La destructividad no es ni mucho menos la única opción de que el hombre dispone para enfrentarse a los problemas y desafíos de su existencia. También aquí la historia nos demuestra que en todas las civilizaciones, culturas y sociedades no ha faltado las personas y grupos que lejos de elegir la destructividad como norma de conducta han optado por formas de ser y de obrar de orden constructivo, desde la amistad y el espíritu de concordia a la solidaridad y ayuda mutua.
Conflicto
Complejidad
Naturaleza humana
Una visión positiva
Desde
Neurociencias
La relación entre el conflicto, la complejidad y la naturaleza humana también se podría analizar con las neurociencias, que son unas nuevas disciplinas que vienen con mucha fuerza, produciendo un gran número de estudios científicos en nuestros días
Trata de explicar el funcionamiento del cerebro demostrando la existencia de bases cerebrales universales y está siendo tal su presencia que ya podemos oír hablar de neurocultura, neuropolítica, neuroética y neuropoder, entre otros.
Se caracteriza por
debemos desconfiar de la inflación de conflictos. Porque quizás no sean tantos ni tan importantes o tan novedosos como parecen. Debemos impulsar y desplegar un manto de escepticismo general sobre el campo de la conflictividad. Y que es mejor, para el funcionamiento de nuestra cabeza, promover una cierta inapetencia hacia los conflictos. No indiferencia, pero sí alguna protección para que el empacho cerebral no nos produzca un colapso reflexivo
Conflictividad
Complejidad
Supone que el ser humano tiene posibilidades diversas para afrontar sus conflictos, bien sean estas posibilidades violentas o pacíficas
Pone de manifiesto que es inherente al ser humano el hecho de vivir conflictos; el ser humano es conflictivo porque es propio de su naturaleza vivir conflictos.
Daniela Silva Peña
6BV
28/03/2020
Oscar Martinez Brito