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Notizen

INTRODUCCIÓN

Lourdes Torres Curso general de lingüística - Saussure Doctorado Spanisch 6 Seiten

Inhalt der Notizen (6)

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INTRODUCCIÓN

OJEADA A LA HISTORIA DE LA LINGÜÍSTICA

La ciencia que se ha constituido en torno de los hechos de lengua ha pasado por tres fases sucesivas.

Primera fase

Se comenzó por organizar lo que se llamaba la «gramática». Este estudio está fundado en la lógica y desprovisto de toda visión científica y desinteresada de la lengua misma; lo que la gramática se propone únicamente es dar reglas para distinguir las formas correctas de las formas incorrectas; es una disciplina normativa, muy alejada de la pura observación, y su punto de vista es necesariamente estrecho.

Segunda fase

La lengua no es el único objeto de la filología, que quiere sobre todo fijar, interpretar, comentar los textos; este primer estudio la lleva a ocuparse también de la historia literaria, de las costumbres, de las instituciones, etc.; en todas partes usa el método que le es propio, que es la crítica.

Tercera fase

El tercer período comenzó cuando se descubrió que se podían comparar las lenguas entre sí. Éste fue el origen de la filología comparativa o «gramática comparada». En 1816, en una obra titulada Sistema de la conjugación del sánscrito, Franz Bopp estudió las relaciones que unen el sánscrito con el germánico, el griego, el latín, etc.

Hasta 1870, más o menos, no se llegó a plantear la cuestión de cuáles son las condiciones de la vida de las lenguas. Se advirtió entonces que las correspondencias que las unen no son más que uno de los aspectos del fenómeno lingüístico, que la comparación no es más que un medio, un método para reconstruir los hechos.

La lingüística propiamente dicha nació del estudio de las lenguas romances y de las lenguas germánicas.

Se formó una escuela nueva, la de los neogramáticos (Junggrammatiker). Su mérito consistió en colocar en perspectiva histórica todos los resultados de la comparación, y encadenar así los hechos en su orden natural. Gracias a los neogramáticos ya no se vio en la lengua un organismo que se desarrolla por sí mismo, sino un producto del espíritu colectivo de los grupos lingüísticos.

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Materia y tarea de la Lingüística. Sus relaciones con las ciencias conexas

La materia de la lingüística está constituida en primer lugar por todas las manifestaciones del lenguaje humano, ya se trate de pueblos salvajes o de naciones civilizadas, de épocas arcaicas, clásicas o de decadencia, teniendo en cuenta, en cada período, no solamente el lenguaje correcto y el «bien hablar», sino todas las formas de expresión. Y algo más aún: como el lenguaje no está las más veces al alcance de la observación, el lingüista deberá tener en cuenta los textos escritos, ya que son los únicos medios que nos permiten conocer los idiomas pretéritos o distantes.

La tarea de la lingüística será:

a) hacer la descripción y la historia de todas las lenguas de que pueda ocuparse

b) buscar las fuerzas que intervengan de manera permanente y universal en todas las lenguas, y sacar las leyes generales a que se puedan reducir todos los fenómenos particulares de la historia

c) deslindarse y definirse ella misma.

Caracteres de la lengua:

- 1° Es un objeto bien definido en el conjunto heteróclito de los hechos de lenguaje. La lengua es la parte social del lenguaje, exterior al individuo, que por sí solo no puede ni crearla ni modificarla; no existe más que en virtud de una especie de contrato establecido entre los miembros de la comunidad. Por otra parte, el individuo tiene necesidad de un aprendizaje para conocer su funcionamiento; el niño se la va asimilando poco a poco.

2° La lengua, distinta del habla, es un objeto que se puede estudiar separadamente. Ya no hablamos las lenguas muertas, pero podemos muy bien asimilarnos su organismo lingüístico.

3° Mientras que el lenguaje es heterogéneo, la lengua así delimitada es de naturaleza homogénea: es un sistema de signos en el que sólo es esencial la unión del sentido y de la imagen acústica, y donde las dos partes del signo son igualmente psíquicas.

4° La lengua es un objeto de naturaleza concreta.

