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Apuntes

DESCARTES

Maria Jesus Bustos Garcia Español 17 páginas

Contenido del apunte (17)

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DESCARTES

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INDICE:

1. Contexto cultural y filosófico.

2. El método cartesiano: Segunda parte del “Discurso del Método” e Ideas para su justificación.

3. La estructura de la realidad: la teoría de las tres sustancias. Cuarta parte del “Discurso del Método” e Ideas para su justificación.

3.1. La duda metódica: procedimiento cartesiano para llegar a la primera verdad.

3.2. La primera certeza y el criterio: “pienso, luego existo”.

3.3. Las ideas.

3.4. La demostración de la existencia de Dios.

3.5. La demostración del mundo (res extensa).

4. Relación con otra posición filosófica.

5. Actualización del tema: matematización y desarrollo científico y técnico. El mecanicismo cartesiano y el problema mente-cuerpo.

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Descartes en 3 minutos (Enclavar)

1. Contexto cultural y filosófico

En 1637 se publica en Holanda el Discurso del método para dirigir adecuadamente la razón y buscar la verdad en las ciencias.

Hacia la mitad del siglo XVI comienzan en Europa una serie de crisis, que van a recorrer todo el siglo XVII, que se corresponden en el plano social con el desarrollo de la burguesía y en el plano ideológico con la necesidad que se experimenta de una nueva concepción del mundo basada en el concepto de razón. Esta crisis supuso la caída definitiva de los fundamentos de la Europa Medieval, ya iniciada con el Renacimiento y el establecimiento de los nuevos pilares sobre los que se construirá la Europa Moderna.

Sin embargo, el desarrollo del pensamiento cartesiano se enmarca en el proceso abierto en el Renacimiento con el antropocentrismo, la consolidación del humanismo y el desarrollo de la ciencia, que supuso la reacción contra los fundamentos de la escolástica y contra la autoridad de la fe como fuente de conocimiento. Se exalta el valor de la razón frente a la autoridad de libros y maestros, y se fomenta de esta forma el desarrollo científico.

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Estos descubrimientos llevan a una modificación de la concepción de la concepción del mundo y ahondan el enfrentamiento entre los partidarios de la teoría de Aristóteles y los partidarios de las de Copérnico.

La primera influencia viene de aquellas filosofías de la antigüedad griega que resurgieron en el Renacimiento, y más concretamente del escepticismo, que rechaza, y del estoicismo, que admite en sus reglas provisionales de la moral. El representante como Michel de Montaigne de Francia, sostuvo la imposibilidad de encontrar nuevos referentes sólidos para alcanzar la verdad.

El racionalismo ve en el pensamiento, en la razón que posee ideas innatas, la fuente principal del conocimiento humano. Cuando la razón juzga que una cosa tiene que ser así y no puede ser de otro modo, nos encontramos con un verdadero conocimiento. En cambio el empirismo defiende que todos nuestros conceptos, incluso lo más generales y abstractos, proceden de la experiencia.

OBRAS DESCARTES

En el ámbito de la cultura tenemos dos fenómenos opuestos:

Barroco: expresa la crisis rompiendo el equilibrio y la armonía renacentistas, exaltando el exceso y la desmesura. Los edificios se hacen más dinámicos mediante el aumento de la curvatura, las imágenes adoptan posturas forzadas y en pintura se resalta el contraste cromático. Todo es cambio, mutación, no hay nada estable. La realidad se reduce a apariencia. En relación con la fugacidad del tiempo aparece la máquina más identificativa de esta época: el reloj.

Clasicismo: propugna la imposición de una ley y orden racional, claridad y la sencillez, que era lo que buscaba Descartes, frente a las distorsiones y excesos del Barroco. Rechaza la sensibilidad sobreexcitada del barroco y pretende el sometimiento de la imaginación a la razón.

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2. EL MÉTODO CARTESIANO. Segunda parte del discurso. Ideas para la justificación

Realiza una comparación: todo el saber de su época es como un edificio en ruinas que no merece la pena intentar restaurar. Hay que derribarlo y construir uno nuevo. El proyecto cartesiano supone:

a) Una reconstrucción del saber desde sus raíces.

b) La unificación de todas las ciencias en una sola.

