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El Pecado
La Humanidad del pecado
Terminología Bíblica
La imagen de Dios
El plan divino para la humanidad
El pecado y la imagen De Dios
Algunos teólogos han establecido una distinción entre “imagen” y “semejanza”: la imagen indicaría gracias naturales unidas a una mente racional y el libre albedrío, los cuales perduraron después de la caída; la semejanza aludiría a la justicia original con la vida del Espíritu, que se perdió después de la caída, pero que puede recuperarse mediante la gracia.
Los seres humanos son materia, y sin embargo, están por encima de la materia; son criaturas, y sin embargo están por encima de las criaturas; llevan la imagen de Dios, pero no son Dios.
La imagen de Dios debe enten- derse en relación con esas características de ser y de relacionarse con las cuales el Señor decidió compartir parte de sí mismo.
como hijo de Dios, un estatus de calidez, intimidad y crecimiento que ningún otro ser creado puede tener.
Relación divino humana
Ser santo, ser moralmente recto, amar la justicia, vivir y relacionarse sobre la base del amor, ser justo y equitativo, elegir la armonía con todo lo que es bueno y hermoso, ser creativo y obedecer las leyes del Creador, comprender lo que es divino y evitar lo que está en desacuerdo con la voluntad de Dios
La adoración exclusiva y la entrega total a Dios están presentes en toda la Biblia, y el Creador las exige celosamente para sí.
La adoración es simplemente dar a Dios lo que es digno de él: una alabanza sin reservas, una obediencia incondicional y una gratitud absoluta.
Dar a Dios el primer lugar en todo lo que pen- samos y hacemos, ver todo desde su propia perspectiva y no hacer nada sin considerarlo a él
Desechar todo lo que se interponga entre el yo y Dios y elegir, sin importar lo que cueste, su voluntad y su manera de obrar.
En primer lugar
En segundo lugar
la familia humana debía ejercer dominio sobre todo el orden creado.
el establecimiento y la continuación de su raza
“la imagen de Dios” denota sino también una responsabilidad hacia la adoración y la confraternidad que fluyen de esa afinidad.
¿Qué ocurrió con la imagen de Dios?
la humanidad no la ha perdido por completo. Si bien no podemos negar que el pecado ha causado una vasta degeneración en todos los sectores de la vida del ser hu- mano, tanto individual como colectivamen- te, no podemos concluir que el pecado haya destruido totalmente la imagen de Dios.
La humanidad fue creada para vivir en la elevada condición de amistad con Dios y en una relación armoniosa unos con otros. Pero el pecado se entrometió, interrumpió la confraternidad divino-humana, y envenenó la relación entre los miembros de la comunidad humana.
A.T.
Jattâ'th
El sustantivo jattâ’th aparece unas 293 veces en el AT.
Su raíz verbal básicamente significa "no alcanzar la marca" como cuando se lanza una flecha.
or tanto, jattâ’th denota el pecado como un acto o una actitud que hace que una per- sona no alcance la marca esencial y esperada para mantener la correcta relación entre el ser humano y Dios.
El pecado es una ruptura de la relación del ser humano con Dios.
`Âwôn
Ocurre unas 229 veces.
casi siempre con el significado de iniquidad ante Dios.
Hace referencia a algo torcido, fraudulento, falso, insolente, vanidoso.
El pecado es aquello que desvía del camino recto de Dios y comprende una conducta perversa.
Pesha`
ocurre unas 135 veces
Significa una violación deliberada, premeditada e intencional de una norma o un principio.
Teológicamente una forma más grave de pecado.
tan grave que sólo un “amor” abnegado y eterno puede cubrir la rebelión representada por el vocablo
Resha`
aparece 30 veces en el AT.
Significa "desasosiego" e "inquietud".
El término literalmente significa desencajado estar suelto.
Se usa este término para denotar el sentido de impiedad, y por tanto culpabilidad de un delito.
N.T.
Hamartía
término empleado con mayor frecuencia para referirse al pecado, cerca 175 veces
En el griego clásico, la palabra casi siempre se usa para indicar un fracaso negativo y no tanto una transgresión definida.
Hamartía connota el fracaso deliberado de un individuo en alcanzar la norma de Dios
Pablo casi personaliza hamartía diciendo que reina y señorea sobre nosotros, y que nos hemos convertido en sus esclavos.
Parakoé
La palabra aparece 3 veces y generalmente se traduce en el NT como “desobediencia”
Significa "dejar de escuchar”, o “no estar dispuesto a escuchar”.
En otras palabras el pecado significa, cerrar los oídos a Dios.
Parábasis
El NT usa parábasis 7 veces
Significa "ir a otro lado", “pasar más allá” y, por tanto, ir a un territorio prohibido.
