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Notas

1_MENTE Y MATERIA (11 TEMAS)

Rita Gonzalez Cerebro Apredizaje Espanhol 5,0Avaliação média 5,0 de 5 (1 avaliação) 11 páginas

Conteúdo das notas (11)

Página 1

EL PODER DE LA CONCIENCIA Bruce Lipton)

EL PODER

DE LA CONCIENCIA

Entrevista concedida

por Bruce Lipton

¿Quien es Bruce

Lipton?

Bruce

H. Lipton,

es un biólogo celular, considerado una de las principales y más

controvertidas voces en la nueva biología,

contraria al paradigma darwinista partidario de que el entorno y la

cooperación (tesis de Lamarck)

y no los genes son el auténtico motor de la vida.

Es

autor del best seller La

biología de la creencia.

Bruce

H. Lipton, es doctor en biología celular

por

la Universidad de Virginia en 1972. Ha sido profesor e investigador

en varias universidades y colegios universitarios de diversos países.

En primer lugar, entre1973 y 1982, ejerció como profesor en la

Facultad de Medicina de la Universidad

de Wisconsin,

donde además desarrolló diversas investigaciones, algunas de ellas

sobre el "entorno

como regulador de la actividad génica",

consideradas como precursoras de la Epigenética".

Lipton

se convirtió en uno de los pioneros en la investigación con células

madre,

concretamente sus estudios se centraron en los mecanismos moleculares

que controlan el comportamiento celular.

Una

técnica de transplante experimental desarrollado por el Dr. Lipton y

su colega, el Dr. Ed Schultz, fue empleada más tarde como una nueva

forma de ingeniería genética

humana.

Ya

en 1988,

en la Escuela de Medicina de la Universidad

de Stanford,

se convirtió en un vehemente partidario de la nueva biología, que

cuestiona la versión darwinista de la evolución y la premisa básica

de que los genes controlan la vida. Siendo un pionero del estudio

científico de la biología

celular,

realizó una serie de experimentos junto al jefe del departamento de

patología,

Dr. Klaus Bensch, que le llevaron definitivamente a adoptar su visión

alternativa de que el medio era el auténtico motor, y con la que

disentía ya abiertamente de aquellas premisas básicas

neodarwinistas.

Sus

experimentos, junto a los de otros investigadores en el campo de la

biología, han examinado minuciosamente los mecanismos mediante los

cuales las células reciben y procesan información.

Bruce

Lipton ha impartido enseñanza sobre biología

celular,

histología,

anatomía

humana,

fisiología,

embriología médica, biología fractal, biología de la conciencia,

biología de la medicina complementaria e inmunología. Según

Lipton vivir en armonia y de forma saludable consiste en tener en

cuenta estos tres aspectos:

Adecuada

alimentación.

Evitar

estresarse.

Vivir en un

ambiente o entorno feliz.

Nosotros podemos

compararnos como si fuéramos placas de Petri con caldo de cultivo y

cubiertos por nuestra piel, sabiendo que debajo de nuestra piel

tenemos 50 billones de células siendo el caldo de cultivo nuestra

propia sangre, entonces cuando yo cambio ese caldo de cultivo y estas

placas estoy cambiando el destino de mis células.

¿Qué cambia el

cultivo, mi sangre, la química? Y la respuesta es: Lo que cambia son

MIS PENSAMIENTOS que

influyen en mi cerebro liberando sustancias químicas que han sido

provocados por mis propios pensamientos.

Cuando

estoy estresado o asustado libero sustancias en mi sangre (cortisol,

hormona producida por como respuesta al estres) son distintas a

cuando abro mis ojos y me siento enamorado (endorfinas,

hormona producida por la alegría, por la felicidad).

Todas

las células están bañadas por esas sustancias químicas ya sean

cortisol o endorfinas. El sentimiento de amor libera sustancias

distintas en la sangre, sustancias que ayudan al crecimiento y a la

sanación del cuerpo y ayuda a nuestro sistema inmunológico, cuando

percibimos razones para estar temerosos liberamos en nuestro cuerpo

sustancias propias del estres, de hecho cerramos los mecanismos de

crecimiento de las células y del sistema inmunológico para ahorrar

energía. ¿Por qué? Si tu crees que tienes que correr porque te

viene por ejemplo un león necesitas toda la energía de tu cuerpo

para escaparte de él. Cuando una persona está bajo estres, coloca

su reserva de energía para pelear o escapar pero esto afecta a la

salud del sistema inmunológico y a otros sistemas, entonces cuanto

más estres tengamos en nuestras vidas también más sustancias

químicas negativas tendremos en el sentido que no ayudan a nuestro

cuerpo y este es uno de los aspectos más importantes para perder la

salud. En nuestra evolución biológica, el estres o el miedo no son

las razones principales en nuestra vida, sino lo que es más

importante es conseguir "vivir

feliz y en armonia con el medio ambiente". Si

en nuestra vida en un momento dado viniera de forma imaginaria un

tigre entonces diríamos que ese es el momento y el tiempo del

estres, ahora si que es el tiempo de correr, pero cuando esta

situación estresante desapareció es el momento de volver a regresar

al tiempo de la armonía. En cuanto al mundo de hoy estamos las 24

horas del día escapando de este tigre imaginario, esto no es

biológicamente sostenible porque la química de protección es

opuesta a la química de desarrollo o crecimiento. La Teoría

de Darwin apoya la evolución en la lucha por la supervivencia y por

la competencia en ser el más fuerte, todos estamos en este mundo

tratando de sobrevivir ya que si paramos de correr la persona que

está detrás nos puede atropellar, esa forma de vivir es por

definición un vivir en un cuerpo cargado de hormonas negativas

provocándonos estres, por todos los miedos que tenemos y aún así

la evolución nos dice que "la verdadera vida se basa en

vivir en comunidad y cooperación".

Un cuerpo hemos

dicho que tiene 50 billones de células y que viven en armonía unas

con otras y resulta que cada ser humano es como una célula en una

comunidad más grande llamada humanidad. En términos biológicos, el

organismo que está evolucionando en el planeta no es el cuerpo

humano, nosotros ya lo hicimos, el organismo que está evolucionando

es un organismo llamado "civilización humana" y

ahora mismo los humanos estamos peleando y matándonos unos a otros y

yo digo:

¿Qué pasa si las

células se pelean unas contra otras dentro de nuestro cuerpo y

matándose entre ellas? A eso se le llama "enfermedad del

sistema inmunológico" es decir, autodestrucción de las

célulasy esta enfermedad es la que nos mata por dentro.

¿Se está

incrementándo esta situación? Absolutamente, porque nuestras vidas

biológicas son el reflejo del medio ambiente, por lo tanto del

entorno en que vivimos, entre mas estres y violencia en el exterior,

mas se refleja en nuestro interior la desarmonía en nuestra propia

comunidad celular.

Hoy en día podemos

ver y leer nuestra actividad cerebral a través de los

"ENCEFALOGRAMAS MAGNETICOS" por tanto nosotros somos

transmisores de un campo magnético por medio de nuestros propios

pensamientos, de nuestros propios sentimientos y ante un mundo

enfermo y desquiciado. ¿Cómo podemos mantenernos fuera de esa

desarmonia? La respuesta es que tenemos que separarnos de este

sentimiento general de desánimo, temor y muchas veces de miedo. No

debemos aceptar historias negativas, no aceptar miedos, y empecemos a

darnos cuenta que somos nosotros los que creamos nuestra propia vida,

si aceptamos las creaciones de otros empezamos a aceptar las

creencias de otros y así a manifestar lo que ellos está creando.

Si tu quieres crear

lo que tu quieres, no te dejes influenciar por nadie, cuanto más

consciente seas de tu realidad menos te dejarás influenciar por tu

entorno y de esta forma te elevarás por encima del ruido de nuestra

sociedad, siendo tú el creador de tu propia vida.

Si eres capaz de

crear una luna de miel dentro de tí cuando estás enamorado, si

todos hiciéramos lo mismo, de pronto, los conceptos de guerra y

violencia desaparecerían ya que si todo el mundo estuviera

enamorado, todo el mundo estaría viviendo en armonía, si todo el

mundo fuera feliz, entonces la violencia y la competencia con la que

vivimos desaparecería.

Resumiendo: "Tu

eres el creador de la felicidad en tu propia vida, al no aceptar la

creencias de otras vidas".

¿Qué es el "Efecto

Placebo y el Efecto Nocebo"?

Es un tema muy

interesante ya que la ciencia médica revela que desde 1/3 hasta 2/3

de todas las curaciones relacionadas bien sea con medicamentos,

cirugías o cualquier otro sistema de curación, la curación no

ocurrió por el proceso utilizado, ocurrió porque la persona creyó

que esa medicación lo iba a curar.

Si te dicen "mira

te voy a dar esta medicina nueva, esta pastilla de color púrpura

tiene unas características extraordinarias" la gente cree

convencida que esa pastilla tiene un efecto tan especial que se curan

así mismos y si más tarde se les dice que era sólo una pastilla de

azucar, esa curación por tanto no ocurrió por el efecto de la

pastilla sino por la creencia en ella, entonces la curación vino por

la fe en ella.

Es el poder de la

creencia, que en ese caso es una creencia positiva y confian en que

este pastilla u otra cosa va a curarlos, pero lo que la gente no dice

es que ha sido por el efecto placebo.

"El efecto

placebo esta basado en una creencia positiva",

pero ¿cual es la consecuencia del pensamiento negativo? La ciencia

tiene un nombre que es el "Efecto Nocebo"

y ha sido revelado por la misma ciencia ya que un pensamiento

negativo no sólo nos puede enfermar sino que también puede

matarnos, por tanto el "Efecto Placebo como el Nocebo"

es simplemente el poder que tiene el pensamiento sobre nuestro cuerpo

(efecto de nuestra energía mental sobre la materia que es nuestro

cuerpo).

Un

pensamiento positivo nos mueve en la dirección hacia la curación y

el negativo nos mueve en dirección contraria, es decir hacia la

enfermedad. Uno podría pensar que estamos hablando sobre el tema de

los pensamientos positivos... es más que pensamiento positivo, es el

compromiso y la intención de apoyarnos sobre las

"creencias subconscientes".

Sólo

el 5% de nuestra vida viene de la "mente consciente",

entonces si sólo pensamos en positivo a través de nuestra mente

consciente, sólo estamos contribuyendo a nuestro cambio en un 5% , y

si el 95% viene de nuestra "mente subconsciente"

y este no tiene las mismas creencias que nuestro mente consciente

entonces estaremos peleando contra nosotros mismos. Miremos esto de

una manera práctica: si alguien no se siente bién porque tiene un

resfriado o está enfermo del estómago ¿Qué debería hacer en la

práctica? ¿Debería ir al doctor para que lo diagnostiquen? Yo no

afirmaría que no vayamos al médico, pero antes de ir al doctor

deberíamos mirar que está pasando a nuestro alrededor, de dónde

viene nuestro estres, porque nuestra biología celular expresa lo que

pasa en nuestra interior. Cuando estábamos de luna de miel

generalmente no nos enfermábamos, estábamos muy saludables pero

cuando nos dejamos atrapar por la vida diaria es cuando las

enfermedades empiezan a aparecer, entonces cuando yo me siento

enfermo algo debe estar mal en mi cuerpo... la verdad es que no

empezó en tu cuerpo, de hecho sólo el "2% de las

enfermedades tiene causas genéticas y el 98% de las enfermedades son

causadas por el medio ambiente, por nuestro entorno".

Se

ha constatado de una forma muy real que cuando una persona dice

"tengo un gen de cáncer de seno"

y creen que van a tener cancer de seno las suelo decir:

"espera ... el 50% de las mujeres que tiene el gen del cancer en

efecto, tiene cancer de seno... pero que pasa con el 50% que tienen

el gen pero no tienen cáncer?

Nunca

estudiamos la segunda parte, sólo estudiamos la parte de las que

tienen cáncer pero ¿qué es lo que hacen las del 50% que tiene el

gen pero no tienen cáncer? ¿Qué las hace diferentes? Y la

respuesta es: "su estilo de vida". Lo que las

estresa, sus preocupaciones o sus miedos no son los mismos que las

que tienen la enfermedad, los genes te hacen propenso a tener la

enfermedad, pero la propensión depende de cómo planteas tu vida.

Hay

un estudio muy interesante que muestra que cuando hay niños

adoptados en una familia con cáncer ellos tienen la misma

probabilidad de desarrollar lo mismo que los hijos biológicos y uno

podría pensar; si, pero el niño viene de otra fuente genética... y

el punto es ... "no son los genes los que causan el cáncer

sino es nuestro estilo de vida", especialmente el estilo de

vida con estres, sí, el estres está causando una gran parte de las

enfermedades de occidente.

Yo

voy alrededor del mundo y no me sorprende que la gente se enferme,

cada día hay más estres y si tu aceptas el estres, tu cuerpo está

tomando esa vibración desarmónica y si la misma permanece en tu

vida durante cierto tiempo terminas con esa desarmonia dentro de tu

cuerpo "tu vida es el reflejo de lo que ves en tu

entorno".

Podemos

preguntarnos ¿Estoy feliz con mi vida?, ¿estoy haciendo lo correcto

con mi cuerpo?

Con

ello no quiero decir que no vayamos al doctor, por tanto no

descartemos la medicina hasta que nuestro "consciente"

se haya elevado. El punto es que cuando la gente no se ha elevado, es

decir, su "poder de consciencia"

no es lo suficientemente fuerte para imponerse a su subconsciente lo

que ellos quieren obtener, necesitan cuidarse más, comer mejor,

hacer más ejercicio, hacer todo esto para tener mas salud, y lo

interesante es que cuando somos mas conscientes de nosotros mismos

podemos llegar a ser como Jesús

quien hizo todos esos

milagros que todos conocemos...

¿Y

que dijo Jesús sobre los milagros? Él dijo "Uds.

pueden hacer esto mejor que Yo, pero Uds. no lo creen " y

esa es la verdad absoluta.... porque cuando tienes control absoluto

sobre tu propia consciencia con esa creencia (fe) tu puedes hacer

milagros, el milagro es una "REMISION ESPONTANEA".

Tú puedes hacer milagros, el milagro de la "REMISION

ESPONTANEA", la persona que estando a punto de morir

dice: yo no acepto esto, voy a cambiar la forma de ver la vida, en el

momento en que cambia su percepción es cuando se produce la

"REMISION ESPONTANEA".

A eso ¿se le llamaría milagro?, ¿que pasó? Pasó que tuvo un

completo control de su "consciencia" y manifestó

una vida de estar plenamente consciente y buscar lo que trae

equilibrio y armonía a su vida. Al evitar o eliminar lo mejor que se

pueda todo aquello que nos provoque desequilibrio o desarmonía es lo

que nos permite empezar a establecer dentro de nosotros acciones en

favor de nuestra salud.

Lo que es interesante es que hace millones de años la gente se

curaba a sí misma y no había escuelas de medicina ya que somos

capaces de hacerlo, por ejemplo, nosotros no necesitamos un doctor

para curarnos de un corte, el corte se cura por sí mismo, "muchas

enfermedades se podrían curar a traves de los medios de los que

están dotados nuestro cuerpo".

En una familia convencional cuando hay un niño o alguien que se pone

enfermo lo que se dice es que hay que llevarlo al doctor, nadie nos

dice: "si estas enfermo puedes curarte tu mismo" esa

no fue la lección que todos aprendimos, lo que aprendimos es que si

estoy enfermo tengo que ir al doctor...El tema clave es que la gente

cuando está enferma tienen en su subconsciente un programa de

limitación que nos dice que no podemos curarnos por nosotros mismos

y nosotros nos lo creemos.

En mi primer libro hablaba de que las células rehuyen las toxinas y

sin embargo buscan con avidez los nutrientes, se comportan como los

seres humanos, es decir, nos alejamos de todo aquello que nos provoca

infelicidad y nos acercamos o buscamos la felicidad.

La clave de todo esto que estoy diciendo es que lo que cuenta no son

las cosas materiales lo que nos hace felices, así pues, nos

podríamos preguntar ¿que es lo que me hace feliz? Lo que me hace

feliz es el amor, una buena comida, un ambiente en armonía, todas

esta cosas que no tienen etiquetas con el precio, básicamente tener

una relación con alguien que te satisface y te apoya ¿Cúal es el

precio de esto?. El programa de nuestra sociedad nos dice que el

dinero nos hace felices y por eso vemos a millones de personas

corriendo por las calles pensando cuanto dinero podré ganar en el

día de hoy para ser mas feliz, ni siquiera la gente con mas dinero

son felices, y esta es la programación errónea establecida por

nuestra sociedad. Si fuéramos "programados para buscar

compañía, comunidad, armonía, equilibrio, amor eso es lo que

nos hace verdaderamente más felices... Es como si tuviéramos

que pasar por este proceso para aprender las cosas que no funcionan y

encontrar las que sí funcionan...

Para que las cosas cambien en nuestras vidas es necesario cambiar "el

programa de nuestro subconsciente". El subconsciente

es una mente de hábitos y hasta que no cambiemos el hábito

seguirá todo igual en nuestra vida. La definición de locura es

seguir haciendo la misma cosa y esperar obtener un resultado

diferente... si seguimos haciendo lo mismo, siempre

obtendremos más de lo mismo. La respuesta para cambiar, es cambiar

nuestra mente subconsciente porque allí es dónde

están los hábitos que heredamos de otras personas, este tema es de

una importancia clave en nuestras vidas.

En estos momentos se está produciendo un acercamiento entre la

ciencia y la espiritualidad que durante muchos años estaban alejadas

una de la otra. Es interesante porque el mundo espiritual y la

religión hablaban de fuerzas invisibles que le dan forma a la

realidad física y lo llamamos espíritu.

La ciencia pudo desarrollarse porque en el siglo XVII hizo un pacto

con la iglesia diciendo que no iban a intervenir en todo aquello que

estuviera dentro del mundo espiritual y por tanto invisible, la

ciencia estableció que sólo estudiaría lo que concierne al mundo

físico y así Newton pudo desarrollar y predecir el movimiento de

los planetas sólo analizando las caracterísitcas físicas, los

científicos pensaron que podían entender cómo funciona el universo

sólo mirando el mundo material, no necesitamos las cosas

espirituales... pero fue en el año 1925 cuando la física newtoniana

fue absorvida por FÍSICA CUÁNTICA y esta enfatiza que el "universo

está hecho de energía y no de materia".

¿Cómo llaman los físicos cuánticos a la energía que forma el

universo? El campo... y ¿cual es la definición del campo? "fuerzas

invisibles que se mueven e influencian al mundo físico".

Esta es la misma definición que la del espíritu, es decir, que la

física cuántica esta enfatizando el campo invisible como condición

para el mundo físico, es lo que dice la gente espiritual, ellos

hablan de fuerzas invisibles que dan forma a nuestra existencia,

entonces por definición la "nueva física cuántica

nos está alineando de nuevo con la realidad espiritual".

Con suerte las creencias dogmáticas de la iglesia que hablan de

estos temas pero que no nos permitían a los científicos vivir allí

y la ciencia que está todavía estancada en el plano material debe

abandonar el dogma y permitir reconocer que TODOS somos parte de ese

campos invisibles, que ni siquiera vivimos en nuestros cuerpos, si

entendemos como funcionan las células, parte del campo ha sido

descargado en nuestro cuerpo, y por definición TODOS somos el campo

o TODOS somos espíritu si reconocemos la UNIDAD, que no podemos ser

sacados del campo, ni podemos ser castigados por el campo, en esencia

TU eres el campo, tal vez entonces las creencias restrictivas de la

ciencia y la religión ambas dogmáticas desaparecerían y

generaríamos un mundo nuevo, porque lo que yo creo firmemente es muy

simple: pregúntele a la gente corriente en cualquier lugar del mundo

si tu pudiera de crear el mundo ¿Cómo lo haría? Todos ellos

contestarían que les gustaría un mundo donde hubiera paz y armonía,

comida y trabajo... ¿no es asombroso que en todo el mundo todos

tienen la misma creencia? Entonces ¿Por qué no lo tenemos? Y la

respuesta es porque los líderes no tienen la misma creencia,

entonces yo confío en que la gente tome el liderazgo del mundo, ya

que la estructura que tenemos está a punto de colapsar y cuando

colapse, será la oportunidad de evolucionar de la destructiva

percepción darwiniana a una percepción holística del todo que

dice: TODOS somos parte del mismo sistema, y todos somos células del

mismo cuerpo y cuando trabajemos juntos crearemos mágia en la tierra

como nunca antes se ha visto, yo soy muy optimista sobre esto, y yo

lo creo

Página 2

NUESTRO CEREBRO INMORTAL (Dr. Joe Dispenza)

NUESTRO CEREBRO

INMORTAL

Por el Doctor Joe

Dispenza

Estudié

bioquímica en la Universidad Resquerd, luego obtuve mi título en

la Universidad Life, cerca de Lamta, Georgia.

En

los últimos siete años me ha interesado mucho el estudio de la

remisión espontánea de enfermedades, en otras palabras, casos de

personas diagnosticadas de afecciones como cáncer, diabetes, o raros

trastornos genéticos para los cuales la medicina no tenía cura.

Estudié a gente con trastornos cardiovasculares, como taquicardia o

arritmia, hipertensión; a gente que tenía elevados niveles de

colesterol, enfisema, problemas endocrinos, como trastornos

tiroideos, y me interesaba saber si existían factores en común

entre estas personas.

Y

descubrí que todas las personas que experimentaban una remisión

espontánea, tenían cuatro cosas en común: la primera que cada

persona aceptaba y creía que había una inteligencia divina, que

controlaba su cuerpo. Puede que algunos le llamen inteligencia

espiritual y otros digan que es una mente superior, una mente más

profunda. Pero todas aceptaban que había una inteligencia más

grande que ellos.

Aunque

a esta inteligencia mística la llamamos inteligencia espiritual, en

realidad no tiene nada de mística. Es la misma inteligencia que hace

que tu corazón lata en este momento. Tu corazón bombea siete litros

y medio de sangre por minuto, más de trescientos treinta y ocho

litros de sangre por hora, late cien mil veces al día, cuarenta

millones de veces al año y más de tres mil millones de veces en una

vida. Bombea constantemente sin que tengamos que pensar en ello

conscientemente. Si consideramos eso hay un orden, hay una

inteligencia que nos da vida, que mantiene el latido de nuestro

corazón. Es la misma inteligencia que digiere nuestra comida, que la

descompone en gases y nutrientes y la organiza para reparar el

cuerpo.

Todo

ello sucede sin que lo pensemos conscientemente, y estas personas

empezaron a entender que había una inteligencia a cargo de su

cuerpo, que era superior a ellos. Que realmente sabía más que ellos

y que si conseguían conectarse con esta inteligencia quizás, se

encargaría de curarlos.

Cada

segundo perdemos diez millones de células y en el segundo siguiente

producimos otros diez millones de células. Nosotros no pensamos en

hacerlo, tú y yo somos seres con libre albedrío, pero hay un orden,

una inteligencia que lo hace por nosotros. Cada célula del cuerpo,

de las cien billones de células del cuerpo físico, cada célula

experimenta cien mil reacciones químicas por segundo. Si ello lo

multiplicamos por los diez billones de células podemos ver que hay

cierta inteligencia que nos da constantemente vida. Ahora, lo

interesante de esta inteligencia es que tiene una voluntad

independiente de nuestra voluntad.

Nos da vida

constante y sistemáticamente, su voluntad trasciende nuestra

voluntad; su mente trasciende nuestra mente y mantiene un orden en el

cuerpo físico. Un ejemplo serían los enzimas activos en el ADN de

las células. Hay tres mil doscientos millones de ácidos nucleicos

en los genes de una célula.

Esta

inteligencia envía proteínas a lo largo de los ácidos nucleicos y

corrige las mutaciones para que no nos descompongamos. Si pensamos en

esto, esta inteligencia nos da vida constantemente y estas personas

dijeron: -cabalgo en la espalda de un gigante y si puedo aprender a

conectarme con esta inteligencia ella me sanará-. Esto es lo primero

que aceptaron todos.

Lo

segundo fue que todos creían que sus pensamientos, su modo de

pensar, su mentalidad a la larga contribuía de hecho a su

enfermedad, y dijeron: -si mis pensamientos contribuyen a mi

enfermedad, tal vez deba cambiar el modo de pensar que tuve estos

últimos años.

Cada

vez que pensamos, fabricamos una sustancia química, si nuestros

pensamientos son buenos, elevados o felices. Fabricamos sustancia

químicas que nos hacen sentir bien y felices. Y si nuestros

pensamientos son negativos, malos o de inseguridad, fabricamos

sustancias químicas que nos hacen sentir exactamente como pensamos.

Cada

sustancia que se libera en el cerebro es literalmente un mensaje que

alimenta al cuerpo físico. Y ahora el cuerpo empieza a sentir, como

piensa. Cuando empezamos a sentir como pensamos, sucede algo

asombroso. El cerebro que está en comunicación constante con el

cuerpo; consulta con el cuerpo y empieza a pensar de la manera en que

sentimos, lo que a su vez fabrica más sustancias químicas que nos

permiten sentirnos como pensamos y pensar como sentimos.

Y

quedamos atrapados en el ciclo de pensar y sentir entre el cerebro y

el cuerpo. La consecuencia indirecta final de esto, es que creamos un

estado de ser. Y ese estado de ser se convierte en nuestro modo de

pensar. En otras palabras, los sentimientos se convierten en nuestro

modo de pensar. Y cuando los sentimientos se convierten en nuestro

modo de pensar, estamos atrapados en un ciclo donde el cuerpo,

literalmente, piensa por nosotros.

Estas

personas razonaron y dijeron: -si mis pensamientos han creado esta

enfermedad, y mis pensamientos crean estas sustancias químicas que

me hacen sentir de cierta manera y comportarme de cierta manera,

tendré que cambiar mi modo de pensar-. Entonces se propusieron

interrumpir el proceso, eso era lo segundo que tenían en común.

Lo

tercero en común, que encuentro realmente asombroso es que estas

personas decidieron que para interrumpir su proceso de pensamiento,

tenían que reinventarse a sí mismos. Tenían que convertirse en

otra persona, y cuando empezaron a pensar en quienes querían ser,

pararon el ciclo continuo de reacciones entre pensar y sentir. Y se

hicieron algunas preguntas importantes, preguntas como ésta: ¿Cómo

sería ser una persona feliz? ¿A quién conozco en mi vida que sea

feliz? ¿Qué tendría que cambiar en mí para ser una persona

diferente?

¿A quién de la

antigüedad admiro que haya sido magnifico, que yo hasta estudiado,

cuyas habilidades y virtudes pudiera aplicar para formular un nuevo

ideal de mi mismo, o de mi misma?

Estas

personas se pusieron a contemplar los supuestos, las posibilidades,

los potenciales de quienes querían llegar a ser; y a medida que lo

hacían su cerebro empezó a cambiar. Empezaron a pensar de otro modo

y el proceso de pensamiento empezó a formar conexiones en su

cerebro, que se convirtieron en una plataforma para su modo de ser.

De modo que comenzaron a acumular información, empezaron a examinar

opciones diferentes, al modo de ser que habían sostenido durante los

últimos años de su vida.

Lo

último que tenían en común, la cuarta cosa, es que estas personas

cuando se reinventaron a sí mismas, pasaban largos ratos sin tener

noción del tiempo y del espacio. En otras palabras, se hallaban tan

absortos en lo que estaban pensando, tan sumidos en su metamorfosis;

que cuando abrían los ojos o encendían la luz de la habitación o

se destapaban los ojos. Les había parecido cinco minutos, pero había

pasado una hora y media o dos horas. Se habían sumido tanto en lo

que pensaban que perdieron la noción del tiempo y del espacio.

Perdieron la noción de la atracción continua que se da entre el

cuerpo y el cerebro. Perdieron la noción de la respuesta que el

cerebro recibe de su entorno, y perdieron la noción del tiempo.

El

cerebro procesa unos cuatrocientos mil millones de bits por segundo,

pero solo somos conscientes de unos dos mil de esos cuatrocientos mil

millones. Ahora, estos dos mil bits de información donde está

presente nuestra consciencia, sólo tienen que ver con tres cosas.

Tiene que ver con las respuestas que recibimos del cuerpo, la

respuesta del entorno y la respuesta en relación con el tiempo.

¿Sabes?,

te duele la espalda, tienes hambre, te duele la cabeza, tienes sed,

estas cansado, hace demasiado frío, hace demasiado calor, te agrada

el olor del ambiente, ¿Cuánto tiempo pasará hasta que suceda la

próxima experiencia?.

Nuestro

cerebro y nuestra consciencia están inmersos en esas cosas en

particular, y cuando nuestro cerebro esta inmerso en eso, aunque

procesase cuatrocientos millones de bits de información, nuestra

consciencia está puesta sólo en dos mil de esos cuatrocientos mil

millones. Tienen que ver con el cuerpo, el entorno y el tiempo. Estas

personas que tuvieron remisiones espontáneas, trasladaron su

consciencia, desde esas cosas en particular, hasta esos otros bits de

información. Y al hacerlo como lo estamos empezando a aprender desde

una perspectiva científica. En ese momento el cerebro empieza a

diseñar circuitos nuevos y nuevas conexiones.

Así

que, este fue el inicio de un estudio muy interesante para mí,

porque quería saber a partir de esos cuatro factores, que sucedía

en el cerebro de esas personas que determinaba lo que sucedía en su

cuerpo físico. ¿Sería posible que hubiera cambiado su mentalidad?

¿Y que el cambio de mentalidad tuviera un efecto fisiológico en el

cuerpo físico?

Algunas

de estas personas no eran vegetarianas, no usaban cristales, no

ayunaban, no acudían a terapias alternativas. Lo único que hicieron

fue cambiar su mentalidad, y al cambiar su mentalidad, se produjeron

resultados tangibles en sus vidas. Entonces inicia el proceso de

entender como el cerebro crea nuevos circuitos y nuevas conexiones.

Ahora

quiero hablar un poco acerca de cómo ha progresado la ciencia los

últimos doscientos años, y lo relacionaré con nuestra comprensión

del cerebro.

En

el siglo XVII vivió un hombre llamado Descartes, era un científico

francés. Un día estaba sentado junto a una fuente y trataba de

entender la naturaleza de la realidad. Sentado junto a fuente dijo:

-¡vaya!, me cuesta integrar estas dos ideas, hay un mundo objetivo;

un mundo al que él llamó la esfera de la ciencia. Donde las cosas

se comportan como una máquina. Dijo: -la tierra y todas sus leyes, y

toda la realidad física, se comportan de manera muy física; y esas

características físicas son muy predecibles y muy repetibles-, y

dijo: -¡voy a llamar a esto “la esfera de la ciencia”!, y

cualquier cosa que tenga que ver con lo objetivo o lo muy grande lo

puede estudiarla ciencia-; y luego dijo: -cualquier cosa que tenga

que ver con la mente o con nuestro mundo subjetivo o la realidad

subjetiva, se lo voy a dejar a la religión, porque la realidad lo

maneja mejor-.

Y

lo que Descartes estaba diciendo realmente, era que tenía que tener

la libertad de poder estudiar la ciencia sin tener que lidiar con

esos otros asuntos. Así que la iglesia empezó a centrarse en todos

los principios del mundo subjetivo y la mente. La iglesia pasó a ser

siempre la mente, nunca la materia; la ciencia la materia, nunca la

mente.

