Principios del estado para trabajar la salud sexual y
reproductiva
En primer lugar el país busca fortalecer el sistema de la
gestión del sector público, es decir, buscar niveles de
estructurales de desarrollo, donde se deben observar y analizar
los procesos y logros en lo referente al conocimiento y practica
de la complejidad que significa la salud sexual y reproductiva.
Para esto se tienen en cuenta componentes como:
La capacidad de las instituciones, implica que las instituciones
desarrollen al máximo su potencial para entregar servicios, acordes a
la política de calidad, en el cual se requiere desarrollo, aplicación y
exigencia de los estándares, en términos de infraestructura, dotación,
equipamiento, organización y sistemas administrativos que se
necesitan para el cumplimiento de las normas de atención en salud
sexual y reproductiva, por parte del personal cualificado
Excelencia del talento humano, garantizar los profesionales que
cumplan con las características y perfiles para atender los
aspectos de la sexualidad y la reproducción, para que se cumplan
los derechos sexuales y reproductivos en los individuos, ajenos
de procesos excluyentes o de discriminación.
El diseño o implementación de nuevos modelos de
gestión de la salud pública en sexualidad y reproducción,
el cual implica poner a dialogar las Políticas Públicas con
el marco normativo, e involucrar la unidad de desarrollo
de servicios para garantizar la integralidad.
El país pretende la coordinación intersectorial e interinstitucional,
la cual se logra por medio de la construcción de alianzas que se
orientan al logro permanente de contenidos de los derechos
sexuales y reproductivos, que permitan conocer las diferencias e
identificación de las coincidencias en las estrategias y compromisos
con la realización de los derechos en las diferencias instancias.
En esta integración se tienen en cuenta la integración de sectores
como la cultura, comunicaciones, defensa, protección, justicia,
recreación y conjunción de fuerzas.
Promoción de sinergias, la conjunción de fuerzas para potenciar
las posibilidades de lograr un objetivo, esta es reconocida en los
procesos sociales como sinergia de la acción. El cual es un
proceso reconocido como un mecanismo que bien usado reduce
esfuerzos o recorridos, y reduce la inversión de recursos y los
costos efectivos y sociales dedicados al logro de metas.
En el ámbito de la sexualidad, la garantía de los derechos
sexuales y reproductivos, la aplicación de este recurso se
recomienda para superar las barreras, por medio de la
identificación de los puntos de consenso para el logro de los
objetivos.
Promoción de la participación social, la realización de los derechos
propicia nuevas miradas de las condiciones humanas de
sexualidad y reproducción, cambiando sus usos y costumbres;
esto dependerá del ritmo que la sociedad se permita en la
medida que asuma como propia y legitima la propuesta
construida como nueva práctica al interior del núcleo social.
Gestión de la comunicación de los derechos sexuales y
reproductivos, la comunicación como desarrollo de la
inteligencia humana, ha logrado la producción de diversas
formas para vehiculizar sin límites, los contenidos de la
ciencia, la cultura, el afecto, la emoción, la dedicación y el
relato de la cotidianidad. La comunicación es un medio
para establecer la interacción en el campo de la
sexualidad, gracias a esta estrategia de comunicación
podemos conocer las diferentes necesidades de los
individuos, para llevar a cabo un proceso educativo sexual.