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Notas

Sem título

vantonyainhara EDUCACIÓN FINANCIERA secundaria Espanhol 1 página

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Los productos de inversión más comunes se dividen en

productos de renta fija, de renta variable y productos de seguro.

• PRODUCTOS DE RENTA FIJA

La inversión en renta fija supone que estamos comprando

deuda y con ello prestando nuestro dinero a quien la emite.

Así pues, nos convertimos en acreedores de la entidad emisora.

Finalizado el plazo del contrato, deberán devolvernos el dinero

prestado junto con los intereses (cupones)fijados en el

contrato.

Es importante saber que renta fija no quiere decir rentabilidad

fija, ni que no exista riesgo, pues puede ocurrir que el emisor

de la deuda no pueda hacer frente al pago de sus obligaciones,

ya sea el pago de cupones e incluso la devolución del capital

prestado. La liquidez de estos productos se obtiene una vez que

el consumidor da a la entidad la orden de su venta.

Los productos de renta fija pueden ser de deuda pública y de

deuda privada.

Los productos de Deuda públicason títulos o valores que emiten

el Estado, las comunidades autónomas y otros organismos

públicos para financiar su déficit. Estos productos son:

Letras del Tesoro: son activos emitidos por el Tesoro

público a corto plazo (a 3, 6, 12 y 18 meses) y siempre

al descuento. Esto significa que se descuenta al inversor

el importe de los intereses en el momento mismo de la

compra. Ej.: si la inversión a un año es de 2.000 euros y la

rentabilidad ofrecida es del 3% (60 euros) el inversor sólo

habrá de abonar en el momento de la compra 1.940 euros.

Bonos y Obligaciones del Estado: los bonos son productos

a medio plazo (3 y 5 años) y las obligaciones a largo

plazo (10,15 y 30 años). Son emitidos por los organismos

públicos para la financiación de un proyecto. Devengan

una rentabilidad fija que se abona al inversor por cupones

(intereses) anuales.

Las comunidades autónomas y las corporaciones locales

emiten valores a corto y largo plazo. Son productos

similares a la deuda del Estado. Por ser emisiones de deuda

procedente de organismos públicos, estos productos,

especialmente las Letras del Tesoro, son más seguros que

otros productos de renta fija.

Los productos de deuda privada son títulos o valores

emitidos por empresas del sector privado para su

financiación a corto o largo plazo. En general, a diferencia

de la deuda pública, la seguridad de nuestra inversión en

deuda privada dependerá de la solvencia de la empresa.

Todas las empresas que emiten deuda están obligadas a

registrarla en la Comisión Nacional del Mercado de Valores

(CNMV).

Hay una gran diversidad de productos, de diferente

complejidad. Entre los más comunes:

Pagarés de Empresa: son valores emitidos por las empresas

para su financiación a corto plazo. Como las Letras del

Tesoro, se emiten al descuento.

Bonos y obligaciones simples: son valores emitidos a medio

y largo plazo. Para valorar su seguridad y su rentabilidad se

debe tener cuenta en primer lugar la “calidad” de la empresa,

y después los demás aspectos: fecha de vencimiento, tipo

de interés, la periodicidad de los cupones y, en su caso, las

cláusulas de amortización.

Obligaciones subordinadas: computan como recurso

propio de la entidad y se emiten para mejorar su solvencia.

Puede resultar una inversión rentable, pero hay que saber

que en caso de quiebra de la empresa, según la regla de

prelación de créditos, el titular de la obligación subordinada

(el inversor-consumidor) sería el último en cobrar, sólo por

delante de los accionistas.

Participaciones preferentes: son un producto muy similar a

las obligaciones subordinadas. La rentabilidad ofrecida está

condicionada a la obtención por la empresa de beneficios

para su distribución. Es un producto perpetuo (no tienen

fecha de vencimiento) y cotizan en el mercado secundario

AIAF (mercado distinto al de la “Bolsa”). Su denominación

“preferente” no debe inducir a engaño, ya que, como en

las obligaciones subordinadas, en caso de insolvencia de la

empresa, el consumidor sería uno de los últimos en cobrar.

Bonos estructurados o indexados: el consumidor asume un

alto riesgo de perder el capital invertido si no existe garantía

de capital. Es un producto complejo y su rentabilidad está

condicionada a la evolución de un índice fijado de antemano.