Las

cosas funcionaban realmente bien, porque hasta ese momento, la

iglesia al inmiscuirse en la ciencia había causado algunos

problemas, y la ciencia al inmiscuirse en la mente también. Porque

si nos fijamos en Bruno o Galileo, vemos que al hacer sus singulares

observaciones desafiaron a la iglesia, y por supuesto encontraron

unos baches en el camino. Esto le vino muy bien a Descartes, porque

sólo tuvo que lidiar con asuntos predecibles pues era científico

por naturaleza, no quería lidiar con la influencia de la iglesia.

Porque si vemos la historia, si estudiamos a Galileo Galilei o a

Giordano Bruno en años anteriores; cuando dijeron que la tierra ya

no era el centro del universo, fueron perseguidos por la iglesia.

Porque iba en contra de las doctrinas mismas que regia la iglesia.

Hasta que Descartes ahora tenía la libertad para estudiar la

naturaleza de la realidad, y las cosas funcionaban muy bien y a

través de la observación, empezaron a desarrollarse las leyes

científicas.

En

el siglo XVIII apareció Isaac Newton, y Newton básicamente dijo que

hay ciertas leyes definitivas, a las cuales podemos atribuir

realmente un valor científico.

El

sabía que la fuerza, la maza y la aceleración están relacionadas.

Newton dijo: -si conozco el punto de partida de algo y conozco su

velocidad o su aceleración puedo determinar hasta donde va a

llegar-. Gracias a Newton podemos enviar un cohete a la luna, si

sabemos la distancia de la tierra a la luna; la rotación de la

tierra y la velocidad de ese cohete.

Gracias a las leyes

y a la física Newtonianas, podemos hacer algunas cosas muy

específicas, basándonos en las leyes de lo muy grande y de lo muy

objetivo. Las cosas iban muy bien la ciencia siguió sugiriendo.

En

el siglo XIX aparece Albert Einstein que luego presenta su teoría de

la relatividad y su teoría de la luz. Einstein dijo básicamente,

nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz, cualquier

cosa como un objeto o materia que viaje más rápido que la velocidad

de la luz, finalmente se convertirá en energía.

Debido

a sus leyes y a su comprensión de la relatividad, hizo que surgieran

comprensiones aún mayores acerca de la realidad objeto. Cuando

Einstein publicó sus artículos, lo más asombroso fue, que su

información no tenía realmente notas de pie. Lo cuál dejó

atónitos a la mayoría de los científicos de su época. Fue un

visionario y entendía como funcionaban las cosas, porque usaba su

mente.

Las

teorías de Einstein llevaron a la ciencia a un mayor grado de

aceleración. Después de eso Einstein empezó a trabajar con el

principio del efecto fotoeléctrico. Lo que hizo fue aplicar

corrientes eléctricas muy fuertes, a placas de acero. Quería ver la

energía que emitía en cuanto a electrones, protones y neutrones.

Cuando estudió lo que hacían los electrones, vio que en vez de

liberar energía en forma muy normal y continua, los electrones

liberaban energía y el nivel descendía como si bajara por una

escalera; en vez de moverse de manera suave y continua.

Einstein

se detuvo porque en el mundo de lo grande, cuando la energía se

libera, todo se mueve con mucha continuidad. Por ejemplo: si dejamos

caer una manzana de un árbol, se mueve de manera continua y

predecible. Ellos esperaban que sucediera exactamente lo mismo en el

efecto fotoeléctrico.

Pero

no fue así, de modo que, Einstein, empezó a ver que el

comportamiento de lo diminuto es muy distinto a lo de lo muy grande.

Entonces hubo una serie de experimentos que se centraron en los

electrones y en la posible ubicación de los mismos. Cuando empezaron

a observar los electrones, su naturaleza y su comportamiento, se

dieron cuenta de que siempre que observaban o buscaban un electrón,

el electrón no aparecía. Así que el electrón de ser una onda de

probabilidad, colapsaba súbitamente en una partícula muy definida.

Ahora toda esta idea del dualismo cartesiano, lo que dijo Descartes

en el siglo XVII, se hizo borroso de nuevo. Porque ahora la persona

subjetiva y la mente subjetiva, empezaba a tener un efecto directo en

lo muy objetivo. Ahora la separación entre la mente y la realidad; y

la mente y lo objetivo empezó a integrarse otra vez.

Independientemente de quien observará, ya sea que tuviera título

académico o no, su observación tenía un efecto en el campo

cuántico.

La

física cuántica nació como resultado de esto, eso quiere decir que

todos nosotros, cada persona, al margen de su credo, de su cultura,

de su sexo, de su edad o de su raza. Cada persona cuando se le pide

que observe algo, tiene un efecto en lo muy diminuto.

Todos participamos

en la naturaleza de la realidad. Ahora bien la ciencia puede decir

que la física cuántica y el observador que observa la realidad y

que tiene un efecto en la realidad, solo funcionan para lo muy

diminuto. En otras palabras, sólo lo muy pequeño responde a nuestra

observación.

Tal

vez, la realidad funcione de manera, que si nuestra observación

acepta el comportamiento de las partículas subatómicas, quizás

podamos encaminar la naturaleza de la realidad basándonos en nuestra

propia observación.

La

mayoría de los físicos cuánticos dirían no, nuestra observación

sólo funciona para lo muy pequeño, no para lo muy grande. Mi

respuesta es que, quizás somos malos observadores, quizás la

observación es un arte como cualquier otra cosa, podemos desarrollar

esta idea llamada observación.

Hay

una parte del cerebro que usamos para prestar atención, hay una

parte del cerebro que usamos para observar, se llama el lóbulo

frontal.

El

lóbulo frontal es el área suprema del ser humano. Es el último

escalón del desarrollo humano. Lo que nos separó de las demás

especies del planeta no es el hecho de que nos paremos en los dos

pies, o que tengamos pulgares oponibles, o que nuestros ojos miren de

frente, ni que tengamos el cerebro más grande.

Ya que los elefantes

tienen un cerebro más grande que el nuestro. Tampoco es que tengamos

poco vello; lo que nos separa de las demás especies es el tamaño

del lóbulo frontal, comparado con el tamaño del resto del cerebro.

En

los seres humanos en lóbulo frontal abarca casi un cuarenta por

ciento del cerebro. En nuestros ancestros más cercanos, los grandes

simios y chimpancés, el lóbulo frontal abarca entre un diecisiete y

un quince por ciento; en los perros un siete por ciento y para los

que degustan los gatos, el suyo es un tres y medio por ciento.

Entonces lo que nos separa, y nos hace grandiosos, es nuestro lóbulo

frontal comparado con el resto del cerebro.

El

lóbulo frontal es el ejecutivo, decide la acción, determina el

comportamiento. Es la parte del cerebro que usamos cuando planeamos,

especulamos o cuando inventamos, cuando contemplamos posibilidades.

Si

tuviéramos que describir al lóbulo frontal con una sola palabra

diríamos, intención o propósito. Cuando la intención de la gente

coincide con su comportamiento, o cuando su comportamiento coincide

con su intención, o cuando sus pensamientos se alinean con la

acción. Es cuando el lóbulo frontal está en su mejor momento.

Una

publicación de noviembre de 2004, se anunció que un grupo de

científicos de la Universidad de Wisconsin decidió ver si la

observación o prestar atención, era una habilidad como cualquier

otra cosa. Diseñaron un experimento en el que reunieron a un grupo

de monjes budistas. Monjes que habían estando meditando y

concentrándose en conceptos como la compasión, el amor y la

divinidad.

Durante

largos períodos de tiempo, la mayoría de estos monjes había pasado

entre diez mil y cincuenta mil horas de meditación. Así que esta

gente sabía prestar atención; formaron otro grupo de control con

personas que nunca se habían centrado en algo con su mente desde su

interior.

Les

dijeron a los monjes: -¿Entrenarían a esta gente durante una

semana, para ver si aprenden a desarrollar el arte de la

meditación?-. Entonces conectaron unos doscientos cincuenta y seis

electrodos en todo el cerebro de los monjes, para medir que tipo de

actividad se registraba cuando estos monjes prestaban atención;

luego harían lo mismo con el grupo de control.

Cuando

estos ocho monjes se conectaron a este escáner, cuando se

concentraron en un concepto como la compasión, cuando se

concentraron en una idea dentro de sí mismos; su lóbulo frontal se

encendió, como nada que hubiesen visto los científicos

anteriormente.

La

actividad del lóbulo frontal era enorme, al compararlo con el grupo

de control, la gente que recién aprendía a concentrar su mente y a

prestar atención. Su capacidad de mantener fijo ese pensamiento

había tenido muy poco efecto en el lóbulo frontal.

Los

científicos sabían que un área específica en el lado izquierdo

del lóbulo frontal, es donde experimentamos alegría y felicidad. En

un monje en particular, el escáner mostraba que la actividad

cerebral del lóbulo frontal era tan grande, que los científicos

dijeron: -Debe ser el hombre más feliz del planeta-, debido a esa

gran actividad. Cuando los científicos empezaron a especular y a ver

los efectos de ese experimento, se dieron cuenta de que a lo mejor la

observación y la tensión es una habilidad.

Tal

vez, al igual que el tenis o el golf, podemos desarrollar la

habilidad de prestar atención. Y si desarrollamos esta habilidad

tendríamos cada vez más capacidad y como efecto y resultado nuestro

cerebro realmente cambiaría.

De

modo que la observación es una habilidad como cualquier otra, si

podemos desarrollarla, quizás no solo las pequeñas partículas

subatómicas respondan a nuestro mundo; sino incluso las partículas

subatómicas más grandes o los objetos más grandes, tal vez

respondan de acuerdo a nuestra capacidad de observar.

En

los años treinta en los Estados Unidos, se realizó un experimento

con un grupo de chimpancés agresivos, que presentaban rasgos

personales antisociales. Los científicos dijeron: -Bueno veamos si

al hacer un experimento, una operación en el lóbulo frontal, cambia

el comportamiento de estos chimpancés-.

Tomaron un

instrumento parecido a un pico para el hielo, lo insertaron en el

lóbulo frontal de los chimpancés y empezaron a revolver. Lo

llamaron el experimento “pico de hielo”. Después del

experimento, los monos de volvieron muy dóciles, muy controlables y

dejaron de ser agresivos hacia los demás chimpancés.

Durante

esta época en los Estados Unidos, a finales de los treinta, las

instituciones siquiátricas estaban atestadas de gente con la misma

enfermedad.

Trastornos de

personalidad antisocial y rasgos agresivos, debido a la depresión de

los años treinta; era muy costoso administrar medicina a esta gente

a fin de mantenerlos bajo control.

De

modo que los científicos de cierta universidad dijeron: -¿Por qué

no probamos este experimento en algunos pacientes de estas

instituciones?, ahorraríamos mucho dinero en medicinas-. Entonces

escogieron algunos pacientes, los llevaron al quirófano mientras

dormían y los anestesiaron con pentatol. Una vez anestesiados

insertaron un bisturí por debajo del párpado y perforaron la parte

más blanda del cráneo, detrás del globo ocular. Cuando perforaron

el cráneo en esa área con un bisturí, la rasparon de lado a lado,

se llamó el experimento “limpiaparabrisas”.

Por

supuesto como ya sabemos eso es una lobotomía. Cuando retiraron el

bisturí, suturaron las incisiones y los llevaron a sus habitaciones;

estos sujetos de pronto comenzaron a comportarse de otro modo,

notaron cosas muy interesantes en estas personas, que era el efecto

de la lobotomía. Lo primero fue que todas ellas se volvieron

perezosas y letárgicas, lo siguiente fue que carecían de

inspiración, perdieron la iniciativa de hacer cosas. También

notaron que tenían un enorme deseo de hacer lo mismo de siempre. En

otras palabras, les gustaba escuchar la misma estación de radio,

comer la misma comida, usar la misma ropa y si les alteraban la

rutina de alguna manera, se desmoronaban emocionalmente.

Así

que tenían un deseo tremendo de hacer siempre lo mismo. También se

dieron cuenta de que no se podían concentrar en una tarea única. En

otras palabras, empezaban algo y se distraían, empezaban otra cosa y

se distraían, y empezaban otra cosa. Nunca terminaban un ciclo de

acción.

También

se dieron cuenta de que no podían entender el significado de la

situación, no podían aprender nada nuevo, no podían modificar su

conducta. Así que se atascaban a la rutina de hacer algo una y otra

vez insistentemente, que nunca modificaban su conducta en ninguna

circunstancia. Y lo último que percibieron es que no podían

proyectarse al futuro, no podían hacer planes para el futuro, no

podían proyectar ideas al futuro. Por ejemplo: si se ataban el

cordón de los zapatos y el cordón se rompía, en vez de buscar uno

nuevo seguían tratando de atar el mismo cordón, aunque estuviese

roto.

Entonces

si consideramos esto, un daño en el lóbulo frontal produce ciertos

efectos en la gente. La gente se vuelve perezosa, letárgica y sin

inspiración. Pierde la iniciativa, tiene un deseo de hacer siempre

lo mismo, no hace nada nuevo. No puede proyectarse al futuro, no

aprende nada nuevo y se distrae fácilmente.

Bueno

esto empieza a parecerse a la mayoría de la gente de nuestra

cultura, y la razón es que no hemos dominado la capacidad de usar el

lóbulo frontal apropiadamente.

Quizás

no hemos dominado el arte de la observación, quizás la observación

es un arte en sí mismo. Que la mayoría de las personas se distrae

tanto con su mundo externo, que no usa el lóbulo frontal

debidamente.

Si lo pensamos, todo

lo que nos rodea le envía constantemente información al cerebro.

Nuestros sentidos nos permiten interpretar la realidad, nuestros

sentidos nos permiten responder a la información del mundo exterior.

Mientras

creamos que el mundo exterior es más real que el mundo interior,

siempre usaremos los mismos circuitos del cerebro para procesar esa

información.

Cuando

aceptamos que el mundo interior afecta al mundo exterior, tenemos que

empezar a usar el lóbulo frontal. Científicamente sabemos que es

cierto, indudablemente cierto, que el cerebro está influenciado y

moldeado por el entorno, eso lo sabemos específicamente.

Sin

embargo la ciencia también está empezando a descubrir que nuestro

cerebro está influenciado y moldeado por nuestra capacidad de

prestar atención. Y que cuando podemos prestar atención y tenemos

la capacidad de adquirir conocimiento y fijar ese conocimiento en

nuestro cerebro, empezamos a crear nuevos circuitos.

Cuando

somos capaces de hacer nuevos circuitos, empezamos a percibir la

realidad de otra manera, según las conexiones establecidas en

nuestro cerebro. Veamos un ejemplo: supongamos que yo tomara un

cuadro de Monet, por ejemplo, y lo pusiera sobre una pantalla aquí

arriba y dijera: -échale un vistazo a este cuadro de Monet y sólo

disfruta del cuadro-. La mayoría de la gente miraría el cuadro unos

minutos, reconocería ciertos objetos en el cuadro y diera por

terminado el asunto.

Ahora

bien, si quitase el cuadro y te dijera: -quiero contarte algo acerca

de Monet, ¿Sabías que pasó cuarenta y cuatro años de su vida

tratando de entender como se unificaba todo el mundo? Le interesaba

especialmente el estudio de la luz, le encantaba la luz de primera

hora de la mañana, y la luz del atardecer y del anochecer. Él

pensaba que la mayor parte de la gente nunca se detenía a prestar

atención al efecto que tiene la luz en las flores, en los colores y

el entorno. Y se desvivía por pintar con pasteles y colores,

iluminar las cosas según la luz de esa hora del día en particular.

Y decía cosas como: el puente y la piscina no están separados en

realidad, son la misma cosa y sólo puedo pintarlos de ese modo. Y al

envejecer contrajo cataratas, y sus cataratas eran muy gruesas, así

que cuando percibía la luz, esa luz que él percibía, se difuminaba

en sus ojos, y él efectivamente empezó a pintar lo que veía-.

Si

después de darte está información, volviera a colocar el cuadro y

miraras de nuevo a este Monet, seguramente lo percibirías de manera

diferente, según tu capacidad de prestar atención a los detalles.

En

realidad lo que sucedió en un primer momento fue que te dimos

conocimiento e información que tu cerebro descartó, y tú mirabas

el cuadro basándote en las conexiones que se forman en tu cerebro a

partir de lo que sabias.

En

cuanto le damos al cerebro información nueva, y el cerebro puede

prestar atención a esa información por medio del lóbulo frontal,

empezamos a ver cosas que ya existían, pero que las hemos dejado

fuera de la ecuación.

Otro

ejemplo: un conocedor de vinos, si un conocedor de vinos agita y

saborea el vino, él o ella tiene los circuitos en su cerebro que le

permiten apreciar las sutilezas. Reconoce <el sabor de los taninos

y de los ácidos, puede oler el bouque y los aromas. Eso puede

integrarse en datos más específicos acerca de robles, y diferentes

clases de uvas. Puesto que su cerebro ha sido educado, y él ha

establecido circuitos, y por que ha puesto atención en percibir las

diferencias en la realidad llamada “catar el vino”, es capaz de

percibirlas sutilezas.

Ahora

bien, para las personas que no tienen instalados los circuitos de

esas experiencias en particular y que no tiene las conexiones en su

cerebro, que le permitan saber que buscar, ese vino sabrá como

cualquier otro vino, y así es como funciona la realidad. Percibimos

la realidad según la estructura de las conexiones del cerebro. Los

científicos han hecho ciertos experimentos para comprobar si esto es

realmente cierto, y llegaron a la conclusión de que sí lo es.

Convocaron

a un grupo de personas y les preguntaron si querían participar en un

experimento, en el cual tendrían que usar gafas durante dos semanas.

Ahora bien, estas gafas no eran comunes y corrientes, estaban

divididas a la mitad y al mirar a la izquierda se veía azul, y al

mirar a la derecha amarillo. Así que, las lentes estaban separadas

de manera que un lado era azul y el otro amarillo. Y les dijeron:

-Queremos que uséis estas gafas para todo lo que hagáis durante el

día, usadlas cuando llevéis a vuestros niños a la escuela, cuando

vayas a trabajar, usadlas para todas vuestras actividades habituales,

y usadlas durante dos semanas-.

Entonces

diferentes personas usaron estas gafas cierto tiempo, y al final del

experimento se los invito a regresar al laboratorio. Cuando los

participantes llegaron al laboratorio se les dijo: -Lo que queremos

ahora es que miréis este trozo de papel-, era una hoja de papel

blanco, y les preguntaron: -¿Qué color veis cuando miráis este

papel?-. Cada una de las personas que participo en el experimento

dijo: -Es una hoja de papel blanco-. Bien les dijeron: -Mirad a la

izquierda, ¿Veis un trozo de papel azul allí?-. No, respondieron.

-Y cuando miráis a la derecha, ¿Veis un trozo de papel amarillo?-.

Dijeron no.

Así

que los científicos tuvieron que dar marcha atrás, porque se dieron

cuenta de que esas personas estaban “coloreando” la realidad, de

acuerdo con su memoria. Estaban “revistiendo” la apariencia de

las cosas según los circuitos que ya tenían instalados. Y cuanto

más participaban en el mundo, más rápido se desvanecía el color

para ellos.

Esencialmente

eso es lo que hacemos en la realidad, nuestro cerebro está

interconectado de una cierta manera, estamos provistos de una cierta

cantidad de circuitos en nuestra vida, y luego ampliamos esos

circuitos con las conexiones que establecemos a partir del

conocimiento que adquirimos.

Si

no adquirimos nuevos conocimientos usamos siempre los mismos

circuitos, lo que hace que la realidad se presente exactamente igual.

Si el conocimiento y

la información que obtenemos no son convencionales, si se salen de

los parámetros de lo que se acepta científica, social y

políticamente e incluso de lo que se acepta religiosamente; a lo

mejor empezamos a percibir la realidad de otra manera, basándonos en

ese conocimiento que hemos adquirido. Ahora, al estudiar aquellos

casos de remisión espontánea, de personas que se curaron a sí

mismas de diversas enfermedades, fue interesante percibir que

independientemente de su cultura, de su credo, de su nivel de

educación o de su religión; independientemente de su sexo,

básicamente dijeron: -Voy a observar un resultado diferente y voy a

aferrarme a esta observación independientemente de la reacción de

mi cuerpo, independientemente de la reacción de mi entorno, e

independientemente del tiempo-.

El

lóbulo frontal, la corona de la evolución del ser humano, nos

permite hacer eso, el lóbulo frontal nos da permiso para que el

pensamiento sea más real que todo lo demás. El lóbulo frontal nos

da permiso para aferrarnos bien a un concepto, a una idea, aferrarnos

a una visión, a un sueño, independientemente de las circunstancias

presentes en nuestro mundo, de las circunstancias presentes en

nuestro cuerpo, y de las circunstancias relacionadas con el tiempo. Y

esas son las cosas y los rasgos que secretamente admiramos en los

grandes personajes de la antigüedad ya sea, Martín Luther King, o

William Wallace, alguien que tuvo una visión, alguien que tuvo una

idea. Un héroe dijo: -Yo creo en estos principios morales y en esta

ética, y aunque mi entorno no está de acuerdo con mi pensamiento,

mi pensamiento es más importante que mi entorno-. Y el lóbulo

frontal del ser humano nos concede ese privilegio, nos da el

privilegio de que el pensamiento sea más real que todo lo demás.

Ahora,

en la mayoría de las especies de la naturaleza, lo que las hace

cambiar es que están expuestas a ciertos estímulos desfavorables

del medio ambiente, están expuestos a ciertas características del

medio ambiente y tienen que adaptarse o acomodarse, o aclimatarse a

cierto tipo de estímulo ambiental. Ya sea frío o calor, o cualquier

otra peculiaridad. Y lo que ocurre es que esa especie se establece en

un entorno específico y después de varias generaciones, en la que

la misma especie habita el mismo ambiente desfavorable, después de

cierto lapso de tiempo, después de varias generaciones; esa especie

modificará su comportamiento y cambiará su genética, eso se llama

evolución.

Pero

los seres humanos no necesitamos hacer eso, debido al tamaño del

lóbulo frontal y debido a nuestra capacidad de especular sobre las

posibilidades y preguntarnos sobre los potenciales, y contemplar las

eventualidades; podemos inventar nuevas ideas y nuevos modos de ser.

Y nos da el privilegio de modificar nuestra conducta en una misma

vida, y nos da el privilegio de cambiar nuestros actos en una semana,

podemos modificar nuestro modo de actuar en un solo día y podemos

cambiar en un momento; lo único que necesitamos dominar es este arte

que se llama observación.

Cuando

empezamos a usar el cerebro adecuadamente, cuando prestamos atención

a un concepto o a una idea, ocurre algo asombroso en el cerebro; el

lóbulo frontal baja el volumen de los estímulos externos, baja el

volumen del cuerpo y del ciclo continuo de reacciones que van del

cuerpo al cerebro. Baja el volumen de la respuesta del medio

ambiente, no sabe si hace calor o frío, no sabe si está oscuro o si

hay luz, tu cerebro se convierte en el amplificador del pensamiento y

baja al volumen del tiempo.

En

otras palabras, mientras mantengamos un concepto fijo en el lóbulo

frontal, perderemos la noción del tiempo y del espacio. Ahora la

ciencia empieza a entender que nuestra forma de crear circuitos en el

cerebro, nuestra forma de establecer conexiones en el cerebro, además

de permitir que el entorno moldee y dé forma a nuestro cerebro

prestando atención. Y si podemos mantener fija una idea, empezamos a

establecer conexiones en nuestro cerebro, al establecer esas

conexiones en nuestro cerebro, dejamos huellas o marcas neurológicas

de sus conceptos en los tejidos. Y esas huellas, entonces, funcionan

como la base de nuestro modo de comportarnos y de actuar.

El

lóbulo frontal entonces, la cúspide del desarrollo del ser humano,

permite que el pensamiento sea más real que todo lo demás. Y cuando

empezamos a formar ideas y a formar conceptos y ponemos toda nuestra

atención en ese concepto, el lóbulo frontal baja el volumen de

todos los estímulos externos, y lo único que se vuelve real es el

pensamiento mismo. Cuando eso sucede se produce un cambio físico en

el cerebro, el cerebro toma esa imagen holográfica que mantenemos

fija en el lóbulo frontal, y crea un patrón de conexiones que se

asocian con ese concepto o idea. Así que cuando aprendemos algo

nuevo, creamos conexiones en nuestro cerebro, creamos nuevas

conexiones en el cerebro. Cuando memorizamos esas cosas o cuando las

recordamos, reforzamos esas conexiones o las mantenemos. La memoria

es mantener las conexiones, el aprendizaje es formar esas conexiones,

entonces podemos aprender del entorno, podemos aprender de nuestras

experiencias sensoriales; pero entonces no seremos más que lo que

nuestro entorno le dicta a nuestra experiencia.

Pero

si adquirimos conocimiento e información poco convencional, física

cuántica, que el observador interviene en la naturaleza de la

realidad y que nuestros pensamientos realmente cuentan, desde las

partículas subatómicas hasta las de gran tamaño. Tal vez nuestra

observación, nuestra capacidad de prestar atención, empezará a

formar nuevas conexiones en nuestro cerebro que nos permitirá

percibir las cosas exactamente como son. Y tal vez debido que nuestro

cerebro procesa miles de millones de bits de información por

segundo, pero solo somos conscientes de sus bits de información

relacionados con el cuerpo, el medio ambiente y el tiempo, somos

capaces de crear nuevas conexiones y adquirir nuevo conocimiento.

Empezaremos a ver aquello que siempre ha existido, pero que habíamos

descartado de la ecuación justamente como las personas que hicieron

el experimento de las gafas.

Me

gustaría hablar de cómo aprende el cerebro, de cómo se forman esas

conexiones. Sabemos desde una perspectiva científica que las

neuronas, las células nerviosas del cerebro, cada vez que se

conectan, intercambian información. Cuando se conectan e

intercambian información, ese punto de conexión es una comprensión

adquirida relacionada con un concepto. Como dije, cuando recordamos

algo activamos esas conexiones y les damos vida.

Ahora bien, tenemos

una cantidad enorme de conexiones en nuestro cerebro, infinitas

conexiones, alrededor de billones y billones de conexiones y cada

punto en que esas neuronas se conectan e intercambian información

traza un mapa. Un patrón o una secuencia que refleja cierta idea,

algo que hemos aprendido, un rasgo, un comportamiento, un talento,

una tendencia e incluso un sentimiento. Y todas esas conexiones son

la suma total de lo que somos como individuos. Todas las personas son

diferentes, pues han tenido experiencias diferentes en su vida, han

adquirido un conocimiento diferente y están provistos de cierta

cantidad de conexiones genéticas, y eso básicamente constituye

nuestro punto de partida como individuos.

La

mayoría de las personas en determinados puntos de sus vidas dependen

de sus circuitos establecidos y nunca aprenden nada nuevo, dejan que

sus sentimientos se conviertan en su forma de pensar. Dejan de

aprender y comienzan a sentir, y cuando llegamos al punto donde

dejamos de aprender y empezamos a sentir; es entonces cuando vivimos

nuestras propensiones genéticas, es entonces cuando vivimos el

futuro predeterminado genéticamente que existe para nosotros como

individuos.

Cuando

adquirimos nuevo conocimiento el cerebro empieza a reestructurarse,

empieza a disparar nuevas secuencias y nuevos patrones con nuevas

conexiones. Y si podemos mantener esas conexiones durante un largo

período de tiempo, podemos modificar y cambiar nuestro pensamiento.

Y

lo que ocurrió con las personas que tuvieron remisiones espontáneas,

es que adquirieron conocimiento y aplicaron ese conocimiento al

plantearse posibilidades. Y comprendieron que si conseguían

conectarse con esa inteligencia que hacia latir su corazón y digería

sus alimentos, si lograban susurrar al oído del gigante que

controlaba su cuerpo físico, que sabia crear células, que sabia

organizar el ADN, si conseguían igualar su voluntad a la suya, si

conseguían igualar su mente a la suya, si conseguían igualar su

amor a la vida al de esa inteligencia, ya que era eso lo que

continuamente les daba vida.

Pensaron

que entonces, el hecho de cambiar sus pensamientos enviaría una

nueva señal a sus células, y que, establecer nuevas conexiones en

su cerebro causaría finalmente un nuevo efecto fisiológico en su

cuerpo. Así que el proceso de reinventarse significaba reorganizar

sus circuitos hacia un ideal más extraordinario de si mismos.

El

cerebro aprende de dos maneras distintas, el aprendizaje está

dividido en dos áreas diferentes, cuando aprendemos algo lo

memorizamos. Hay un área en particular llamada “aprendizaje

explícito”, otro nombre que se le da al “aprendizaje explícito,

es el de aprendizaje declarativo o memoria declarativa. La memoria

declarativa son cosas que podemos declarar, uno de los aspectos de la

memoria declarativa es el conocimiento, la información, la

filosofía. Por ejemplo: cuando adquirimos nueva información, nuevo

conocimiento, datos intelectuales, filosofía; cada vez que hacemos

eso, el cerebro crea determinado tipo de circuito.

El

segundo tipo de memoria declarativa se llama experiencia, las

experiencias por lo tanto son cosas que podemos declarar, puedo

declarar que yo soy un hombre, puedo declarar que se donde estaba el

once de setiembre, puedo declarar que me gustan las manzanas porque

he vivido esas experiencias.

Los

sistemas de memoria del cerebro relacionado con la memoria

declarativa, tiene una secuencia muy específica, según la cual el

cerebro estructura esa información. Se estructura en el cerebro

pensante, en la parte del cerebro donde existe la consciencia

presente. Esa secuencia de conocimiento y de experiencia en

particular, permite que el cerebro funcione en la realidad. Podemos

manejarnos en el mundo exterior debido que usamos conscientemente la

memoria declarativa para tomar decisiones. Usamos conscientemente la

memoria declarativa para proyectar el futuro, la usamos

conscientemente para desempeñarnos en nuestro mundo, para tomar

decisiones todos los días; este sistema de memoria permanece intacto

para que podamos desenvolvernos en nuestro mundo.

El

segundo sistema de memoria se llama “memoria implícita”, los

sistemas de “memoria implícita” son muy poderosos, pues los

recuerdos implícitos son cosas que no podemos declarar; se llama

“memoria no declarativa”. Los recuerdos no declarativos son cosas

tales como, habilidades, hábitos, condicionamientos, rasgos,

tendencias, e incluso comportamientos. Esos rasgos y comportamientos

los hemos practicados y ejercidos tantas veces, que ya no necesitamos

pensar en ellos. Se llaman recuerdos de procedimiento y tenemos

cientos de esos recuerdos estructurados en el cerebro, esos recuerdos

de procedimientos son cosas como: maniobrar la palanca de cambios de

nuestro coche; cuando usamos la palanca de cambios, lo hemos hecho

tantas veces, que ya no tenemos que pensar en ello, está fijado

neurológicamente como un circuito completo.

Lavarnos los

dientes, maquillarnos, escribir a máquina, caminar, todos esos son

recuerdos de procedimientos o no declarativos. El cerebro procesa esa

información de un modo diferente, porque va más allá de nuestros

pensamientos conscientes, va más allá de nuestra memoria

consciente. Está fija en nosotros de manera que ni siquiera tengamos

que declararla, por ejemplo: cuando no puede recordar números de

teléfono conscientemente, tu sistema explicito puede agarrar el

teléfono, mirar los números, tus dedos se moverán y recordaras el

número, eso es un recuerdo explícito porque tu cuerpo lo ha hecho

tantas veces que lo recuerda tan bien como tu cerebro.