LUGAR DE LA LENGUA EN LOS HECHOS DE LENGUAJE

Para hallar en el conjunto del lenguaje la esfera que corresponde a la lengua, hay que situarse ante el acto individual que permite reconstruir el circuito de la palabra. Este acto supone por lo menos dos individuos: dos personas, A y B, en conversación.

El punto de partida del circuito está en el cerebro de uno de ellos, por ejemplo, en el de A, donde los hechos de conciencia, que llamaremos conceptos, se hallan asociados con las representaciones de los signos lingüísticos o imágenes acústicas que sirven a su expresión.

Supongamos: un concepto dado desencadena en el cerebro una imagen acústica correspondiente (se trata de un fenómeno psíquico), le sigue un proceso fisiológico en el cual el cerebro transmite a los órganos de la fonación un impulso correlativo a la imagen. Luego las ondas sonoras se propagan de la boca de A al oído de B (un proceso físico). A continuación, el circuito sigue en B un orden inverso.

Nosotros solo hemos tenido en cuenta los elementos juzgados esenciales; pero nuestra figura permite distinguir en seguida las partes físicas (ondas sonoras) de las fisiológicas (fonación y audición) y de las psíquicas (imágenes verbales y conceptos).

Cristalización social

Entre todos los individuos así ligados por el lenguaje, se establecerá una especie de promedio: todos reproducirán —no exactamente, sin duda, pero sí aproximadamente— los mismos signos unidos a los mismos conceptos. ¿Cuál es el origen de esta cristalización social?

Al separar la lengua del habla (langue et parole), se separa a la vez:

- 1° lo que es social de lo que es individual;

- 2° lo que es esencial de lo que es accesorio y más o menos accidental.

Caracteres de la lengua:

- 1° Es un objeto bien definido en el conjunto heteróclito de los hechos de lenguaje. La lengua es la parte social del lenguaje, exterior al individuo, que por sí solo no puede ni crearla ni modificarla. Por otra parte, el individuo tiene necesidad de un aprendizaje para conocer su funcionamiento.

- 2° La lengua es un objeto que se puede estudiar separadamente. Ya no hablamos las lenguas muertas, pero podemos muy bien asimilarnos su organismo lingüístico.

- 3° Mientras que el lenguaje es heterogéneo, la lengua así delimitada es de naturaleza homogénea: es un sistema de signos en el que sólo es esencial la unión del sentido y de la imagen acústica, y donde las dos partes del signo son igualmente psíquicas.

- 4° La lengua es un objeto de naturaleza concreta, y esto es gran ventaja para su estudio. Los signos lingüísticos no por ser esencialmente psíquicos son abstracciones. Los signos de la lengua son, por decirlo así, tangibles; la escritura puede fijarlos en imágenes convencionales, mientras que sería imposible fotografiar en todos sus detalles los actos del habla; la fonación de una palabra, por pequeña que sea, representa una infinidad de movimientos musculares extremadamente difíciles de conocer y de imaginar. En la lengua no hay más que la imagen acústica y esta se puede traducir en una imagen visual. La lengua es el depósito de las imágenes acústicas y la escritura la forma tangible de esas imágenes.

LUGAR DE LA LENGUA EN LOS HECHOS HUMANOS. LA SEMIOLOGÍA

La lengua es un sistema de signos que expresan ideas, y por eso comparable a la escritura, al alfabeto de los sordomudos, a los ritos simbólicos, a las formas de cortesía, a las señales militares, etc., etc.

Se puede, pues, concebir una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social. Tal ciencia sería parte de la psicología social, y por consiguiente de la psicología general. Nosotros la llamaremos semiología (del griego sēmeîon 'signo'). Ella nos enseñará en qué consisten los signos y cuáles son las leyes que los gobiernan. La lingüística no es más que una parte de esta ciencia general. Las leyes que la semiología descubra serán aplicables a la lingüística, y así es como la lingüística se encontrará ligada a un dominio bien definido en el conjunto de los hechos humanos.

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Objeto de la lingüística

Pero ¿qué es la lengua?

Para nosotros, la lengua no se confunde con el lenguaje: la lengua no es más que una determinada parte del lenguaje, aunque esencial. Es a la vez un producto social de la facultad del lenguaje y un conjunto de convenciones necesarias adoptadas por el cuerpo social para permitir el ejercicio de esa facultad en los individuos.

