Las capacidades son:
La capacidad de trabajar con otros: supone intervenciones sistemáticas y sostenidas en el tiempo para potenciar las posibilidades Y respetar los distintos puntos de vista, conjugar esfuerzos para un objetivo común en una tarea propuesta o decidida para los niños. Proponer trabajos en parejas, grupos pequeños que potencian la autonomía de los niños, el trabajo colaborativo y respeto a la diversidad (propósitos formativos).
La capacidad de compromiso y responsabilidad: lleva implícitas intervenciones didácticas que sostiene límites que definen un clima socioemocional favorecedor para todos los niños potenciando el andamiaje afectivo y amoroso en la construcción progresiva de vinculaciones respetuosas.
Capacidad de resolver problemas: implica el diseño de propuestas de enseñanza que desafían los conocimientos disponibles de los niños en situaciones reales, evitando las intervenciones explicitadas como problemas con respuesta fija sobre predeterminadas, sin provocar ninguna movilización de saberes y/o estrategias de resolución. Para poder intervenir didácticamente es necesario conocer y comprender los intereses y saberes de los niños, observarlos en distintos contextos didácticos.
La capacidad de desarrollar el pensamiento crítico: Desarrolla propuestas de enseñanza que potencien el inicio de valoraciones y decisiones creativas que puedan sostenerse en fundamentaciones cada vez más ajustadas las cuales progresivamente se complejicen sobre situaciones de índole personal y/ o social.
La capacidad de comunicarse: Supone la capacidad de expresar las propias ideas o sentimientos y de producir información referida a hechos o conceptos, de manera oral y escrita, atendiendo al propósito y a la situación comunicativa. Comprender, escuchar, y expresar deseos, sentimientos, hechos y opiniones, en la interacción con otros, requiere de propuestas de enseñanza que promuevan ambientes alfabetizadores en un sentido amplio, que potencien el aprendizaje de las distintas posibilidades de expresión.
La capacidad de aprender a aprender: La posibilidad de iniciar, organizar y sostener el propio aprendizaje exige contextos didácticos sistemáticos para la promoción de un desempeño autónomo, en ambientes en los que los niños puedan acceder a recursos, materiales, que propongan múltiples formas de abordar las situaciones que se presentan.