Nos encontramos ante una nueva fase la crisis del orden mundial, cuya característica prin-cipal es el
enfrentamiento político directo y en territorios principales entre los bloques de poder cen-trales del
Norte Global y los bloques de poder emergentes, profundizando la situación de multipolari-dad
relativa. Esta nueva situación, que podemos ubicar a partir del estallido del conflicto en Ucrania, es
presentada resumidamente en este trabajo a partir de los siguientes puntos: 1) el planteamiento del
problema (qué está en juego en Ucrania) en relación a la crisis del orden mundial; 2) el eje estratégico
Moscú-Beijing, los BRICS y el enfrentamiento con “Occidente”; 3) “Occidente” y sus posiciones: las
diferencias estratégicas en Estados Unidos y las contradicciones con el núcleo euro
(Alemania-Francia); 4) el impacto y los desafíos sobre América Latina como bloque de poder
emergente.
1. Sexto momento de la crisis: el
enfrentamiento en Ucrania
La guerra civil en Ucrania inicia un sexto momento de la crisis global, que comien-za a partir de
1999, en el auge de la «belle époque» neoliberal. Allí comienzan a observarse los primeros pasos de
los distintos bloques de poder que luego conformarán la situación de multipolaridad relativa y
crisis del orden mundial. El segundo momento va de septiembre de 2001 a sep-tiembre de 2008 y se
caracteriza por la ofensiva neoconservadora que logra impo-nerse como dominante en EE UU, para
desarrollar el unipolarismo-unilateral —se quiebra el Consejo de Seguridad de la ONU e incluso la
propia OTAN—, profun-dizar el keynesianismo militar y la «guerra civilizatoria» en Medio
Oriente, destruir las amenazas a la influencia de EE UU en el mundo y exacerbar la creencia del
Destino Manifiesto sobre el carácter excepcional e indispensable de EE UU en el mundo .
En marzo de 2011 entramos en el quinto momento de la crisis con la guerra ci-vil en Siria y luego en Libia. El cambio
fundamental que se observa en este quinto momento de la crisis en relación a los momentos anteriores es que los distintos
poderes de «Occidente» y particularmente del núcleo anglosajón, la mayor parte de sus grupos dominantes y sus cuadros,
comienzan a confluir sobre el hecho de que los distintos actores del creciente multipolarismo relativo deben abandonar su
pretensión de construir blo-ques de poder para convertirse en nuevos polos de poder mundial. La superación de la crisis
capitalista y la primacía de «Occidente» en la configuración del orden mundial, en buena medida, ahora depende de ello.
Ucrania es, en este sentido, el principal país para construir el proyecto de la Gran Nación rusa de hecho, Kiev es la ciudad
Madre de la nación rusa—, por varias razones: 1.Su considerable población de 46 millones de habitantes. Su extensión
territorial y su ubicación estratégica en el pivote de Eurasia. La fertilidad y extensión de sus tierras. El desarrollo de la
industria pesada en el este, particularmente en el en centro neurálgico de la guerra civil, Donetsk y Lugansk, herencia de la
caída Unión Soviética. A lo que debe agregarse el gran desarrollo de la industria naval en la ciudad de Sebastopol ubicada
en la península de Crimea. El segundo astillero de la antigua URSS —y del mundo en la época de la Guerra Fría— también
está en Ucrania y es el de Chernomorsky, al oeste de Crimea y al es-te de Odessa10. En la base de Crimea se encuentra la
Flota del Mar Negro de Rusia, la principal de aguas cálidas. La posibilidad de que Ucrania bajo la órbita de la OTAN sea un
territorio clave
2. El eje estratégico Moscú-Beijing y el
enfrentamiento con “Occidente”
Con estas dos estructuras financieras, los BRICS intentan avanzar hacia la construcción de una arquitectura
financiera global que sea alternativa al Banco Mundial y al FMI controlados por «Occidente» y
fundamen-talmente por EE UU. Ello genera una desconexión sistémica entre las estructuras económi-cas y las
estructuras políticas a nivel global, impidiendo el desarrollo de la institu-cionalidad del poder
transnacionalizado. Incluso muchas entidades como los fondos de pensión, que no pueden invertir en negocios
de alto riesgo, poseen reglamentaciones de cumpli-miento automático atadas a las calificaciones de deuda por las
cuales en el momen-to en que una calificación de deuda baja a determinado nivel, automáticamente de-ben
vender sus posiciones. Al mismo tiempo que se baja la calificación de deuda, se encarece la tasa que un país o
empresa debe pagar para emitir más deuda. Como se vio con total claridad a partir del estallido de la crisis
financiera global en 2008, la calificación de d
2.1. Construcción de bloques regionales de poder: Rusia con la
Unión Econó-mica Euroasiática, China en el Asia-Pacífico
En este escenario, tanto Rusia como China aceleran también la construcción de un bloque propio más allá de sus fronteras
desde el cual fortalecerse y evitar la política de EE UU y aliados de contención, sanciones y debilitamiento. Bielorrusia
po-see casi 10 millones de habitantes y un PBI de 65.000 millones de dólares, mientras que Kazakstán tiene 17 millones de
habitantes y un PBI de 202.000 millones de dó-lares. Por el lado de China, su apuesta regional quedó reflejada en la cumbre
del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico realizada en noviembre de 2014. La otra propuesta estratégica que
impulsa China para la región Asia-Pacifico es el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura , con un capital inicial de
50.000 millones de dólares que puede incrementarse a 100.000 millones.