Lo anterior es posible, según Descartes porque:

Existe un método universal, único para todas las ciencias.

Todas las ciencias forman una unidad orgánica. "Toda la ciencia es como un árbol, cuyas raíces son la metafísica, el tronco es la física y las ramas que salen de este tronco o son todas las demás ciencias, las cuales se pueden reducir a tres principales: la medicina, la mecánica y la moral”.

Podemos considerar a la filosofía de Descartes como una filosofía de la cautela, de precaución para no caer en los errores del pasado.

DIAGRAMA DESCARTES

El comienzo de la edad moderna se caracteriza, por la búsqueda de un método nuevo. Esta búsqueda es la expresión de una situación de crisis. La escolástica se mostró incapaz de explicar algunos hechos de la naturaleza que fueron descubriéndose y seguridad del conocimiento general sobre el mundo y los hombres. El criterio de verdad del que fundamentalmente se servían los escolásticos era el de autoridad. Pero ahora la razón no reconoce más autoridad que ella misma.

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Orígenes del método

Los tres saberes más significativos: la lógica, el análisis de los geómetras y el álgebra.

De la lógica critica tres cosas:

1ª La argumentación lógica (los silogismos), no sirven para aumentar el conocimiento, son incapaces de descubrir verdades nuevas.

2ª La lógica se puede utilizar, como hace Raimundo Lulio en su Arte General o Ars Magna, para hablar sin fundamento de lo que no se sabe.

3ª La lógica está mal organizada, combinando reglas correctas y adecuadas, con otras inadecuadas o innecesarias. Bacon por su parte dirá en el Novum organum que sirve más para consolidar errores que para inquirir la verdad, y que es más perjudicial que útil.

El método que usaban los escolásticos era el silogismo aristotélico, que consistía en deducir una conclusión a partir de una premisa general y de otra particular. El álgebra se centra sólo en el uso de reglas y cifras. La razón, como facultad de distinguir lo falso de lo verdadero. Las ciencias están ligadas entre sí, de modo que es más fácil aprenderlas todas juntas que una sola, y se extravía el que trata de conocer una sola ciencia diversificando su razón.

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Definición del método

Es el conjunto de “reglas ciertas y fáciles, gracias a las cuales el que las observe exactamente no tomará nunca lo falso por verdadero.

Reglas del método

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¿En qué se inspiró para elaborar su método?

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La matemática es la única ciencia que logra alcanzar demostraciones ciertas y evidentes. El optimismo racionalista: la fe en la capacidad de la razón.

Frente a todas las demás enseñanzas recibidas, a las que considera cuando menos confusas, si no falsas, Descartes sólo encuentra verdad en los conocimientos matemáticos. Considera que lo que hace verdaderos los conocimientos matemáticos es el método empleado para conseguirlos. No es que haya en las matemáticas una estructura que hace inevitablemente verdaderos sus conocimientos sino que es el método que utilizan los matemáticos lo que permite conseguir tan admirables resultados.

El método a las matemáticas funciona de una forma brillante, obteniendo el primer éxito con la geometría analítica.

Ha obtenido dos ventajas:

Es un método racional, que sólo usa y en todo momento la razón.

Permite a la mente entender las cosas con más claridad y distinción.

Las matemáticas se partía de verdades simples y fáciles de conocer.

Establecer la certeza de los primeros principios será el objetivo de la Cuarta parte del Discurso.

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3. La estructura de la realidad. La teoría de las tres sustancias (Cuarta parte del "Discurso del método)

El título de la cuarta parte del Discurso del método, “en la que se exponen las razones que permiten establecer la existencia de Dios y del alma humana, que constituyen los fundamentos de la metafísica”.

Distingue tres ámbitos de la realidad: Dios o Sustancia infinita, el yo o sustancia pensante y los cuerpos o sustancia extensa.

La duda es, teorética, ya que inicialmente no afecta al ámbito moral y es universal porque puede aplicarse a todos los conocimientos teóricos.

Se trata de una duda metódica, usada como medio para obtener la verdad. Además de metódica es una duda universal, porque aquello de lo que se duda es la totalidad de nuestros conocimientos.

