Las realidades del mundo actual, tanto en su aspecto personal y familiar, como en el social, político, religioso y empresarial, han adquirido, en el siglo XX, un alto nivel de complejidad. Esta situación exige, para su estudio y comprensión, un enfoque de investigación transdisciplinario, integrado y sistémico, el cual, a su vez, necesita unas bases epistemológicas acordes con su propia y especial naturaleza, ya que vivimos una transformación radical del concepto de conocimiento...