Un dato central es que debido al déficit norteamericano y a la estrategia de for-talecimiento de la soberanía financiera de
los bloques emergentes, las reservas de divisas han aumentado a cerca de 12 billones de dólares, desde menos de 2 billones
de dólares a comienzos del milenio. El capital proveniente de China podría ser fundamental para encauzar la crisis de
sobreacumulación mediante la solución espacial infraes-tructural, es decir, mediante la inversión en infraestructura que a
su vez produzca un nuevo espacio para la acumulación del capital en la región Asia-Pacífico.
2.2. Defensa e institucionalidad estratégica
emergente para la seguridad: Or-ganización
para la Cooperación de Shanghái
La situación en la zona del mar de China se agrava por la agudización de las tensiones globales y los conflictos geoestratégicos
en torno a las islas Senkaku, el archipiélago Spratly y las islas Paracelso, además del histórico conflicto de las Co-reas. El Mar
del Sur de China es esencial para la economía de Asia. El 2 de mayo de 2015, China colocó una gran plataforma de su pe-trolera
estatal cerca de las Islas Paracelso. A su vez dragó islas, construyó puertos de aguas profundas e instaló una pista de aterrizaje
de 3 km.
2.3. Avance económico de China en el mundo
Con respecto al primer punto, sobresale la compra por parte de la
comercializa-dora de granos estatal china Cofcode una participación
en Noble Group, una joint venture agrícola de Singapur, por u$s 1.500
millones. Según la OCDE, en 2013 las empresas chinas in-virtieron
73.000 millones de dólares en el exterior. En segundo lugar, la
internacionalización del yuan avanza sobre la base de la presencia
China en la economía internacional, el creciente uso del yuan como
mo-neda de reserva de distintos bancos centrales y los acuerdos con
Bancos Centrales de préstamos en yuanes para fortalecer las reservas .
3. “Occidente” y sus posiciones
El Departamento de Estado norteamericano criticó públicamente la venta por parte de Francia de dos navíos mili-tares tipo
Mistral a Rusia, por 1200 millones de euros, fundamental para la industria naval francesa. «Todos saben que se han
impuesto sanciones a Rusia. » Por otro lado, la prensa neoconservadora, The Wall Street Journal , dio a conocer el gran
avance de la petrolera francesa Total en Rusia que estaría presionando a su gobierno para que no rompa los lazos con Rusia.
Además de las tensiones y diferencias con Europa continental, debemos mencionar y actualizar el estado de la pugna
dentro del polo de poder dominante entre el bloque «global» y el bloque «americano» que tiene a los EE UU como territorio
central de disputa.
En el discurso de West Point de mayo de 2014 Obama volvió a insistir con la estrategia neorrealista de la diplomacia
desmilitarizada para recuperar el liderazgo global. The Washington Post, usualmente cercano a las posiciones del gobierno
demócrata, afirmó ante el discurso en su editorial que «El presidente nos ata las manos en muchos aspectos». Obviamente,
los neoconservadores, dominantes en el Partido Republicano, también rechazaron dicho discurso y reafirmaron la
necesidad de intervencionismo unilateral. Obama pidió en su discurso el apoyo para la aprobación de una partida de 5000
millones de dólares para «entrenar tropas» de países aliados.
Por otro lado, es el propio Estado norteamericano el que se encuentra en crisis en tanto centro del orden mundial ya que su
viejo formato de posguerra se vuelve una traba para el desarrollo de las fuerzas del capitalismo global en esta etapa de
«universalismo» o nueva etapa de mundialización. Para el capitalismo y sus fracciones dominantes, para los actores
fundamentales del régimen mundial en crisis, no es un problema que la balanza se incline a «Oriente» como nueva
territorialidad dinámica, como nuevo recipiente del capitalismo transnacionalizado y articulado en la red de ciudades
financieras globales. Es decir, el problema para el bloque global angloamericano no es el multilateralismo diplomático sino
el multipolarismo relativo en el orden mundial que no se resuelve con la diplomacia militarizada.
4. Transición geopolítica mundial y situación latinoamericana
A nivel regional también el comienzo del nuevo siglo trae en la región una nueva etapa política con indudables consecuencias
geopolíticas. Emir Sader (2009) la de-nomina como una etapa post-neoliberal, de ruptura con el Consenso de Washington y con el
programa de ajuste del Estado, privatizaciones, flexibilización laboral y apertura externa. Se da una convergencia entre proyectos
desarrollistas o neodesa-rrollistas, nacionalistas populares y “anticapitalistas” o de los denominados “socia-lismo del siglo XXI”,
que tienen en común su oposición al proyecto neoliberal y la necesidad de plantear otras formas de integración regional para
avanzar en grados de soberanía relativa. En términos de integración, distintos autores, como Sanahuja (2010) o Veiga y Rio
El avance del regionalismo autónomo llega a una de sus máximas expresiones de avance en febrero de 2010 con la constitución
de la Comunidad de Estados La-tinoamericana y Caribeña (CELAC). También se corresponden con acuerdos estra-tégicos con
China y Rusia por parte de los países del eje ALBA-MERCOSUR en 2014 y 2015, que se profundizan a partir del conflicto en
Ucrania y la agudización de las tensiones entre las fuerzas unipolares y las fuerzas que pretenden avanzar en el
multipolarismo.
Sin embargo, en contraposición a la tendencia mencionada, a partir de junio de 2012 se pone en funcionamiento la Alianza
Pacífico (AP) conformada por Perú, Colombia, México y Chile, en estrecha relación con el Acuerdo Transpacífico de
Cooperación Económica, bajo los pilares del llamado “regionalismo abierto”. Este está centrado en la libertad de comercio, la
atracción de las inversiones extranjeras, los acuerdos de libre comercio con distintos países y bloques regionales a nivel
mundial, la explotación de las ventajas comparativas estáticas, la hiperespecializa-ción productiva y el desarrollo puesto en
relación con la integración en el capita-lismo global y las cadenas globales de valor dominadas por las empresas
transna-cionales.