En primer lugar, no está probado que la función del lenguaje, tal como se manifiesta cuando hablamos, sea enteramente natural, es decir, que nuestro aparato vocal esté hecho para hablar como nuestras piernas para andar. Los lingüistas están lejos de ponerse de acuerdo sobre esto. Así, para Whitney, que equipara la lengua a una institución social con el mismo título que todas las otras, el que nos sirvamos del aparato vocal como instrumento de la lengua es cosa del azar, por simples razones de comodidad: lo mismo habrían podido los hombres elegir el gesto y emplear imágenes visuales en lugar de las imágenes acústicas. Whytney va demasiado lejos cuando dice que nuestra elección ha caído por asar en los órganos de la voz; de cierta manera, ya nos estaban impuestos por la naturaleza. Pero, en el punto esencial, el lingüista americano parece tener razón: la lengua es una convención y la naturaleza del signo en que se conviene es indiferente. La cuestión del aparato vocal es, pues, secundaria en el problema del lenguaje.

Lugar de la lengua en los hechos del lenguaje

Supongamos que un concepto dado desencadena en el cerebro una imagen acústica correspondiente: éste es un fenómeno enteramente psíquico, seguido a su vez de un proceso fisiológico: el cerebro transmite a los órganos de la fonación un impulso correlativo a la imagen; luego las ondas sonoras se propagan de la boca de A al oído de B: proceso puramente físico. A continuación el circuito sigue en B un orden inverso: del oído al cerebro, transmisión fisiológica de la imagen acústica; en el cerebro, asociación psíquica de esta imagen con el concepto correspondiente.

Cristalización social

Entre todos los individuos así ligados por el lenguaje, se establecerá una especie de promedio: todos reproducirán —no exactamente, sin duda, pero sí aproximadamente— los mismos signos unidos a los mismos conceptos. ¿Cuál es el origen de esta cristalización social?

Lo que hace que se formen en los sujetos hablantes acuñaciones que llegan a ser sensiblemente idénticas en todos es el funcionamiento de las facultades receptiva y coordinativa.

Al separar la lengua del habla (langue et parole), se separa a la vez:

- 1° lo que es social de lo que es individual;

- 2° lo que es esencial de lo que es accesorio y más o menos accidental.

La lengua es el producto que el individuo registra pasivamente; nunca supone premeditación, y la reflexión no interviene en ella más que para la actividad de clasificar.

El habla es un acto individual de voluntad y de inteligencia, en el cual conviene distinguir:

- 1° las combinaciones por las que el sujeto hablante utiliza el código de la lengua con miras a expresar su pensamiento personal;

- 2° el mecanismo psicofísico que le permita exteriorizar esas combinaciones.

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Lingüística de la lengua y Lingüística del habla

El estudio del lenguaje comporta dos partes: la una es esencial y tiene por objeto la lengua, que es social en su esencia e independiente del individuo; este estudio es únicamente psíquico; la otra es secundaria tiene por objeto la parte individual del lenguaje, es decir, el habla, incluida la fonación, y es psicofísica.

Ambos objetos están estrechamente ligados y se suponen recíprocamente: la lengua es necesaria para que el habla sea inteligible y produzca todos sus efectos; pero el habla es necesaria para que la lengua se establezca; históricamente, el hecho de habla precede siempre.

El habla es la que hace evolucionar a la lengua: las impresiones recibidas oyendo a los demás son las que modifican nuestros hábitos lingüísticos.

Hay interdependencia de lengua y habla: aquélla es a la vez el instrumento y el producto de ésta.

La lengua existe en la colectividad en la forma de una suma de acuñaciones depositadas en cada cerebro, más o menos como un diccionario cuyos ejemplares, idénticos, fueran repartidos entre los individuos.

El habla es la suma de todo lo que las gentes dicen, y comprende: a) combinaciones individuales, dependientes de la voluntad de los hablantes; b) actos de fonación igualmente voluntarios, necesarios para ejecutar tales combinaciones. No hay, pues, nada de colectivo en el habla; sus manifestaciones son individuales y momentáneas.