Bonos convertibles y/o canjeables: permiten al inversor

cambiar estos títulos por acciones de la empresa en una fecha

determinada. Pagan intereses mediante cupones periódicos

hasta una fecha de conversión o de canje, llegada la cual el

consumidor puede hacer el canje (con lo que recibirá un

número determinado de acciones por cada bono) o dejarlo

estar, manteniendo las obligaciones hasta la siguiente fecha de

conversión o canje.

Antes de decidirse a invertir en deuda privada conviene estar

seguro de la “calidad” de la empresa, así como de las características

(seguridad, liquidez, rentabilidad, garantía) de cada producto. Tan

importante es esto como consultar previamente en la Comisión

Nacional del Mercado de Valores (www.cnmv.es) si esa emisión de

deuda ha quedado registrada en este organismo.

• PRODUCTOS DE RENTA VARIABLE

Al invertir en renta variable estamos comprando títulos de

propiedad de la empresa. La rentabilidad de la inversión estará

ligada a que la empresa obtenga beneficios y reparta dividendos.

En general, la renta variable siempre es una inversión arriesgada

ya que la rentabilidad es incierta, pudiendo resultar superior a

lo esperado, inferior, o incluso llegar a perder el capital que se

invirtió. La liquidez de estos productos se obtiene una vez que

el consumidor da a la entidad la orden de su venta.

Los principales productos de renta variable son las acciones y

los fondos de inversión.

Acciones. Convierten a quien las adquiere en propietario de una

parte de la empresa. En virtud de ello, el consumidor obtiene

dos tipos de derechos: políticos, que le permiten asistir y votar

en Juntas Generales o impugnar acuerdos, y económicos, por los

cuales puede obtener dividendos(parte de los beneficios de

la empresa) y plusvalías(incremento del valor de las acciones

en el momento de su venta sobre el precio de compra).

Hay que contar con que se pueden producir minusvalías

(pérdida del valor de las acciones). La cotización a la baja de

las acciones constituye su principal riesgo y ello afecta a la

seguridad de la inversión. Esto debe tenerse en cuenta antes

de su compra, pues si usted se viera obligado por necesidad a

venderlas cuando están a la baja, podría perder una parte, o

incluso todo el capital invertido. Por ello, si no se quiere asumir

muchos riesgos, la compra de acciones debe hacerse pensando

en una rentabilidad a largo plazo.

En cuanto a su fiscalidad, los rendimientos de las acciones se

consideran rendimientos de capital mobiliario y se integran

en la base imponible del ahorro en la declaración del IRPF.

Además, los dividendos están sujetos a retención (actualmente

el 21%).

Fondos de inversión. Son patrimonios formados a partir

de las aportaciones (suscripciones)de un gran número

de personas que deciden invertir su dinero en activos

fi nancieros (bonos, acciones, etc.). El resultado de la

inversión dependerá de cómo evolucionen esos activos.

La inversión se hace mediante la compra de suscripciones.

Los inversores tienen la condición de partícipesdel fondo.

La rentabilidad (plusvalías) -y también las pérdidas-, será

proporcional a las suscripciones adquiridas. La rentabilidad

fi nal puede verse afectada por las comisiones de gestión,

depósito y otras que se han de abonar a la entidad gestora

del fondo.

Los hay de diversos tipos: Fondo de Inversión Mobiliario,

que pueden invertir en activos fi nancieros en renta fi ja

o variable, lo que afecta al nivel de riesgo; Fondo de

Inversión Inmobiliario(invierten en inmuebles); Fondo

de Inversión Garantizado(garantizan la inversión siempre

que se recupere a la fecha de vencimiento del fondo) y

Fondos de Inversión Libre, que invierten en cualquier

tipo de producto. Algunos de estos fondos, como el

último, son productos muy complejos, por lo que se

debe investigar a fondo sobre sus características.

Fiscalmente, las plusvalías y las minusvalías tributan en la

base imponible del ahorro en la declaración de la renta.

• PRODUCTOS DE SEGURO

En nuestros días son muchos los ciudadanos preocupados por

la seguridad de su pensión de jubilación y por su cuantía. Debido

a ello está incrementándose exponencialmente la oferta de

este tipo de productos por las entidades bancarias y financieras.

Debemos, pues, prestar mucha atención y tratar de disponer de

antemano de la mayor información posible antes de decidirnos a

contratar alguno de ellos. Los principales son:

Plan de Pensiones

Es un seguro en el que el consumidor va haciendo aportaciones

económicas que se acumulan en forma de ahorro (derechos

consolidados).Las cantidades aportadas se invierten por la

entidad en activos financieros (de renta fija o variable). Estas

inversiones en activos son la base de la rentabilidad del producto.