Ahora

bien, los recuerdos implícitos son el momento en el que fijamos

neurológicamente nuestro comportamiento. La memoria implícita se da

cuando realmente somos eso, la memoria implícita se da cuando hemos

cambiado por completo. Entonces si creamos conexiones en el cerebro

cuando adquirimos conocimiento; adquirir conocimiento es establecer

nuevos circuitos, eso es filosofía. El cerebro cambia a consecuencia

de eso, pero no hay mayores cambios en cuanto al envío de señales

al cuerpo, de nueva información al cuerpo, es una información

intelectual.

Cuando vivimos una

nueva experiencia, cuando personalizamos ese conocimiento, cuando

personalizamos o aplicamos ese conocimiento, podemos generar una

experiencia nueva y esa nueva experiencia, entonces, nos permite

estructurar y cambiar nuestro comportamiento. Por lo tanto, el

conocimiento aplicado crea una nueva experiencia. Esa experiencia

crea un cierto número de circuitos en el cerebro, que amplia el

conocimiento que hemos adquirido, entonces podemos declarar que hemos

vivido una nueva experiencia. Así que el conocimiento es pensar, es

nuestro cerebro pensante, cuando adquirimos nuevo conocimiento,

cuando adquirimos nuevo conocimiento aprendemos a pensar a partir de

ese conocimiento. La experiencia requiere que el conocimiento se

aplique y eso se llama acción, ese es el lado activo del aprendizaje

del cerebro. Podemos tener una experiencia basada en el conocimiento

que hemos adquirido, podemos aplicar ese conocimiento y tener una

experiencia nueva, pero eso no basta. Porque cuando tenemos una nueva

experiencia, la idea es que seamos capaces de repetir esa

experiencia; cuando repetimos esa experiencia, una y otra vez,

empezamos a conectarnos a ese sistema de memoria implícita.

Esa

nueva forma de recordar algo se llama “ser ese algo”, de hecho

ahora lo estamos siendo. De modo que aprender, adquirir nuevo

conocimiento es la parte pensante del cerebro. Aplicar ese

conocimiento y lo que hemos aprendido, aplicar nuestro pensamiento

para tener una nueva experiencia, modificar nuestro comportamiento

para tener una nueva experiencia, eso se llama “hacer o acción”.

Cuando somos capaces de repetir esa experiencia continuamente, una y

otra vez, volver a repetirla una y otra vez, empezamos a conectar el

cerebro a este sistema implícito llamado “ser eso”.

Cuando

somos algo, ya no necesitamos pensar más en eso, se ha fijado en

forma permanente, es un proceso natural, es una segunda naturaleza y

es fácil. Esas personas que tuvieron remisiones espontáneas, cuando

empezaron a adquirir nuevo conocimiento y a aplicar ese conocimiento

para crear nuevas experiencias, no se quedaron ahí, continuaron

hasta que ese sistema quedo instalado en su cuerpo, hasta que

realmente fueron capaces de “ser eso”. Una vez que somos algo,

eso se ha fijado permanentemente de modo que ya no tenemos que pensar

en eso. La idea es que nuestro cerebro dispone de sistemas

automáticos, de programas automáticos que definen nuestra forma de

pensar y de sentir toda nuestra vida. Pensar como una víctima,

pensar como una persona insegura y si tenemos pensamientos de

inseguridad, se fabrican sustancias químicas que nos hacen sentir

inseguros; una vez que nos sentimos inseguros el cerebro empieza a

pensar tal como está sintiendo. Esas personas que tuvieron remisión

espontánea de enfermedades, esas personas que se curaron a sí

mismas de distintas afecciones produjeron grandes cambios físicos en

su cerebro, esos cambios no consistieron simplemente en adoptar

intelectualmente esa información. No se trató de vivir una

experiencia, una sola vez. Realmente querían convertirse en alguien

diferente.

Cuando

se reinventaron a si mismos, cuando dijeron: -Creo que existe una

inteligencia dentro de mí que da vida a cada individuo, ya sea feliz

o infeliz, rico o pobre, santo o pecador.

Hay una inteligencia

que da vida a cada ser humano, si yo pudiera tener acceso a esa

inteligencia y convertirme en alguien diferente, ella le daría vida

a esa nueva persona, que emerja, sea quien sea, y si mis pensamientos

cuentan, voy a tener que construir unas conexiones neurológicas

permanentes en mi cerebro, para convertirme en ese nuevo patrón de

ser, y tengo que abandonar y renunciar a esa vieja forma de pensar y

sentir, que estaba muy ligada a mi entorno, muy ligada a mi manera de

pensar en mi mundo, basada en mi viejo yo. Tal vez aquellos viejos

sentimientos y esas viejas conexiones estaban ligadas a viejas

experiencias, y tal vez al reinventarme a mi mismo, habrá un período

de tiempo en que no tendré sentimientos. Quizás esas viejas

emociones y esos viejos sentimientos, estaban ligados a alguna vieja

experiencia que fue la verdadera causa de la enfermedad en primer

lugar. Al desprenderse de esos viejos pensamientos y sentimientos,

sólo con dejarlos y reemplazarlos por una nueva idea del yo, una

nueva señal recorrió el cuerpo y la persona realmente se liberó.

Lo único que tuvo que hacer fue separarse de la gente, de las cosas

y de las distracciones del entorno, y del tiempo, de los episodios,

de los sucesos, y dejar que el pensamiento fuera más real que todo

lo demás.

En

el proceso de ensayar, en el proceso de pensar en quien querían

convertirse, en el proceso de pensar en eso una y otra vez, hicieron

que esos circuitos se volvieran más permanentes. Comenzaron a crear

un nuevo individuo, a emerger como un nuevo ser, y como resultado de

eso, de ese proceso donde desarrollaron la capacidad de prestar

atención, desarrollaron la capacidad de llevar su mente lejos de su

cuerpo, de llevar su mente lejos del entorno. Incluso llevaron su

mente lejos de la referencia del tiempo, y cuando hicieron eso es

posible que abrieran la puerta del campo cuántico. Tal vez estaban

entrando en un nuevo nivel mental y cuando eso sucede, cuando podemos

hacer que el pensamiento sea más real que todo lo demás, el cerebro

empieza a estructurar esos patrones y conexiones que son iguales a lo

que somos y en quienes nos estamos convirtiendo. Así que, las

remisiones espontáneas que tuvieron esas personas, tal vez no hayan

sido “un milagro”, en absoluto; tal vez ellos solo se

convirtieron en alguien diferente, y tal vez creyeron que esta

inteligencia los respaldaría y les daría vida a quien sea que ellos

fueran. Tal vez esta inteligencia era más lista y más brillante que

ellos, y tenía más voluntad que ellos e intervino y les reorganizo

el cuerpo, lo único que tuvieron que hacer fue convertirse en

alguien diferente; y así cuando así lo hicieran esa inteligencia

les dio vida y su vida cambió, y su salud cambió, y su futuro

cambió.

Tal

vez esas personas que tuvieron remisiones espontáneas renunciaron a

los sentimientos y a las emociones que estaban ligadas al pasado, y

en el proceso de convertirse en alguien nuevo, en ese proceso de

reinventarse, donde crearon nuevos circuitos con los que operar.

Abandonaron

su pasado y su asociación al pasado y a todos los sentimientos y las

emociones que lo acompañaban.

Tal vez las

sustancias químicas que alimentaban al cuerpo, basadas en esos

pensamientos, dejaron de fabricarse y debido a que ya no se

fabricaban, la señal enviada al cuerpo era una nueva señal; y esa

nueva señal enviada al cuerpo no tenía ninguna relación con su

asociación a esas actividades pasadas, a esos pensamientos y a esos

sentimientos del pasado. Sino que ahora la persona tenía una idea de

su futuro, una idea de algo a lo que aspirar.

Entonces,

en cuanto empezaron a producir esos cambios ya no enviaban la misma

señal al cuerpo, sino que enviaban una señal nueva basada en lo que

era el ahora. De modo que, si consideramos esto, toda la idea de

separación entre la mente y materia; la separación entre lo

objetivo y subjetivo puede que empiece a integrarse realmente cuando

apliquemos todos estos principios. Tal vez la mecánica cuántica nos

permita decir que nuestra observación cuenta, y tal vez el lóbulo

frontal, la corona de la evolución del ser humano, nos permita

modificar nuestro comportamiento en una sola vida.

Crear nuevos

circuitos y nuevas conexiones que nos proporcionarán un nuevo

territorio de ser, y esta fisión, que se da ahora entre mente y

materia básicamente dice esto: -mi pensamiento cuenta, y porque mi

pensamiento cuenta, debería tener un efecto directo sobre lo que

está cerca de mí, mi cuerpo físico-.

Y

si podemos integrar esas ideas, hemos dado la vuelta completa y

comprendido que no existe la separación. Que la mente realmente da

vida a la materia, y que es nuestra mente como individuos, la que

puede unirse a una mente mayor.

Al

unirnos a la mente mayor estamos ejercitando el arte de la

observación, ponemos nuestra atención lejos de nuestro cuerpo,

ponemos nuestra atención lejos de nuestro entorno y nos olvidamos

del tiempo. Cuando hacemos esto, ahora, la mente pura tiene un efecto

directo sobre el cuerpo físico y sobre la naturaleza de la realidad

y afecta directamente a la materia. Cuando llevamos a cabo esas ideas

y las aplicamos en nuestra vida, nos convertimos en los científicos

que evaluamos nuestra propia observación.

Tal

vez sea el entendimiento inicial, el primer entendimiento de lo que

significa tener un cerebro inmortal.

“Aprender,

recordar y experimentar es nuestro don como seres humanos, este

proceso nos cambia para siempre, dejar de aprender es dejar de

cambiar. Cuando podamos demostrar lo que hemos aprendido el universo

jamás nos abandonara; nuestro cerebro es nuestra evolución…”

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5 TÉCNICAS DE COMO PROGRAMAR EL SUBCONSCIENTE

5

TÉCNICAS DE COMO PROGRAMAR EL SUBCONSCIENTE

¿Como

llegamos a Situaciones o resultados inesperados ?

Muchas

veces nos encontramos con situaciones que nos hacen bajar la guardia

y hasta perder el animo para continuar, pero debemos recordar siempre

que la vida es solo resultados, todo lo que te sucede es un

resultado, una consecuencia de las decisiones que hemos tomado,

aunque a veces parece que las circunstancias nos colocan en

posiciones en las que no esperábamos encontrarnos, en realidad

podemos darnos cuenta como llegamos ahí, al hacer un recuento de los

acontecimientos que sucedieron antes de llegar a esta situación

especifica y cuales fueron la decisiones que fuimos tomando.

En

muchas de estas ocasiones nos daremos cuenta que todo es resultado de

haber tomado aquellas decisiones, que en muchos casos las tomamos

inconscientemente, porque nuestra programación subconsciente nos

hizo reaccionar automáticamente, y es por eso que después nos

preguntamos ¿Como llegue a este punto?.

Ser

conscientes de nuestras decisiones

De

la misma manera en que alcanzamos una de nuestras metas, al trabajar

día a día en lograrla, también sucede que llegamos a situaciones

aparentemente inesperadas, debido a que no nos dimos cuenta hacia

donde nos dirigían nuestras acciones, por ello es importante ser más

conscientes de las decisiones que tomamos cada día y más importante

es ser consciente de nuestra programación subconsciente, para esto

solo debemos analizar la forma en que reaccionamos ante ciertas

cosas, y evitar reaccionar como normalmente lo haríamos.

Recordemos

que el ser exitoso es un resultado al igual que el fracasar en algo

que deseamos hacer, en ocasiones nos encontramos por ejemplo con un

gran trabajo que nos va a producir mucho dinero, pero como nuestra

programación es la de que "tener dinero es malo",

inconscientemente nos deshacemos de ese dinero de la forma más

rápida e inútil posible, o de alguna forma nos saboteamos para no

obtener dicho trabajo, y todo esto para volver de nuevo a nuestra

zona de confort, que es la de "no tener dinero" porque es

malo.

¿Como

romper con nuestros patrones subconscientes?

Para

romper con estos patrones mentales la única opción que

verdaderamente nos va a funcionar es la de cambiar nuestras creencias

hacia aquello que deseamos lograr, puede ser ganar más dinero o

tener más éxito en nuestro negocio, bajar de peso, subir de peso,

ser pintores o astronautas, en realidad no es importante que tan

difícil parezca lograr nuestro sueño o meta, lo importante es lo

que creemos acerca de esa meta.

Si

al imponernos una meta por ejemplo bajar de peso, nuestra mente

comienza a bombardearnos con ideas como: "bajar de peso es muy

difícil, no puedes bajar de peso sin sacrificarte, para bajar de

peso hay que matarse de hambre, a mi me gusta comer mucho" etc.

Estas

ideas son precisamente la programación subconsciente que tenemos

acerca del concepto de "bajar de peso" y mientras sigamos

creyendo que estas ideas son ciertas y verdaderas, NUNCA

podremos bajar de peso.

Cambia

tus ideas negativas por ideas poderosas.

Hay

que cambiar estas ideas por ideas positivas y poderosas, como: "bajar

de peso es fácil, mi cuerpo elimina la grasa naturalmente, bajar de

peso es lo más sencillo, puedo comer lo que desee y sigo bajando de

peso" etc.

Debemos

crear nosotros mismos estas afirmaciones, basándonos en nuestras

propias ideas, de esa forma estamos atacando el problemaes

pecíficamente, si nuestra creencia es que "bajar de peso es

difícil" nuestra nueva creencia deberá ser "Bajar de peso

es fácil". has esto con cada una de las ideas negativas y

debilitantes que tengas acerca de aquello que quieres lograr.

5

Técnicas de programación subconsciente

Para

ello te doy 5 técnicas con las que puedes implantar estas nuevas

ideas en tu mente subconsciente mediante la Repetición:

1.-

Afirmaciones en voz alta

De

la misma manera en que colocaste la idea negativa en tu mente, ahora

vamos a colocar la nueva y esto solo se logra mediante la repetición,

repite estas frases que has creado a partir de tus propias ideas, en

voz alta todo lo días al despertarte y antes de dormir, repitelas

durante el día todas las veces que te sea posible, hazlo hasta que

¡Te lo creas! y sigue repitiéndolas por siempre, si de verdad

quieres hacer un cambio efectivo, debes tomar la acción y aplicar

esta técnica.

2.-

Afirmaciones escritas.

De

la misma manera que aprendiste las tablas de multiplicar y el

alfabeto, puedes aprender cualquier cosa mediante la repetición

escrita, es un hecho comprobado que el hacer el ejercicio de escribir

y repetir en voz alta lo que escribes ayuda de forma efectiva a

grabar esta nuevas ideas en tu memoria, y el hacerlo constantemente y

periódicamente ayuda a que se graben en tu memoria de largo plazo,

así que hacer al menos 5 páginas con tus frases al día reforzaran

aún más la creencia de que estas ideas son ciertas y verdaderas.

3.-

Imágenes y sonidos.

Nuestra

MENTE

SUBCONSCIENTE trabaja con

imágenes, sonidos y sensaciones, si quieres que tu

MENTE

SUBCONSCIENTE te

entienda "Háblale en su idioma" hay dos formas con las que

puedes implantar imágenes en tu mente y estas son:

Mediante

la contemplación

y mediante la

fusión,

busca una imagen de alguna persona que tengas, sea o haga aquello que

tu deseas, colócala en un lugar donde sea lo primero que ves al

despertar y lo ultimo que ves al dormir, colócala donde puedas verla

todo el tiempo posible, e imagina que esa foto es tuya y que eres tu

quien tiene, es o hace lo que deseas, refuerza esta técnica

repitiendo rus afirmaciones mientras contemplas esta imagen, tu mente

hará la relación por si sola.

Validación.

Esta

es una de las formas más efectivas para hacer que tu MENTE

SUBCONSCIENTE ves gorda con un vestido, pero

quieres una segunda opinión y le preguntas a alguien en quien

confías, y esta persona te dice que NO te ve gorda, entonces aceptas

gustosa este comentario y lo conviertes en una creencia. y ahora

cuando usas ese vestido tu no te sientes gorda.

Eso

se llama validación,

"Cuando buscas una razón para aceptar una idea" entonces

valida tus nuevas creencias buscando razones para creer que son

ciertas y verdaderas, no es necesario que le preguntes a otros,

simplemente puedes validar la creencia de que "bajar de peso es

fácil" pensando que muchas personas lo han hecho, o que "ya

has bajado de peso antes", estas ideas validan la idea

principal, y de esa forma tu mente acepta que eso es verdad.

Simulación.

La

simulación es sin lugar a dudas las mejor forma de adiestrar nuestra

MENTE

SUBCONSCIENTE,

un buen ejemplo de esto son los pilotos de aviones, todos ellos deben

cumplir una cuota de horas en los simuladores de vuelo antes de

recibir su licencia y poder pilotar un avión real, bueno tu no

necesitas un simulador electrónico, para ello tenemos nuestra

imaginación, solo imagínate teniendo, siendo o haciendo aquello que

deseas lograr, ¿Que harías?¿Con quien y en donde?¿Como te

sientes?. El objetivo de esta técnica es crear una escena en la que

estas logrando aquello que deseas, con lujo de detalles y de forma

tan vivida que hasta generas las emociones y sensaciones

correspondientes en tu cuerpo. ¿Alguna vez te has imaginado que

estas boxeando con alguien, y es tanta la adrenalina que produces que

hasta lanzas el golpe y esto te hace reaccionar y ver que solo era tu

imaginación? eso es simulación, o más conocido como Visualización,

este es el mejor método para manifestar tus deseos, de la misma

forma en que un atleta practica su competencia mentalmente y se

visualiza ganando esta competición, tu puedes visualizarte logrando

aquello que deseas.

En

este caso yo te propongo que practiques la escena como si se tratara

de una obra de teatro, que te imagines estando en el lugar y el

momento preciso, haz esto a solas, y actúa, tal como si esto fuera

real. Que harías, que dirías, como te sentirías, donde estas, con

quien estas. repite esta escena mental y físicamente hasta que esta

suceda, te vas a sorprender con los resultados de esta.

Usa

esta técnica que ademas de poderosa es bastante divertida, no tengas

miedo de hacer el ridículo siempre podrás decir que estas

practicando un papel en una película.

Espero

te hayan gustado estas técnicas y sobre todo espero que las

practiques, recuerda que no hay limites para aquello que desees

conseguir, solo tu pones las barreras.

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¡¡EL PENSAMIENTO ES ENERGIA!!

¡¡EL

PENSAMIENTO ES ENERGÍA!!

PUEDEN

SER CONSIDERADOS LOS PENSAMIENTOS ENERGÍA?

SE

PUEDE MEDIR LA FRECUENCIA DEL PENSAMIENTO?

¿Es

posible que los pensamientos de alguna manera sean "materiales"

o algun tipo de energia fisica medible?

¿En

que se transformarian los pensamientos?, ¿a donde van?

Mejor respuesta: De hecho los

pensamientos de los seres vivos son una modalidad

de energia que la ciencia apenas esta reconociendo. En

el siglo pasado se le conocio como estado de concentracion cuando se

efectuaron pruebas por algunos cientificos a personas con cualidades

especiales como fakires en la India, o personas practicantes de las

disciplinas del Yoga, entrando en una vibracion especial del

pensamiento al efectuar sus actividades y resultaron los estados de

pensamiento alpha, beta, delta.

Así al clasificar

por su longitud de onda estas "energias"

emitidas por el humano se ha podido medir la intensidad del

pensamiento (EEG) por

algunas comunidades cientificas. De esta forma se puede afirmar que

se puede considerar los

pensamientos como un tipo de energia y se pueden medir con los

instrumentos fisicos que se han inventado los cientificos actuales.

Respecto a tu

pregunta ¿en que se transforman los

pensamientos?, te dire que se

transforman en acciones del que los genera y a la vez en

situaciones de la vida atraidas por esos mismos pensamientos,

partiendo de la base de que son un tipo

de energia que interactua con todo lo que coexiste con el pensador.

¿A

donde van? .El pensamiento generado se convierte en un

impulso "energetico"

que estimula lo coexistente en el espacio-tiempo de la persona que

genera el pensamiento, produciendo una respuesta de todo lo

coexistente de ese espacio tiempo para el pensador, dando por

resultado un efecto al estimulo generado con el pensamiento en una

"situacion de vida" para el pensador.

Por tanto te recomiendo tengas siempre pensamientos afectivos de

amor, comprension, caridad, etc. ya que al generarse el pensamiento

una vez concebido "ya lo soltaste" y ya esta trabajando!!

El pensamiento es energia pura.

Cualquier pensamiento que se tenga, se haya tenido o se vaya a tener

es creador. La energia de nuestro pensamiento nunca muere. Nunca.

Abandona nuestro ser y se dirige al universo expandiendose por

siempre. La energia atrae la energía semejante, formando "grupos"

de energia del mismo tipo. Se entiende asi como la gente de mente

semejante puede unir sus esfuerzos para crear una realidad favorable.

La

materia se forma a partir de energía pura. ES

LA LEY QUE LO QUE PENSAMOS APARECERÁ EN EL MUNDO MATERIAL.

Cuando proyectamos nuestros pensamientos, por esta ley, cualquier

pensamiento que tenemos aparecerá exactamente como imaginamos. Esto

es como un proyector que fue cargado con una película. Cuando

encendemos el proyector, debido a esta ley, la imagen de la película

aparecerá sobre la pantalla exactamente como fue producida.

Pensamientos son

como semillas. Cuando las semillas son sembradas en el

"mundo de las leyes" las leyes harán que

las semillas broten, y de acuerdo con las leyes, las semillas

sembradas serán cosechadas. Cuando plantamos semillas de crisantemo,

crisantemos florecerán; cuando plantamos cardos, cardos florecerán.

Por lo tanto, debemos esperar que cuando plantamos semillas de

"enfermedad" en

el mundo de la mente, enfermedad aparecerá, y cuando sembramos

semillas de "pobreza",

pobreza aparecerá. Tanto cuanto podamos, debemos todos imaginar

solamente felicidad en nuestras mentes.

Magnetoencefalografía

(MEG)

La

Magnetoencefalografía (MEG)

es una técnica que recoge actividad funcional neuronal de manera no

invasiva. Se basa en la detección

de los campos magnéticos

generados por la actividad

eléctrica cerebral.

En combinación con la información estructural de la Resonancia

Magnética Craneal o MRI (del inglés, Magnetic Resonance Imaging),

proporciona un estudio cartográfico detallado de la función

cerebral de manera inocua para el paciente.

Se trata de una nueva tecnología

de neuroimagen funcional cuya repercusión en la práctica clínica

radica en la cumplimentación de los siguientes características:

Define la

actividad cerebral en un

intervalo de tiempo de milisegundos

Permite valorar

la continuidad de secuencias temporales

Situa cada una

de estas activaciones en el espacio con precisión

Pueda repetirse

sin que suponga un riesgo para la salud del paciente

Es sensible

a cambios sutiles de la actividad

cerebral

Supone un tiempo de exploracion del

paciente (incluyendo la preparación al estudio) reducido

La MEG es

una técnica de imagen funcional no invasiva. Recoge los pequeños

campos magnéticos asociados a la actividad eléctrica cerebral

espontánea o evocada desde la superficie craneal, permitiendo

calcular la localización de los generadores neuronales responsables

de la actividad registrada y así monitorizar cambios en la actividad

cerebral. La fusión de esta información funcional sobre las

imágenes estructurales de Resonancia Magnética Craneal permite

proporcionar una imagen funcional del cerebro.

El elemento diferencial de la MEG

es que aporta una medida directa de la actividad electromagnética

neuronal, combinando una resolución temporal de milisegundos (en

tiempo real) con una resolución espacial de milímetros. La MEG

es la única tecnología que supera las limitaciones de otras pruebas

de diagnóctico funcional, todo ello desde la máxima inocuidad, ya

que no es necesario siquiera la aplicación de electrodos, ni

inyección de marcadores en el paciente.

Así, las técnicas electromagnéticas

como el EEG, presentan limitación

en la localización de fuentes generadoras de actividad eléctrica;

las técnicas hemodinámicas (PET, SPECT, fMRI) presentan una

resolución temporal del orden de 1-5 segundos y una resolución

espacial que depende de factores metabólicos y estructurales.

Esto significa que, en la evaluación de

determinadas patologías cerebrales, los métodos de diagnóstico

convencionales podrían aportar un diagnóstico incompleto o

equivocado que redunda en tratamientos farmacológicos y/o

quirúrgicos insatisfactorios que obligan a reintervención y

realización de un sinfin de pruebas complementarias

LA

FISICA CUANTICA CONFIRMA QUE NOSOTROS CREAMOS LA REALIDAD

Durante

décadas, los poderes de la mente han sido cuestiones asociadas al

mundo “esotérico”, cosas de locos. La mayor parte de la gente

desconoce que la mecánica cuántica,

es decir, el modelo teórico y práctico dominante hoy día en el

ámbito de la ciencia, ha demostrado la interrelación entre el

pensamiento y la realidad.

Que cuando creemos que podemos, en

realidad, podemos. Sorprendentes experimentos en los

laboratorios más adelantados del mundo corroboran esta creencia. El

estudio sobre el cerebro ha avanzado mucho en las últimas décadas

mediante las “tomografías”.

Conectando electrodos a este órgano (cerebro), se sabe donde se

produce cada una de las actividades de la mente. La fórmula es bien

sencilla: se mide la actividad

eléctrica mientras se produce una actividad mental, ya sea racional,

emocional, espiritual o sentimental y así se sabe a qué área

corresponde esa facultad. En neurología han visto algo

aparentemente descabellado:

Cuando

vemos un determinado objeto aparece actividad en ciertas partes de

nuestro cerebro… pero cuando se exhorta al sujeto a que cierre los

ojos y lo imagine, la actividad cerebral es ¡idéntica! Entonces, si

el cerebro refleja la misma actividad cuando “ve” que cuando

“siente”, llega la gran pregunta: ¿cuál

es la Realidad? “La solución es que el cerebro no

hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina, porque las mismas

redes neuronales están implicadas; para el cerebro, es tan real lo

que ve como lo que siente”, afirma el bioquímico y doctor en

medicina quiropráctica, Joe Dispenza en el libro “¿y tú qué

sabes?”. En otras palabras, fabricamos nuestra Realidad

segun la forma en que procesamos nuestras experiencias, es decir,

mediante nuestras emociones.

LA

FARMACIA DEL CEREBRO

En

un pequeño órgano llamado hipotálamo

se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se

encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas

partículas llamadas “péptidos”,

pequeñas secuencias de aminoácidos que, combinadas, crean las

neurohormonas o neuropéptidos.

Ellas son las responsables de las emociones,“hay química

para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia…”.

En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotálamo

descarga esos péptidos,

liberándolos a través de la glándula

pituitaria hasta la sangre, que conectará con las

células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa

como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la

fisuras sinápticas. Nadie ha visto nunca un pensamiento, ni siquiera

en los más avanzados laboratorios, pero lo

que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada pensamiento,

conectando las neuronas a través de las “fisuras sinápticas”.

Cada

célula tiene miles de

receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas

experiencias emocionales. Candance Pert, lo explica así: “Cada

célula es un

pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un

neuropéptido en una célula

equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar

el núcleo de la célula”.

Nuestro

cerebro crea estos neuropéptidos

y nuestras células son

las que se acostumbran a “recibir” cada una de las

emociones: alegría, angustia, envidia, generosidad, ira, optimismo,

pesimismo.

Al

acostumbrarse a ellas, se crean hábitos

de pensamiento. A través de los millones de terminaciones

sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; una

emoción o un pensamiento crea una nueva conexión, que se refuerza

cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones.

Así

es como una persona asocia una determinada situación con una

emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse

encerrado, puede hacer que el objeto “ascensor” se asocie

al temor a quedarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación,

nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto con esa

emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la

psicología como “fobia” o “miedo”.

Todos

los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a

no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que

recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo.

El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras

células con otra emoción

diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos”

del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el

miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es

decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas,

bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la

memoria celular.

La

buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en

cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre

neuronas que es el “pasaje a la

liberación”. Porque, como ha demostrado el

Instituto Tecnológico de Massachussets en sus investigaciones con

lamas budistas en estado de meditación,

nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose,

incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y

reaprender nuevas formas de vivir las emociones.

MENTE

CREADORA.

Los

experimentos en el campo de las partículas elementales han llevado a

los científicos a reconocer que la mente es capaz de crear. En

palabras de Amit Goswani,

profesor de física en la universidad de Oregón, el

comportamiento de las micropartículas cambia dependiendo de lo que

hace el observador: “cuando el observador mira, se comporta como

una onda, cuando no lo hace, como una partícula”.

(P

ara mí es al revés, cuando no miro es una onda de posibilidad)

Ello

quiere decir que las expectativas del observador influyen en la

Realidad de los

laboratorios y cada uno de nosotros está compuestos de millones de

átomos.

Traducido

al ámbito de la vida diaria, esto nos llevaría a que nuestra

Realidad

es, hasta

cierto punto, producto de nuestras propias expectativas.

Si una partícula (la mínima

parte de materia que nos compone) puede comportarse como materia o

como onda… Nosotros podemos hacer lo mismo.

Los

sorprendentes experimentos del científico japonés con las moléculas

de agua han abierto una increíble puerta a la posibilidad de que

nuestra mente sea capaz de crear la Realidad.

“Armado” de un potente microscopio electrónico con una diminuta

cámara, Masaru Emoto

fotografió las moléculas procedentes de aguas contaminadas y de

manantial. Las metió en una cámara frigorífica para que se helaran

y así, consiguió fotografiarlas. Lo que encontró fue que las aguas

puras creaban cristales de una belleza inconmensurable, mientras que

las sucias, sólo provocaban caos. Más tarde, procedió a colocar

palabras como “Amor” o

“Te odio”, encontrando

un efecto similar: el amor provocaba formas moleculares bellas

mientras que el odio, generaba caos.

Por

último, probó a colocar música relajante, música folk y música

thrash metal, con el resultado del caos que se pudieron ver en las

fotografías.

La

explicación biológica a este fenómeno es que los átomos que

componen las moléculas (en este caso, los dos pequeños de Hidrógeno

y uno grande de Oxígeno) se pueden ordenar de diferentes maneras:

armoniosa o caóticamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de nuestro

cuerpo es agua, entenderemos cómo nuestras emociones,

nuestras palabras y hasta

la música que escuchamos,

influyen en que nuestra realidad sea más o menos armoniosa. Nuestra

estructura interna está reaccionando a todos los estímulos

exteriores, reorganizando los átomos de las moléculas. Aunque ya

los filósofos griegos especularon con su existencia, el átomo es

una realidad científica desde principios de siglo XX. La física

atómica dio paso a la teoría de la relatividad y de ahí, a la

física cuántica. En las escuelas de todo el mundo se enseña hoy

día que el átomo está compuesto de partículas de signo positivo

(protones) y neutras (neutrones) en su núcleo y de signo negativo

(electrones) girando a su alrededor. Su organización recuerda

extraordinariamente a la del Universo, unos electrones (planetas)

girando alrededor de un sol o núcleo (protones y neutrones). Lo que

la mayoría desconocíamos es que la materia de la que se componen

los átomos es prácticamente inexistente.

En

palabras de William Tyler,

profesor emérito de ingeniería y ciencia de la materia en la

universidad de Stanford, “la materia no es estática y

predecible. Dentro de los átomos y moléculas, las partículas

ocupan un lugar insignificante: el resto es vacío”.

