A finales de 1530, el obispo Juan de Zumarraga y el virrey Antonio de Mendoza invitaron a Juan cromberger, un impresor alemán a establecer una imprenta en la capital de Nueva España
Al llegar a Nueva España, Juan cambio su nombre a Juan Pablos
En 1548, la "Casa de Juan Cromberger" paso de dueño a Juan Pablos
Para 1540, Pablos abrieron las puertas de la "Casa de Juan Cromberger", la primera imprenta del reino
Además de la imprenta, también había libros religiosos y doctrinas
A partir de la segunda mitad del siglo XVI, lq corona aprobó que otras impresores abrieran sus talleres.