1x Cable de red,
1x Crimpadora,
1x Tijeras y 2x
Conectores RJ-45
1. Pelar el cable
con cuidado
El primer paso consiste en pelar unos 3 cm. la cubierta
de plástico del cable de red en uno de sus extremos. A la
hora de hacer esta operación, hay que tener cuidado y
no dañar los pares internos del cable. Para realizarlo,
podemos utilizar la cuchilla que viene normalmente con
las crimpadoras, pero personalmente me resulta más
sencillo hacerlo con unas tijeras normales y corrientes.
Realizamos un corte no muy profundo y después
tiramos para quitar el plástico sobrante.
2. Separar los
cables y estirarlos
Una vez tenemos los pares al aire, podemos
comprobar que vienen trenzados dos a dos (por
eso lo de par trenzado). Tenemos que
"destrenzarlos" y estirarlos lo máximo posible,
evitando curvas o ángulos. Cuanto más rectos
estén, mejor. Además podemos aprovechar para
separarlos un poco, lo que nos resultará útil para
el siguiente paso.
3. Ordenar los cables
Ya tenemos los pares estirados y listos para ordenar.
Como en este caso queremos conectar un PC y un
Router, utilizaremos la especificación de cable directo
(la que podéis ver en la imagen). Si quisiéramos hacer
un cable cruzado, sería hacer lo mismo sólo que
siguiendo el orden de esa otra especificación. Es
importante que los cables queden bien ordenados para
que después no haya problemas.
4. Cortarlos e
introducirlos con cuidado
en la clavija RJ-45
Para introducir los cables en el RJ-45, es importante primero cortar la parte sobrante de
los cables. La idea es que sólo nos queden como1.5cm de pares al aire, como podéis ver
en la imagen. Además, es importante igualar la longitud de todos ellos para que luego
entren y conecten bien dentro de la clavija. Una vez recortados e igualados, cogemos el
conector e introducimos los pares, de tal manera que el pin 1 (el naranja) nos quede a la
izquierda del todo si miramos el conector con la pestaña hacia abajo. Antes de
introducirlos hasta el fondo, volvemos a comprobar que el orden es el correcto, por si
acaso algún cable se movió de sitio. Si todo va bien, los introducimos hasta el fondo.
Llegados a este punto tenemos que comprobar que los cables llegan hasta el final del
conector (si no fuera así, el cable no funcionaría bien, por lo que habría que retirar los
pares e igualarlos de nuevo) y que el plástico que recubre a los pares
llega a una especie de pestaña interna
5. Fijar con la crimpadora
Si todo está correcto (es importante
asegurarse ya que una vez procedamos
con este paso ya quedará fijo),
introducimos la clavija RJ-45 en el hueco
de la crimpadora y apretamos
moderadamente (no muy flojo pero
tampoco sin pasarse). Sonará un pequeño
"clic". Eso significa que la clavija RJ-45 ya
está fija y bien colocada en su sitio.
6. Repetir con el otro
extremo y
comprobar
Ya tenemos uno de los extremos. Ahora tendríamos
que repetir el proceso con el otro y después
comprobar que el cable funciona. Si no es el caso,
posiblemente hayas tenido algún error a la hora de
ordenar los cables por colores o quizás un par no
llega hasta los conectores del RJ-45. No pasa nada:
siempre puedes cortar la "cabeza defectuosa" y
volverlo a intentar.