Módulo 3 de 5 · Mídia
El Torbellino.
EL TORBELLINO
El verdadero enemigo de la ejecución es el trabajo diario. Lo llamamos el torbellino. Es la enorme cantidad de energía necesaria sólo para hacer que la organización funcione en el día a día. Irónicamente, al mismo tiempo se trata de aquello que dificulta ejecutar cosas
nuevas. El torbellino le impide tener la concentración requerida para hacer que su equipo avance.
En general, los líderes nunca ven la diferencia entre el torbellino y los objetivos estratégicos porque ambos son necesarios para la supervivencia de la organización. Sin embargo, la diferencia entre ellos es clara y, aún más importante, compiten de manera constante por el tiempo, los recursos, la energía y la atención.
Los objetivos que usted ha planteado para avanzar son importantes, pero cuando lo importante compite con lo urgente, este último siempre gana.
En otras palabras, si usted y su equipo únicamente actúan desde el interior del torbellino, nunca habrá progreso; toda su energía se consumirá en intentar mantener el barco a flote. El reto es ejecutar las metas más importantes sin dejar aquello que es urgente.
Resumamos lo que hemos dicho hasta ahora. Primero, si usted busca lograr resultados significativos, en algún momento tendrá que ejecutar una estrategia de cambio de conducta, pues las operaciones que utilizan el poder de la firma sólo funcionan hasta cierto punto. Segundo, cuando emprenda una estrategia de cambio de conducta, estará luchando contra el torbellino: un adversario feroz, invicto en muchas organizaciones. Las 4 Disciplinas de la Ejecución fueron diseñadas para facilitar el manejo de su torbellino. Se trata de un conjunto de reglas para ejecutar una estrategia crítica dentro del torbellino.