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América Latina, el Caribe y Europa: Política, cultura y
economía
Una perspectiva política, es decir, a partir del futuro
Regular la economía
La centralidad de la cultura
Cambiando la Geografía
Las partes que constituyen el mundo globalizado son muy diferentes entre sí, ya sea en cuanto al modo como las economías se insertan en los territorios y culturas, como también se relacionan con las estructuras sociales, jurídicas y políticas de las respectivas sociedades.
Las naciones son, pues, diferentes y desiguales; sin embargo están más interdependientes.
Integrada y más independiente, la economía mundial exige, a cada país, ganancias de escala que permitan lograr la dimensión sin la cual se corre el riesgo de irrelevancia.
La globalización no disminuyó la importancia de esta escala supranacional regional, por el contrario, la ha valorizado.
Según las proyecciones, en
2050 la UE incluirá menos de 500 millones de personas y América Latina y el Caribe, juntos, casi 800 millones.
La relación económica más fuerte entre estos países puede reforzar la centralidad geoeconómica del Atlántico, en toda su extensión y mejorar la regulación de la inversión y del comercio internacional.
Se necesita de complementar y de contrabalancear la conexión trasatlántica a Norte con la conexión entre Europa, América Latina y el Caribe.
Hay distintas formas de promover la conexión entre europeos y latinoamericanos como: la Conferencia Iberoamericana, los acuerdos de cooperación económica y de movilidad académica entre la UE y América del Sur y el Caribe.
Los principales motores de la economía europea son la solides organizacional y tecnológica de las empresas, la estabilidad de los modelos de relaciones laborales y
de la concertación social, la combinación entre servicios públicos y el sector privado, la dimensión del mercado interno y la vinculación al comercio internacional.
La conclusión de los acuerdos de comercio en inversión entre la Unión Europea y el Canadá y entre la Unión y los Estados Unidos reforzará esa centralidad.
La centralidad del Atlántico es la centralidad de un orden político fundado en la combinación entre la democracia liberal, las aspiraciones populares
y el bienestar social.
Se hablan también temas importantes como: temas tan importantes como los derechos sociales, las soberanías nacionales, la causa de los pueblos indígenas, las condiciones efectivas de igualdad, ciudadanía y participación política.
Si el racionalismo de la modernidad europea fue y es crucial para la exploración plena de las enormes potencialidades que la naturaleza y los hombres nos ofrecen, no es menor el cruzamiento que algunos dicen posmoderno por anticipación.
Necesitamos sobre todo, del mestizaje, de la hibridez, o sea, de la intersección de las diferencias y de la consecuente generación de nuevas y originales formas sociales.
El español y el portugués son hablados hoy aproximadamente por 700 millones de hablantes nativos, lo que hace de este espacio de inter-comprensión lingüística el más amplio del hemisferio occidental.
La cultura como: el patrimonio y las artes, la educación y la ciencia, la lengua y la comunicación, la artesanía y el turismo, la erudición y la economía creativa debe ser primordial y un factor esencial.
Un modelo más rico de relaciones internacionales pueda emerger desde esa centralidad, conectando mejor a la cultura, al desarrollo, a la democracia, la paz y seguridad.
El Atlántico cuya centralidad geopolítica definiendo no es el único centro, sino que uno de los centros del sistema internacional. Este sistema, para que pueda ser más equilibrado, debe de girar en torno a varios ejes y organizarse en varios centros.
La relación entre Europa, el Caribe y América Latina es una de esas formas de administrar las determinaciones y concretar posibilidades.
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- Flowchart on Untitled, created by Isabel Cartuche on 15/03/2021.
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- Isabel Cartuche · Mar 2021
- Updated
- Mar 15, 2021
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