El plan de pensiones se contrata para cubrir una serie de

contingencias (jubilación, incapacidad laboral permanente,

invalidez, fallecimiento, dependencia severa o gran dependencia).

El consumidor titular del seguro percibirá el ahorro acumulado

y la rentabilidad, a su elección, en un pago único, o en forma de

renta con la periodicidad que se haya pactado.

Uno de los inconvenientes del producto es que no ofrece

liquidez. Solo se puede rescatar cuando se ha producido la

contingencia y, excepcionalmente, por enfermedad grave o por

ser el consumidor parado de larga duración.

Planes de Jubilación

Un plan (o seguro) de jubilación es un seguro de vida mixto

(jubilación + fallecimiento). El consumidor, mediante aportaciones

(primas)periódicas, va constituyendo un capital que percibirá a

la hora de su jubilación. Dicho capital se puede recuperar de una

única vez, en forma de renta por un periodo de tiempo o con

carácter vitalicio.

La entidad que gestiona el seguro puede invertir ese dinero en

activos de renta fija o variable. En caso de quiebra o concurso de

la entidad, el capital no está garantizado por un fondo de

garantía.

A diferencia de los planes de pensiones, los de jubilación tienen

liquidez, esto es, pueden rescatarse en cualquier momento (no

hay que esperar a la edad de jubilación), aunque las compañías

suelen penalizar el rescate anticipado con comisiones (esto

deberá constar en el contrato). En ocasiones, se permiten

rescates parciales sin penalización.

El plan de jubilación no permite desgravaciones

fiscales.El rendimiento se considera rendimiento

del capital mobiliario, por lo que se integra en la base

imponible del ahorro en la declaración de la renta. Las

percepciones en forma de renta periódica están sujetas a

una retención del IRPF.

Seguros de Ahorro

Con los seguros de ahorro el consumidor (asegurado)se

asegura un capital y una determinada rentabilidad en un plazo

determinado. Aunque puede parecerse a un depósito a plazo, se

diferencia de este en que en los seguros de ahorro se hacen

aportaciones periódicas. Se diferencian también por su liquidez,

su fiscalidad y la garantía.

Los hay de diversos tipos. Entre ellos, están los PPA (Planes

de Previsión Asegurados) que se asemejan a los planes

de pensiones, ya que con ellos sólo se cubren las mismas

contingencias: jubilación, fallecimiento, incapacidad laboral

permanente y dependencia.

Son productos que no tienen liquidez.El capital y

la rentabilidad se perciben solo cuando se produce la

contingencia, si bien caben excepciones: enfermedad grave

y desempleo de larga duración.

La prestación puede recibirse en forma de capital en un

pago único, en forma de renta, o mediante una fórmula

mixta: una primera entrega de capital y después en forma

de renta.

En cuanto a la fiscalidad,la prestación del PPA es similar

a la de los planes de pensiones, esto es, las aportaciones

(primas)pagadas se reducen en la base imponible del

IRPF del mismo año, con los límites legales establecidos.

Las inversiones en seguros de ahorro no están

garantizadaspor un fondo de garantías.

Otro producto son los PIAS (Planes Individual de

Ahorro Sistemático). Es un seguro con el que se pretende

complementar la jubilación. El consumidor asegurado,

mediante el pago de primas periódicas constituye una

renta vitalicia asegurada, que podrá percibir a la edad

pactada en el contrato de seguro. En este sentido funciona

de manera similar al plan de jubilación.

Como el plan de jubilación, es un producto con liquidez

a partir del primer año. En cuanto a su fi scalidad, las

primas aportadas no reducen la base imponible del

IRPF.

Los rendimientos generados (diferencia entre el valor de

la renta y la suma de las primas abonadas a lo largo del

contrato) no pagan impuestos a condición de que la renta

vitalicia se empiece a cobrar transcurridos 10 años desde

que se abonó la primera cuota, el tomador, asegurado y

beneficiario sean la misma persona y las primas pagadas no

superen los 8.000 euros al año y los 240.000 euros totales.

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secundaria EDUCACIÓN FINANCIERA (PRINCIPALES PRODUCTOS DE INVERSIÓN) Notas sobre Sem título, criado por vantonyainhara em 09-07-2014.
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