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3.1. La duda metódica: procedimiento cartesiano para llegar a la primera verdad

Para el Racionalismo el entendimiento ha de encontrar en sí mismo las verdades fundamentales (ideas innatas) a partir de las cuales sea posible deducir el ideal deductivo. Este punto inicial ha de ser una verdad absolutamente cierta sobre la cual no sea posible ejercer la duda. La búsqueda de este punto inicial exige la tarea previa de eliminar todos los conocimientos, ideas y creencias que no aparezcan como absolutamente ciertos, por lo que hay que eliminar todo aquello de lo que sea posible dudar.

Radicalidad de la duda: la duda es progresiva, pues en ella distinguimos cuatro niveles de amplitud y radicalidad:

Dudar de los sentidos nos permite dudar de que las cosas sean cómo las percibimos, no de que existan tales cosas.

La imposibilidad de distinguir el sueño de la vigilia. Le hizo suponer que todos los conocimientos que pudiera haber conseguido su mente tuvieran el mismo valor que las ilusiones de sus sueños.

Afirmará posteriormente que no sólo Dios garantiza el criterio de verdad, sino también la certeza de las matemáticas, cuyas demostraciones, siempre que se muestren claras y distintas, serán verdaderas.

La hipótesis del genio maligno, permite extender la duda a todo el ámbito del saber.

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3.2. La primera certeza y el criterio: "pienso, luego existo". Críticas al cogito cartesiano.

“COGITO, ERGO SUM”, que es una verdad tan firme que ni las más extravagantes de las dudas escépticas podrían atentar contra ella. Puedo dudar de la existencia de lo que veo, imagino o pienso, pero no puedo dudar que lo esté pensando y que, para pensarlo, tengo que existir.

Lo único cierto con precisión es que yo soy una cosa que piensa, por tanto, un “sujeto” cuyo ser es “pensar”, que es su naturaleza, esencia o atributo. El yo es el alma, que define esencialmente al ser humano y, a su vez, el alma se define por ser pensamiento.

Análisis del yo pienso y consecuencias.

FICHA

Sustancia es fundamental: es una cosa que existe de tal modo que no necesita de ninguna otra cosa para existir.

El cogito es el primer principio en el orden subjetivo. Descartes descubrirá que el yo depende de Dios, el primer principio en el orden del ser. La primera certeza encontrada es el yo, no Dios. El objetivo último de la filosofía cartesiana al afirmar que alma (pensamiento) y cuerpo (extensión) constituyen sustancias distintas es salvaguardar la autonomía del alma respecto de la materia.

La primera verdad y la primera certeza es también el prototipo de toda verdad y de toda certeza, es decir, es el criterio de todo lo que hayamos de considerar como verdadero en adelante.

Hay una grave consecuencia que se deriva del planteamiento cartesiano: el encierro del sujeto dentro de sí mismo. Esto podríamos resumirlo con el término solipsismo. La única verdad que se ha salvado de la duda es la existencia de la propia actividad intelectual, la autoconciencia.

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3.3. Las ideas

El yo sólo existe como ser pensante, que tiene ideas. Ya tenemos una proposición absolutamente verdadera por ser indudable y un criterio de verdad preciso y claro. Con estos instrumentos Descartes deberá elaborar todo su sistema filosófico.

Cuenta con dos elementos: el pensamiento como actividad y las ideas que piensa el yo.

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Ideas

Clases de ideas

CLASES DE IDEAS

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3.4. La demostración de la existencia de Dios

El problema que trata de resolver será la demostración de la existencia de Dios mediante tres argumentos: dos causales y el tercero ontológico. Tiene que partir de la evidencia de la propia existencia como cosa pensante y sus ideas.

La idea que poseo de un ser perfecto debe ser explicada y, con el primer argumento causal, demostrará que Dios es la causa de dicha idea, ya que sólo puede haber sido causada en el yo por un ser que tenga tanta realidad formal como realidad objetiva tiene su idea correspondiente. Por ejemplo, la idea de ser bueno no puede estar causada por lo que carezca de bondad. Ahora bien, la sustancia pensante es imperfecta porque duda. Pero entre sus ideas se encuentra la idea de ser perfecto.