En

otras palabras, que el átomo no es una realidad terminada sino mucho

más maleable de lo que pensábamos.

El

físico Amit Goswani es

rotundo: “Heinsenberg,

el codescubridor de la mecánica cuántica, fue muy claro al

respecto; los átomos no son cosas,

son

TENDENCIAS. Así que,

en lugar de pensar en átomos como cosas, tienes que pensar en

posibilidades, posibilidades de la consciencia. La física

cuántica solo calcula posibilidades, así que la pregunta viene

rápidamente a nuestras mentes, ¿quién elige de entre esas

posibilidades para que se produzca mi experiencia actual? La

respuesta de la física cuántica es rotunda: La conciencia está

envuelta, el observador no puede ser ignorado”.

¿QUÉ

REALIDAD PREFIERES?

El

ya famoso experimento con la molécula de fullerano del doctor Anton

Zeillinger, en la Universidad de Viena, testificó que

los átomos de la molécula de fullerano (estructura atómica que

tiene 60 átomos de cárbóno) eran capaces de pasar por dos agujeros

simultáneamente. Este experimento “de ciencia ficción” se

realiza hoy día con normalidad en laboratorios de todo el mundo con

partículas que han llegado a ser fotografiadas. La realidad de la

bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en

dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos

en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey

Satinover, ex presidente de la fundación Jung de la

universidad de Harvard y autor de libros como “El

cerebro cuántico” y “El

ser vacío”, lo explica así: “ahora

mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de Estados Unidos,

objetos suficientemente grandes para el ojo humano, que están en dos

lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede sacar fotografías.

Yo creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos

vuelto locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no

podemos explicar”. Quizás

porque algunos piensen que la gente “de a pie” no va a comprender

estos experimentos, los científicos todavía no han conseguido

alertar a la población de las magníficas implicaciones que eso

conlleva para nuestras vidas, aunque las teorías anejas sí forman

parte ya del dominio de la ciencia divulgativa.

Seguramente

la teoría

de los universos paralelos,

origen de la de la “superposición

cuántica”,

es la que ha conseguido llegar mejor al gran público.

Lo

que viene a decir es que la Realidad

es un número “n” de ondas que conviven en el

espacio-tiempo como posibilidades,

hasta que UNA

se convierte en Real:

eso será lo que vivimos. Somos nosotros quienes nos ocupamos, con

nuestras elecciones y, sobre todo, con nuestros pensamientos (“yo

sí puedo”, “yo no puedo”) de encerrarnos en una realidad

limitada y negativa o en la consecución de aquellas cosas que

soñamos. En otras palabras, la

física moderna nos dice que podemos alcanzar todo aquello que

ansiamos (dentro de ese abanico de posibilidades-ondas, claro).

En

realidad, los descubrimientos de la física

cuántica vienen siendo experimentados por seres

humanos desde hace milenios, concretamente, en el ámbito de la

espiritualidad.

Según

el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg

Braden, los antiguos esenios (la comunidad espiritual

a la que, dicen, perteneció Jesucristo) tenían una manera de

orar muy diferente a la actual.

En

su libro “El efecto Isaías:

descodificando la perdida ciencia de la oración y la plegaria”,

Braden asegura que su

manera de rezar era muy diferente a la que los cristianos adoptarían.

En

lugar de pedir a Dios

“algo”,

los

esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido,

una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta

competición, sin ir más lejos.

Seguramente, muchos han visto en los campeonatos de atletismo

cómo los saltadores de altura o pértiga realizan ejercicios de

simulación del salto: interiormente se visualizan a sí mismos, ni

más ni menos que realizando la proeza. Esta técnica procede del

ámbito de la psicología deportiva, que ha desarrollado técnicas a

su vez recogidas del acervo de las filosofías orientales.

Marcos

11, 24 "Por tanto, os digo que todo lo que

pidiereis orando, CREED que

lo recibiréis, y os vendrá".

La

moderna Programación Neurolingüística, usada en el

ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de la empresa en

general, coincide en recurrir al tiempo presente y a la afirmación

como vehículo para la consecución de los logros. La palabra sería

un paso más adelante en la creación de la Realidad,

por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de

alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.

La

búsqueda científica del alma

En

las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología

han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia.

Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad

UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y

tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos

meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al

observador, de encontrar la respuesta de quién está al mando del

cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a

encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a

nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del

cerebro pero todos tenemos esa sensacion de ser el observador”.

En

palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma

están abiertas de par en par: “Sabemos lo

que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el

observador”.

Hoy

recuperadas por la física cuántica,

muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como

en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von

Eckartshausen.

Cuadro

1 Nuestro cerebro: un ordenador que procesa información

A

cada segundo, en una vida como la moderna llena de estímulos: nos

bombardean enormes cantidades de información. El cerebro solo

procesa una mínima cantidad de ella: 400 mil millones de bits de

información por segundo. Los estudios científicos han demostrado

que sólo somos conscientes de 2.000 mil de esos bits, referidos al

medio ambiente, el tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que

consideramos la Realidad,

es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que

en realidad está ocurriendo. ¿Cómo se filtra toda esa información?

A

través de nuestras creencias: El modelo de lo que creemos acerca del

mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de

nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se

procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta

emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos

impulsan a caer en los mismos errores.

Cuadro

2: Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento

El

cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, emociones,

sentimientos. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un

pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca

en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o

emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o

pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o

“engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal

conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la

última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Según Joe

Dispenza “si practicamos una determinada respuesta

emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando

aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de

manera automática, ese modelo se rompe”. Así pues, aprender a

“ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se

repitan: la llave es la consciencia.

Cuadro

3: La mecánica de la erección

La

mejor metáfora del pensamiento creador es el miembro masculino. Una

sola fantasía sexual, es decir, un pensamiento erótico, es capaz de

producir una erección, con toda la variedad de glándulas endocrinas

y hormonas que participan en ello. Nada hay fuera de la mente del

hombre pero, sin embargo, se produce un torbellino hormonal que

desemboca en un hecho físico palpable. En el lado femenino, también

el poder del pensamiento asociado al erotismo se convierte a menudo

en hechos físicos, demostrando la capacidad del pensamiento para

crear situaciones placenteras… o adictivas. Los más firmes

defensores del poder de la visualización llegan a proponer que se

puede obtener a través de ella casi todo lo que deseamos.

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EL PODER CURATIVO DE LA MENTE (Bruce Lipton)

EL

PODER CURATIVO DE LA MENTE

Entrevista

al Dr. Bruce Lipton

He

estado estudiando el poder curativo de la mente, el impacto del

pensamiento positivo en el cuerpo cómo un sistema de creencias

positivas influyen en la curación de una persona. Los resultados

fueron reveladores. Lo médicos están comenzando a integrar dentro

de sus prácticas el desarrollo de una actitud positiva en sus

pacientes para que se recuperen lo antes posible hora hay evidencias

contrastadas que lo que piensas, lo que crees y tu manera de ver la

vida no solo crean tu vida sino que influye en tu salud.

Aclara

que las enfermedades crónicas se lograban reducir los síntomas

calmando la mente, estando más relajado. Esto significa que tenemos

la capacidad de curarnos sin recurrir a las medicinas tan solo si

aprendemos cómo calmar, controlar y redirigir la mente de modo que

tengamos un sistema de creencias positivas.

Por

supuesto que lograrlo constituye todo un desafío, mantenerse en

calma, en control y mantenerse concentrado en pensamientos positivos

y mantener una actitud que ignore las preocupaciones. Sin embargo los

médicos ahora afirman que cambiando tus creencias mejoras tu vida y

curas tu cuerpo.

En

otros estudios Dr. Mamtani comprobó que los pacientes con una

actitud positiva hacia su dolencia se recuperaran más rápido y no

tuvieron recaídas. Mientras que los pacientes deprimidos o negativos

tardaban más en recuperase, si es que lo hacían.

Según

el Dr. Mamtani hay evidencias de que la depresión y la falta de

esperanza fomentan las enfermedades cardíacas y aumenta la

mortalidad, y afirma que este estudio ha confirmado que la mente y el

cerebro están íntimamente relacionados con el sistema inmunológico

y se intercomunican a través de los neurotransmisores y las

hormonas. Esta investigación junto a la de otros doctores que

hicieron estudios similares están recibiendo la atención de la

comunidad médica mundial.

Elimina

los Pensamientos Negativos de tu Vida para Siempre

Comienza

a crear y mantener una actitud Positiva.

Ejercita

tu mente para mantener pensamientos positivos y ver los aspectos

positivos de las cosas.

Actualmente

están comenzando a admitir su error y a cambiar el enfoque de la

medicina. Dr. Ravinder Mamtani, Profesor de la Medicina Clínica

Preventiva en New York, afirma que hay una clara conexión entre lo

que piensas y la respuesta de tu cuerpo. Y que el pensamiento

positivo así como las creencias positivas alargan la vida. He estado

estudiando el poder curativo de la mente, el impacto del pensamiento

positivo en el cuerpo cómo un sistema de creencias positivas

influyen en la curación de una persona. Los resultados fueron

reveladores.

Declara

que las enfermedades crónicas se lograban reducir los síntomas

calmando la mente, estando más relajado.

Esto

significa que

tenemos la capacidad de curarnos sin recurrir a las medicinas tan

solo si aprendemos cómo calmar, controlar y redirigir la mente de

modo que tengamos un sistema de creencias positivas.

Como

biólogo, lleva décadas estudiando las células y ha llegado a la

conclusión de que los genes no son la clave de la vida, como asegura

la élite científica. ¿En qué no está de acuerdo?.

Empecé

mi carrera dando clases en la Universidad. Estaba enseñando que los

genes controlan la vida, pero tenía un problema con este tipo de

enseñanza. Según las teorías genéticas que conocemos, nosotros no

elegimos nuestros genes. Si no nos gustan nuestras características,

no podemos cambiar nuestros genes. Por tanto, si los genes controlan

la vida, nosotros carecemos de ese control y entonces somos unas

víctimas. Eso significa que, si hay casos de cáncer o de diabetes

en nuestra familia, nosotros no podemos hacer nada: soy una víctima

y no puedo cuidar de mí mismo, necesito que otros me cuiden. Son las

empresas farmacéuticas las que dicen que van a curarme y pagamos

mucho dinero para ello. Y es verdad que la medicina hace milagros,

pero solo en traumatología, porque si tengo un accidente, me hace

falta otro corazón, me he roto una pierna, es ahí donde es efectiva

la medicina. Si preguntas a un médico cómo funciona el cáncer, la

diabetes, la artritis… cómo funciona la enfermedad, no lo sabe.

Conoce la práctica, pero no tiene respuestas.

¿Los

medicamentos pueden ser más peligrosos de lo que creemos?

Nos

dan medicamentos para la enfermedad, pero esto causa muchos problemas

en el cuerpo. Porque esta medicina basada en la farmacología no

entiende cómo está interrelacionada toda la bioquímica del

organismo. Simplemente, meten la sustancia química en el cuerpo,

pero las relaciones dentro del organismo humano son muy complejas.

Cuando tomo una pastilla química y la introduzco en mi cuerpo, no

solo afecta a aquel lugar donde tengo el problema, sino que afecta a

muchas otras cosas a la vez. Son los llamados “efectos

secundarios”. Pero, en realidad, no son secundarios sino directos.

No entienden que el efecto de las drogas no solo crea un efecto sino

múltiples. Según las estadísticas en EEUU, ¡los fármacos matan

allí a más de 300.000 personas cada año! Y esas personas son

muchas más que las que mueren por tomar drogas ilegales. Hay algo

que no funciona en la ciencia médica, porque están matando mucha

más gente de la que están ayudando. No saben cómo funciona el

cuerpo ni las células. No quiero ser muy duro con la medicina,

porque hace cosas muy buenas, pero solo en traumatología.

¿Por

dónde debería ir la investigación medica si quiere ayudar

realmente en la enfermedad?

Tiene

que aprender cómo funcionan las células. Hay dos grandes errores en

la medicina. El primero es que creen que los genes controlan la vida.

Dicen que se encienden y apagan. Pero los genes son como el plano de

un arquitecto, un plano para crear las proteínas del cuerpo.

Las

proteínas nos dan nuestra estructura y nuestro comportamiento. Los

genes no controlan la vida, son como un dibujo. Si estamos ante un

arquitecto y le preguntamos si su dibujoestá encendido o apagado,

nos dirá que estamos locos. Y eso ocurre con los genes.

Una

vez que tienes los planos, necesitas un contratista para hacer la

casa. Ahora

sabemos que el sistema nervioso y la mente son ese contratista.

¿Cuáles,

entonces, la clave para comprender la naturaleza de la vida?

En

1967, hace 44 años, estaba trabajando con células madre. Algunos

piensan que la investigación con células madre es reciente, pero yo

ya trabajaba con ellas en los años 60. Fui un pionero porque en esa

época había muy poca gente trabajando en ello. Y un experimento que

hice en esa época cambió la idea que tenía del mundo. Puse una

célula madre en un placa de petri y, como cada diez horas se divide

en dos, al cabo de dos semanas, tenía miles de células, todas

idénticas. Luego cogí algunas de ellas, las coloqué en otro placa

y cambié el entorno celular (son más como peces porque viven en un

entorno fluido). Cambié la química en ese plato y ahí formaron

músculo. Después, cogí otras del primer plato y las puse en un

entorno diferente, y se formó hueso, y otras se convirtieron en

grasa al volver a cambiar el entorno. Entonces, la pregunta es muy

sencilla, ¿qué controla el destino de las células? Todas eran

idénticas, lo único que era diferente era el entorno. Cuando cojo

células sanas y las coloco en un entorno nocivo, la células

enferman y mueren. Si un médico las mirara, diría: “¿Qué

medicina hay que darles?”

¡No hace falta

ninguna medicina!

Les cambias el

entorno nocivo, las colocas en uno sano y saludable y las células

sanan. Esto demuestra una cosa muy sencilla:

el

destino de la célula refleja lo que está ocurriendo en el entorno.

Cambia el entorno y entonces cambiarás el

destino. Eso de que los genes son los que controlan la vida es un

cuento. Es el entorno el que la controla. Los humanos somos una

comunidad de 50 trillones de células, por tanto, la célula es el

ser viviente y la persona es una comunidad. El humano es un plato

petri cubierto de piel. ¡Es verdad! Dentro de mí hay 50 trillones

de células y el entorno celular para nosotros es la sangre, por ello

la composición de la sangre cambia el destino de la célula.

¿Y qué controla la

química de la sangre dentro del cuerpo?

El

sistema nervioso. ¿Y

qué química crea el sistema nervioso en la sangre? Pues depende del

sistema exterior. La célula y el ser humano son la misma cosa.

Por ello, si pongo al ser humano en un entorno nocivo, igual que la

célula, también enferma. Si lo trasladas a un entorno sano,

entonces sana. Por tanto, la medicina culpa a las células por la

enfermedad y trata de cambiar la química de las células, pero ese

no es el problema, el

problema es el entorno. Y si cambias a la

persona de entorno, sin medicamentos, el cerebro cambia la química.

El cerebro de la célula y el de la persona leen y entienden el

entorno. Pero hay una diferencia: la mente interpreta.

Y así puede suceder

que estemos en un entorno muy sano, pero si la mente lo lee como un

entorno negativo o malo, crea una química que hará a mi cuerpo

enfermar. La diferencia entre la célula y el ser humano es que este

tiene una mente que hace una interpretación y la célula lee el

entorno directamente.

Si metes un programa

con errores en la mente, entonces la química que genera no está en

armonía con la vida. Y esto nos sirve para entender cómo funciona

un placebo. Cambio mi creencia y pienso que esto me va a sanar, tomo

una píldora porque creo que esto me va a traer salud, y me mejora y

me sana, pero la píldora podría ser de azúcar, en realidad no ha

hecho nada, han sido mis creencias. Y a eso lo llamamos pensamientos

positivos y efecto placebo.

Pero los científicos

desprecian el efecto placebo y el poder de la mente para sanar.

¿Eres

consciente de que hay más de una manera de hacer energía sin tener

que depender del petróleo?

Pero

seguimos dependiendo del petróleo porque no interesa el cambio a los

que controlan la energía. Lo mismo pasa con las empresas

farmacéuticas. Venden fármacos y ¿poder sanar sin fármacos es

bueno o malo para la industria farmacéutica? No quieren que sanes

sin comprar sus fármacos. ¿Se puede poner energía en una capsula?

Si fuera así, las farmacéuticas intentarían vendértela. Si puedo

sanar sin usar medicamentos, la industria que los produce no gana

dinero. Deberíamos poder decir que la ciencia está separada de la

industria farmacéutica, pero no es así, porque con el dinero de

esta se está pagando el desarrollo de la ciencia, y ese dinero solo

va esos estudios que dicen que las drogas funcionan. El dinero

controla la ciencia.

Explíquemonos

cómo funciona ese poder que dice que tiene la mente para la

autocuración.

He

hablado de que la mente controla, si piensa de una manera, se va en

una dirección y, si piensa de otra, se va en otra, de aquí se

deduce que la mente (pensamientos) es el volante de nuestras vidas.

Por ejemplo, cierro los ojos, los abro y veo a alguien a quien amo.

Entonces

mi cerebro segrega dopamina, oxitocina, etc. Lo puedo sentir en mi

cuerpo, puedo sentir el amor, y esa química trae salud a las

células. Por eso, quien se enamora se siente tan bien. Pero si abro

los ojos y veo algo que me asusta, segrego

hormonas del estrés. Y estas hacen dos cosas.

La

primera consecuencia es que frenan el crecimiento del

cuerpo. Porque si me está persiguiendo un león, necesito toda la

energía para poder escaparme, y mi organismo apaga todo lo que no

sea imprescindible para correr más rápido, así que se paraliza

todo lo que tiene que ver con el crecimiento.

La

gente no lo sabe, pero tienes que crecer todos los días, porque, si

no, te mueres. Cada día cientos de billones de células mueren y

tienes que ir produciendo nuevas. Cada 3 días, el sistema digestivo

renueva sus células, pero si se intefiere con ese crecimiento

celular, entonces no puedo estar sano porque estoy perdiendo

demasiadas células al día, por eso la quimioterapia hace que se

caiga el pelo y crea problemas de digestión, porque mata células

no solo las del cáncer.

La

segunda consecuencia de las

hormonas del estrés es que se cierra todo aquello que

usa energía, y el sistema

inmunitario usa muchísima energía: cuando

estás enfermo te sientes muy cansado porque tu energía la está

usando el sistema inmunitario. Si estoy huyendo de un león, deja de

funcionar. Simple. Las hormonas del estrés apagan el sistema

inmunitario, incluso la medicina usa este efecto en algunas

ocasiones. Por ejemplo, si me trasplantaran un corazón, mi sistema

inmunitario lo rechazaría. En esos casos, los médicos dan hormonas

del estrés y eso impide que funcione el sistema inmunitario. Es tan

claro que suprime el sistema inmunitario que lo usamos como un

medicamento.

Cuando

la persona está bajo estrés, afecta de dos maneras: la

primera es que deja de haber

crecimiento celular y la segunda es que se

apaga el sistema inmunitario. De esta forma, virus nocivos

pueden atacarme fácilmente. Cuando estás bajo mucho estrés, te

enfermas. Y debo decir que, si tomamos una muestra de sangre de cada

persona, descubrimos que todos tenemos células cancerígenas. Las

tenemos siempre, pero si está funcionando el sistema inmunitario, no

pueden crecer. Una vez que se apaga el sistema inmunitario,

proliferan. Es como el catarro: no tienes que coger el virus, ya lo

tienes dentro. Son organismos oportunistas. El 90 por ciento de la

gente que va al médico es debido al estrés, y también el cáncer

funciona igual.

Usted

insiste en sus libros en que la medicina convencional tampoco tiene

en cuenta los campos energéticos.

Como

decía, la primera razón por la que la medicina de hoy es

cuestionable es porque los médicos no saben cómo funcionan las

células. La segunda es que la medicina está basada en la física de

Newton. No reconoce la energía, esa parte invisible, las señales

electromagnéticas. Pero, a principios del siglo XX, apareció la

física cuántica, que dice que todo es energía, lo que podemos ver

y también lo invisible. Si miras dentro del átomo, hay electrones,

protones, neutrones. ¿Y qué hay dentro?

Energía.

La ciencia más reciente indica que el cuerpo responde a la física

cuántica, no la newtoniania.

La

medicina dice que quiere cambiar la química del organismo con drogas

y la nueva medicina dice que

hay que cambiar la energía.Y esta nueva medicina, la

cuántica, es mucho más poderosa, porque responde primero el campo

energético que el físico.

Si

todo es energía, ¿los pensamientos también?

La

mente es energía.

Cuando

piensas, transmites energía, y los pensamientos son más poderosos

que la química.

Así que esto es peor para las empresas farmacéuticas porque no lo

pueden vender. Por tanto, no les interesa una conexión entre la

mente y el cuerpo. Pero es cierto que las propias creencias se

convierten en un campo energético, una transmisión, y esta se

transforma en una señal que es capaz de cambiar el organismo.

Y

así es como funcionaba la sanación antes del desarrollo de la

medicina. La gente sanaba con los chamanes, con las manos… pero eso

no puede vender y por eso la medicina no quiere ir por ese camino. Y

es la razón por la que yo cambié mi carrera. Estaba enseñando en

la universidad que hay que seguir con drogas y sabía que eso no era

verdad. La medicina lo conoce, pero no habla de ello. Sabe que el

pensamiento

positivo, el placebo,

puede sanar, y también que el

pensamiento negativo puede matar. Uno se llama

placebo y el otro nocevo. En realidad, no es que sea positivo o

negativo, es la manera de pensar. Si el médico te dice que tienes

cáncer, aunque no tengas cáncer, si lo crees, crearás la química

que generará cáncer. Por tanto, el problema no es tanto el entorno

real sino el que tú interpretas.

¿Y

eso enlaza con la física cuántica?.

Totalmente.

Por eso no funciona la medicina, porque no reconoce la ciencia

cuántica. No mira hacia ahí porque el dinero está en otro lado.

Usted

ha explicado que, en la mente, quien realmente tiene el poder es el

subconsciente.

Es

millones de veces más poderoso y más importante que la mente

consciente. Utilizamos el subconsciente el 95 por ciento del tiempo.

Pero

no lo podemos controlar.

Lo

puedes reprogramar. La información del subconsciente se recibe en

los primeros seis años de vida. Eso que aprendiste en esos años se

convierte en el conocimiento fundamental de tu vida. Hay muchos

estudios que demuestran que las enfermedades que tenemos de adultos,

como el cáncer, tienen que ver con la programación y el entorno que

vivimos en los primeros seis años de vida.

¿Eso

significa que, a pesar de la educación voluntariosa de los padres,

los niños absorben también sus enfermedades, o sus actitudes

negativas, y así se ‘programa’ su subconsciente?

La

gente, cuando oye esto, se preocupa, se culpa. Pero no eres culpable

si tú no sabes que el subconsciente funciona así. No lo sabían

nuestros padres, ni nuestros abuelos ni bisabuelos. Ahora bien,

cuando lo entiendes, tienes que cambiar tu manera de vivir, porque

entonces sí eres responsable. Está demostrado que si un niño

adoptado vive en su familia casos de cáncer, en su madurez puede

padecer cáncer aunque su genética sea diferente. Sería algo así

como conducir un coche: si te enseñaron a conducir mal y has

automatizado esa forma de conducir, pues lo más probable es que

tengas accidentes. Si te enseñaron a maltratar tu cuerpo con mala

información, destruirás el vehículo de tu cuerpo, cuyo conductor

es la mente.

El

futuro es una mejor educación para los niños, incluso en la etapa

prenatal.

¿Cómo

podemos reprogramar el subconsciente?

Los

comportamientos que vienen del subconsciente no los percibes y pueden

estar haciéndote daño. Quizás te sientes enfermo y echas la culpa

a otra cosa. Es tu propio comportamiento el que te lleva ahí, pero

no te das cuenta. Al cambiar estos programas erróneos en el

subconsciente, puedes recrear toda tu vida. Hay

varias maneras de hacerlo.

Se

piensa que, cuando la mente consciente registra algo, la

subconsciente también filtra esa información, pero no es así. La

mente consciente es creativa y la subconsciente trata de todos los

hábitos. Si le enseñas al subconsciente algo diferente, se lo

enseñas también a la consciente, pero no al revés. Por ello, la

manera de reprogramar el subconsciente es repetir y repetir hasta que

se crea un hábito. Si leo un libro de

autoayuda, mi mente consciente dice: “Sé todo lo que hay en el

libro y lo aplico”, pero la subconsciente no se entera de nada.

Entonces, piensas: “¿Por que sé tanto y todavía mi cuerpo no

funciona?” Los pensamientos positivos, el conocimiento… solo

funcionan el 5% del tiempo, pero el 95% son los hábitos que tengo

desde mi niñez. Y esa es la razón por la que los pensamientos

positivos no son suficientes. Ayudan, pero no ves muchos resultados.

Todo sigue igual hasta que no cambias el subconsciente. Técnicas de

psicología basadas en la energía como la hipnosis o el Psych-K son

una manera de cambiar el subconsciente, es como un aprendizaje

rápido.

SISTEMA

PSYCH-K

COMO

ALCANZAR EL ESTADO ALFA

MENTE

SOBRE MATERIA

Comenzamos

por apuntar que la mente domina todas las funciones del cuerpo.

Aunque no seamos conscientes de ello, el cerebro

funciona como un ordenador perfecto: no sólo

regulas las funciones necesarias mediante las cuales nos mantenemos

vivos, como el respirar o el metabolismo, sino que también recibe

nuestras "órdenes" y las ejecuta.

Así,

cuando pasamos periodos de estrés pronunciados, el cerebro reacciona

y da las órdenes necesarias a nuestros órganos para aguantar la

presión a la que nos vemos sometidos. Es entonces cuando se suelen

somatizar enfermedades que pueden ir desde un simple resfriado hasta

úlceras, infartos o derrames cerebrales.

¿Qué

sucede cuando nos relajamos?

El

secreto de la relajación radica en nuestro patrón de ondas

cerebrales. Ahora mismo, las neuronas de tu cerebro (unos treinta

millones), están funcionando a razón de 21 a

14 Hz.

Así debe ser para

que estemos conscientes, despiertos y alertas al entorno.

A

este estado se le llama

Beta,

u ondas Beta.

Cuando

nos dormimos, el cerebro baja el ritmo a razón de 14

a 7 Hz.

A este estado se le llama

Alfa,

u ondas Alfa.

A

partir de allí, según lo profundo de nuestro sueño, podemos entrar

en estados Theta de

7 a 4 Hz.

El

último estado de la escala es el el

Delta (de

4 a 1 Hz).

Este último estado

es difícil de alcanzar. Generalmente se da cuando las personas caen

en coma, y prácticamente no se sabe qué está pasando en el

cerebro.

Al

entrar en el estado Alfa,

todo el cuerpo se relaja. Aquí está la maravilla de la relajación

consciente: mediante sus técnicas, podemos bajar conscientemente al

estado Alfa

sin dormirnos, y el cuerpo recibe todos los beneficios del sueño

reparador. Hay que anotar que muchas personas no logran relajarse

mientras duermen, a pesar de estar en un estado

Alfa:

mientras dormimos podemos sufrir pesadillas, que aceleran el ritmo

cardiaco y la secreción de adrenalina, o problemas de bruxismo o

contracciones musculares. Así pues, la

relajación consciente nos

permite descansar y reparar el cuerpo y la mente más que cuando

estamos dormidos.

LA

TÉCNICA

Siéntate

cómodamente. Cierra los ojos y toma conciencia de tu respiración.

Durante unos minutos, no te fijes más que en tu respiración.

Inspira y espira por la nariz, sin usar la boca. Toma aire lentamente

de manera que llegue primero a tu abdomen, luego a la parte baja de

los pulmones y, finalmente, a la parte alta de los mismos. Haz una

pausa.

Luego,

suelta el aire lentamente, por la nariz, y relájate.

Para

entrar en el estado Alfa,

utilizaremos la cuenta regresiva. A medida que cuentes, es necesario

que imagines cada número 3 veces, como si los vieras en una

pantalla.

Contaremos

del 5 al 1, visualizando cada número tres veces:

cinco....

cinco.... cinco.... (respira profundamente)

cuatro...

cuatro... cuatro... (respira profundamente)

A

medida que vayas descendiendo en la cuenta, siente cómo, con cada

número vas descendiendo hacia un nivel mental más profundo y más

saludable; más profundo que antes.

Tres...

tres... tres... (respira profundamente)

Más

y más profundo.

Dos...

dos... dos... (respira profundamente)

Más

profundo cada vez....

Uno...

uno... uno... (respira profundamente)

Ya

estás en un nivel mental más profundo y más saludable.

Esta

es la forma de descender al nivel Alfa.

Para

entrar en este estado, cuenta del cinco al uno durante un mes.

Después, podrás bajar contando del 3 al 1, puesto que a medida que

practiques la relajación, te será más fácil entrar en estados de

consciencia más profundos.

EJERCICIO

PRÁCTICO:

1.

Si puede descálcese, aflójese la ropa y trate que su cuerpo esté

totalmente libre de toda opresión.

2.

Acuéstese en el piso sobre una colchoneta o alguna superficie

blanda, boca arriba, los brazos y las piernas ligeramente separados

del cuerpo, con las palmas de las manos y la punta de los pies en su

posición natural.

3.

Con su mente, dirija su atención a sus pies, y relájelos

mentalmente, sienta como se aflojan los dedos, las plantas, los

tobillos. Relaje las rodillas y muslos de sus piernas. Afloje sus

órganos bajos, su cadera y su cintura. Relaje su columna vértebra a

vértebra. Relaje su vientre. Se relaja su pecho, se aflojan sus

hombros, sus brazos, sus manos, los dedos de sus manos. Se relaja su

cuello, su rostro... ya todo es equilibrio y armonía en su interior.

Su mente se aquieta, se aquieta... y esa quietud se deja llevar...

llevar... y llevaaar..

4.

Después de unos cuantos minutos de acuerdo a sus posibilidades

empiece a volver de la siguiente manera: Y de ese dejarse llevar y

llevar comience a volver... volver... volver a percibir su

respiración que se esta haciendo cada vez más profunda, más

consciente. Vuelva a percibir su cuerpo totalmente relajado,

distendido. Mueva sus pies, los dedos de sus manos, estire los brazos

por encima de su cabeza, bostece, arquee su columna hacia un lado y

hacia otro.

Tómese

su tiempo para volver. Si desea mejorar su grado de conciencia

muscular, realice una serie de movimientos con cada segmento corporal

procurando que la tensión muscular sea la menor posible y que se

contraigan únicamente aquellos músculos que son los verdaderos

protagonistas del movimiento La

relajación consciente va más allá de sentirse tranquilo La

relajación consciente es una técnica mediante la cual podrás

controlar tu mente y tu cuerpo para lograr cualquier resultado que

desees: desde mejorar tu salud, hasta gozar de mayor prosperidad en

tu vida. Esto se consigue, no sólo fluyendo tranquilamente por la

vida y las circunstancias que te rodean: combinada con los ejercicios

de visualización, podrás conseguir prácticamente todo lo que te

propongas.

BENEFICIOS

DE LA RELAJACIÓN CONSCIENTE

A

nivel mental, la relajación consciente tiene muchísimos

beneficios:

No

sólo nos despeja, sino que nos permite pensar con mayor claridad y

de una forma más creativa, puesto que al relajarnos, se activan

ambos hemisferios del cerebro.