El sustantivo describe un rompimiento deliberado de la ley, la violación de un mandamiento, ir a una zona prohibida. Por tanto se traduce como “transgresión” (Rom. 4:15; Gál. 3:19) o “desobediencia”
Paráptoma
se usa 23 veces, indica “caer cuando se debiera estar parado”
Significa una falta y te se traduce como “ofensa” y transgresión
Anomía
Anomía aparece 14 veces en el NT
Sugiere desprecio o violación de nómos, la ley. La mayor parte del tiempo la RVR 60 la traduce como “iniquidad”, “maldad”.
“transgresión de la ley” o “ilegalidad, anarquía”
Adikía
Adikía conlleva el sentido ético de “injusticia” o la ausencia de justicia, y se traduce como “impiedad” y “extravío”.
Se equipara hamartía con adikía.
ANTERIOR AL SER HUMANO Y ANGÉLICO
De acuerdo con Juan, “el diablo peca desde el principio” (1 Juan 3:8).
Los ángeles, al igual que los seres humanos, fueron creados buenos, pero tuvieron una caída.
La Biblia guarda silencio con respecto a cuándo comenzó esa guerra y cuándo Satanás y sus ángeles fueron arrojados del que ocurrió antes de la creación de Adán y
Ninguna doctrina sobre el pecado puede estar completa sin entender el tema del gran conflicto.
el pecado de los ángeles caídos fue la insatisfacción con su condición y su deseo de ser como Dios.
Por su misma esencia, la relación Creador-criatura tiene una demarcación innata.
La caída de la Humanidad
Un Acto histórico
Un acto responsable
El respaldo que el NT le da a Génesis 3 no podemos desecharla como mito o considerarla irrelevante al querer entender la naturaleza del pecado.
Para Pablo, nada de lo que hay en Génesis o en el NT es un mito. el pecado, la serpiente, la justicia, Adán, Eva, Cristo, Satanás, la salvación y la resurrección; todos son reales.
La prueba de Adán y Eva era necesaria para probar su amor y lealtad a Dios y permitirles crecer y madurar en carácter.
Si hubiesen resistido exitosamente la tentación, el resultado habría sido la vida y la felicidad eternas.
No podía responsabilizarse a Dios por el acto de desobediencia de Adán y Eva y por su decisión de rechazar a Dios. Fue un acto de rebelión voluntaria y deliberada. En eso consistió su pecado.
Un acto Espiritual y moral
colocar la voluntad propia en lugar de la voluntad de Dios como la ley última de la vida. Por tanto, el pecado no debe considerarse simplemente una falta moral, un fracaso espiritual, una traición momentánea, una privación o un acto de desobediencia.
El pecado es todo esto, pero en esencia dirige al ser humano a elegir como su dios a alguien o algo diferente del Creador. El pecado es un sustituto espiritual.
La tentación y la caída
El pecado de Adán y Eva no radica en su condición de seres creados sino en intentar cruzar el límite para salirse de esa condición y llegar a ser iguales al Creador, sugerencia que la serpiente puso delante de ellos.
La tentación en sí misma no es excusa para el pecado.
Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?’ ” (Gén. 3:1). La pregunta es una invitación a dudar y a poner en tela de juicio el mandato de Dios. Cuando esto sucede, el pecado ya ha echado raíz, porque antes de convertirse en un acto se expresa en duda e incredulidad.
El relato de la caída señala que la desconfianza en Dios precedió al acto de pecar.
Adán y Eva aprendieron dolorosa pero seguramente que el pecado es un amo cruel.
El Origen del pecado
Naturaleza y Escencia del pecado
Como Rebelión contra Dios
Un análisis del origen del pecado en el cielo y en el Edén denota claramente que el pecado comenzó como una rebelión contra Dios y su voluntad.
Como relación quebrantada
En una rebelión tal, tanto hamartía (el pecado como fracaso) como anomía (el pecado como ilegalidad) se combinan para desafiar y transgredir la voluntad de Dios (1 Juan 3:4).
El pecado como rebelión fracturó la relación que existía entre Dios y Adán y Eva.
La separación entre Dios y los seres humanos produce un estado de culpa
La culpa como experiencia emocional lleva a la pérdida de paz, la desdicha interior y la autocompasión
Además, la relación quebrantada por el pecado no sólo impacta vertical y horizontalmente, sino también internamente.
Quebrantado internamente, el pecador encuentra que tiene una contradicción relacional en su interior.
Esta condición de miserable impotencia es el resultado final de la relación quebrantada.
Como Estado
La carne no es simplemente el cuerpo; la ley del pecado no es simplemente una serie de reglas. La carne es la naturaleza humana apartada de Dios; la ley del pecado es el estado de rebelión contra Dios. Es esta naturaleza y este estado, en perpetua rebe- lión contra Dios y queriendo arrojar a Dios de la vida del ser humano, lo que constituye al pecado como un estado.
