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Alteraciones de la visión y la audición

Pedro González ProyectoBach2016 Selectividad Spanish 1 page

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ALTERACIONES DE LA VISIÓN Y LA AUDICIÓN (artículo)

A las horas que se pasan delante de un ordenador ahora se van añadiendo las que se

acumulan ante la pantalla del teléfono o de la tableta, un hábito que varía

con la edad y

con la profesión. Y de las dos horas al día, el tiempo máximo recomendado, es

fácil llegar a las diez horas, sobre todo entre la población con menos de 30

años, o entre las personas que trabajan habitualmente con ordenadores, sean

informáticos, community manager, periodistas o jugadores de

videojuegos, entre otros. Tantas horas puede afectar a la vista y convertirse en un problema, como fatiga visual,

sequedad, picor, visión borrosa o doble, enrojecimiento, dolor en los párpados

o incluso en la cabeza. Tampoco se trata de abandonar la profesión ni dejar de

leer o de jugar, por lo que tomando algunas medidas es posible paliar en parte

los efectos negativos de estar enfocando la vista en un objeto muy próximo.

Ante todo, es importante identificar los primeros síntomas para poner remedio.

¿Quiénes?

De hecho, el 70% de la población sufre fatiga ocular

debido a un uso excesivo de pantallas, que puede llegar a provocar sequedad e

irritación ocular. “El sentido de la visión es esencial para el ser humano. Más

del 80% de la información que recibimos es a través de nuestros ojos, por lo

que es muy importante prevenir posibles afecciones y cuidar nuestra visión”,

explica Mariví Pérez, especialista en oftalmología. Esta experta comenta

que una de las afecciones que más se encuentran en las consultas “es elsíndrome

del ojo seco, a consecuencia de pasar tantas horas delante de pantallas. Aunque

suele ser más común con la edad, es frecuente que se presente en personas que

gozan de buena salud ocular”. Este síndrome provoca desde escozor o sensación

de quemazón hasta disminución de la agudeza visual, dolores de cabeza o mareos.

Estos signos aparecen cuando el ojo tiene escasez o falta de lágrima. Y es que

las lágrimas son fundamentales “para tener una buena visión puesto

que eliminan las partículas y cuerpos extraños”.

No sólo eso. Alfons Bielsa, presidente del

Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Catalunya (COOOC), añade que

centrar la mirada en la pantalla “obliga a los ojos a realizar un esfuerzo

constante en unas condiciones extremas que en muchas ocasiones se traduce en

una sobrecarga fruto de las muchas horas que pasamos delante de la pantalla”.

Esta institución realizó una encuesta sobre una muestra de 1.400 personas entre

14 y 70 años para averiguar sobre el uso excesivo de las pantallas y “las

cifras son escandalosas”, afirma Alfons Bielsa. La mayoría de la población pasa

más tiempo del que sería recomendable, unas dos horas al día como máximo.

Según dicho estudio, las personas mayores de sesenta

años pasan casi cuatro horas delante de una pantalla, sea la del teléfono

móvil, el ordenador, la tableta o el e-book. Pero en los menores de 30 años,

esta cifra sobrepasa las diez horas, de las que 3 horas y media corresponden a

las del teléfono móvil (la pantalla más pequeña). En el caso de las personas

entre 31 y 45 años, la media se sitúa en 9,3 horas, una cifra que disminuye a

las 8,3 horas entre la población de 46 a 60 años.

Síntomas

Todas superan las dos horas recomendadas. Como

consecuencia del uso excesivo de las pantallas, más del 70% de la población

tienen molestias visuales que forman parte del síndrome visual informático,

constata Alfons Bielsa. Esto se traduce que en los mayores de 60 años, uno de

cada dos personas presenta molestias visuales. Entre los 30 y 60 años, dos de

cada tres personas, y en menores de 30 años, ocho de cada diez jóvenes. Sólo el

29,9% de la población afirma ver las pantallas sin dificultades. “Además, el

síndrome visual informático se grava si la persona sufre previamente una

alteración visual”, comenta Alfons Bielsa.