Dios causa mi idea de ser perfecto. Analizando las ideas, puedo suponer que han sido inventadas por el yo. Si esas ideas son verdaderas, es decir, si les corresponde una existencia, su causa puede ser el yo. Si las ideas son falsas, la causa también puede ser el yo en cuanto que es imperfecto y puede equivocarse. Por tanto, la causa de esas ideas, el ser perfecto, existe.

Segundo argumento causal, “yo que posee ideas de perfecciones”. Si yo soy imperfecto, pero poseo ideas de cosas perfectas, entonces tiene que existir una causa que me haya hecho con tales ideas.

Demostrada la existencia de Dios, Descartes deduce su naturaleza o esencia, sin olvidar que Dios no es completamente cognoscible por mí, pues mi entendimiento es finito. No será un ser que dude o inconstante, pero sí será, omnisciente. El hombre es un ser compuesto de alma y cuerpo. Por tanto, Dios, que es un ser perfecto, será un ser simple, de manera que el resto de sustancias, lo imperfecto, es una continua creación divina.

Argumento ontológico de San Anselmo de Canterbury. Una característica de la idea de ser perfecto es la existencia del mismo. De lo contrario, dicha idea no sería la idea de un ser perfecto, pues la faltaría una perfección, su existencia.

René Descartes: Pruebas de la existencia de Dios. - Filosofía - Educatina (Enclavar)

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Crítica a la doctrina escolástica del conocimiento

La idea de Dios y del alma no son adventicias, pero tampoco, pueden haber sido inventadas por el yo. Son innatas. Pero, si aplicaran el método, se darían cuenta de que sus sentidos no ofrecen un conocimiento cierto, pues caen bajo los motivos de la duda.

La doctrina tradicional de la escolástica decía que el conocimiento de Dios por la sola razón estaba reservado a unos pocos, tras múltiples esfuerzos y con grandes errores. Según esta doctrina, todo el conocimiento nos viene a través de los sentidos. Tienen dificultad en conocer a Dios y la naturaleza del alma, porque se han equivocado de facultad cognoscitiva.

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Deducción de la existencia del mundo

Tercera deducción metódica. Una vez demostrada la existencia de Dios, deduce que, el mundo y la mente, es verdadero.

Lo primero que hace, es fundamentar la certeza del conocimiento sensible. Otra prueba de que Dios y el alma son mejor y más fáciles de conocer que lo sensible es que su conocimiento necesita del conocimiento de Dios. Aunque se tenga la "seguridad moral"de que el mundo existe, no se puede tener la "certeza metafísica" de su existencia hasta haber demostrado que Dios existe. Descartes no ha encontrado todavía ninguna razón que haga indudable la existencia del mundo, incluido su cuerpo.

Todas las ideas de la mente son verdaderas en cuanto proceden de Dios y por eso son claras y distintas. Es cierto que no todas las ideas que tenemos son completamente verdaderas; algunas de ellas son falsas o contienen alguna falsedad. Aquello que no es claro y distinto sino obscuro y confuso, no ha sido creado por Dios y proviene de la nada.

Si las pruebas de la existencia de Dios no son válidas, todo su esfuerzo cae por tierra. Dios, al ser perfecto y por lo tanto bueno, no puede habernos dado una mente sujeta a error acerca de materias que cree percibir con la máxima claridad. La respuesta de Descartes a este considerable problema ("círculo cartesiano”) parece consistir en que existen algunas proposiciones tan claras y tan sencillas que, incluso sin disponer de una garantía divina de la fiabilidad de la mente, se garantizan a sí mismas.

Los matemáticos se caracterizan por formular ideas "muy distintas" y precisas.

Lo importante para el conocimiento del mundo no es que estemos despiertos o dormidos. Lo importante es que aquello que conocemos se ajuste a la evidencia de la razón. Para Descartes el mundo existe, pero no tal como nos lo ofrecen los sentidos, sino tal como lo entiende la razón. Y esta nos representa el mundo como res extensa, que es una idea innata. Las ideas innatas son las más importantes, porque nos dan un conocimiento claro y distinto, ajustado a las exigencias de la razón. Les siguen las ideas adventicias que pueden tener claridad pero no distinción. Y las ideas facticias, cuya claridad depende de la imaginación y carecen de existencia real. No es posible que Dios, que es la Suma Verdad, nos pueda engañar. Luego el mundo existe.