Provoca

una sensación de paz y tranquilidad que dura a lo largo del día.

Además,

estos beneficios son acumulativos y evolutivos: a más relajación,

más tranquilidad.

Esto

sucede cuando hacemos de la relajación consciente una práctica

diaria.

Cuando

más practicamos las técnicas de relajación consciente, entraremos

más fácil y rápidamente al nivel

alfa, y podremos permanecer en él durante más

tiempo.

A

NIVEL FÍSICO, LOS BENEFICIOS DE LA RELAJACIÓN CONSCIENTE SON:

Disminución

de la presión arterial y del ritmo cardiaco.

Se

regula la respiración, lo que aporta un mayor nivel de oxígeno al

cerebro y a las células en general. Sobre todo, estimula el riego

sanguíneo.

Disminución

de la tensión muscular.

Se

reducen los niveles de secreción de adrenalina y noradrenalina por

las glándulas suprarrenales.

Se

aumenta la vasodilatación general, lo que trae consigo una mayor

oxigenación periférica.

Reducción

en los niveles de colesterol y grasas en sangre.

Finalmente,

aumenta el nivel de producción de leucocitos, lo que refuerza el

sistema inmunológico.

ANTES

DE COMENZAR UNA RELAJACIÓN CONSCIENTE

Es

mejor practicar la relajación consciente sentado, ya que es fácil

quedarse dormido, por tanto, prueba de encontrar una silla en la que

puedas sentarte cómodamente y apoyar la espalda, la cual deberá

permanecer siempre recta.

Procura

que los pies toquen el suelo, y ponlos en forma paralela: pon

también las palmas de las manos sobre los muslos. Esta es la

postura en la cual ninguno de tus músculos se verá sobrecargado, y

podrás relajarlos de forma más eficaz.

Utiliza

ropa cómoda, holgada, que no te apreté por ninguna parte, quítate

los zapatos. Si tienes el pelo largo, suéltatelo. Quítate el

cinturón. Lo que queremos conseguir es liberarnos de todas las

presiones y las tensiones.

Procura

que la luz sea la adecuada: ni muy brillante como para interferir o

desconcentrarnos, ni muy oscura como para quedarnos dormidos.

Apártate

de cualquier estímulo que pueda interrumpir la relajación

consciente, desconecta el móvil o descuelga el teléfono, apaga la

televisión o la radio. Si lo deseas, puedes poner una música

suave, con sonidos de agua o de naturaleza.

Finalmente,

un último consejo, mentalízate, piensa que este momento de

relajación consciente es un momento sólo para ti, que te lo

mereces, y que te lo dedicas a ti mismo para encontrar paz,

tranquilidad de espíritu, para estar siempre mejor, mejor y mejor.

El

Dhammapada,

uno de los textos budistas más influyentes, inicia de esta manera:

«Somos

lo que pensamos. Todo lo que somos surge de nuestros pensamientos».

Estas palabras se le atribuyen a Buda y se remontan a unos 2500 años,

tiempo también que ha tardado la ciencia occidental en reconocer el

poder de la mente sobre el cuerpo. Pero parece que por fin, a la luz

de la evidencia, el pensamiento científico acepta que el pensamiento

—sin reconocer del todo algo como la “energía

psíquica”—

es fundamental al moldear los estados físicos que experimentamos.

Una

de las publicaciones de divulgación científica más importantes del

mundo, la revista New

Scientist,

dedica una reciente edición al poder de la autosanación. Como bien

dice la editora Jo Marchant, ya no se necesita ser hippie para creer

en el poder de la mente, ahora la ciencia, apoyada en investigaciones

rigurosas, puede constatar que la

mente es clave en la salud y

que probablemente sea el “ingrediente activo” más importante de

toda la medicina. Diferentes

estudios en torno al placebo, la hipnosis, la meditación, el

pensamiento positivo, la confianza y la intención (entre otros que

analizaremos más adelante), muestran que la mentalización ejerce

una influencia significativa en determinar el estado de salud de una

persona.

Esto

funciona en ambas direcciones: personas que muestran un alto grado de

fe, confianza en sí mismas (o en los placebos), que meditan,

visualizan o hacen algún tipo de proyección mental, responden

reiteradamente mejor a los tratamientos, se enferman menos y tienen

un mayor calidad de vida. Personas sometidas al estrés, que exhiben

poca confianza —interés e intención—, que pueden ser

calificadas como pesimistas y que en suma no

utilizan su mente como herramienta para transformar su cuerpo, por

el contrario, tienden a enfermarse más y a responder con menor

efectividad a todo tipo de tratamientos.

Tal

vez podría parecer una simplificación de la vida y de situaciones

tan complejas como pueden ser algunas enfermedades, pero de manera

profunda nuestros estados mentales

se convierten en nuestro estados físicos y, de alguna forma

que se nos escapa en la cotidianidad,

la mayoría de nuestras enfermedades son el resultado de procesos

psíquicos. Aunque la ciencia occidental contemporánea no ha

formulado aún una concepción totalmente integral de la salud, en la

que ninguna enfermedad esté desligada de un proceso de mente-cuerpo,

es probable que avance hacia allá, curiosamente una evolución que

es un regreso a las premisas de la medicina y de la filosofía de

culturas tradicionales (generalmente consideradas como primitivas por

la ciencia moderna): un entendimiento holístico de la naturaleza. En

este sentido, además de explorar diversas técnicas de mentalización

para sanar, habría que reflexionar sobre aquellos pensamientos y

patrones mentales que nos han llevado a enfermar, muchos de ellos se

ocultarán en nuestro inconsciente y querremos evitar enfrentarlos,

pero en el proceso de detectarlos y observarlos estaremos iniciando

un viaje vital de autoconocimiento en el que cada uno de nosotros

puede convertirse en su propio chamán —verdaderamente en el único

médico que puede hacer sanar desde la raíz.

Hasta

que no hagamos consciente nuestro inconsciente, como enfatizó Carl

Jung, estaremos predispuestos ante serie de contingencias que

permanentemente amenazan con tomar control de nuestro cuerpo y de la

dirección que lleva nuestra vida. (Hacer consciente lo inconsciente

también permite que se conozca cómo funciona la mente —al ver las

causas y los efectos de manera transparente— y de esta forma evita

que tengamos que ser hipócritas o impostores pensando positivo

buscando una especie de efecto mágico desconocido y llenando el

mundo de sonrisas falsas programadas).

Cada

pensamiento, cada actividad mental que realizas, es una semilla de lo

que serás. No es necesario invocar a la magia para entender

esto, sino a la más pura causalidad, a una minuciosa concatenación

de eventos y situaciones mentales que van, de la misma forma que el

ejercicio físico, moldeando nuestra anatomía psíquica, la cual

ejerce potestad sobre nuestro cuerpo. Como suele decirse en el yoga:

“el

cuerpo no es sólido, solo la mente”.

En

la medida en la que seamos capaces, a través de la disciplina, de

generar estados mentales suficientemente flexibles, podremos

seguramente superar los escollos del cuerpo y de ese supuesto

determinismo inexorable que presenta la genética

PLACEBO

“Yo

les hablo a mis pastillas”, dice Dan Moerman, profesor de

antropología en la Universidad de Michigan “Hey, muchachos, sé

que están haciendo un excelente trabajo”. Tal vez esto pueda

parecer ridículo, hablarle a tus píldoras como si fueran seres

animados, pero todo indica que funciona. Hay

algo que está claro: el efecto placebo está lejos de ser solamente

imaginario.

Varios

padecimientos como el Parkinson, la osteoartritis, la esclerosis

múltiple y por supuesto la depresión, se benefician del tratamiento

con placebo. Estudios muestran cambios notables bajo el influjo del

placebo, tales como la generación de analgésicos naturales,

alteración en los patrones de excitación neuronal, disminución en

la presión sanguínea y en el ritmo cardiaco y una mejoría en la

respuesta inmunológica. Por otro lado, solamente creer en los

efectos dañinos de una sustancia puede hacer que los padezcas, hasta

el punto de que el efecto “nocebo” (el hermano maligno del

placebo), puede llegar a matar a una persona (New

Scientist,

13 May 2009, p 30).

El

placebo es especialmente una prueba del poder de la mente de

programar al cuerpo, ya que funciona incluso cuando una persona sabe

que es placebo. Un estudio reciente en la escuela de medicina de

Harvard hizo que pacientes con síndrome de intestino irritable

tomaran una píldora inerte. Se les dijo a los pacientes que las

pastillas estaban hechas de “una sustancia inerte, como pastillas

de azúcar, que han demostrado en estudios clínicos producir mejoras

significativas en los síntomas del intestino irritable a través de

un proceso de autosanación mente-cuerpo”, lo cual es totalmente

verdad.

Pese

a saber que las pastillas eran inertes, los pacientes que las tomaron

reportaron una mejora en sus síntomas significativamente superior a

los pacientes que no tomaron el placebo (PLoS

ONE,

vol 5, e15591).

Así

que ya sabes, programa tus pastillas, otórgales propiedades

extraordinarias de sanación. Es más, programa tu comida. Programa

tu ambiente. Sí, el mundo es placebo, y eso puede ser

desconcertante, pero lo cierto es que lo que significa esto es que el

mundo puede ser exactamente como lo programes, al programarte a ti

mismo

PENSAMIENTO

POSITIVO, OPTIMISMO

Nunca

subestimes el poder del pensamiento positivo,

aunque esto pueda parecer una solución demasiado simple o hasta

estúpida para un problema (el verdadero problema yace en poder

sostener el pensamiento positivo e intencionado por una buena

cantidad de tiempo).

Los

optimistas se recuperan más rápido de los procedimientos

quirúrgicos, tienen sistemas inmunológicos más sanos, viven más

en general y en especial cuando padecen enfermedades como el cáncer

o falla del riñón (Annals

of Behavioral Medicine,

vol 39, p 4).

En

cambio el pensamiento negativo y la ansiedad son importantes causas

de enfermedades.

El estrés —expresado como la creencia de que estamos en riesgo—

incrementan el riesgo de padecer diabetes o demencia. Así que

tranquilo, nada va a pasar si no crees que va pasar.

Científicos

empiezan a descubrir que las creencias positivas funcionan aplacando

el estrés. Sentirse sano y salvo, o creer que las cosas saldrán

bien, ayuda al cuerpo a mantenerse y repararse.

Un estudio reciente

concluyó que los beneficios del pensamiento positivo ocurren de

manera independiente de los estados negativos, como el pesimismo y el

estrés, y son comparables en magnitud (Psychosomatic

Medicine,

vol 70, p 741).

Así

que no sólo no pienses negativo, piensa positivo, si es que estás

vivo, porque así te sentirás mejor.

La

bondad psicofísica del optimismo se traduce en la reducción de los

niveles de inflamación y de hormonas de estrés como el cortisol.

También

puede estimular el sistema nervioso parasimpático,

el cual gobierna la respuesta de “descansar y digerir”, opuesta a

“correr y pelear” (a veces traducida como “huir y luchar”).

MEDITACIÓN

La

meditación es una de las cartas estrella que tiene una persona para

re-hackear

su

cuerpo. Existe evidencia de que la meditación estimula la repuesta

inmunológica en personas con cáncer y en personas que han recibido

vacunas, protege de la depresión, retarda la progresión del VIH e

incluso sirve para limpiar impurezas de la piel. Y es que esa es la

otra: la

mente no solo es una herramienta para sanar el cuerpo, también para

embellecerlo —es el cosmético cósmico.

Regresando

al inicio budista de este artículo, el antiguo maestro Nagarjuna, en

su texto String

of Precious Jewels,

escribió que «la paciencia es abandonar los sentimientos de enojo»

y también que la “paciencia trae la belleza”. Analizando las

palabras de Nagarjuna, Geshe Michael Roache dice: «Para verte a ti

mismo como físicamente atractivo y saludable, planta improntas para

esto en tu subconsciente al siempre rechazar el enojo». Para

cultivar la paciencia —y su potencial de belleza—, nada como

meditar.

La

meditación ha mostrado un interesante potencial para combatir el

envejecimiento.

Como

ocurre con otros aspectos analizados aquí, la meditación trabaja

influyendo en las vías de respuesta al estrés. Las personas que

meditan tienen menores niveles de cortisol y muestran cambios en la

amígdala, la zona del cerebro que regula el miedo y la respuesta a

una amenaza (como el comportamiento de huir y luchar).

Una

de las investigadores del estudio citado, Elissa Epel, de la

Universidad de California, cree que la meditación puede aumentar

“las vías de restauración y aumento de salud”, al detonar una

serie de hormonas sexuales y de crecimiento.

El

poder de la meditación no requiere de un arduo amaestramiento para

hacerse sentir, la

meditación puede detonar cambios estructurales en el cerebro con tan

solo 11 horas de entrenamiento.

Entre

algunos los efectos

positivos para la salud j de la meditación

se

cuenta el haber disminuido la violencia en una prisión, combatir el

déficit de atención y la depresión, reducir hasta en un 50% la

posibilidad de un ataque cardiaco y ser más efectiva que los

medicamentos industriales contra el dolor.

EL

PODER DE LA MENTE SUBCONSCIENTE

-

Extractos del libro de JOSEPH MURPHY -

*

Resumen de los puntos más Sobresalientes

CAPÍTULO

1 : "El tesoro está

dentro de usted "

La

casa de los tesoros está dentro de usted. Mire hacia el interior y

hallará una respuesta a los deseos de su corazón.

Su

mente subconsciente tiene las respuestas para

todos los problemas. Si usted sugiere a su subconsciente antes de

irse a dormir: "Yo quiero despertarme a las 6 de la mañana "

", usted despertará a esa hora exactamente. Esto lo he

repetido en varios de mis libros e insisto en ello por la eficiencia

en su aplicación.

El

gran secreto de los hombres célebres de todas las épocas, fue su

habilidad para entrar en contacto con los

poderes de su mente subconsciente, liberándolos. Usted

puede hacer lo mismo que ellos hicieron, con fe, con tenacidad,

convencido de sus firmes propósitos.

La

mente subconsciente es el arquitecto de su cuerpo

y puede curarlo. Mantenga ideas de salud perfectas y trasmítalo a

su subconsciente antes de acostarse. Dé las ordenes justas y

razonables como a un sirviente y usted será obedecido.

Cada

pensamiento es una causa y cada condición es un efecto.

Si

usted quiere escribir un libro, pronunciar un mejor discurso a su

auditorio, puede estar convencido que su

mente subconsciente le responderá favorablemente.

Usted

es como el capitán del buque, dando órdenes correctas

(pensamientos e imágenes) a su mente

subconsciente que controla y gobierna todas sus

decisiones y actos.

Nunca

use los términos "yo no puedo hacerlo", "yo no puedo

comprarlo". Su mente subconsciente lo

acatará literalmente y le impedirá realizarlo. Debe decir: "Puedo

hacer todas las cosas a través del poder

de mi mente subconsciente", los resultados no

se harán esperar.

La

Ley de la vida es la ley de creer en algo. Una creencia es un

pensamiento en su mente; no crea que las cosas le van a herir a

usted. Crea en el poder de la mente

subconsciente para curar, inspirar, fortalecer y

prosperar. A medida que aumente su fe, los resultados aumentarán

también.

Cambie

sus pensamientos, y usted cambiará su destino.

CAPÍTULO

2 :

"Cómo trabaja su propia mente "

Piense

bien y el bien seguirá. Piense mal y el mal seguirá. Usted es lo

que usted piensa todo el día.

Su

mente subconsciente no discute con usted. Acepta

lo que su mente consciente le determina. Si usted dice "no

puedo comprarlo", podrá ser verdad, pero no lo diga.

Seleccione un mejor pensamiento y diga "lo compraré, yo lo

acepto en mi mente".

Usted

tiene el poder de

escoger. Escoja la salud y la felicidad. Usted puede escoger ser

amigable o puede ser cascarrabias. Escoja ser cooperador, amigable,

contento, amante de las cosas y todo el mundo le responderá. Esta

es la mejor manera de desarrollar una personalidad maravillosa.

Su

Mente consciente es el portero "a la entrada".

Su función principal es proteger su mente

subconsciente de las situaciones falsas. Escoja el creer

que algo bueno le puede suceder, y que puede pasar ahora. Su gran

poder está en la capacidad de escoger. Escoja felicidad y

abundancia.

La

sugestión y lo que otros dicen no tienen poder para herirlo. El

único poder es el movimiento de sus propios pensamientos. Usted

pude elegir o rechazar los pensamientos o lo que otros dicen y

afirmar lo bueno. Usted tiene el poder de escoger cómo reaccionará.

Observe

lo que usted dice. Usted debe recordar cada una de sus palabras.

Nunca

diga, "fallaré, Perderé mi trabajo, no puedo pagar el

alquiler". Su mente subconsciente

no tolera bromas.

Su

mente no es mala, no hay ninguna fuerza de la

naturaleza que sea mala.

Depende

cómo use los poderes de la naturaleza. Use su propia mente para

curar e inspirar a

todas las personas.

Nunca

diga "no puedo". Venza ese miedo sustituyendo esto por lo

siguiente, "yo puedo hacer todas las cosas, a través del poder

de mi propia mente subconsciente".

Comience

a pensar desde el punto de vista de las verdades eternas y de los

principios de la vida y no desde los puntos de vista del miedo, la

ignorancia y la superstición. No permita que otros piensen por

usted. Elija sus propios pensamientos y haga sus propias decisiones.

Usted

es el capitán de su propia alma, es decir sea su

mente subconsciente.

Usted

es el maestro de su propio futuro.

Cualquier

cosa que Su Mente consciente

asuma y crea que es verdad, su

mente subconsciente aceptará y la dejará pasar. Crea en

la buena fortuna, en la guía divina, en la acción verdadera y en

todas las maravillas de la vida.

CAPÍTULO

3 : "El

milagroso poder de trabajo de su subconsciente "

Su

mente subconsciente controla todos los procesos

vitales de su cuerpo y conoce las respuestas a todos los problemas.

Antes

de irse a dormir, haga un requerimiento específico al subconsciente

tratando de probar el poder de trabajo milagroso del subconsciente

suyo en usted mismo.

Cualquier

cosa que usted imprima en su mente subconsciente, se proyecta en la

pantalla del espacio como acontecimientos y experiencias. Por lo

tanto usted debe escoger cuidadosamente las mejores ideas y los

pensamientos que alimentan y consideran Su

Mente consciente, desechando las ideas nocivas, las

destructoras de la paz interior y del amor.

La

ley de la acción y la reacción es universal. Su pensamiento es

acción, y la reacción es la respuesta automática de su

mente subconsciente a su pensamiento. Cuidado con sus

pensamientos !

Toda

frustración se debe a deseos no cumplidos. Si usted fija demasiado

su atención y comenta frecuentemente los obstáculos, las demoras y

las dificultades, su mente subconsciente

formará un muro de contención y bloqueará su propia felicidad y

paz del espíritu.

El

principio de la vida correrá a través de usted rítmica y

armoniosamente si usted afirma conscientemente: "Estoy seguro

que el poder subconsciente que me da este deseo, se está llenando

dentro de mí ". Esto disolverá sus conflictos.

Usted

llegará a interferir el ritmo normal de su corazón, de sus

pulmones, de sus órganos si usted alimenta preocupación, angustia

y miedo. Alimente su subconsciente con

pensamientos de armonía, salud y paz y todas las funciones de su

organismo se normalizarán de nuevo.

Guarde

y mantenga su mente subconsciente ocupada

con la esperanza de lo mejor, y su subconsciente reproducirá de

manera fiel su pensamiento habitual.

Imagine

un final feliz o una solución afortunada a su problema; sienta la

emoción de lograr algo y lo que usted se imagina y siente, será

aceptado y lo logrará con su mente

subconsciente.

CAPÍTULO

4 : "Curación

mental en tiempos antiguos"

Recuerde

usted mismo frecuentemente que el poder curativo está en su

mente subconsciente.

Sepa

que la fe es como la semilla sembrada en la tierra; crece después

según su clase. Siembre pues la idea (semilla) en su mente,

riéguela y fertilícela con expectativas favorables y deseos

manifiestos.

La

idea que usted tenga para un libro, un nuevo invento y lo que quiera

hacer, manifiéstelo, conviértalo en realidad.

Cuando

rece por otra persona, tenga presente que su sabiduría interior

puede modificar los moldes negativos en la mente de otros con

resultados estupendos.

Las

curaciones milagrosas que usted haya oído sobre varios relicarios

son debidas a la imaginación y a la fe ciega que actúa en la

mente subconsciente, liberando el poder de curar.

Toda

enfermedad se origina en la mente; nada aparece en el cuerpo que no

haya sido concebido por la mente.

Los

síntomas de casi todas la enfermedades pueden ser inducidos por

sugestión hipnótica. Esto demuestra el poder de su pensamiento.

Solo

hay un proceso de curación y es la fe. Solo hay un poder curativo:

Su mente subconsciente.

Sea

el objeto de su fe real o falso, usted obtendrá el resultado. Su

mente subconsciente responde a su pensamiento. Mire por

encima de la fe como un pensamiento en su mente y esto le bastará.

CAPÍTULO

5 :

"Curaciones mentales en la actualidad "

Para

hallar lo que le cura, procure sentir como una realidad que las

sugerencias dadas a su mente subconsciente le

curarán el cuerpo y la mente.

Desarrolle

un plan bien definido para traspasarlo o transportarlo a su

subconsciente.

Visualizar

el fin deseado, sentirlo como una realidad. Retenerlo y seguirlo

hasta obtener el resultado apetecido.

De

una vez por todas aprenda que la

fe es una imagen en su mente y que lo que usted piense se

realizará.

Es

una tontería creer en enfermedades o en algo que lo dañe o hiera.

Crea en la salud perfecta, prosperidad, paz, bienestar y guía

divina.

Los

grandes y nobles pensamientos con los cuales usted conviva, se

convertirán en hechos.

Aplique

el poder de la oración curativa. Escoja un cierto plan, idea o

imagen mental; únase mental y emocionalmente a ella y mientras esté

convencido de tal actitud, su plegaria recibirá respuesta.

Recuerde

siempre : Si usted desea obtener realmente el poder curativo, puede

conseguirlo por medio de la fe ( convicción ); esto implica una

comprensión o conocimiento del trabajo conjunto que se produce en

Su Mente consciente y subconsciente. La

fe llega con el convencimiento.

Fe

ciega quiere decir que una persona puede obtener resultados

curativos sin comprender o tener conocimientos científicos del

poder de las fuerzas implicadas.

Aprenda

a orar por los seres queridos que necesitan su ayuda por estar

enfermos. Aquiete su mente, y sus pensamientos de salud, vitalidad y

perfección; traspáselos para que actúen a través de la única

Mente Subjetiva Universal y esto

será sentido en la mente de la persona amada.

CAPÍTULO

6 :

"Técnicas prácticas de curación mental "

Sea

un ingeniero mental. Use las técnicas de tanteo y pruebe de

construirse una vida mejor y espléndida.

Su

deseo es una plegaria o súplica. Bosqueje su deseo hasta el máximo

sin dejar detalle; siéntalo una realidad y experimentará la

alegría de ver la respuesta a su súplica.

Desee

completar las cosas de un modo fácil; tiene el apoyo de la ciencia

mental.

Usted

puede edificar una salud radiante, feliz y dichosa, mediante los

pensamientos que usted forme en el escondido estudio de su mente.

Experimente

científicamente hasta cuando compruebe personalmente cómo siempre

hay una respuesta directa desde la inteligencia infinita de su

mente subconsciente a Su

Mente consciente.

Sienta

con alegría y felicidad ver la certeza con que se cumplirán sus

deseos. Cualquier retrato mental proyectado en su mente será la

sustancia de las cosas esperadas y la evidencia de las no vistas.

Una

imagen clara mental vale más que mil palabras. Su

subconsciente devuelve

al mundo físico cualquier imagen que usted mantenga fija en su

mente, apoyándola en su convicción.

Evite

todo esfuerzo mental durante la plegaria. Introdúzcase en un estado

mental alfa (somnoliento), adormézcase, manosee, baraje lo pensado

y libérelo convencido de que recibirá la respuesta.

Recuerde

que un corazón agradecido está siempre cerca de las riquezas del

universo.

Afirmar

es establecer que algo es así y usted mantiene esta actitud

verdadera, no importando cualquier evidencia contraria, recibirá la

respuesta a su plegaria.

Genere

ondas de armonía, paz y salud, pensando en el

Amor y Gloria Divina.

Lo

que usted resuelva y lo sienta como verdadero, pasará. Resuélvase

a tener armonía, salud, paz y abundancia.

CAPÍTULO

7 :

"La tendencia del subconsciente es la

permanente conservación del cuerpo "

Su

subconsciente es el constructor de su cuerpo y trabaja las 24 horas

del día. Usted lo obstaculiza en sus patrones vitales dando cabida

a pensamientos negativos.

Encargue

al subconsciente con la tarea de darle solución a cualquier

problema, antes de dormirse y recibirá la respuesta.

Observe

sus pensamientos. Cada pensamiento aceptado como una realidad es

enviado por su cerebro a su cerebro límbico y a través de sus

emociones provocando sus sentimientos se materializará en una

realidad.

Reconozca

que usted puede rehacerse por sí mismo con solo dar un nuevo plan a

su mente subconsciente.

La

tendencia de su subconsciente es la conservación de su vida. Él

trabaja a través de su mente consciente. Alimente su

mente subconsciente con frases afirmativas. Su subconsciente

está siempre reproduciéndolas de acuerdo a sus patrones mentales.

Usted

tiene un nuevo cuerpo cada once meses. Cambie su cuerpo cambiando

sus pensamientos y manténgalos así.

Es

normal estar sano; es anormal estar enfermo. Recuerde que dentro de

nosotros mismos está el principio de armonía.

Pensamientos

de celos, temor, preocupación y ansiedad destrozan y destruyen sus

nervios y glándulas, atrayendo enfermedades.

Lo

que usted afirme consciente y esté convencido de ello, se

manifestará en su mente, cuerpo y negocios. Afirme la bondad y

entrará en el campo de la alegría de vivir.

CAPÍTULO

8 :

"Cómo obtener el resultado que se desea "

La

coerción y el esfuerzo mental excesivo producen ansiedad y miedo,

obstaculizando su respuesta.

Cuando su

mente está relajada y acepta una idea, su

subconsciente empieza a trabajar para ejecutarla y hacerla un

hecho.

Piense

y planifique independientemente a los métodos tradicionales.

Convénzace de que siempre hay una respuesta o solución a todos y

cada uno de sus problemas.

No

esté en contraposición con los deseos de su corazón, con la

respiración de sus pulmones o las funciones de cualquier parte de

su anatomía. Apóyese pesada mente sobre su

subconsciente y proclame frecuentemente que la acción del

derecho Divino está tomando lugar.

El

convencimiento de salud produce salud; el convencimiento de

prosperidad produce prosperidad.

La

imaginación es su facultad más poderosa. Imagine que está alegre

y de buen semblante. Usted es lo que se imagine que usted mismo es.

Evite

el conflicto entre su consciente y subconsciente aprovechando el

estado de somnolencia. Imagine el deseo totalmente planeado una y

otra vez antes de dormirse. Duerma en paz y despiértese victorioso.

CAPÍTULO

9 : "Cómo

obtener prosperidad utilizando el poder del Subconsciente"

Decida

ser rico del modo más fácil; busque la ayuda infalible de su

mente subconsciente.

Acumular

riqueza con el sudor de su frente puede conducirle a ser el más

rico de una comarca, pero no es necesario esclavizarse o esforzarse

tanto.

La

riqueza es una convicción subconsciente, arraigue en su imaginación

la idea de riqueza.

La

desgracia de la mayoría de las personas es no conocer el medio

invisible que los apoya.

Repita

la palabra "Riqueza", para usted mismo, lenta y

sosegadamente, duran- te unos cinco minutos antes de dormir y su

mente subconsciente le traerá la riqueza como asombrosa

experiencia.

El

convencimiento de riqueza produce riqueza. Manténgalo en su mente

en todo momento.

Sus

mentes consciente y subconsciente deben de estar de acuerdo. Su

subconsciente acepta lo que usted realmente siente. La idea

dominante es siempre la aceptada por su mente subconsciente. La

idea dominante debe ser de Riqueza, nunca jamás de pobreza.

Usted

vencerá cualquier conflicto mental con respecto a la riqueza,

afirmando frecuentemente : "Día y noche estoy prosperando en

todos mis asuntos".

Aumente

sus ventas repitiendo la afirmación, una y otra vez : "Mis

ventas aumentan día a día y estoy avanzando, progresando y

obteniendo más riqueza cada día".

No

firme cheques sin fondo, diciendo : "No tengo lo suficiente",

"Estoy escaso de dinero". Tales afirmaciones aumentan y

multiplican sus pérdidas.

Deposite

pensamientos de prosperidad, salud y éxito en su mente

subconsciente; ésta le devolverá con interés compuesto.

Lo

que usted afirme conscientemente, no debe destrozarlo pocos

instantes después. Esto neutraliza lo poco positivo que haya

afirmado.

Su

verdadera fuente de riqueza son las ideas de su mente. Usted

puede tener una idea que le suministre millones de dólares. La

Mente Subconsciente le dará la idea de lo que busca.

La

envidia y el recelo son piedras de tropiezo, obstaculizan el fluir

de la riqueza. Alégrese de la prosperidad de los demás.

El

bloqueo a la riqueza está en su propia mente. Destruya

este bloqueo ahora, en este instante, poniéndose en paz con los

demás.

CAPÍTULO

10 : "Vuestro derecho a la Riqueza "

Sed

lo suficiente osados para reclamar vuestro derecho a la riqueza y

vuestro subconsciente os honrará con su respuesta.

No

queráis tener solo lo suficiente para vivir. Queréis todo el

dinero necesario para hacer todo lo que deseáis y cuanto queráis

hacer con él. Aprenda a conocer las riquezas de

vuestro subconsciente.

Cuando

el dinero circula libremente en su vida, usted está económicamente

sano. Mire el dinero como el ir y venir de la marea; la marea es

constante. Cuando baje, quédese convencido que volverá a subir.

Así estaréis siempre en la abundancia.

Conociendo

las leyes de la mente subconsciente, siempre estaréis en la

abundancia, sin importar la forma que ésta llegue.

No

se forme la idea que el dinero es un Dios; solo es un

símbolo. Recuerde que la verdadera paz y riqueza están en su

mente. Estamos aquí para gozar de una vida equilibrada, esto

incluye la adquisición de todo el dinero que deseéis.

Una

de las causas de que mucha gente se tenga que ajustar necesariamente

a un estrecho presupuesto, es porque hablan despectivamente del

dinero, y de las personas que lo poseen y disfrutan. Cuando usted

critica el dinero, éste se aleja.

No

hagáis del dinero nuestra única meta. Pida la riqueza, felicidad,

paz, convicción y bondad; irradie el amor y la paz hacia los demás.

La mente subconsciente os devolverá con interés compuesto, todo lo

que solicitéis.

No

existe virtud en la Pobreza. Es una enfermedad mental y solo

vosotros mismos podéis desarraigar o curar esta enfermedad para

siempre.

No

estamos aquí para vivir en un tugurio, vestir harapos o vivir

hambrientos. Estamos aquí para tener una vida abundante.

Jamás

diga : "El dinero es impuro" o "Desprecio el dinero"

. Si lo critica, lo pierde. En él nada hay de bueno ni de malo, lo

que de él pensamos así será.

Repita

frecuentemente: "Me gusta el dinero, lo uso sabia, constructiva

y adecuadamente, lo gasto con satisfacción y regresa a mí en

torrente multiplicado miles de veces".