De los síntomas más habituales, casi el 50% de la

población destaca que los ojos se le cansan. Es una sensación de fatiga que se

produce durante o después de realizar tareas que requieren mirar de cerca. Otro

27,5% se le resecan, surge la necesidad parpadear para

humedecer los ojos. Si la sequedad persiste los puede dañar. Al 24,5% le pican

y hay ganas de rascarse los ojos para notar un alivio que de esta manera no se

produce. Otro síntoma es el de la visión borrosa que

se produce al mirar la pantalla y darse cuenta que se desenfoca. De manera

refleja se parpadea con cierta intensidad para conseguir volver a ver

nítidamente. Esto le sucede al 20% de la población. Al 10,5% se les enrojecen.

La parte blanca del ojo se pone más rojiza después de pasar un rato ante una

pantalla, como si se hubiera llorado. Y al 10% sí le lloran. Debido al esfuerzo

de mirar de cerca, los ojos están llorosos, rojos, con un exceso de lágrima.

Sólo un 2,4% afirma que se le desdobla la imagen en dos. Los expertos comentan

que todos estos síntomas pueden ir a menos si se tiene presente una serie de

factores.

Factores

Hay varios elementos a considerar en el uso de las

pantallas. Joan Gispets, decano de la facultad de Óptica y

Optometría de Terrassa de la Universitat Politècnica de Catalunya, comenta que

con “tantas pantallas en nuestra vida cotidiana, el uso de la vista de cerca ha

aumentado de forma exponencial, y que siga siendo eficiente es fundamental”.

Desde una perspectiva visual, todos los dispositivos electrónicos son parecidos,

ya que tienen unas pantallas que se iluminan y “miramos desde una distancia muy

corta en la que fijamos la vista durante un buen rato. Los síntomas se reducen

cuando disminuimos el tiempo de uso de pantallas, pero también es necesario

tener presente otros tres factores que pueden aliviar el esfuerzo del ojo: la distancia, la luminosidad y el parpadeo”.

Distancia

Siempre se puede situar la pantalla un poco más lejos

de lo que habitualmente hacemos. Ser conscientes y probarlo. La vista lo

agradecerá. “Incrementando la distancia nuestro sistema gastará menos energía,

no se fatigará tanto”, asegura Gispets. También le irá bien seguir la regla del 20-20-20.

Apartar la mirada durante 20 segundos cada 20 minutos enfocando a una distancia

de 20 pies (seis metros). Por otra parte, la pantalla ha de estar por debajo de

la línea horizontal de los ojos. O la parte superior delmonitor a

la altura de los ojos. Las pantallas, cuanto más grandes mejor porque obligan

al movimiento ocular.

Según explica Joan Gispets, mirar a una distancia muy corta provoca un esfuerzo

superior de enfoque que mirar de lejos porque la visión humana está diseñada

para ver de lejos. Sólo hace un siglo que gran parte de la población hacía

muchas tareas al aire libre, en espacios abiertos que requerían una visión de

lejanía por lo que los ojos estaban relajados en gran parte del día. En poco

tiempo nuestra actividad visual ha cambiado mucho. Mirar una pantalla de cerca

durante tantas horas seguidas supone para nuestro sistema óptico un sobreesfuerzo muy importante”.

En los móviles y

las tabletas, el factor

distancia es primordial. Las medidas de la pantalla y del cuerpo de la letra

son más pequeños, y esto hace que nos acerquemos todavía más sin darnos

prácticamente cuenta. “En el ordenador la distancia puede ser de unos 60

centímetros. Pero los dispositivos como móviles o tabletas suelen ponerse a una

distancia de 15 o 20 centímetros, lo que obliga a un mayor esfuerzo de

convergencia de los ojos”, aporta Alfons Bielsa. Tal vez por eso ha aumentado

el número de casos de miopía, explica Joan

Gispets, como un intento de adaptación del sistema visual humano ante los

nuevos hábitos. Por eso comenta que en el caso de los niños es mejor no

precipitarse en cuanto que lleve gafas por

miopía. “Todavía está madurando y a lo mejor no es aconsejable porque su visión

está en proceso de adaptación. Hay que mirar caso por caso y optar por la

prudencia”. También comenta que un estudio realizado el año pasado entre

estudiantes, detectaron que más del 50% son miopes. “Hace diez años esto era

impensable. La prevalencia se acercaba al 5%, entonces. El peor dato se ha dado

en Hong Kong, donde el 90% de la población es miope. Para hacerse una idea, la

prevalencia en una tribu de Amazonas se sitúa alrededor del 3%. En Catalunya

estamos entre el 30% y el 40%”. Gispets recomienda que ante una miopía leve

mejor no ponerse gafas porque puede tratarse de una adaptación ante la visión cercana.

