambio profundo: La creación de la Secretaría de Educación
Pública" En: El Sistema Educativo Mexicano. México: FCE. págs. 99-106.
8 Lorenzo Meyer. (2002). "La
institucionalización del nuevo régimen". En: Historia General de México.
Versión 2000. México: COLMEX/Centro de Estudios Históricos. Págs. 823-846.
9 Carlos Ornelas. (1995).
"Los tiempos de Bassols: La segunda reforma profunda" En: El Sistema
Educativo Mexicano. México: FCE. págs. 106-115.
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- israel araoz · sep 2016
- Actualizado
- 3 sep 2016
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