El

dinero no es impuro así como no lo es el cobre, hierro, estaño,

que hallamos en la tierra. Toda impureza se debe a la ignorancia

del poder mental.

Visualice

el resultado final que provocará su subconsciente al

responder a su súplica y él cumplirá de acuerdo a esta imag

Página 6

EL CEREBRO LA GRAN INCOGNITA

EL

CEREBRO LA GRAN INCOGNITA

El

célebre médico francés Alexis Carrel llegó a

decir que "de todas las cosas que el hombre conocerá, la última

probablemente será él mismo". Y estaba en lo cierto. No

obstante, puede que el hombre jamás llegue a descifrar del todo su

órgano más complejo y perfecto: el cerebro. ¿Cómo se origina la

actividad mental? ¿Dónde se almacenan los recuerdos? ¿Por qué

somos conscientes de nuestro propio yo? ¿Para qué soñamos?... Pese

a los avances conseguidos en la exploración neurocientífica, quedan

muchísimos interrogantes como los anteriores pendientes de hallar

respuestas definitivas.

Pero

hay otras cuestiones más enigmáticas que ni siquiera son planteadas

unánimemente por la comunidad científica. Teorías vanguardistas

como el "cerebro holográfico" y disciplinas

como la Parapsicología, que estudia aquellas

facultades más ignotas de nuestro psiquismo, aún se contemplan con

gran recelo por los neurocientíficos, que prefieren centrar sus

investigaciones en averiguar el funcionamiento de las diferentes

zonas del cerebro, descubrir la naturaleza de los neurotransmisores y

localizar las áreas que controlan funciones como la inteligencia, la

memoria o las emociones. Aún así, el bioquímico Francis

Crick, descubridor de la estructura molecular del ADN,

reconoce que,

"nuestro

conocimiento de las distintas partes del cerebro sigue en un estado

muy primitivo (...) Todo está por descubrir...".

Computador

biológico

Sin

duda, nuestro cerebro actúa como un sofisticadísimo superordenador

que, a través de un lento y progresivo proceso evolutivo, se ha ido

perfeccionando en sus funciones hasta el punto de diferenciarnos

cualitativamente del resto de los seres vivos. Esta masa de tejido

gelatinoso de color gris -de unos 1.300 gramos de peso- contiene

alrededor de 100.000 millones de células conocidas

con el nombre de "neuronas" y que constituyen

las unidades básicas del sistema nervioso. Estas células,

conectadas entre sí a través de millones de ramificaciones

("dendritas" y "axones"), forman

una vasta red que cumple una misión muy específica: procesar la

información sensorial, tanto la que llega del mundo exterior como

del propio cuerpo. En un solo segundo, estas células son capaces de

procesar hasta 200.000 millones de bits de información. Para ello se

valen de sus casi 100 trillones de interconexiones.

Aunque

como aclara el neurólogo Santiago Ramón y Cajal

Junquera -nieto del célebre premio Nobel de medicina-, "las

neuronas no se conectan entre sí por una red continua formada por

sus prolongaciones, sino que lo hacen por contactos separados por

unos estrechos espacios denominados sinapsis".

Los neurotransmisores serían los encargados de

transmitir esas señales a través de las conexiones

sinápticas.

Pero el cerebro posee otras características

fundamentales. Una de ellas es que está constituido por dos mitades

simétricas, divididas por un profundo surco longitudinal, con

funciones muy diferentes, aunque interrelacionadas. El hemisferio

izquierdo rige el pensamiento lógico, verbal y

analítico; el hemisferio derecho, por el contrario,

se ocupa de la parte subjetiva, emocional y creativa. A

su vez, los hemisferios cerebrales están divididos en cuatro

lóbulos: frontal, relacionado con el

conocimiento y la inteligencia; temporal, con el área

auditiva; parietal, con el área sensorial; y occipital,

con el área visual.

En

su interior, el cerebro posee además dos núcleos, el tálamo y

el hipotálamo, centros del sistema nervioso

autónomo. Otras partes esenciales son: el cerebelo, ubicado en la

parte posterior del cráneo, que rige el equilibrio y los movimientos

musculares; y el bulbo raquídeo, del que parte

la médula espinal, que controla la función

respiratoria. El lenguaje, una facultad presente únicamente en el

hombre, estaría controlado por una serie de centros distribuidos en

las periferias del lóbulo temporal del córtex cerebral.

En cuanto a la memoria, los neurocientíficos

consideran que no se localiza en una zona concreta, sino que

estaría distribuida por todo el cerebro.

Otra

particularidad de nuestro cerebro es que emite una serie de ondas

eléctricas de distinta frecuencia -producto de su actividad

electroquímica-, que pueden ser registradas mediante

el electroencefalograma (EEG). Son:

las

ondas beta (cuyo ritmo oscila entre 14 y 25

ciclos por segundo), presentes en el estado de vigilia, es decir,

cuando nos encontramos realizando alguna actividad como trabajar,

leer, andar, etc.

las

ondas alfa (de 8 a 13 c/sg.), relacionadas

con los estados de relajación y meditación

las

ondas zeta (de 4 a 7 c/sg.), con los estados

emocionales y creativos

las

ondas delta (de 0,5 a 3 c/sg.), activas

durante el sueño profundo

Pero

nuestro cerebro esconde otras sorpresas...

A mediados de los

setenta se detectaron unas sustancias neurorreguladoras que

fueron bautizadas con el nombre de endorfinas (opiáceas

endógenas) y que cumplen un papel similar al de

determinados alcaloides derivados del opio. Dicha droga

bioquímica es liberada por el cerebro para aliviarnos un dolor o

provocarnos una sensación placentera. Hoy es uno de los campos de

investigación más importante de la farmacología.

Pero

a pesar de todos estos conocimientos básicos que se han ido

adquiriendo en las últimas décadas gracias a los modernos avances

tecnológicos (sobre todo con el uso de la Tomografía

por Emisión de Positrones y

con la Resonancia

Magnética Nuclear),

el reputado neurobiólogo José

M. Rodríguez Delgado nos

advierte en su obra El

Control de la Mente que,

"la

anatomía y la fisiología del cerebro son aspectos muy importantes

para conocer su estática y su dinámica, pero estos datos no nos

revelan el misterio de las señales que circulan por las neuronas, ni

su sistema de codificación, y mucho menos su significado".

En

suma, conocemos muy bien la organización anatómica y estructural

del cerebro, pero muy poco sobre sus funciones (sólo un 20% según

algunos especialistas).

Ente

inmaterial

La

dualidad mente-cerebro sigue generando un

intenso debate entre filósofos, psicólogos y neurofisiólogos. Se

nos enseña que la actividad mental es producto de complejos

mecanismos cerebrales, pero aún no se ha logrado definir con

exactitud qué es la mente. ¿Se trata de una entidad

espiritual, el alma, como creían los antiguos filósofos?... Según

los neurocientíficos, la mente no puede existir sin su soporte

material que es el cerebro, sin embargo sus funciones y capacidades

alcanzan niveles insospechados y hacen poner en duda los postulados

mecanicistas. Ciertamente, resulta difícil pensar que conceptos como

el amor, el sentido religioso, la imaginación, la intuición, la

creatividad artística, la sensibilidad musical, etc. tengan un

origen exclusivamente neurofisiológico.

Eso

sin referirnos a cuestiones más profundas como el inconsciente

colectivo, la consciencia transpersonal y

las facultades PSI, por ejemplo. Por otra parte, los

neurocientíficos tampoco se ponen de acuerdo en determinar si la

actividad mental ya aparece en la vida intrauterina, si se inicia en

el momento de nacer o si se desarrolla en etapas posteriores. Y mucho

menos son capaces de explicar cómo surge en nuestro cerebro

la consciencia del Yo ("el mayor de los

milagros", según Karl Popper). Pero ¿y si la mente

es una propiedad inteligente independiente del

cerebro? ¿y si existe previamente a todo lo manifestado?...

Recordemos el axioma hermético "el universo es mental"

que ahora es defendido por muchos físicos de vanguardia interesados

por el fenómeno de la consciencia. Y es que los nuevos paradigmas

científicos están planteando asombrosas teorías relacionadas con

la mente humana que hacen tambalear el modelo materialista del

cerebro, como más tarde veremos.

¿Un

subproducto del cerebro?

¿Cómo

los procesos cerebrales pueden dar lugar a la experiencia

consciente?... Complicado dilema se les plantea a los

neurocientíficos que intentan abordar el problema de la consciencia,

el más grande enigma de nuestra psique. El matemático y

filósofo David J. Chalmers señala sobre ella que,

"nada

hay que conozcamos de forma más directa, pero resulta dificilísimo

conciliarla con el resto de nuestros conocimientos".

Y

es que a pesar de las elaboradas teorías

reduccionistas planteadas por científicos de la talla

de Christof Kock, Daniel Dennett o Roger

Penrose - éste último incluso aplicando el modelo cuántico

-, no es posible por ahora explicar la consciencia en

sí. Y tal vez, como sostienen los más pesimistas, no sea posible

nunca...

Comprender el mundo mental en términos del mundo físico

no resulta nada sencillo y hasta el momento todo intento ha sido

inútil para despejar nuestras dudas. Y es que hay una pregunta

vital: ¿puede la mente humana comprenderse a sí misma?... Pero la

cosa no acaba ahí. Determinados fenómenos anómalos hacen pensar

que la consciencia no está limitada a las estrechas barreras del

cerebro, lo cual deja en entredicho la visión materialista de que la

consciencia no es más que una especie de biocomputador.

La ecuación "mente = cerebro" no está, pues, tan

clara como se nos quiere hacer creer desde hace tres siglos.

El

destacado psicólogo Charles T. Tart apunta al

respecto que,

"no

cabe la menor duda de que ciertos aspectos de la mente y de la

consciencia dependen, parcial o totalmente, del funcionamiento del

cerebro y del sistema nervioso. No obstante, existen ciertos

fenómenos que parecen un tanto independientes de las limitaciones

físicas impuestas por el cerebro y nos obligan a afrontar el

problema desde otra perspectiva".

Así, la

visión remota,

la proyección

extracorpórea y

las experiencias

cercanas a la muerte (ECM)

evidencian que la consciencia no se reduce a nuestro marco

físico-tridimensional sino que puede trascender las fronteras del

espacio y el tiempo e incluso expandirse a otros niveles de la

realidad.

"La expansión

de la consciencia implica un desarrollo gradual, una

evolución histórica que va de lo inconsciente a lo consciente, de

lo inferior a lo superior, de lo individual a lo social, de lo

personal a lo transpersonal y de lo transpersonal a lo universal",

afirma Ana Mª González Garza, profesora de psicología

en la Universidad Iberoamericana de México.

Estas

teorías conocidas como "interaccionistas-dualistas",

que sugieren que nuestro yo consciente y el cerebro son entidades

independientes aunque interactúan entre sí, se

fundamentan, entre otras cosas, en dos razones:

la primera,

en que las leyes de la física, química y biología no ofrecen

ninguna pesquisa sobre el surgimiento de esta entidad inmaterial

llamada consciencia (al menos, su existencia

es incompatible con las "leyes naturales" que nos presenta

hoy la ciencia materialista)

la segunda,

en que los biólogos evolucionistas no han sido capaces de explicar

el desarrollo gradual de la consciencia ya que consideran a ésta

causalmente inefectiva

En

este punto, deberíamos reflexionar, como propone el filósofo y

premio Nóbel de Medicina John C. Eccles, sobre los

grandes interrogantes que subsisten respecto a la acción de

nuestro cerebro, a su relación con la mente,

a la creatividad de nuestra imaginación y a la

singularidad de la psique.

La

mente profunda

El

neuropsiquiatra austriaco Sigmund Freud, uno de los

principales fundadores de la psicología moderna, introdujo a finales

del siglo XIX el concepto de "inconsciente" para

designar,

"aquellas

representaciones latentes de las que tenemos algún fundamento para

sospechar que se hallan contenidas en la vida anímica".

Casi

toda nuestra actividad psíquica procede de esa zona sumergida de

nuestra mente. Pero ¿se halla en un lugar determinado del

cerebro?...

Según

algunos neurocientíficos como Jonathan Winson,

elinconsciente estaría localizado en una región

primitiva del cerebro (que implica al hipocampo,

al sistema límbico y a

la corteza frontal) cuyo mecanismo surge en el

comienzo de la evolución de los mamíferos y que resultó

fundamental para la supervivencia.

Sin

embargo, como apunta el Dr. Charles Brenner,

"nadie

ha demostrado todavía la analogía eléctrica o química de un

pensamiento, y justamente es el pensamiento lo que ocupa totalmente

al psicoanálisis".

De

lo que no hay duda es que nuestros deseos, complejos, miedos,

sentimientos e instintos (pulsiones) descansan en el inconsciente, el

cual condiciona, en buena medida, nuestra personalidad. Por un

sentido ético y racional, esos contenidos mentales inconscientes son

censurados y reprimidos, aunque luchan por hacerse conscientes (a

través de los sueños consiguen una vía de escape expresándose

mediante un lenguaje simbólico).

El estudio psicoanalítico

de los sueños y las investigaciones sobre sujetos neuróticos sirvió

a Freud para dar un enfoque terapéutico a esta

nueva psicología del inconsciente. Sin duda, la doctrina freudiana

-que ha sido muchas veces objeto de controversia por su defensa de la

hipnosis y por su particular interpretación de la sexualidad

infantil- ha realizado una notable aportación al conocimiento del

mundo psíquico y, por ende, ha servido para profundizar más en el

complejo comportamiento humano.

Pero no sólo existe

un inconsciente individual. El psicólogo suizo Carl

Gustav Jung, discípulo de Freud, consideró que

también hay un "inconsciente colectivo". Con dicha

denominación, Jung se refirió a una especie de

sustrato o "archivo" psíquico universal que

contiene imágenes simbólicas esenciales

("arquetipos"), común a todas las culturas,

que se han ido manifestando a lo largo de las épocas en las

creencias religiosas, la mitología, el esoterismo, las leyendas, los

sueños y también en el arte.

"He

elegido la expresión 'colectivo' porque este inconsciente no

es de naturaleza individual -escribe Jung-, sino general,

es decir, que en contraste con la psique individual tiene contenidos

y modos de comportamiento que son los mismos en todas partes y en

todos los individuos. En otras palabras, es idéntico a sí mismo en

todos los hombres y constituye así un fundamento anímico de

naturaleza suprapersonal existente en todo hombre...".

Un

nuevo paradigma

Algunos

científicos contemporáneos como el neurofisiólogo Karl

Pribam o

el bioquímico Rupert

Sheldrake han

enunciado ciertos postulados revolucionarios sobre el cerebro y la

psique humana en los que está muy presente la noción junguiana de

la "mente

grupal".

El primero de ellos formuló, a principios de los setenta, una

sugestiva teoría según la cual el cerebro opera como un holograma,

teniendo acceso a un todo mayor. Su "modelo holográfico del

cerebro" considera que la memoria y

la inteligencia no

se encuentran en un área determinado del cerebro sino que están

esparcidas por todo él. Cada parte contiene al todo, como ocurre en

una placa holográfica.

Esta teoría se vería apoyada poco

después por los trabajos del físico David

Bohm sobre

el "orden

implicado",

quien también consideraría el universo

como una especie de holograma (emergió

así una nueva concepción de la realidad que se conoce como "el

paradigma holográfico"

y que cuenta cada vez con más partidarios). Sheldrake,

por su parte, publicó en 1981 una interesante y polémica obra

titulada Una

nueva ciencia de la vida en

la que exponía su hipótesis de la "causación

formativa",

según la cual la memoria es inherente a la naturaleza y no, por

tanto, un producto del cerebro.

Este

científico heterodoxo plantea asimismo la existencia de una memoria

colectiva -a

la que denomina "campos

morfogenéticos"-

que actúa más allá del espacio y del tiempo, determinando los

hábitos, formas y conductas de los seres vivos, y transmitiendo

además a cada organismo el conocimiento acumulado por su especie.

"Según

esta teoría, los recuerdos no deben estar necesariamente almacenados

en el interior del cerebro puesto que los hábitos y los recuerdos de

acontecimientos pasados concretos pueden ocurrir por resonancia

mórfica con estados anteriores del mismo organismo",

argumenta Sheldrake.

Facultades

PSI

Tanto Freud y Jung,

como posteriormente Pribam y Sheldrake,

se sintieron atraídos por los fenómenos fronterizos de la mente.

Sus investigaciones les llevaron irremediablemente al mundo de lo

paranormal. Los padres de la psicología moderna no sólo estudiaron

ciertos fenómenos inexplicables, sino que fueron protagonistas de

algunos de ellos (Freud escribió

en 1921 un interesante artículo titulado Psicoanálisis

y telepatíay Jung recogió

varios casos paranormales en su obra autobiográfica Recuerdos,

Sueños, Pensamientos.

En

cuanto a la teoría de Karl

Pribam,

si nuestro cerebro puede acceder a una "esfera

de frecuencia holística",

fuera de nuestros límites espacio-temporales, cobra sentido

facultades como la telepatía,

la "visión

remota"

o la psicokinesis,

y experiencias trascendentes como los "estados

místicos".

"Si

tenemos ESP o fenómenos paranormales

-asegura Pribam-, eso significa sencillamente que

estamos leyendo en otra dimensión en ese momento.

No podemos entenderlo a nuestra manera corriente".

Por

su parte, Rupert Sheldrake afirma que,

"la

hipótesis de la causación formativa quizás pueda

proporcionarnos un puente entre la ciencia y los fenómenos

parapsicológicos".

Ciertamente,

fenómenos como la clarividencia, la retrocognición o

la sincronicidad pueden tener también una

explicación natural bajo ese novedoso enfoque teórico.

Pero

¿realmente hay evidencias de que nuestro cerebro posee facultades

extrasensoriales? ¿existe una energía psíquica capaz de

ejercer una acción sobre la materia?... Recientemente se han

cumplido 130 años desde que comenzara lo que por entonces se conoció

como la investigación metapsíquica (precursora de

la Parapsicología). Numerosos médiums de la época

fueron sometidos a minuciosos exámenes por destacados científicos

como William Crookes, premio Nobel de Física, o Charles

Richet, premio Nobel de Medicina. Aquellos ilustres pioneros

reconocieron la realidad de los fenómenos extraordinarios y

determinaron que tenían un origen psíquico. Apoyado en la teoría

del "inconsciente", el filósofo Frederic W.

H. Myers elabora en 1895 la hipótesis del "Yo-subliminal",

un nivel psíquico en el que pueden conectarse diversas mentes,

explicando así los fenómenos telepáticos.

Pero la

investigación de los fenómenos PSI no alcanzó un

valor verdaderamente experimental y científico hasta la década de

los treinta, cuando el biólogo y matemático Joseph B.

Rhine aplica el método estadístico para medir las

capacidades psíquicas de algunos sujetos, englobadas bajo los nuevos

términos de "Percepción Extrasensorial" (ESP)

y "Psicokinesis" (PK). Desde entonces,

la Parapsicología -que logró el esperado

reconocimiento científico en 1969- ha ido avanzando, aunque

lentamente y sorteando muchos obstáculos, en el conocimiento de las

facultades latentes de nuestra mente. No obstante, seguimos sin

aclarar si esa supuesta energía ("telergia") que

produce los fenómenos paranormales tiene su sede funcional en alguna

región concreta de nuestro cerebro.

Unos

consideran que el lóbulo temporal está

implicado en la fenomenología paranormal (Michael Persinger,

1989). Otros, en cambio, suponen que es el tálamo,

como por ejemplo el equipo de investigación "Hipergea"

de Barcelona.

En 1985 intentó ofrecer una respuesta:

"El

oxígeno de las neuronas talámicas del cerebro es

el factor desencadenante de la fenomenología paranormal".

Una

conclusión que no ha podido ser confirmada y que deja sin explicar

aquellos fenómenos PSI que trascienden los

límites temporales y espaciales. Hace ya varias décadas que el

propio Dr. Rhine mantenía sus dudas a este

respecto, sosteniendo que el factor PSI no es de

naturaleza física. En su excelente libro El Nuevo Mundo de

la Mente (1953) el padre de la Parapsicología Científica

manifestaba:

"En

alguna parte del organismo debe haber incluso lo que en cierto

sentido podría llamarse una localización, un lugar más

identificado con psi que cualquier otro. Eso no quiere decir que

tenga que existir un órgano receptor específico o una zona

determinada del cerebro".

De

todas formas, la idea de una "transferencia de energía"

está quedando relegada desde que irrumpió la teoría holográfica

de Pribam y Bohm. Esta última propone

que "el cerebro es un holograma que percibe y

participa en un universo holográfico". Por tanto, si en el

"nivel implicado" todas las cosas y acontecimientos

están interconectados, no hace falta que recurramos a modelos

explicatorios basados en campos energéticos para explicar los

fenómenos ESP y PK. Aquí

cabría hablar más bien de "unidades de información"

(Stanley Krippner, 1978).

Sin duda, el estudio de los

fenómenos paranormales está contribuyendo a ahondar en aspectos

hasta ahora desconocidos de la mente humana. Es, pues, importante

seguir investigando a fondo estas cuestiones, siempre con un espíritu

abierto pero a la vez crítico, y conseguir un mayor apoyo

multidisciplinar. Y es que, como reconoce el eminente catedrático de

Psicología José Luis Pinillos,

"en

el fondo, todo este inquietante mundo de la comunicación

telepática, de la percepción extrasensorial y

de las premoniciones constituye una advertencia, una

invitación a la humildad para los psicólogos demasiado orgullosos

de su ciencia, y representa también un reto al ingenio humano"...

Ultraconsciencia

¿Puede

expandirse la consciencia hacia niveles superiores de

la realidad?... Así lo cree la Psicología Transpersonal,

la rama más reciente de la psicología que aborda los fenómenos

limítrofes de la consciencia. Su precursor, el psiquiatra

checo Stanislav Grof lleva cuarenta años

investigando los llamados "estados modificados de

consciencia" lo que le llevó a crear un nuevo paradigma

sobre la naturaleza de la psique humana, opuesto al modelo

cartesiano-newtoniano. El movimiento transpersonal ha

tenido en los últimos años una gran acogida por parte de

psicólogos, psiquiatras, filósofos, físicos, pensadores y artistas

de vanguardia.

Lo "transpersonal"

-vocablo acuñado por el psicólogo Abraham Maslow en

1969- es, para el psicoanalista Enrique Galán,

"intraindividual,

pues en el interior de cada cual se agita el cosmos en su conjunto,

la 'physis' (...) Es un intento de comprender el misterio de

la Naturaleza a través del estudio de la psique humana".

En

ese viaje interior, hacia lo más profundo de uno mismo, se puede

vivenciar episodios perinatales, regresiones hacia

supuestas vidas pasadas, sintonización con otras

consciencias (individual, colectiva, planetaria...), comprensión de

los símbolos universales y, en grado último, experimentar una

comunión con la nada, con la unidad primordial. Todo un amplio

espectro de acontecimientos autotrascendentes que se

vuelven inefables...

Pero además, según Grof:

"las

'experiencias transpersonales' incluyen diversas visiones

arquetípicas, secuencias mitológicas, experiencias de influencias

divinas o demoníacas, encuentros con seres desprovistos de cuerpo o

suprahumanos y la identificación experiencial con la mente

universal o el vacio supracósmico".

Como

se puede ver, en estas experiencias cumbre encontramos elementos

análogos a los que, en ocasiones, nos describen los médiums,

los contactados y los visionarios religiosos (así

como aquellas personas que han sufrido una ECM).

No obstante, mediante el consumo de sustancias

alucinógenas (como el LSD) o empleando

técnicas como el trance, la meditación, la privación sensorial, la

danza rítmica, la respiración holotrópica, etc. el individuo puede

experimentar un "estado no ordinario de consciencia"

y penetrar en esas "dimensiones transpersonales de la psique"

de las que hablan, con otro lenguaje, los místicos de todas las

épocas y culturas.

Y es que, ya sea el "éxtasis

místico" en el contexto católico, el nirvana en

el budista, el satori en el zen o el samadhi en

el yoga, la experiencia y el resultado son los mismos: acceder a una

esfera supradimensional para fundirse con la "divinidad",

con lo "absoluto". Alcanzar esa "Consciencia

Cósmica" -como la denomina el Dr. Richard

Bucke- supone, a su vez, adquirir un conocimiento más profundo

de la realidad y unavisión holística del universo. El

sujeto experimenta asimismo un despertar de su intelecto, un

desarrollo de ciertas facultades extraordinarias (relacionadas,

preferentemente, con la "percepción extrasensorial"

y con la sanación), un mayor sentimiento de amor hacia

sus semejantes y un profundo respeto hacia toda forma viviente. No

sabemos si esos "destellos de lo infinito" son

vislumbrados por la consciencia humana porque somos lo que el

especialista Jon Klimo llama "subpersonalidades

dentro de una Mente-Cerebro Universal", pero de lo que podemos

estar completamente seguros es del profundo y positivo cambio que

experimentan aquellos que cruzan el umbral de los "reinos

transpersonales".

A

modo de epílogo

En

definitiva, la Naturaleza nos ha dotado de un tesoro de incalculable

valor. El cerebro, con todos sus misterios, seguirá deparándonos

muchas sorpresas en el siglo XXI. Hoy, muchos físicos cuánticos,

como Jack Sarfatti y Eugene Wigner,

llegan a preguntarse si nuestra consciencia ha creado la realidad del

Universo, ya que su papel es crucial en el mundo de las partículas

elementales (como se deduce del "Principio Indeterminista").

La nueva física ha reconocido finalmente la importancia que tiene la

psique en los fenómenos subatómicos. Ello ha contribuido a que

algunos físicos vanguardistas se interesen por conocer cuáles son

los puntos de conexión entre la física y el misticismo, e incluso

decidan introducirse en el terreno - aún "maldito"

para ciertas mentes atrofiadas - de la parapsicología,

como es el caso del premio Nobel de física Brian Josephson,

que aplica las leyes cuánticas a la explicación de los

fenómenos PSI.

"La

física, el brillante ejemplo de la ciencia pura y dura, que siempre

se ha tenido como un modelo para las demás, está ahora

trascendiendo la visión del mundo mecanicista y reduccionista. Nos

está conduciendo a una visión orgánica, holística y ecológica

similar a la de los místicos, las personas psíquicas y las que

tienen experiencias transpersonales espontáneas", especifica

muy acertadamente el físico teórico Fritjof Capra.

Anexo

1

Viaje hacia el universo interior

Los

relatos de aquellos que por diferentes vías -espontáneas o

provocadas- han protagonizado una "experiencia

transpersonal", que suele ser difícil de describir con

palabras ya que trasciende el mundo de los sentidos, coinciden en

muchos aspectos. El místico, el chamán, el médium, el que sufre

unaECM, el que "canaliza" supuestas

entidades astrales, el que medita, el que experimenta con sustancias

alucinógenas, etc. suelen narrar prácticamente lo mismo. Cuando se

encuentran bajo un "estado elevado de consciencia",

las puertas de la percepción se les abren a un mismo escenario, a un

"lugar" lleno de luz en el que se siente un estado de

felicidad suprema. Henry Corbin lo llama el "mundo

imaginal":

"Ese

mundo está escondido detrás del acto mismo de la percepción

sensorial y hay que buscarlo por debajo de su aparente certidumbre

objetiva (...) Es ontológicamente tan real como el mundo de los

sentidos y del intelecto. Debemos ser cuidadosos y no confundirlo con

la imaginación que el hombre moderno identifica con

la fantasía".

Veamos

algunos ejemplos...

El testimonio de una joven que sufrió un

accidente automovilístico nos sirve para ilustrar las intensas

visiones que se tienen durante una ECM:

"...Rápidamente

pasé del pánico y el temor por mi vida a ser plenamente consciente

de que iba a morir. Fue entonces cuando tuve la sensación de paz y

serenidad más profunda de mi vida. Fue como si hubiese viajado desde

la periferia de mi ser, el cuerpo que me contenía, hasta el centro

de mí misma, un lugar imperturbable, completamente silencioso y

tranquilo (...) Toda yo, fuese lo que fuese en ese momento, me sentí

transportada a un lejano y envolvente continuum más allá de lo que

anteriormente había creído que era la muerte (...) Me sentí feliz

y exuberante, incluso en medio de la catástrofe que me rodeaba (...)

El accidente y la experiencia que conllevó transformaron totalmente

mi visión del mundo y mi modo de comprender la existencia...".

¿Y

qué cuentan los supuestos "espíritus" sobre el

mundo del "más allá"?... La médium

británica Helen Graves recibió el siguiente

comunicado de una amiga suya que había fallecido poco tiempo antes:

"...Aquí

somos lo que parecemos ser... La luz es aquí literalmente la

sustancia y materia de la vida del pensamiento. Así, a medida que

nuestros pensamientos se armonizan con la vibración de la Divinidad

Creadora, la sustancia de nuestros cuerpos cambia, se torna menos

densa y refleja más luz".

Por

su parte, el contactado norteamericano Mark Probert suele

"canalizar" presuntas revelaciones

extraterrestres que versan sobre el Cosmos y la Vida:

"El

espacio no es algo objetivo 'per se' que se difumina a lo

lejos y puede ser cruzado en un viaje alucinatorio, sino un estado de

conciencia, la extensión de la propia vida interior. El espacio es

en sí mismo un estado de la energía universal, un campo de la

conciencia del ser".

El

estado de consciencia total (samadhi) que se consigue con la

meditación es percibido así por el yogui Sri Chinmoy:

"Ningún

pensamiento, ninguna forma: sólo existencia pura. La voluntad y el

pensamiento se extinguen. El final definitivo de la danza de la

naturaleza: yo soy Eso que he estado buscando".

Un

sujeto, sometido a una sesión controlada con LSD,

describió de la siguiente forma lo que para él fue la experiencia

más maravillosa de su vida:

"...Experimenté

un trepidante relámpago de éxtasis y mi cuerpo se disolvió en el

flujo de materia o energía del que está hecho el universo. Fui

arrebatado hacia el centro de la existencia de donde surgen todas las

cosas y en el que convergen todas las cosas (...) Hay una suave luz

que emana desde abajo, dando un brillo vacilante (...) De lo único

que se es consciente es del éxtasis y amor puros. Por un instante me

sentí tentado de permanecer en ese lugar de belleza infinita..."

La

verdad es que, en los últimos tiempos, se ha incrementado el número

de personas que afirman tener experiencias extraordinarias. ¿Cuál

sería el fin de estos encuentros con otras "realidades"?...

Según el psicólogo Kenneth Ring, autor de El

Proyecto Omega,

"nos

conducen hacia una reorientación fundamental de nuestros valores y

visiones del mundo personales, pero lo que es más importante es que

también parecen acelerar una transformación

psicofísica".

Quizás,

entre esos privilegiados individuos que logran traspasar el umbral de

la consciencia ordinaria para acceder a las "dimensiones

transpersonales",

esté emergiendo una nueva especie más avanzada. John

White ya

le ha dado un nombre: el Homo Noeticus...

Anexo

2

En busca del "Factor PSI"

La

supuesta energía psíquica responsable de los

fenómenos paranormales ha recibido diversos nombres: telergia,

bioplasma, potencialidad PSI, fuerza metaetérea, psicotrónica,

etc. Durante la época metapsíquica, se utilizaron otros términos

como "fluido mesmérico", "radiaciones

rígidas", "rayos N"... Sin embargo, hasta

ahora no se han ofrecido argumentos favorables sobre su naturaleza

física, ya que como sabemos, la energía disminuye proporcionalmente

en función de la distancia y eso no ocurre en fenómenos como la

telepatía; y, por otro lado, los fenómenos

PK (Psicokinesis) se han podido reproducir a

través de la llamadaJaula de Faraday por lo que hay que

descartar la posibilidad de que dicha energía

sea electromagnética como siempre ha creído

la Parapsicología oficial.