Luminosidad

Procurar tener una iluminación adecuada,

evitando tanto estar en penumbra como bajo un tipo de iluminación fluorescente

o una luz azul deled. Es importante que no haya una

gran diferencia de contraste entre la luminosidad de la pantalla y la del resto

de la habitación. Asimismo, evitar los reflejos en la pantalla, especialmente

de luces superiores o de ventanas. Se puede usar un filtro antirreflejos en la

pantalla. También se pueden tomar más medidas. “En un monitor apagado, es

necesario asegurarse que no aparecen ráfagas o imágenes reflejadas en el fondo

negro. Además, las pantallas con demasiado contraste o brillo, también

suponen una mayor tensión para el sistema visual”. Gispets comenta que los

reflejos en la pantalla también dificultan la visualización de textos e

imágenes. Y eso puede desembocar en estrés visual.

Por otra parte, mirar una pantalla también supone

mirar de forma directa una fuente de luz intensa no natural. “Cada vez

utilizamos un tipo de luminosidad menos parecida a la del sol, que manera que

nuestros ojos se han de esforzar más, de aquí viene la fatiga ocular”.

Además, estos dispositivos emiten una luz azul de led.

Es cierto que consume menos energía, pero a largo plazo puede provocar daños en

las células de la retina, que no se regeneran. En los primeros ensayos in vitro con células

de la retina realizados hasta ahora en la industria oftalmológica, se ha puesto

en evidencia que la exposición acumulada a la luz azul violeta aumenta el

riesgo de sufrir daños en la retina, lo que contribuye al desarrollo de la

Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE).

Parpadeo

La función del parpadeo es esencial para tener

lubricado el ojo. Forzar el parpadeo voluntario o tener los ojos cerrados durante

veinte de segundos de forma periódica, son algunas de las maneras de mantener

la córnea lubricada. Algunos síntomas de los problemas con la vista se

manifiestan con la sequedad del ojo, cuando este parpadea poco. Y esto

sucede sobre todo frente a las pantallas. Cuando se pasan muchas horas delante

de una pantalla, disminuye la secreción lacrimal. “Es una mirada fija que

aumenta la evaporación de la lágrima causando sequedad ocular, picor e

irritación entre otros síntomas. En estas circunstancias la humedad se reduce

más de un 50%. Cuando una persona habla con otra cara a cara, puede parpadear

un promedio de 25 veces por minuto. Delante de una pantalla, sea ordenador o

teléfono móvil, esta frecuencia puede llegar a reducirse a sólo cinco veces por

minuto”, explica Joan Gispets. En los juegos de ordenador, la atención

ocular es máxima y hace que el parpadeo prácticamente desaparezca. Además, en

este último caso, cuando el parpadeo se produce, la superficie ocular ya lleva

unos segundos sin lágrima, lo que puede dañar dicha superficie. Se trata de

parpadear más y de forma completa, forzar el parpadeo voluntario o mantener los

ojos cerrados durante veinte segundos de forma periódica, vuelve a insistir

Alfons Bielsa. También evitar ambientes muy secos. Esto generalmente puede

suceder tanto por la calefacción como por el aire acondicionado. Es aconsejable

evitar un exceso en el uso de aparatos de climatización. Y en caso de necesitar

tenerlos encendidos, mantener una temperatura entre los 21 y los 23 grados

centígrados para evitar el llamado síndrome de ojo seco.

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Apuntes Alteraciones de la visión y la audición
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Pedro González · Jun 2016
Updated
Jun 21, 2016
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