Notes
desarrollo
Content of the notes (2)
Page 1
En su trabajo La teoría de la
evolución natural, Charles Darwin junto con Alfred R Wallace; exponen que las
especies no fueron creadas independientemente, si no que han descendido de un
ancestro en común; claro, esto tomando en cuenta las relaciones embriológicas,
que van de la mano con la anatomía comparada, que se debe a la distribución
geográfica y esta a su vez afecta a la sucesión geológica…
De este modo podemos conocer más
con los fósiles, de este modo analizar al caballo para formar una teoría de su
evolución a través de un largo periodo de tiempo y espacio, en donde su
población muestra la descendencia de un ancestro en común: El Hyracotherium
este espécimen tenía un tamaño que variaba entre los veinte y los cuarenta
centímetros de altura, con cuatro dedos en las extremidades anteriores y tres
en las posteriores, terminando cada uno en una uña[3], y gozaba de una
dentadura de filófago[4].
Del mismo modo en este trabajo,
mencionan que “Los cambios de las especies se deben a alteraciones en las
condiciones de vida a las que están sometidas por cambios en las condiciones
del medio ambiente” (Chales Darwin, 1858). Como lo vimos anteriormente el
caballo como lo conocemos hoy en día, es muy distinto a lo que fueron sus
ancestros, durante el pasar de las épocas geológicas, sus fósiles, muestran
grandes transformaciones de forma general. Dentro de los cambios podemos ver
inicialmente la diferencia de altura entre el Hyracotherium, antepasado del
Mesohippus, en el periodo Oligoceno, ya que el segundo tenía el tamaño de una
oveja, con tres dedos en las patas del frente y uno en los de atrás, y con los
dedos más alargados a diferencia de su antepasado, en el que todavía se
distinguía la dentadura de filófago; probablemente en su lucha por la vida, y
por la necesidad de adaptarse a las condiciones de la época, fue aumentando su
tamaño con el paso de las generaciones, debido a que “La selección natural no
actúa a nivel de individuos, sino en las poblaciones”[5] (Chales Darwin, 1858).
En el caso del caballo se han encontrado muchos fósiles de sus ancestros en
distintos periodos de tiempo y puntos geográficos, el estudio de este bello
animal, tiene sujeto un halo de misterio y controversia, pues los estudiosos,
así como los descubridores, aun no se ponen de acuerdo con el lugar en el cual
surgió por vez primera esta especie; durante el periodo del Cenozoico, hubo una
invasión de manadas de caballos, en el nuevo y el viejo mundo. La mayoría de
los autores está de acuerdo en que estos se originaron en la parte Oriental de Asia
[6]. Según estudios, posteriormente se propagaron por Europa y América. Sin
embargo, de acuerdo a registros fósiles, muchas de estas piezas fosilizadas
encontradas en América pertenecen al Merychippus, espécimen que tenía el tamaño
de un pony y mantenía dos y cuatro dedos en cada pata, se determinó que estaban
atrofiados, tal vez por las condiciones del terreno, pero el tercer dedo era
bastante dominante y los restantes posiblemente no tocaban el suelo, la
diferencia era una dentadura de herbívoro. Pertenecieron al periodo Eoceno y se
encontraron en América.
Estos cambios en el físico de
estos especímenes reiteran que “Si la población conserva las variaciones
favorables y destruye las perjudiciales, entonces la población está sujeta a la
Selección Natural” (Chales Darwin, 1858). De acuerdo al registro podemos ver al
siguiente eslabón en la cadena evolutiva del caballo, conocido como el
Pliohippus habito el Plioceno, en este periodo, ya era del tamaño de un asno solípedo
[7], aunque en los laterales de sus patas se encontraba un par de huesos
encimados y sin ninguna función aparente, ya que estaban situados a lo largo
del metatarso y no se distinguían a simple vista; la modificación evolutiva que
sufrieron estos animales durante el tiempo, fue mejorando su adaptación. La
cabeza era más larga, el tamaño del cuerpo se incrementó, las muelas continúan
alargándose y haciéndose más complejas para una dentadura de herbívoro. De esta
manera podemos observar que “Estos cambios operan a lo largo de millones de
años de manera gradual y no abrupta” (Chales Darwin, 1858). Para finalmente
encontrarnos con los fósiles del Equus, el cual se determinó que tuvo presencia
en el Pleitoceno, dicho espécimen cuenta con el tamaño y características de los
caballos actuales, presenta una pezuña en sus extremidades los huesos encimados
son eliminados, así como denota una clara evolución de los molares, con una
dentadura completamente herbívora. Por esta razón se puede apreciar, que, a lo
largo de esta comparativa, las teorías de Darwin en conjunto a las de Alfred R
Wallace, demuestran cómo es que todo este conocimiento concluye en que el
proceso evolutivo del caballo, duro aproximadamente 70 millones de años en su
periodo de evolución, transformación y desarrollo, de acuerdo a los estudios
realizados. De lo anterior se tiene registro de la aparición, desaparición y
reaparición en distintos periodos de tiempo, de esta especie presentándose
grandes cambios de forma gradual en cada periodo de tiempo.
Page 2
Information
- Description
- Note on desarrollo, created by maxx tru on 07/06/2017.
- Created by
- maxx tru · Jun 2017
- Updated
- Jun 7, 2017
- Views
- 0
- Rating