Etiología, diagnóstico y tratamiento de las infecciones cutáneas bacterianas de manejo ambulatorio
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Etiología, diagnóstico y
tratamiento de las infecciones
cutáneas bacterianas de
manejo ambulatorio
INTRODUCCIÓN
La piel es la primera barrera del organismo frente a los agentes externos y las infecciones cutáneas,
el motivo más frecuente de consulta en dermatología pediátrica.
Las infecciones cutáneas sin síntomas sistémicos que afectan a las capas superficiales de la piel se
tratan habitualmente con antisépticos o antibióticos tópicos
La antibioticoterapia sistémica se reserva para determi- nadas formas clínicas, formas extensas, de rápida progresión o
diseminadas, casos graves o con afectación del estado general, neonatos, celulitis- adenitis e inmunodeprimidos.
Principales cuadros infecciosos
Impétigo
Puede aparecer a cualquier edad
Se transmite por autoinoculación y por contacto directo o con objetos contaminados.
lesiones epidérmicas no cicatricia- les, bien delimitadas, generalmente en zonas expuestas.
Ampollosa
Causada por S. aureus productor de toxina exfoliativa
No ampollosa
Causada por S. pyogenes, S. aureus (solo o como coinfección) y, ocasionalmente, por estreptococos
de los grupos C y G
Manejo
En los casos leves no complicados pueden emplearse desinfectantes tópicos, mupirocina o ácido
fusídico cada 8 h, o retapamulina cada 12 h, durante 5-7 días. Si las lesiones son extensas o hay
síntomas sistémicos, se recomienda antibioticoterapia por vía oral con amoxicilina-ácido clavulánico,
una cefalosporina de primera o segunda generación, o cloxacilina
Dermatitis perianal bacteriana
eritema alrededor del ano causado por S. pyogenes o con menos fre- cuencia por S. aureus solo o
asociado al anterior
resenta un pico de incidencia a los 3-5 años de edad7 y predomina en los varones (70%)
puede asociar prurito, defecación dolorosa, estreñimiento, incontinencia por rebosamiento,
hematoquecia y fisuras
En los nin ̃os puede haber balanopostitis y en las niñas vulvovaginitis con secreción y disuria
Se cree que la transmisión es por contacto, ya sea por autoinoculación o por contagio intrafamiliar, en
especial si se comparte el agua de la ban ̃era10 o si algún familiar ha presentado faringoamigdalitis aguda
o dermatitis perianal
Uso de antibióticos sistémicos en todos los casos. Si no se dispone de test de diagnóstico rápido o este ha sido
positivo, se recomienda tratamiento con penicilina o amoxicilina oral durante 10 días, que pueden prolongarse
hasta 14-21 días según la evolución clínica. Si no hay respuesta tras un ciclo de amoxicilina, o si el test
diagnóstico ha sido negativo, y en espera del resultado del cultivo, puede usarse amoxicilina-ácido clavulánico
Infecciones de los folículos pilosos: foliculitis, forúnculo y ántrax
El principal agente causante de las infecciones de los folículos pilosos es S. aureus, seguido de los
bacilos gram- negativos.
Clínicamente son lesiones centradas por pelos en la cara, el cuello, las axilas o los glúteos, que van desde una pápula- vesícula
con base eritematosa, pasando por nódulos eritematosos pustulosos dolorosos, hasta placas eritematosas calientes y
dolorosas
El tratamiento es inicialmente tópico con mupirocina o ácido fusídico y en las formas recurrentes o
extensas que no respondan al tratamiento tópico se asociará amoxicilina- ácido clavulánico,
clindamicina, cefadroxilo, cefalexina o cefuroxima.
Para los forúnculos y ántrax, se recomienda aplicar calor local y valorar la realización de incisión y
drenaje quirúrgico.
Linfangitis aguda bacteriana
inflamación de los vasos linfáticos del tejido celular subcutáneo
S. pyogenes, S. aureus y Pasteurella multocida (P. multocida)
El tratamiento empírico en las formas leves a moderadas es la amoxicilina-ácido clavulánico o una
cefalosporina de primera o de segunda generación.
Erisipela
infección superficial que afecta a la dermis superior, el tejido celular subcutáneo y a veces al sistema
linfático, causada en la mayoría de los casos por S. pyogenes o estrep- tococos de los grupos B, C o G
Su comienzo es agudo, con una placa eritematosa de característicos bordes bien definidos y
ligeramente elevados. Ocurre con mayor frecuencia en los miembros inferiores y en la cara, y puede
asociarse con linfadenitis regional.
El tratamiento consiste en penicilina o amoxicilina por vía oral
Celulitis
infección aguda que afecta a la dermis y al tejido celular subcutáneo
Aparece como una placa eritematosa, caliente y dolorosa, con límites mal definidos, que en
ocasiones presenta flictenas, petequias o necrosis local y puede acompañarse de linfadenitis y
síntomas sistémicos
Está causada principalmente por S. aureus y S. pyogenes. Otros microorganismos menos frecuentes
son Streptococcus agalactiae y bacilos gramnegativos en neonatos y entero- bacterias en pacientes
inmunodeprimidos.
Debe recomendarse siempre el tratamiento antibiótico sistémico con buena cobertura frente a S.
aureus y S. pyogenes. En casos leves y bajo estricta vigilancia, puede considerarse la vía oral con
amoxicilina-ácido clavulánico, cloxacilina, cefadroxilo, cefalexina, cefuroxima o clindami- cina.
Sobreinfección de heridas por mordedura o punzantes
La mayoría de las sobreinfecciones de heridas por morde- dura producen manifestaciones clínicas en
las primeras 12 h, generalmente eritema, dolor o algún tipo de secreción por la herida. En las
mordeduras humanas, la fiebre superior a 38 ◦ C, el absceso y la linfangitis son criterios estableci-
dos de sobreinfección, así como la presencia de al menos 4 de los siguientes criterios: eritema mayor
de 3 cm desde el borde, dolor a la palpación, inflamación, drenaje purulento o leucocitosis superior a
12.000 células/ml.
Siempre deben considerarse las medidas estándar de profilaxis frente a la rabia, el tétanos y el resto
de las enfer- medades transmisibles por heridas.
Staphylococcus aureus resistente a la meticilina adquirido en la comunidad
Clínica y diagnóstico
No existen criterios clínicos que ayuden a diferenciar las infecciones
cutáneas producidas por S. aureus sensible a meticilina de las causadas
por SARM, si bien en estas últimas son más frecuentes el fracaso terapéu-
tico y la formación de abscesos y necrosis con costra superficial negruzca
similar a una picadura de araña
Tratamiento
El fármaco de primera elección es la clindamicina por vía oral, que
además inhibe la producción de LPV35.
La trimetoprima-sulfametoxazol es una alternativa eficaz en regiones donde haya
alta resistencia a la clindamicina, en caso de intolerancia a esta o cuando su
presentación en cápsulas no se ajuste a las necesidades del paciente.
Debe evitarse el linezolid en las infecciones leves-moderadas, por su alto precio y por la posibilidad
de efectos adversos y des- arrollo de resistencias
Prevención
Las medidas generales de prevención consisten en minimizar el riesgo de traumatismoscutáneos, mantener las heridas limpias y
tapadas, el lavado de manos e higiene corporal frecuentes, evitar compartir toallas y ropa y la eliminación adecuada de objetos
contaminados