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3.5 La demostración del mundo (Res extensa)

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El hombre nunca tendrá mayor certeza del conocimiento de los objetos materiales que la que ha conseguido con respecto a Dios, porque siempre existe la posibilidad de que aquello que creemos conocer con certeza sea la ilusión de un sueño.

Hay una facultad que recibe las ideas de las cosas corporales. El pensamiento no es la causa de ellas, pues no soy más que una cosa que piensa y se me presentan en mí aun en contra de mi voluntad, ni Dios puede engañarme poniendo en mí tales ideas provenientes de los cuerpos. Por tanto, deben existir las realidades materiales, o cuerpos, que producen en mí tales ideas.

Las cualidades primarias de Galileo, Descartes las considera realmente como propiedades de las realidades corpóreas. También existen las cualidades secundarias, que son subjetivas, porque están en nosotros pero nos orientan en nuestra relación vital con los cuerpos; el color, el olor, el sabor, el sonido, etc.

Dios sólo garantiza la existencia de un mundo constituido exclusivamente por la extensión y el movimiento (cualidades primarias). A partir de estas ideas de extensión y movimiento se puede para Descartes deducir la física y las leyes generales del movimiento, de corte mecanicista que incluye tanto a los cuerpos inorgánicos como a los orgánicos, que se rigen por las leyes universales y necesarias del movimiento.

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4. Relación con otra posición filosófica: Descartes-Ortega y Gasset

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La filosofía de Ortega se construye, frente al modelo de razón propuesto por el racionalismo de Descartes.

Lo hace en dos frentes:

En su oposición a la importancia concedida por Descartes al sujeto del conocimiento.

En su oposición a la sobrevaloración cartesiana de la razón frente a la vida.

De estas oposiciones y con las desarrolladas por Ortega a otras posturas filosóficas, surgirán sus doctrinas perspectivística y raciovitalista.

Ortega, considerando las líneas esenciales de la filosofía, considera que ha transcurrido por dos etapas, que surgen como respuestas ante la relación entre razón y ser, entre lo subjetivo y lo objetivo: realismo e idealismo. El realismo es una filosofía que se construye exclusivamente en torno a las cosas.

Por el contrario, la postura idealista por Descartes, es la nueva actitud vital y filosófica que transcurre desde el Renacimiento hasta el siglo XX. Surgió en su momento como una crítica y superación del realismo. El idealismo es una filosofía que se construye exclusivamente en torno al sujeto.

Frente a este antagonismo, para Ortega lo auténticamente real es el yo y las cosas, actuando con y sobre ellas, preocupado por ellas, pensando en ellas. La relación y el trato entre el yo y las cosas es lo que Ortega entiende por “vida”, que es la realidad radical, es el “absoluto conocimiento” y todo se encuentra referido a ella para poder tener sentido. Sólo desde esta realidad básica, de la que brotan todas las cosas que nos pasan, se puede entender al ser humano y al mundo en el que vive.

Tanto el realismo como el idealismo caen en el mismo error, son la cara y cruz de la misma falsa moneda, al ignorar la vida como realidad radical, como coexistencia en un mismo plano del yo y las cosas, de lo subjetivo y lo objetivo. En concreto, el racionalismo cartesiano, verdadero iniciador del subjetivismo, disuelve el mundo exterior a favor del yo, de la “sustancia pensante”. La realidad radical, la verdad básica sobre la que se ha de construir la reflexión filosófica, no puede ser por más tiempo el cogito hermético de Descartes, el pensamiento aislado, sino el pensamiento con las cosas, el yo viviendo con las cosas, es decir, la vida, mi vida. Por ello, el idealismo cartesiano es una filosofía que “va contra la vida”.

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Para Ortega, vivir es razonar, necesita antes una toma de contacto con la realidad en la que nos encontramos. Pero, como la vida también es circunstancia, supone un punto de vista sobre el Universo.