"Las

manifestaciones telérgicas, en las que intervienen una supuesta

energía física, mensurable y a veces visible, no constituyen hoy un

hecho todavía probado", asegura Antonio Jiménez

Visedo, directivo de la Sociedad Española de

Parapsicología.

Ante

esta deducción, pronto surgieron otras posibles explicaciones para

la actividad PSI. El astrónomo V. A. Firsoff se

refirió a una especie de partícula psíquica, semejante a

los neutrinos, a las que bautizó con el nombre de

"mindones". El psicólogo Cyril

Burt prefirió denominarlas "psicones",

mientras que el matemático A. Dobbs las llamó

"psitrones". Es así como se comienza

a relacionar los fenómenos ESP y PK con la mecánica

cuántica, siendo actualmente uno de los campos teóricos

predilectos de la Parapsicología Científica.

Pero

de lo que no hay duda es que la mente humana es el epicentro de la

fenomenología paranormal. Y parece ser también que cuando el

cerebro emite frecuencias del tipo "alfa"

(cuando el sujeto se encuentra en relajación), es más probable que

se manifiesten las facultades PSI, como se ha podido

constatar en numerosas pruebas de laboratorio. Hoy, mediante las

modernas técnicas de biofeedback (biorretroalimentación)

el sujeto puede producir y controlar voluntariamente el "estado

alfa".

Asimismo,

a través del método Ganzfeld (vocablo alemán que

viene a significar "campo total"), la persona es

sometida a una privación sensorial hasta alcanzar un nivel profundo

de relajación.

Este

tipo de experimentación con medios técnicos está contribuyendo a

que puedan desarrollar la ESP individuos que nunca

antes habían tenido experiencias de esta naturaleza. A su vez, se ha

podido comprobar con mayor control y rigor la existencia de

las facultades PSI atrayendo el interés de

científicos de diversas disciplinas.

Pero ¿es el "factor

PSI" una cualidad natural que poseía el hombre

primitivo y que fue perdiéndose conforme surgió el lenguaje

hablado? ¿o, por el contrario, es una facultad que está en proceso

de evolución como otras características (genéticas, físicas,

etc.) humanas?... No hay una respuesta concreta que nos pueda aclarar

esta duda. Existen opiniones para todos los gustos. Freud,

por ejemplo, señaló al respecto de latelepatía que,

"cabe

la sospecha de que fuera la vía original, arcaica, de comunicación

entre los seres individuales, que a lo largo del desarrollo

filogenético experimentó una regresión a favor del mejor método

de comunicación por medio de signos que se perciben con los órganos

sensoriales".

De

hecho, la antropóloga Margaret Mead ha encontrado

en algunas actuales tribus primitivas indicios

de que utilizan sistemas de comunicación

extrasensoriales amén de poseer otras capacidades

parapsicológicas.

Lo cierto es que, como afirmó Henry

Margenau, profesor de física de la Universidad de Yale,

"sabemos

hoy que existen muchos fenómenos que se sitúan en la frontera, en

la periferia de la ciencia actual. Fenómenos que aún no

comprendemos, que permanecen en la oscuridad, pero que, sin duda,

pasarán a formar parte del campo estudiado por la ciencia en el

futuro".

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Página 7

LA CIENCIA DE LA ORACION - EFECTO ISAIAS - GREGG BRADEN

LA

CIENCIA DE LA ORACIÓN

La

oración que desata el cambio se compone de 3 elementos

fundamentales:

Pensamiento:

es

el sistema de guía que dirige nuestra emoción. El pensamiento puro

(sin emoción) carece de energía que le insufle vida. La emoción es

el fuego que energiza al pensamiento para transmutarlo en

manifestación.

Emoción:

es

la fuente de poder que nos empuja hacia delante en nuestras metas en

la vida. Es la energía que alimenta nuestros pensamientos para

transmutarlos en experiencia manifestada. Por sí sola la emoción

puede dispersarse y hacer que el rumbo deseado se vea desviado. Quien

guía y da dirección a la emoción es el pensamiento. La emoción de

este modo inyecta vida a las imágenes de nuestros pensamientos. Las

emociones primarias son solamente dos: el amor y el miedo, aunque

ambas son sólo expresiones del continuum del Amor. Las emociones o

bien fluyen por nuestro cuerpo o bien están depositadas en nuestros

tejidos celulares. El deseo, es una fuerza estrechamente relacionada

con la emoción y es quien empuja a la imaginación a una resolución.

Sentimiento:

es

la unión de la emoción y el pensamiento. Sentir equivale a

experimentar la energía (deseo) de nuestra emoción en fusión con

la imaginación de nuestros pensamientos.

EMOCIÓN

(deseo) + PENSAMIENTOS (imaginación) = SENTIMIENTO

El

sentimiento es la clave de la oración. La oración es la clave de la

manifestación de la Creación.

El

reto para conocer como nuestra vida se despliega en algún aspecto

que nos interese, está en observar cuales han sido nuestros

pensamientos y emociones que representan nuestros sentimientos. Es

también la clave para la manifestación consciente. El pensamiento

es un sistema de guía que nos puede indicar las posibles

alternativas que tenemos para experimentar. Es VER en nuestra mente

los posibles resultados. No se puede pensar de modo puro en una

experiencia “aterradora” o “placentera”, puesto que en este

caso el componente de la emoción está implicado. En este caso no

vemos solamente, también impulsamos lo visto (las palabras

“aterradora” o “placentera” en realidad ocultan las emociones

de miedo y amor respectivamente). El dolor sería desde esta

perspectiva, el SENTIMIENTO producido por un PENSAMIENTO alimentado

con la EMOCIÓN de miedo. La alegría sería el SENTIMIENTO producido

por un pensamiento alimentado con la emoción de amor.

Para

sanar los recuerdos dolorosos del pasado y dejar de crear situaciones

repetitivas que nos traigan nuevas experiencias dolorosas, la

recomendación desde aquí sería cambiar la emoción de la propia

experiencia. Para cambiar la emoción, el método más rápido es la

transmutación del juicio hecho al pensamiento, en la aceptación de

dicho pensamiento, pues este no es ni bueno ni malo, es sólo una

posibilidad que referencia a otras muchas posibilidades. El deseo de

experimentar cualquier pensamiento proviene del empuje creativo que

reside en el Núcleo del Ser, y este puede ser el Amor puro, sin

necesidad de miedo. La Paz así puede ser entendida como el estado de

reposo de Pensamiento Puro (posibilidades infinitas en el Vacio

original) que da perspectiva al Proceso Creador posterior, en el que

se implica la Fuerza de la emoción y se ve realizada en el

sentimiento del Alma por la experiencia.

NO

QUERER empuja a que el objeto de rechazo se vea acercado a la

conciencia en su plano manifestado. No querer es una emoción de

miedo que aviva al pensamiento puro y genera el sentimiento de DOLOR.

QUERER,

en un sentido, equivale a carecer, carecer tiene que ver con la

emoción de miedo; el miedo aviva el pensamiento. El pensamiento

podría parecer ser el de “tener”, pero también podría estar

vinculado con el de “no tener”, el de “permanecer” en el

estado actual. Si el pensamiento realmente fuera el de “tener”,

la manifestación de algo a través del miedo es más lenta que la

del amor. Si querer equivale a DESEAR un pensamiento y desear lleva

impresa la energía de la emoción, se crea el SENTIMIENTO, siendo

así que esta opción es la más productiva en la ORACIÓN.

Esta

filosofía parte de antiguas tradiciones (cristiana, budista,

indígena, egipcia y muchas más) que conciben, como hoy lo hace la

física cuántica, que TODA LA CREACIÓN está completa, todo existe

en el Eterno momento del Ahora y que todas las posibilidades de

estados de existencia son ilimitados. La Conciencia, activa, a través

del proceso explicado, la experiencia del aspecto parcial de la

Totalidad que está elige para sí, en un proceso sin fin y cada vez

más amplio. La emoción, en el plano del cuerpo, el pensamiento en

el plano de la mente y el sentimiento en el plano del alma, catalizan

la apertura de la Conciencia a la experiencia deseada. En realidad es

la Conciencia observada quien da el primer paso. Cuando la Conciencia

no es observada, la manifestación funciona en “piloto automático”

(inconsciente) por esfuerzo de la identificación con la mente y el

cuerpo… la personalidad egótica. Cuando se paso a la Conciencia

observada, al Observador, la creación ocurre sin esfuerzo y de

manera instantánea. Entre un momento y otro existen los grados de

“temporalidad” para la manifestación de la experiencia. El

caldo de la creación existe como un estado de posibilidades. Todos

los componentes para cualquier cosa que podamos llegar a concebir,

incluyendo la propia vida, existen en ese estado de posibilidad.

Aunque

allí están los componentes para formarlas, no hay ningún

desencadenante que las «empuje» a moverse. Esta idea es muy similar

a hacer una barra de caramelo de colores con una jarra de agua a la

que le hemos añadido mucho azúcar. Podemos añadir muchas

cucharadas de azúcar en el agua y ver cómo se disuelve y

desaparece. Aunque ya no vemos el azúcar, sabemos que hay varias

cucharadas en esa agua.

El

azúcar permanece en el mismo estado, invisible, hasta que llega algo

que cambia las condiciones del agua. A eso lo llamamos catalizador,

algo que desencadena una nueva oportunidad para que el agua y el

azúcar interactúen. El desencadenante puede ser algo tan simple

como colocar una cuerda de fibra en el agua. Cuando el agua

impregnada de azúcar se absorbe en la cuerda, se evapora y se separa

del azúcar. Al no haber agua, el azúcar se cristaliza en una nueva

expresión de sí mismo, en los diminutos cristales que siguen las

leyes del aire más que las del agua. Diferentes temperaturas y

presiones representan distintas leyes y producen cristales

diferentes.

Cuando

creamos sentimientos sobre las cosas que queremos experimentar en el

mundo, estos son como la cuerda en la solución de azúcar. Entre las

posibilidades de la creación colocamos una imagen de

sentimientos, con la energía suficiente para hacer realidad una

nueva posibilidad. Sin embargo, la clave de este sistema es que la

creación devuelve precisamente lo que nos ha mostrado nuestra

Imagen. La imagen le dice al caldo creativo dónde hemos puesto

nuestra atención. La emoción que asociamos a nuestra imagen atrae

la posibilidad de la misma. Cuando «no queremos» algo -Una emoción

que se basa en el miedo-, nuestro miedo está aumentando eso que no

queremos. Estas leyes nos invitan a robustecer nuestras elecciones

centrándonos en las experiencias positivas que hemos elegido más

que preparándonos para las cosas negativas que no deseamos. La

creación simplemente produce la consecuencia de nuestro sentimiento,

perpetuando aquello que hemos imaginado. Este es el antiguo secreto

de un modo olvidado de oración, algo que se perdió en el siglo IV

con la Reforma del Concilio de Nicea en la que se seleccionaron y

adaptaron las escrituras de origen cristiano para que fueran más

accesibles al pueblo y a la propia Iglesia, pues toda esta tecnología

retumbaba como mística inaccesible para la cultura predominante.

¿POR

QUÉ LA ORACIÓN A VECES “NO FUNCIONA”?

Veamos

un momento los distintos tipos de oración para entenderlo:

ORACIÓN

COLOQUIAL: nos comunicamos con Dios con nuestras propias

palabras, describiendo nuestros problemas o dando las gracias por

las bendiciones que recibimos en nuestras vidas. “Amado Dios,

tengo un problema con mi marido, aunque te doy gracias por tener una

familia

ORACIÓN

DE PETICIÓN: “Amado Dios, permíteme ser mejor

persona, más amable, más cercano, sacarme mi oposición y

encontrar una mujer con quien formar una familia”

ORACIÓN

RITUALISTA: repetición de secuencias de palabras durante

un tiempo prolongado. Las oraciones de antes de irse a dormir o las

de bendición de los alimentos.

ORACIÓN

MEDITATIVA: esta oración trasciende las palabras.

Permanecemos en silencio, quietos, abiertos y conscientes a la

presencia de las fuerzas creativas dentro de nuestros mundos y

nuestros cuerpos. En nuestra quietud dejamos que la creación se

exprese a través de nosotros. Para muchas personas la meditación

va más allá de la oración. En el sentido más estricto de la

palabra, si la meditación implica un pensamiento, una emoción y un

sentimiento, puede ser definida como meditación-oración.

Estos

cuatro modos utilizados individualmente o combinados, constituyen el

grueso de las modalidades de oración que se emplean en occidente.

El

modo de orar de las tradiciones antiguas antes citadas no parece

encajar en ninguna de las anteriores categorías. ¿Es posible que

exista un quinto modo de orar que nos permita fusionar pensamientos,

emociones y sentimientos en una única y potente fuerza de creación?

Al parecer, sí.

Gracias

a nuestras comprensiones actuales de la física cuántica sobre el

tiempo

y sobre el origen de la experiencia, sabemos que cualquier “milagro”

es en realidad un potencial que ya existe. Se entiende así, que

cualquier experiencia es un milagro, sea esta del orden que sea. Este

es el significado profundo de que “vuestras oraciones ya han sido

escuchadas y atendidas incluso antes de ser pronunciadas”.

Cualquier oración, cualquier milagro, ya se ha producido y sólo es

cuestión de sentir esa verdad en el proceso de la oración.

Podríamos llamar a este quinto tipo de oración, la ORACIÓN DE

GRATITUD por lo que ya tenemos (y tenemos cualquier cosa que

agradecemos y sentimos en nuestro interior, sin juicios a “qué

tipo de cosa sea”), en lugar de pedir para que nuestras oraciones

sean escuchadas. “Si tuvierais Fe como un grano de mostaza…”

Jesús fue educado en esta tradición y formado en escuelas de

Misterio, como eran llamadas antiguamente.

Ahora

imaginad una Oración de petición al estilo que todos hemos

aprendido, por ejemplo, para conseguir la paz en el Mundo:

Nos

centramos en las condiciones donde creemos que no existe la paz.

Pedimos

la intervención de un gran poder para que cambie dichas

condiciones.

Al

hacer la petición estamos reconociendo que la paz y que el cambio

positivo todavía no existen en esos lugares.

Continuamos

pidiendo esta intervención hasta que vemos que se produce el cambio

o bien desistimos.

Ahora

veamos como funciona en el mismo caso el Quinto tipo de Oración:

Tomamos

nota de todos los acontecimientos, lo que vemos cuando no hay paz,

sin juzgarlos como buenos, malos, justos o injustos.

Utilizamos

la tecnología del PENSAMIENTO-EMOCIÓN-SENTIMIENTO para crear las

condiciones desde nuestro interior que elegimos para observar en

nuestro “exterior”. Por ejemplo: “un cambio positivo en la

tierra y sanación para todo tipo de vida” Nuestro sentimiento de

que eso ya es así da fuerza a nuestra oración y materializa ese

fruto. Al hacerlo hemos renovado el recuerdo de una posibilidad que

se ajusta más a nuestros propósitos. Traemos literalmente a la

conciencia lo que desde siempre ha existido.

Reconocemos

el poder de nuestra tecnología interna, nuestro papel de elección

en el proceso de manifestación y damos por hecho que nuestra

petición ya se ha cumplido; la paz y la sanación ya están aquí,

presentes.

Quiero

que veáis la traducción moderna desde el arameo (nuestra actual

Biblia) del fragmento del Evangelio de Juan 16, 23-24: “En

verdad, en verdad os digo que todo cuanto pidiereis a mi

Padre en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora nada habéis

pedido en mi nombre: pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea

cumplido”

Y

ahora una traducción mas literal del texto original en arameo: “Todo

aquello que pidáis directa y abiertamente … en mi nombre te será

concedido. Hasta ahora no lo has hecho. Pide sin un motivo oculto y

serás rodeado por la respuesta. Déjate envolver por lo que deseas,

que tu júbilo sea completo” En el primer caso se nos invita a una

forma de acción que realizamos “desde fuera” para obtener un

efecto de un Poder Supremo.

En

el segundo se nos invita a acoger el método de la oración como el

reconocimiento de la conciencia que nosotros encarnamos. Al

invitarnos a estar “rodeados” por nuestra respuesta y “envueltos”

por nuestro deseo, este pasaje enfatiza el Poder de nuestros

sentimientos como el lenguaje de alma para convocar la experiencia.

Hemos

por tanto de tener los sentimientos de que nuestra creación está

cumplida. Así es como esta oración es un modo de acción de

gracias, y por esto se dijo que la oración más poderosa es la de

acción de gracias; esto no se ha llegado a entender bien hasta

ahora.

¿Y

que pasa si nuestras oraciones no tienen un impacto en nuestra

experiencia manifiesta en un periodo concreto de tiempo?

La

mayoría entendería esto como un “fracaso” de la oración, en

lugar de cómo parte del proceso que da paso a la manifestación, más

aún si los acontecimientos que continúan tras la oración son

opuestos a los que hemos sentido en nuestro corazón o si simplemente

no pasa “nada” (aquí empiezan los juicios a los acontecimientos

y la interpretación del significado de los acontecimientos, en lugar

de conectar con el ahora como viaje del deseo hacia la forma… este

sería el “error”). Es en este punto donde se “pierde” la fe.

En realidad, lo que se hace es volver a colocarla en el resultado que

actualmente experimentamos en el plano manifestado, es decir, en lo

contrario de lo expresado en la oración. Este tipo de respuesta

tiene que ver con nuestra identificación con las formas como

expresión de lo real, por una parte y con el miedo al significado

del cambio (al hacernos conscientes de nuestra participación en el

proceso de creación que hasta el momento habíamos considerado algo

fuera de nuestro control), al sacarnos de nuestra ignorancia y

nuestra “insignificancia” creadora, la cual nos resulta cómoda

al no hacernos partícipes de la creación, brindándonos la ilusión

de victimismo. La asunción de responsabilidad en el proceso creativo

de la Vida nos sumerge de lleno en la dimensión espiritual y en el

compromiso con la Creación consciente… Libertad Plena de elección.

Pero consciente o inconscientemente no podemos dejar de crear.

Podemos ser víctimas o actores, esa es la diferencia.

Podríamos

entender las “contradicciones” o los sinsentidos, que acontecen

tras la oración, como momentos sagrados que preparan el terreno para

que la nueva realidad se haga presente. Evidentemente, cuando hacemos

una oración de cambio en nuestras vidas, las condiciones previas

están en proceso de descomposición (literalmente) y esto, por

utilizar al máximo el significado de la palabra, puede “oler mal”,

siendo importante vivirlo con atención (sin juicios, sin

interpretaciones, sin expectativas) y dejarlo descomponerse en su

totalidad sin resistencias. Este es el reto.

Veamos

dos definiciones de Fe. La clásica dice: “creencia que no se basa

en pruebas lógicas o evidencias materiales”. La cuántica o la de

tradiciones antiguas reza: “aceptación de nuestro Poder como

Fuerza directriz en la Creación”. Imagino que vuestras sensaciones

no serán las mismas en ambas definiciones.

“Siete

son los senderos que cruzan el Huerto Infinito y cada uno deberá

transitarse con el cuerpo, el corazón y la mente, cual uno…”

Evangelio

Esenio de la Paz (uno de los descatalogados en el concilio de Nicea).

Por

último, para terminar este macro-resumen que os he hecho de cara a

infundir curiosidad y ganas de movilizar nuestro potencial interior

ilimitado, os quiero mostrar los 4 principios en los que se basa este

tipo de oración de acción de gracias.

PRINCIPIO

1. YA ESTAMOS SANADOS

Explicación

La

clave para comprender este principio es la misma que nos permite

elegir nuevos resultados para nuestra situación. La comprensión de

que ya estamos sanados surge de nuestra visión del mundo como un

conjunto de posibles resultados y de nuestra habilidad para elegir

qué resultado queremos experimentar. El reconocimiento de nuestro

papel como fuerza activa en la creación, capaz de atraer nuevos

resultados a nuestra vida mientras nos desprendemos de los que ya nos

han servido, es inherente a esta fe.

Nuestro

cuerpo es el mecanismo de respuesta interactiva, que nos refleja la

cualidad que hemos elegido para los siguientes aspectos: pensamiento,

sentimiento, emoción, respiración, nutrientes, movimiento y respeto

por la vida.

En

el ejemplo del tumor que desaparecía en apenas 3 minutos por acción

de la oración de gratitud, llevada a cabo por 4 personas

experimentadas en esta forma de oración (capítulo IV), en lugar de

imponer la voluntad de curar el cáncer, los médicos eligieron

sentir, pensar y exteriorizar una situación donde el tumor nunca

había existido (“está hecho, está hecho. La salud está aquí,

ahora). Al hacerlo, atrajeron un nuevo desenlace, la capa

superpuesta de una posibilidad cuántica que reflejaba las creencias

del momento. En dos minutos y cuarenta segundos la nueva creencia

reemplazó a la antigua. Los antepasados conocían el poder de esta

tecnología como método de oración, que trascendía cualquier

principio religioso, místico o científico.

Implicaciones

Para

aceptar el principio de que ya estamos curados, se nos invita a

concebir la posibilidad de que hay infinitos resultados para una

situación en concreto. El acto de elegir cosas nuevas en nuestra

vida es la tecnología que nos permite seleccionar otras

posibilidades. Desde la perspectiva que define la oración como una

cualidad del sentimiento, esta también se convierte en un lenguaje

(el sentimiento es el lenguaje del Alma) para ajustar las elecciones

de salud y relaciones que afirman la vida.

El

principio de que ya estamos curados nos recuerda que cada vez que

pedimos ser sanados en una situación, existe la posibilidad

de que nuestra súplica ya haya sido respondida en otra situación.

Teniendo en cuenta esta posibilidad, cada vez que nos diagnostican un

estado de mala salud o una enfermedad que pone en peligro nuestra

vida, se nos está mostrando sólo uno de los múltiples resultados

posibles para ese momento.

El

diagnóstico de una condición no es necesariamente acertado ni

fallido. Al no permitir otras posibilidades, sencillamente es

incompleto. En ese mismo momento, también ha de existir otro

resultado en que la mala salud, la enfermedad o esa condición no

estén presentes. Ya existen todas las posibilidades. Cada resultado

es real. Según este principio, la diferencia entre diversos

resultados es una cuestión de perspectiva nuestra. La frase “cambia

de perspectiva” adquiere un potencial hasta ahora no concienciado

en nuestra experiencia.

Aplicación

a nuestras vidas

En

cada momento, elegimos cosas que afirman o niegan la vida en nuestro

cuerpo.

Consciente

o inconscientemente, elegimos la cualidad de cada uno de estos seis

parámetros: pensamiento, sentimiento, emoción, respiración,

nutrientes y movimiento.

Hemos

de preguntamos si aportamos la cualidad más alta que somos capaces

de producir, para cada uno de ellos. En caso de que descubramos las

condiciones en nuestro cuerpo que queramos cambiar, la cualidad de la

salud es la señal para tener en cuenta uno de los parámetros de la

vida o una combinación de los seis.

Al

aplicar nuestro método de oración olvidado de que ya estamos

curados, la oración se convierte en una aclaración de la(s)

condición(es) que elegimos representar en el mundo, en lugar de ser

una súplica para un cambio en nuestra condición actual.

Sentir

y vivir con el conocimiento de que ya existen otras condiciones nos

sintoniza con el fruto de nuestra nueva elección.

PRINCIPIO

2. TODOS SOMOS UNO

Explicación

Las

cifras del censo mundial indican que somos aproximadamente seis mil

millones de personas en el planeta. Este principio nos recuerda que

cada persona es una expresión única e individualizada de una sola

conciencia unificada. Dentro de esta unidad, las opciones y acciones

de cada persona afectan a todas las demás en algún grado.

Implicación

Las

implicaciones de este principio son muy extensas y, al mismo tiempo,

de una tremenda importancia.

En

el sentido más amplio, nuestro papel dentro de una conciencia

unificada significa que no pueden haber acciones aisladas, que no

existe el «ellos» y el «nosotros». Ya no podemos contemplar las

condiciones de nuestro mundo como «sus problemas» y «nuestros

problemas». En un campo de conciencia unificada, cada elección que

hacemos, en cada nivel posible (pensamiento, emoción, sentimientos)

y cada acto que realizamos en cada momento, día tras día, ha de

afectar a todas las demás personas de este mundo. Algunas acciones

producen un mayor efecto que otras. Sin embargo, el efecto sigue

presente. Cada vez que elegimos una nueva forma de enfrentarnos a

los retos de la vida, nuestra solución contribuye a la diversidad de

la voluntad humana que asegura nuestra supervivencia. Cuando uno de

nosotros se aventura en una nueva solución creativa para los

aparentemente pequeños retos de nuestra vida individual, nos

convertimos en un puente para la siguiente persona que se encuentra

ante el mismo reto, y para la siguiente, y así sucesivamente (el

ahora revelado inconsciente colectivo). Cada vez que uno de nosotros

se enfrenta a la condición a la que otros ya se han enfrentado en el

pasado, tiene más opciones a las que recurrir de nuestra respuesta

colectiva. Relativamente pocas personas pueden crear posibilidades

que se conviertan en opciones para todos. En este mundo de conciencia

unificada están implícitas las consecuencias de nuestras acciones.

Cada vez que herimos a los demás con nuestras palabras o acciones,

en realidad nos estamos hiriendo a nosotros mismos. Cada vez que

quitamos la vida a alguien, nos hemos quitado una parte de nuestra

propia vida. Los propios pensamientos que nos hacen herir a otro

limitan nuestra habilidad para expresar la voluntad de la creación a

través de nosotros mismos.

Al

mismo tiempo, cada vez que amamos a otra persona, nos amamos a

nosotros mismos. Cada vez que dedicamos un tiempo a otra persona,

intentamos entenderla, nos ponemos al alcance de los demás, hemos

hecho cada una de estas cosas para nosotros mismos. Cuando

desaprobamos las acciones, elecciones o creencias de los demás, a

través de ello somos testigos de aquellas partes de nosotros mismos

que necesitan mayor sanación.

Aplicación

Cuando

otras personas realizan acciones que puede que consideremos de forma

negativa, se nos invita a que reconozcamos su papel en la unidad como

una parte de nosotros que ha elegido una vía distinta. Sin tener que

condonar, consentir o incluso aceptar las acciones de otras personas,

se nos dice que bendigamos compasivamente la acción como una

posibilidad más y que prosigamos con nuestra nueva elección.

La

clave de nuestra unidad es la influencia para transformar nuestro

mundo. El poder de nuestra unidad permite que relativamente pocas

personas puedan influir en la calidad de vida para toda una

población.

PRINCIPIO

3. ESTAMOS EN RESONANCIA, «EN SINTONÍA» CON NUESTRO MUNDO

Explicación

Somos

parte de todo lo que percibimos. Al igual que grupos de átomos,

moléculas y compuestos, estamos hechos justamente de los mismos

elementos que nuestro mundo, nada más y nada menos. Este principio,

base de muchas creencias antiguas y de los indígenas, nos invita a

recordar que mediante hilos invisibles y cuerdas inconmensurables,

formamos parte de toda expresión de vida. En un mundo de semejante

resonancia, cualquier roca, árbol, montaña, río y océano forma

parte de nosotros. Sea lo que fuere lo que les suceda a los

materiales de nuestro mundo, lo percibimos con nuestro cuerpo.

Los

materiales que nos rodean en nuestra vida cotidiana reflejan la

cualidad que hemos elegido en nuestra vida. Nuestros hogares, coches,

animales domésticos y nuestra Tierra, todos sin excepción, nos

reflejan, en cada momento, la cualidad, las implicaciones y las

consecuencias de nuestras decisiones.

Implicación

Mientras

aprendemos a reconocer qué es lo que nos están diciendo las

condiciones del mundo exterior, se nos muestran posibilidades

cargadas de fuerza para crear un cambio en nuestro mundo mediante los

cambios en nuestra vida. Los investigadores han documentado cambios

en la Tierra que están en relación directa con los cambios en la

conciencia humana. Sensores colocados en la tierra alrededor de una

persona que experimentaba desde una ira extrema hasta el súmmum de

la compasión, han detectado el cambio en la frecuencia biológica.

¿Cuál

es el efecto exterior de que muchas personas, quizá comunidades

enteras o ciudades, compartan emociones comunes de ira o compasión?

¿Es posible que sanar las emociones dentro del pequeño mundo de

nuestros cuerpos tenga efectos sobre el mundo que nos rodea, en cosas

como los patrones climáticos y la actividad sísmica?

Aplicación

En

cada momento de la vida estamos relacionándonos con los elementos de

nuestro mundo. A través de nuestras amistades, romances, hogares,

vehículos y las circunstancias de la vida, se nos ofrecen poderosas

revelaciones para comprender nuestro sistema de creencias, juicios e

intenciones. A medida que cambiamos nuestras creencias y hallamos

nuevas formas de expresión, este principio afirma que el mundo que

nos rodea refleja nuestras decisiones. Los sistemas turbulentos se

serenan en presencia de la paz. Las elecciones que afirman la vida

dentro de nuestros cuerpos crean condiciones en nuestro mundo que

reflejan dichas decisiones. Quizás esto sea una explicación de la

antigua sugerencia de que, para sanar nuestro mundo, hemos de empezar

por crear las condiciones que nos sanarán a nosotros.

PRINCIPIO

4. LA TECNOLOGÍA DE LA ORACIÓN NOS FACILITA EL ACCESO DIRECTO A

NUESTRO CUERPO, A LOS DEMÁS Y A LAS FUERZAS CREATIVAS DE NUESTRO

MUNDO

Explicación

Mediante

nuestra tecnología interna de la oración entramos en comunión con

las fuerzas invisibles de nuestro mundo. Siempre hemos tenido la

habilidad de acceder a estas fuerzas y utilizarlas para determinar la

cualidad que rige nuestra vida y nuestro mundo.

Implicación

Las

experiencias del mundo exterior reflejan las elecciones que hemos

hecho en cada momento, en cada respiración. Unas veces somos

conscientes de ellas, otras no.

Investigaciones

recientes han demostrado que nuestras emociones y sentimientos

influyen directamente en la expresión de nuestro ADN. ¡Otros

estudios indican que nuestro ADN también influye en el

comportamiento de los átomos y moléculas de nuestro mundo exterior!

Hemos

presenciado la respuesta del tejido humano para cualidades

específicas del sentimiento, como en la «curación» de lesiones y

tumores en cuestión de segundos. Se ha demostrado el vínculo,

aunque las implicaciones sobrepasan el marco de la ciencia moderna.

Nuestra elección de reconocer la relación es muy personal, y nos

invita una vez más a «pensar pensamientos de ángeles y actuar como

actúan los ángeles».

Aplicación

La

oración puede que sea la fuerza más poderosa de la creación. A

cada uno se nos ha dado un lenguaje silencioso que nos permite

participar en el resultado de los acontecimientos y de los retos de

nuestra vida. Orar juntos es una oportunidad para compartir los

frutos de nuestro mundo.

Las

antiguas tradiciones y los científicos modernos insinúan que la

oración es la sofisticada tecnología que nos permite reconocer las

posibilidades de futuros resultados y elegir cuál queremos

experimentar.