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Elementos internos y externos de la lengua

PRESTIGIO DE LA ESCRITURA. CAUSAS DE SU ASCENDIENTE SOBRE LA FORMA ORAL

Lengua y escritura son dos sistemas de signos distintos; la única razón de ser del segundo es la de representar al primero; el objeto lingüístico no queda definido por la combinación de la palabra escrita y la palabra hablada; esta última es la que constituye por sí sola el objeto de la lingüística.

Se cree comúnmente que un idioma se altera más rápidamente cuando no existe la escritura: nada más falso. La escritura puede muy bien, en ciertas condiciones, retardar los cambios de la lengua, pero, a la inversa, su conservación de ningún modo está comprometida por la falta de escritura. La lengua, pues, tiene una tradición oral independiente de la escritura, y fijada de muy distinta manera.

En la mayoría de los individuos las impresiones visuales son más firmes y durables que las acústicas, y por eso se atienen de preferencia a las primeras. La imagen gráfica acaba por imponerse a expensas del sonido.

La lengua literaria agranda todavía la importancia inmerecida de la escritura. Tiene sus diccionarios, sus gramáticas; según los libros y con libros es como se enseña en la escuela; la lengua aparece regulada por un código; que es a su vez una regla escrita sometida a un uso riguroso: la ortografía; eso es lo que confiere a la escritura una importancia primordial.

LOS SISTEMAS DE ESCRITURA

No hay más que dos sistemas de escritura:

1° El sistema ideográfico, en el cual la palabra está representada por un signo único y ajeno a los sonidos de que se compone. El ejemplo clásico de tal sistema es la escritura china.

2° El sistema «fonético», que aspira a reproducir la serie de sonidos que se suceden en la palabra. Las escrituras fonéticas pueden ser silábicas o alfabéticas, es decir, basadas en los elementos irréductibles del habla.

La lengua evoluciona sin cesar, mientras que la escritura tiende a quedar inmutable.

La escritura vela y empana la vida de la lengua: no es un vestido, sino un disfraz. Bien lo muestra la ortografía de la palabra francesa oiseau, donde ni uno solo de los sonidos de la palabra hablada (wazó) está representado por su signo propio: de la imagen de la lengua no queda nada.

Ccuanto menos representa la escritura lo que debe representar, tanto más se refuerza la tendencia a tomarla por base; los gramáticos se encarnizan en llamar la atención sobre la forma escrita.

Cuando se dice que es necesario pronunciar una letra de tal o de cual manera, se toma la imagen por el modelo. Para que oi (en francés) se pudiera pronunciar wa, tendría que empezar por existir por sí mismo. En realidad es wa lo que se escribe oi. Para explicar tal extravagancia se añade que en este caso se trata de una pronunciación excepcional de o y de i; y esto es otra vez una expresión falsa, ya que implica una dependencia de la lengua frente a la forma escrita.

Lo que fija la pronunciación de un vocablo no es su ortografía, es su historia. Su forma, en un momento dado, representa una etapa de la evolución que está forzado a seguir, evolución regulada por leyes precisas. Cada etapa puede ser fijada por la precedente. Lo único que hay que considerar, y lo que más se olvida, es la ascendencia de la palabra, su etimología.

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La fonología

La fisiología de los sonidos se suele llamar fonética. Este término nos parece impropio, y lo reemplazamos por el de fonología. La fonética es ciencia histórica, que analiza acontecimientos, transformaciones, y se mueve en el tiempo.

La fonología está fuera del tiempo, ya que el mecanismo de la articulación queda siempre semejante a sí mismo. Es una disciplina auxiliar y se refiere solo al habla.

LA ESCRITURA FONOLÓGICA

El lingüista necesita ante todo que se le proporcione un medio de representar los sonidos articulados capaz de suprimir todo equívoco.

¿Cuáles son los principios de una escritura fonológica verdadera?

Una escritura fonológica debe procurar representar con un signo cada elemento de la cadena hablada.

Informationen

Beschreibung
CAPÍTULO I - OJEADA A LA HISTORIA DE LA LINGÜÍSTICA CAPÍTULO II - MATERIA Y TAREA DE LA LINGÜÍSTICA CAPÍTULO III - OBJETO DE LA LINGÜÍSTICA
Erstellt von
Lourdes Torres · Jun 2016
Aktualisiert
1 Nov 2016
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