Como clase especifica de mal
El pecado es un mal que afecta la relación vertical con Dios, la relación horizontal con los seres humanos y la relación interna con uno mismo.
Es una rebelión activa contra Dios por parte de Adán y Eva en el ejercicio de su libre, pero equivocada, elección.
Los actos específicos de pecado se manifiestan en diferentes actos de comisión y omisión.
el pecado no es resultado de la ignorancia humana, ineptitud racional o limitación humana, sino un acto de elección mediante el cual se desafía, desobedece y se deja de alcanzar la ley de Dios para la existencia del ser humano.
Como Norma que no se alcanza
Cualquier intento por reemplazar la voluntad y la ley de Dios e imponer las nuestras significa no alcanzar las. expectativas divinas y, por tanto, es pecado.
Como un poder exclavizante
El pecado es el poder, nosotros los dominados, de manera que no somos nosotros los que gobernamos al pecado, sino que el pecado nos gobierna a nosotros.
Quienes han aceptado la muerte de Jesús ya no son “más esclavos del pecado” (Rom. 6:6).
Como descuido del deber
“El que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, comete pecado” (Sant. 4:17).
Consecuencias del pecado
Para Adan y Eva
Ellos perdieron su inocencia. Les sobrecogió un sentimiento de temor, vergüenza y culpa de tal manera que no pudieron gozar del privilegio que una vez tuvieron: la comunión cara a cara con Dios
Para la raza humana
Quizá la consecuencia más devastadora del pecado para la raza humana es el po- der de separar a los seres humanos de Dios, y hacerlos presa de espirituales
La consecuencia final del pecado para raza humana es la muerte
Consecuencias para el mundo físico
Desde ese momento vastos cambios han ocurrido en el mundo físico. Las espinas y los cardos (Gén. 3:17, 18), la repercusión del diluvio (7:12), el desierto y los lugares desolados, el clamor de la tierra por liberación (Rom. 8:19-22) son algunas de las ilustraciones que la Biblia usa para describir el impacto del pecado en el mundo. El mar turbulento, la tierra que tiembla, las inundaciones, la sequía, el hambre y la pestilencia no estaban dentro del plan original de Dios para la Tierra.
Consecuencias para Dios
el pecado tiene la audacia de acusar a Dios de que él lo originó.
Dios es enfrentar el desafío del usurpador, el maligno.
La Extensión y Eliminación del pecado
Extensión del pecado
El Efecto Cósmico del pecado
muestra la lucha entre la justicia y el pecado, entre Cristo y Satanás. La batalla por la raza humana perdida es real. Tanto Dios como Satanás tienen parte en ella.
La universalidad del pecado
Toda la raza humana vive una triple rebelión relacional causada por el pecado: rebelión contra Dios, rebelión entre los seres humanos y rebelión dentro de uno mismo
El pecado es tan vil y universal que Dios ha abandonado a los seres humanos a sus corazones llenos de lujuria e “inmundicia”, a “pasiones vergonzosas”, a “una mente depravada para hacer lo que no conviene”
Transmisión del Pecado
El pecado produce una separación entre Dios y la humanidad. Debido al pecado de Adán hemos heredado esta separación de Dios y mucho más: propensión al pecado, tendencias hacia el mal, apetitos pervertidos, moralidad degradada y degeneración física. La tendencia al pecado o la tentación de pecar no constituyen peca- do. Ninguno de los dos constituye una rebe- lión contra Dios. Ceder al pecado y cometer un acto pecaminoso, quebrantando así la ley divina, nos separa de Dios y nos hace culpables delante de él.
La muerte como castigo
La Ira de Dios
La ira de Dios se origina en su santidad y justicia, en respuesta a su aversión al pecado.
Como el pecado es universal, su ira también es universal.
La ira de Dios es la reacción natural del amor santo de Dios contra el pecado.
La Justicia de Dios
La justicia de Dios requiere que él cumpla la sentencia de muerte que recae sobre la desobediencia
Los seres humanos nacen en un estado de separación de Dios, la fuente de vida.
La erradicación del pecado
La erradicación del pecado fue posible mediante la muerte propiciatoria de Jesús (Heb. 9:26) fue la manera en que Dios trató el problema del pecado.
La cruz donde se ofreció en sacrificio supremo fue la manera en que Dios trató el problema del pecado.
La erradicación final del pecado en el universo se reserva para el futuro, después del milenio, en el día del Señor cuando “los cielos pasarán con gran estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas”
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- Flowchart on Untitled, created by Gerson Eleazar Arias García on 10/04/2023.
- Created by
- Gerson Eleazar Arias García · Apr 2023
- Updated
- Apr 29, 2023
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