Para Ortega, ni es válida la postura del racionalista dogmático, para el que la verdad es una, la suya, y pretende imponerla a los demás; ni tampoco es válida la del escéptico, que, ante la variedad de opiniones, concluye que no hay ninguna verdad.

La posición correcta es otra: la verdad tiene muchas caras, y dependiendo de la perspectiva desde la que miremos, nos ofrecerá aspectos distintos. Dicho de otro modo, lo falso es la utopía. Y éste es el principal error que comete Descartes en su concepción de la verdad, “error inveterado” lo llama Ortega, el ignorar el carácter plural e histórico de la verdad, la cual no puede ser ajena a la perspectiva vital e histórica desde la que se la concibe.

Ortega se ve forzado a criticar el vitalismo a favor de la vida, entendida como una vida que no puede ser vivida sin la razón. También se ve en la obligación de criticar al racionalismo en nombre de la razón. Ortega critica los excesos del racionalismo como postura filosófica, pero no critica ni rechaza la misma razón.

El planteamiento de Ortega, frente al de Descartes, busca un nuevo fundamento para la reflexión filosófica. La filosofía, si quiere ser auténtica guía de la vida, no puede construirse más tomando como referencia una razón abstracta, que tome como modelo el saber matemático; ha de hacerse desde la propia vida e historia humanas, y ése era, precisamente, el tema de su tiempo, a juicio de Ortega.

Ortega y Gasset en 3 minutos (Enclavar)

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5. Actualización del tema: matematización y desarrollo científico y técnico. El mecanicismo catesiano y el problema mente-cuerpo.

El Discurso propone un método y un criterio de verdad que son herederos de las matemáticas y de esta forma todas las ciencias conseguirán una certeza semejante. La matematización es una característica que desde entonces ha impregnado casi todos los ámbitos de la ciencia occidental. El conocimiento de las cosas se consigue cuantificándolas. El desarrollo de las ciencias sociales y humanas, se explican como consecuencia de la nueva visión del ser humano que vino con el cartesianismo.

Pero la matematización por sí sola no hubiera propiciado el desarrollo científico si no hubiera ido acompañada por la autonomía de la razón. Sólo una razón independiente de la religión puede llegar a la verdad. Descartes se convierte así en una referencia básica del proceso de laicidad. Esta separación entre razón y fe ha contribuido también a la aparición de posiciones ateas o agnósticas. Es evidente que el pensador francés no es ni una cosa ni otra, y que estas ideas no estaban presentes en su proyecto, ya que la razón llega a la certeza de Dios. Pero la modernidad ha perdido el optimismo racionalista y el hombre contemporáneo ya no cree poseer una razón tan poderosa como para afirmar de modo claro y distinto la existencia de Dios, es decir, el racionalismo optimista ha desembocado en un racionalismo agnóstico.

Las demostraciones de la existencia de Dios han caído en desuso.

El dualismo antropológico. El problema mente-cuerpo es una de las cuestiones más interesantes en la filosofía contemporánea.

Existen posiciones fisicalistas, que se oponen a esa distinción entre propiedades mentales y físicas, se definen como reduccionistas, pretenden dar una explicación de los procesos cerebrales en términos exclusivamente neurofisiológicos. La Teoría Neurocomputacional de la Mente, vinculada a los modelos conexionistas desarrollados en el campo de la I.A., y la doctrina filosófica que se suele asociar a ella, el Materialismo Eliminativo desarrolladas entre otros por Paul y Patricia Churchland, conforman la posición reduccionista en Filosofía de la mente.

Hay que tener en cuenta que una explicación mecanicista encajaría bien en el modelo de ciencia en el que Descartes pensaba. Si recordamos su imagen de la ciencia, que era un árbol cuyas raíces serían la metafísica, el tronco sería la física, y las ramas las distintas ciencias. Descartes dice que, estará completo cuando todas las ramas queden conectadas con el tronco. Este modelo de ciencia se podría reconocer como una posición reduccionista. Considerar al universo, incluso al ser humano como un complejo mecanismo era algo hacia lo que apuntaba la física mecanicista.

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Apunte sobre DESCARTES, creado por Maria Jesus Bustos Garcia el 14/03/2019.
Creado por
Maria Jesus Bustos Garcia · mar 2019
Actualizado
28 mar 2019
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