Cuando

nos convertimos en las condiciones que elegimos experimentar en el

mundo, atraemos el resultado que refleja nuestra elección. Con ello,

las guerras, las enfermedades y el sufrimiento ya no «suceden»

sencillamente; sino que se nos ha mostrado el mecanismo por el que

suceden. Al mismo tiempo, también tenemos el poder de volver a

elegir.

¡Qué

irónico resulta que los descubrimientos de la tecnología del siglo

xx, principalmente producto de la defensa y de su aplicación

militar, hayan conducido a las revelaciones que nos dirigen hacia la

poderosa y sencilla ciencia de la oración! La base está ahora en su

lugar. Los datos se han medido y los experimentos se han llevado a

cabo. Hemos probado, al menos bajo ciertas condiciones, que el

pensamiento y la emoción producen el sentimiento, y que el

sentimiento produce patrones vibratorios que afectan a nuestro mundo.

Cuando cambiamos la cualidad de nuestro sentimiento, cambiamos el

patrón de vibración, modificando así los patrones del mundo

exterior.

La

cuestión ahora es, ¿cómo y en qué medida afectan nuestros

patrones de sentimiento al mundo que nos rodea? Si podemos hallar un

vínculo entre la fuerza invisible del sentimiento humano y el efecto

de nuestros sentimientos en el mundo que nos rodea, habremos llegado

a cerrar el círculo. Ese vínculo dará nueva credibilidad a las

tradiciones antiguas y a las habilidades que los místicos y los

yoguis han demostrado con los años. El trabajo de

Vladimir Poponin puede ofrecernos algunas de las

primeras pruebas que confirman una relación directa entre la materia

y el ADN humano.

Barcelona

29-08-2013

Página 8

LOS GENES NO CONTROLAN EL CONPORTAMIENTO CELULAR

¡LA

AFIRMACIÓN DE QUE LOS GENES "CONTROLAN" EL COMPORTAMIENTO

CELULAR ES INCORRECTA!

“Se

ha demostrado que los campos electromagnéticos pulsantes regulan

virtualmente cada función de la célula,

incluyendo la síntesis del ADN,

la síntesis de

ARN,

la síntesis de las

PROTEÍNAS,

la división celular, la diferenciación celular, la morfogénesis y

la regulación neuroendocrina. Estos

conocimientos son relevantes porque ellos reconocen que el

conocimiento biológico puede ser controlado por fuerzas de energía

"invisibles"

las

cuales incluyen

los pensamientos.”

Actualmente

se acepta que los estímulos ambientales pueden inducir mutaciones

"adaptativas" que capacitan a una célula

a alterar específicamente sus genes. Es mas, tales mutaciones pueden

ser como consecuencia de la percepción que tiene un organismo de su

ambiente.

Por

ejemplo, si un organismo "percibe

un estrés que realmente no existe,

la

percepción errónea puede cambiar los genes para acomodarse a la

"creencia".

Biología

de las Creencias

Por:

Bruce

Lipton, PhD

Profesor

Adjunto, Life Chiropractic College West, San Lorenzo, California. Los

Angeles, EE.UU.

Los

recientes avances de la biología

celular

están anunciando un importante giro evolutivo. Por casi 15 años

hemos mantenido la ilusión de que nuestra salud y destino estaban

programados en nuestros genes, concepto referido a un determinismo

genético. Aunque la conciencia de la humanidad está impregnada por

la creencia de que el carácter de la vida está predeterminado

genéticamente, un enfoque nuevo y radical se está desarrollando en

las fronteras de la ciencia. Los biólogos

celulares

ahora reconocen que el ambiente (universo externo y fisiología

interna), y sobre todo, nuestra

percepción del ambiente, controlan directamente la actividad de

nuestros genes.

La conferencia revisará ampliamente los mecanismos moleculares

mediante los cuales el conocimiento ambiental interfiere en la

regulación genética y guía la evolución del organismo. La

física cuántica

detrás de estos mecanismos, provee la comprensión acerca de los

canales de comunicación que unen la dualidad mente-cuerpo. El

conocimiento acerca de cómo las signos vibratorios y la resonancia

tienen impacto en la comunicación molecular, constituye la clave que

revela el mecanismo mediante el cual nuestros pensamientos, actitudes

y creencias crean las condiciones de nuestro cuerpo y el mundo

externo. Este conocimiento puede ser empleado para redefinir

activamente nuestro bienestar físico y emocional.

Antecedentes:

El

conocimiento de las

bases filosóficas fundamentales de la medicina convencional

(alopática) es relevante ya que aclara por qué y cómo se originó

el dogma del determinismo genético. Francis Bacon definió la misión

de la Ciencia Moderna poco después de la aparición de la Revolución

Científica (1543). De acuerdo a esto, el propósito de la ciencia

era controlar la naturaleza. Para cumplir con esta meta, los

científicos tenían que primero adquirir el conocimiento de lo que

"controla" la estructura y función (comportamiento) de un

organismo.

Los

conceptos basados en los principios de la

física Newtoniana definieron

la aproximación experimental a esta búsqueda. Estos principios

estipulan que el Universo

es un "mecanismo físico" compuesto por partes (materia) no

dándole importancia a la "energía

invisible”.

Según este punto de vista, todo lo que importa es "materia".

En consecuencia, la ciencia moderna esta absorta en el MATERIALISMO.

La

forma de entender como un delicado mecanismo que trabaja sincronizado

es desarmándolo y analizando todas las "partes" que lo

componen. Esta aproximación es lo que se dice como REDUCCIONISMO.

A través de un análisis de las partes y de como ellas interactúan,

se pueden identificar las partes defectuosas en un organismo que

funciona mal, las cuales pueden ser reparadas o reemplazadas con

"partes" fabricadas (drogas, ingeniería genética,

prótesis, etc.). El conocimiento de los mecanismos del cuerpo

permitiría a los científicos

DETERMINAR

como trabaja un organismo y como "controlar" el organismo

alterando sus "partes".

En

la primera mitad del siglo 20, los biólogos estuvieron preocupados

en seccionar los organismos y estudiar sus células.

Posteriormente, las células

fueron también fragmentadas y sus "partes" moleculares

catalogadas y caracterizadas.

Las

células están compuestas por cuatro tipos de macromoléculas:

Ácidos Nucleícos (sustancia genética), Lípidos (grasas),

Polisacáridos (azúcares), Proteínas.

El

término PROTEINA

significa

"elemento primario"(proteios, Griego) ya que las proteínas

son los componentes primarios de todas las plantas y células

animales. Un ser humano esta compuesto de ~100.000

proteínas diferentes.

Las

proteínas son "cadenas" lineales c€nes están compuestas

por moléculas

de aminoácidos.

Cada

uno de los 20 diferentes aminoácidos tiene una forma única, por lo

tanto cuando están unidos en una cadena, la proteína resultante se

pliega en una elaborada "estructura lineal" tridimensional.

El patrón de plegamiento de la proteína estará determinado por la

secuencia de las uniones de sus aminoácidos.

El

balance de las cargas electromagnéticas

de sus aminoácidos sirve para controlar la forma final de la

estructura. La forma única de una estructura proteica es denominada

"conformación".

De

la misma manera que una llave y su cerradura, la estructura de la

proteína se complementa con la forma de las moléculas ambientales

(lo que incluye otras proteínas). Cuando

las proteínas interactúan con las moléculas ambientales

complementarias, ellas se ensamblan en estructuras complejas (de la

misma manera que los mecanismos se engranan para hacer un reloj).

Cuando

la proteína se acopla químicamente con otras moléculas, cambia

la distribución de las cargas

electromagnéticas

en la proteína.

Los

cambios en la "carga"

cambian la forma de la proteína.

Por lo tanto, cuando se acopla con químicos, la proteína modificará

su forma, de una conformación a otra. Una proteína genera

"movimiento" cuando cambia su forma. El movimiento de la

proteína puede aprovecharse para realizar un "trabajo". Un

grupos de proteínas interactuantes que trabajan juntas para llevar a

cabo una función específica son denominadas "vías". Las

actividades de vías específicas de las proteínas proveen lo

necesario para la digestión, excreción, respiración, reproducción

y otras funciones fisiológicas usadas por los organismos vivientes.

Las

proteínas suministran lo necesario para las funciones y estructuras

del organismo, pero acciones proteicas al azar, no pueden

proporcionar lo necesario para la vida. Es así que los científicos

necesitan identificar el mecanismo que "integra" las

funciones de la proteína que permiten los comportamientos complejos.

Esta investigación estuvo unida al hecho de que las proteínas son

lábiles (opuesto a estables).

Como

las partes de un carro, las proteínas se "gastan" cuando

son usadas. Si una proteína individual en una vía se gasta y no es

reemplazada, entonces la acción de esa vía, se detendrá. Para

retomar la función, la proteína debe ser reemplazada. En

consecuencia, se pensó que las funciones del comportamiento eran

controladas "regulando" la presencia o ausencia de

proteínas que integran las vías. La fuente de reemplazo de las

partes proteicas esta relacionada a factores de "memoria"

que proveen la herencia…. la transmisión de un "cáracter".

La

búsqueda de factores hereditarios que controlaban la síntesis de

proteínas condujeron al ácido desoxiribonucléico (ADN). En 1953,

Watson y Crick revelaron el misterio del "código genético",

el cual demostró como el ADN servía como "heliograma"

molecular que definía la secuencia de aminoácidos comprendidos en

una proteína.

El

heliograma del ADN para cada proteína es referido como un GEN. Dado

que las proteínas definen el carácter de un organismo y las

estructuras de las proteínas son codificadas por el ADN, los

biólogos establecieron el dogma conocido como la Primacía del ADN.

En este contexto, Primacía significa "primer nivel de control".

Se concluyó que el ADN "controla" la estructura y

comportamiento de los organismos vivientes.

Dado

que el ADN "determina" el carácter de un organismo,

entonces es apropiado reconocer el concepto de Determinismo Genético,

y la idea de que la estructura y comportamiento de un organismo está

definida por sus genes. La filosofía

materialista-reduccionista-determinista de la ciencia condujo al

Proyecto del Genoma Humano, el programa multibillionario para mapear

todos los genes. Una vez que este se cumpla, se asume que nosotros

podemos usar ese conocimiento para reparar o reemplazar genes

"defectuosos", y en el proceso, realizar la misión de la

Ciencia de controlar la expresión de un organismo.

Desde

1953, los biólogos han asumido que el DNA "controla" la

vida. En los animales multicelulares, el órgano que "controla"

la vida es conocido como el cerebro. Ya que se presume que los genes

controlan la vida celular y que los genes están contenidos en el

núcleo de la célula, se esperaría que el núcleo fuera el

"cerebro" de la célula.

Disipando

el Mito de los genes

Si

en cualquier organismo se remueve el cerebro, la consecuencia

necesaria e inmediata de esa acción es la muerte del organismo. La

remoción del núcleo de la célula, referido como enucleación,

sería equivalente a remover el cerebro de la célula. Si bien la

enucleación resultaría en la muerte inmediata de la célula, las

células enucleadas pueden continuar sobreviviendo y exhibiendo un

control "regulado" de sus procesos biológicos. De hecho,

las células pueden vivir por dos o más meses sin un núcleo.

¡Evidentemente,

la asunción de que los genes "controlan" el comportamiento

celular es incorrecta!

Tal

como lo ha descrito Nijhout, los genes no son "autoemergentes",

lo que significa que lo genes no pueden activarse o desactivarse. Si

los genes no pueden controlar su propia expresión, ¿como pueden

ellos controlar el comportamiento de la célula? Nijhout, enfatiza

que los genes son regulados por "señales ambientales", En

consecuencia, es el ambiente el que controla la expresión genética.

¡En vez de apoyar la Primacía del ADN, tendríamos que reconocer la

Primacía del ambiente!.

Las

células "leen" su ambiente, analizan la información y

luego seleccionan el programa de comportamiento adecuado para

mantener su supervivencia. El hecho de que los datos sean integrados,

procesados y usados para dar una respuesta conductual calculada

enfatiza la existencia de un equivalente al "cerebro" en la

célula. ¿Dónde esta el cerebro de la célula? La respuesta se

encuentra en las bacterias, los organismos más primitivos de la

Tierra. Los procesos y funciones de esta forma de vida unicelular,

están altamente integrados, en consecuencia deben tener un

equivalente de cerebro. Citológicamente, estos organismos no

contienen ninguna organela (diminutivo de órgano), tales como

núcleo, mitocondrias, cuerpos de Golgi y otros La única estructura

organizada de estas formas vivientes primitivas es su "membrana

celular", también conocida como su plasmalema. Alguna vez se

pensó que la única función de la membrana celular era mantener el

citoplasma unido y de hecho, suministrar lo necesario para los

sistemas digestivo, respiratorio y tegumentario (piel) de la

bacteria, hoy sin embargo, también se sabe que sirve como el cerebro

de la célula.

La

membrana celular esta compuesta primariamente de "fosfolípidos"

y proteínas. Los fosfólipidos que se parecen a unas chupetas con

dos "palitos", están ordenados en una doble capa

cristalina. La membrana se parece a un sandwich de pan con

mantequilla, donde los lípidos con forma de "palitos",

forman la cubierta central de mantequilla. La doble cubierta de

fosfolípidos forma una barrera similar a la piel y separa el

ambiente externo del citoplasma interno. Insertadas en la membrana

están las proteínas especiales, denominadas Proteínas Integrales

de la Membrana (PIM). Las PIM parecen aceitunas en el sándwich de

pan y mantequilla.

Hay

dos clases de PIM: RECEPTORES Y EFECTORES. Los receptores son los

órganos "sensoriales" de la célula, los equivalentes a

los sentidos del cuerpo. Cuando un receptor reconoce y se vincula a

una señal, este responde cambiando su conformación. La biología

convencional estipula que los receptores solo responden a la

"materia" (moléculas), una creencia consistente con el

punto de vista Newtoniano del Universo, como una "maquina de

materia".

La

investigación contemporánea de la célula, ha transcendido la

física Newtoniana y está ahora firmemente basada en un universo

creado de energía tal como lo define la física cuántica. Esta

nueva física enfatiza la energía sobre el materialismo, sustituye

al reduccionismo por el holismo, y reconoce la incertidumbre en lugar

del determinismo.

En consecuencia, ahora reconocemos que los receptores responden a

señales de energía, así como a señales moleculares.

La

medicina convencional ha ignorado consistentemente las

investigaciones publicadas en sus principales revistas científicas,

investigaciones que revelan claramente la influencia

que tienen los campos electromagnéticos en la fisiología celular.

Se

ha demostrado que los campos electromagnéticos pulsantes regulan

virtualmente cada función de la célula, incluyendo la síntesis del

ADN, la síntesis de ARN, la síntesis de proteínas, la división

celular, la diferenciación celular, la morfogénesis y la regulación

neuroendocrina. Estos conocimientos son relevantes porque ellos

reconocen que el conocimiento biológico puede ser controlado por

fuerzas de energía "invisibles" las cuales incluyen los

pensamientos.

El

receptor de proteínas cuando es activado por su señal

complementaria cambia su conformación, de manera que es capaz de

acoplarse a una proteína efectora específica. Las proteínas

efectoras se encargan de los comportamientos celulares. Las proteínas

efectoras pueden ser enzimas, elementos del citoesqueleto

(equivalentes celulares de músculo y hueso) o transportadores

(proteínas que transportan electrones, protones, iones y otras

moléculas específicas a través de la membrana. Generalmente las

proteínas efectoras son inactivas en su conformación en reposo. Sin

embargo, cuando el receptor se une a la proteína efectora, hace que

el efector cambie su propia conformación de una forma inactiva a una

forma activa. Así es como una señal ambiental activa el

comportamiento de la célula.

La

actividad de las PIM efectoras generalmente regula los

comportamientos de las vías de las proteínas citoplasmáticas, como

las asociadas con la digestión, excreción y el movimiento celular.

Si las proteínas funcionales específicas no están ya presentes en

la célula, la PIM efectora activada envía una señal al núcleo y

desencadena

los programas de genes requeridos.

Las

PIM receptoras "ven" o están "enteradas" de su

ambiente y las PIM efectoras crean respuestas físicas que traducen

las señales ambientales en un comportamiento biológico apropiado.

El complejo de PIM controla el comportamiento y a través de su

efecto sobre las proteínas regulatorias, estas PIM también

controlan la expresión de los genes.

El

complejo PIM provee a la célula del "conocimiento del ambiente

mediante sensaciones físicas", lo que según la definición del

diccionario representa la percepción. Cada complejo proteíco

receptor- efector constituye una "unidad de percepción".

Una

definición bioquímica de la membrana celular dice lo siguiente: la

membrana es un cristal liquido (organización de fosfolípidos),

semiconductor (las únicas cosas que puede cruzar la barrera de la

membrana son aquellas traídas por las PIM), con puertas (receptor

PIM) y canales (efector PIM). Esta definición es la misma que es

usada para definir un chip de una computadora. Estudios

recientes han verificado que la membrana celular es de hecho el

HOMOLOGO orgánico de un chip de silicón.

Tomado

en este contexto, la célula es un microprocesador que se auto

potencia. Podemos decir en una forma muy simple que la célula es un

computador orgánico. La operación de la célula puede ser

fácilmente entendida comparando su homología con la de la

computadora: el CPU (mecanismo de procesación de la información) es

la membrana celular, el tablero (entrada de datos) son los receptores

de la membrana, el disco (memoria) es el núcleo, la pantalla (salida

de datos) el estado físico de la célula. El complejo PIM

efector-receptor, las unidades de percepción, son equivalentes a los

BITS de la computadora.

Cuando

nuevas "señales" , por lo tanto no reconocidas, entran del

ambiente, la célula crea nuevas unidades de percepción para

responder a ellas. Las nuevas unidades de percepción requieren

"nuevos " genes para las PIM. La habilidad de la célula

para hacer nuevos receptores PMI y responder a la nueva señal con

una respuesta apropiada orientada a la supervivencia

(comportamiento), es la base de la evolución. Las células

"aprenden" creando nuevos receptores y los integran con

proteínas efectoras específicas. La memoria celular esta

representada por los "nuevos" genes que codifican para esas

proteínas. Este proceso capacita a los organismos para sobrevivir

incluso en ambientes cambiantes.

El

mecanismo de aprendizaje/evolución es empleado por el sistema

inmune. Para las células inmunes (linfocitos-T), los ANTIGENOS

invasivos (ej., virus, bacterias, toxinas, etc.) representan "nuevas"

señales ambientales. Los linfocitos-T crean proteínas, los

anticuerpos, los cuales complementan y unen los antígenos. Los

anticuerpos son "receptores" ya que reconocen la señal del

antígeno. La estructura de un anticuerpo está codificada en los

genes (ADN). Haciendo nuevos anticuerpos, la célula "crea"

nuevos genes.

La

toma de conciencia del ambiente por parte de la célula está

reflejado en su población de receptores. En los organismos

unicelulares (bacterias, protozoarios y algas), los receptores de la

célula responden a las señales ambientales relacionadas con la

supervivencia. Estas señales incluyen elementos del ambiente físico

(luz, gravedad, temperatura, sales minerales, etc.), alimentos

(nutrientes, otros organismos), y agentes que amenazan la vida

(toxinas, parásitos, depredadores, etc.).

En

los organismos pluricelulares, las células desarrollan receptores

adicionales requeridos para la identidad de la "comunidad"

y para la integración. Los receptores de integración responden a

las señales de la información (hormonas, factores de crecimiento),

usados para coordinar las funciones en las comunidades celulares. Un

grupo especial de receptores confiere identidad de forma que los

miembros de la comunidad celular pueden responder colectivamente a un

comando "central". Los receptores de identidad son

referidos como "auto receptores" , o receptores de

histocompatibilidad. Los autoreceptores son usados por el sistema

inmune para distinguir el "auto" de los organismos

invasores. Los órganos o tejidos no pueden ser intercambiados a

menos de que ellos lleven los mismos autoreceptores que el

recipiente.

Cuando

una unidad de percepción reconoce una señal ambiental esta activará

una función celular. Aunque hay miles de funciones conductuales

expresadas por una célula, todos los comportamientos puedes ser

clasificados como respuestas de crecimiento o de protección. Las

células se mueven hacia señales de crecimiento y lejos de estímulos

que atentan contra la vida (respuesta de protección). Como una

célula no puede moverse hacia delante y hacia atrás al mismo

tiempo, por lo tanto no puede estar en crecimiento y en protección

al mismo tiempo. A nivel celular, el crecimiento y la protección son

comportamientos mutuamente exclusivos. Esto es verdad para las

células humanas. Si nuestros tejidos y órganos perciben una

necesidad de protección, ellos comprometerán su comportamiento de

crecimiento. La protección crónica conduce a un desorden del tejido

y de su función.

¿Qué

pasa si una célula experimenta un ambiente estresante pero no tiene

un programa genético (comportamiento) para enfrentar el estrés?

Actualmente se acepta que las células pueden "reescribir"

programas genéticos en un esfuerzo para superar la condición

estresante. Estos cambios en el ADN son las mutaciones. Hasta hace

poco, se pensó que las mutaciones eran al azar, significando que el

resultado de la célula no podía ser dirigido.

Actualmente

se acepta que los estímulos ambientales pueden inducir mutaciones

"adaptativas" que capacitan a una célula a alterar

específicamente sus genes. Es mas, tales mutaciones pueden ser

mediadas por la percepción que tiene un organismo de su ambiente.

Por ejemplo, si un organismo "percibe un estrés que realmente

no existe, la percepción errónea puede cambiar los genes para

acomodarse a la "creencia".

En

conclusión:

La

estructura de nuestro cuerpo está definida por nuestras proteínas.

Las proteínas representan complementos físicos del ambiente. En

consecuencia, nuestros cuerpos son complementos físicos de nuestro

ambiente. Las unidades de PIM de percepción en la membrana celular

permiten el conocimiento del ambiente. La recepción de las señales

ambientales cambian las conformaciones proteicas. El "movimiento"

generado por los cambios en la forma de las proteínas es aprovechado

por la célula para realizar el trabajo.

La

vida es el resultado de los movimientos de las proteínas los cuales

son traducidos como "comportamientos". Las células

responden a la percepción activando sus programas de comportamientos

de crecimiento o de protección. Si las proteínas de comportamiento

necesarias no están presentes en el citoplasma, las unidades PIM

pueden activar la expresión de genes apropiados en el núcleo de la

célula.

La

percepción se ubica entre el ambiente y la expresión de la célula.

Si nuestras percepciones son precisas, el comportamiento resultante

será de mejoría de la vida. Si operamos desde las percepciones

erróneas, nuestro comportamiento será inapropiado y perjudicará

nuestra vitalidad comprometiendo nuestra salud.

http://www.psiconeuroinmunologia.org/articulos_4.html

Página 9

UNA MIRADA CUANTICA AL CONCEPTO REALIDAD

UNA

MIRADA CUÁNTICA AL CONCEPTO DE REALIDAD

El

átomo no es una realidad terminada sino mucho más maleable de lo

que pensábamos. El físico Amit Goswani es rotundo: “Heinsenberg,

el codescubridor de la mecánica

cuántica, fue muy claro al respecto; los átomos no

son cosas, son TENDENCIAS. Así que, en lugar de pensar en átomos

como cosas, tienes que pensar en

posibilidades, posibilidades

de la consciencia.

La

física cuántica solo calcula

posibilidades, así que la pregunta viene rápidamente a nuestras

mentes, ¿quién elige de entre esas posibilidades para que se

produzca mi experiencia actual? La respuesta de la

física cuántica es rotunda: La conciencia está

envuelta, el observador no puede ser ignorado”.

Hoy

en día la física cuántica

ha revolucionado el modo de ver la realidad de la física clásica,

ya que los objetos o partículas que se comportan como cuánticas,

tienen las siguientes propiedades:

a)

Un objeto cuántico (por

ejemplo un electrón) puede estar en más de un lugar al mismo

tiempo.

b)

Un objeto

cuántico no

puede decirse que se manifieste en la realidad espacio-temporal

ordinaria hasta que lo observamos como una partícula.

c)

Un objeto cuántico cesa

de existir aquí y simultáneamente tiene existencia en otro lado,

aunque no podemos decir que recorrió el espacio que hay entre ambos

lugares.

d)

Una manifestación de un objeto cuántico producido por nuestra

observación, influencia simultáneamente a su gemelo correlacionado,

no importa lo lejos que pueda estar de éste.

La

física cuántica ha llevado a muchos físicos a pensar que el

realismo material es algo erróneo que nunca ha tenido en cuenta el

papel preponderante de la consciencia. La alternativa que algunos

físicos modernos proponen al realismo material es la de un idealismo

monista en el que la mente y la materia forman parte de una sola

realidad. Aquí, en vez de afirmarse que todo está hecho de materia,

se afirma más bien que todo existe en y es manipulado desde la

consciencia. No se trata de afirmar que la materia es irreal o una

ilusión percibida por la consciencia, sino que su realidad como

materia es secundaria a la de la consciencia, que es en realidad la

base y fundamento de toda la existencia.

La

realidad de la bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en

dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos

en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey Satinover, ex

presidente de la fundación Jung de la universidad de Harvard y autor

de libros como “El cerebro cuántico” y “El ser vacío”, lo

explica así: “ahora mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de

Estados Unidos, objetos suficientemente grandes para el ojo humano,

que están en dos lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede

sacar fotografías.

Yo

creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos vuelto

locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no podemos

explicar”

Aquí

el escritor Javier Sierra nos habla sobre viajes astrales y

bilocación.

Lo

que la Física Cuántica

viene a decir es que la Realidad es un número “n”

de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta

que UNA se convierte en Real: eso será lo que vivimos.

Somos

nosotros quienes nos ocupamos, con nuestras elecciones y, sobre todo,

con nuestros pensamientos (“yo sí puedo”, “yo no puedo”) de

encerrarnos en una realidad limitada y negativa o en la consecución

de aquellas cosas que soñamos. En otras palabras, la física moderna

nos dice que podemos alcanzar todo aquello que ansiamos (dentro de

ese abanico de posibilidades-ondas, claro).

La

Física Cuántica no es

diferente. En esta rama de la Física se estudian a las unidades

invisibles de energía llamados “cuantos”, palabra que vienen del

griego y significa “paquete”.

La

Física Cuántica fue conceptualizada por un hombre de

ciencia llamado Max Planck, y mas tarde fue desarrollada aún mas por

otros científicos, entre los que se incluye a Albert Einstein.

En

la Física Cuántica, está

plenamente demostrado que la energía afecta a los procesos físicos.

El

físico cuántico de 87 años Bernard d’Espagnat: Mis reflexiones

al respecto concuerdan con el pensamiento del filósofo Immanuel

Kant, quien ya a finales del siglo XVIII postulaba que el hombre de

ciencia no es capaz de reconocer las cosas tal y como son en sí

mismas. De acuerdo con él, estoy convencido de que la realidad no se

puede comprimir en el estrecho corsé de una ciencia racional, con

sus restrictivas categorías de lugar, espacio y tiempo.Quisiera

aclarar este punto mediante la fisica cuántica.

Al

contrario de lo que ocurre con la física clásica, con su división

en campos y parcelas que se consideran un reflejo de la realidad, los

“objetos” de referencia de la física cuántica son insólitos.

Las

partículas cuánticas actúan de forma impredecible e

indeterminada y, a menudo, no poseen propiedades palpables o

detectables que permitan establecer su localización espacial, ni

unos márgenes acotados de energía, ni su sentido de giro. Yo me

atrevería incluso a decir que estas formas misteriosas no son otra

cosa que nociones que hemos ideado para representar nuestro mundo

empírico. Los elementos y compuestos químicos también pertenecen

al campo de la física cuántica y, por lo tanto, forman parte de la

realidad empírica.

Como

tales son igualmente algo parecido a "sombras chinescas“ o

espectros de nuestro espíritu, y me resulta difícil entender como

tales "siluetas“ pueden dar origen a un espíritu. Por eso

creo que la conciencia es de hecho una parte de la realidad

ontológica y, por esa misma razón, inescrutable.

Según

el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg Braden, los

antiguos esenios (la comunidad espiritual a la que, dicen, perteneció

Jesucristo) tenían una manera de orar muy diferente a

la actual.

En

su libro “El efecto Isaías: descodificando la perdida ciencia de

la adoración y la plegaria”, Braden asegura que su manera de rezar

era muy diferente a la que los cristianos adoptarían.

En

lugar de pedir a Dios “algo”, los

esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido,

una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta

competición, sin ir más lejos.

Se

utiliza mucho en determinados campeonatos como en el Ski y en otros

muchos deportes, donde se visualizan a sí mismos interiormente

realizando el recorrido para programar el resultado.

EL

EFECTO ISAÍAS

La

ciencia cuántica sugiere la existencia de muchos

futuros posibles para cada momento de nuestra vida. Cada futuro se

encuentra en un estado latente hasta que lo despertamos gracias a las

elecciones que realizamos en el presente.

Un

rollo de dos mil años de antigüedad con un texto escrito por el

profeta Isaías describe precisamente dichas posibilidades en un

lenguaje que tan sólo estamos empezando a comprender. Además de

compartir sus visiones de nuestro tiempo, Isaías describió la

ciencia de cómo elegir qué futuro experimentar.

Cada

vez que lo hacemos, experimentamos el efecto Isaías.

Las

antiguas tradiciones nos recuerdan que hemos venido a este mundo por

una razón que está por encima de cualquier otra. Estamos aquí para

amar y hallar un amor aún mayor que trasciende cualquier otra forma

de amor conocida por los ángeles celestiales.

La

palabra sería un paso más adelante en la creación de la Realidad,

por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de

alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.

La

moderna Programación Neurolingüística,

usada en el ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de

la empresa en general, coincide en recurrir

al tiempo presente y a la afirmación como vehículo

para la consecución de los logros.

En

las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología

han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia.

Fred

Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA,

filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y

tú qué sabes?” “Los

científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar

la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a

cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y

no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro,

nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa

sensación de ser el observador”.

En

palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma

están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador

hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.

Otro

aspecto de la mente creadora, que sería muy útil e importante,

consistiría en saber romper con los malos hábitos del pensamiento

El

cerebro crea esas redes a partir de la memoria: pensamentos,

sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba

un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que

desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una

sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de

idea o pensamiento.Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer

en los mismos errores.

Hay

gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”,

así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la

emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo

sintió: ira, dolor, rabia, etc.

Según

Joe Dispenza “si practicamos una determinada respuesta

emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando

aprendemos a “observar”

nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo

se rompe”. Así pues, aprender a “ver”

esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la

llave es la consciencia.

Página 10

https://youtu.be/vFXLqbbnz-Q (Incorporar)

La plasticidad del cerebro o neuroplasticidad. Recopilación del trabajo de varios especialistas que han venido a demostrar que el cerebro no es como una máquina ni algo estático y rígido, si no que y que se está transformando continuamente gracias a una propiedad intrínseca del propio cerebro: la plasticidad

Página 11

https://youtu.be/7Jl7gs67L5k (Incorporar)

Este vídeo nos permite conocer los mejores tips de aprendizaje rápido así como también a asociar y utilizar mejor nuestra memoria a largo plazo.

Informações

Descrição
Apuntes sobre el desarrollo de nuestras mentes
Criado por
Rita Gonzalez · jun 2016
Atualizado
13 jan 2017
Visualizações
656
Histórico
  • Criado por Isidro Esparza Marín · 22 mai 2016
  • Copiado por Rita Gonzalez · 9 jun 2016
  • Copiado por Rita Gonzalez · 9 jun 2016
Avaliação
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